Se está expandiendo el modelo cubano hacia América

El presentador del programa de CNN Dinero, Xavier Serbiá ha estado realizando varias entrevistas en torno a la constituyente venezolana y sus propósitos. En la primera de éstas, discutió el tema con el escritor de origen cubano Carlos Alberto Montaner, quien señaló que la constituyente está sentando las bases de un nuevo Estado de naturaleza dictatorial, tal como lo hizo Cuba en 1976. Pero a diferencia del cubano, este Estado trata de instaurar un régimen socialista que es una tapadera que   cubre actividades delictivas como el narcotráfico. Esta idea la toma Montaner del político boliviano Carlos Sánchez Berzain, quien sostiene que el chavismo ha integrado a Venezuela a un eje delictivo que involucra a la dictadura castrista, las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) y a los sindicatos cocaleros de Evo Morales (Ver Rodríguez Rojas, José E.. ¿Está la constituyente sentando las base de un Estado delincuente?. Dígalo Ahí, n°7, agosto 22, 2017).            

En esta misma línea, Serbiá entrevistó a Antonio Herrera-Vaillant, escritor, periodista e historiador venezolano. La entrevista tomó como punto de partida los señalamientos de la sociólogo Elizabeth Burgos, en una entrevista que le hicieron en el portal Prodavinci, quien planteó que no se puede tomar al régimen cubano como una simple dictadura, que se trata de un proyecto histórico que busca expandirse al resto de América Latina. En este sentido, la constituyente madurista  lo que hace es replicar el modelo cubano en Venezuela. En esta perspectiva y como parte de este mismo proceso, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) buscan consolidarse como un partido político en el vecino país, abriendo un espacio al proyecto castrista. De igual modo, los países de la Alianza Bolivariana de Naciones (ALBA) están buscando replicar el modelo antidemocrático cubano en sus respectivos países.

Herrera manifestó su desacuerdo al ser interrogado sobre la pertinencia de los planteamientos de Burgos. A su juicio el comunismo es una estafa,  es solo para los pobres, mientras los funcionarios del Estado y del partido son ricos y disfrutan de los beneficios. Lo que pasa es que los intelectuales han adornado esta idea con elementos filosóficos y doctrinarios. En ese sentido, Cuba hoy en día es un Estado arterioesclerótico, que huele a naftalina y a muerte, y que está agarrado siempre de alguien que lo sustenta.  El modelo cubano es insostenible sin alguien que lo subsidie y los cubanos están permanentemente en la búsqueda de un alma generosa que los mantenga, el último en desempeñar este rol  fue Chávez, y ahora sus herederos políticos.

Sin embargo, al afirmar que el modelo cubano se está replicando en Venezuela, es necesario considerar las diferencias que existen entre Cuba y Venezuela. En el caso cubano no hubo la corrupción que hay en Venezuela. El régimen cubano, tuvo, al menos durante los primeros quince años, respetabilidad.  El socialismo chavista que se ha intentado imponer en Venezuela no ha tenido esa respetabilidad y contenido ideológico, lo que ha hecho es comprar lealtades a punta de billete, no hay contenido ideológico como en el caso cubano. En Venezuela se viene de una democracia, mientras en Cuba se pasó de una dictadura a otra.  

En cuanto a la constituyente, señaló el historiador que se trata de una operación bufa, sin ninguna sostenibilidad en el tiempo. Pueden aprobar lo que quieran pero ello no conducirá a nada. El modelo que propugna la constituyente está soportado sobre lealtades que en un momento se mantuvieron gracias al billete, sin embargo, han sido frágiles ya que en la medida en que el dinero se ha agotado han ido abandonando el proyecto. En la actualidad, el régimen que sostiene la constituyente se soporta sobre bayonetas alquiladas, consistente básicamente en una cúpula militar corrupta.  En la medida  que las bayonetas cambien de dirección el régimen caerá. Por otro lado las bases económicas del régimen son muy frágiles, en poco tiempo, probablemente en dos meses, habrá un colapso económico.

En cuanto a la exportación del modelo cubano hacia América Latina, el historiador señaló que no cree que ello sea posible. Por un lado, las FARC carecen de un espacio político de consideración en Colombia y no lo obtendrán, debido a las características de la sociedad colombiana. En cuanto al ALBA, los países que forman esta alianza tienen una economía que se sustenta sobre la iniciativa privada, el Estado depende de la empresa privada, lo cual hace inviable un modelo que implica una economía estatizada como la cubana.  

 Profesor UCV  

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