Erectus

En la sesión de entrenamiento de la Selección Nacional de Futbol, los jugadores allí presentes, mostraban su preocupación por el próximo encuentro contra Bolivia en el marco de las eliminatorias para el mundial 2018.

-Jugar en La Paz, no es nada fácil, comentaba uno de los veteranos del equipo. La altura boliviana disminuye la presión del aire, lo que produce dificultades respiratorias.

- Otro jugador, hablo de su experiencia. En mi primer partido, jugado a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, sentí que las piernas me pesaban toneladas, llegó un momento en que casi no podía desplazarme sobre el terreno de juego. Esa pesadez, fue seguida de vómitos e intensos calambres.

- Bueno, tengamos calma, fue la directa observación del capitán del equipo. Ya, el cuerpo medico, ha tomado cartas en el asunto. Desde hace tiempo, tiene previsiones en cuanto al tiempo necesario para la debida aclimatación o el uso de “Cámaras Hiperbáricas”  diseñadas para llevar a cada célula del organismo mayores cantidades de oxigeno que las que reciben en condiciones normales.

Sin embargo, la preocupación seguía latente en los jugadores. Uno de los novatos, se atrevió a opinar, señalando que había visto por Internet  el surgimiento de un método nuevo y a primera vista algo extraño, el cual ya ha sido usado, según las informaciones a la mano, por distintos equipos suramericanos (River Plate, San Lorenzo de Almagro, Gremio, Alianza Lima, entre otros), una vez colocados en el trance de tener que disputar partidos en la estadio Hernando Siles, en la capital boliviana….¡¡¡Se trata del Viagra!!!!

-¿¿¿Viagra??? Preguntó el resto del equipo, incluyendo a los masajistas, utileros y al cuerpo técnico…..esa vaina es pa otra cosa, fue la expresión colectiva.

 -Sin inmutarse, el jugador internauta, siguió explicando lo que había conseguido. De acuerdo a los especialistas, la pastilla genera efectos vaso-dilatadores que aumentan el flujo sanguíneo y la oxigenación y, por ende, elevan el rendimiento, compensando, así, el efecto generado por la menor presión atmosférica…..y remató diciendo “Nada perderíamos con probar”

El entrenador, al ser informado por sus asistentes, de la situación planteada, decidió estudiar y profundizar sobre la materia y las implicaciones que traería la aplicación de ese novedoso método.

Luego, de revisar todo lo publicado sobre esta materia, de reunirse con expertos científicos y analizar las implicaciones técnicas, comunicacionales y morales que pueden derivarse del uso de esa sustancia, convocó a sus jugadores para hacer de su conocimiento la decisión que había tomado:

En primer lugar, debo señalar como un aspecto positivo, que “El Viagra” no figura entre las sustancias incluidas en la lista anti-doping de la FIFA.

Pero, desde el punto de vista técnico-táctico- estratégico del juego, tengo profundas reservas de la utilización de la referida sustancia.  Deben saber, continuo explicando, que el Sildenafil, la sustancia milagrosa con la que se fabrica esa pastilla, es un medicamento empleado fundamentalmente para lidiar con la disfunción eréctil. Si bien es cierto, que ayuda en el aumento del flujo sanguíneo y la oxigenación….no menos cierto, es que provocaría en los jugadores una erección durante el desarrollo del juego.

Esto ultimo, nos obligaría a colocar, durante la ejecución de tiros libres, las barreras de espaldas al balón, para proteger a los jugadores de un posible balonazo en sus “Partes más Nobles”

Lo más preocupante, sería el comportamiento en el momento de cobrarse un corner, ya que las defensas en esta acción, siempre buscan molestar a los atacantes pegándoseles a su cuerpo por detrás…..y esto, sin lugar a dudas, va a generar violentos encontronazos entre los jugadores.

Desde el punto de vista del espectáculo, quedaría eliminada la zambullida de los jugadores cuando marcan un gol…solamente imagínense, realizar esta acción bajo el efecto de esta vigorizante pastillita……imposible.

Las cadenas televisivas, me notificaron que, de administrarles a los jugadores esa sustancia, el horario de trasmisión de los partidos seria en horario de adultos exclusivamente o en su defecto, para ser trasmitidos en horario normal, se limitaría el enfoque de los jugadores solamente de la cintura para arriba.

Por último, imagínense a las barras del equipo contrario, llamándonos burlonamente “Los Pithecantropus erectus

En conclusión, mis queridos guerreros…..nos quedamos con las cámaras hiperbáricas….dejemos las viagra para otras camas.