Pasar al contenido principal

Opinión

I. El fraude

Se confirma la ejecución de un fraude masivo en la votación para la asamblea convocada por Maduro el 30 de julio:

1) Smartmatic (la empresa que proveyó las máquinas de votación) señala que su análisis del proceso arroja que al menos un millón de votos fueron añadidos;

2) La agencia de noticias Reuters afirma que para las 5:30 pm había 3.720.465 votos, cifra que acepta la analista Jennifer McCoy (otrora Fundación Carter, pro-Chávez) en sus declaraciones;[1]

3) Diversos exit polls computan entre 2,4 y 2,7 millones de votantes (OJO: el proceso del 30/07 admitía votos múltiples imposibles de controlar);

4) El rector principal del CNE, Luis Emilio Rondón, afirma que no hay manera de avalar el número de votos anunciados por Tibisay Lucena;

5) La lógica de Nelson Bocaranda (Runrunes, 01 08) es contundente:

“Los 8.191.132 (votos) de Chávez en (las) presidenciales de 2012 bajaron a 7.505.338 con la elección de Maduro en 2013 y a 5.622.844 con la elección de la Asamblea Nacional en 2015. Imposible que lograran más de 2 millones y medio en un momento tan terrible del país con un gobierno que la gran mayoría desprecia y repugna, con amplia escasez de comida y alimentos y las protestas y muertos a la orden del día.”

6) Incontables evidencias grabadas en videos y en reportajes de todo tipo muestran la soledad y escasa afluencia a los centros de votación durante todo el domingo 30;

Comentarios:

El fraude se añade al carácter inconstitucional de la asamblea convocada por Maduro, en tanto desconoce la soberanía popular (art. 5, CRBV); atenta contra sus atribuciones (art. 347); y viola el carácter libre, universal, directo y secreto que debe tener el sufragio (art. 63). Se deslegitima el CNE existente presidido por Tibisay Lucena y toda atribución que pretenda arrogarse esa asamblea.

Se le atribuye a la presión militar la aceptación del triunfo abrumador de la oposición el 6D del 2015, a pesar de la voluntad de Diosdado Cabello y otros. Un analista avezado señalaba que una cosa es intentar movilizar a militares que están recluidos en sus cuarteles para forzar una decisión, otra cosa es tener ya en la calle con el Plan República a decenas de miles quienes, además, contribuyeron con el triunfo opositor y que no pueden ser ignorados tranquilamente. El domingo 30-07 estaban, nuevamente, decenas de miles de soldados en centros de votación, testigos del escaso número de votantes y, por ende, del fraude avalado por su jefe, Padrino López. Nada bueno para su liderazgo.

II. Consecuencias políticas

1) Emerge un ejecutivo nacional aún más debilitado políticamente que previo a la votación del 30-07 por haber recurrido descaradamente al fraude ante la ausencia de apoyo puesta de manifiesto. Ello socava su legitimidad -más allá del mundo opositor-, generando distanciamientos entre muchos chavistas;

2) Este ejecutivo debilitado se coloca bajo “protección” militar, único sector de que dispone para hacer valer sus objetivos de política. Es de prever, en un plazo inmediato, que recrudezca la represión, amparada por un tsj abyecto, pues Maduro carece de cualquier otra respuesta ante el asedio a su gobierno. Se afianza la naturaleza fascista del régimen;

3) Aparece un nuevo poder político del lado chavo-madurista -la asamblea “constituyente” que salió de la elección del 30-07-, al que se ha alentado a asumir poderes supra-constitucionales y a quebrar las bases republicanas del orden social venezolano, aprobando una nueva constitución;

4) La conformación fraudulenta e ilegítima de esta asamblea la convierte en una especie de congreso del PSUV, en el cual habrán de medir fuerzas las distintas facciones mafiosas en disputa por el control del botín en que se ha convertido un estado no sujeto a rendición de cuentas y que opera al margen del derecho, con la anuencia activa del tsj abyecto. El conflicto de algunos colectivos con esa asamblea por no haber incluido a representantes suyos augura enfrentamientos internos que habrán de socavar la ascendencia de algunas mafias vinculadas a Maduro o a Cabello;

5) Dependiendo de cómo se administra este enfrentamiento interno y de la manera en que se ejerza la correlación de fuerzas que ahí se exprese, emergerá un conjunto de decisiones que marcarán el rumbo que pretenderán imponerle al país. Como la conformación de esa asamblea no obedece a ningún programa claro -es simplemente un arrebato de poder- no se sabe cuál será;

6) Pero la operatividad de esta asamblea inconstitucional -en función de los propósitos para los cuales fue pensada por Maduro y los cubanos-, se va a ver obstruida por el desconocimiento de su legitimidad de parte de la inmensa mayoría de venezolanos, quienes habrán de acogerse a lo dispuesto en los artículos 333 y 350 de la constitución para no cumplir con sus “mandatos”;

7) La actitud de la gerontocracia cubana, que hasta ahora ha controlado muy de cerca a Maduro, no está muy clara hacia futuro con relación a esta situación, en razón de:

- El mayor control militar sobre el gobierno que se afianza;

- El repudio internacional al fraude de Maduro, que puede poner en peligro los esfuerzos propios (cubanos) por sobrevivir luego del colapso chavista con algún entendimiento con EE.UU.; y

- La imprevisibilidad de ese órgano anárquico que vislumbra ser la asamblea inconstitucional, que podría asumir posturas apartadas de los intereses cubanos.

8) La valentía y consecuencia de la Fiscal Luisa Ortega ha sido una piedra en el zapato muy incómodo a la dictadura, sobre todo porque hace pensar en que tiene importante apoyo entre sectores chavistas y militares que no pueden desestimarse a la ligera;

9) Las fuerzas democráticas aparecen confundidas en cuanto al rumbo a emprender a partir del fraude del 30-07, más allá de denunciarlo y de coincidir en el imperativo de mantener la presión. Se observan discrepancias en torno a cómo entender el mandato de la consulta realizada el 16-07 y con relación a la oferta -aparentemente en el tapete- de ir a unas elecciones regionales en las que no están claras las condiciones, en particular, si se renueva o no el CNE;

10) La agenda opositora inmediata no puede caer de nuevo en una sucesión de trancazos y enfrentamientos con las fuerzas represivas que no estén vinculadas a una estrategia clara de acumulación de fuerzas;

11) Se pone de manifiesto la debilidad de las fuerzas democráticas por no haberse concretado una alianza operativa entre oposición y chavismo disidente. En el caso de las fuerzas opositoras, esta debilidad se asocia a su incapacidad de ponerse de acuerdo sobre un vocero único que exprese un liderazgo fuerte capaz de aprovechar el resquebrajamiento del madurismo.

Comentarios:

La situación parece anarquizarse y el peligro es que el vacío creciente lo llene Padrino López u otro gorila que asuma abiertamente el control, con consecuencias imprevisibles. Es menester concertar los pasos de una estrategia que contemple lo militar, lo internacional y las relaciones con el chavismo democrático -entre otros-, que redunde en una acumulación de fuerzas capaz de erigirse en una referencia clara para evitar que ello ocurra y forzar la salida de las mafias en el poder.

III. El sector militar

1) Ha sido comprobadamente eficaz la estrategia cubana de corromper al alto militar para hacerlo cómplice y “socio” activo de las mafias que controlan el poder. Más importante que el emporio empresarial puesto en sus manos -empresas de seguro, bancos, importadoras, fincas, CAMIMPEG, industrias diversas- siguiendo el ejemplo de GAESA (Grupo de Administración de Empresa, S.A., en manos del estamento militar cubano), han sido las oportunidades de lucro (ilícito) que da el control de fronteras, el monopolio de importaciones de alimentos y medicinas (acceso al dólar a Bs. 10), las comisiones en las compras de armamentos (y de alimentos), la intermediación en contrataciones petroleras y mineras (CAMIMPEG), la extorsión a empresas, el narcotráfico y el manejo directo, discrecional y opaco de fondos. La percepción es que los militares son parte central de una cleptocracia o, más allá, de una narco-dictadura es extendida entre los venezolanos;

2) Se identifica un componente envilecido, sádico, criminal y moralmente descompuesto de la fuerza armada, en los Guardias Nacionales que salen a reprimir brutalmente el derecho de manifestar (art. 68, CRBV), que asaltan ciudadanos, saquean viviendas y comercios, y violan derechos humanos. Su existencia plantea un problema central de gobernanza a futuro. Este cuerpo debe ser desmantelado y los responsables de los desafueros sometidos a juicio imparcial;

3) Maduro ha mostrado su naturaleza sicópata aplaudiendo los desmanes de esta fuerza criminal y premiando a oficiales que han ganado notoriedad por sus atropellos. Es decir, ha instrumentado una política deliberada para envilecer y degradar a componentes de la Fuerza Armada;

4) Asimismo, el Servicio Bolivariano de Investigación (SEBIN) ha evidenciado no tener nada que envidiarle a los peores esbirros de la Seguridad Nacional Pérezjimenista o los servicios secretos de las dictaduras militares del Cono Sur;

5) El empoderamiento abierto de colectivos fascistas para asesinar a manifestantes, en coordinación con las acciones represivas de la Guardia, complica la legitimidad que busca el gobierno para reprimir a manifestantes bajo la excusa de que se trata de “terroristas”. Muchos colectivos no son organizaciones que han surgido de manera autónoma, como pretenden hacer creer, y más bien se integran con funcionarios fascistas de la Alcaldía Libertador, SEBIN y de otras dependencias;

6) No se sabe hasta qué punto el resto de la fuerza armada está contaminada por la degradación de la Guardia Nacional y la corrupción general. Personas que se suponen allegadas a la Fuerza Armada señalan malestar internamente, pero mencionan la vigilancia del G-2 (seguridad) cubano para evitar que ello trascienda y castigar a los militares rebeldes, de los cuales hay al menos 40 presos ya.

Comentarios:

El protagonismo de la Guardia en la represión, el alto perfil asumido por Padrino López y de otros militares en la conducción de la dictadura, pero sobre todo la vinculación de algunos con el narcotráfico y otros ilícitos, aumenta considerablemente la vulnerabilidad y el desprestigio de la Fuerza Armada ante los ojos del mundo, convirtiendo a algunos de los jefes más notoriamente implicados en un lastre. Ha socavado profundamente el apoyo de los venezolanos, muchos de los cuales perciben a componentes de la Fuerza Armada como la Guardia, como un ejército de ocupación, al servicio de intereses anti-patria (cubanos). Se presume, entre los sectores más corrompidos, la existencia de lealtades cruzadas en función de los intereses mafiosos en juego, que resquebrajan las líneas de mando y debilitan a la institución. La Fuerza Armada será un tema obligado de cualquier gobierno democrático de transición.

IV. El entorno internacional

1) La asamblea inconstitucional ha sido objetada por países significativos del mundo occidental. El régimen se encuentra visiblemente aislado internacionalmente, salvo por el apoyo de Bolivia, Ecuador (cada vez más ambigua) y Cuba, así como por la neutralidad (extorsionada) de naciones-isla del Caribe beneficiarias de PetroCaribe que han impedido una mayoría condenatoria en la OEA;

2) Se han anunciado sanciones y se perfilan otras. Parece existir -por ahora- cierta determinación del gobierno de Trump por verle el hueso a Maduro y, de continuar él respondiendo de manera irresponsable y desafiante a estas sanciones, muy posiblemente se intensifiquen. No se sabe si éstas se extenderán al ámbito petrolero, que serían devastadoras. Contrario de lo que piensa Moisés Naim y otros, aun en tal caso impactarían al régimen al reducir visiblemente el botín a depredar, acentuando la conflictividad entre mafias. Por supuesto, el daño para las condiciones de vida del venezolano sería muy grave, pero no parece que, a estas alturas, la denuncia por parte de Maduro de una “agresión del imperialismo a Venezuela” tenga mucha pegada política;

3) La reacción destemplada de algunos “indiciados” por sanciones individuales gringas parece indicar que, efectivamente, les duele y que podría incidir en el resquebrajamiento del fascismo gobernante;

4) Capitales internacionales estarán, al menos en lo inmediato, reacios a cualquier tipo de relación de negocio, empréstitos, etc., con Venezuela a la luz del fraude del 30-07 y del deterioro económico asociado. Ni siquiera China y Rusia se animarán a servir de tabla de salvación al régimen, pues con ellos hay sustanciales deudas a pagar que están en juego;

5) El desplazamiento de venezolanos huyendo de la crisis hacia países aledaños o con quienes existan otros lazos convierte al régimen en una amenaza para la seguridad de algunos de estos y eleva la preocupación internacional sobre la amenaza que ello puede significar para la seguridad regional.

Comentarios:

La presión internacional ha contribuido a acorralar al régimen y debe seguir siendo objeto de atención importante por parte de las fuerzas democráticas. El aislamiento internacional del régimen tendrá consecuencias económicas negativas para los venezolanos en lo inmediato que deberán ser objeto de atención privilegiada para un gobierno de transición.

V. Consecuencias económicas

1) La situación económica habrá de empeorar, aún si la asamblea inconstitucional no hace nada, por la demostración fehaciente de que la rectificación de políticas en absoluto está en la agenda del Ejecutivo. Además, no se vislumbra en un plazo mediato mejora significativa en los precios petroleros y nadie quiere prestarle a Venezuela, sobre todo teniendo en cuenta el fraude del 30-07. Esto significa:

- Se acentuará la inflación;

- Se disparará (ya lo ha hecho) el dólar paralelo, encareciendo las importaciones;

- El uso de la “maquinita” del BCV para “compensar” la disminución (real) de ingresos nos llevará pronto a una situación de hiperinflación, de la cual estamos al borde;

- Las actividades productivas del campo y la ciudad serán perjudicadas aún más, empeorándose el desempleo y el poder adquisitivo de los salarios;

2) Se acentuará el empobrecimiento de los venezolanos, con sus terribles secuelas de hambre, malnutrición, enfermedades y muerte;

3) Las sanciones y/o las implicaciones del fraude del 30-07 podrá forzar al gobierno de Venezuela a que entre en un default desordenado (sin previsión ni margen para restructurar deudas) que afectará el cobro de la factura de exportación de crudo y aislará todavía más al país de sus proveedores tradicionales y del mercado financiero internacional;

4) De pretender la asamblea inconstitucional imponer la estatización de actividades del sector privado (Polar) o alguna medida relacionada con un “estado comunal”, el colapso económico será todavía más catastrófico y llevaría a imponer un racionamiento policial de bienes y servicios que, irremediablemente, será usado como instrumento de extorsión y control político. Esto significará la implantación de un estado abiertamente policial, bajo control de los militares y de los servicios secretos (SEBIN; ¿G-2 cubano?);

Comentarios:

Venezuela se encamina, si no se revierte la dinámica desatada, a una catástrofe humanitaria, con numerosas muertes por hambre, falta de medicinas y de tratamiento médico, que acusará directamente a Maduro y sus cómplices de genocidio. El colapso económico agudizará la rebatiña entre mafiosos y será factor importante en el desmantelamiento final del estado de derecho. Se afianzará la anomia, gobernada por la ley del más fuerte, bajo control militar. La violencia y la inseguridad ciudadana habrá de aumentar. De existir todavía un estamento militar institucional, se esperaría su respuesta ante ello.

VI. Conclusiones

1) El proyecto político y económico con el que están asociadas las mafias en el poder es inviable, no tiene posibilidad de sostenerse política y económicamente, ni futuro alguno. Es un proyecto que ya murió, que no tiene vida. Sólo se mantiene con la represión militar, pues ni siquiera las políticas de reparto pueden ayudar ya: no hay plata para ello;

2) Lamentablemente, las mafias han reaccionado a su creciente acorralamiento atrincherándose aún más en un imaginario fascio-comunista en el que ellos se perciben como “pueblo” asediado por la “ultraderecha” -a pesar del repudio del 85% del pueblo que en verdad existe-, y volviéndose todavía más virulentos en su odio y en su represión contra los venezolanos. Como toda fuerza fascista, prefieren encaminarse a una conflagración final que “limpiará” al país de los indeseables que se interponen a sus prácticas de expoliación. Conciben la política como una guerra en la que no se negocia con quien es percibido como enemigo y menos se le hacen concesiones. La oligarquía ha privatizado, para beneficio propio, los bienes públicos, convirtiendo al estado en un estado patrimonial (Weber) que no están dispuestos a entregar.

3) Se ha puesto de manifiesto la naturaleza sicópata, cruel y maligna por su indiferencia al sufrimiento humano -más bien su gozo por este sufrimiento cuando es de venezolanos enfrentados al régimen- de quienes ocupan el poder, refractaria a todo entendimiento racional que permitiese buscar una salida negociada, mutuamente satisfactoria. Para las mafias fascistas es todo o nada. “Lo que no se consiguen con los votos se conseguirán con las armas” (Maduro dixit);

4) En estas circunstancias y a pesar del evidente debilitamiento que se percibe en el Madurismo y en otros grupos mafiosos, lo único que puede lograr su salida es una correlación superior de fuerzas que termine por resquebrajar definitivamente sus bases de apoyo. Las fuerzas democráticas, incluyendo el chavismo democrático, tienen por ahora una correlación abrumadora a su favor en términos políticos. No obstante, salvo la Asamblea Nacional, la Fiscalía, y algunas gobernaciones y alcaldías, no tienen control de las instituciones. La intención expresa de la asamblea inconstitucional es la de usurpar o destruir estas instancias, para sustituirlas por un estado corporativo fascista. Hasta ahora las fuerzas democráticas tampoco han encontrado empatía en sectores militares capaz de redundar en la pérdida de su apoyo al régimen que, en última instancia, es el que sostiene;

5) Las fuerzas democráticas, por su cultura política, han tenido un difícil y costoso aprendizaje en cómo enfrentar al régimen. Todavía muestran insuficiencias en su entendimiento de su naturaleza intrínsecamente fascista y en cómo enfrentarlo;

6) Internacionalmente ha habido avances significativos en acorralar a la dictadura y, a diferencia de la “heroica Cuba” de Fidel “asediada por el imperio”, no existe la Unión Soviética ni las simpatías románticas de gobiernos y sociedades latinoamericanos que amortigüen este impacto;

7) La búsqueda de una salida se hace cada vez más perentoria, dado el agravamiento acelerado del bienestar de los venezolanos que se prevé y las amenazas de desmantelar la República a favor de un estado corporativo.

VII. Algunas sugerencias de política

1) Hay que sacarle máximo provecho a las costuras que expuso el régimen con la convocatoria de su asamblea inconstitucional, enfatizando el fraude que tan descaradamente quiso imponer y aprovechando -sin legitimar sus pretensiones- las contradicciones y apetencias encontradas entre los diversos grupos que pugnan por su control;

2) Debe saberse administrar la presión de calle buscando no desgastarlas en simples enfrentamientos con altísimo costo humano (vidas), sino buscando acumular pequeños triunfos que moralicen a la gente y la saquen de la sensación de impotencia que ha podido haber dejado el hecho de que Maduro de todas formas logró avanzar con la votación a su asamblea inconstitucional, a pesar de todos los inconvenientes que le trajo. El movimiento estudiantil en el pasado reciente ha sido muy creativo en estos avances concretos. Con ello debe retomarse la iniciativa explotando las contradicciones y debilidades del régimen;

3) En un contexto de presión efectiva inteligente y sostenida, pudiera considerarse el acudir a elecciones regionales, siempre y cuando sean en condiciones que garanticen su imparcialidad. Tratándose de gente tan tramposa, falta de ética e inescrupulosa como la del Madurismo, esto significa necesariamente renovar el CNE, aprovechando la absoluta deslegitimación de la Lucena y de su camarilla. Se tiene que exigir, además, observadores internacionales de confianza, inobjetables. Pero no debe haber contradicción entre las regionales y el mandato de la consulta popular del 16 de julio, que deben ser igualmente perseguidos.

4) Es menester seguir denunciando ante la opinión pública nacional e internacional el carácter dictatorial y violador de los derechos humanos del régimen y acentuar el apoyo a la estupenda labor de documentación que hace Foro Penal de los atropellos cometidos. La denuncia de la aberración que significa someter a civiles a tribunales militares tiene que ser un lineamiento de esta política.

5) Debe hacerse el mayor esfuerzo posible por resguardar a la Asamblea Nacional como institución central a la República, garante de sus libertades democráticas y de una supervisión de la gestión gubernamental en defensa de los intereses del pueblo y de la nación como un todo, proteger a sus diputados y defender sus prerrogativas. No puede dejarse pasar ningún atropello a su majestad sin denunciarlo como expresión de una dictadura gorila-militar (Borges ha debido haber exigido enfáticamente respeto al gorila Lugo de la Guardia Nacional que lo empujó, aunque no caerse a golpes con él).

VIII. Lineamientos estratégicos

1) Deben fortalecerse los vínculos con el chavismo crítico, aprovechando el terreno medio que representa la actitud asumida por la Fiscal Luisa Ortega. Elemento central es insistir en el carácter de dictadura militar, ajena a toda pretensión “revolucionaria” con que su discurso pretende engañar a los venezolanos e insistir en el apego a la Constitución del 99 como base de cualquier acuerdo de gobernabilidad.

2) En este sentido, es importante la confrontación ideológica para destruir todo intento del Madurismo por refugiarse en posturas de una supuesta superioridad moral a cuenta de su discurso “izquierdoso” y su invocación a Chávez. Los dirigentes políticos de oposición deben acostumbrarse a referirse a Maduro y su combo como fascistas y no conceder legitimidad política alguna que pueda derivarse de su diatriba comunistoide. Insistir en que ellos son la oligarquía que, con su depredación, condenan al hambre y la muerte a los venezolanos. La uniformación del discurso es, en este sentido, de gran importancia, como lo mostró el propio Chávez contra la democracia.

3) En este orden, es menester seguir alimentando el apoyo internacional a la democracia en Venezuela con denuncias, presencia en parlamentos extranjeros, en la OEA, el CIDH, las NN.UU., etc. Continuar insistiendo en que todo empréstito o contratación que no pase por la Asamblea Nacional o que pretenda basarse en una autorización de la asamblea inconstitucional espuria, es nulo. La descalificación internacional del régimen debe extenderse, expresamente, al mundo académico, tan vulnerable al chantaje de la cultura izquierdosa y a la mitología construida respecto a la “oprobiosa oligarquía” que habría de seguir explotando al pueblo si no fuera por Chávez y Maduro.

4) Debe tenerse una política expresa y consistente, abierta y clara, hacia la Fuerza Armada, invocando valores que deberían ser elementos centrales de su acervo profesional como su apego a aspectos del legado de Bolívar –“maldito el soldado que empuña su arma contra el pueblo”-, su sensibilidad ante la pérdida de soberanía a manos de la gerontocracia cubana y su preocupación por el bienestar, libertad y prosperidad de los venezolanos como elemento estabilizador central a la soberanía nacional. Debe apelarse al deseo que se supone debería existir entre los sectores más sanos por ganarse el afecto de la población y construirse cierto prestigio como defensores de la constitución y de los derechos humanos contra los abusos de poder.

[1]www.noticiasaldiayalahora.co/internacionales/se-filtra-la-cifra-exacta-q...

Economista, profesor de la UCV

humgarl@gmail.com

 17 min


Hemos leído los escenarios visualizados por otros y cada uno de nosotros ha construido los propios, en algunos casos sin ni siquiera pretender hacerlo. Simplificándolos al extremo, estos escenarios se reducen a Todo sigue igual o Las cosas cambian, con las variantes que indudablemente incluyen cada uno de ellos.

Ante los mismos y por si ya no hubiesen suficientes elementos a considerar, el tema de las elecciones de gobernadores y Consejos Legislativos pretende ser posicionado como relevante, cuando las mismas no son más que una acción dentro de las muchas que habrá que considerar sobre todo si el primer escenario, el de Todo sigue igual, es el que se demuestra cierto en la realidad.

Para que dichas elecciones, absolutamente constitucionales y ya retardadas inapropiadamente, puedan ser una opción en esta larga lucha por recobrar la institucionalidad democrática, es indispensable que la oposición y no solo la MUD, inscriban candidatos en los próximos días. Inscribir o no candidatos para las mencionadas, amenaza con ser un factor de división que nos gustaría ayudar a reducir a una simple diferencia de opinión sobre tácticas y no al “choque de principios irreconciliables” en el que pretenden convertirla algunos.

Si todo sigue igual, no es un gran ejercicio de predicción afirmar que: si la oposición democrática inscribe candidatos no habrá elecciones, mientras que si no lo hace, las mismas se realizarán sin ninguna duda. Si las cosas cambian, como queremos la inmensa mayoría, las elecciones estadales seguirán siendo importantes pero el cuándo inscribir candidatos y su realización misma se enmarcará en las realidades por venir.

Decidir a quienes inscribir, tratar de que sean los más idóneos, procurar que en el caso de que llegásemos al momento electoral la oposición democrática lo haga con representantes que lo sean de todos y no de una fracción es responsabilidad de los que tienen la capacidad legal para ello, siempre teniendo en cuenta que la gente ha desarrollado capacidades que le permitirán decidir si concurren o no a los llamados electorales. Proponer candidatos no obliga a que la gente vaya a votar, ni mucho menos a que lo haga por los que fueran en definitiva postulados por otros, sin tomar en cuenta su opinión.

De igual manera, inscribir candidatos ante el CNE no hace mejores, ni más confiables, a sus rectoras; significaría que ese es el órgano legalmente facultado para ello, el mismo que ha regido procesos en los que hemos participado todos estos años, en el que trabajan venezolanos que no son todos pillos, cuyos procedimientos legalmente auditados, tanto los procedimentales como los técnicos, en tanto que vigilados por la gente y bajo observación nacional e internacional, han rendido resultados que hemos aceptado y dentro de los cuales no está de más recordar el rechazo a la modificación de la constitución en la época de mayor influencia del expresidente Chávez (diciembre 2007) y las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015.

Para que no haya dudas sobre lo que planteamos, la inscripción de candidatos es la opción lógica pero no la más relevante. Debemos tenerlos pos si acaso, pero lo importante es seguir tratando de que este gobierno y las formas de gobernar cambien lo más pronto posible, porque lo primordial para todos los venezolanos es que se termine con la escasez de alimentos y medicinas, se detenga la inflación que la complica aún más, se imponga un freno a la delincuencia y se comience a construir el país de oportunidades que deseamos para todos.

Ese acto administrativo hay que superarlo lo más rápidamente posible y volcar todo el esfuerzo hacía en objetivo principal: lograr una Venezuela distinta y mejor para todos de la manera más rápida posible.

 2 min


Américo Gollo Chávez

La doctrina de la no injerencia, es decir, la no intervención de un estado o estados, en los asuntos internos de otro (s) estado(s) es de reciente data. Entre otras razones los estrictamente históricos temporales. Los estados modernos o naciones tal como se conceptualizan hoy son conquistas de la independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa, de la Revolución Industrial. Antes de la constitución del estado moderno la manera de organizarse los pueblos, se articulaba de diversas formas. Imperios, reinados, ducados… La doctrina de la no injerencia, pues, es un aporte de relativa contemporaneidad vinculada a los desarrollos de la burguesía, tanto en el universo político como en el económico. Sea oportuno recordar que es un aporte muy especial de la Constitución de los Estado Unidos y de algunos teóricos de América Latina, de Uruguay y Argentina a la cabeza. La precisión queda en sus manos, Internet puede darle amplia información. En Europa, me atrevo a asegurar que fue Lenin el creador de este principio para preservar la revolución rusa y su desarrollo, propuesta que era explicable para imponer su modelo cultural político que tuvo un doble mérito, borrar la tiranía zarista, por una parte, y abrir la posibilidad de un nuevo modelo, el socialismo, en un solo país contraviniendo la tesis de Marx de la revolución mundial, por la otra.

Y, fue así, porque como sabemos, Marx que reconocía que la burguesía era la clase social más avanzada del mundo, de la mayores aportes científicos, económicos, políticos y en la cual veía la posibilidad de existir en el mundo por encima de fronteras, identidades nacionales, lo cual facilitaría que su clase opuesta, antagónica, fatalmente contraria, hacer la revolución proletaria mundial y, en consecuencia: “Proletarios de todos los países uníos” es mandato del Manifiesto y constituye esta concepción el más claro principio de que, por encima de las nacionalidades, culturas, pueblos, estaba la posibilidad de realizar la revolución mundial.

Lenin “recortó” la propuesta de Marx. Tampoco es necesario ampliar detalles, pero eso es suficiente para avizorar el tema de la razón política y en este caso también moral, puesto que las razones de clase, el proletariado mundial, estaban por encima de las consideraciones históricas, de cultura, de lengua etc. Esto es demasiado importante porque de una u otra manera va a justificar “moralmente y por solidaridad” la injerencia en los asuntos internos de todo el mundo, para hacer la revolución. Se recordará que el catecismo de la solidaridad revolucionaria le permitió a la URSS entrometerse en cualquier parte, sea nación, pueblo, tribu, con su doctrina y en los partidos comunistas que obedecían las líneas, mandatos del Kremlin. Convertido el comunismo en una religión atea, el Kremlin devino en un vaticano, con obispos, cardenales y papa. El caso cubano es aleccionador, esa diminuta isla tuvo participación decisiva en Angola, nos visitó en Machurucuto, y el Che murió en Bolivia, como mártir de la revolución socialista. Y su ópera magna está mucho más que en la injerencia en los asuntos internos de la Venezuela de hoy sino en la orientación y control en la toma de decisiones de este gobierno. La bazofia charlatana de los dirigentes del PSUV, de las FANB, del presidente Maduro o de ese execrado de dios, de dios-dado etc. no hay un solo momento en que no confiesen su gratitud a quienes de facto controlan la salud, deporte, la seguridad, con sus médicos, deportistas, entrenadores, servicios de inteligencia, y, el constante reconocimiento a los” valores” de la revolución cubana, que le sirve de modelo. Somos una sola nación ha dicho algún ser de esos y hay generales que para probar sus hazañas y proezas bélicas y su abyección a Cuba posan con la bandera cubana y venezolana testimoniando, de ese modo, la grandeza de Fidel, el gran maestro de Chávez y Raúl, el hada madrina y niñero de Maduro.

Acerquémonos a otros detalles de importancia. Además de la injerencia revoluciona justificada por su ideología libertaria socialistas, añádase las injerencias de las tendencias políticas musulmanas “abiertas” pero también las fundamentalistas que incluyen al propio terrorismo. Hay otras de mejor talante y mejores justificaciones, sean la internacional socialista, las democracias cristianas vaticanas, en nombre de la libertad, la democracia, etc. que no solo tienen permanentes injerencias en la orientación y comunión con sus jefes políticos, religiosos, en cada nación, país…etc. sino que muchas veces esa injerencia domestica a líderes locales, pero en estas eras son siempre menos turbias. Pues bien, a partir de la segunda guerra mundial, que trajo como algo diríase bueno, que el dominio territorial, económico, político de los imperios coloniales dejó lugar a la llamada descolonización, que le dio a la no injerencia justificación y más fortaleza. La ONU asumió el principio de la no injerencia como “regulador” de las relaciones entre los estados y que hizo del modelo uno entre iguales.

Pero, siempre hay un, pero. Al lado de estas conquistas jurídicas que son el fundamento de la autonomía y sin que, al menos aparentemente, no fuese directamente un regulador de las autonomías nacionales, se aprobaron normas de un elevado contenido ético, a saber, los derechos humanos, del niño, de la mujer, a las que se dio condición de supranacionales, por tanto, por encima de las particularidades nacionales, culturales, etc., e, incluso condiciones de los regímenes nacionales. Obsérvese que hasta se aprobaron normas para el trato a los prisioneros de guerra y a la propia guerra para evitar varios tipos de armamentos, prohibiciones como el uso armas químicas biosidas. Y en esa línea de universalización de la justicia sea buena la historia cercana los juicios de Núremberg para juzgar a los criminales nazis. Y, en fin, podíamos seguir, no como ilustración histórica sino como ejemplos de las decisiones universales por encima de los límites nacionales. El caso Pinochet es una maravillosa lección, juzgado en España para honra y gloria del Juez Garzón. Un triunfo de la ética sobre la autonomía nacional, un triunfo de la ética como injerencia legítima para sancionar los crímenes de lesa humanidad. Los crímenes que violan los derechos humanos no prescriben y son universales. Pudiéramos haber tocado los juicios “supranacionales” y decisiones supranacionales al narcotráfico y al terrorismo. Sin duda aleccionador en primerísima línea la muerte (que no asesinato) Bin Laden ajusticiado en su bunker y el Chapo Guzmán hoy en proceso de juicio en Los Estados Unidos.

Una injerencia de ética, absolutamente ética, fue la invasión de Vietnam a Camboya para acabar con el extermino del régimen del Pol Pot, uno de los mayores y abominables genocidios de los que se tenga conocimiento, tanto por la crueldad y el volumen de asesinados cuanto por el breve tiempo en que se cometieron.

Llegados aquí, acerquémonos al caso de la Venezuela de hoy. Desvivimos bajo una dictadura hace ya años, pero multiplicada en maldad bajo Maduro. La hambruna que ya es general se multiplica y alcanza a toda la sociedad. Responsable de la desnutrición. De los abortos. Hemorragias, de daños severos físicos y psíquicos. La absoluta perdida de la libertad y el predominio del terrorismo de estado para generar el estado de terror. Necrofilia, alrededor de 28000 asesinaos/año. Y el asesinato a quienes legal y legítimamente adversan al régimen. Ya más de cien jóvenes, adolescentes, e incluso niños, asesinados en las calles. Allanamiento sin sustento judicial. Presos políticos, torturas, que incluyen las cadenas de la tv y radio, expresiones de ilegalidad, odio, violencia. Y nadie tiene derecho réplica. Secuestro de los medios de comunicación para exclusivo abuso de la desinformación articulada por el régimen. Insolencia verbal con calumnias, difamación, injuria contra los opositores. Concentración de todo poder en manos del presidente y una camarilla de militares y un insignificante grupo de civiles a su servicio. Destrucción del aparato productivo con fines estrictamente de control social y como forma de dominación, pues sustituyó el trabajo por limosna y es el régimen el dueño de la dádiva. Responsable del exilio de miles y miles de venezolanos, que, con cálculos conservadores, está alrededor de 2 millones. Fuga de científicos y de personal altamente calificado en el universo tecnológico. Todo ello porque en el país no hay posibilidades de desarrollo científico ni económico. De la famosa lista Tascón, mediante la cual todo quien no fuese chavista quedaba condenado al ostracismo, y se incluía a su familia, hasta legar a estos días donde de macabra y descachada manera el presidente ha decidido imponer a sangre y fuego su constituyente contra la inmensa mayoría del país, todas sus instituciones académicas, Iglesias, empresarios, estudiarnos, trabajadores. Etc.

A estos graves crímenes de lesa humanidad, se dan también en los escocidos sistemáticos, que ponen en daño perpetuo a las fuentes de agua. La entrega a empresas sin solvencia para la explotación minera sin mínima atención a los daños humanos y del medio ambiente. La destrucción sistemática de PDVSA y la entrega del Esequibo al “imperialismo” de la Republica Cooperativa de Guyana, léase Inglaterra

Intromisión grotesca en la vida de otros países. Coparticipación en el asunto del narcotráfico, injerencias mediante el chantaje perolero a buena parte de los países del Caribe, a Nicaragua, financiamientos como el asignado a Ecuador… para comprar su abyección en la OEA y ONU. Beligerancia, tolerancia y protección a la guerrilla colombiana y a las huestes del narcotráfico, como chantaje permanente al gobierno de Santos, a quien exigió que se pusiese de rodillas, rindiese pleitesía, gratitud por los acuerdos con las FARC y quizá, por el horario diurno, no impuso la penefilia. Denuncias de todo tipo contra el imperialismo y sumisión y abyección a las decisiones políticas, militares y económicas del régimen cubano que, además, se ha tomado cargo y funciones de mando en las tales FANB mejor identificadas como FACV, es decir, fuerzas amadas cubano venezolanas. En notarias, hospitales, etc., tienen el mando. ¡Es decir, en todo!

En este contexto, circunstancias y hechos estamos obligados a superar la conseja de que los problemas de los venezolanos los resolvemos los venezolanos solitos. Esto es la piedra angular. Nosotros, los venezolanos estamos sometidos a la injerencia cubana, léase al dominio, a los disparates de los amamantados del foro de Brasil, a los aplausos y apoyo de regímenes terroristas…

Y entonces, Ali Primera dijo panfletario: ¡Yankee go Home! ¡Yo digo, Deus, amicii…you are welcome!!!! Extra, ayúdeme a estudiar la globalización y veremos que la no injerencia está muerta.

 8 min


El régimen se quitó los pocos harapos que cubrían su desnudez y exhibe sus vergüenzas ante el mundo sin el menor pudor. Creo que solo Evo Morales y la gente de Podemos, en España, defienden lo indefendible con “admirable” malvada consistencia. La calamidad que hoy padece Venezuela pasará –de ello no cabe ya la menor duda– como pasan todas las calamidades. La pregunta es cuál es el saldo de daños y víctimas que dejará a su paso este huracán de destrucción.

Desde hace algunos meses, pero con mayor razón luego del 30 de julio, el país entra en el terreno de la ingobernabilidad, cosa que en verdad le importa poco al régimen, porque su propósito nunca ha sido gobernar, sino mantenerse en el poder para usufructuar ventajas, dividendos y control sobre la nación. La situación es de extrema gravedad porque Venezuela se ha convertido en eso que llaman un Estado fallido, esto es: un Estado cuyo gobierno no puede controlar el país, ni detentar el monopolio de la violencia legítima (aunque tenga el de la crueldad), no puede prestar los servicios básicos a la población y se halla excluido del concierto de las naciones. Es por ello que la sociedad venezolana está en rebelión abierta y continuada. Acorralada al extremo, como en el manifiesto de Marx: “ya no tiene nada que perder sino las cadenas”.

Desde el poder la respuesta ha sido la de apelar al régimen del terror: asesinatos, torturas y cárceles. En nombre del Estado venezolano los cuerpos de seguridad matan, roban, violan, arremeten contra viviendas con armas y gases. Todo aquello en contra de lo cual Chávez se alzó –y a lo que no le faltaban fallas–, luce ahora como el paraíso perdido.

Los que hoy sostienen la dictadura venezolana deberían preguntarse hasta dónde están dispuestos a llegar para conservar el poder. Las violaciones a los Derechos Humanos y los crímenes cometidos se volverán irremediablemente en su contra, porque la lupa del mundo civilizado está sobre Venezuela. Vivimos tiempos en que todo queda registrado, grabado, documentado. Deberían saber que, ante crímenes de lesa humanidad y violaciones a los Derechos Humanos, nadie puede argumentar en su defensa que recibió órdenes superiores porque cada uno tiene una responsabilidad personalísima. Deberían pensarlo bien antes de agregar nuevas páginas a su expediente.

El fraude electoral del 30 de julio puso en evidencia muchas cosas. Ojalá que esas cifras, que no le cuadran ni a Pitágoras, le sirvan al gobierno para conocer la verdadera dimensión del rechazo en su contra. Ni siquiera los empleados públicos, chantajeados con el despido concurrieron. En esto terminó la pesadilla chavista: amenazando con hambre a su propio pueblo si no se obliga a votar por ellos. Triste final para lo que fue una ilusión de tantos.

El secuestro de Ledezma y Leopoldo López da un mensaje claro al mundo de los propósitos de la constituyente: la aniquilación de la oposición venezolana y de toda forma de disidencia. No la tienen fácil: el contador de la medición de rechazo no para de aumentar y hace rato que dejó atrás el 80%.

No parece prudente que el mundo se ensañe en contra de Venezuela con medidas de sanción económica. De eso ya se está encargando el propio gobierno del país, hambreando a la población y obligando a morir de mengua por falta de salud y medicinas, la única cosa que hace con eficiencia, además de reprimir. Lo que sin duda si requerimos con urgencia son eficaces sanciones de tipo político orientadas específica y claramente en contra la oligarquía gobernante que ha conducido al país a esta desgracia política, económica y social.

Ya es tiempo de que el mundo civilizado –más allá de actuar cuando se producen las tragedias humanitarias– ayude a los pueblos –que en definitiva son la víctima fatal de los tiranos– a prevenirlas. Es la hora de Venezuela.

 3 min


José Rosario Delgado

Nunca antes, en mis 70 años de edad, 50 de ellos votando en todas y cada una de las elecciones programadas por el calendario electoral venezolano, incluidas las ausentistas parlamentarias de 2005, había visto yo una jornada electoral tan lúgubre, tétrica ni funesta como la del domingo 30 de julio de 2017, día de la asamblea nacional prostituyente… Y mire que en este país ha habido abstención y abstinencia, sobre todo en los últimos 25 años de pre y posrevolución bolivarista y narcisocialista.

Jamás antes, durante ni después de alguna elección se había desarrollado una tan abusiva, aberrante ni aberrada campaña electoral usando ventajista y oportunistamente de los recursos del Estado para ponerlos a la orden del gobierno de turno, alcahueteado no sólo por los órganos del poder público sino por los garantes del Estado de Derecho y protectores de los derechos civiles y humanos en una vil reacción de quienes pretenden, y casi que lo consiguen, acabar con una república ejemplo de gestas emancipadoras de los pueblos e impulsoras de la democracia como forma de gobierno.

Mi voz que se ve, se lee y se oye dijo que lo mejor que podríamos hacer quienes luchamos por la libertad y la democracia de Venezuela durante ese nefasto día 30J era quedarnos en casa para no hacer bulto en las calles ni asomarles posibilidad alguna de justificar la acción agresiva y torturadora de sus cuerpos policiales y colectivos represivos que estaban como las fieras hambrientas y hambreadoras que son a la espera de los jóvenes que ayer, hoy y siempre estarán en la calle manifestando su inconformidad.

Sin embargo, ya pasó lo que pasó y estos tracaleros gobernantes que engañan y se engañan sacaron sus cuatro pelagatos o gatos pelados para llevarlos nariceados a las urnas del funeral de la libertad y al velorio de la revolución en una jornada que a la luz de los observadores y medios locales, regionales, nacionales e internacionales fue de ausencia total del sabor y el calor del pueblo que por tradición ha tenido toda fiesta electoral en Venezuela.

Triste es que profesionales universitarios descendientes de hombres y mujeres que dejaron sus dientes, su sangre y su vida luchando por la democracia salgan en las pantallas televisivas a burlarse de nuestros jóvenes asesinados por la tiranía y a celebrar una jornada que más que electoral se asemejaba a un funeral, no sólo por la estela de muertos regados en las calles sino por el ambiente fúnebre de los electores en las “colas” forzosas que a punta de billetes y bolsas de comida colocaron a la entrada de los centros de votación para montar una farsa que pagarán caro…

 2 min


El silencio del 30J es la expresión categórica de la deserción del chavismo en contra de una dictadura militarista que aterrada por perder el poder político, creó diversos modos de persecución que fueron neutralizados por la vía inteligente del silencio. Silencio que preocupa hoy al bestiario encabezado por Nicolás Maduro y Padrino López ya que la abstención, como pausa- rechazo a la supuesta jornada electoral tiene un significado que no puede ser jamás desestimado. El significado es simple rechazo definitivo, consistente y brutal a la revolución, el silencio es igual a ‘‘fuera Nicolás Maduro’’.

El silencio del otrora chavismo bullanguero se convirtió en un silencio de reposo y de enmudecimiento, para que sepan quienes todavía pretenden imponer el comunismo marxistoide en Venezuela, que se equivocan hasta con quienes formaron parte de sus huestes. El silencio del 30J es la expresión de mayor elocuencia por la tristeza que sienten los antiguos partidarios de una ridícula diana tomada prestada de manera absurda a los símbolos del elemento del antiguo Estamento Militar, para convertirla en zafarrancho de lo que se entendía como la pulsión militarista en el ejercicio del poder.

El silencio contrario al anterior zafarrancho, ese silencio que amordaza, que enmudece políticamente a los antiguos chavistas, le está diciendo a los equivocados del 30J -que inventaron 8.029.320 votantes - que ese número es una farsa. Como es toda una farsa el régimen impuesto por unos golpistas cobardes e inmorales, que enloquecidos por la vía del golpe de Estado en el 92, creyeron que iban a lograr un cambio social por la vía de la lógica del mandato vertical. Esos hoy supuestos militares que no entendieron el silencio y apoyaron a un CNE irresponsable y farsante serán juzgados por la historia y por las leyes de la República.

El silencio destruyó la parodia de Nicolás-Padrino que se atrevieron a señalar que el evento montado por el CNE había transcurrido en paz, ¡farsantes! se les olvidó que en el momento de su presentación habían muerto 16 venezolanos más mártires y héroes, que en su gesta por derrotar la dictadura recordaron el planteamiento de los libertarios de que ‘‘la lucha de pocos .vale por el futuro de muchos’’, es decir, la agudeza y coraje de Neomar Lander. La Parodia de Padrino López será recordada en el mundo, ya no por los 16 muertos, sino que se conocerá por vía del cálculo de un irresponsable CNE que multiplicó 1 x 13.

El silencio reflexivo de los desertores del chavismo permite que se entienda que, además de fortalecerse la ‘‘resistencia democrática’’, comienza un proceso de crecimiento por la democracia. La democracia cuyo significado por su noción de justicia, conduce a la posibilidad de mostrar que hay nuevos demócratas, el derecho a denunciar a quienes pretenden imponernos el comunismo y la posibilidad de publicar que Venezuela se niega con todos los derechos constitucionales, ético e históricos a que se imponga la ecuación retrograda del marxismo, y mucho más, con la desgracia de un inmoral y cobarde Partido Político en Armas que expresa la regresión político-militar de la República.

El silencio como reproche se hace taciturno y hermético, y refleja la rebeldía que como fuerza moral crea una energía para el cambio. El cambio en el individuo, el cambio en la convicción hacia la democracia, y el cambio político que ya ahoga a una sociedad que en resistencia democrática, está dispuesta categóricamente desobedecer a quienes hoy en una dictadura militarista constituyen la regresión y atraso de un país que bien merece una suerte mejor. Rebeldía como fuerza moral que se suma al triunfo mundial del 7.676.894 que si fueron participaciones reales, y que dibujan la decisión rotunda de la ciudadanía, que es quien decide, a que se reinstale la democracia liberal. El silencio como reproche más la rebeldía como fuerza moral, completan el cuadro que facilitará el triunfo de la civilidad frente a la barbarie de Nicolás Maduro.

El silencio también estuvo presente en un elemento armado que no aparece en pantalla, que casi es imperceptible por cuanto a lo interno del cuerpo armado, el comisario político, el caporal y el delator lo asechan, lo persiguen y lo delatan. Y estas causales obligan a que supuestos hombres armados Raíces-Sanas se encapsulen en un cuerpo que entiende como desgracia y retroceso de aquella institución que otrora fue responsable por la defensa del Estado-Nación. Ese silencio militar, atado al silencio de quienes engrosan ahora el planteamiento democrático, se hará presente para categóricamente decidir como el silencio como sigilo y como reposo, evolucionará a ser bronca y protesta para consagrar el renacimiento de la democracia liberal en Venezuela en el 2017.

 3 min


Barclays editores de noticias

La reconocida compañía de servicios financieros y análisis políticos y económicos con sede en Londres, Barclays, ofreció un análisis sobre la crisis política que padece Venezuela y expuso, de esa manera, la posibilidad de diferentes escenarios.

Según los analistas de Barclays, actualmente existen en Venezuela cinco escenarios principales y tres desenlaces posibles. Las posibilidades van desde la consolidación del autoritarismo de la dictadura hasta elecciones convocadas por un Gobierno de transición.

A continuación le presentamos los escenarios planteados por la plataforma Barclays:

1) Consolidación del autoritarismo en Venezuela a través del sistema electoral En esta ocasión se parte de una dictadura débil que es capaz de sentarse a negociar con la oposición venezolana. Entonces, así ocurre. La dirigencia opositora y el régimen establecen una mesa de diálogo que deriva en divisiones internas en la Mesa de la Unidad Democrática y, en consecuencia, se desmoviliza de la calle.
De las negociaciones se logra llegar a ciertas concesiones, aunque insuficientes. Una de las posibilidades, según Barclays, es la realización de elecciones regionales. Esto lograría que el régimen autoritario de Nicolás Maduro se consolide a través del sistema electoral. Es uno de los peores escenarios planteados por la compañía de análisis.

2) Oposición confronta: insurrección
Nuevamente se parte de la premisa de una dictadura débil que es capaz de ceder y necesita con desespero que la oposición desmovilice a la sociedad civil en las calles. No obstante, la dirigencia no cede y se vuelve, de esa forma, más confrontativa. Eso deriva, entonces, en una insurrección militar —un golpe de Estado—.
Luego de la insurrección militar se da una negociación dirigida por la fuerza castrense. La Fuerza Armada permite que se arme un Gobierno de transición y, posteriormente, se convocan elecciones en Venezuela.

3) Oposición confronta: se suspende Constituyente. La dictadura es débil y la oposición no cede. Es cuando, entonces, el régimen de Maduro, por presiones, suspende la Asamblea Nacional Constituyente. Eso constituye una derrota de la dictadura que no pueden soportar y, entonces, es remplazado Nicolás Maduro.
Se convoca, en consecuencia, un Gobierno de transición y nuevamente se dan elecciones en Venezuela.

4) Oposición confronta: se da Constituyente. Régimen necesita con desespero que la oposición desmovilice a la ciudadanía que ha empuñado el civismo en las calles. Pero no lo hacen; sin embargo, la dictadura tampoco cede e impone la Asamblea Nacional Constituyente.
Pero, a pesar de la imposición del proceso Constituyente, la oposición se mantiene en las calles presionando y para la dictadura es imposible lograr la estabilización necesaria para ejecutar el cambio de Constitución. Y, como es una dictadura débil, se dan negociaciones pero para formar un Gobierno de transición que convoque, luego, elecciones.

5) Régimen sólido y fuerte: Estado paralelo Ahora se parte de la premisa de que la dictadura de Nicolás Maduro está, a pesar de las presiones, fuerte. El desmoronamiento es difícil que se dé. El régimen avanza en el intento de imponer la arbitraria Asamblea Nacional Constituyente; pero la oposición también avanza en su intento de sustituir los poderes públicos. Se conforma, entonces, un Estado paralelo que cuenta con el respaldo internacional.
Pero, nuevamente, la oposición no cede. Las presiones siguen en las calles y a la dictadura se le hace imposible consolidar el régimen totalitario, ya que necesita estabilidad. Se dan nuevamente negociaciones, se forma un Gobierno de transición y se convocan elecciones.

6) Régimen sólido y fuerte: conflicto armado Este es uno de los escenarios presentado por Barclays en el que el costo es mayor. En este caso también el régimen es sólido y fuerte, pero la oposición decide asumir el camino de la violencia para combatirlo. Empieza, entonces, a armarse y a confrontar.
El costo es inmenso en este caso, pero la situación termina con Maduro cediendo y negociando. No hay forma de que salga victorioso, pero el drama se extiende. El diálogo deriva en la conformación de un Gobierno de transición y se convoca, luego, a elecciones.

7) Régimen sólido y fuerte: pierde la oposición La dictadura es fuerte. Es sólida. Y, en este caso, logra suprimir completamente a la oposición venezolana y a la dirigencia. El costo no es tan alto como en el caso de un conflicto armado, pero es una situación más dramática que las anteriores. Aquí la comunidad internacional no hace más que imponer fuerte sanciones.
Se logra, entonces, institucionalizar el autoritarismo y se consolida el régimen totalitario de Nicolás Maduro en Venezuela. Esta situación es similar a la primera, pero en este caso el régimen logra acabar con la disidencia. Es un caso similar al de Cuba.

Julio 24th, 2017 Editor contenido Noticias
Facebook Twitter Google+ LinkedIn Pinterest

 3 min