Revolucionarismo como barbarie política obsoleta

El revolucionarismo socialista en pleno siglo XXI, devenido de dos golpes de Estado y hociqueado además por el cubanismo, abraza la violencia política como guerra dominante y guerra psicológica, como fundamento o guía para imponer una supuesta Liberación Nacional que termina empleando al cuerpo armado como palanca política en acciones contra un enemigo interno y otro externo. Ese revolucionarismo nada en la violencia, a la fuerza bruta e irracional, lo cual ha quedado verificado en los hasta ahora eventos del costado nor-sur-occidental, con resultados borrosos o confusos que muestran una tensión fronteriza con muertos, desaparecidos y desplazados frente a una acción del revolucionarismo venezolano fracasado.

Revolucionarismo violento e incapaz distante de la polemología, la geopolítica y del arte de gobernar, se muestra casi como única en su accionar político disparatado que evidencia el colapso del chavismo-madurismo- militarista. Esa insensatez dibuja la acción del costado nor-sur-occidental llena de improvisaciones. El revolucionarismo está descubierto y arrinconado debido a una supuesta operación armada, en la cual el mando responsable se ha mostrado carente y distante del arte militar, en especial en lo atinente a la responsabilidad de mando y comando comprobando toda su descomposición y desconocimiento, más irresponsabilidad que alarma a la ciudadanía venezolana.

Insensatez, máximo desconocimiento de la ciencia militar, indefinición del objetivo en cuanto se aprecia en una maniobra que ha creado repulsa de la venezolanidad y un grave descrédito para los responsables, que ahora no aparecen. Por ello crecen las preguntas sobre la orden operaciones, el mando y los ejecutores, sólo se sabe de 12 soldados heridos que supuestamente de otros fallecidos. ¿Quién firmó la orden de operaciones? ¿Quién fue el comandante? Máximo descrédito por la irresponsabilidad del comando y a quien le correspondió definir las acciones. La nación no lo sabe y se infiere que se oculta todo cuanto fue un fracaso en el costado nor-sur-occidental.

El revolucionarismo que se observa en la República del siglo XXI reclama un cambio político que, como régimen violento se ha notado inepto y farsante, tanto así que en el costado nor-sur-occidental sólo hay confusión, rumores, especulaciones y acusaciones para que finalmente se cuenten muertos y heridos venezolanos.  Esta situación obliga al revolucionarismo explique tan grave dislate. La sociedad venezolana tensa por la pandemia, está en cuenta del resquebrajamiento militar y se interroga frente a este sin sentido ¿Cómo accionara el revolucionarismo? ¿Con más violencia? El venezolano esta harto de engaños. le asquea la irresponsabilidad armada y altanería de un régimen violento, incapaz y mentiroso.

El revolucionarismo y su operación en el costado nor-sur-occidental, han estremecidos a la venezolanidad en Semana Santa, espacio para la mayoría de los cristianos que hoy tiemblan frente a una operación destrozada en el costado nor-sur-occidental que ha estremecido al país. Por ello reclama que no haya más engaño, no fintas, ni otras maniobras peligrosas y sin sentido. El cuerpo societal está en cuenta de fuerzas erráticas e irresponsables, reclama a quienes debieron informar a la opinión pública que no evadan su irresponsabilidad por estar llenos de pánico. Llenos de pánico por actuar de manera cobarde  empleando la política y la sub-política, de espaldas a la Constitución sin guardar respeto a la sociedad toda por desconocimiento de la ciencia y de la polemología.

El revolucionarismo en el costado nor-sur-occidental fue un fracaso del revolucionarismo y de los mandos que por el marxismo cubano han desviado al estamento militar hasta transformarlo en un cuerpo irresoluto, disperso, sin tonicidad operativa, sin mística y desprofesionalizado para hacer la guerra. En consecuencia, la guerra como ciencia y arte es desconocida, por todo ello es responsable del revolucionarismo. El actual cuerpo armado disfrazado del militar no está familiarizado con la filosofía de la guerra, ni conoce los principios, ni sabe de operaciones tácticas y nunca ha realizado maniobras.

El revolucionarismo se sirve del cuerpo armado, por lo tanto es ignorante sobre operaciones conjuntas, menos sabe de operaciones combinadas, de cruces de ríos, de pasar de la defensa a acciones de explotación, no hay Fuerza Armada… esa es la desgraciada y grave realidad del revolucionarismo. ¡Una real regresión del estamento militar! Estamento militar que fue victorioso ente 1972-1976, cuando un movimiento subversivo guerrillero fue derrotado y pacificado al hoy cuerpo armado en regresión que ha puesto a los muertos y heridos que ya han sido enjuiciados por la historia y por la sociedad. La situación del costado la define los 12 soldados heridos y los muertos.

La operación del costado nor-sur-occidental y los 12 soldados heridos constituyen el impacto definitivo para que la mayoría de venezolanidad democrática construya las acciones políticas de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional, que desplace la barbarie retrógrado del socialismo revolucionarismo socialista, que ha demostrado no saber gobernar pero además, en extremo desprofesionalizar al estamento militar en Venezuela.

Es original,

Director CEPPRO-CSB

@JMachillandaP

Caracas, 30 de marzo de 2021