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Opinión

Julio Borges

Desde Primero Justicia esta semana realizamos una propuesta de ruta para garantizar el triunfo de la Unidad en la elección presidencial del 2018, las cuales incluyen la escogencia de un candidato único a través de primarias y la creación de un programa de gobierno único que garantice la pronta solución de la crisis que padece Venezuela.

Nuestra ruta propone definir ya una fecha para elegir en primarias un candidato presidencial, para que en conjunto a la presión nacional e internacional logre condiciones y garantías justas para el proceso electoral. Estamos proponiendo la redefinición de la Mesa de la Unidad Democrática, la redefinición de toda su directiva y escoger un candidato unitario, debemos definir urgentes estrategias que garanticen condiciones justas.

Es importante crear un programa unitario de gobierno, que se respete por toda la Unidad independientemente de quien llegue a la presidencia, con la aprobación en consulta popular, para que sean los venezolanos los que decidan su futuro, ya que la prioridad es reivindicar al pueblo de Venezuela y darle celeridad a la solución de la crisis y los problemas del país.

Venezuela no quiere seguir viviendo esta tragedia, por eso necesita una ruta clara para el cambio, tenemos que tener una ruta que nos lleve hacia el triunfo. Lo que estamos viviendo es producto de casi 19 años de agresión y humillación contra un pueblo que ha decidido cambiar, todos vemos en cada estado del país la crisis que padecemos por culpa de un mal e indolente gobierno, tenemos que luchar entendiendo que la política es servicio y que nos debemos a nuestro pueblo.

Es urgente que la Unidad trabaje para conseguir condiciones justas ya que queremos una Venezuela que tenga la satisfacción de tener libertad y que pueda comer, vivir, trabajar y progresar, que estamos perdiendo.

Adicionalmente desde la Asamblea Nacional se designó una comisión integrada por los jefes de fracciones parlamentarias para que a partir de esta misma semana se reúna con sectores estudiantiles, medios de comunicación social, organizaciones relacionadas con los derechos humanos, de presos políticos y electorales, para escoger la agenda de conversaciones de diálogo en el proceso en el cual haga valer nuestros derechos.

Borgesjulio2015@gmail.com

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Orlando Viera-Blanco

El 10 de agosto de 1990 un grupo de notables publicó una carta dirigida a CAP/PDR, y a los senadores y diputados al CN. Afirmaban que “Venezuela atraviesa una peligrosa situación política, económica y social, desarrollada por mecanismos en la orientación del Estado y la vida nacional desde 1958, que no corresponden a las necesidades de desarrollo económico y social, ni a los objetivos fundamentales de la reorientación política y económica que ocurre en el mundo”. Dos años después del notable emplazamiento, amaneció de golpe. ¿Notabilidad perdida? ¿Políticos detrás de los notables? ¿Notables detrás de los políticos? ¿Políticos y notables detrás de una conjura?
Los notables proponían “hacer efectiva la participación popular; lograr una economía productiva para una sociedad más libre y justa; reforma del sistema electoral (uninominal); democratización de los partidos políticos; independencia del Poder Judicial; promulgación de un cuerpo legal sustituto del actual que de forma inconexa, incompleta, y contradictoria, define y castiga los delitos de corrupción administrativa” Planteamientos acertados, muy valiosos, preñados de buenas intenciones, pero que despertaron un monstruo insaciable de venganza. Vivíamos en una sociedad partidizada donde “los notables” habían perdido influencia y afinidad con la clase política. Aquellas advertencias notables, agitarían un minotauro de mil cuernos, nada oculto en las cavernas de un Estado minado de un “peligroso bipartidismo clientelar y rentista”…Firmaron aquel manifiesto: Arturo Luis Berti, Alfredo Boulton, Miguel Ángel Burelli Rivas, María Teresa Castillo, Jacinto Convit, Tulio Chiossone, José Román Duque Sánchez, Arnoldo Gabaldón, Ignacio Iribarren, Eloy Lares Martínez, Ernesto Mayz Vallenilla, Domingo F. Maza Zavala, José Melich Orsini, Hernán Méndez Castellanos, Pastor Oropeza, Pedro A. Palma, Rafael Pizani, Carlos Guillermo Rangel, José Vicente Rangel, Alfonzo Ravard, Elías Rodríguez Azpúrua, Isbelia Sequera Segnini, José Santos Urriola, Arturo Úslar Pietri, Martín Vegas…Una declaración que sirvió de divisa para que un grupo de aventureros intentara más tarde sendos golpes de Estado, centila que nos condujo a la era más celestina y violenta de nuestra historia republicana.

La notabilidad seguía siendo el fantasma de caminos empedrados. Poco después del 4F/1992, un juicio amañado destituyó-como eco de peticiones notables-a Carlos Andrés Pérez. Hoy se sabe la línea notable, política y judicial que corrió aquella sentencia desde la CSJ al CN, pasando por notables despachos blancos, verdes y de cámaras (o camarillas). La Democracia venezolana caía en un despeñadero. Caldera-político de notorias y soberbias reservas, dardos soterrados, tableros difusos y trepadas chiriperas-llega al poder con su mar de fondo, un discurso sinuoso proclamado desde el extinto CN en 1992, después del golpe de Chávez…Los notables también vestían fachas proletarias. Ahí sacaba la nariz Aristóbulo, que pronto se hizo de la Alcaldía de Caracas. Caldera-hecho presidente-sobresee a Chávez, siendo Miquelena-notable ex líder sindical-quien abona su camino a Miraflores con otro pelotón de Notables intelectuales, educadores, banqueros y religiosos que pronto el caudillo hizo polvo. Era la sombra del notable que no tolera el príncipe. ¿Ahora cuántos notables envenenados de antipolítica, vuelven a poner la expectativa de cambio radical en cien, cuando la realidad de lograrlo es cero?

Una matriz perversa, muy notable, engominada y rabiosa, ha ocupado el espacio público demonizando el voto, martillando salidas encumbradas, purgadas y épicas, donde los muertos-por cierto-no los ponen ellos. Notables que musitan la palabra traición con trepidante licencia y ligereza a la par de hacer alarde de un notable individualismo, ansioso de micrófono y figuración, que incluso glorifica la “astucia” del gobierno. ¿Quién traiciona a quien cabría preguntar? ¿Qué causa defienden propiciando la fractura de la oposición? […] ¿Qué hace una activista de DDHH atacando indiscriminadamente a la clase política de oposición, cuando en sus manos exhibe incidencias de torturas contra líderes de esa misma oposición? ¿Qué hacen grupos hacedores de matrices, arengando insurgencias armadas que no están dispuestos a encarar? ¿Qué hacen rasgándose vestiduras desde YouTube aquellos que llaman felones a líderes de oposición, cuando jamás tragaron gas del bueno? Sin duda lo que hacen es Notabilizarse. ¿Quién pierde? El pueblo…Porque los notables cuando abren las cajas de Pandora y sueltan los diablos, ya se han ido, contemplando cómodos desde sus sillones de satén, como el leviatán los devora todo, mientras ellos teclean, chillan y beben café…

Hay otros notables- al decir de Weber-que usan su sabiduría, academia y posición socioeconómica, para liderar movimientos memorables. Su conciencia está lejos de favorecer al tirano (dixit Alexandre Millerand ex presidente de la III República Francesa), siendo que en la historia de la humanidad, son ellos los que notablemente-desde agencias electorales con el pueblo en la calle-derrotaron la más elevadas pretensiones autoritarias, imperiales, gusaneras y patrioteras del hombre…

@ovierablanco

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La noticia de que Antonio Ledezma burló a sus secuestradores y se encuentra a salvo en territorio colombiano, vino a mitigar la pena causada por el injusto y temprano fallecimiento de Adrián Guacarán, quien muchos recordamos como el niño que le cantó al Papa Juan Pablo II, durante aquella memorable visita que nos dispensara en 1985.

Con toda intención utilice el término secuestradores y no el de carceleros, captores o algo similar, persuadida como estoy de que todo preso político es un secuestrado, al serle arrebatada su libertad sin haber tenido conductas señaladas por la ley como delito o falta.

Obviamente, el alcalde Ledezma era un secuestrado; sacado a empellones de su oficina en el centro de Caracas, una vez que le fuera negado el Palacio Municipal que le correspondía como Alcalde Mayor de la ciudad capital, inició un periplo como preso político, sin que en ningún momento se le haya visto decaer en su ánimo ni en su posición opositora, a pesar de los problemas de salud que se hicieron presentes en más de una ocasión.

Pero no me anima la intención de hacer un panegírico de Antonio, el cual es preferible construir una vez concluido el tránsito vital del alabado e iniciado el de la eternidad. A lo que sí me anima la fuga de Antonio es a ubicarla en su contexto político e histórico, segura como estoy de que tanto la falsa oposición como sus coaligados del régimen, iniciarán una vasta campaña de desprestigio contra quien se negó a callar o a cohabitar.

Ledezma libre y en el extranjero es una poderosa voz ante los gobiernos democráticos del mundo. Su conducta, negada a cimbrarse para subsistir, como lo han hecho múltiples políticos de medio pelo, lo agiganta tanto a lo interno como a lo externo. Ya lo veo reunido con los alcaldes de las principales ciudades del mundo; ya lo avizoro dirigiéndose a sus compatriotas para insuflarles ánimo y esperanza; me parece oírlo en los principales foros del mundo denunciando, con voz clara y sin titubeos, la tragedia que se ha cernido sobre la patria de Bolívar.

Dado que el escapado ya no puede ser callado físicamente, no le queda más al régimen y a la MUD que ponerle sordina a su voz mediante una bestial campaña de descrédito. No será extraño leer y oír a muchos poniendo en duda el carácter genuino de la fuga, catalogarla como producto de un acuerdo subrepticio o, aún más, como una patraña realizada a cambio de ingentes sumas de dinero.

Un diluvio de excremento verbal caerá sobre Antonio y su familia, pues su fuga no le conviene ni a tirios ni a troyanos y viene a poner en situación incómoda a quienes, declarándose presos políticos, admiten su encarcelamiento con una mezcla de resignación y de sumisión al carcelero.

Al escaparse, Ledezma activó un buen número de artículos constitucionales, sin haber transgredido alguno; para citar parte de uno, transcribimos el numeral 1 del artículo 44: “la libertad personal es inviolable, en consecuencia: 1. Ninguna persona puede ser arrestada o detenida sino en virtud de una orden judicial, a menos que sea sorprendida in fraganti … Será juzgada en libertad, excepto por las razones determinadas por la ley y apreciadas por el juez o jueza en cada caso.”

El escape insufla aliento a la verdadera oposición venezolana, pues demuestra que cuando se quiere se puede y que no hay enemigo suficientemente poderoso como para obligarnos a renunciar al derecho de ser libres. Queda María Corina, el único líder opositor de primer nivel en territorio venezolano, lo cual no deja de ser extremadamente peligroso para ella, pero también altamente enaltecedor. No sería de extrañar que ante la escapatoria de rehén tan valioso, el régimen se apreste a sustituirlo por otro de similar envergadura.

Amanecerá y veremos.

turmero_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://www.dulcemariatosta.com

 3 min


Dod libros recientes –Identity Economics [Economía de la identidad] por el premio Nobel George Akerlof y Rachel Kranton, y The Moral Economy [La economía moral] por Sam Bowles– indican que una silenciosa revolución está desafiando los fundamentos de la economía, prometiendo cambios radicales en la forma en que visualizamos numerosos aspectos de las organizaciones, las políticas públicas, y hasta la vida social. Al igual que con el repunte de la economía del comportamiento (que ya incluye seis premios Nobel entre sus líderes), esta revolución emana de la psicología. Sin embargo, mientras la economía del comportamiento se basa en la psicología cognitiva, la revolución actual tiene sus raíces en la psicología moral.

Como es el caso con la mayor parte de las revoluciones, la actual no está sucediendo porque, según lo estimara Thomas Huxley, bellas teorías antiguas estén siendo destruidas por feos hechos nuevos. Hace tiempo que sabemos de los hechos feos e inconsistentes, pero los individuos no abandonan un esquema mental a menos que puedan sustituirlo por otro: a la larga, son solo las teorías más nuevas y más poderosas las que dan muerte a las bellas teorías antiguas.

Durante largo tiempo, la teoría económica aspiró a la elegancia de la geometría euclidiana, en la cual todos los teoremas ciertos se derivan de cinco axiomas aparentemente incontrovertibles, como la noción de que solo hay una línea recta que conecta dos puntos en el espacio. En el siglo XIX, los matemáticos exploraron las consecuencias de relajar uno de esos axiomas, y descubrieron la geometría de los espacios curvos, en la que un número infinito de líneas longitudinales puede pasar a través de los polos de una esfera.

Los axiomas fundamentales de la economía tradicional incorporan una visión de la conducta humana que se conoce como Homo economicus: hacemos lo que más nos gusta o lo que preferimos más, entre las opciones factibles. Pero, ¿qué hace que deseemos o prefiramos algo?

Hace mucho tiempo que la economía postula que aquello que orienta nuestras preferencias es exógeno a la cuestión de que se trate: de gustibus non est disputandum, como argumentaban George Stigler y Gary Becker. No obstante, empleando unos pocos supuestos razonables, como la idea de que más es mejor que menos, es posible hacer muchas predicciones sobre la forma en que las personas van a comportarse.

La revolución de la economía del comportamiento puso en duda la idea de que formulamos estos juicios de manera acertada. En este proceso, se sometieron a pruebas experimentales los supuestos en que se basa el Homo economicus, y se llegó a la conclusión de que eran deficientes. Pero, a lo más, esto condujo a la idea de empujar sutilmente a la gente a tomar decisiones mejores, como obligarla a excluirse en lugar de incluirse a la hora de optar por una alternativa mejor.

Es posible que la nueva revolución haya sido gatillada por un descubrimiento incómodo que realizó la revolución anterior. Consideremos el llamado juego del ultimátum, en el que a un participante se le da una suma de dinero, digamos, US$ 100. Él debe dar parte de este dinero a un segundo jugador. Si este acepta la oferta, ambos retienen el dinero. Si no, ninguno de los dos recibe nada.

El Homo economicus le daría US$ 1 al segundo jugador, quien debería aceptar la oferta porque US$ 1 es mejor que cero dólares. No obstante, a través del mundo, la gente tiende a rechazar las ofertas inferiores a US$ 30. ¿Por qué?

La nueva revolución supone que cuando tomamos decisiones, no consideramos meramente cuál de las opciones disponibles nos gusta más. También nos preguntamos qué deberíamos hacer.

De hecho, según la psicología moral, nuestros sentimientos morales, acerca de los cuales Adam Smith escribió su otro libro famoso, evolucionaron para regular nuestro comportamiento. Somos la especie más cooperadora de la Tierra porque nuestros sentimientos evolucionaron para mantener la cooperación, para poner al "nosotros" por encima del "yo". Entre estos sentimientos se cuentan la culpa, la vergüenza, la indignación, la empatía, la simpatía, el miedo, la repugnancia, y todo un cóctel de otras emociones. En el juego del ultimátum, rechazamos ofertas porque encontramos que son injustas.

Akerlof y Kranton proponen añadir algo simple al modelo económico convencional de la conducta humana. Sostienen que además de los elementos egoístas típicos que definen las preferencias, las personas se consideran parte de "categorías sociales" con las cuales se identifican. Existe una norma o un ideal asociado con cada una de estas categorías, por ejemplo, ser cristiano, padre, albañil, vecino, o deportista. Y puesto que comportarse de acuerdo al ideal produce satisfacción, la gente actúa no solo para adquirir, sino también para llegar a ser.

Bowles demuestra que tenemos esquemas muy diferentes para analizar situaciones. En particular, los incentivos monetarios pueden funcionar en situaciones semejantes a las del mercado. Sin embargo, como lo reveló el famoso estudio de las guarderías infantiles de Haifa, la imposición de multas a quienes recogían a sus hijos con tardanza resultó tener el efecto opuesto: si una multa es como un precio, se puede decidir que es un precio que vale la pena pagar.

Pero sin la multa, el llegar atrasado constituye un comportamiento descortés, grosero, o falto de respeto en relación al personal de la guardería, el cual sería evitado por las personas con amor propio incluso si no existieran las multas. Desgraciadamente, en el ámbito empresarial tanto como en el público, se ha restado importancia al énfasis en esta forma alternativa de regular el comportamiento. En su lugar, se han derivado estrategias a partir de la visión de que todas nuestras conductas son egoístas, de modo que el desafío intelectual ha sido el diseño de mecanismos o contratos "compatibles con los incentivos", esfuerzo que también ha sido reconocido con premios Nobel.

Sin embargo, como lo demostró George Price hace mucho tiempo, es posible que la evolución darwiniana nos haya hecho altruistas, por lo menos hacia quienes percibimos como miembros del grupo que llamamos "nosotros". Puede que la nueva revolución de la economía dé cabida a estrategias basadas en afectar ideales e identidades, no solo impuestos, multas y subsidios. En este proceso, tal vez comprendamos que votamos porque es lo que los ciudadanos deberíamos hacer, y que desempeñamos una labor excelente en nuestro trabajo porque buscamos respeto y realización personal, no solo un aumento de sueldo.

De tener éxito, la nueva revolución puede conducir a estrategias que nos hagan más receptivos a los mejores ángeles de nuestra naturaleza. La ciencia económica y nuestra visión de la conducta humana no tienen por qué ser sombrías. Pueden llegar a ser hasta inspiradoras.

Nov 7, 2017

https://www.project-syndicate.org/commentary/homo-economicus-moral-psychology-revolution-by-ricardo-hausmann-2017-11/spanish

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Con voz propia

A la crisis antihumanitaria a la cual nos ha condenado la ambición de poder del disfraz de socialismo mantenido por el narcocorrupto regimen castrense castrocomunista, surge la conmemoración de dos episodios para reflexionar: golpe de estado y magnicidio.

Del primero este 24 de noviembre se cumplen 69 años. La asonada anunciada derrumbó al primer gobierno democrático de este siglo electo por el voto universal, directo y secreto, presidido por el maestro, escritor y novelista Rómulo Gallegos.

Protagonista de la acción se tiene a quien el ilustre mandatario le profesaba, según confesión propia: “un cariño sin límites”, tan es así que le consideraba su hijo putativo. Lo evidenció al realizar como Presidente de la República su primer y único viaje al exterior: Estados Unidos. Dejó encargado del mando, al Ministro de la Defensa, en vez hacerlo con un compañero de partido en el Gabinete con más ascendencia.

El personaje en referencia es Carlos Román Delgado-Chalbaud Gómez (CDCH).

Con él convivio exilio un año en España. El entonces ingeniero y su cónyuge la rumana Ludbow Berliand (Lucía Levine), fueron recibidos por don Rómulo y su esposa doña Teotiste Arocha Egui, en la casa en Madrid.

Encabezó la trilogía militar (conformada además por Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez). Venía de participar en el golpe del 18 de octubre 1945 contra el gobierno de transición a la democracia presidido por el General Isaías Medina Angaria, que orgulloso definía de “movimiento revolucionario de la juventud militar del Ejército”.

Aceptó formar parte de la Junta que asumió el Poder al ser derrocado Gallegos, como Ministro de la Defensa (denominación que él adoptó en lugar del de Guerra y Marina). “Entraré a formar parte presidiéndola porque tengo mayor rango militar”.

En su primera alocución presidencial afirmó que el movimiento “no se orienta de ninguna manera hacia la instauración de una dictadura militar, ni abierta ni disimulada” e hizo constar que se asumía el poder no “para atentar contra los principios democráticos sino para obtener su efectiva aplicación y preparar una consulta electoral a la cual concurra toda la ciudadanía en igualdad de condiciones”.

Ocarina Castillo D´Imperio (OCD´I), profesora de la UCV, Magíster en Historia Contemporánea, autora de publicaciones de la materia, entre ellos Biografía de CDCH, observa que a fin de dar visión de amplitud, “se escogieron en su mayoría figuras independientes como miembros del Gabinete, siempre que fueran de alto nivel profesional y de honestidad comprobada”. Integró un equipo “que involucraba de posiciones conservadoras, pasando por moderados, hasta personajes de marcada tendencia liberal”.

Para Alberto Müller Rojas era de ideas socialistas, lo cual destaca Laureano Vallenilla Lanz: “Debajo de la guerrera del oficial subsiste el estudiante revolucionario y socializante”; aunque voceros de la Embajada Yanky lo calificaba de pro norteamericano y anticomunista. No faltaban quienes le señalaban de camarada, como en lo personal me lo sostenía el periodista Luis Cordero Velásquez.

“Muy de centro” lo consideraba Víctor Maldonado Carrillo; otros testimonios recopilados por OCD´I, le definen de convicciones liberales modernas, respetuoso del constitucionalismo; conocedor de varias lenguas, hablaba perfecto francés e inglés; lector incansable; puntual y madrugador; sobrio y austero, honesto, sencillo en el trato; sabía atraer las masas. Rómulo Betancourt le concibió de ideales democráticos.

Dichas cualidades resaltaban en el libro de OCD´I: Carlos Delgado Chalbaud Un hombre, un dilema, un magnicidio. De este crimen se cumplieron 67 años este 13 de este noviembre.

AL MARGEN.- Peor suerte la de los carabobeños por la imposición de liderazgo de la revolución que usurpa el nombre de Bolívar como calificativo. Ideologizaron el eructo para un gobernador y ahora el del burro que utilizó como bandera el nuevo mandatario.

jordanalberto18@yahoo.com.

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Víctor Suárez

De momento, las listas están vacías, sin nombres, sin jerarquías, sin ubicación geográfica y sin cualificación de los fondos incautados o inmovilizados. Pero es una jaula gigantesca que ha habilitado la totalidad de los países que conforman la Unión Europea para que en ella entren los bienes de responsables de la ruptura de la democracia, la represión y las violaciones de los derechos humanos en Venezuela.

El lunes 13 de noviembre de 2017, el Consejo de Europa (Los 28) adoptó la Decisión 2017/2074, que prevé, entre otras cosas, la prohibición de la exportación de armas y de equipos que puedan ser utilizados para la represión interna, la prohibición de exportación de equipos de vigilancia y la inmovilización de fondos y de recursos económicos de personas, entidades y organismos responsables del caos que ha instituido el gobierno de Nicolás Maduro.

En aplicación de la Decisión Europea, fue publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el Reglamento (UE) 2017/2063, relativo a las medidas restrictivas contra personeros o testaferros del régimen venezolano, en vigor inmediatamente.

El Reglamento se aplicará en el territorio de la Unión, incluido su espacio aéreo; a bordo de toda aeronave o buque que esté bajo la jurisdicción de un Estado miembro; a toda persona, ya se encuentre dentro o fuera del territorio de la Unión, que sea nacional de un Estado miembro; a toda persona jurídica, entidad u organismo, ya se encuentre dentro o fuera del territorio de la Unión, registrado o constituido con arreglo al Derecho de un Estado miembro; y a toda persona jurídica, entidad u organismo en relación con cualquier negocio efectuado, en su totalidad o en parte, en la Unión.

Quienes sean incluidos en esas listas, en ningún caso podrán ocultar sus identidades ni el porqué de su situación. “Han de hacerse públicos los nombres y otros datos pertinentes relativos a personas físicas y jurídicas, entidades y organismos cuyos capitales y recursos económicos deban ser inmovilizados”, señala el Reglamento. Establece, además, que los Estados miembros de la UE deberán establecer las sanciones aplicables a las infracciones de lo dispuesto en el Reglamento. “Dichas sanciones deben ser efectivas, proporcionadas y disuasorias”.

Si preguntase, por ejemplo, el general Padrino López, ministro de la Defensa de Maduro, ¿qué se entiende por “recursos económicos”?, su abogado le dirá: Pues, “activos de todo tipo, tangibles o intangibles, mobiliarios o inmobiliarios, que no sean fondos, pero que puedan utilizarse para obtener fondos, bienes o servicios”.

Si el general Reverol, ministro de la represión, se interesare por la definición, por ejemplo, de “inmovilización de recursos económicos”, su testaferro le contestará, un tanto nervioso: Pues, “toda actuación con la que se pretenda impedir el uso de recursos económicos para obtener fondos, bienes o servicios de cualquier manera, incluidos, aunque no con carácter exclusivo, la venta, el alquiler o la constitución de una hipoteca”.

Tarek El Aissami, a quien ya le han congelado en Estados Unidos buena porción de sus haberes, no tiene necesidad de cerciorarse del concepto europeo sobre “inmovilización de fondos”. Se trata, simplemente, del hecho de impedir cualquier movimiento, transferencia, alteración, utilización, negociación de fondos o acceso a estos, cuyo resultado sea un cambio de volumen, importe, localización, titularidad, posesión, naturaleza o destino de esos fondos, o cualquier otro cambio que permita la utilización de dichos fondos, incluida la gestión de su cartera.

Al español Alfredo Serrano Mancilla, asesor económico del régimen, presidente virtual del Banco Central de Venezuela, que puso a Sanguino y luego a Lobo, no habrá que explicarle nada. Sabe muy bien qué son “fondos”.

Fondos: La UE los califica como activos y beneficios financieros de cualquier naturaleza.

Entran allí:

Efectivo, cheques, derechos dinerarios, efectos, giros y otros instrumentos de pago;

Depósitos en entidades financieras u otros entes, saldos en cuentas, deudas y obligaciones de deuda;

Valores negociables e instrumentos de deuda públicos y privados, tales como acciones y participaciones, certificados de valores, bonos y obligaciones, pagarés, warrants, obligaciones sin garantía y contratos sobre derivados;

Intereses, dividendos u otros ingresos devengados o generados por activos;

Créditos, derechos de compensación, garantías, garantías de pago u otros compromisos financieros;

Cartas de crédito, conocimientos de embarque y comprobantes de venta;

Documentos que atestigüen una participación en fondos o recursos financieros.

Las empresas de maletín deben tener muy presente que en la jaula europea hay un espacio, justo debajo del palo gallinero, disponible para albergarlos. Si disfrazan sus negocios bajo la modalidad de “asistencia técnica”, el reglamento de las sanciones les tiene su apartado especial.

Son objeto de restricción “cualquier apoyo técnico relacionado con la reparación, el desarrollo, la fabricación, el montaje, ensayo, mantenimiento o cualquier otro servicio técnico, y que puede adoptar la forma de instrucción, asesoramiento, formación, transmisión de conocimientos o capacidades de tipo práctico, o servicios de consulta. La asistencia técnica incluye las formas orales de asistencia”.

Esto último se refiere a una modalidad (utilizada, por ejemplo, en el caso de contratos otorgados a la empresa eléctrica española Duro Felguera) que lleva en la trastienda el cobro de comisiones gigantescas.

Los testaferros que triangulan en nombre de “servicios de intermediación” deberán saber que se prohíbe la negociación u organización de transacciones destinadas a la compra, venta o suministro de bienes y tecnología o de servicios técnicos y financieros procedentes de un tercer país a cualquier otro tercer país, o la venta o compra de bienes y tecnología o de servicios técnicos y financieros que se encuentren en un tercer país con vistas a su traslado a otro tercer país.

Europa es ancha, a veces permisiva con capitales venezolanos producto de la corrupción gubernamental. Sin embargo, sus trazas en las bancas de Andorra, Luxemburgo y Suiza se encuentran en poder de las autoridades europeas. Y lo saben.

La jaula de oro ha sido abierta, a la espera de que entren calandrias y gorrioncillos cantando su dolor.

15/11/2017

http://actualy.es/europa-abre-una-jaula-chavistas-testaferros/

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Oscar Hernández Bernalette

En un pequeño pendrive guarda información y angustias. Marino González alerta, en una profunda y comprensible presentación que es clave para estos tiempos, a los decisores económicos, políticos, incluidos muchos dirigentes opositores de visión corta, sobre lo que hay que entender de la verdadera dimensión de la crisis de Venezuela y las alternativas para darle viabilidad a esta deteriorada comarca tan agraviada, retrasada y que abandonan muchos de sus hijos buscando mejor calidad de vida.

En Aportes para visualizar la transformación de Venezuela acusa muchas realidades y advertencias. Este médico, profesor de la USB y especialista en políticas públicas nos sacude sobre el presente y el futuro. Lo más importante no es comprobar las estadísticas que demuestran un retroceso económico en los últimos años, sino la merma que afecta la capacidad de brindar a nuestra población conocimiento y nos sume en el rezago científico y tecnológico.

Nos advierte, con la sabiduría del estudioso, que los países con visión de futuro hoy se plantean para dónde van y cuáles son las adaptaciones y retos para imaginarse cómo serán en el futuro. Países tan disímiles como Noruega y Bangladesh ya se preparan sin complejos. Nos describe los cambios en la fuerza de trabajo y las nuevas profesiones que se requieren en la sociedad del conocimiento. China, por ejemplo, tendrá 50% de su fuerza de trabajo de hoy automatizada y se convertirá en la primera potencia del planeta.

Para el especialista, el modelo a seguir no es Chile o Costa Rica, como tantos creen, es Corea del Sur, que aumentó sus capacidades de producción y exportación. Es la segunda economía más compleja del mundo después de Japón. Venezuela, por ejemplo, tiene como patología de base la noción de creer que el Estado puede hacer todo. Allí está la clave de nuestro retroceso. Venezuela está en un escenario como el de Nigeria, el país menos complejo del mundo, o sea, con menor diversidad económica, un país inviable. En otras palabras, lo que hay que trazar en estos tiempos es cómo insertar a Venezuela en el futuro que está llegando mientras nos estamos asfixiando.

@bernalette1

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