Las opiniones de Benarroch (Mayo 14 de 2022)

Buenos, regulares, malos y peores

Desde que  Cristóbal Colón pisó tierras venezolanas hasta nuestros días, hemos tenido gobiernos buenos, regulares , malos y peores. Los buenos y regulares pueden contarse con los dedos de las manos y seguro nos sobran dedos y los malos y peores, para nuestra desgracia, son abundantes.

Venezuela es un país bendito por Dios y la naturaleza, colmado de riquezas naturales y excelente gente, solo se requiere de inteligentes servidores públicos que administren nuestros cuantiosos recursos en función del Bien Común y la justicia y que se limiten por normas éticas y morales.

Como dije antes, por desgracia para el país y nosotros, los gobiernos o gobernantes malos y peores abundan en nuestra historia, el renglón de peores es numeroso y este régimen totalitario que aún tenemos lleva la bandera. Ningún gobierno peor que este, ninguno "más malo" como popularmente se dice.

Este régimen no sólo no ha servido para que el país funcione más o menos o como debe ser y la gente se desarrolle con normalidad, sino que dañó todo lo estaba bien y empeoró lo que estaba mal. Los servicios públicos son una calamidad, no funcionan y cuando lo hacen es de forma intermitente; la inflación, la más alta del mundo provocada por la horrorosa  gestión económica-financiera del régimen, a llenado de pobreza a todos los venezolanos y pulverizado nuestra moneda, un bolívar vale menos que una piedra que encontramos en la calle; la inseguridad pública, personal y de bienes llega a niveles alarmantes no conocidos; el hambre campea en todo el territorio y con frecuencia se registran fallecimientos de menores por desnutrición; acabaron con PDVSA y el complejo siderúrgico de Guayana; nuestro parque industrial  cerró en más del 70% y las tierras fértiles y fecundas las transformaron en pedregosas  llenas de maleza; no existe mantenimiento de las obras civiles de uso ciudadano, en fin, el país se cae a pedazos.

La última dictadura militar del siglo pasado, la de Marcos Pérez Jiménez, mantuvo los índices económicos del país en niveles aceptables, se realizaron algunas obras civiles de relumbrón  y la seguridad pública, personal y de bienes se mantuvo relativamente en niveles tolerables. Muy lamentablemente ello ocurrió en medio de un ambiente impropio para el buen desarrollo del ser  humano, pues se nos negó democracia, libertad, justicia y tolerancia y se persiguió, encarceló, torturó y asesinó a la disidencia.

Este régimen es peor que aquel porque destrozó la economía y finanzas de la República y nos empobreció a todos, no presenta ninguna obra de importancia nacional, la inseguridad es asfixiante  y todo ello dentro de una democracia altamente cuestionada y una libertad muy limitada, carente de tolerancia y perseguidor de la discrepancia. Estamos en un régimen totalitario que es lo peor de lo peor. Este régimen es la cara adversa del rey Midas de Frigia que todo lo que tocaba lo transformaba en oro, ahora lo que el régimen toca lo daña y perjudica. 

Mil razones para salir de este nefasto régimen y mil  razones para UNIRNOS quienes queremos cambio radical ya. La UNIÓN  es la vía más rápida para salir de lo que tenemos y mantenernos en ella para la reconstrucción nacional que será dura, difícil y ardua pero apasionante, para entregarles a las generaciones siguientes un país moderno, en franca vía de desarrollo y en el que se viva con bienestar y felicidad.

9 de mayo de 2022

EL MAL

Últimamente he leído a unos estudiosos e investigadores de la conducta y comportamiento humano y algunos sostienen que el mal (entendido como comportamiento del hombre que se considera accidente perjudicial, destructivo o inmoral y constituye fuente de sufrimiento moral o físico al semejante o cosa. Algunos lo llaman  perversidad) o la maldad es "inherente al ser humano " y como tal no puede ser acabado sin el exterminio de la especie humana.

Cabe preguntarse ¿es el ser humano malvado por naturaleza?. Sostienen científicos que el hombre no es bueno ni malo, es solamente producto de las circunstancias que lo definen como bueno o malo. No tengo cualidad ni especificidad para discutir este tema con los que lo dominan, pero dentro de mi ignorancia específica y con lógica y raciocinio, sin que sea irracional lo afirmado por los estudiosos, no puedo entender "que el mal no se acaba porque supone el exterminio de la especie humana" como concluyen los investigadores.

No asimilo que nacemos con la maldad incorporada. Venimos al mundo de manera impoluta, absolutamente ignorante de todo lo que nos rodea, dentro de una inocencia sin límites. La única carga que viene con nosotros cuando nacemos es la hormonal que determina nuestro sexo. Nos mantenemos angelicales e inocentes por lo menos en los primeros siete u ocho años de edad, que es cuando empezamos a diferenciar el bien del mal, es decir, a tener discernimiento, mientras tanto recibimos sensaciones buenas y malas a la que  respondemos con risas o llantos respectivamente.

En mi modesta opinión, el bien y el mal están en el ambiente, en el aire, en las nubes y nosotros los tomamos y hacemos uso de ellos de acuerdo a las circunstancias y en atención a nuestra formación, principios y valores. 

Un niño formado en una familia estable y amorosa, que consigue buen ambiente en la escolaridad, primaria, secundaria y superior y se desenvuelve en un conjunto de amistades bien formado, es de suponerse que está ganado para hacer el bien y cuando ocurre lo contrario, sin formación adecuada y sin valores ni principios y mal reunido, lo que debemos esperar es el mal. 

Así pues que el bien y la maldad no vienen con nuestro nacimiento, simplemente nos valemos de ellos de acuerdo a las circunstancias y en sujeción a nuestra formación.

El deber ser es que nuestra formación, desde la mas temprana edad, sea dirigida a portarnos y actuar siempre bien y practicarlo con el prójimo, particularmente con el desasistido de afectos que requiere de nuestra comprensión, tolerancia y consideración. 

Toda acción origina una reacción que debe ser directamente proporcional  y de sentido contrario si nos es adversa  y de solidaridad si la hacemos propia. Solo Jesus, dentro de su insondable humildad, mas celeste que terrestre, puso la  otra mejilla. Si alguien nos da una bofetada, nuestra primera reacción es devolverla proporcionalmente o con mayor ahínco, pero poner la otra mejilla no, somos más terrestre que celestiales.

Como lo bueno y lo malo está en el ambiente, como hemos dicho, cada quién escoge  su  comportamiento de acuerdo a sus principios  y valores. Creo que la abrumadora mayoría del ser humano se inclina por lo bueno y por el bien y rechaza lo malo y la maldad, por ello podemos vivir en sociedad, entendernos, ser tolerantes y considerados. 

10 de mayo 2022

Las generaciones

Una generación es "Toda la gente que vive más o menos al mismo tiempo, considerada colectivamente". También puede describirse como "El periodo promedio, generalmente considerado como 20 o 30 años, durante el cual los niños nacen, crecen y se convierten en adultos". El análisis serio de las generaciones se inició en el siglo XIX, a raíz de la creciente conciencia de la posibilidad de un cambio social permanente y de la idea de la rebelión juvenil contra el orden establecido. Algunos estudiosos hablan de la generación "Baby Boomer", que es la nacida entre 1946 y 1964, durante la explosión de la natalidad posterior a la Segunda Guerra Mundial; de la Generación "X" nacida entre 1960 y 1982 y la generación "Millennial" aparecida desde el 2006 y que nacerá hasta 2029.

En nuestro país podemos hablar de la generación "del 28" que fue un grupo de venezolanos, fundamentalmente estudiantes, que protagonizaron en el carnaval caraqueño de 1928, un movimiento de carácter académico que derivó en un enfrentamiento con el régimen de Juan Vicente Gómez; de la generación "del 36" que se manifiesta en julio de 1936 durante la presidencia de Eleazar López Contreras  con motivo de la aprobación de la Constitución Nacional, la primera después de la muerte de Gómez; la generación de 1958 que da a luz en enero de ese año a raíz del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez; la generación "Internet" que aparece con la creación de una red de computadoras interconectadas a nivel mundial en forma de tela de araña que provee información a centenares de millones de personas conectadas a través de las redes de telefonía o cable, que nace en 1969 en pleno desarrollo de la llamada guerra fría y que se concibió como un proyecto militar y por último, la generación "Del Milenio" que aparece en el 2000 con el advenimiento del nuevo año que marca el inicio del nuevo milenio.

Se entiende que las nuevas generaciones son de menor edad, promedio, que las anteriores, pero en nada eso debe significar que la aparición de una nueva generación sea la ignorancia o peor, el marginamiento de las anteriores. Se supone que las anteriores están cargadas de un precioso bagaje de conocimientos que solo el tiempo provee, máxime si está presente el deber de actualizarse y formarse más y se entiende que deben ser de capital importancia para el desarrollo del pueblo. Marginar a un grupo de venezolanos por razones generacionales o de edad, resulta nocivo al desarrollo integral de nuestro país; lo lógico y sensato es que las generaciones, anteriores y última, se acuerden y unan. Unas aportando sabiduría y experiencia y otras inyectando sangre nueva y fresca. La unión de la sapiencia que da la experiencia cultivada con la actualización, con la lozanía de la voluntad juvenil es una dupla perfecta para contribuir a salir de lo que tenemos, que destroza el país y tanto daño nos causa a todos, y para conquistar cuanto antes un país muy distinto y mucho mejor.

Alguien afirmó que los países en profunda crisis, como el nuestro,  apelan a su gente probada. Yo diría que no solamente a la probada sino también a la por probar que aún no ha tenido tiempo de desarrollarse y se supone está cargada de muchos ímpetus y voluntad de servicio. El país nos necesita a todos y por ello las exclusiones son serios obstáculos en la consecución del país que todos deseamos y si esa exclusión es por razones de edad, peor aún.

Llamemos a nuestra gente probada, cargada de experiencia, que conserva voluntad de servicio y está bien equipada con ideas modernas, para salir cuanto antes del horror y empezar a conquistar la Venezuela que deseamos y queremos.

Lo que nos ocurrió en abril de 2012, cuando Chávez renunció a la presidencia de la República, "la cual aceptó", fue por falta de conocimiento e inteligencia política, no vi a ningún político con experiencia en el desarrollo de los acontecimientos últimos, Carlos Navarro, para la época Presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, también se salió de la suerte. A lo mejor con inteligencia y experiencia política hubiéramos salido con bien del asunto.

12 de mayo 2022

En política, izquierda y derecha

En 1789 se instaló la Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa. A la izquierda del recinto parlamentario se concentraron los asambleístas que rechazaban la proposición de concederle al rey la capacidad de "Veto absoluto" a ciertas leyes, mientras que a la derecha se adecuaron los que estaban de acuerdo con dicho veto. De manera que a los del lado izquierdo se les consideró de ideología liberal y a los de la derecha como de ideas reaccionarias o conservadoras opuestos a reformas políticas. Desde entonces, en todo el mundo, a los políticos progresistas se les llama o se llaman de izquierda y a los conservadores de derecha, sin importar de que lado se sienten en el parlamento. La dicotomía derecha-izquierda se extendió por Europa durante el siglo XIX y a partir de 1830 por América del Sur  y a finales del siglo XIX y principios del XX por África y Asia.

En Francia, durante el periodo llamado de Restauración, se acentuaron los términos de derecha e izquierda con contenido político. Marcel Gauchet, destacado filósofo francés y uno de los más prominentes intelectuales contemporáneos, afirma que el verdadero nacimiento de los términos en la política, está en ese periodo. En efecto; a la derecha estaban los contrarrevolucionarios que apoyaban la causa real y del lado opuesto, Izquierdo, los liberales.Los partidarios de una Monarquía   Constitucional e independientes se ubicaron en el centro. 

Los comunistas, técnicos y expertos en etiquetar a la gente y grupos, en endilgar calificativos y epítetos, se han encargado de decir que aquel que no lo es, es de derecha, conservador, burgués, capitalista, explotador y "pro yanqui" señalando adhesión a la política exterior de los Estados Unidos  de Norte América. Los comunistas perseveran en esa práctica y la repiten hasta la saciedad a través de sus medios y líneas de publicidad, por ello hay que tener mucho cuidado de todo lo que proviene de allá, no todo al que llaman de derecha lo es y menos burgués, capitalista y explotador. Estos señores de extrema izquierda, los comunistas, se encargaron de decir que COPEI era un partido de extrema derecha, regalista, confesional, burgués, capitalista y de los ricos, afortunadamente el tiempo nos ha permitido presentar  muy bien nuestro perfil y el malévolo empeño de los comunistas no prendió. Nos definimos y somos de centro con inclinación a la izquierda. Bien lo afirmó ese gigante, gran político y estadista el italiano Aldo Moro, vilmente secuestrado y asesinado por la mafia política de aquel país, cuando en su mensaje al Congreso habló de "L'apertura a sinistra", abrirse a la izquierda.

La democracia cristiana en un principio rechazó el agrupamiento  de izquierda y derecha porque son términos que hacen referencia a espacios o lugares sin contenido ideológico alguno, pero se ha universalizado tanto su uso que de alguna manera lo manejamos.

En algunos países europeos como en España, la democracia cristiana representada por el Partido Popular se le ubica en la derecha y ello así lo aceptan; no ocurre lo mismo en Latinoamérica donde claramente está en la posición de centro con franca tendencia a la izquierda. Pero bueno, alguien afirmó que no importaba lo de izquierda o derecha, lo importante es el desarrollo integral y prosperidad de los pueblos y el bienestar y felicidad de la sociedad y la gente.

Cristo llegó al mundo terrenal no para apoyar y estar al lado de los imperios y convalidar el estado de cosas imperante, no, vino a cambiar todo para hacerlo humano, fraterno y respetuoso de la dignidad del ser humano, vino a ofrecer y predicar la solidaridad, privilegiadamente con los pobres y débiles, vino a redimir a los pobres y redimirnos a todos del pecado original. Más adelante hablaremos sobre las ideologías, que es un tema apasionante.

Hasta entonces.

13 de mayo 2022