Quienes salieron al encuentro de María Corina Machado no estaban solo recibiendo a una dirigente política. Estaban reclamando su lugar en la definición del futuro del país.
La oposición venezolana ha confundido antes la falta de resultados inmediatos con el fracaso. Hoy, debe evitar castigar a quienes están dispuestos a seguir luchando.