El síndrome de "Nodoyuna": de las comiquitas a la realidad
Adalberto Gabaldón
Cuando mis hijas eran pequeñas, los domingos por la mañana se paraban temprano, prendían el televisor y veían unas comiquitas muy divertidas. Había una que me gustaba especialmente: la de un villano que vivía planificando diabluras que, invariablemente, le salían mal.