Matrem contumelis

Como todos los días, Juan se levantó muy temprano para iniciar su rutina. Pero, al intentar bañarse se consiguió con la desagradable circunstancia de que ¡¡¡el agua había sido cortada!!!.......coño de su madre este gobierno incapaz y corrupto, fue la maldición que se le escuchó decir.

De mal humor, por el percance del agua, se sentó en la mesa con sus dos hijos para tomar el desayuno……¡¡¡No había café!!!......otra mentada de madre. El alimento que sirvieron se redujo a una galleta con un vaso de agua (Previamente hervida, la mineral estaba muy cara)…..Mi amor, dijo su esposa, en la panadería ¡¡¡No había pan!!! y los reales que me diste, no me alcanzaron para comprar jamón y queso……otra maldición contra el régimen. Esta vez lo hizo solo con el pensamiento, para no ser grosero frente a sus hijos.

Rumbo a la escuela, pudo notar que los niños no traían su lunchera y pensó en devolverse a buscarla, pero no lo hizo, porque ya sabía la razón ¡¡¡No alcanzaron los reales para comprar los insumos!!!….otra mentada de madre. Revisando su cartera, logró juntar 800 Bs. para que se compraran por lo menos una empanada en la cantina escolar….agarren  aunque sea fallo, les dijo con una mezcla de tristeza y arrechera.

En el recorrido, a su trabajo ¡¡¡Se le espichó un caucho!!!!....verga, que pava tan arrecha me ha caído. Pero, cuando vio que se quedó sin caucho de repuesto, se puso a pensar en el vía crucis que le iba a tocar para conseguirlo…..otra mentada de madre contra el régimen culpable de la escasez.

Al fin, sentado en su oficina, pensaba en tranquilizarse y transitar más calmado el resto del día…..cuando ¡¡¡Se fue la luz!!!....ahora la mentada de madre fue un coro de todos los presentes en la oficina. Dos horas después, al regresar la luz, se dio cuenta que su computadora no funcionaba….¡¡¡Se había dañado!!!....coño de la madre con este gobierno de mierda…fue su dura y justificada expresión.

Cuando se disponía regresar a su casa, porque en la oficina no había nada que hacer, se encontró con una desagradable sorpresa ¡¡¡El carro no prendía, la batería estaba  descargada!!!....la mentada de madre se escuchó en todo el estacionamiento y sus alrededores.

No le quedo, otra alternativa sino la de irse en autobús. Falta, que ahora me atraquen en la camionetica, se dijo a sí mismo en voz baja. Pero, la realidad fue otra. Los trabajadores del transporte estaban en paro protestando por la falta de repuestos. En fin, se fue caminando.

En la larga caminata de regreso a su hogar, tuvo tiempo de meditar acerca de los problemas del país y como habían influidos estos en la modificación de su carácter. Ahora, vivo maldiciendo al gobierno. Esta conducta debo superarla. En mi condición de cristiano, asumiré esto en la misa del próximo domingo.  Confesaré y comulgaré para estar en paz conmigo mismo.

Ese domingo, la iglesia estaba abarrotada de feligreses y en su mayoría comentaban  entre sí, el tema recurrente de la escasez de alimentos, medicinas, cauchos, repuestos y la inseguridad que hoy se vive en el país. Juan, sentía que su molestia era la misma de sus vecinos. En el momento de la confesión, no quedo un alma sin hacerlo y el tema seguía siendo recurrente: Padre, confieso que maldigo a cada instante a este régimen incapaz y corrupto que ha hundido al país en la peor crisis política, económica y social de toda la historia.

El párroco, los consolaba en su malestar y les pedía que rezaran 3 Padre Nuestro y 2 Ave María como una penitencia para volver a la tranquilidad espiritual.

Cuando le tocaba el turno a Juan ¡¡¡¡Se fue la luz!!! y en toda la iglesia se escuchó un grito desgarrador ¡¡¡Et matrem contumelis!!!

Cuando regresó la energía eléctrica, el prelado rezaba al lado de todos los feligreses de la parroquia, su propia penitencia por la mentada en latín.