La farsa del 6D ya fracasó

El régimen acorralado en su incapacidad como gobierno muestra cada vez más ser un anti-gobierno. En tal sentido, casi locura pero con control y ejecutando el espectro radioeléctrico, explota con burda propaganda socialista arrinconado a la civilidad. Abarrota de sucia, absurda propaganda y expresiones teatrales para mostrar la “Farsa del 6D”. Así el hecho electoral lo convierte el régimen farsante, en el todo de su antipolítica. Es casi una provocación a la mayoría de la ciudadanía, que no tolera ni acepta la burda propaganda para un hecho electoral que no reúne las condiciones propias de la civilidad.

El régimen girando alrededor de la farsa electoral es un real y claro motivo para activar en sus funciones específicas al Nuevo Liderazgo Político, que como profesionales de la sociedad -liderazgo ejemplar- tendrán que activar acciones para explicar la grave situación del revolucionarismo militarista enfocado en la farsa del 6D. El 6D es una maniobra-atajo para que el régimen consiga una supuesta relegitimación ante el mundo. Relegitimación negada desde ya por la sociedad democrática, entendiendo que el Ambiente Político Electoral no es una ocasión legitima, sino una maniobra artera en contra de la democracia, que desconoce la episteme y la doxa electoral y está distante de lo que significa el hecho democrático electoral para los venezolanos.

La farsa electoral del 6D deviene de un régimen en usurpación que, por violento y primitivo, desconoce la Ley del Estatuto y la noción usurpación. La brutal y angustiosa propaganda cuanto explica es el nerviosismo del revolucionarismo, a la inmoralidad de un régimen, que para dar la vida a un supuesto engaño se coloca en el límite de la aceptación de muchos venezolanos y el mundo democrático. Es un show mal montado, es una trampa y es el ridículo de un régimen que todavía no entiende que el 91% de los venezolanos son demócratas.

El nuevo liderazgo político tiene que comprender esta trampa y explicar que el régimen en usurpación está denudo y que el nuevo liderazgo, entendido como profesionales de la sociedad, no aceptará esas maniobras comunicacionales sino que crearán una oportunidad para estar presente en las plazas, los barrios, y sobretodo en los canales electrónicos para fortalecer la resistencia política. La farsa política del 6D es una bofetada al derecho del voto y es una maniobra del chavismo-comunismo en contra de la paz social y lo pautado en la Constitución, que ha sido violentada por el régimen apoyado por elemento armado que acciona como partido político en armas.

El nuevo liderazgo político deberá desarrollar acciones que expliquen la farsa electoral, el espacio del voto como sufragio y la limitación a la voluntad libérrima del ciudadano. El nuevo liderazgo está retado frente a la farsa electoral, a explicar que esta maniobra simplista, autoritaria por parte de un régimen que lo que motoriza es la desobediencia ciudadanía, llama a la desobediencia de la Constitución y al privilegiar el ejercicio de la política, que como fuerza política creadora transforme esta tiranía y reconstruya la democracia.

El nuevo liderazgo político, ese cuerpo de mujeres y hombres demócratas repartidos en toda la geografía venezolana, está presto y dispuesto a no escuchar la brutalidad, los mensajes acusatorios y difamadores de una masa dictatorial. Masa dictatorial que juega con el hecho electoral, creando pánico, instrumentando grupos criminales, persecuciones y un Ambiente Político Real Violento que de nada sirve a la grave crisis de hambre, de indignación de la mayoría democrática venezolana. Los demócratas venezolanos reconocen el origen perverso, arbitrario y militarista de quienes hoy defienden el voto como una acción o maniobra para una posible relegitimación del régimen.

El nuevo liderazgo político venezolano tiene la responsabilidad de ser el guía, el prohombre que explique la perversión y cobardía de este régimen, que muestre como se ha violado la Constitución, la manera como se ha violado la dignidad de muchos venezolanos, el encarcelamiento y violencia de unos bárbaros que han cercado de hambre y de miseria a dignos y valientes hombres y mujeres de Venezuela que desconocen al comunismo militarista que azota y persigue al ciudadano. La ciudadanía democrática más ese nuevo liderazgo político, entendido como profesionales de la sociedad, no caerán en la trampa de la propaganda abusiva y grotesca.

La farsa del 6D ofende a la República, muestra a unos grupúsculos compraos a que formen parte de esa finta, de ese engaño, de esa acción arropada de mentira y brutalidad propia de la antipolítica. El nuevo liderazgo político tiene la responsabilidad de adecentar la democracia. Para ello promoverá el no asistir a un acto doloso y vergüenza para la historia política de Venezuela. El nuevo liderazgo político como profesionales de la sociedad tiene una responsabilidad cívica de no validar, no asistir a la Farsa Electoral del 6D que muestra al comunismo socialista militarista.

Es auténtico,

Director CSB CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 17 de noviembre de 2020