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Opinión

Analítica.com

El Editorial

“Calma y cordura”, esas fueron las sensatas palabras con las que el general López Contreras inició el período de transición a la muerte de Juan Vicente Gómez, cuando comenzó el camino hacia la democracia que, fue en su primera etapa, controlado por dos generales del gomecismo. En cierta medida cumplieron bien su tarea, salvo que el ritmo que imponían era tal vez un tanto lento para la sed de democracia plena que tenía gran parte del país.

Otro ejemplo, este si mucho más largo que el venezolano, fue el que se adoptó en República Dominicana después del tiranicidio que acabó con la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. En ese país, paradójicamente, la transición la llevó a cabo Joaquín Balaguer, quien fuera ministro del tirano e incluso presidente encargado.

En Venezuela, aún no se vislumbran los acuerdos necesarios para lograr los cambios fundamentales que darían viabilidad económica, política y social al país, ya que la actitud cerril de los que dirigen nuestros destinos hace que en vez de abrir caminos se cierren, pues parecieran convencidos que cualquier apertura los borraría del mapa político.

Frente a esa actitud quienes desean que se produzcan cambios y se restablezca la institucionalidad deben actuar con calma y cordura, y tratar principalmente de recomponer la unidad en las diversas expresiones que componen a la oposición democrática, dejando de lado el protagonismo y el personalismo de pequeños líderes y elaborar con sinceridad un gran acuerdo nacional, en el que tengan cabida todas las corrientes democráticas y sobre todo plantear las medidas indispensables para solucionar la crisis, así cómo se podrán llevar a cabo y en qué lapso se podrían ver sus efectos.

La banalización de la política, basada en promesas demagógicas que nunca se podrán cumplir, tiene obligatoriamente que ser sustituida por un verdadero programa de transformaciones que no debe ser edulcorado, sino presentado tal como tiene que ser. La verdad es la única garantía de que el pueblo entienda y apoye un verdadero cambio en Venezuela.

Analítica

http://www.analitica.com/opinion/calma-y-cordura-6/

 1 min


Carlos Raúl Hernández

Un asombroso récord difícilmente superable. Los mayores empobrecimiento, inflación, devaluación, contracción en el siglo XXI, son los de Venezuela después de casi 20 años de revolución, sin que hagan nada para corregir dramas como esos, que ya pertenecen más bien a la arqueología económica. Cada varios meses, los responsables del caos deciden exactamente lo mismo que la vez anterior, ratifican sus excéntricos errores (control de precios, control de cambios, estatización, aumento del gasto, aumentos nominales de sueldos, despilfarro, impresión de moneda inorgánica) con una abulia tan monumental que asombra al mundo civilizado. ¿Cómo puede concebirse que enfermedades extinguidas cuyo tratamiento no requiere médicos sino apenas enfermeros de la economía, hagan naufragar una nación petrolera con reservas de crudo para trescientos años?

Es el equivalente a que los niños se mueran de gastroenteritis, difteria o cólera, en un nuevo Haití ahogado en petróleo, aunque Ud. no lo crea. Un Midas muerto de hambre que rompe las fronteras de la imaginación, con ingresos suficientes para que Venezuela sea, como lo fue, un país próspero. Los países que enfrentan grandes desgracias sociopolíticas y la posibilidad de disolución, la inminencia de convertirse en fallidos, aún en las puertas del infierno sus conductores pueden elegir y cambiar el destino. Una parte de ellos optan por la condenación, se colocan las monedas en los ojos y se acuestan en la barcaza para atravesar el río. Luego de leer el letrero que dice “quien llegue hasta aquí olvide toda esperanza”, entran en la noche eterna. Los que perseveran en la desgracia, deciden que no pueden convivir, se exterminan unos a otros y botan al niño –el país– junto con el agua sucia.

Se iluminan y vuelven
Otros tienen más suerte y sus grupos de poder reciben la iluminación: se acuerdan para frenar una caída irrecuperable, que causaría desgracias dantescas, muertes, hambre, desolación. El fujimorismo cuadró con los partidos para sustentar la democracia, olvidar el pasado, y Keiko ha aceptado dos derrotas electorales (la última por apenas 20.000 votos) sin salirse del esquema democrático. El pinochetismo y los partidos del orden hicieron lo mismo. Las FARC decidieron dejar de matar gente e incorporarse a la vida institucional, aunque algunos aturdidos pretenden impedirlo para mantener viva la llama terrible de la violencia. En Guatemala y El Salvador también, y en este gobiernan los comandantes del Farabundo Martí, hoy electos por el pueblo pero otrora causantes, junto con Arena, de una guerra que costó 150.000 muertos, crímenes horrendos, como el asesinato de Monseñor Romero y de curas, monjas y civiles inocentes.

Una parte importante del peronismo no hace causa común con la banda kirchnerista, tampoco estorba a las políticas de Macri y apuesta a la estabilidad. En muchos de los países del bloque soviético gobernaron y gobiernan partidos y líderes que detentaron poder en el extinto régimen comunista, entre otros nada menos que Vladimir Putin. La lista de las reconciliaciones es tan larga como la de los que se autodestruyeron. Irak, Libia, Sudán, Checoslovaquia, Yugoslavia y tantos otros, por no hablar de los herederos del socialismo africano, una verdadera peste que desoló al continente negro. Luego de las llamas, de 500.000 muertos por la guerra civil, el territorio de Siria está desmembrado entre cinco grupos en armas, pese a que hay negociaciones para la paz. Posiblemente se sume a otros estados fallidos, después de 4.000 años de historia. Venezuela en este momento corre un peligro inminente.

Sin norte… ni sur
Al gobierno se le fue de las manos el país, perdió la gobernabilidad, entendida como la capacidad de un sistema para frenar las tendencias al caos, la entropía, en prácticamente todas las áreas de la vida social. Un sistema es ingobernable cuando las decisiones de sus mandos potencian las tendencias a la descomposición en vez de frenarlas, producen el efecto contrario al buscado. Cada cierto tiempo declaran medidas económicas que simplemente alimentan los elementos entrópicos. Cada vez que hacen anuncios, el bolívar se extingue, las divisas escalan su precio, igual que los demás bienes y la nación desciende un tramo más en la escala de la fatalidad. Un círculo más hondo del infierno. Pero según la Constitución, 2018 es la fecha irreversible, inamovible.

En 2018, año de gracia, tiene que haber elecciones presidenciales limpias, porque el escenario global esta vez puso los ojos en lo que ocurra ahí. No hay duda de que muchos creativos deben andar inventando qué hacer para salirse de la suerte, pero nadie puede esconderse y no hay recontraconstituyente capaz de barajar el tiro sin una impredecible reacción mundial. Ya no vivimos la época cuando el espeluznante cumpleañero de estos días, Che Guevara podía decir en ONU que “habían fusilado, fusilaban y seguirían fusilando”. El diálogo con el gobierno debe ser para afinar el cronograma electoral y los paracaídas que permitan la paz en el siguiente período, las garantías para quienes pasen a la oposición. No respiraremos más la atmósfera espesa y angustiosa de la revolución. En eso el papel de EEUU, China y Rusia será invalorable y no hay que olvidarlo en ningún momento por apasionados que estemos.

@CarlosRaulHer

 4 min


Ángel R. Lombardi Boscán

Los que quieran encontrar una explicación a lo sucedido en las bizarras “elecciones” del 15 de octubre les recomiendo ver la película “El Padrino” de Francis Ford Coppola del año 1972. No hacen falta tratados de ciencias políticas ni golpes en el pecho. Lo sucedido era predecible en un país cuya institucionalidad está secuestrada desde hace un buen tiempo. Ilusos nuestros políticos busca cargos y una ciudadanía invisible que asiste a unas elecciones como un ritual dominguero sin apenas conciencia de los valores democráticos reales en juego.

En “El Padrino” definen la política de esta espléndida manera: la política es poder y éste básicamente un negocio y los negocios conducen al crimen. Entre mafiosos se entienden. Que unos días antes se haya incendiado por “casualidad” el edificio que sirve de sede en Venezuela a Odebrecht lo dice todo. El entramado de la corrupción hoy en las alturas del poder es oceánico.

Que un Presidente con el 10% de popularidad y con una gestión gubernamental errática orientada a producir ruinas en nuestro país haya arrasado en las elecciones, da la talla de una estafa histórica electoral sólo posible en sociedades cerradas y oprimidas.

¿Querían elecciones? Aquí están las “elecciones”. La tramoya del régimen militar era predecible, no así la actuación bobalicona de una oposición partidista atrapada en la dinámica clientelar heredera de los años de la decadencia bipartidista.

Lo más llamativo de ésta jugada sensacional, al estilo de la última escena de “El Padrino”, es que el ajuste de cuentas no sólo fue hacia la MUD sino básicamente hacia los mismos “aliados” como Arias Cardenas, Vielma Mora y Aristobulo Istúriz cada día más independientes y peligrosos para la facción Maduro-Cabello-Padrino. Otro antiguo aliado al que se la cobraron fue a Henri Falcón. No está demás decir que enterraron la poca credibilidad que aún conservaban Primero Justicia, Acción Democrática y Voluntad Popular. A un Nuevo Tiempo en el Zulia le dan ahora la tarea de dinamitar a Juan Pablo Guanipa. Una obra de tracalería política casi perfecta.

Seguimos sin entender que la democracia es incompatible con un sistema dictatorial aunque realice elecciones y permita discrecionalmente decidir como si fuera Dios mismo quienes ganan y quienes pierden. Muchos venezolanos ya hacen las maletas; otros quedan atrapados en la tristeza y desesperación.

¿Qué hacer? Lo primero es empezar a dejar de hacer el papel del tonto y actuar con un mínimo de dignidad y auto respeto; entender la realidad tal como es. Esta lucha por recuperar la democracia en el país apenas comienza y quienes tenemos convicciones libertarias claras sabemos que hay que reponerse y continuar luchando. Y entender de una vez por todas que Maduro representa un proyecto de dominación político a la cubana adaptándolo a nuestra muy peculiar idiosincrasia del desgano. A la larga, la razón y el sentido común se impondrán y recuperaremos al país, sólo sí aprendemos de nuestros errores y somos capaces de rectificar. Hacer esto es una responsabilidad compartida.

Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ

@lombardiboscan

 2 min


Luis Ugalde

La dictadura se atribuyó el triunfo en las elecciones a gobernadores del modo como lo hacen los dictadores, que deciden hasta el porcentaje (94% o 60%) que les conviene como meta y luego combinan arbitrariamente los medios para presentar el resultado preestablecido. Ante el hecho de que 80% de los venezolanos repudiamos esta dictadura, el gobierno tenía que preparar cuidadosamente el conjunto de trampas y manipulaciones. Ya la votación del 30 de julio para la asamblea nacional constituyente había sido un enorme y descarado fraude de fondo y de forma. Pero la gran mayoría de la población y de la dirigencia opositora esperaba que con una participación opositora masiva de la población y con diligentes testigos de mesa en todos los rincones del país, tenía la posibilidad de triunfar impidiendo el fraude sistemático que se proponía el gobierno y de ganar la mayoría de los gobernadores.

El hecho de que en las elecciones parlamentarias de 2015 los demócratas opositores fueran capaces de defender su rotundo triunfo, hacía creer que podrían hacerlo ahora. Pero los hechos han demostrado que la dictadura está más desesperada y decidida a imponerse sin cuidar mucho las formas, pues ya el mundo la ve como dictadura. Por otro lado la oposición democrática ha demostrado que no tenía ni la organización ni la unidad ni la conexión con la gente movilizada, imprescindibles para enfrentar eficazmente a un gobierno aferrado a su supervivencia totalitaria. Pero lo que no puede controlar esta dictadura es que en los últimos largos meses viene acelerándose una inflación que este año va a pasar de 1.000% y el próximo se anuncia superior a 2.000%, con su brutal empobrecimiento y desesperación para la población, ruina para la empresa productiva. Un gobierno corrupto, inepto (salvo para la trampa política) y aferrado a un modelo totalitario que destruye los derechos fundamentales a la vida, la salud y la libertad, tiene delante una realidad que se agrava cada día y no se resuelve con trampas electorales.

Ahora todos los demócratas debemos ser serenos y lúcidos para reconocer los propios fallos, más que echar la culpa a los otros. El país entra en un estadio nuevo y más grave, que solo con unidad y claridad estratégica frente a la dictadura y con apoyo internacional podrá salir de este régimen y emprender la dura tarea de la reconstrucción.

La Conferencia Episcopal Venezolana una vez más tuvo el acierto de invitar de manera insistente: “Vayamos todos a votar por nuestro futuro”, mientras que el gobierno maniobraba para dividir y empujar a la abstención de los demócratas para perpetuar la dictadura. El resultado es que con un conjunto de manipulaciones la apertura al futuro ha sido negada, lo cual nos pone mayores retos a todos los venezolanos, con un futuro totalitario, miserable y sin esperanza.

El gobierno seguirá con su juego. Ahora exigirá que los gobernadores electos, incluso los opositores, vayan a arrodillarse ante la fraudulenta ANC. La obligación de los gobernadores es someterse a la vigente Constitución de 1999 y no a la ANC constituida desde la dictadura para matar la Constitución.

¿Y ahora qué?

En los primeros años del cristianismo los discípulos de Jesús vivían perseguidos y con miedo de que los mataran como a su Maestro. El ambiente externo era difícil y hostil, pero era más fuerte el fuego interno de la experiencia espiritual de Jesús Resucitado. Esta fuerza interior les llevó a vencer todos los obstáculos. Un día Pedro y Juan, como judíos piadosos, entraban al templo de Jerusalén a orar y en la puerta se encontraron la mano extendida de un paralítico que desde el suelo pedía esa limosna diaria que no cambia nada, pero permite sobrevivir. Pedro le miró a la cara al paralítico y le dijo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, levántate y camina. Y tomándolo de la mano derecha lo levantó. De inmediato se le robustecieron los pies y los tobillos, se levantó de un salto, comenzó a caminar y entró con ellos en el templo, caminando, saltando y alabando a Dios” (Hechos de los Apóstoles 3, 5-8). En Venezuela ya no tenemos oro ni plata para vivir de la limosna estatal y el clientelismo político, han saqueado el país y el régimen quiere convertir a la mayor parte de la población en mendigos con mano extendida para recibir la bolsa CLAP o cualquier otra limosna, insuficiente pero necesaria para la supervivencia sumisa típica de estos regímenes.

Ahora más que nunca nuestro futuro está en no plegarse a la limosna pública, sino en escucharnos, decirnos unos a otros y practicar el “levántate y camina” democrático y productivo. Esto hoy está más claro que antes del último fraude electoral, a pesar de la comprensible depresión luego de la burla ocurrida. Los dirigentes todos unidos, con autocrítica y renovación, deben coincidir en el “levántate y camina”. También en todas las áreas de la actividad social, económica y cultural se tiene que articular ese 80% de los venezolanos para no seguir postrados a la puerta del templo de la “revolución” pidiendo una humillante supervivencia de un país que quiere libertad, justicia y convivencia digna para todos.

20 de octubre de 2017

El Nacional

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/levantate-camina_208492

 4 min


Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 124

Las elecciones del pasado domingo 15-O, trajeron resultados inesperados tanto para el gobierno como para la oposición, aunque esta última fue la más sorprendida. La pérdida de casi tres millones de votos en relación a las elecciones parlamentarias del 2015 no se podía prever, más aún, cuando las encuestadoras nacionales tampoco las previeron, de manera de que lo que podría haber sido una victoria electoral de la oposición, aún con todas las deventajas y obstáculos que se impusieron en la última semana, pasó a convertirse en una franca, e inesperada, derrota electoral.

En comparación, el régimen, con todos los factores electorales a su favor pero con más del 75% de rechazo en su gestión logró, con trampas incluidas, obtener una votación por encima de los cinco millones, muy similar, a los obtenidos en las parlamentarias del 2015. El dato importante es que aunque la participación electoral se ubicó en 61%, en las parlamentarias fue del 74%, ese 13% jugó en contra de la oposición. En otras palabras la abstención de la oposición democrática marcó la diferencia. El por qué de esa abstención es la tarea urgente de la oposición democratica concentrada en la MUD-AN.

Sin embargo, y en beneficio de la oposición, paralizada por la sorpresa y argumentando, tibiamente, fraude electoral sin actas en mano – a excepción del caso del estado Bolivar- el régimen, engolosinado por la sorpresiva victoria, en vez de reconocer a los gobernadores opositores electos para subir puntos ante la comunidad internacional demostrando un poco de talante democrático, ha hecho todo lo contrario, justificando e incrementado el fraude electoral continuado forjando actas y suprimiendo centros de votación que favorecía a la oposición. No contento con eso, con el artificio de juramentación de los gobernadores ante la fraudulenta ANC mediante gaceta “oficial” de la misma, pretende, como de hecho lo hace, inhabilitar a los gobernadores opositores hasta que reconozcan a la ANC. Esta acción insconstitucional ya ha sido rechazada por diferentes países. En consecuencia, lo que podía haber sido una victoria electoral indiscutible para el régimen, lo han revertido en una prueba fehaciente de las arbitrariedades de la dictadura.

Los factores de la oposición se han desmarcado, acertadamente, de la culpa abtencionista –que no deben olvidar- y se han enfocado en la denuncia del fraude electoral continuado a nivel internacional y denunciar las arbitrariedades del régimen en contra de los gobernadores opositores que es lo que corresponde. Ya el jefe del régimen ha anunciado elecciones municipales, la MUD y AN deberan pensar muy bien si continuan participando en estas farsas electoreras.

@lesterllopezo

 2 min


Jesús Elorza G.

Ese domingo, el Toque de Diana en el cuartel tuvo una significación distinta, más que significar el inicio de las actividades en el recinto militar, sirvió también para la puesta en marcha del operativo electoral. Una decisión política del alto gobierno e instrumentada por el CNE, había reubicado 17 Centros de Votación en la instalación militar, transformándola en un Mega Centro.

Terminado, el tututrututu….de la trompeta, se procedió, como de costumbre al izamiento de la Bandera Nacional y a la escucha del Himno Nacional interpretado por el Difunto Eterno. Este “solemne acto” estuvo presidido por el General Comandante de la instalación, el coordinador del CNE, los miembros de mesa y testigos afectos al régimen. Los de la oposición, todavía permanecían en la puerta de entrada, porque los guardias de turno no los dejaban pasar a pesar de tener sus credenciales en orden…..esperamos que el comandante nos lo ordene, era su lacónica respuesta a las preguntas de los afectados.

No podían faltar, las palabras o el discursito del comandante……”Aquí no se habla mal de Chávez, ni de Maduro, ni de Padrino, ni de Diosdado, etc,etc,etc.” quien lo haga ¡¡¡Aquí no vota y va preso!!! Los presentes, de seguida gritaron Chávez Vive y se abrazaron unos con otros…..Vamos a ganar.

Instaladas las mesas, con la incorporación incompleta y tardía de los testigos de la Unidad…..se dio comienzo al proceso de votación o mejor dicho a la Operación Morrocoy. Un sargento, se dirigió a los ciudadanos que estaban en la cola esperando su turno para votar, como si fueran simples reclutas…..Atención, los que van a votar en la Mesa #1 del Liceo Agustín Codazzi síganme a paso redoblado…..y acompañaba la marcha, con el tradicional cántico “izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda” hasta llegar al recinto en donde estaba la mesa.

En la puerta de entrada, se formó un bululú, porque no dejaban entrar a los periodistas. Frente a ello, el comandante de inmediato ordenó que solo entraban los de VTV, medio de comunicación que según sus palabras trasmitían información veraz, los demás, son palangristas del imperio y no pasarán, gritaba iracundo el comandante…..que me denuncien en la SIP o en donde les dé la gana, pero, en este recinto no entran.

Mi general, dijo uno de los soldados, las personas que están en la cola se quejan de que llevan más de tres horas parados y no han podido votar, ¿qué les digo?

-No le digas un coño…..vamos a generar una Vía Express solo para los que tengan el Carnet de la Patria…..los demás que se jodan y sigan esperando.

El comandante, no dejo de mostrar su cara de felicidad, cuando comenzó a llover. Seguro que esos escuálidos se van pal carajo y no vuelven, le dijo a sus lugartenientes.

Pero que va, los ciudadanos permanecieron en sus puestos a pesar de las inclemencias del tiempo y con dignidad democrática ejercieron su derecho a votar……madre arrechera agarró el comandante.

A la hora del cierre, la coordinadora del CNE le pregunta al comandante que iban a hacer. La respuesta no se hizo esperar…..Yo cierro cuando me dé la gana, en este cuartel la ley soy Yo. Si no hay gente en las colas, procedan a traer los autobuses con los colectivos que estamos rotando por varios centros para que voten.

Al final, creyendo que se la estaba comiendo, ordenó el cierre…..y comenzó el escrutinio.

Al cabo de media hora, se acerca uno de los sargentos troglodita, para informarle ¡¡¡Que los resultados daban ganador al candidato de la oposición!!!....Nos jodimos, mi general.

-Campaneando un whisky, se dirigió al sargento para decirle: Tú crees que nosotros somos pendejos. No le pares bola a esos resultados…..espera a que Tibisay hable y verás como vamos a arrasar en estas elecciones…..Gobernaciones o Muerte es la consigna.

Sargento, regrese a la mesa y dígale a nuestros funcionarios que retarden lo más posible las entregas de actas….y si no las entregan, mejor.

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El régimen atrabiliario de Nicolás Maduro después del fraude del 15-O –con resultados electores que nadie cree- pretende maniobrar con el reconocimiento de los recién electos Gobernadores ante la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, para simular una creíble legitimidad de una acción política que violó sobradamente todo el pacto constitucional vigente. Es decir, el régimen en su locura y miedo a la real expresión de la voluntad del ciudadano elector ha estimado que pueda aprovecharse de la descomposición que muestra la MUD, para terminar de imponer vía la infra-política la ANC y con ello avanzar hacia otros procesos electorales, en lo que ya se imagina potenciará sus adherencias anclados en el fraude del 15-O.

El régimen autocrático militarista se ha envalentonado, de espaldas a la realidad política reta a la Constitución y a los millones de ciudadanos que estamos firmemente convencidos de la real necesidad de reinstalar la democracia. El régimen pareciera desconocer la situación de violencia y juega de nuevo a la conflictividad, escondiéndose en la tregua electoral previa al 15-O. Pretende además, enterrar el dolor y sacrificio de la juventud del siglo XXI, juventud que ha sellado el reclamo de la democracia con la proclama “La lucha de pocos vale por el futuro de muchos”, cuando se arrebata con otra arbitrariedad el esfuerzo de muchos dignos votantes que estamos en pie por la libertad. El régimen está claro que ya no es mayoría social y menos mayoría electoral.

El régimen criminal se olvidó y quiere que los demócratas orillen los resultados luctuosos de los 120 días de guerra civil, en los cuales Padrino López y sus secuaces más la tregua electoral del 15-O conforman un tiempo crítico para terminar de asaltar lo poco que queda de democracia. Juega el régimen criminal al destrozo del gentilicio venezolano y atiza a grupúsculos extremistas que confunden la política con la guerra, para disimular el crítico momento donde con el predominio de la miseria y la confusión realizarían el “asalto final”… Así mismo, “asalto final” que es el término de la perversión instalada por los golpistas del 4F y 27N que todavía siguen convencidos que la política tiene que subordinarse a la violencia del militarismo. Para ello es condición suficiente terminar de vaciar de contenido político al sagrado acto ciudadano del voto.

El régimen en y con esta maroma peligrosa se juega también lo que queda de paz social y, en un cálculo criminal y avieso, está presto para atizar las reacciones que producirían ciertamente en los críticos estados donde en contra de todo pronóstico vencieron las fuerzas democráticas. El régimen activa la violencia, desorden y tragedia que es lo propio de este bestiario, primitivo y alocado que está en cuenta que no gana elecciones, pero que además el 80% rechaza su presencia como régimen autocrático.

El régimen hoy mismo privilegia su maniobra promoviendo la Asamblea Constituyente como espacio fraudulento en el cual los gobernadores recién electos sean reconocidos, desprecia la apuesta ciudadana de retomar las calles, con lo cual regresaríamos a la violencia política, y otra vez a la guerra civil que planificó desde octubre de 2016 al prohibir el Referéndum Revocatorio sin importarle la paz social. El régimen inmoral se aparta de la maquinaria constitucional y la ahora renombrada paz, estimulando otra vez el Plan Zamora 200 y sus bestiarios para crear pánico, terror y miedo sobre el venezolano. Miedo para que se sientan cerca de la destrucción y el daño que infringirían los armados a toda una sociedad que revira y aspira democracia. El régimen y su Plan Zamora 200 creen que ya tienen hociqueada a la República.

El régimen y su maniobra sobre el 15-O, sus resultados y la fraudulenta Asamblea Constituyente muestran otras equivocaciones de este bestiario político que ya está listo para recurrir a la violencia, y dejar claro otra vez que –aunque el cuerpo armado no es un instrumento de autoridad- el régimen lo usa para lograr el dominio-sumisión. Un régimen sin autoridad, arbitrario y cobarde que ha llegado al extremo de generar provocación sobre un ciudadano que no lo respeta, pero sí lo desprecia. Esta maniobra y pretensión alrededor del 15-O y la ANC como cálculo político equivocado puede perfectamente percutir la Explosión Social, además de hacer crecer una confrontación indeseada que pudiera marcar y sellar el 15-O como una fecha trágica para la República.

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 17 de octubre de 2017

 3 min