Las opiniones de Benarroch (21 de junio 2022)

ALGO SOBRE DEMOCRACIA

Por democracia popularmente entendemos un sistema o forma de gobierno donde el poder político es ejercido soberanamente por el pueblo y para él. Abraham Lincoln la definió como “Gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”. Pero como sistema o forma de gobierno tiene sus normas y limitaciones para su desarrollo, que están contenidas en la Constitución Nacional, en las leyes y Reglamentos.

Isócrates (350 a.c.), habló que la democracia se “autodestruye” porque en ella se abusa de los derechos, porque el ciudadano se cree con derecho a la impertinencia permanente, no respeta las leyes, abusa de la libertad y piensa que la anarquía es la felicidad. El termino autodestrucción, utilizado por el pensador, político y educador griego, no me parece adecuado. Lo que ocurre es que nosotros, los ciudadanos, abusamos de las bondades de la democracia, pero no que ella genere ese inadecuado comportamiento, el conjunto no debe pagar las facturas que corresponden a las partes.

El no ser respetuoso de las leyes y abusar de los derechos, seguro en perjuicio de semejantes, es una forma totalmente equivocada y contraria a lo elemental. La libertad no es el derecho de hacer TODO lo que se nos antoje. La libertad cuando es sin límites degenera en libertinaje que es una forma abusiva en lo que se dice o se hace. Así pues, cuando una persona deja por completo de lado las normas que ordenan y limitan la libertad, se transforma en libertina que es entregarse sin frenos al disfrute de los placeres que la vida ofrece.

En democracia y libertad todos los seres humanos deseamos vivir y desenvolvernos, pero la mejor y adecuada manera de hacerlo es con sujeción a las normas y limitaciones establecidas en la Constitución, en la ley y en las convenciones sociales.

Cuando decimos que queremos más y mejor democracia y afirmamos que los problemas no se resuelven sacrificándola sino más bien con más democracia, lo que queremos es profundizar en su esencia, que si es el gobierno del pueblo, efectivamente lo sea y todos los ciudadanos, en sociedad organizada, podamos participar activamente y de manera vinculante en todo lo que concierne de forma relevante a nuestro presente y porvenir, que nuestra democracia sea menos representativa y más participativa. A lo mejor una justa combinación de ambas es lo adecuado. Parafraseando a Konrad Adenauer, podemos decir, tanta participación popular como sea posible y tanta representatividad como sea necesaria.

La democracia moderna es considerada, además de un sistema de gobierno, como un mecanismo de vida y desenvolvimiento social que supone respeto, consideración, tolerancia y solidaridad, todo ello en medio de un profundo respeto por la dignidad de la persona humana y por su trascendencia. La democracia siempre es un bebe recién nacido que hay que cuidar a diario y la manera adecuada de hacerlo es respetando sus postulados y actuando en sociedad como hermanos que somos por venir todos del mismo Padre Eterno.

Donde existe la democracia hay que preservarla y cuidarla con mucho esmero y donde no existe hay que conquistarla entregando todo lo que podamos. La democracia no admite medias tintas, es democracia o no lo es. No hay más o menos democracia, ella no puede ser fraccionada o administrada de acuerdo al criterio del gobernante de turno, es intrínseca a nuestra condición humana y por ello nos pertenece a todos por igual y todos debemos cuidarla permanentemente.

21 de abril 2022

RADOMIRO TOMIC

Radomiro Tomic fue abogado y político demo-cristiano chileno, nació en 1914 y falleció en 1992, fue candidato a la Presidencia de la Republica de su país en las elecciones de 1970, por la democracia cristiana, definida entonces de centro izquierda, donde también participaron Salvador Allende por el partido comunista, el MIR y grupos afines y Jorge Alessandri, apoyado por la derecha.

En esos comicios solo votó el 35% de la población electoral: Allende obtuvo el 37% de los votos validos, Alessandri el 35% y Tomic el 28%. Esa elección consistió en seleccionar a los integrantes del Parlamento Nacional que era quien designa al Presidente de la Republica. Allende no obtuvo la mayoría absoluta requerida pero la democracia cristiana, respetuosa de la tradición política chilena, que era respetar al que quedara de primero en la consulta, le dio sus votos; así se eligió a Allende para el periodo constitucional.

En ese año se celebró un Congreso luso americano filipino de municipalidades en Río de Janeiro, Brasil, y yo era concejal en La Victoria, Aragua, y me correspondió integrar la comisión de Venezuela ante ese evento internacional. Salí de Venezuela días antes para estar en Santiago de Chile y observar el proceso electoral en marcha; previamente solicité ser recibido por el Presidente del país, Eduardo Frey Montalva y por Radomiro Tomic, gracias a las gestiones de dirigentes demo-cristiano de Chile, ambas entrevistas se realizaron y así fui recibido por el Presidente Frey en su despacho en La Moneda, brindamos con pisco sour, cóctel preparado con zumo de limón y hablamos por veinte minutos de su país y el mío, le envió saludos a Caldera y a Luis Herrera y me deseó éxito en el Congreso y en mi observación que le dije iba a realizar del proceso electoral en marcha. También le informé que el Nacional Comité Nacional de COPEI me había pedido un informe del mismo.

Eduardo Frey fue un gigante, no sólo en estatura corporal, media casi dos metros de alto, sino como intelectual, estadista y político auténtico. Luego me entrevisté con Radomiro Tomic, un hombre amable, cortes y cautivador, hablamos de la democracia latinoamericana y de mi misión de observador de la campaña electoral, me deseó éxito y me dijo , seguro vas a concluir con mi victoria; le respondí, así lo deseo y espero .

Asistí a una asamblea multitudinaria en un inmenso salón con más de mil personas donde habló Tomic y luego a un mitin en una plaza pública con decenas de miles de asistentes que él clausuró. Confieso que en esos dos momentos, escuchando a Tomic, me quedé obnubilado, como en estado de hipnosis y sentí que era transportado a un sitio donde sólo estaba yo escuchando el discurso de Tomic y viendo sus gestos, manejaba increíblemente la mímica, que parecían dibujar en el aire sus palabras. Era un orador descomunal, increíble que transportaba y abrazaba a la audiencia de una manera nada común. Alguien que estaba conmigo en la plaza me dijo que le había ocurrido algo similar a mi. Sentí en ese momento que me desprendía para luego aterrizar con los estruendosos aplausos. Es el orador más penetrante que he escuchado.

Mi informe al Comité Nacional de COPEI concluyó que era muy difícil que Tomic ganara y quien podría tener la victoria era Salvador Allende; lo vi así en mi observación y lo olí del pueblo con quien me encontré con frecuencia. Expresé tres razones para mis conclusiones: La primera, Tomic, no supe por qué ni averigüé, se distanció mucho del Presidente Frey, en algunas ocasiones marcó distancia con severas criticas, al extremo que el Presidente queriendo colaborar en su campaña le obsequió un buen número de afiches donde aparecía él, Frey, frente a una urna electoral votando por Tomic; los mandó a recoger de inmediato y quemarlos porque eso perjudicaba su campaña. La segunda, quizo ser más radical que Allende, dijo cosas que a Allende no se le ocurrió jamás decir, y cuando en estas lides aparece una copia, la gente opta por el original que es el auténtico y además en un democristiano como lo era Tomic, nada bien le quedaba y lo que lograba era crear confusiones. La tercera y última, Eduardo Frey ganó las pasadas elecciones (1964) con los votos, por supuesto de la democracia cristiana , pero también con los del “alessandrismo ” de derecha, porque en ese entonces no presentaron candidato y en esa campaña que observaba, Jorge Alessandri fue candidato del sector de derecha y tenían por quien votar.

Esas tres razones, en mi opinión, obstruyeron el triunfo de Tomic que hubiese sido posible sin sus efectos demoledores. Las tres razones eran perfectamente manejables , sobre todas las dos primeras. Ganó Allende y cambió la suerte de Chile, sabemos de su gestión y del trágico y lamentable suceso de su final. Sobrevino una dictadura militar que tardó 17 años en salir y todo por una equivocada estrategia de Tomic y su equipo de campaña.

Por ello, en política y diría en la vida, hay que hilar muy fino, con mucha inteligencia y análisis de la realidad que es fría y contundente. Si se quiere cambio hay que saber que se quiere cambiar y por que se sustituye y si no se quiere, necesariamente hay que considerar a todo evento la realidad. Los errores en política son graves porque tienen efectos generales y pueden producir grandes descalabros que luego cuesta mucho superar, si es que son superables.

20 de junio 2022

LA PREOCUPACIÓN

La preocupación es una reacción automática con la que se espera resolver los problemas, entendiéndola como estímulo para lograr la solución. Puede ser patológica si nos preocupamos por sucesos de poca monta o casos sin solución. La preocupación puede nacer porque no aceptamos la incertidumbre de la vida o porque con ella nos justificamos de no resolver un problema y así bajamos un poco la ansiedad. Al final nos llegamos a preocupar por estar preocupado.

La preocupación es considerada como un componente de la ansiedad, ella, la preocupación, aparece con el problema y comenzamos de inmediato a planificar la solución. Ello nos indica que la preocupación se incluye en la actividad cognitiva que prepara la reacción a lo planteado que debe ser con lógica para ser coherente. Un viejo decir chino, más bien una conseja, sobre la preocupación, apunta: “Si el problema tiene solución ¿por qué te preocupas? y si no tiene ¿por qué te preocupas?.

De acuerdo a ello no hay razón para que exista preocupación, me parece una afirmación que considero muy irresponsable y nos conduce a la indiferencia y a dejar hacer y dejar pasar sin hacer nada. Cuando la preocupación se genera por un hecho que afecta a la comunidad y está en nuestras manos resolverlo, nunca nos debemos negar y si no está en nuestras manos exclusivas, debemos coadyuvar esfuerzos y colaborar para la superación del mal. Cuando el hecho nos afecta sólo a nosotros , debemos por instinto de conservación, actuar igualmente.

No preocuparse por nada es ser indiferente, es no vivir en sociedad y no importarnos la suerte del país, ni de la comunidad ni de la familia, es vivir solo para y por sí mismo. Es absolutamente normal y racional que todos estemos inmensamente preocupados por el presente y destino de nuestro país, máxime cuando los vemos por muy mal camino, por un atajo horroroso que conduce al abismo y es natural y lógico que registremos estados de ansiedad.

Quien no se siente preocupado ni motivado por la suerte del país, está a punto de aislarse de la sociedad y ser un anacoreta que se retira para pagar la penitencia por su irresponsabilidad. Quien no le importa el país, tampoco la importa la familia y se coloca cobardemente de escapada a la realidad, se hace insensato e insensible y eso lo va deshumanizando hasta parecerse a la especie que carece de razón y discernimiento. La preocupación que todos sentimos por nuestro pueblo y país no es cualquiera, es muy alta porque profunda y agobiante es la crisis que toca todos los segmentos de la vida nacional, es integral.

La preocupación hay que saberla manejar para que ella no nos maneje y haga preso y para ello es necesario tener buen raciocinio y buena lógica, además de sentido común. No debemos buscar soluciones donde no las hay ni esperar milagros. Dios dijo “Ayúdate que Yo te ayudaré”. Él nos ayudará pero primero debemos ayudarnos nosotros y la mejor manera de hacerlo es UNIENDO todas las voluntades opositoras para salir cuanto antes de lo que tenemos e iniciar la inmensa tarea que supone la reconstrucción del país para lograr un ambiente humano, próspero y feliz.

Nuestra preocupación no debe ser contemplativa ni mucho menos ahogarnos en ella, debe ser muy activa, “A Dios rogando y con el mazo dando”, preocupados pero en acción permanente para lograr los objetivos que tenemos propuestos. Tanto la preocupación como la ansiedad deben ser incentivos para profundizar la lucha que adelantamos que, Dios mediante y la UNIÓN nacional, nos dará un país muy distinto y mucho mejor.

19 de junio 2022

MUCHO RUIDO

Una vieja sentencia nos dice, “cuando el río suena es porque piedras trae”. Lo que viene es advertido, existen las alertas que hay que saber interpretar, bien para sumarse a lo que viene, para enfrentarlo o simplemente para prepararnos y estar atentos.

En nuestro país, desde hace ya tiempo, existe mucho ruido y cada día es más alto y mayor. Ruido de hambre; de inseguridad; de desempleo; de pobreza generalizada y creciente; de desesperación y angustia por carencia de prestación adecuada de los servicios de salud que el Estado debe garantizar; por la mala e interesada administración de la educación; por el deterioro que el régimen ha ocasionado a las universidades; por la deficiencia de los servicios públicos; por la inmensa inseguridad pública, personal y de bienes, también hay mucho ruido por la descomunal corrupción de la que todos los días tenemos noticias, aunada al tráfico de narcóticos y el comercio ilícito de oro y otros metales de alto contenido estratégico como el uranio y el torio.

Ruido inmenso por la desastrosa gestión de este régimen que tiene como denominador común la inmoralidad y la maldad, que ha destrozado el país transformando lo bueno en malo y lo malo en peor, propinando a todos nosotros un creciente malestar que llega a la angustia y desesperación. Cuidado con ese ruido, que es muy alto y ensordecedor, porque no hay mal por tanto tiempo ni nadie que lo resista y la explosión social puede ser incontrolada y anárquica que se lleve por delante lo que es y lo que no es y cuyas consecuencias pueden ser lamentables por el resto de nuestros días.

Es conveniente para todos que el ruido, que es alto y áspero, lo transformemos en melodía dulce y agradable y podamos disfrutar de un ambiente amable y placentero. La conversión de ese ruido, para salir cuanto antes de lo que tenemos e iniciar la reconstrucción del país pasa necesariamente por la UNIÓN de todos los factores que desean cambio radical ya, y para ello es vital que cada quien se despoje de sus intereses personales y le dé al interés general el primer lugar donde siempre debe estar.

Este es un régimen sin calor ni respaldo popular, todo el que tuvo lo perdió por su nefasta gestión, pero es hábil y se vale de cualquier medio, el que sea, para mantenerse en el poder y eso lo hace altamente peligroso. Tenemos que enfrentarlo en UNIÓN para obtener buenos resultados lo más rápido posible.

No logro entender como a estas alturas, la oposición no esté unida, es insensatez de los cuadros dirigentes o nosotros tenemos aspiraciones desmedidas fuera de la realidad. Creo no somos desmedidos y pienso que la dirigencia debe recobrar la sensatez que la llevará a conquistar la felicidad de todos.

Al ruido que sentimos puede sumársele la desesperación y angustia acumulada, y despertar una rebelión social sin organización que se lleve por delante lo que es y lo que no es, y sus consecuencias seguro lamentaríamos por siempre. Tratemos que la salida, que es necesaria y urgente, sea civilizada y pacífica para recobrar la tranquilidad de todos.

19 de junio 2022

“SOLO SÉ QUE NO SÉ NADA”

“Solo sé que no sé nada es una fase muy conocida atribuida al filósofo griego Sócrates. Aprender significa humildad, reconocer que no somos tan buenos y que tenemos inmensos, diría ilimitados espacios para mejorar. Aprender también es una actitud y una forma de ver la vida. Sócrates, que fue un afamado filósofo (470-399 antes de Cristo) expresaba de esa forma su ignorancia. Aristóteles, otro gran filósofo, afirmó que “Conocerse a sí mismo es el comienzo de toda sabiduría”.

Debemos saber que no lo sabemos todo y si actuamos en conjunto, sumando todos los conocimientos y razonamientos individuales, podemos lograr mejores resultados y alcanzar los objetivos propuestos. Ningún hombre que administre y gerencie un colectivo puede hacerlo todo y que le resulte bie; necesita de un equipo que lo acompañe en el cumplimiento de su responsabilidad para que el resultado sea el deseado y ello supone ubicar a cada quien en el área de sus conocimientos y destrezas.

En una ocasión un periodista entrevistó a Ronald Reagan, siendo Presidente de los Estados Unidos, y le preguntó ¿Como distribuye usted el tiempo ?. Reagan le respondió, en tiempos de normalidad soy respetuoso de los tres 8, que fue la consigna de los trabajadores de Chicago el primero de mayo de 1886: 8 horas para el trabajo, 8 horas para el descanso y 8 horas para comer y hacer lo que quiero, además los fines de semana me voy con mi familia a mi rancho en Texas. El periodista, algo sorprendido, le pregunta ¿Usted le destina solo 8 horas diarias a manejar la primera potencia del mundo, cómo hace?. Reagan le responde, con “staf”, se armar equipos eficientes y delegar.

Claro es que cada uno de nosotros es menos lo que sabemos y muchísimo lo por saber. Lo importante es que cada quien tenga conciencia de sus limitaciones, para qué es útil y sirve. Desde luego también existe la responsabilidad de quien delega la competencia, debe estar seguro que el llamado lo hará bien por ser idóneo y con voluntad de servicio.

Esto adquiere más relevancia y trascendencia cuando se trata del asunto público, porque las decisiones repercuten en el colectivo poblacional. El pueblo elige a quien considera o le parece el mejor; éste después, en el caso del Presidente de la Republica y en nombre de aquel, hace muchas designaciones, Ministros, presidentes de institutos del Estado, Embajadores, etc,etc.

En este régimen presenciamos como a una persona que nada sabe de hidrocarburos, de su extracción y mercadeo, se le nombra Ministro de petróleo del pais. El que está actualmente al frente de ese ministerio es abogado criminólogo, a lo mejor de ello sabe algo, pero de petróleo nada, absolutamente nada. Es irresponsable quien lo designó por nombrar a una persona sin la preparación debida y el designado por aceptar una responsabilidad para la que no tenia ni tiene conocimientos, ni siquiera básicos. Así como ocurre con el manejo del petróleo también pasa en otros ministerios y muchas áreas de la administración pública, gente designadas por su incondicionalidad y no por su idoneidad.

Que bueno sería que todos estuviéramos consciencia de nuestras limitaciones y supiéramos para qué somos útiles, así como el que tiene la potestad de designar examine con mucho cuidado las credenciales del o los aspirantes. Cuando eso ocurra, el país puede mejorar notablemente.

La gran revolución por hacer es la de la educación y la inteligencia de donde puede nacer un país muy distinto y mucho mejor. Una persona educada e inteligente lo primero que sabe es hasta dónde es útil para servir.

18 de junio 2022