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Opinión

Quienes hoy ejercen el poder de facto en Venezuela conforman una mafia dedicada a expoliar al país. No producen, depredan lo producido por sus víctimas. Han saqueado por años las cuentas públicas, embolsillándose las partidas para el mantenimiento de la infraestructura y los servicios, para inversiones, y las destinadas a compras y contrataciones. Lo mismo con empresas y fundos confiscadas, hoy totalmente desahuciadas de sus capacidades productivas por el despojo a que fueron sometidas. Continúan rematando las riquezas del subsuelo a cambio de jugosas comisiones, como revelan los escándalos que se destapan en la banca mundial. Por si fuera poco, algunos se han convertido en garantes y cómplices del tráfico internacional de drogas a través de territorio venezolano. Ahora, además, secuestran para sí el oro de las bóvedas del BCV. Llevaron al país al borde de la expiración, pero siguen pegados como sanguijuelas para extraerle sus últimos fluidos vitales.

Las mafias las cohesiona la lealtad absoluta con sus jefes. Quienes son admitidos en el expolio cumplen sin miramientos las órdenes impartidas: no hay escrúpulos ni moral que se interpongan. De ahí su crueldad y recurrencia a la violencia. Observan ritos y profesan votos de lealtad, encerrándose sobre si mismos para reforzar su espíritu de cuerpo y asegurar la unidad de mando. Preservan, con ello, la eficacia y contundencia de sus pillerías. La Cosa Nostra, por encima de todo. La complicidad en las fechorías blinda a la mafia contra deserciones y/o traiciones. Avenirse con ella para que se aparte del delito, alegando el respeto a la ley y/u otras consideraciones referentes al bien social, no es posible.

El hecho de que Maduro y sus cómplices sigan atrincherados en el poder, sin admitir las ofertas para que su inevitable e irremediable salida sea menos traumática, sólo se explica reconociéndolos como mafia. Su comportamiento criminal se afianza aún más por disponer de una construcción ideológica que refuerza su apego a una colectividad perversa. Los aísla de tener que entenderse con una realidad que le es cada vez más adversa. Cuentan, además, con esbirros cubanos como demiurgo diabólico capaz de asegurar --hasta ahora-- que no se salgan del libreto. Con la repetición incesante de mitos de la vieja izquierda y su imbricación con resabios patrioteros alimentados por el culto a Bolívar, la mafia inculca a los suyos que son “revolucionarios”, luchadores por los intereses más nobles de la humanidad. Es irrelevante si se lo creen o no; lo importante es alimentar su convicción de que el país les pertenece por ser los únicos y auténticos representantes del Pueblo o de la Patria. Esta razón no se refuta por estar reducidos a una exigua minoría: es de naturaleza cualitativa. Si la mayoría se opone, mal por la mayoría: pierde toda legitimidad como expresión del pueblo y, por tanto, no es “pueblo”. Todo les resbala, porque, aun con las barbaridades que cometen, la Historia (con mayúscula) los absolverá. Su ideología sirve de amparo, proveyéndoles de una burbuja anti acústica como refugio. Disuelve todo criterio moral con que pueda juzgarse su accionar, porque el fin siempre justificará los medios.

Es muy agradable, muy cómodo, poder gastarse millones para el usufructo personal, importar lujos que hace tiempo desaparecieron del país, contratar camiones cisterna cuando falla el agua, tener plantas eléctricas particulares y contar con una plantilla de guardaespaldas bien armados para resguardar tu seguridad, la de tu familia y tus caudales. ¿Qué importan los sufrimientos causados con esta malversación si se cuenta, cual bálsamo que alivia culpabilidades, con una narrativa que remite la causalidad de los horrores padecidos al accionar de enemigos que conspiran contra la “revolución” y contra los intereses de la Patria? Por ello, este universo paralelo discurre felizmente, hasta el punto de promover “Estudios Avanzados, Hugo Chávez Constituyente” (¡!) y lograr manifiestos de solidaridad de cierta “izquierda” (¿?) en otros países. Mientras puedan seguir disfrutando su jauja particular y blindarse contra el mundo real, repitiendo incesantemente embustes con los cuales inmunizarse contra su responsabilidad en la destrucción del país, los mafiosos van a continuar aferrados al poder. No habrá terreno común de entendimiento, alegando el interés y bienestar de los venezolanos.

Lo argumentado apunta a la irracionalidad de la presente situación. Cualquiera pensaría que, ante las muestras abrumadoras de repudio, el colapso notorio de su gestión, la presión nacional e internacional, el efecto de las sanciones impuestas y la amenaza, muy creíble, de que serán redobladas, los integrantes de la mafia --entre los cuales destacan militares corruptos--, entrarían en razón sobre la necesidad de negociar su salida, sobre todo cuando todavía tienen agarrado la sartén por el mango. ¿Cómo es posible que alguien tan bruto, ignorante e incompetente, que tan aviesamente ha destruido al país, no lo hayan removido sus propios partidarios? ¡¡Cómo es que sigue todavía ahí!!

La perversidad del fascismo criollo desafía todo intento de superación de la situación planteada con base en criterios racionales. La imagen que viene a la mente es la de Hitler en su bunker en la película “La Caída”, incapaz de enfrentarse con la realidad de su derrota, invocando ante sus generales batallones fantasmas para lanzarlos contra los rusos que están a las puertas de Berlín, para suicidarse al final, denostando de su pueblo --los alemanes-- por no haber estado a la altura de sus designios. ¡La ideología, en sus versiones extremas, es locura pura!

Hay una analogía entre la situación planteada y el análisis de John Maynard Keynes sobre la gran depresión de los ’30 del siglo pasado. Como se recordará, la fuerte caída en la actividad económica se prolongó por años, desafiando la idea prevaleciente de que la economía poseía fuerzas correctivas que restablecerían automáticamente un equilibrio de pleno empleo. Keynes argumentó la posibilidad de que la economía se atascara en un equilibrio de profundo subempleo de recursos y de mano de obra, si las expectativas de los inversionistas eran adversas. No invertirían, por lo que se retroalimentaría las condiciones que generaban la depresión, perpetuando las expectativas adversas. Recomendó que un agente externo, el Estado, ampliara la demanda agregada a través de un mayor gasto público para insuflar en los empresarios una perspectiva positiva de rentabilidad. La racionalidad implícita en las fuerzas correctivas, autónomas, del mercado, estaban ausentes.

Al igual que la gran depresión, Venezuela corre el peligro de estancarse en un “equilibrio malo”, uno en el cual no se logra desalojar a los mafiosos por mecanismos racionales y en que, a pesar del colapso visible del país en todas sus dimensiones, encuentren todavía posible sobrevivir para continuar depredando lo poco que queda. La idea que recobra cierta fuerza ahora, de negociar elecciones con Maduro todavía en el poder, empantanaría al país en un tremedal sin salida. Desmoralizaría las fuerzas opositoras y otorgaría al usurpador, totalmente insensible a las desgracias provocadas por su gestión, un respiro contra el implacable acoso de “los enemigos de la revolución” (¡!), sin garantía alguna de elecciones legítimas. La prolongación del impasse implicaría una tragedia aun mayor que la vivida hasta ahora. Al igual que la prescripción keynesiana, no puede confiarse en que la racionalidad habrá de prevalecer para arribar a la solución deseada. Hace falta el empujoncito para que, aun tras su burbuja alienante, los delincuentes sientan irremediable su evacuación. ¿Qué cosa logrará que una mafia ideologizada y tan perversa entre en entendimiento? No hay fórmula sino seguir aumentando la presión. Muchas opciones están sobre la mesa y, lamentablemente, ante la insania perversa, no puede descartarse la aplicación de ninguna.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

 6 min


Leticia Castro

Emilia Ahvenjärvi llegó a América Latina desde Finlandia; la experta en calidad educativa es representante en la región de Team Finland Knowledge, una red del país europeo que propone hacer alianzas con el extranjero sobre temas relacionados a la educación superior y la investigación. Es magíster en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de Ciencias Sociales, llegó a fines de 2018 y está haciendo un diagnóstico de los países latinoamericanos en los que hay embajada finlandesa, al tiempo que se reúne con las autoridades de cada país y se familiariza con los modelos educativos. En su paso por Montevideo conversó con la diaria sobre su rol como puente entre un continente y otro, las características del modelo educativo finlandés que se pueden aplicar en la región y las posibilidades de intercambio para investigadores de todos los niveles.

En particular comentó sobre Uruguay que está conversando con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y la Universidad de la República para dar a conocer posibilidades de estudio en Finlandia. Asimismo, junto con la embajada uruguaya en el país europeo trabajan con una red de estudiantes uruguayos en Finlandia. Además, señaló que la Administración Nacional de Educación Pública y la Agencia Nacional de Educación de Finlandia tienen un acuerdo de colaboración, en cuyo marco se llevan a cabo actividades de intercambio dirigidas a docentes, estudiantes e investigadores de posgrado.

Tu trabajo gira en torno a la calidad educativa. ¿Cuáles son los puntos claves para lograr una buena calidad educativa?

A nivel país es muy importante el elemento de igualdad de oportunidades. Es muy difícil tener un sistema educativo de calidad si no existen posibilidades equitativas de llegar a una buena enseñanza; si la segregación es muy elevada, eso normalmente lleva a una situación en la que unos estudiantes acuden a centros que tienen peor nivel, mientras que otros concurren a centros de enseñanza de mejor nivel. Eso no puede pasar. Por otro lado, la formación de todos los que trabajan en la comunidad escolar es crucial. Es necesario que todas esas personas sepan de lo que están hablando para que no las manden los directores, sino que realmente cuenten con la formación necesaria para influir en su trabajo. Un tercer punto relevante es el entorno de aprendizaje; vivimos en una sociedad cada vez más tecnologizada, y eso tiene que verse en el entorno. Entiendo que Uruguay en este sentido está bastante avanzado en virtud del Plan Ceibal.

Parte de tu trabajo en la región es la unión de educación e investigación. ¿Cuáles son tus primeras impresiones sobre el tema en la región?

En Finlandia tenemos claro que ninguna de las dos cosas puede existir sin la otra; son un conjunto, una simbiosis en la que las dos partes se necesitan. La enseñanza que se ofrece en las universidades siempre se basa en la actividad de investigación. Desde mi punto de vista, una formación universitaria, basada en la investigación, es un requisito sine qua non para que haya calidad en la formación docente. Tampoco se trata de ir al otro extremo, en el que sólo se estudien teorías. Siempre la formación docente tiene que tener una vertiente importante de práctica, para que esa persona que se está formando pueda aplicar diferentes teorías a diferentes situaciones de aprendizaje.

Finlandia es un país con muchos más recursos que los latinoamericanos. ¿Cómo se pueden trasladar a Uruguay las experiencias finlandesas, que tienen su costo y estructura pensadas para ese país?

Es importante recordar que Finlandia no fue siempre un país del primer mundo, sino que hemos subido, hemos creado todo ese bienestar después de la Segunda Guerra Mundial. Allí hubo una decisión como país de invertir en educación en todos los niveles y tener mucho aprecio a la actividad de investigación, sabiendo que no están separadas, y que ambas hacen al desarrollo del país. Creo que antes de llegar a los recursos hay que tomar una decisión y tener la convicción de que esa vía puede aportar al bienestar del país. Los mejores especialistas para el desarrollo educacional de este país están acá; nosotros podemos aportar nuestra experiencia y conocimientos, pero nunca vamos a estar en el rol de decir lo que tendrían que hacer los gobiernos, porque cada país tiene sus estructuras y desafíos. Pienso que es un tema que hay que afrontar con humildad, no desde una posición en la que Finlandia sabe lo que Uruguay necesita.

Una de las claves del éxito finlandés es la confianza de la sociedad en el docente y en el sistema educativo. En Uruguay hay un control más importante del docente. ¿Crees que sería un buen camino empezar a darles más libertad a los docentes?

Sí y no. Esa confianza se basa también en la alta formación de los docentes, una formación universitaria, que llega obligatoriamente hasta el nivel de maestría. Esos docentes han dado una muestra bastante exigente de investigación, saben lo que son las teorías de su área, cómo se aplican a la enseñanza; durante su formación han implementando las teorías en diferentes situaciones de aprendizaje. Es importante que confiemos más en los docentes, sin duda, pero esto tiene que ir acompañado de unos medios o instrumentos para que puedan hacer mejor su labor. Porque si una persona no tiene la formación para actuar de manera independiente, probablemente esa libertad de toma de decisiones puede ser más agobiante que productiva.

El sistema educativo finlandés los ha puesto en los primeros puestos de muchos rankigs internacionales, pero en los últimos años han bajado el desempeño. ¿A qué atribuís esa baja?

La bajada puede tener que ver con que otros países suben y se dedican más a conseguir buenos resultados. Pero, por otra parte, en Finlandia hay unas tendencias que nos han preocupado y que también se ven reflejadas en las pruebas. Una de ellas tiene que ver con la falta de lectura de los jóvenes, en un mundo digitalizado que está cambiando la forma en que los jóvenes aprenden. Aún no tenemos una combinación que funcione bien para insertar en el aprendizaje todas las redes sociales y los medios digitales. Nos enfocamos en el alfabetismo múltiple, pero aun así falta intensidad y práctica, porque nuestros jóvenes no están tan interesados en leer como antes. Aquí se ve una brecha de género muy importante: nuestros varones leen mucho menos que las mujeres, y, de hecho, si las pruebas finlandesas las dieran sólo mujeres seguiríamos en el top.

En Finlandia el mundo del trabajo está muy unido con la educación. ¿Ves en esa unión un camino a seguir para América Latina?

Es muy importante que toda la formación tenga un reflejo y una implicación en el mundo laboral. Lo que necesita el mundo del trabajo es crucial; la academia no puede estar separada de lo que está pasando en ese ámbito. En Finlandia la manera de que estas dos partes estén en una sinergia es que gran parte de la formación se realiza en las empresas, también combinando la teoría con la práctica. Dentro de las empresas hay personas formadas para ser instructores de trabajo para los estudiantes y también para la labor de evaluación. En cuanto a la región hay mucha diferencia entre los distintos países, pero algo que es general a todos es que se han enfocado muy poco en la formación de los trabajadores, y eso afecta mucho la productividad de los países. La formación se ha visto como algo que dirige a una carrera académica y no se le ha visto el valor a formar bien a personas que hacen trabajos prácticos, algo que es crucial en la sociedad, para que ellos puedan ser autónomos dentro de su rol profesional.

Una de las críticas que surgen cuando se habla de unir el mundo del trabajo con la educación es el riesgo de la mercantilización de la educación. ¿Cuál es la postura finlandesa ante esto?

Nosotros pensamos que la función del sistema educativo es asegurar que todos y cada uno de nuestros ciudadanos puedan ser útiles para nuestro país y aportar desde su labor. Esto es muy importante desde todos los puntos de vista relacionados con la economía y con el bienestar de la población. La enseñanza básica ofrece conocimientos del mundo en general, y también capacidad de pensamiento y reflexión; la persona formada en un rol técnico de nivel medio podrá trabajar en su sector, y esa formación ya es suficiente. Además, tenemos una red de bibliotecas municipales en todo el país, tenemos escuelas de pueblo en las que todas las personas, por un costo muy bajo, pueden hacer cursos. No creo que sea función de la academia y del gobierno obligar a que todas las personas estudien hasta un nivel superior o estar muy académicamente inclinados. Obvio que es importante que todos tengan la enseñanza obligatoria y que tengan también una titulación de nivel medio, pero no está mal que continúen su formación en el mundo laboral.

La educación basada en el juego

En Finlandia, Emilia Ahvenjärvi se desempeñó también en el campo de la innovación educativa. Uno de los proyectos en los que participó fue en la aplicación de resultados de investigaciones sobre aprendizaje basado en el juego. “Me dediqué a pensar, junto con los investigadores, en procesos de innovación, pensando posibilidades de productos o servicios de tecnologías de la educación basados en el juego”, detalló, y resaltó: “Lo interesante en estas investigaciones es ver lo activos que pueden ser los alumnos en sus propios procesos de aprendizaje cuando integran los elementos de juego y de diversión”.

La especialista europea explicó que el aprendizaje basado en el juego integra elementos cruciales para el alto rendimiento. Desde el punto de vista docente, “el rol del profesor es el de una guía de aprendizaje: no se para como la fuente de información”. El alumno, por su parte, “tiene un rol activo en el proceso, tanto en diseñar lo que va a aprender como en desarrollarlo y evaluarlo”. Además, al aplicar esta teoría “se integra el trabajo en equipo, el procesar la información con compañeros y también evaluarse entre compañeros”.

El aprendizaje basado en el juego apuesta a que el niño aprenda mediante sus emociones. “Esta teoría defiende que el aprendizaje es efectivo cuando llega de muchas maneras diferentes, a través de nuestras emociones, de nuestro cuerpo, de nuestra comprensión”, comentó Ahvenjärvi. Agregó que “aunque esté más generalizado y desarrollado en el nivel inicial, es muy importante también en los niveles posteriores, e incluso para los adultos es una manera muy buena de aprender, quizá con otro nombre, como ‘pedagogía de simulación’, pero con los mismos principios”.

la diaria

https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2019/4/para-experta-finlandes...

 8 min


Corina Yoris-Villasana

Esta Semana Santa fue muy noticiosa; sin embargo, varias de esas noticias no informaban sobre hechos agradables. Empezó con el pavoroso incendio de la Catedral de Notre Dame de París; la aguja y el tejado se desplomaron, en el interior hubo serios daños y el dolor embargó al mundo occidental que ha visto siempre en esa iglesia un símbolo no solo del cristianismo, sino del propio Occidente. Se presume que se originó por un descuido durante unas reparaciones; sin embargo, hay averiguaciones abiertas al respecto.

Seguimos con los atentados en Sri Lanka en el Domingo de Resurrección. Ocho explosiones en iglesias, hoteles, complejos residenciales fueron reseñadas y leídas con horror ante la multiplicación de hechos terroristas contra todo aquello que representa a Occidente.

En Venezuela, el desastre continúa. Siguen ciudades enteras sin electricidad, hospitales sin medicinas, hay que pagar sumas exorbitantes para conseguir agua. El sufrimiento supera cualquier capacidad de aguante; el Zulia es golpeado inmisericordemente. Leemos aterrorizados en la prensa internacional que se anuncia un apagón total. No hay manera de conseguir los repuestos de los transformadores necesarios en el Guri.

Las primeras noticias a las que me referí son producto de ¿descuidos? criminales, de atentados terroristas, pero, lo que acaece en Venezuela, ¿es solo ineficiencia, incompetencia? Hay negligencia criminal en todos estos hechos y quienes son responsables deberán comparecer ante la justicia en su debido momento.

Sentí profunda tristeza recordando que la Semana Santa ha sido una etapa de conmemoración de la Pasión y Resurrección de Cristo y no este escenario de tragedias. Es una semana plena de símbolos, donde destaca que, aun en medio de las tinieblas, de la oscuridad, de la muerte, surge resplandeciente la esperanza, la luz, la vida.

Busqué esa referencia al rescate de la esperanza en las obras de arte inmortales que recrean los momentos más sublimes de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo; y, por supuesto, me detuve en la inmortal obra de Miguel Ángel Buonarroti, La Pietà, exhibida en el Vaticano.

Miguel Ángel crea su obra sobre una estructura triangular asentada sobre una elipse, dándole así un profundo equilibrio; no es una sola figura principal y logra un grupo armonioso que puede ser observado desde diversos puntos de vista, aunque la mejor forma de apreciarla es de frente.

Ríos de tinta se han escrito sobre esta maravilla escultórica que representa el dolor de María ante la muerte de su hijo, Jesús. Pero las facciones de María y Jesús no son de dolor; expresan serenidad. Y María, serenamente lo acuesta en su regazo, lo mece como cualquier madre lo haría con su hijo. ¿Qué le estaría diciendo María a Jesús en esos momentos?

Pienso como madre, e imagino que le hablaría con voz queda y muy dulce, susurrando: “Debo llevarte al sepulcro, separarme de ti, pero, antes, déjame acunarte en mis brazos como cuando eras un niño, despedirme de ti con amor, con dulzura”. Y, así, Jesús, también adquiere en sus facciones esa expresión serena. Sabe que volverá y el amor de la madre, esa mujer valerosa, fuerte, le acompañará durante esos momentos, que aún le faltan por transitar en las tinieblas.

En La Pietà está representada magistralmente la soledad de María; soledad que está íntimamente imbricada en la esperanza, en el triunfo de su Hijo, que volverá y ella verá resucitado. Una obra donde prima la armonía; armónicos son los pliegues de la vestimenta de la Virgen, que, al combinarse magistralmente, producen los efectos de los claroscuros. Armónicos son los brazos mientras el de Jesús cae inerte, el de María lo sostiene con vigor.

La Pietà sufrió en mayo de 1972 un atentado, por un geólogo oriundo de Australia quien golpeó con un martillo varias veces la cara de María, ocasionando varios daños. Fue restaurada en poco tiempo y el responsable del destrozo fue recluido por un año en una casa de enfermos mentales. Desde entonces, la estatua está protegida con un panel de vidrio a prueba de balas.

Así, Venezuela, madre golpeada inmisericordemente por el dolor de la tragedia que viven sus hijos, no ha perdido tampoco la esperanza. Esa esperanza que restaña las heridas y ayuda a liberar ataduras, porque la luz vencerá sobre las tinieblas y una ciudadanía renovada, pujante, fuerte surgirá en medio de la tristeza para levantar piedra a piedra a la Madre, Venezuela.

24 de abril de 2019

El Nacional

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/pieta_280118

 3 min


Alberto Hernández

“Me duelo ahora sin explicaciones”

César Vallejo

I

Aún nadie se lo explica. Nadie que haya vivido un poco puede aceptarlo. Nadie que se crea parte de una tradición, de un criterio nacional puede caer en la ilusión de regresar a las catacumbas, de someterse a los designios de unos fantasmas que se debaten entre suicidarse o matar, como en vida hicieron para sentirse parte de la historia patria.

-De eso hemos vivido siempre -, Henry.

-¿De qué nos quejamos?-, Luis.

-¿Qué puede costarle a un burócrata que escribe poesía como si viviese en un cuento de Onetti sentirse apuntado con el dedo mientras su fascismo personal es una fotografía en la solapa de un libro mediocre?-, Roberto.

-Para nadie es un secreto que hay poetas que le soplan en el oído al totalitarismo, siempre y cuando les den la oportunidad de sobrevivir -, Lesbia.

-Pero, ¿por qué guardan silencio? Si ellos consideran que es ético navegar con la brutalidad, allá ellos. Que se muestren, que den la cara -, López.

-No obstante, pareciera cuento en un país donde existe un poeta de la iluminación y otros intentan desarrollar teorías clandestinas, agazapadas, sobre las bonanzas del proceso de Kafka. Son Rimbaud al revés. Benedetti come helado en un ghetto de Praga. La moral no existe, es un relámpago. Con la ceguera del momento, el olvido es menos peligroso -, Roberto.

II

-Los poetas de la revolución, bien comidos, bien bebidos, bien alabados por la dictadura de la informalidad formal, por la destreza que el poder le imprime a la adulancia. ¿O es que acaso no es una delicia sentirse el poeta de la revolución? -, Lesbia.

La voz de la mujer destaca cerca de la ventana. Un poco más allá, donde la geometría es un pequeño paso hacia el precipicio, Henry sonríe con los ojos cerrados. Una mueca de resignación aparece sin aviso alguno:

-¿Qué carajo somos en medio de esta locura? ¿No queríamos la anarquía? Pues, aquí la tenemos. ¿No queríamos asaltar el cielo? Bueno, aquí estamos, asaltados nosotros por una pandilla de efebos en busca de la santidad. Es decir, nos ahogamos entre el discurso de unas pavitas engreídas que nos quieren cambiar, que nos ofrecen una revolución que nadie entiende -, López.

-Y si hablamos de no quejarnos, ¿por qué entonces teorizamos tanto? ¿Por qué le damos tanta importancia a esos conspiradores que llegaron al poder y ahora viven aterrorizados porque ven sus propios fantasmas en el espejo de verse los demonios? Son unos cobardes, unos proxenetas enriquecidos de la noche a la mañana gracias al efecto democrático del voto. Nosotros pusimos a esos poetas allí. ¿Hasta cuando nos los calamos? -, Luis.

-El día que terminen sus obras maestras -, Lesbia.

-¡Qué vaina¡ ¿Es que acaso no pueden existir poetas del poder, que amen las mieles de la altura, que los alaben en el palacio de gobierno, se maquillen y vean por encima del hombro, como si los ahogara una metáfora? También es ético babearse por un caudillo-, Lesbia.

-Esos son unos maricones de mierda -, Luis.

-Guarda tus poemas eróticos, que dañas el folklore – Henry.

III

-Pero es cierto, la realidad es dolorosa, como dice Vallejo. “Yo no sufro este dolor como César Vallejo...”. Claro que no, qué carajo les puede importar a los poetas de la revolución que a Vallejo se le haya reventado un furúnculo, o que haya pescado una tuberculosis en París, mientras llovía...Ustedes hablan muchas pendejadas, ojalá a mí me llamaran de Mirajardín para celebrarme un poemita. La maldita envidia -, López.

-Deja quieto a Vallejo, ese no se merece esta imprecación. El martirologio es para los hombres, no para los funcionarios. El pobre cholito supo lo que era el hambre. Ese sí que es de los nuestros. De la sociedad de los poetas muertos de hambre, no de los que respiran los aires de la Lagunita Country Club -, carcajada de Luis.

-Ser funcionario no es malo. Lo malo es cuando el poeta se cree funcionario y ejerce con la dignidad de un perfecto hijo de puta -, Lesbia.

-Bien dicho, dramaturga, el lesbianismo es un acierto -, Henry.

-¿Por dónde empezó esta conversación? -, Luis.

-Por la punta del ovillo revolucionario, que jamás ha existido -, López.

-Yo sólo digo: el poeta que caiga en brazos de la burocracia oficial no es más que un adorno -, Lesbia.

-Claro, por eso los nombran insignias de la revolución, para que adornen. Son la farándula del poder. ¿Es que no te habías dado cuenta? -, Henry.

-Bueno, cerremos este capítulo antes de que nos allane un poema oficial. Además, las cervezas se acabaron y tengo el sueño parejo -, Luis.

 3 min


Sadio Garavini Di Turno

En 1945, al final de del último conflicto mundial, EEUU emergía como la potencia hegemónica, tanto a nivel militar como económico y era la única gran potencia que salió de la guerra enriquecida y no empobrecida. Todavía en los primeros años ‘50 EEUU era responsable por, aproximadamente, el 40% del PIB global, pero ya en 1980 su cuota se reducía a un 22% y en el 2019 apenas alcanza el 15%. Militarmente la URSS había logrado en 1973 la “paridad estratégica” con EEUU, pero económicamente tenía los “pies de barro” y al desintegrarse su imperio en 1991 se crean las condiciones para un breve “momento” unipolar en el cual EEUU es la única potencia con preeminencia en todas las dimensiones del poder: militar, económico, tecnológico, ideológico y cultural, con la capacidad de promover eficazmente sus intereses a nivel global.

Sin embargo, Además ha sido durante los últimos 70 años el sustento del orden económico liberal mundial, que ha permitido por cierto el considerable crecimiento económico de China en las últimas décadas. En la actualidad, la relativa declinación económica de EEUU no se compagina con la “sobreextensión” de sus compromisos militares a nivel global. Ya en 1987 lo afirmaba Paul Kennedy en su obra: “The Rise and Fall of Great Powers”. Pero en la actualidad son los profesores Stephen Walt de Harvard y John Mearsheimer de la Universidad de Chicago, representantes de la escuela “realista” de las Relaciones Internacionales, que afirman en sus obras, como “The Great Delusion” de Mearsheimer y Walt en “The Hell of Good Intentions”, pero sobretodo en su reciente artículo en Foreign Affairs: “The End of Hubris”, que EEUU, dada su disminuida capacidad económica, pero amparado en la “profundidad geográfica” de los dos océanos, debe dejar de desperdiciar tesoro, sangre y energía para ser el “policía mundial” y convertirse en el “off shore balancer”, el balancín externo que apoya a las coaliciones regionales que impidan el surgimiento de un hegemón regional, en las regiones estratégicamente fundamentales, como Europa, Asia nororiental y Medio Oriente. Pero para ejercer este rol, muy parecido al que la Gran Bretaña ejerció en el Siglo XIX para evitar que surgiera un hegemón en Europa, es absolutamente necesario, según Walt y Mearsheimer, mantener la hegemonía en el hemisferio occidental e impedir que potencias extraregionales logren penetrar geopolíticamente en América. Las ideas de Walt y Mearsheimer, que por cierto tienen fuerte influencia en el gobierno Trump, favorecen el resurgimiento de la llamada “No Second Cuba Policy” que tuvo su auge en los años de la Guerra Fría. Impedir el surgimiento de “una segunda Cuba” en el hemisferio se convertiría nuevamente en un objetivo primordial de la política exterior norteamericana.

El Estado de Florida es uno de los llamados “swing states” más importantes, o sea estados que pueden decidir con su voto el resultado de las elecciones presidenciales en EEUU, recordemos el caso de los 600 votos de Florida que le dieron la presidencia a George Bush hijo. Ya hay unas decenas de miles de electores de origen venezolano en Florida que, aunados a los centenares de miles de origen cubano, son los votos decisivos para prácticamente todas las elecciones en ese estado. Por tanto hay fundamentales razones geopolíticas y de política interna que hacen del caso venezolano una prioridad en los objetivos de la administración republicana. A todo esto hay que sumarle los efectos brutales que en la economía y en los sistemas de salud, educación, transporte, entre otros, de la región latinoamericana está provocando la enorme y creciente emigración venezolana. La crisis venezolana es ya una crisis hemisférica y su final también será, en buena parte, “hemisférico”.

@sadiocaracas

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Beatriz De Majo

El mensaje de Juan Guaidó a China llegó en el momento oportuno y su contenido fue directo, sincero y amigable. El mismo fue publicado en el sitio web de Bloomberg, una empresa global que tiene como vocación la de generar información financiera confiable y noticias de índole económica y analizarlas para beneficio de sus clientes.

En este artículo publicado la semana pasada con el título “ Por qué China debería cambiar su posición en Venezuela “ Guaidó tiende su mano amiga a un país que se ha vinculado de manera estrecha con los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro y le propone mantener hacia el futuro una relación próspera para las dos partes. El Presidente interino describe la dramática situación en la que se encuentra la economía venezolana y le hace notar que “está en su interés contribuir a un clima de paz, estabilidad y bienestar al que aspiramos en esta parte del mundo”.

Como es sabido, el gigante asiático no ha sido de los países que reconocen como legítimo al gobierno del Presidente Guaidó , y por ello ha escogido la vía de mantener una relación inalterada con el régimen de Nicolás Maduro. Las razones para esto pueden ser variadas, pero es lógico pensar que las que pueden estar privando son las de naturaleza económica. China ha mantenido en las dos últimas décadas una relación preferida con Venezuela en el terreno de lo financiero – ha aportado montos significativos en calidad de préstamo a proyectos del gobierno revolucionario-, ha participado como promotor y accionista de empresas del Estado venezolano, ha facilitado el comercio de importación de China y ha promovido una estrecha cooperación cultural y de otra índole con nuestro país. No es un secreto que buena parte de los créditos otorgados al gobierno han sido respaldados con la factura petrolera y que una porción significativa ha sido cancelada con suministro de petróleo a precios preferenciales para la nación asiática.

Pero si bien es cierto que China ha materializado su interés en Venezuela de diversas maneras, lo que no se reconoce en voz alta es la manera en que los incumplimientos del gobierno de Nicolás Maduro han estado afectando los proyectos y los compromisos financieros acordados con China, la ineficiencia que ha provocado la paralización de las inversiones conjuntas y la corrupción que ha contaminado tales emprendimientos. El descalabro de la actividad petrolera en Venezuela ha sido más visible y más perjudicial para China que para cualquier otro de nuestros relacionados en la escena internacional.

Sin duda que es en interés de la China progresista de Xi Jinping reorientar la interacción con el país venezolano de manera de generar un beneficio para los dos lados de la ecuación y detener el deterioro palmario que esta relación experimenta hoy. Frente a esta necesidad, Juan Guaidó propone un esquema de desarrollo que se convierta en “una fuente de prosperidad que garantice seguridad a sus inversionistas y que cumpla con sus compromisos. Visualizamos un país donde se honran y protegen -según nuestro marco jurídico- las inversiones extranjeras legítimas y también los acuerdos internacionales con los que nos hemos comprometido”.

Juan Guaidó no dejó mucho para la interpretación. Su propuesta a China no pudo ser más directa de cara a un actor que conoce de cerca la barrena económica provocada por los gobiernos anteriores. Sin dejar de mencionar lo imperativo de la búsqueda de una inmediata y urgente solución a la espantosa crisis humanitaria provocada, Guaidó insiste en que es indispensable para Venezuela contar con el concurso de terceros para la reconstrucción del aparato productivo del país.

No hay mucho más que decir. A buen entendedor…

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Emilio J. Urbina Mendoza

Sumario:

  1. Antecedentes de la normatividad urbanística en Venezuela y la centralidad de las técnicas de zonificación y las variables urbanas como forma de reglamentar las vinculaciones urbanísticas.
  2. El fetichismo venezolano al PDUL pero sin aprobarlo. La precisión de las vinculaciones urbanísticas en Venezuela: la zonificación y las variables urbanas fundamentales. 1. Las variables urbanas fundamentales. 2. El procedimiento administrativo urbanístico común: el fin del permiso de construcción.
  3. Nuevas tendencias globales del Derecho urbanístico. 1. Nuevos instrumentos normativos de ordenación urbanística de cara a las nuevas tendencias: Menos preceptos sustanciales monofuncionales. 2. El concepto de soft law en Derecho administrativo y urbanístico y su nula recepción en Venezuela.
  4. ¿Cómo puede contribuir el Derecho urbanístico con el replanteamiento de la ciudad venezolana?
  5. ¿Cómo se encuentra el Derecho urbanístico en Venezuela? La ordenación urbanística portátil (2011-2019). 1. Las áreas vitales de Vivienda y el desmoronamiento de la ordenación territorial y urbanística. El desconocimiento de las competencias constitucionales de planificación y control urbano de los Municipios. 2. Las misiones como forma de implementar arbitrariamente el nuevo urbanismo portátil. La Gran Misión Vivienda Venezuela, la Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor y la Gran Misión Venezuela Bella. 3. La transformación inconstitucional del concepto de equipamiento urbano en escala de regionalización y la deshumanización del hábitat urbano. 4. Los cambios arbitrarios y populistas de zonificación o de uso por la Presidencia de la República.

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