Desarrollo

Desarrollo

Se quiere hacer realidad en el estado el concepto de Desarrollo Humano entendiéndolo como el proceso mediante el cual se amplían las oportunidades de la gente a todos los niveles del desarrollo, comenzando por la satisfacción de las necesidades esenciales tales como disfrutar de una existencia prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para una vida decente.

Con él se persigue progreso social, crecimiento económico, aumento de la eficiencia, vigencia de la equidad, participación, libertad, seguridad personal y sostenibilidad, teniendo como objetivo fundamental la gente.

Alcanzarlo es factible ya que la pobreza es evitable y los recursos pueden ser distribuidos de manera más equitativa, si se toma en cuenta al ciudadano en las decisiones que le atañen, y sobre todo, aceptando que es posible lograr cambios en las actitudes humanas mediante la educación, el intercambio de ideas y la participación ciudadana en los asuntos públicos.

Para su logro es indispensable:

  1. Reencontrarnos sin renunciar a nuestros principios y a la justicia, erradicando la violencia y asumiendo la paz como principio de vida.
  2. Comprometernos a eliminar la pobreza y generar bienestar para todos. 
  3. Generar empleo productivo que se traduzca en desarrollo con equidad.
  4. Profundizar la democracia en su sentido amplio. Democracia sin apellidos o adjetivos que la califiquen.
  5. Impulsar y defender la descentralización, reconociendo el protagonismo regional y local.
  6. Erradicar el clientelismo como forma de actuación política y recuperar la ética y los valores.
  7. Colocar el Estado al servicio de la gente y no al revés, como se ha pretendido hasta ahora.
  8. Mejorar y sostener la calidad del ambiente.

Trabajar a favor del desarrollo humano implica encarar las necesidades y aspiraciones de la sociedad desde distintos niveles o ámbitos de actuación: económico productivo, social, salud, educativo, cultural, deportivo y recreacional, ambiental y político.

Afirmamos sin temor a dudas que el objetivo final es alcanzar la libertad, reconociendo que la misma tiene límites divinos, jurídicos y humanos, pero siempre será válido tener presente que las únicas limitaciones adicionales son las que se imponen a sí mismos los ciudadanos, recordando siempre que sin la libertad ha sido imposible lograr avances significativos en el progreso de la humanidad.