La ciudadanía y el 21N enuncian cambio político

El voto de la masa democrática cuantificable, es decir todos los demócratas de las diversas organizaciones de esta República políticamente democrática a través de sus diversas organizaciones políticas tiene, intuito persone, la decisión de votar el 21N. Votar que significa para el ciudadano democrático decente y valiente, frente a esta desgraciada y moribunda expresión del socialismo de Chávez -hoy revolucionarismo militarista, arbitrario y cobarde ya insoportable- la decisión de neutralizar y arrinconar a esta desgracia política mediante el voto. Hay una fogosidad o inflamación ciudadana exigiendo que, mediante el hecho electoral del 21N, con la participación política contendiente quede sellada la convicción social de desplazar del poder local y regional a esta barbarie.

Es la ciudadanía, mujeres y hombres, que ya no soportan más esta vergüenza y simplismo de brutos de la política, que creen que la democracia tiene que ver con Mandar. No entienden nada sobre el lugar de las elecciones, menos de la participación política contendiente, menos aún de la socialización política. Ese bestiario escasamente llega a practicar la violencia política. Todo lo precedentemente afirmado constituye razones por la cuales el hecho electoral del 21N, mostrará al ciudadano demócrata votando en masa, así se recordará que Venezuela es una República enredada por un falso y lunático grupo de operadores, pero su ciudadanía podrá verificar como siendo ciudadanos se crecerá mostrando el poder de la democracia surgida del voto cuando se exprese el poder real en las gobernaciones y alcaldías.

Ciudadanía y voto se combinarán para que el próximo 21N se inflame el poder ciudadano, se exalte el gen democrático el venezolano y una masa única, indignada, enaltezca esa fecha para que Gobernadores y Alcaldes a futuro inmediato establezcan e instalen la democracia en gobernaciones y alcaldías. Será el gobierno democrático para la ciudadanía sin colores puedan precipitar una decisión ciudadana, haciendo uso de la Constitución creándose un nuevo momento político real expectante.

Ciudadanía más voto, más Constitución y una gran moral cívica serán el panorama del 21, de esa República que destrozaron unos bárbaros, disfrazados, violentos e ignaros, que todavía no aceptan la Nueva Vía. Nueva Vía que los demócratas han impuesto para que quede claro: la rige la Constitución y la instrumentan los ciudadanos. Ciudadanía que como grupos cree en la paz social, pero también en la historia y en la sociología. Esa masa ciudadana está dispuesta con el voto a dictar una cátedra el próximo 21N.

La decisión ciudadana que crece se ha ido inflamando, ha ido creciendo, se ha ido multiplicándose, pensando en una votación masiva, ya que aprendió a leer una maniobra del revolucionarismo militarista y la treta para tratar de consolidar el madurismo cobarde con la abstención. ¡SE EQUIVOCARON! Lo que hay es una muestra de incapacidad en la interpretación del Ambiente Político Real, despreciando a los venezolanos que ya han enjuiciado esa treta y está dispuesto a contener a quienes son buscados por el sistema internacional. La decisión ciudadana ha leído inteligentemente el Ambiente Político Real Electoral, depositará toda su fuerza como participación política contendiente, para que el gobierno regional y local -como primer paso de reconstrucción política- sea ejercido por nobles y, sobre todo, decentes líderes que saben que la democracia es una ecuación donde el individuo está por encima de la comunidad y el Estado. Simple, gobierna la Constitución y la ética del liderazgo.

La ciudadanía de toda la nación ha pronunciado un mensaje: ¡PRESENTE! Presente para reinstaurar la ecuación democrática sin propagandas ni escándalo. Es y será la participación política contendiente determinante que, como pulsión política, mostrará el proceso de consolidación por venir para la democracia plena. Ello quiere decir que Venezuela-País político está dispuesto, desde ya, a plantear el juicio a quien dice ser cabeza del Poder Ejecutivo. La ciudadanía está dispuesta a glorificar la democracia en Venezuela. La ciudadanía es una pulsión cierta que está arrebata a dictar una clase sobre democracia el próximo 21N.

No se equivoquen quienes sólo saben leer números y no atienden a la ética ciudadana, a los que no creen en la Nueva Vía y a quienes le aterra que se les informe sobre la metamorfosis del revolucionarismo militarista. Ha habido un cambio de vía, por lo tanto la revolución está en una franca metamorfosis. Los demócratas presentes con nuevas iniciativas en pleno, sin conformismos y llenos de indignación ciudadana, están juntos para crear esa fuerza ciudadana que nos permitirá el éxito del 21N. El 21N ya está hablando y la participación de la ciudadanía se produce dentro de esta ecuación política, contra la insensatez, la miseria, el hambre, pero sí con la necesidad de la creación y presencia de un nuevo pensar y hacer político, es decir, una masa democrática que será capaz de enunciar desde ya un cambio, un cambio político. Un cambio político trascendental: Democracia desde el interior del país hacia la capital, acompañado por una sociedad digna y clara dentro del cambio de vía que Venezuela como sociedad decente... requiere junto a la ciudadanía y a su ejemplar comportamiento democrático el 21N.

@JMachillandaP

Caracas, 08 de septiembre de 2021