Las opiniones de Benarroch (28 de junio de 2022)

LA IMPRESCINDIBLE UNIÓN

Este momento tan aciago, cargado de tanta desgracia, tristeza y sufrimiento del pueblo, particularmente de los débiles y vulnerables, que presagia peores si no hay una corrección inmediata, todos queremos superarlo y la manera más expedita y cuanto antes es con la UNIÓN de todas las voluntades que deseamos cambio radical ya.

Union es acción y efecto de unir o unirse, es la correspondencia y conformidad de una cosa con otra. Unidad es la propiedad que tienen las cosas de no poder dividirse ni fragmentarse sin alterar su naturaleza o destruirse. La unidad entonces es un elemento homogéneo y único, mientras que la unión es la reunión de partes que pueden ser iguales o no para buscar un fin común.

Dicho esto, a mi me parece que lo adecuado es hablar de unión del país y no de unidad que es muy difícil, diría imposible de lograr, dada nuestra heterogeneidad y pluralidad, además, los seres humanos nos parecemos muchísimo pero no somos iguales.

Ahora bien, no debemos pedirle unión al país si dentro de nosotros, en el sector donde nos desenvolvemos, no existe porque no la hemos buscado como debe ser. No solamente no estamos unidos sino al contrario, alimentamos una diatriba absolutamente intrascendente, subalterna y sin sentido que nos distancia más. Empecemos por lograr la UNIÓN en nuestro sector donde hacemos vida activa a diario para después dedicarnos a construir la nacional.

“En el país de los ciegos, el tuerto es el rey”, así lo recoge un viejo adagio popular y es una gran verdad. Mientras a nosotros nos domine la ceguera política, el tuerto, que está siempre al acecho, nos gobernará. Con urgencia debemos y tenemos que limpiarnos los ojos y ver con claridad la magnitud del compromiso que tenemos contraído con la Patria y unirnos para salir cuanto antes del desastre en que nos han metido e iniciar la gigantesca tarea de reconstruir o refundar, como algunos lo llaman, la Republica.

Para pedir caramelos primero hay que dar caramelos. Para pedir unión, primero debemos darla y la manera de hacerlo es tenerla en el sector donde a diario nos desenvolvemos. Empecemos entonces, y debe ser cuanto antes porque la situación no espera más y puede rebasarnos y arrastrarnos a niveles más graves aún, a construir la UNIÓN, primero, como hemos dicho, en nuestro sector y luego en el país nacional. La plataforma de unión nacional, recién instalada, puede ser un nivel de encuentro y veremos que el pueblo lo festeja y se llena de nuevas esperanzas y firme optimismo en que está muy cerca un nuevo, próspero y feliz amanecer.

28 de junio 2022

LO BUENO Y LO MALO

Al ser humano, por naturaleza, le gusta lo bueno y aspira desenvolverse con bienestar; solo algunos animales, y por eso lo son, se desenvuelven en la mediocre suciedad. Lo malo es desechado por el humano y cuando se presenta se debe luchar para cambiarlo y hacerlo bueno. Sería de insensatos no hacer algo ante lo que no nos gusta o maltrata, no es racional esperar que un milagro u otros resuelvan nuestros problemas; los primeros llamados a atenderlo son quienes los sufren.

Solo alguien que sufre del terrible mal del masoquismo, que experimenta disfrute y placer con situaciones o hechos que son desagradables o dolorosos, que quizás llevado por sufrimientos de culpa y de indignidad se auto castiga, es capaz de preferir lo malo ante lo bueno. Al masoquista le exíta recibir golpes, ser esclavizado, sometido y esta deshumanizada enfermedad debe ser tratada por especialistas en la conducta humana para restablecer la normalidad.

Bueno es la democracia, la libertad, la amistad, el perdón, cultivar y practicar la caridad, trabajar por alcanzar el Bien Común y la Justicia Social. Lo bueno está relacionado con el bien y con el camino de la virtud. Lo opuesto al bien es lo malo,es decir, todas aquellas decisiones o acciones que se consideran incorrectas o perjudiciales a la sociedad o al ser humano y se deben evitar. Un acto bueno puede quedar viciado por un mal propósito, por ejemplo: ayudar y dar, es un acto bueno, pero se convierte en malo si se hace por vanagloria o exhibicionismo y un acto malo, como robar aunque sea para dar a otros, es siempre malo por naturaleza.

Si lo realizado se traduce en bienestar y felicidad colectivos podemos decir que lo hecho está bien, pero si lo causado es malestar e infelicidad no hay dudas que es malo. Por ello no nos cansamos de afirmar de la manera más rotunda y clara que el régimen que tenemos es MALO, así con mayúsculas sostenidas, malo de verdad verdad, lo peor que recordamos. No solamente niega lo que el Estado debe garantizar: seguridad pública, personal y de bienes; paz, eficientes servicios públicos, fuentes de empleos dignos, alimentación, educación, salud, sino que se ocupa de martirizarnos material y mentalmente creando zozobra, angustia, preocupación y desesperación. Cuando decimos que éste es un régimen malo, no lo hacemos por tener a la mano un calificativo fácil, es porque practica la maldad, crueldad, persecución a la disidencia, tortura y hasta el asesinato.

Como nuestra naturaleza es tratar de vivir bien y desgraciadamente no lo tenemos, la responsabilidad inaplazable y el ineludible deber que debemos asumir cuanto antes es. luchar sin descanso para salir del horror en que estamos, derrotando el mal y para ello necesitamos, si lo queremos lo más temprano posible, UNIÓN de todas las voluntades que desean cambio radical para retornar y mejorar a la prosperidad, bienestar y felicidad del país y de todos.

28 de junio 2022

PERSONAJES DEL FOLCLORE VICTORIANO

La Victoria, Estado Aragua, de los primeros años de los sesenta del siglo pasado, que iba desde La Quebrada por el oeste y hasta la esquina de Soco y Urbanización Bolivar por el este y El Calvario y Pie del Cerro por el norte hasta la Otra Banda y Zuata por el sur, tenia un grupo de personales que se hicieron notorios por su sencillez, particularidad y singular manera de comportarse.

Entre ellos, asumiendo el riesgo que algunos se me escapen, puedo citar a : Pedrote, pata e’ lancha o pata e’ cabuya, Inocencio, Gerardo, Nemecio Romero, perico, Manamá, el mudito y el paisita. Todos ellos eran inofensivos y ninguno irracional a excepción de Manamá y el paisita.

Pedrote fue un señor de barba negra muy poblada que se la pasaba al principio de la calle Loreto(oeste) donde una cerca separaba la calle de la hacienda de los Blank, era muy silencioso y de pocas palabras cuando hablaba, siempre muy sucio por muchos días sin asearse. Korea vivía trasladando cauchos usados de carros de un sitio a otro traspasaba la ciudad, hoy pienso que se los vendía a los artesanos que fabricaban alpargatas de “suela de goma” que costaban un bolívar y un real, jamas lo escuché hablar. Pata e’ lancha o pata e’ cabuya, siempre con un paltó derruido y sucio, tenía problemas para hablar, casi no se le entendía, emitía sonidos. Siempre lo tuvimos como varón pero a raíz de su fallecimiento se nos informó que era hembra. Inocencio era una persona relativamente joven que caminaba a mucha velocidad, le poníamos tierra donde sabíamos iba a pasar y cuando lo hacía levantaba una polvareda, cruzaba y frenaba haciendo ruido como un carro. Gerardo, era un vendedor de loterías que además tocaba el tambor en las procesiones de los días santos, tenia un problema en un pie que le causaba cojera. Cuando se cansaba de ofrecer los ”quintos” de lotería y nadie compraba, decía, Caracas, carajo. Nemecio Romero, perico, vivía y cuidaba la cancha donde habitualmente se jugaba Vóley bol. Se molestaba sobremanera cuando le decían perico, era copeyano y un día asistió a una asamblea en la casa del partido y alguien gritó TRUA; inmediatamente Nemecio dijo, con el permiso de la concurrencia y del maestro de ceremonia, que era yo, el no se que de su madre a quien dijo trua. Manamá habitualmente estaba sentado y “pela’o” en la esquina de La Gruta frente la Plaza Ribas, Murió por una imprudencia suya que causó otras muertes cuando se le atravesó a un carro que participaba en una competencia que se realizaba en la avenida Victoria; esa fue la última, luego las suspendieron y prohibieron. El mudito, como su nombre lo indica no hablaba y se expresaba con mímica y ademanes, era parte del elenco de personajes de la época en La Victoria. Por último el paisita que era un vendedor de helados, que después de cargar su carrito con la mercancía metía una botella de aguardiente claro que bajaba en el oficio diario; el último trago se lo tomaba con la venta del último helado en existencia, se iba a dormir bien “rascado” pero con real como decía. Una vez se efectuaba un mitin de URD en la Plaza Campo Elias y el paisita vendía sus helados haciendo sonar las campanitas de su carrito, Jóvito Villalba interrumpió su discurso para pedir que sacaran al heladero que interrumpía su intervención; así ocurrió y sacaron al paisita que dijo que, como buen borrachos, iba a votar por URD, ahora no. En URD entonces había mucha gente amante de los tragos de licor, al extremo que a la entrada de su sede había una cartelera que agradecía no encender fósforos porque el contenido de alcohol de la casa era tan alto que podía incendiarse, se tomaba pero no se fumaba.

Esos personajes que recuerdan a La Victoria bucólica, de excelente temperatura, donde todos nos conocíamos, donde existía el policía escolar que estaba atento de nuestra asistencia a clases o nos habíamos “jubilado”, donde comprábamos la unidad de pan francés o sábado por una locha, la guaracola de Cecilio Silva a locha el vaso y las empanas de carne de Simplicia a medio, la chicha en botella Green Spot y hoja de naranjo también a locha, donde las familias se intercambiaban comidas y dulces y era de rigor devolver el plato o recipiente con algo adentro.

Mas adelante, a mediado de los sesenta, cuando iba a la Universidad Católica Andrés Bello, que entonces quedaba en la esquina de Jesuitas, me paraba en el restaurante de los hermanos Álvarez y comía por diez bolívares.

Esos tiempos, por supuesto, no volverán y se fueron como las aguas del río que no retornan. Nos corresponde ahora vivir esta época que nos ha tocado tan llena de problemas, negaciones y sufrimientos y tenemos el insoslayable e inaplazable deber de cambiar para bueno lo antes posible y dejarle a las generaciones venideras un país muy distinto y mucho mejor.

26 de junio 2022

UNA OCURRENCIA

Se me ocurre, muy personal la iniciativa y no original, proponerle al señor Maduro, a su régimen y a su partido, celebrar elecciones generales adelantadas, con el compromiso de todos de aceptar los resultados, siempre que ese proceso se realice en democracia, libertad, transparencia, sin coacción ni coerción y avalado con la presencia de testigos nacionales e internacionales.

Si el régimen gana esos comicios, nosotros, la oposición, aceptaríamos su triunfo y asumiríamos nuestro revés, pero si ganamos nosotros, designaríamos de inmediato una calificada comisión de traspaso de poder, garantizando la salida del país a quienes quieran, no cayendo en persecución por posiciones distintas a las nuestras y quienes deben ser juzgados por delitos graves cometidos contra el país o personas lo sean con imparcialidad y estrictamente sujeto a la justicia.

Todo se inicia con que se acepte la realización de elecciones generales adelantadas, que sería la vía para legitimar por la soberanía popular todas las autoridades. Las elecciones adelantadas las pedimos porque estamos en un momento crucial e inmensamente delicado de la vida nacional, en el que el pueblo está agotado, cansado y ya no puede más soportar y si a ese sentimiento no se le consigue vía de drenaje rápido, que sería la realización adelantada de elecciones generales, puede ocurrir una rebelión social sin control que se lleve por delante todo lo que encuentre, régimen y oposición y cuyas consecuencias no son previsibles.

Si queda sensatez en el régimen deben saber que la situación presente es sumamente delicada y severa y requiere de acuerdos, dando y recibiendo, entre ellos y el país nacional para buscar caminos civilizados para zanjar la gravedad que confrontamos. De no presentarse esa conmoción social sin control, es posible, no lo descarto, que se produzca un alzamiento militar con plomo y pólvora cuyos resultados seguramente serían muy serios y severos para el país y pagaríamos una factura muy alta por la pérdida de vidas humanas. No descarto el alzamiento militar porque en los cuarteles hay personas igual a nosotros, que sufren las penurias, inclemencias y negaciones como nosotros y que desean para sí y familiares una situación distinta y mejor. Nadie sabe quién o quienes pueden estar a la cabeza de un alzamiento militar, lo sabemos una vez consumados los hechos, pero no descartamos la existencia de ella.

Quienes somos demócratas y nos comportamos y actuamos como tal, no somos amigos y menos promovemos salidas al margen de la democracia. Esta ocurrencia está inscrita en la democracia y la ofrecemos como vía pacífica de solución a la honda crisis que padecemos. Sé que no es fácil para el régimen desprenderse de dos años y meses que le quedan en el poder, pero entiéndase que el desprendimiento se valora más cuando lo dejado es importante.

La Patria nos exige sacrificios y ello muchas veces, como en ésta, supone despegarnos de lo que tenemos, aunque tenga fecha cierta de vencimiento, en beneficio del interés general que debe ser el norte de quienes nos desenvolvemos en la cosa pública. Ojalá la sensatez y la razón estén presentes en el régimen y acepten esta ocurrencia. Estoy seguro el país lo celebrará con inmensa emoción, esperanza y optimismo.

26 de junio 2022