La seguridad alimentaria en la coyuntura actual

Durante el periodo previo al régimen chavista se consolidó una fuerte relación entre la seguridad alimentaria como acceso y el componente externo del abastecimiento. Las políticas del régimen chavista durante los años 1999-2014, potenciaron esta relación. La aguda caída de los ingresos petroleros después del año 2014 ocasionó el colapso de las importaciones y generaron una crisis de acceso alimentario, debido a la cual el 80% de la población cayó en situación de inseguridad alimentaria. Ello va a contracorriente de las afirmaciones de una misión del programa de alimentos de la ONU que señala que solamente una minoría de la población se encuentra en inseguridad alimentaria.

Una misión del Programa de Alimentos de la ONU estuvo en el país para evaluar la situación alimentaria y concluyó que solo un tercio de la población se encontraba en situación de inseguridad alimentaria, en otras palabras 9,6 millones de personas (Noticiero Digital.2020). La visita de la misión de la ONU tuvo un efecto positivo al colocar sobre la mesa el tema de las carencias alimentarias que sufre una importante parte de la población venezolana, lo cual ha sido ampliamente difundido por la prensa nacional e internacional y ha sido tema de artículos de opinión y declaraciones de políticos de la oposición. Sin embargo, como veremos en este escrito la misión subestima el problema de la inseguridad alimentaria al señalar que solo una minoría de la población lo sufre.   

La seguridad alimentaria es un concepto polifacético, en algunos momentos se le asimilaba al abastecimiento interno, en particular a la producción agrícola y a todo lo relacionado con ésta, como la disponibilidad de insumos, precios, factores climáticos etc. De las diversas facetas del fenómeno la que se enfatiza actualmente es la propuesta por la FAO. En dicha perspectiva se hace hincapié en el acceso de la población a los alimentos, lo cual depende de la capacidad de compra de ésta y es influida a su vez por el ingreso de los consumidores y el precio de los alimentos. En esta visión la inflación, como la que padecemos, es un factor determinante de la seguridad alimentaria, pues tiende a deteriorar la capacidad de compra de los consumidores, ocasionando que parte de éstos queden en situación de inseguridad alimentaria, es decir que no tienen la capacidad de compra para adquirir los alimentos que requieren.

A lo largo de la historia reciente del sistema alimentario venezolano se ha establecido una estrecha relación entre el acceso o seguridad alimentaria y el componente externo del abastecimiento. La condición petrolera de la economía y la relativa abundancia de divisas que ello implicaba, posibilitó una política de subsidio cambiario a través de la concesión de dólares preferencia a los sectores importadores, que convirtió a estos en elementos claves del Sistema Alimentario Venezolano (SAV). Ello se tradujo en que durante el periodo previo al régimen chavista (1973-1998) entre 40 y 45% de las calorías consumidas fueran de origen importado. Las políticas del chavismo durante los años de 1999 a 2014 potenciaron esta situación, gracias al boom de los ingresos petroleros y al endeudamiento externo. Esto permitió prolongar el subsidio cambiario a través de la asignación de dólares preferenciales a los sectores importadores y a la importación de alimentos que abastecía los programas de asistencia alimentaria, como Mercal. Los sectores importadores vivieron un periodo estelar. La dependencia del aprovisionamiento externo tomo nuevos bríos al incrementarse las importaciones agroalimentarias por seis. Los alimentos con elevado componente externo acentuaron su rol como elementos claves de la dieta del venezolano [Rodríguez Rojas, José E. (a)]). Debido al esfuerzo distributivo el acceso alimentario mejoró reflejándose en una disminución de los niveles de pobreza según la CEPAL. La mejora en el acceso no se debió a un incremento en el abastecimiento de origen interno sino al elevado crecimiento de las importaciones. La estrecha relación entre el acceso o seguridad alimentaria y el componente externo se fortaleció durante estos años.

Después del año 2014 descienden pronunciadamente los ingresos petroleros; todo el tinglado que se había montado en los años previos, basado en subsidios, que fueron posibles gracias a los ingresos extraordinarios del petróleo, colapsa. La inflación se desborda. Se produce una abrupta caída en la capacidad de compra de los venezolanos que genera una crisis de acceso la cual se refleja en el pronunciado descenso del consumo y la elevación de la pobreza; ésta se incrementa por encima del 80% según la Encovi del 2017; estudio conducido por las principales universidades del país, que se orienta a estimar los niveles de pobreza e incluye también los aspectos relacionados con la seguridad alimentaria ([Rodríguez Rojas, José E. (b)]. De acuerdo con la Encovi, en su edición del 2017, 80% de la población ha caído en situación de inseguridad alimentaria, lo que significa que han tenido dificultades para adquirir los alimentos que requieren. La gran mayoría de los entrevistados manifestaron acostarse con hambre, otros recortaron sus porciones y el número de comidas, todo ello como un reflejo de las dificultades que tuvieron para adquirir los alimentos que requerían. Debido a ello la Encovi reporta, al igual que la misión de la ONU, que la dieta se ha deteriorado en cantidad y calidad. La harina de maíz enriquecida ha disminuido su aporte, así como también se ha reducido el consumo de carnes, lácteos, hortalizas y frutas lo cual ha contraído el aporte de proteínas de alto valor biológico y el aporte de minerales y vitaminas claves. Ello se ha reflejado en una pronunciada contracción del consumo proteico y calórico, éste último representó, en el año 2018, un 49,4% de la ingesta calórica del año 2011 [Gutiérrez, A.,2019, Rodríguez Rojas, José E.(c)]. Ha derivado también en una pérdida del peso en 64,3% de la población estimada en 11,4 Kgs.

En el año 2019, diversas fuentes sostienen que continuó la contracción de la economía y del consumo de alimentos. El grueso de la población carecía de la capacidad de compra para cubrir la canasta alimentaria estimada en 300 dólares por el Cendas, un organismo de la Federación Venezolana de Maestros (Tal Cual. 2019). Ello incluye a los empleados públicos, docentes y trabajadores de la salud. El salario básico de un profesor universitario con categoría de titular rondaba los 20 dólares al mes lo que equivalía a menos de un 10% de la canasta alimentaria.   

Referencias:

Gutiérrez, A. 2019. El sistema alimentario venezolano en tiempos del chavismo. (disponible en: www. saber.ula.ve)

Noticiero Digital. 2020. 1 de 3 venezolanos enfrenta dificultades para alimentar a su familia. 24 de febrero.

Rodríguez Rojas, José E. s.f. (a) La dependencia alimentaria de Venezuela y sus implicaciones en la política agroalimentaria. Dígalo Ahí.

Rodríguez Rojas, José E. s.f. (b)El empobrecimiento de la sociedad venezolana. Dígalo Ahí.

Rodríguez Rojas José E..(c) El deterioro de la situación alimentaria. Dígalo Ahí.

Tal Cual. 2019. Cendas. Venezolanos necesitan 600 dólares mensuales para cubrir necesidades básicas. 13 de noviembre.