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Opinión

Ignacio Avalos Gutiérrez

Hace poco Nicolás Maduro rindió su informe ante el parlamento nombrado a principios de diciembre, en medio de serias irregularidades que, obviamente, han socavado su legitimidad. Se trató de un discurso que escondía o falseaba la situación del país, repleto de “verdades alternativas”, como se dice ahora, digno ejemplo de esta época, la de la post verdad. En suma, no dijo lo que debió decir acerca de la situación del país, al tiempo que dio pie a que se miren con justificadas dudas sus planes para su futuro próximo.

Un relato, así pues, que, que buscaba driblar la realidad dibujando una sociedad que pocos venezolanos pueden reconocer como la suya. Y que, encima, difiere abismalmente de la que revelan los estudios llevados a cabo por diversas organizaciones independientes, cuyas conclusiones dejan al aire la pobreza, la desigualdad, la violencia, el miedo, la desinstitucionalización, la incertidumbre, la censura, la violación persistente de los derechos humanos, el maniqueísmo político y por último, aunque no de último, un autoritarismo creciente en donde el Estado de Derecho es sólo una mueca, la libertad de los ciudadanos se achica progresivamente través de diversos mecanismos, algunos de ellos aparentemente benévolos, y la represión se hace más descarada, verbigracia la reciente masacre ocurrida hace poco en La Vega.

Capitalismo salvaje

Así las cosas, imposible no recordar unas declaraciones dadas por el dirigente del PSUV, Elías Jagua, señalando que nuestra sociedad vive dentro de un capitalismo salvaje (en modo Bodegones, añado yo), afirmación insólita que apenas fue atenuada por el señalamiento de que tal perversión ideológica ocurría (cuando no) por culpa de factores ajenos a la gestión gubernamental. E imposible, así mismo, no reflexionar sobre el modelo chino - con sus variantes y la distancia en cuanto al nivel alcanzado por el país asiático -, en donde el capitalismo es administrado por el Partido Comunista (siempre pienso en lo que diría Marx de esto).

En suma, se ensanchan las libertades económicas dentro del marco del absolutismo político.

Mandarriazos en las Universidades

El sector educativo no escapa, por supuesto, del desmadre nacional. En todos los niveles se presenta un decrecimiento de la matrícula, deserción de educadores y deterioro de la infraestructura, lo que en última instancia atenta visiblemente contra la calidad y la cobertura de nuestra educación.

Por otro lado, las universidades venezolanas se han tenido que ver la cara con la violencia. El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA) contabilizó un total de 223 hechos delictivos cometidos contra 13 universidades del país entre marzo y diciembre de 2020. Las agresiones se manifiestan en robos, invasiones y otros actos de vandalismo, incluyendo la inexplicable destrucción, sin ton ni son, y a mandarriazos o incendiando, de instalaciones y equipos. Así mismo, durante los primeros 10 días de 2021, otros 10 ataques similares se perpetraron en cinco universidades públicas. Sobra indicar que las pérdidas ocasionadas no podrán ser reparadas, vista su disposición financiera desde hace bastantes años.

Lo insólito es que la mayoría de estos hechos permanecen impunes. Pero no sólo eso, sino que no han merecido ni siquiera una declaración por parte del gobierno. Nadie puede ser acusado de mal pensado, entonces, si cree que a las autoridades no les importa mucho el tema del conocimiento.

¿Para qué sirven las ciencias sociales y humanas?

Por estos días, la única voz oficial que se escuchó con respecto a las universidades, fue la del Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior, anunciando que se congelaría la matrícula de las universidades privadas, decisión tomada sin que mediara ninguna consulta y todo sugiere que sin calibrar sus importantes consecuencias. Y para avisar, además, el cambio del menú de las carreras universitarias con el fin de que “respondan a las necesidades del país”, fundamentado en programas nuevos y sentando el fundamento de un modelo que contradice abiertamente los tiempos que corren.

En pocas palabras, y sin que aún se hayan hecho públicos, que uno sepa, los detalles de la propuesta, debe señalarse que, por lo que asoma, dicho modelo ignora a las ciencias sociales y humanas (punto de vista compartido, dicho sea de paso, por Bolsonaro, el derechista presidente brasileño) y pasa por alto la emergencia de un modelo de producción de conocimientos y de docencia que reside cada vez más en los enfoques interdisciplinarios y transdisciplinarios, con transferencia de saberes y competencias de un área a otra a fin de abordar problemas según una lógica que implica la integración las ciencias naturales, las ciencias sociales y las ciencias humanas, entre ellas y dentro de ellas. Se trata, en fin, de un enfoque sistémico, basado en la premisa de que el conocimiento sobre la realidad es siempre incompleto y que asume el tratamiento de los temas y los problemas en términos de sus interconexiones, de las relaciones con su contexto, apartándose de esquemas estáticos, aislacionistas, reduccionistas y simples en los que no hay lugar para la interdependencia y la velocidad que caracterizan hoy en día los procesos de creación y transmisión de conocimientos.

Dicen los ex Rectores de la ULA

En una importante comunicación pública cuatro ex Rectores de la Universidad de los Andes (ULA) opinan que la propia universidad no ha sabido encarar la grave situación en la que se encuentran. En uno de sus párrafos se afirma lo siguiente: “Reconozcamos, de una vez, que los universitarios hemos incurrido en la omisión de asumir integralmente el mandato que subyace en el texto de la norma suprema que elevó al rango constitucional la consagración del principio de autonomía universitaria y que el examen de los grandes problemas, a partir de las dificultades, debe comenzar cuanto antes.” Con sus variaciones, esta declaración es válida, en el marco de sus particularidades, para todas las universidades públicas.

En conclusión, y haciéndome eco del mensaje anterior, nuestras universidades deben asumir, más allá de las trabas que se le interponen, la tarea de su transformación a toda costa, con el propósito sintonizar con la complejidad propia de este siglo XXI que, se dice, está revelando el despertar de una nueva civilización.

El Nacional, 20 de enero de 2021

 4 min


Henrique Capriles Radonski

Hoy en nuestra Venezuela es inevitable admitir que hemos arrancado un año 2021 con un vacío gigantesco, donde la mayoría de la gente siente que desde nuestro lado no hay planteamientos y que aquello que alguna vez llamamos con firmeza “la oposición” es una confusa mezcla que genera una incertidumbre que solo le conviene a quienes tienen el poder. Esos que son capaces de decir, con indolencia y crueldad, que solo hay 4% de pobreza extrema.

Y podríamos empezar por ahí, para entender la urgencia de lo que nos viene este año: quien lo desee puede revisar las cifras de Encovi que hasta el 2020 registraron que 96% de los hogares están en situación de pobreza y, de todos esos, un 79% está en pobreza extrema.

¿Cómo es, entonces, que un régimen que miente sobre la situación desesperada de tres cuartas partes de su población todavía sigue ahí? ¿Qué los sostiene?

Al monopolio de la violencia, las crueles y constantes violaciones a los Derechos Humanos, tener al país entero sin servicios públicos, más la manipulación a su antojo de los medios de comunicación, súmenle esta sensación de que no hay una vía clara.

Así que un contexto como este nos impone la necesidad de establecer una agenda común con urgencia. Una agenda que supere la retórica y le dé a los venezolanos posibilidades reales de transformación en tres vías: la situación humanitaria y el covid-19, la reinstitucionalización del país y la atención de los venezolanos que viven en las regiones más allá de Caracas, ocultadas y cruelmente azotadas por la indolencia de Nicolás Maduro y los suyos.

Y es importante que esto que hagamos, se diferencie de aquellas rutas que no han resultado en estos años como nuestro Pueblo esperaba.

Hoy es urgente recorrer las regiones y organizar al país, porque el régimen ha decidido concentrarse en Caracas para que su aparato de propaganda pueda engañar a los medios que aún cubren lo que sucede en Venezuela, a expensas del sufrimiento de quienes viven en el interior del país.

Así que hay que romper con la inercia y actuar en, al menos, tres instancias de urgencia:

1. Crisis humanitaria y covid-19. En este momento, hay que atender la vacunación de los venezolanos. Ante una pandemia con la cual el régimen ha mentido, engañado y maquillado cifras, debe ser una prioridad para nosotros obtener las vacunas.

Hay que hacerlo de inmediato, sin politiquería.

Se trata de ser eficaces asegurando todos los recursos económicos que tengamos para pagar esas vacunas. La vida de los venezolanos es y tiene que ser siempre nuestra prioridad.

En esa línea propongo crear una Junta Nacional de Vacunación integrada por gente calificada del gremio de la salud, -no dirigentes de un partido político- que planifiquen y auditen todo el proceso, que además permita la inmediata colaboración de los organismos internacionales de atención humanitaria. Este puede ser también un primer apoyo de toda la comunidad internacional sin distingo a nuestra Venezuela.

2. Regreso a la Constitución. Si de verdad queremos recuperar la Democracia, tenemos que salir de esta parálisis y movernos en una dirección realista. Son varios los comunicados de gobiernos democráticos y organismos multilaterales insistiendo en la búsqueda de una salida política pacífica y negociada que alivie el sufrimiento de los venezolanos.

Bien, vamos a hacerlo. No podemos quedarnos una y otra vez en la diplomacia de micrófonos.

Los países que apoyan nuestra lucha democrática hablan de negociación, pues alineemos a todas las partes e insistamos en lograr el nuevo Poder Electoral que le han negado a los venezolanos así como un Tribunal Supremo, un Fiscal y un Contralor que le den a las instituciones un equilibrio republicano reconocido por todos.

Conseguido eso, o al menos adelantado con la certidumbre y respaldo internacional, se puede pensar en un cronograma electoral fiable para todos los venezolanos, que incluya todos los procesos y así podamos tener elecciones libres con reconocimiento de todos, para avanzar en la solución económica y social.

3. Atender a las provincias. Todos estamos conscientes de que la solución política pasa por lo nacional, pero no podemos desechar la relevancia e importancia que tienen las regiones. Nuestra lucha pasa primero por la provincia: visibilizarla, organizarla y darle alcance y objetivo político.

No es dejar por fuera a Caracas, sino de organizar al país desde las regiones, los estados y los municipios. Allí está la mayoría de la población y también los problemas económicos y sociales más graves del país.

Nosotros tenemos que estar alineados y preparados para cualquier escenario, incluyendo el electoral. Y en eso tenemos que convocar a todos los liderazgos y organizaciones. No podemos esperar hasta que haya un acuerdo final para hacer la tarea de organización. El poder regional y local también cuenta, si no basta con preguntarle a nuestra gente que vive en la provincia.

Este será un proceso que conducirá a un desenlace y no un evento único.

Aquí hay una propuesta para ofrecer posibilidades reales que alineen las prioridades de los venezolanos con las de la comunidad internacional.

Así y solo así tendrá sentido considerar la negociación que proponen Europa y Estados Unidos, entendiendo que la negociación es un medio que no excluye la atención prioritaria a las urgencias de los venezolanos.

No se trata de ver la negociación como una “transacción” entre políticos, jugando a ver quién gana y quién pierde, sino de pasar a atender desde la Política los asuntos urgentes y pensar en el futuro.

No se van a lograr todas las cosas de una vez, pero hay que abrir caminos de inmediato.

Es nuestro deber hacer que nuestra gente pueda vivir con dignidad.

El régimen de Nicolás Maduro dice estar dispuesto, entonces le llegó la hora de la verdad.

19 de enero 2021

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2021/01/henrique-capriles-venezuela-202...

 4 min


Elías Pino Iturrieta

La vanguardia de los ediles de oposición ha sonado la alarma ante el designio dictatorial de borrarlos del mapa, saltándose a la torera las normas constitucionales sobre la administración de los territorios y la soberanía de los electores sobre los mandatarios más cercanos a su cotidianidad. Debemos apoyarlos para evitar la implantación del totalitarismo en las escalas más cercanas a los ciudadanos. Pero la inesperada declaración que hacen los atacados alcaldes sobre la abstención ocurrida en las recientes elecciones parlamentarias, lleva a preguntarse ¿cuáles motivos los han llevado al arrepentimiento?, ¿por qué el sorpresivo cambio de partitura? Los arrepentimientos inexplicables producen conjeturas razonables.

Los alcaldes de oposición de los municipios caraqueños del estado Miranda, amenazados por un nuevo intento de hegemonía que pretende convertir a sus jurisdicciones en dependencias de un mamotreto oficialista, han reaccionado con coraje ante la amenaza. La vanguardia de los ediles ha sonado la alarma ante el designio dictatorial de convertirlos en apéndices anodinos, o de borrarlos del mapa, saltándose a la torera las normas constitucionales sobre la administración de los territorios y la soberanía de los electores sobre los mandatarios más cercanos a su cotidianidad. Es una pugna en la cual debemos apoyarlos, una cruzada que debemos acompañar para evitar la implantación del totalitarismo en las escalas más cercanas a los ciudadanos comunes, a las vecindades abandonadas por el poder central que solo tienen su paño de lágrimas en las representaciones comarcales. Pero el apoyo puede topar con fundados recelos, debido a la inesperada declaración que hacen los atacados alcaldes sobre la abstención ocurrida en las recientes elecciones parlamentarias.

Los alcaldes de Chacao y Baruta -todavía el burgomaestre de El Hatillo no se ha pronunciado públicamente- han aprovechado la estelaridad que les ha concedido la arremetida oficialista para asegurar que fue un error la decisión de los partidos de oposición de alejarse de unos comicios amañados por la dictadura para dominar el Parlamento que resultó del evento. El espectador menos perspicaz se ha debido sorprender por una declaración sin vínculo inmediato con el negocio arduo que tienen frente a las narices, porque en realidad resulta difícil encontrar una relación entre el peligro de la dominación que les quieren imponer y la crítica retrospectiva de una abstención sobre cuya puesta en marcha no abrieron la boca cuando les correspondía. Fue evidente su silencio cuando los partidos de la oposición, arrinconados por las disposiciones de un Consejo Nacional Electoral hecho a la medida de los usurpadores, y perseguidos hasta el extremo de verse privados de su dirigencia natural, de sus símbolos y colores, tomaron la determinación de alejarse de los comicios. Fieles militantes de sus correspondientes banderías, opositores sin fisuras del proyecto hegemónico, entusiastas de la línea abstencionista de las organizaciones en cuyo seno se han cobijado y en cuyo nombre dominan la administración municipal, esos alcaldes hoy hacen acto de contrición y confiesan la equivocación que se cometió cuando se clamó por no votar en las parlamentarias.

No sé cómo pueden observar error cuando el llamado de la oposición produjo el acto electoral más desértico de la historia de Venezuela, capaz de proclamar la escandalosa soledad de la dictadura. No imagino cómo pueden, con la cara más lavada del planeta, denunciar la equivocación de una conducta que les pareció positiva en la víspera, o sobre cuyo desarrollo guardaron silencio sepulcral. ¿Cuáles motivos los han llevado al arrepentimiento?, ¿por qué ayer sí, felices de la vida, y hoy no, en plan de descubridores de dislates y de remendadores de entuertos?, ¿porqué el sorpresivo cambio de partitura?, ¿si bailaron hasta hace poco un pasodoble redoblado con los líderes de sus partidos, porqué ahora se entusiasman con un bolero acaramelado con los usurpadores? Lo del bolero puede parecer exagerado, si no se recuerda que el consistorial golpe de pecho coincide con la propuesta de la dictadura en torno a la celebración próxima de elecciones regionales.

Habla el usurpador de escoger próximamente gobernadores y concejales, y “nuestros” alcaldes se apresuran en la organización de la cola de votantes. Basta que Timoteo Zambrano, más truculento que romana de palo, haga propaganda sobre unas mega elecciones cercanas, para que los concejiles adalides comiencen a agitar banderolas. De una reacción tan automática ha surgido la murmuración de que un titiritero parroquial los dirige, de que una aldeana medianía ha montado el guiñol por motivos inconfesables, pero nadie conoce la clave de la cabriola. Las interpretaciones tal vez carezcan de sustento, quizá no existan esos planes dignos de condena, tal vez el insinuado titiritero sea más bulla que cabuya, pero son alimentadas por las maromas insólitas de quienes tienen asuntos más urgentes en la agenda, de quienes habían destacado por su disciplina ante las decisiones de sus partidos y ahora se insinúan como una especie de agentes libres que no pueden pasar inadvertidos.

De momento, han confundido la gimnasia contra el plan dictatorial de arrinconar a sus instituciones, en cuyo ejercicio los acompaña la ciudadanía, con la magnesia de un sospechoso entusiasmo electoral que produce fundada desconfianza. O, si se me permiten una personal confidencia, me han obligado a cavilar sobre la conducta del funcionario más importante de mi barrio, sobre cuya honradez jamás he dudado y cuya diligencia en medio de la pobreza de sus arcas me consta. Los arrepentimientos inexplicables producen conjeturas razonables.

17 de enero 2021

La Gran Aldea

https://lagranaldea.com/2021/01/17/alcaldes-arrepentidos/

 4 min


Acceso a la Justicia

En un abrir y cerrar de ojos el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le ha devuelto a la Asamblea Nacional (AN) sus potestades; solo ha necesitado que el Gobierno de Maduro tuviera nuevamente el control de la Cámara para quitarle el cerco que le levantó mediante más de un centenar sentencias dictadas desde diciembre de 2015.

La decisión la tomó la Sala Constitucional, en su sentencia n.º 1 del 8 de enero, que avaló el decreto n.º 4.396 mediante el cual el 26 de diciembre pasado Nicolás Maduro impuso un nuevo Estado de Excepción y Emergencia Económica. En dicha decisión, ordena que el decreto que declare el estado de excepción en lo sucesivo, sea remitido al Parlamento «dentro de los ocho días continuos siguientes (…) para su consideración y aprobación», algo que había negado desde 2016 bajo el argumento de que el Parlamento estaba en desacato.

Pero, ¿qué pasó? ¿Por qué el Poder Legislativo ya no está en desacato y ahora sí puede ejercer las competencias que le da la Constitución? «Vista la conclusión del periodo legislativo de la Asamblea Nacional en desacato el 4 de enero de 2021», la explicación que se da en el fallo redactado por el magistrado Juan José Mendoza es la siguiente:

«Vista la conclusión del periodo legislativo de la Asamblea Nacional en desacato el 4 de enero de 2021, la Asamblea Nacional electa en los comicios del 6 y 9 de diciembre de 2020 inició el primer periodo de sesiones el 05 de enero de 2021, para el periodo legislativo 2021–2026 (…). asumió plenamente las competencias, potestades y facultades que le otorga la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela».

El pronunciamiento deja en claro que al concluir su período el Parlamento electo en diciembre de 2015, y además al haber uno nuevo, las restricciones impuestas al primero no afectan al segundo. No obstante, la conclusión puede dar la impresión más bien que como ya hay un Legislativo afecto al Gobierno no hay necesidad de bloquearlo.

Una nueva Asamblea en sana paz

En la decisión, no se hace alusión a la raíz del desacato: El supuesto incumplimiento a la orden de la Sala Electoral de desincorporar a los diputados del estado Amazonas, cuya elección fue suspendida temporalmente por la Sala Electoral poco después de las elecciones de 2015, y aunque nunca fue tomada una decisión de fondo, los diputados nunca pudieron ejercer sus funciones en ese periodo legislativo. Cinco años después el máximo juzgado todavía no se ha pronunciado sobre el asunto, pese a que los lapsos fijados por las leyes orgánicas del TSJ y de Procesos Electorales se han vencido con creces.

Además, para diciembre, la instancia puso punto y final a cuatro de las demandas que desde el Partido Socialismo Unido Venezolano (PSUV), el partido de Gobierno, se presentaron contra los resultados de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, por considerar que «carece de interés práctico y jurídico» analizarlas en virtud de que ya hay una nueva AN.

En sus sentencias n.º 055, n.º 062, n.º 063 y n.º 064, la Sala Electoral declaró el decaimiento de los recursos contenciosos electorales que Sumiré Sakura Del Carmen Ferrara Molina y Pedro Luis Blanco Gutiérrez, candidatos a diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por el circuito 2 de Aragua; Elvis Amoroso e Hipólito Abreu, aspirantes a legisladores por el circuito 4 de Aragua; Andrés Eloy Méndez, nominado por el circuito 4 de Falcón; y Néstor León Heredia, quien deseaba retener su curul por el circuito 2 de Yaracuy, respectivamente.

El máximo juzgado declaró que:

«El caso de autos se refiere al período comprendido a los años 2015-2020, siendo la duración del ejercicio de sus funciones de cinco (5) años, conforme a lo establecido en el artículo 192 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y por cuanto constituye un hecho público y notorio que el pasado 6 de diciembre de 2020, se realizó el acto de votación en el proceso de elección de Diputados y Diputadas a la Asamblea Nacional, de acuerdo a la convocatoria realizada el 1 de julio de 2020 por el Consejo Nacional Electoral, considera la Sala que la emisión de un pronunciamiento en el presente momento acerca de la validez del proceso electoral impugnado a través del presente recurso, carece de interés práctico y jurídico».

En estos casos, el oficialismo denunciaba que la diferencia entre los diputados declarados vencedores (opositores) frente a los perdedores era tan pequeña –en algunos casos de menos del 2%– que la totalidad de votos nulos podrían modificar el resultado.

«Observamos una conducta anómala para cualquier proceso electoral con relación a los votos nulos, representa una tendencia completamente atípica al comportamiento del electorado venezolano, no teniendo antecedente alguno dentro del avanzado sistema electoral con el que contamos en nuestro país».

Lo anterior fue señalado por los derrotados en sus escritos sin presentar pruebas o explicaciones que pudieran hacer presumir cómo esos votos nulos fueron incorrectamente emitidos o contabilizados por las máquinas automatizadas.

Cinco años perdidos

¿Por qué los magistrados no revisaron las denuncias del oficialismo sobre las supuestas irregularidades? La Sala consideró que, aun siendo ciertos, los señalamientos de vicios que pusieran en duda la elección de algunos diputados no son:

«susceptible(s) de reparación para la fecha en que se dicta la presente decisión, ya que las resultas del procedimiento no incidirán, ni modificarán el hecho cumplido del transcurso íntegro del período para el ejercicio del cargo de los ciudadanos electos el 6 de diciembre de 2015 como diputados y diputadas a la Asamblea Nacional para el período 2015-2020» (paréntesis nuestro).

En estos casos la Sala tampoco explicó por qué se demoró casi un lustro en responder.

Por ejemplo, los casos interpuestos por los oficialistas Néstor León Heredia y Andrés Eloy Méndez contra los opositores Luis Parra y Juan García Manaure en 2016 estaban en fase de pruebas. Sin embargo, fue en octubre de 2020, es decir, casi cuatro años después, que se fijaron las respectivas audiencias orales y públicas, en las que las partes expondrían sus alegatos. No obstante, estas fueron declaradas desiertas por ausencia de las partes, de acuerdo con la narración del iter procesal que figura en ambas sentencias.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

El trato que la justicia venezolana le ha dado a la AN a lo largo de estos últimos cinco años es la mejor prueba de su alineación al Gobierno. Al TSJ no le ha temblado el pulso para neutralizar a un poder del Estado elegido por más de 14 millones de venezolanos, y tampoco ha tenido empacho en levantar dicho cerco, de un momento a otro y sin ningún tipo de explicación o argumento. Lo ocurrido en estos años es prueba clara de que los ciudadanos en Venezuela están completamente a merced de los caprichos de las autoridades y que la Constitución y las leyes no valen más que el papel donde están escritas.

19 de enero 2021

https://accesoalajusticia.org/tsj-le-levanto-el-cerco-a-la-an-ahora-que-el-gobierno-de-maduro-la-controla/

 5 min


Mariza Bafile

Envalentonarse con los más débiles, buscar el aplauso fácil a costa de quien tiene menos o viven en una situación de dependencia, es una actitud común entre quienes, para sentirse grandes, necesitan humillar. Está a la base de todos los casos de bullying. En política es la estrategia que usan algunos para distraer a la población de los problemas reales y para inflamar a los sectores que, llenos de rabia y frustraciones, buscan a quien culpar de sus problemas.

Desde su campaña electoral, Donald Trump individuó a quien atribuir todos los males de Estados Unidos: la inmigración latinoamericana. Nada nuevo. Otros líderes de derecha han utilizado y siguen utilizando la misma táctica.

No se requiere un gran valor para arrancar a un niño de los brazos de sus padres, ni tampoco para apuntar un rifle contra un inmigrante desnutrido y agobiado por un viaje durante el cual ha conocido el infierno. Sin embargo, para ciertas personas, esa gente que huye de la violencia, el hambre, los gobiernos antidemocráticos y corruptos, el narcotráfico y los desastres ambientales, sencillamente no es gente. Y por lo tanto no merece ser tratada como gente. Consideran que el país les pertenece, que la raza blanca es la que debe tener el bastón de mando y que todo inmigrante es un “alien” del cual desconfiar. Inútil, y a veces patético, es tratar de disfrazarse de “blanco” por haber viajado en un avión y tener una cuenta en dólares en un banco de Estados Unidos. Por más que lo intenten, ellos también son y seguirán siendo latinoamericanos e… inmigrantes.

Desde el comienzo de su campaña electoral, el Presidente Donald Trump se ha empeñado en la construcción de un muro en la frontera con México, un muro que, en sus intenciones, iban a pagar los mismos mexicanos. Lo peor es que cada vez que hablaba del muro, aprovechaba la ocasión para humillar, descalificar, ofender a la comunidad latinoamericana y centroamericana.

Fortalecido por el apoyo de sus seguidores, en su mayoría supremacistas blancos, ha mostrado su lado más despiadado al poner en marcha políticas inhumanas contra los inmigrantes; políticas que pisotean los derechos humanos. Todavía hoy siguen desaparecidos casi 600 niños. Nunca nos cansaremos de preguntar ¿dónde están? No hay que olvidarlos, no hay que dejar de buscarlos.

Después de los vergonzosos y preocupantes sucesos acaecidos en el Capitolio el pasado 6 de enero, el Presidente Trump, no tuvo mejor idea que ir a “visitar” el muro en Alamo (Texas) en un claro intento de distraer a sus electores. Una vez más ha usado a los más débiles para evitar que la gente se fijara en los miles de muertos causados día tras día por la pandemia, números que han llegado a cifras hiperbólicas y vergonzosas, en la inseguridad que ha disparado la turba que ha ocupado el Capitolio y en las advertencias del FBI sobre posibles nuevos y quizás más graves disturbios.

Se prevén posibles incidentes no solamente el 20 de enero, día en el cual Joe Biden y Kamala Harris ocuparán la Casa Blanca, sino a partir del sábado 16. Muchos mensajes en las redes dejan prever asaltos armados a los diferentes Capitolios del país y hasta a las casas de algunos parlamentarios, para luego realizar una gran marcha, en Washington el día 20. Ya desde ahora Washington está blindada. Pareciera una ciudad que se está preparando para una guerra. No contra enemigos externos sino internos.

¡Qué vergüenza a nivel internacional! ¡Qué alegría para los déspotas del mundo!

Sin embargo, la democracia norteamericana está herida, pero no muerta. La reacción de las instituciones ha sido inmediata. No solamente durante esas infaustas horas en la cual, a pesar de todo, los congresistas ratificaron al nuevo Presidente, sino después cuando la Cámara de Diputados, con mayoría aplastante y el apoyo de algunos republicanos, votó un segundo impeachment para el Presidente acusado de “incitación a la insurrección”.

Donald Trump saldrá de escena siendo el único Presidente con dos impeachments y uno de los pocos que no ha sido reelecto para un segundo mandato.

Ese Congreso que ha sido humillado por la violencia de unos cuantos ha construido un muro del cual difícilmente escapará. Un muro que pagará el mismo Trump, de su bolsillo, ya que no solamente tambalea su vida política sino también la financiera. Los grandes magnates lo han abandonado y muchos de los negocios que llevaba adelante están destinando a evaporarse.

Es su muro, Presidente.

18 de enero 2021

ViceVersa

https://www.viceversa-mag.com/es-su-muro-presidente/

 3 min


Eddie A. Ramírez S.

Este año habrá elección de gobernadores y nuevamente se desatará la polémica. ¿Debemos abstenernos o es preferible votar? Tema complejo. Hay argumentos válidos para apoyar cualquiera de las dos opciones. La posición válida de no votar en las presidenciales del 2018 y en las parlamentarias del pasado 6 de diciembre pareciera inclinar la balanza hacia la abstención. Hay que ser consistentes, dirán unos. Las circunstancias son diferentes, dirán otros. Quienes prediquen que hay que votar serán tildados de colaboracionistas con el régimen. Quienes sostengan que no votar es la mejor opción serán señalados de no entender la situación política. Las redes echarán chispas. Cabe preguntar si es el momento oportuno.

En las presidenciales del 2013 acudimos a votar, a pesar de que era el mismo CNE que había cambiado anteriores resultados electorales. Ese organismo decidió que Maduro había ganado y ante la protesta de Capriles negó el derecho a revisar los cuadernos electorales. Lamentablemente, Capriles no pudo presentar todas las actas, punto importante que la oposición casi nunca ha cumplido por no contar con una buena organización. Ante esta situación, los partidarios del gobierno dirán que ganó Maduro y los opositores sostendremos que fue Capriles.

En las parlamentarias del 2015, los opositores votamos y obtuvimos las dos terceras partes de los diputados, con el mismo CNE. Como era de esperar, el régimen desconoció a tres diputados e inventó una Asamblea Nacional Constituyente para anular la Asamblea legítima. A esa elección de la Constituyente la oposición se negó a participar con sobradas razones y la comunidad democrática internacional no la reconoció. La Asamblea Nacional tuvo el apoyo internacional y su presidente Guaidó fue reconocido como presidente(e) de la república. En octubre del 2017 hubo elección de gobernadores. La oposición participó, el régimen desconoció el triunfo de Andrés Velásquez, avalado con las actas, y solo ganamos cinco gobernaciones en medio de acusaciones de ventajismo. Violando la Constitución, el régimen los obligó a juramentarse ante la espuria Asamblea Constituyente. Juan Pablo Guanipa, gobernador electo del Zulia, se negó y fue destituido arbitrariamente. A los otros cuatro gobernadores les impusieron un “Protector del Pueblo”.

El régimen adelantó la elección presidencial para mayo del 2018. Inhabilitó a los principales candidatos presidenciales y partidos políticos. Para la elección parlamentaria del pasado 6 de diciembre, el régimen usurpador compró a unos dirigentes de los principales partidos y el sumiso Tribunal Supremo de Justicia les otorgó manu militari las riendas de los mismos. La oposición no participó en ninguna de las dos farsas citadas y logró que la comunidad democrática internacional las desconociera.

La situación internacional ha enviado mensajes de que la solución a nuestra situación debe resolverse a través de negociaciones. Al presidente Trump hay que agradecer el apoyo que dio a nuestra democracia, pero era evidente que en sus cuatro años en el poder nunca se planteó enviar una fuerza para sacar a Maduro. Biden, el nuevo presidente a partir de este miércoles, tampoco lo hará, y muy probablemente intentará que se materialice una buena negociación. Ojalá se acepte esta realidad, lo cual sería un paso importante para que se concrete la unión de la oposición y se atenúen las descalificaciones por las redes sociales, que no suman para salir cuanto antes de la usurpación.

La próxima elección de gobernadores es una oportunidad para solicitar a la comunidad internacional que presione al régimen para que no impida la participación de nuestros candidatos, que permita abrir todas las cajas, contar las papeletas, proteger a nuestros testigos y que vengan al país, con suficiente antelación, observadores internacionales idóneos. Esta es nuestra mejor carta para continuar teniendo apoyo internacional, debilitar al régimen y tener más probabilidades de ganar la mayoría de las gobernaciones. Después vendrá la lucha para que a nuestros gobernadores no les cercenen atribuciones.

No será fácil y, desde luego, habrá que presentar un solo candidato para cada gobernación, que sea idóneo y cuente con el respaldo de todos los partidos y de la sociedad civil. En anteriores ocasiones hemos tenido logros con la abstención y también acudiendo a votar. Parafraseando a Amstrong, podríamos decir que este es un pequeño paso para ganar espacios, pero un gran paso para recuperar la democracia. Si alguien tiene una opción mejor, ojalá la presente. Asumimos esta posición con derecho a retirarla.

Como (había) en botica:

Merecido el reconocimiento de Copei al distinguido amigo Oswaldo Álvarez Paz, gran luchador por la democracia y quien es acosado por el régimen.

Valientemente la joven Marianna Romero denuncia que en el 2020 hubo 303 situaciones que comprometen el trabajo de las ONG y la integridad y seguridad de defensores de derechos humanos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Jesús Elorza G.

En el año 1921, el hogar de la familia Alvarado, ubicado en la Carrera 4 # 2-30 de Barquisimeto, se vio bendecido con la llegada de un nuevo hijo que, días después fue bautizado con el nombre de Héctor Vinicio.

Durante su infancia, Héctor mostro una peculiar atención por montar bicicleta, y vio coronada su infantil deseo cuando sus padres, como regalo navideño, le dieron una bicicleta. A partir de allí, su movilidad era montado en ella: para ir a la escuela, para hacer los mandados y para pasear con sus amigos en rutas cada vez mas largas. Y fue fortaleciendo su estilo y su espíritu competitivo en eventos del barrio o escolares.

Como era de esperarse, no aguantó las ganas y a los 17 años se inició en el ciclismo, al inscribirse en el "Club CCD Diamante" el 23 de octubre de 1938, dando así comienzo a su actividad atlética en la disciplina de las bicicletas y velódromos.

Gracias a su tenacidad y esfuerzo permanente en los entrenamientos, formó parte de la selección nacional y representando al pais en el Campeonato Suramericano, celebrado en Montevideo Uruguay en 1941, donde alcanzó el subcampeonato en su especialidad. A partir de ese debut internacional, en eventos sucesivos logro dejar en alto la representación de Venezuela:

-Campeón de las Antillas en los años 1943, 44 y 45

-Campeón Centroamericano y del Caribe en Colombia en el año 1946

-Campeón Bolivariano en Lima, Perú en el año 1947

-Medalla de Bronce, Panamericanos, Argentina 1951

Después de los Panamericanos, decide retirarse como ciclista activo y transitar un nuevo camino en su deporte preferido, ser Entrenador Deportivo. Para lograr esa nueva meta, se inscribe en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos INED y allí logra alcanzar el titulo respectivo. Hecho este que lo lleva a una nueva experiencia ahora en el campo de la docencia deportiva, en su trabajo como Entrenador, para contribuir en la formación integral de los jóvenes aspirantes a ser ciclistas.

Se incorpora como Entrenador Nacional al servicio del Instituto Nacional de Deportes IND, a partir del año 1961. Durante 25 años ininterrumpidos estuvo en el día a día dando sus mejores esfuerzos para lograr alcanzar, con los atletas a su cargo, los mejores logros posibles a nivel nacional y/o internacional.

Mención especial merece el papel de Héctor, en las luchas gremiales del "Colegio de Entrenadores Deportivos de Venezuela CEDV", por alcanzar mejoras laborales en su campo de trabajo.

Siempre estuvo a la vanguardia de las acciones gremiales llevando un mensaje de estímulo y a no decaer en las justas luchas sociales emprendidas en su momento. En 1975 estuvo presente en las jornadas de huelga que se llevaron a cabo en todo el pais y que culminaron con una Huelga de Hambre en las instalaciones que durante años vieron el trabajo de Héctor, el Velodromo "Teo Capriles" de Caracas.

La lucha por un Deporte Mejor estará siempre vinculada a las luchas por una Sociedad Mejor. Hoy, a 46 años de esa gesta gremial, sigue en el pensamiento de los entrenadores viejos o nuevos el papel que desempeñaron los hombres y mujeres que levantaron el espíritu de lucha por la dignidad del Entrenador Deportivo y allí estuvo Héctor.

Muchas han sido las distinciones recibidas que resaltan la profundidad de Héctor Vinicio, no solo como atleta sino también como entrenador y dirigente:

-El Velódromo de Barquisimeto lleva su nombre, desde el 28 de mayo de 1971

- Orden al Mérito Deportivo en su 2ª Clase. 1976

- Orden al Mérito Deportivo en 1ª Clase. 1978

-Orden Mérito al Trabajo en 1ª Clase. 1978

-Exaltado al Salón de la Fama del Deporte Larense. 1986

-Exaltado al Salón de la Fama del Deporte Nacional, Caracas. 1986

-Orden General Jacinto Lara en su 2ª Clase.1987

-Orden General Jacinto Lara en su 1ª Clase, por ascenso.1988

-Orden Ciudad de Barquisimeto en su única clase.1989

.1.994 Orden Francisco Fajardo en su 1ª Clase.1994

-Designación de la Calle 5 del Barrio Brisas del Obelisco con su Nombre. 1995

-Designado HIJO ILUSTRE DE BARQUISIMETO por Alcaldía Municipio Iribarren. 1995

-Cruz de Honor de las Fuerzas Armadas Policiales del Estado Lara. 2006

-Pedal Dorado Pionero del Ciclismo Venezolano. 2007

Mas allá de tan importantes y merecidos reconocimientos, hay dos hechos particulares que sobresalen en este Siglo de Historia de Héctor Vinicio Alvarado:

......La fundación de la "ESCUELA CENTRAL DE CICLISMO" en Barquisimeto, el 25 de julio de 1976, la cual se mantiene hoy activa con niños y adolescentes, formando Ciclistas de Alto Rendimiento que han representado exitosamente al país en innumerables eventos internacionales.

.....Y el Título de "Maestro" que sus alumnos, padres, representantes, comunidades, colegas entrenadores y dirigentes deportivos le han concedido por integral labor en el campo deportivo, familiar y gremial.

Un siglo de historia marca la trayectoria del Maestro Héctor Alvarado. No solo es importante la cantidad de años vividos sino también la calidad y el trabajo desarrollado y aquí podemos decir que el camino recorrido por el es invalorable..

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