Reflexiones sobre resultados 6D

Los resultados electorales reflejaron la protesta del pueblo por la desastrosa  gestión de Maduro y colaboradores cercanos. Como era de esperar, este no reconoció en su primer mensaje de análisis posmortem  que por su culpa y la de sus ministros  el país está destrozado. Se equivocan quienes piensen  que este equipo pueda rectificar. Sería lo deseable, pero lamentablemente seguirán en la prédica de que perdieron porque ¨triunfó la guerra económica¨. El fanatismo les impide  cambiar de rumbo o ponerse a un lado para dar paso a un gobierno de transición en el que esté representado el PSUV, lo cual sería deseable para  resolver los graves problemas que aquejan al país.  

Hay que reconocer y agradecer  el trabajo realizado por los partidos políticos que integran la Mesa de Unidad Democrática. También el trabajo de Ramón Guillermo Aveledo, quien cumplió una etapa importante y fue relevado exitosamente por Chuo Torrealba.  Igualmente la labor de nuestros testigos de Mesas,  de  quienes dictaron talleres para adiestrarlos y de todos los que  participaron en  las etapas previas y durante el proceso electoral.   

El mensaje de la MUD leído por Torrealba fue excelente y permite dar los pasos adecuados para acercarnos cada vez más a los ciudadanos que hasta hace poco apoyaban al oficialismo. Ahora vienen tiempos  muy difíciles, pero hay razones para ser optimistas. Nuestros diputados tienen la importante misión de aprobar y de modificar leyes que permitan lograr un desarrollo sustentable y de ejercer sobre el Ejecutivo el control  que establece la Constitución.  

La labor vital  y a la vez delicada que tienen los dirigentes de la MUD y los nuevos diputados es convencer a la población en general  de que el sector privado no es el malo de la partida, que los empresarios no son el diablo y que el manejo  de empresas por parte del Estado es un modelo fracasado.    El   Ejecutivo debe limitarse a   resolver los problemas de salud, educación, seguridad e infraestructura, apoyar a quienes están en un nivel intolerable de pobreza y  ejercer vigilancia sobre el sector privado para que pague los impuestos y cumpla con las leyes. 

Un punto crucial es conversar con la gente que, como es natural, tiene grandes expectativas. Los  graves problemas   que tiene el país no se resolverán por el hecho de que la alternativa democrática  haya ganado abrumadoramente la Asamblea Nacional, sino trabajando unidos en una visión compartida de país. El trabajo que en este sentido vine realizando el equipo de Werner Corrales  puede ser un buen punto de partida. 

Se requiere una nueva Unidad, que incluya no solo factores que estuvieron al margen de la MUD, tales como gremios, universidades y la Academia, sino   también a quienes de buena fe sigue creyendo en el socialismo siglo XXI  y con los cuales se podría llegar a ciertos acuerdos básicos para recuperar el país y que reine la paz.  Esta  labor será aún más compleja que ganar las elecciones,  pero somos optimistas de que nuestra  dirigencia esté a la altura de las circunstancias.

Como en botica:   Ojalá algunos dirigentes entiendan que  candidatos fuera de la unidad, aun siendo buenos,  no tienen acogida del electorado y pueden hacernos perder una curul, una gobernación o una alcaldía.  La señora Lucena evidenció su fanatismo político al  retirar las credenciales a distinguidos expresidentes de países amigos  y el Trucutú próximo a salir de la presidencia de la Asamblea demostró una vez más su talante arbitrario al solicitar que los expulsen.  La primera Ley de la nueva Asamblea debe ser una amnistía general por todos los sucesos políticos ocurridos desde el 2002 a la fecha, inclusive lo relacionado al paro cívico. Agradecemos la tesonera labor realizada por Mitzi Capriles de Ledezma y Lilian Tintori de López ¡Felicidades Venezuela, pronto no habrá más presos políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com      8/12/15 Noticiero Digital y Runrunes