Tercer Estado y rebelión ciudadana

El postchavismo régimen-gobierno en su aturdimiento, atolondrado por las demandas insatisfechas del cuerpo social democrático e incapacitado para resolverla, se atreve a montar una treta o maniobra de distracción declarando las fiestas carnestolendas en Venezuela. Así, agrega a la farsa electoral del 6D otra improvisación con unas fiestas que lo que muestran es el hambre, necesidad, improvisación y extrema inmiseración de las clases C, D, E y F frente a la mayor crisis socioeconómica en los últimos 50 años, como consecuencia de la máxima dolarización e hiperinflación. Este régimen maniobrero intenta unas falsas fiestas carnestolendas  en su desespero gubernamental.

Hambre y desespero social por la inmiseración extrema, con la imposibilidad para el ciudadano de no hacer mercado de lo mínimo necesario, consecuencia de la dolarización más la violencia policial y la violencia callejera que caracteriza el ambiente de este carnaval improvisado. Un carnaval para el ciudadano de a pie, pero sin transporte, sin recurso, sin signo monetario, mientras se exhibe el oficialismo y el gobierno comiendo en los bodegones a toda hora. El régimen-gobierno sí goza el carnaval mientras la ciudadanía democrática sufre, pero esta sociedad está en cuenta de tan grave crueldad .Las fiesta carnestolendas del hambre, en donde circulan billetes de 100 USD y vehículos de marcas, contrastando todo eso con el hambre que terminará por expresarse como Tercer Estado.

El hambre ha sido mayor durante  los carnavales del régimen. Régimen que está seco, que es mentiroso, está quebrado y pareciese que todavía no está al tanto del dolor que  produce el hambre. Hambre a la que se le suma el maltrato de las bandas armadas y las múltiples policías, dejando claro como está distante y poco le importa su torpeza e incapacidad como gobierno. Lo que sí practica es una masiva e incisiva propaganda, maldad para contener  la implosión social. Implosión social frente a la mueca del falso carnaval. El régimen con su carnaval potenció el hambre, con lo que aumenta y multiplica su operación de propaganda, diversifica las programas de radio y televisión con el objeto de desviar la atención. Pero en este sin sentido, está presente el Ambiente Político Real Violento causado por el régimen, debido al sufrimiento del venezolano, pobre y desamparado frente a este carnaval grotesco.

El régimen aturdido está desnudo viene, de una abstención no opaca, además potencia un carnaval de hambre extrema, sin papel moneda, sin gasolina ni transporte, pero sí mucha propaganda para distraer y desviar. El revolucionarismo socialista e inmoral se autoengaña, se está jugando con alto riesgo  la paz social. El revolucionarismo por ignaro no entiende de la rebelión social. La rebelión social que tiene como fuerza la dignidad del hombre y mujer empobrecido, que se niega a tolerar las manipulaciones del régimen, rechaza a los mafiosos que sólo representan la anti-política, la sub-política y tienen como acción la Rebelión Social, que dignificará la política, la democracia y la sociedad accionando como Tercer  Estado.

El Tercer  Estado para dignificar la política con objeto de reconstruir la democracia, el Tercer Estado para dejar sentado que la sociedad venezolana está distante del militarismo, el revolucionarismo, la violencia y la corrupción sistemática de un grupo que dice que gobierna y son un antigobierno. Antigobierno que después de 22 años, no ha logrado comprender que ni la propaganda, ni la mentira, ni la guerra psicológica son los factores que dan legitimidad a un gobierno. A este gobierno torpe, la treta de los carnavales le ha creado una llaga, una llaga de hambre, miseria y desconcierto mayor que ha revivido la Rebelión Social.

La treta de los carnavales ha dejado al descubierto la maldad del régimen frente a la responsabilidad ciudadana, dispuesta a construir una respuesta que dignifique al ciudadano demócrata y al ciudadano digno que tiene fe en la masa democrática. Esa respuesta está representada por el Tercer Estado, léase, la ciudadanía activa harta de revolucionarismo, chavismo, madurismo, falsas politiquerías y sus encubiertos revolucionarios que operan sobres las bayonetas distantes de la masa social. La falsa carnestolenda ha motorizado el gen democrático de hombres y mujeres honorables. El Tercer Estado como sociedad con gran vitalidad en el gen democrático, se ha dispuesto a contener la maquinaría encubierta y retrógrada que como grupo bufón no entiende de política.

La política, ¡Primitivos!, es ciencia y arte jamás tracalería, mentira y engaño, distantes todos de la actitud ciudadana y el sentir democrático de venezolanos dispuestos a reconstruir la democracia en pleno siglo XXI. La abstención no opaca y las fiestas carnestolendas potenciaron la aparición del Tercer Estado.

Es original,

Director de CEPPRO-CSB

@JMachillandaP