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Opinión

Luis Ugalde

Supraconstitucional significa que está por encima de toda Constitución. Venezuela vive y agoniza en el reino de la supraconstitucionalidad. Los reyes absolutos eran supraconstitucionales y ningún súbdito podía juzgarlos, ninguna ley condenarlos, por criminales que fueran. Los dictadores de derecha e izquierda son supraconstitucionales; Stalin, Mao, Castro, Luis XIV, Hitler, Franco, Videla, Pinochet…

La asamblea nacional constituyente pretende ser supraconstitucional, es decir, dictatorial, que puede juzgar, condenar, hacer o deshacer todo lo constituido. El régimen, agobiado por su fracaso total, se sacó de una manga la ANC. En una democracia solamente es legítima la asamblea constituyente que es convocada por el voto universal y secreto del poder originario ciudadano para hacer una Constitución que, luego de ser aprobada por el voto del pueblo soberano, entra en vigencia.

La actual ANC no fue convocada por el poder originario del pueblo, fue fraudulenta su elección con voto corporativo de algunas agrupaciones arbitrariamente definidas por el Ejecutivo, y nunca existieron, ni siquiera, la mitad de los votos que proclamaron. La ANC es usada fraudulentamente para convocar a elecciones, anular a rivales electos, hacer leyes, regular precios, castigar y perseguir a todo lo constituido que no sea del gusto del gobierno.

Los dictadores siembran el odio y persiguen a los que no se sometan. Estos amenazaron con freír las cabezas de los adecos, mandaron al infierno a los obispos porque tenían el demonio debajo de la sotana, sembraron el odio contra los empresarios, criminalizaron a los opositores; llenan de insultos a presidentes de otros países y promueven programas televisivos sembradores de odio con “hojillas” y “mazos dando”.

En el colmo del amor, ahora han sacado una ley contra el odio que les permite perseguir “legalmente” a quienes disientan y critiquen al régimen. Ley para perseguir ideas, sentimientos e intenciones. Como los dictadores criminales (Stalin y compañía) obligaban a sus rivales a confesiones públicas y arrepentimientos, antes de fusilarlos.

Se fomenta la constitucionalización de todo, hasta del pasaje estudiantil; por ese camino pronto blindarán el derecho de los neonatos al consumo de leche materna. Todo lo constituido debe someterse a lo supraconstitucional: asamblea nacional, gobernadores, alcaldes, candidatos presidenciales, presidentes electos, rectores, empresarios, equipos de béisbol, párrocos y obispos. Por eso la ANC no dura unos meses sino que se dio un plazo de dos años prorrogables para tener todo el control de este período presidencial y del comienzo del otro.

Ciertamente es un hecho que en Venezuela existe la ANC, como lo ha dicho hace poco algún genio político, pero es una asamblea dictatorial constituida. Una asamblea de militantes cuya opinión hay que conocer, pero de ninguna manera es supraconstitucional y sería una barbaridad reconocerle su pretendida supraconstitucionalidad. La ANC existe como una monstruosidad dictatorial a la que ningún demócrata puede reconocer moralmente, ni someterse legalmente. Una cosa es no ignorar su existencia y pretensiones y otra subordinarse a su dictadura.

Si Venezuela quiere salir de esta tragedia, rescatar su Constitución y la vida democrática, es indispensable la negociación con buen acompañamiento internacional. Pero sería una locura acoger como moneda de cambio la pretensión gubernamental de reconocer la supraconstitucionalidad de la ANC, creada para matar la democracia y la Constitución.

La ANC no tiene más capacidad que la que le otorga la sumisión de los súbditos, por miedo, coacción y necesidad. Pero su impotencia es evidente. Si fuera poderosa, con un decreto revertiría el milagro al revés de 1 millón de bolívares de hoy que valen igual que un bolívar de hace 10 años, o que un Toronto cueste más que 4.000 litros de gasolina. Con otro decreto abriría las puertas del país a 2 millones de venezolanos aventados por el mundo en busca de vida. La ANC es expresión de la impotencia de un gobierno agonizante, que ha hundido al país en la miseria y en la desesperación.

30 de noviembre de 2017

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/supraconstitucional_213476

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Según cosas que he leído por acá y de otras que me han explicado más allá, cuando Simón Bolívar salió de Angostura en pleno invierno, con el agua hasta el pecho y al frente del Ejército Libertador Venezolano a remontar el empinado, escabroso, peligroso y culebrero “Paso de los Andes”, llevaba en su cabeza un proyecto de país que tenía como objetivo: sustituir el estado colonial español por un gobierno continental que conservara la unidad del hemisferio que se había heredado de España e hiciera posible que la Independencia significara un progreso efectivo con respecto a su pasado colonial.

Además, Bolívar intuía que estos pueblos atrasados no tenían otro camino que no fuese el de integrarse en una sola entidad política continental; de allí, su justificado proyecto de La Gran Colombia; millones de hombres, mujeres, ancianos y niños, ubicados en millones de kilómetros cuadrados de superficie fundidos en una sola nacionalidad de carácter internacional.

Para ese proyecto, América solo ofrecía una población que hablaba el mismo idioma, profesaba la misma religión y se encontraba dispersa en un inmenso territorio; por ello, la idea de Bolívar era combinar esos elementos en una entidad política superior que derivara su fuerza no tanto de las virtudes cívicas de sus pobladores sino en la identificación del hombre americano con su tierra.

Su estrategia consistiría en integrar primero y educar después a los pueblos (hoy en día la estrategia pudiera ser: educar primero e integrar después). Por lo tanto, unir esos factores, emancipar al indígena, abolir la esclavitud y establecer la igualdad jurídica entre sus habitantes, era su gran sueño; pues, el estado que propugnaba Bolívar tenía que ser lo suficientemente capaz de promocionar y promover la colaboración de todos los sectores presentes en la sociedad americana y realizar la unidad del continente a través de la participación de las masas populares.

Pero que va, el proyecto no llegó a feliz término; pues los mercaderes de la trapisonda, los filósofos de la confabulación y los enreda pueblo de todas las épocas lo sabotearon, le torpedearon su línea de flotación y este se vino a pique.

En este orden de ideas, aunque muy frustrante, es válido recordar la visión que de la América Hispana unida, imaginó El Libertador durante el discurso que pronunció ante el Congreso Constituyente de Angostura: en consecuencia, suelta la voz, tendidos los brazos y puesta la mirada sobre los diputados integrantes del Congreso Constituyente de Angostura, dijo Bolívar:

Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros, y observando desde allá, con admiración y pasmo, la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas, entre esos océanos, que la naturaleza había separado, y que nuestra Patria reúne con prolongados, y anchurosos canales. Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana: ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y oro; ya la veo distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del antiguo universo; ya la veo comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuan superior es la suma de las luces, a la suma de las riquezas, que le ha prodigado la naturaleza. Ya la veo sentada sobre el Trono de la Libertad empuñando el cetro de la justicia; coronada por la Gloria, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo moderno

Lamentablemente, el sueño no paso de ser un sueño, y aquí estamos sumidos en las profundadas abismales de un subdesarrollo duro de vencer y por añadidura, acompañados por la tristeza y el dolor de lo que pudimos haber sido y no lo somos.

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Con voz propia

Se cumplen 28 años este 03 de diciembre de la realización por primera vez de elecciones para elegir a gobernadores y alcaldes quienes ejercerían funciones en período de 3 años (1990-93), con posibilidad de reelección inmediata una sola vez.

Fue una conquista lograda después del Caracazo (27 de febrero 1989), no obstante el predominio del bipartidismo conformado por Acción Democrática (AD) y Socialcristiano Copei. Sorpresivos resultaron los triunfos como Gobernadores en los Estados Aragua de Carlos Tablante, del Movimiento al Socialismo (MAS), quien sumó el 50,51% de los votos; y de Bolívar, con Andrés Velásquez, de La Causa R (LCR), con el 40,30% de sufragios.

De las otras 18 Gobernaciones AD se quedó con 11 y Copei con 7. De los 269 Alcaldes electos, 149 correspondieron al partido blanco, 99 al verde, 11 al MAS y 10 a otras fuerzas políticas.

Se consideraba que elección directa por el pueblo de Gobernadores y Alcaldes, sería uno de los sucesos políticos más importantes del siglo XX. Jaime Lusinchi fue el último Presidente en escoger a dedo a mandatarios regionales. Lo hizo con los secretarios generales de AD.

Aprobada la nueva Carta Magna en 1999, se decide hacer un proceso comicial para renovar por completo todos los cargos de elección popular. A partir de ese año gobernadores y alcaldes electos aumentan su período de gobierno de 3 a 4 años y por primera vez se eligió de manera directa al gobernante del Distrito Metropolitano de Caracas (Alcaldía Mayor) que sustituyó la figura del Distrito Federal. La abstención que se registró en esas elecciones fue de 43,6%.

Aviso de despedida significó para el bipartidismo el segundo proceso electoral regional realizado en diciembre de 1991.

AD bajó a 8 gobernaciones. Copei logró 10, de las cuales 5 las obtuvo solo y las otras 5 en alianza con el MAS que por su parte alcanzó 3 gracias a alianzas con pequeños partidos de izquierda. La única entidad en la que no se pudieron imponer esos partidos fue en Bolívar, donde repitió en la gobernación Andrés Velásquez de LCR.

Estos comicios fueron los primeros para elegir gobernadores para los Estados Amazonas y Delta Amacuro, que estaban calificados como Territorios Federales. La abstención bajó a 50,7%.

Las terceras elecciones regionales celebradas en 1995 presentaron el siguiente cuadro: AD ratificado en la Presidencia de la República en 1993 aparece recuperado. Obtuvo 12 de las 22 gobernaciones.

Debilitado aparece Copei con el desprendimiento de las tendencias que formaron nuevo partidos, entre ellos: Convergencia, surgido para apoyar la candidatura de Rafael Caldera en 1993 y Proyecto Carabobo. Solo obtuvo 3 Gobernaciones.

MAS triunfó en 4 Estados y LCR pierde su bastión en el Estado Bolívar, pero obtiene por estrecho margen con apenas el 30% de los votos, gobernación Zulia para Francisco Arias Cárdenas, venido del frustrado golpe del 4f de 1992. La abstención para esa elección fue de 53,8%.

Pero llegó el deplorable momento a partir del cual la oposición entró en debacle por la carencia, deficiencia, oportunismo… del liderazgo, lo cual consolidó las trampas ¨lucenísticas¨ del narcorrupto régimen. Acogieron métodos como las “morochas”, para presentar una tarjeta unificada en las votaciones para Concejos y Juntas Parroquiales, que terminaron eliminando en abierta infracción constitucional.

Así estamos en el deplorable cuadro en el cual la se da el temido fracaso del sistema innovador instaurado hace 28 años, con el responsable impulso de la Comisión para la Reforma del Estado (Copre). Ojalá la conciencia de la maltratada sociedad civilista se imponga en los comicios de este 10 de diciembre. ​Así se asegurará en el 2018 el retorno de la Democracia.

AL MARGEN.-Bolívar encabeza las epidemias de difteria y la malaria, y por eso el consejo electoral de Tibisay Lucena proclamó con fraude al gobernador oficialista que Andrés Velásquez derrotó. jordanalberto18@yahoo.com

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Carlos Raúl Hernández

Sistemáticamente se advirtió al activismo opositor el riesgo de llamar a desórdenes callejeros, porque eran la justificación perfecta que usaba la voluntad totalitaria para desmontar el andamiaje democrático. Que la política consistía en acumular capital para lograr el cambio, el regreso a la ley y el orden, y esa acumulación avanzaba satisfactoriamente. Fue incomprensible que en 2014 por ingenuidad, ignorancia y terquedad, se produjera el intento misterioso, esotérico, de sacar al gobierno con una insurrección de adolescentes desarmados. Quienes la encabezaron no habían aprendido de su terrible etapa de chascos con acciones parecidas hasta 2006. Resultado trágico: cientos de heridos y detenidos, Machado fuera de la Asamblea, López y Ledezma presos, fuera de juego, y pérdida de alcaldías, entre ellas la Metropolitana. La alianza opositora no puso orden a tiempo a tales arranques.

Los dejó hacer aunque mantuvo un sordo malestar y de vez en cuando enviaba recordatorios. Luego del fracaso y de 30 muertes, nadie les enrostró su falta de responsabilidad mínima para dirigir una fuerza política, menos un país, y la Unidad quedó golpeada pero en pie. Algunos querían expulsarlos, pero privó la moderación y los trataron como a compañeros equivocados. Lo ocurrido se atribuyó a una “conciencia ingenua” que el debate podría cambiar, buena fe que les permitiría entender sus errores a partir del descalabro. A diferencia de tales expectativas, en 2016 la enajenación recibida contagia a otros libres del virus y vienen dos años deleznables. 130 muchachos muertos, seis alcaldes fugitivos o presos, dos gobernadores destituidos e inhabilitados, cientos de arrestos y heridos, y una constituyente, cosas que pudieron prever los estrategos porque ese es su trabajo, y es descabellado culpar a Zapatero.

Maestro inmortal
La cadena de acciones incalificables, los actos de insensatez han sido en estos 19 años una auténtica desgracia. Pero las consecuencias del fracaso hoy son distintas porque los artífices, ante su hundimiento, su nuevo y rotundo cataclismo, reaccionan con violencia fría y como hienas se lanzan al cuello de quienes los dejaron hacer, no los enfrentaron como debían y más bien pecaron por omisión. Llovieron monstruosidades, calumnias, suciedades, mentiras, canalladas sobre Manuel Rosales, -que ahora tiene que defender al Zulia-, Henry Ramos y Henri Falcón, por no haber militado en la idea de lanzar la gente a la calle a ver qué les pasaba. Viven en el peor de los mundos pues siempre engañan y también siempre están engañados. En Crítica de la razón cínica, Peter Sloterdijk afirma que cualquier debate o propósito de intercambio intelectual con la razón cínica es inoperante porque “…ellos saben lo que hacen y por eso lo hacen”.

No pueden entender lo más elemental, ni por eso discutir de política y ante la incapacidad para procesar planteamientos, como inquisidores se refugian en la comedia moralista, en las purgas “…usan la honestidad como ejercicio de la más sofisticada falta de honradez”. Son prepolíticos y como tales no tienen adversarios ni competidores sino enemigos, a quienes deben purgar. La biografía del cínico es la descripción del esfuerzo por cerrar la contradicción entre la práctica deshonesta y el discurso honestófilo. Son la “…falsa conciencia consciente” que engaña porque… “tiene por objetivo la destrucción con fines particulares, oscuros, turbios, con un lenguaje que exalta la ética y el patriotismo”. Son revolucionarios de izquierda o de derecha, y por aquí lo practican los dos, producto de la enseñanza de Chávez su gran maestro subliminal común.

Autogoles
En los mitos de la cultura, sus arquetipos -Caín, Don Juan Tenorio o Yago- son los que hacen daño a mansalva con objetivos torvos, se encubren tras engaños y grandilocuencia, y reciben los castigos terribles. Aquí ferozmente cubrieron de anatemas y calumnias a quienes propusieron “el diálogo” para buscar salida a la crisis. De pronto dicen que están de acuerdo con él, y como si tal cosa hacen suyas las mismas proposiciones por las que encanallaron a otros. Así derrumbaron la oposición que muy posiblemente no vuelva a ser como se la ha conocido. Sloterdijk propone diferenciar el cinismo de su contrario, el kynismo, la reacción popular que desacraliza y se burla de los cabecillas irresponsables con anécdotas, rumores y chistes (ahora memes). Evidencia baja estima por la retórica hueca, las simulaciones éticas y las alocuciones destempladas.

Hoy vivimos una oleada ridícula de cinismo promovida por seudopolíticos y politicuchos menores con agallas pero sin votos ni talento, con juicio de peluquería unisex. Un circo de tesejotas y gobiernos en el exilio, la mujer barbuda y el tragafuego, proyectos de gabinete o clubes políticos cuyas nóminas harían temblar de pavor al padre Lankester Merrin, que enfrentó al maligno Pazuzu en El Exorcista. Incendiaron la esperanza para quedarse con los escombros, y tal vez terminen entre los escombros. Luego del remolino la oposición real es la que tiene partidos, gobernadores y alcaldes. Compraron todos los números de una eventual intervención externa, cuesta arriba porque carecen de fuerza, de criterio y solo tienen capacidad para calumniar. Carecen de aptitud hasta para llevar un carrito de heladero, que chocarían en el acto. Lo que la Unidad les dio, lo perdieron, porque se les cae la pelota o se meten autogoles.

@CarlosRaulHer

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La Patilla.com

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, buscará la reelección en 2018, anunció su vicepresidente, confirmando un secreto a voces que refuerza el escenario de un adelanto de los comicios.

En 2018 “vamos a tener, Dios mediante, pueblo mediante, la reelección de nuestro hermano Nicolás Maduro como presidente de la República”, dijo el vicepresidente, Tareck El Aissami, durante un mitin del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En medio de aplausos y ovaciones, el funcionario señaló que la eventual reelección de Maduro será la respuesta al “golpismo” de la oposición y a la “persecución financiera y las sanciones” de Estados Unidos.

El anuncio fue criticado por líderes opositores. “Si Maduro quiere que se resuelva la crisis económica en 2018, lo único que debe hacer es irse y permitir que Venezuela elija un gobierno honesto y eficiente”, escribió en Twitter el diputado Henry Ramos Allup.

La aspiración de Maduro era previsible, pues aun con su baja popularidad (de un 15% a 20% según encuestas), es el líder chavista con mayor aprobación, señaló a la AFP la politóloga Francine Jácome.

“Es el menos malo”, comentó por su parte a la AFP el analista Luis Salamanca.

El mandatario también estaría buscando tomar la delantera frente a otros candidatos del oficialismo, como parte de una pugna en el PSUV.

“Había una carrera interna entre aspirantes y esto puede ser una manera de poner ‘una pica en Flandes’ (hito) y adelantarse”, expresó Salamanca.

Pero incluso si surgen nuevas postulaciones, Jacóme ve poco probable unas primarias en el partido gobernante. “Se resolverá internamente”, sostiene.

El anuncio de El Aissami también alimenta la posibilidad de que las elecciones sean adelantadas.

Dirigentes opositores como Andrés Velásquez y Yon Goicoechea así como la consultora Eurasia Group advierten que el gobierno planea realizar el comicio en el primer trimestre de 2018 para sacar ventaja de los reveses electorales y las fracturas de la oposición.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) está dividida en torno a las negociaciones con el gobierno y la participación en las elecciones de alcaldes, de las cuales se marginaron los principales partidos alegando que no hay garantías.

– Elecciones anticipadas –

La grave crisis económica y el oscuro panorama para 2018 también llevarían al gobierno a celebrar los comicios antes de que la situación empeore.

“Pensar en diciembre de 2018 no es realista. Van a tratar de adelantarlas porque todos los pronósticos económicos son devastadores”, apuntó Jácome.

Tras la caída de los precios del petróleo en 2014, el gobierno redujo drásticamente las importaciones -de las que ha dependido históricamente el país-, generándose una severa escasez de alimentos y medicinas.

El colapso económico llevó a que Venezuela y su petrolera PDVSA -que aporta 96% de las divisas- fueran declaradas recientemente en default por un grupo de acreedores y calificadoras de riesgo, ante retrasos en el pago de intereses de deuda.

Maduro busca renegociar el pasivo, que se estima en unos 150.000 millones de dólares, mientras lidia con cuatro años consecutivos de recesión y una inflación que según el FMI pasará de 2.300% en 2018.

Expertos aseguran que el mandatario podría optar por un default selectivo para financiar su campaña y proyectar una imagen de recuperación, lo que sin embargo expondría al país a embargos y demandas.

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Maxim Ross

La velocidad que está tomando el índice de inflación en Venezuela obliga a una seria reflexión sobre la necesidad de “curar” esta enfermedad, en apariencia de la economía, pero más de la política, a tiempo, antes de que se produzcan daños irreparables en la vida del ciudadano común. Si se constata en la experiencia histórica de los países que sufrieron procesos inflacionarios significativos, inclusive aquellos denominados como “hiperinflacionarios”, es aquel quien termina pagando por “los platos rotos”, no solo en términos de pérdidas considerables de su ingreso real y su bienestar personal, sino con irreparables y graves efectos en sus derechos civiles y políticos.

Me refiero a todo ese impacto, que a veces no le contabilizamos a la inflación y la hiperinflación, de crisis institucionales que terminaron resolviéndose con la aparición en toda América Latina de esa década “negra” de dictaduras militares o, si nos queremos ir más lejos, con todas aquellas que se sucedieron en Europa y dieron como resultado el mundo que conocimos después. Hungría, Alemania, Italia, entre otros, son ejemplos de los daños sistémicos que ella produce.

Números que deberían asustarnos

Todavía a los venezolanos no les ha hecho “clic” el crecimiento de los precios, aunque ya aparecen rasgos de protestas y acontecimientos que van indicando la ruta que nos espera. Todavía no hemos alcanzado el momento “argentino”, cuando el cheque entregado a las 8 am perdía valor cuando se intentaba convertir en efectivo dos o tres horas más tarde, o el momento italiano, peruano o boliviano cuando por un dólar se entregaba una “paca” de billetes locales en el rincón de un ascensor o en un lugar secreto. No hay que olvidar lo que vino después.

¡Para que se tenga una idea de lo que hablo, cito algunos números que nos ayuden a entender sus efectos y conformemos una opinión válida para evitarnos los daños ¡antes de que sea muy tarde! Se que estos datos se han dicho muchas veces, Zimbawe, llego a la magistral cifra de 8.000.000% de inflación. Dividan por día para imaginar la carrera y la velocidad de los precios. Bolivia, quizás el mejor ejemplo de América Latina un 11.000% y un día récord a 21.000% anual. Perú, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Nicaragua en distintos tiempos sufrieron una “enfermedad” similar originándose las convulsiones políticas y sociales que todos conocemos y lamentamos hoy día. En algunos países duro semanas, en otros meses y en otros años. No hay medida para el tiempo,

Los gobiernos pueden gastar sin límites

La respuesta está fuera de la economía. Muchos dicen que los “Estados no quiebran” y les sobra razón. No son como una empresa que tiene un patrimonio que le permite gastar o endeudarse hasta cierto límite. Los Estados pueden ir mas allá y sobran ejemplos en la historia. Los representantes del Estado, los Gobiernos, disfrutan la misma prebenda. Cobran impuestos y gastan, pero además se endeudan sin control, se hacen deficitarios y ponen en “la calle” más y más dinero. La inflación, por supuesto, es la gran maquinaria apalancadora del sistema porque con ella van los impuestos creciendo y el gasto por igual. Ese “círculo perverso” se instala, se repite y como no hay contrapartida productiva los precios suben y suben. ¿Hasta que limite?

Los limites teóricos de la inflación

Va a extrañar a quienes leen este artículo que me salga del camino de los datos y las cifras y los involucre en el tema conceptual que está detrás del tema “inflación”, así en comillas. Su padre conceptual no es Keynes, pero tiene un alto grado de responsabilidad porque introdujo en la economía un rol para el dinero que antes no estaba muy bien entendido y aceptado. Con la Gran Depresión los gobiernos se mantenían apegados al ideario liberal. Keynes intervino y propuso la fórmula mágica del “déficit spending”, esto es, crear dinero en algún lado, colocarlo en el circuito económico y, automáticamente se logra el “milagro”.

La economía sale de la depresión…sin inflación, pero la costumbre se hizo ley, los gobiernos siguieron esa ruta, la inflación hizo su “trabajo”, pero esta se reprodujo sin control y apareció el proceso inflacionario. Las voces de alarma irrumpieron en la opinión pública y en el ámbito académico, dándole fin a la “era de Keynes”, pero no en todos, pues siguen vivos varios de sus seguidores, llamados “post keynesianos” o “neo keynesianos”. Como pueden constatar ni siquiera en el plano teórico tiene límites.

Inflación en Venezuela

Aquí en Venezuela encontraron “ecos y oídos” y esa es la práctica que estamos viviendo. No es que la inflación se le “fue de las manos” al gobierno. No, es que la inflación es parte de su estrategia económica y política. ¡El gasto publico crece, la inflación y los impuestos, el gasto sigue la pauta, aumentos salariales continuos, bonos de alimentación y electorales, pensiones, aguinaldos y… paren de contar!

Al momento de escribir estas notas la inflación en Venezuela paso de un 20% anual hace pocos años a un 35% mensual ahora, lo cual significa que arribamos a más de 1000% de inflación anual, pero la velocidad es alarmante y exponencial con el salto semanal de los precios y la aceleración de la devaluación del bolívar. Nos vamos acercando peligrosamente a la Argentina, al Perú o a la Bolivia de ayer.

Quizás no se logren alcanzar aquellas cifras “récord”, porque todavía el ingreso en divisas y las reservas ofrecen un cierto “anclaje” …del lado de la economía, pero ello requiere una importante rectificación en la política económica que la abatiera. En perspectiva, con unas elecciones cruciales en el 2018 no la veo posible, porque esta tiene dos enemigos fatales: el poder y la política que es donde se origina el problema inflacionario y, en ese campo, no tiene techo.

Su límite es el caos que origina

Se vera entonces que se va convirtiendo en un problema incontrolable y que solo exige control cuando toma la fuerza suficiente para originar un caos social y operativo, tal que es imposible mantener su ritmo creciente. En el caso venezolano, con la paradoja de una inflación que no tiene contrapartida en el circulante. el caos es todavía mayor, por lo que cabe esperar que los límites de la inflación se den en el plano social cuando quien gobierna perciba que este se sale de sus manos.

La experiencia de otros países dice que es allí donde encuentra sus límites, pero lamentablemente la solución no se presenta sencilla y son varios los casos y los ejemplos de intentos de reducirla y controlarla. Vienen a la memoria los planes “cruzados”, “cruceiros”, dolarizaciones buenas y malas, hasta que, algún día, un gran consenso social logra “dar en el clavo” y aparecen los Planes “Real” y otros, no sin dejar una secuela de convulsiones políticas, institucionales y sociales en el camino. ¡Ojalá que podamos concebirlo a tiempo!

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Tulio Álvarez

Si algunas evidencias surgen de la debacle del 15-O, estás son la absoluta incoherencia mostrada por el liderazgo partidista, la inculturación política de la sociedad civil y su desmemoria. Estas gravísimas situaciones están indisolublemente vinculadas a un presunto desconocimiento colectivo sobre la naturaleza de un régimen que no ha hecho esfuerzo alguno para ocultar sus intenciones. Persigo un objetivo útil: Despejar variables para favorecer la unidad de los factores democráticos. Para ello utilizaré el recurso de definir fórmulas que simplifiquen la explicación.

DEMOCRACIA = ELECCIONES X ELECCIONES

El tiempo de conceptualizaciones hermosas pero vagas, como aquellas que meditó Abraham Lincoln en el Discurso de Gettysburg, ha sido superado en los albores del siglo XXI. Las democracias clásicas se asentaron en la realización de elecciones, porque no había mucho más. Aun cuando no exista un criterio universal que fije exhaustivamente los parámetros que definen a un régimen político como democrático, pueden establecerse elementos de consenso que determinen la aproximación al ideal. Serán evaluaciones subjetivas porque están subordinadas a los valores de quienes las defienden. Pero para cubrir las falencias, numerosos instrumentos internacionales fijan criterios y, en el caso del Sistema Interamericano, puedo citar la Carta Democrática.

Aunque en una democracia debe darse la celebración de elecciones periódicas, no tienen sentido si no son “libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo”. La desnaturalización del régimen democrático cumple una ruta que se inicia con la acumulación de poderes con el ariete del mismo poder; una acción caracterizada por subyugar a los factores políticos y sociales sin respeto a la pluralidad. Resulta así que el caso venezolano es el modelo perfecto de un despotismo de nuevo tipo en el que las elecciones sirven para consolidar la dirección autocrática en los asuntos públicos, utilizando los mecanismos esenciales de la democracia (especialmente el voto) contra el sistema mismo.

El desmemoriado elector es sorprendido por cada fraude como si fuera el primero. Él no ha terminado de entender que se trata de una manipulación compleja, un proceso constante, se extiende desde el mismo momento de convocatoria hasta la proclamación (Ahora juramentación); y no se limita al día de la elección. De manera que un demócrata integral tiene que evaluar su participación en procesos electorales, en dictadura, como una lucha contra el opresor en la que no existe el árbitro imparcial. En realidad, lo que se produjo en Venezuela el 30-J y el 15-O puede ser cualquier cosa menos una elección, la democracia no se configura con la realización de este tipo de eventos.

OPOSICIÓN = PARTIDOS + PARTIDOS

Por definición, en dictadura no hay oposición sino factores democráticos en resistencia política. Cuando los sectores “reclaman la calle” es que tienen plena consciencia de esta situación; la oposición se opone al gobierno en una democracia, la disidencia se da en el marco de un enfrentamiento contra regímenes autoritarios y totalitarios.

Se ha planteado la unidad de los factores democráticos como una plataforma de partidos. Esta fórmula es errónea y particularmente nociva porque implica un diseño que ignora al país nacional; y crea un sistema de franquicias políticas que tiene como único norte lo electoral, ignorando la grave crisis nacional. No quiero confundir, creo en los partidos como canal de participación y células básicas de un orden democrático plural, no hay democracia sin partidos; pero, por su propia naturaleza, todas sus ejecutorias están en función de una lucha por el poder mismo y esto, sin instancias de amortiguación, puede atentar contra la unidad real. Por ejemplo, líderes partidistas que se plantean candidaturas presidenciales sin resolver primero la caída del dictador.

La fórmula idónea está en comprender que los factores democráticos rebasan a los partidos aunque, eso que se hace llamar sociedad civil, no haya hecho méritos organizativos para ganarse su puesto en la coyuntura actual.

ESPACIO POLÍTICO = CARGOS X CARGOS

El lugar común del político o elector inculturado es la “defensa de los espacios” a cualquier costo. Pocos se detienen a determinar cuál es el espacio que está defendiendo y el riesgo de su actitud irreflexiva. Eso explica la depresión colectiva cada vez que se ejecuta la elección fraudulenta; aunque no tenga sentido lógico el perfil sicológico de aquel que le da un cheque en blanco a un forajido y luego se queja amargamente porque éste lo cobró.

El espacio político es el de las libertades públicas, no es el del cargo de un determinado candidato. Y si ese cargo no tiene garantía de legitimidad, dado el esquema actual de franquicias políticas; o está sujeto al chantaje de aquellos que tienen el control institucional de los órganos del Poder Público; o está determinado por el secuestro presupuestario y la sistemática anulación institucional; o, simplemente, si ese cargo termina siendo el reflejo del mal gobierno que se combate; se hace mejor no pagar el alto precio de reconocimiento del opresor y sus actos para defenderlo.

POLITICA = PODER X PODER

La concepción ideológica del Estado, a nivel interamericano, lo vincula en lo social a la lucha contra la pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, como elemento esencial para la promoción y consolidación de la democracia. Asimismo, el marco en que se desarrolla esta lucha no es el de la arbitrariedad o el abuso sino que los funcionarios gubernamentales deben actuar en el marco del respeto de los derechos de todos los factores sociales. En general, los líderes de eso que llaman oposición, no se han percatado que sus acciones y ejecutorias han sido irrespetuosas o desconocen el sufrimiento de un país depredado por mafias de todo tipo. Parece que el abuso llegó a su extremo; el ciudadano común no acepta a quienes convalidan a un Estado deshumanizador, estén donde estén.

PUEBLO = ELLOS

La incoherencia política ubica a la dirigencia en contravía a la del pueblo que pretende representar. El régimen solo está pendiente del saqueo generalizado y los factores democráticos están en línea a lo electoral, sin condiciones, “cuidando los espacios”. No existe un proyecto de país, esfuerzo por ofrecer una gerencia efectiva o identificación con los gravísimos problemas que lacera a la mayoría de los venezolanos. Lo único que pretenden es que los sigan acompañando por el camino de la improvisación y lo que, hasta ahora, se ha traducido en un suicidio político.

Lo obvio; si no se resuelve el problema de organización, cohesión y movilización de los factores democráticos, el esquema actual continuará. Si bien es cierto que el sistema de franquicia opositor se quebró irremediablemente, tal realidad no se traduce en una sustitución del liderazgo ni siquiera en un cambio de actitud. Prueba de ello será la forma en que se afrontará el nuevo reto de participar en las elecciones municipales, repitiendo el falso dilema e ignorando las fórmulas que permiten enfrentar con efectividad a un régimen autoritario. Esas premisas son la unidad del país nacional; la armonización de las dos instancias de liderazgo, los partidos y las organizaciones sociales; la lucha por las libertades como verdadero espacio político; la identificación y solidaridad con los representados; y el diferimiento de las aspiraciones individuales. Los hijos de esta viuda que es Venezuela se tienen que revelar, mostrar y volver a rebelar. Todos a la una.

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