¿Cuál es el verdadero estado de salud de los venezolanos?, ¿Cómo superar esta difícil situación?

La salud de los venezolanos

El deterioro asistencial es público, notorio y noticioso, a pesar de los esfuerzos de los mandamases de Miraflores al maquillar la situación, en hacer creer que hace una gran inversión, y en qué los resultados son extraordinariamente buenos. En realidad, los resultados relevantes, los indicadores de impacto, señalan lo contrario.

En Venezuela no se consigue información sanitaria, resultado de una decisión política del Ministerio de salud, por lo que acudimos a la base de datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, que en su portal “Observatorio Mundial de la Salud”, tiene la información que le pasan los gobiernos miembros de la ONU, razón por la que hablamos de información oficial. Es menester señalar que la gran mayoría de los sanitaristas venezolanos, consideran que estas cifras son maquilladas, a pesar de ello la data enviada al ente mundial revelan que la sociedad venezolana vive una dramática situación.

Compararemos los indicadores de los países que integran el continente americano, ricos y pobres, exceptuando a las pequeñas naciones caribeñas anglo y franco parlantes. En algunos indicadores excluiremos a Haití, porque se visualizan mejor las diferencias.

 El primer indicador que revisaremos es el de la Mortalidad infantil, que se refiere a los niños fallecidos menores de un año, data del año 2020. En el gráfico vemos como tenemos más mortalidad que todos los países del continente, solo superados por Guyana. Habría que agregar a Haití, que no está incluido en el gráfico Nº 1.

Si vemos el mismo indicador, pero del año 1980, se constata que estábamos mucho mejor ubicados en el concierto americano (Ver gráfico Nº 2) Esto significa un deterioro que no se justifica, porque muchas de esas muertes se pueden evitar, al ser prevenibles las enfermedades que las provocan.

 

Lo mismo pasa con todos los indicadores, como la tasa de Mortalidad Neonatal, de mortalidad en  adultos, por enfermedades no trasmisibles, de mortalidad materna, y todos los demás.  Revisamos la esperanza de vida, que es un buen parámetro para medir la situación de salud de la población, y a menudo se emplea para determinar el desarrollo del sector salud en un país. Cuantifica cuánto en promedio, se espera que un recién nacido puede vivir si se mantienen las tasas actuales de mortalidad. En el caso este indicador, en el gráfico Nº 3, nos percatamos que los venezolanos son los únicos ciudadanos del continente que han disminuido la esperanza de vida al nacer, los años por vivir, en 0,1 años promedio, mientras Bolivia aumentó más de 6,12 años, Brasil 4,4 y Canadá 3,1 años, en promedio, más de vida. Estos resultados hablan por si solos.

Las soluciones

Este grave problema tiene maneras de abordarlos, en el corto, mediano y largo plazo, y debe enfrentarse a la vez desde la Macro, Meso y la Micro gestión:

1.- La Macro gestión o gestión nacional:

Corresponde al abordaje del grave problema desde El Estado, desde el ámbito nacional, con estrategias, políticas y planes nacionales en salud:

1.1.- Reconocer la gravedad del sector salud del país,

1.-2.- Darle prioridad a la salud, y decretar la emergencia sanitaria.

1.3.- Despartidizar el sector, contrariando la práctica actual, caracterizada por utilizar las instituciones sanitarias para mantenerse en el poder.

1.4.- Convocar a los cerebros mejor preparados para abordarlo esta situación.

1.5.- En vista que hay un grave deterioro nutricional, cuya consecuencia es la conformación de un ejército de niños venezolanos que no van a poder cultivarse en la escuela, ni tendrán la capacidad para aprender un trabajo u oficio, para ser autónomos como adultos, y sostener a la familia, se debe preparar un plan de asistencia nutricional a las madres y niños desnutridos.

1.6.- Conformar un plan de dotación de insumos de emergencia de los hospitales y las redes de servicios, para atender a los compatriotas que requieren servicios de emergencias, sin que tengan que morir de mengua o empobrecerse más para salvar la vida.

1.7.- Igualmente preparar un plan de reparación del parque tecnológico, y de rehabilitación de la infraestructura, poniendo a punto la tecnología y la infraestructura médico asistencial de Venezuela.

1.8.- Saldar la deuda de más de 50 años de organizar un Sistema Nacional de Salud que atienda y resuelva los problemas de salud de la población.

1.8.1.- Aunque es un mandato constitucional, y es la forma organizacional más eficaz y eficiente que hay, las autoridades no han dado el primer paso para construir el sistema de salud para la nueva Venezuela. Es menester señalar que El sistema público nacional de salud, del que tanto hablan los mandamases, no existe, ha sido solo un recurso retórico. Lo que desde hace mucho tenemos, es un sistema fragmentado segmentado y asistémico, los cuales por definición son ineficaces e ineficientes. Por lo tanto, deben:

1.8.1.- Integrar los diversos sistemas públicos de salud

1.8.2.- Mancomunar los fondos

1.8.3.- Descentralizar el sistema de salud

1.9.- Solo así se podrá Recuperar la Rectoría del Ministerio de salud, que se centraría en el financiamiento, el diseño de Políticas y Programas Nacionales de Salud, concertando con los directivos sanitarios de los Estados y Municipios y, con las comunidades de usuarios organizados, además de la evaluación de los subsistemas Estadales.

1.10.- Recuperar la función indelegable del Estado de garantizar la calidad de los Medicamentos, y su consumo adecuado, en vista de las múltiples quejas sobre el expendio de fármacos sin registro sanitario, así como la falta de respuestas farmacológicas efectivas de algunos de estos, tal como si los tienen las moléculas originales.

1.11.- Colocar en la gestión de los servicios, a personas que conozcan al sector salud, con experiencia. Ya basta de tanta gente ignorante tomando decisiones.

1.12.- Darle importancia Económica-Financiera a la salud, incrementando el aporte público a la salud, cambiando el modo de asignación a los Estados y, sobre todo, de estos a los Hospitales.

1.12.- Establecer la Certificación y la recertificación de los profesionales de la salud, para incentivar la capacitación de estos servidores públicos, acordando un plan Nacional de capacitación de los profesionales de la salud, para todos los que trabajan en salud.

1.3.- Hacer un acuerdo con las Universidades para generar un programa de nivelación y actualización de los profesionales no certificados.

2.- La Meso gestión (la gestión de las instituciones y servicios de salud):

2.1.- Requiere colocar a profesionales de la salud en la gestión de las instituciones y redes de servicios.

2.2.- Generar incentivos para los trabajadores de la salud

2.3.- Hacer realidad la participación ciudadana coadyuvando en la gestión de los servicios, construyendo un voluntariado, principalmente del tercer sector, según su experiencia, en la gestión de las instituciones y servicios.

2.4.- Cambiar la manera de asignar los recursos a las instituciones, pasando de presupuestos históricos, a presupuestos por actividades realizadas.

2.5.- Cambiar el modelo de atención a uno de atención verdaderamente integral.

3.- La Micro gestión (la gestión clínica):

3.1.- En vista que el gasto hospitalario el 70 % lo deciden los Médicos, fuera del monto de la nómina, se deben formar a esos profesionales de la salud en la toma de decisiones más costo-efectivas, lo que generará ahorros que serás recursos para la propia gestión de la institución hospitalaria.

3.2.- Capacitación continua para todos los profesionales de la salud

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