Un gobierno en bancarrota

El gobierno de Maduro es incapaz de cumplir con los compromisos derivados de  la deuda externa, declarando  por la vía de los hechos, la cesación de pagos (default), aislándose de los mercados financieros internacionales. Ante esta situación, el diputado José Guerra plantea que un eventual gobierno de la oposición debe retornar a los mercados internacionales, proponiendo un programa de refinanciamiento de la deuda. Este programa debe incluir, como tarea previa, la implementación de un programa económico orientado a impulsar el crecimiento y controlar la inflación. Ambas iniciativas deberían dirigirse a la generación de recursos que permitan incentivar las importaciones, a fin de aliviar la crisis humanitaria que padecemos.   

Un grupo de pasajeros de la línea aérea CONVIASA quedaron varados en el aeropuerto de Maiquetía  durante varios días, sin que la línea aérea les informara sobre las razones del retraso. Entre los pasajeros figuraban un grupo de médicos que planeaban asistir a un congreso de medicina en Argentina. La paralización de los vuelos internacionales de CONVIASA , se debió a la suspensión de la póliza de seguros de varios aviones por deudas pendientes  y al retiro de una de las aeronaves que rentaba a la empresa española Wamos, la cual procedió a confiscar el avión,  por la imposibilidad de cobrar la deuda por el alquiler de la aeronave.

La situación de CONVIASA, una empresa pública,  es parte de la bancarrota que sufre el gobierno de Maduro, la cual se refleja en la imposibilidad de cumplir con los compromisos adquiridos con los acreedores internacionales. El gobierno está actuando en la práctica como si hubiera declarado una cesación de pagos de la deuda externa (default). Reflejo de ello es que los bonos de Venezuela en el mercado de valores de Nueva York se están cotizando a precio de default, según fuentes financieras citadas por el programa CNN Dinero.  En otras palabras  el mercado está actuando como si el gobierno hubiera declarado el default. 

El gobierno ha intentado paliar esta situación tratando de obtener préstamos de las instituciones financieras internacionales, colocando como garantía el oro de las reservas y otros activos que posee. Esta opción fue discutida en una edición reciente del programa CNN Dinero, donde se entrevistó a Alejandro Arreaza, un economista de la compañía de servicios financieros  Barclays. En dicho programa se puso en cuestión la capacidad de pago del gobierno de Venezuela y las alternativas que tiene. El entrevistador del programa Xabier Serbiá expuso que el gobierno venezolano posee diversos activos que lo colocan en condiciones de pagar sus compromisos de deuda en el futuro inmediato. Entre esos activos mencionó el oro de las reservas internacionales, bonos de PDVSA, recursos en el Fondo Chino y dinero en cuentas de PDVSA en el exterior. Arreaza respondió que la mayoría de esos recursos no son líquidos o sea requieren ser transformados en efectivo para poder ser utilizados en los pagos de la deuda. El gobierno venezolano ha intentado realizar esta operación, pero en la medida que se ha colocado en una situación de ilegitimidad al violar la constitución nacional, las puertas de los mercados financieros internacionales se le han cerrado, ya que los entes financieros no están dispuestos a involucrarse en una operación con el gobierno en tales condiciones.

En la situación descrita el gobierno que suceda al régimen bolivariano heredará, parafraseando a Luis Herrera Campins, un país hipotecado, aunque en esta ocasión los compromisos derivados de la hipoteca serán imposible de pagar. Ello ha generado un debate sobre la deuda externa que ha implicado varios aspectos: el precario estado de PDVSA, la legalidad y legitimidad de la deuda, la capacidad de pago del gobierno, el elevado costo social de la estrategia de pago de la deuda por parte del régimen de Maduro,  las políticas requeridas para impulsar la generación de divisas en áreas diferentes a las petroleras y la conveniencia de renegociar y refinanciar la deuda en un eventual gobierno de la oposición (Ver : Rodríguez Rojas, José E. Deuda externa y crisis humanitaria, Dígalo Ahí, n° 1, mayo 3, 2017 ).     

En este contexto el diputado José Guerra ha venido insistiendo en que, a los precios del petróleo vigentes, la deuda es impagable. Así lo expresó en una entrevista realizada en una edición reciente del programa CNN Dinero.  Según el diputado, ante esta situación  el gobierno de Maduro ha optado por pagar la deuda utilizando  las divisas requeridas para importar alimentos y medicinas, lo cual implica una solución que ha conllevado un costo social muy elevado. A juicio del economista es necesario encontrar una solución al pago de la deuda que involucre un menor costo social. Ante la situación actual, donde el gobierno se ha aislado de los mercados financieros declarando por la vía de los hechos un cesación de pagos, Guerra ha planteado que un gobierno de la oposición debe retornar a los mercados financieros internacionales solicitándole a los acreedores una renegociación de la deuda y  un programa de refinanciamiento de la misma, ya que la deuda en las  condiciones actuales no se puede pagar. La renegociación debe implicar la consecución de nuevos recursos para incrementar las importaciones y aliviar la crisis humanitaria.

El programa de refinanciamiento mencionado debe incluir, como tarea previa, la implementación de un programa económico  que se oriente a impulsar el crecimiento. Este programa debe implicar un desmantelamiento de las políticas de controles y la liberalización del tipo de cambio y de los precios de los productos de consumo diario. Adicionalmente a ello es necesario una reforma fiscal y dotar a al Banco Central de instrumentos que le permitan el control de la inflación. Las políticas de controles limitan la generación de divisas en las actividades diferentes al petróleo, su eliminación permitiría incentivar las exportaciones no petroleras y compensar la  alicaída oferta de moneda extranjera que provee  PDVSA. La liberalización del tipo de cambio es una idea compartida por otros economistas como Francisco Rodríguez de la firma Torino Capital y asesor de UNASUR,  quien ha señalado que la eliminación del control de cambio y el logro de un tipo de cambio más próximo al del mercado, estimularía un ingreso de divisas  por exportaciones no petroleras del orden de los 8 mil millones de dólares.

El otro aspecto abordado por economistas entrevistados por Victor Salmeron, en la página de Prodavinci, es la necesidad de involucrar a los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el FMI en la búsqueda de una solución al problema de la deuda venezolana. Estos organismos son claves en la obtención de nuevos préstamos que ayuden a incrementar  las importaciones y aliviar la crisis humanitaria. Este es un tema polémico dada la resistencia del régimen chavista a vincularse a estos organismos.

Profesor UCV