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Opinión

Carlos Malamud

En toda América crece la preocupación por Venezuela. El abultado resultado de las elecciones regionales, a lo que se suman las repercusiones continentales provocadas por el agravamiento de la crisis económica y el desborde de la violencia, ha incrementado la atención de los gobiernos latinoamericanos. Algunos países limítrofes, como Colombia y Brasil, ven como miles de venezolanos cruzan constantemente sus porosas fronteras, una cifra que crece a diario. Esta corriente migratoria también se aceleró en otros países de la región, como Argentina y Chile. De ocurrir un desborde violento o agravarse la crisis humanitaria las repercusiones en el conjunto de América Latina serían considerables.

Hasta hace un par de años la mayoría de los gobiernos de la región despachaban como “asuntos internos” cuanto ocurría en Venezuela y aplicaban la doctrina de la no injerencia. Las cosas empezaron a cambiar con la muerte de Hugo Chávez, pero la elección de Mauricio Macri y la intensificación de la represión bolivariana aceleraron el proceso. El recorte de poderes de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, el rechazo del referéndum revocatorio, la postergación de las elecciones (las regionales recién celebradas deberían haberse convocado en diciembre de 2016) fueron restando apoyos. Sin embargo, aún permanecen firmes las amistades tejidas en torno al ALBA (Alianza bolivariana de los pueblos de nuestra América) y a Petrocaribe.

La elección de la Asamblea Constituyente, un autogolpe de los sectores más duros del régimen, terminó de inclinar la balanza y llevó a buena parte de los líderes latinoamericanos a denunciar los actos dictatoriales de Nicolás Maduro. También fue importante la actuación de Luis Almagro, el secretario general de la OEA (Organización de Estados Americanos) que intentó aplicar infructuosamente la “carta democrática” al gobierno de Caracas. Las sospechas de fraude en las elecciones del 15 de octubre han agravado las percepciones y han aumentado las presiones para que los gobiernos de la región “hagan algo”.

En los últimos meses buena parte de los presidentes latinoamericanos optó por adoptar una postura de mayor firmeza. Enrique Peña Nieto asumió un papel más activo, e incluso Juan Manuel Santos, que durante tiempo guardó un prudente silencio por la influencia negativa que podía tener Maduro en las negociaciones de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia reconvertida en Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común), cambió de postura. Pedro Pablo Kuczynski convocó en agosto una reunión de cancilleres americanos para abordar una situación cada vez más grave. El resultado fue la Declaración de Lima, respaldada por 17 países, que condenaba la ruptura del orden democrático en Venezuela, no reconocía a la Asamblea Constituyente y otorgaba su pleno respaldo al Parlamento “democráticamente electo”. De allí surgió el llamado Grupo de Lima, integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Después del fracaso de la negociación impulsada por Ernesto Samper, secretario general de Unasur, debido a su claro apoyo a Maduro, el presidente Danilo Medina intentó retomar el diálogo en República Dominicana, contando incluso con el ex presidente de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el respaldo de Bolivia, Nicaragua, Chile y Paraguay, que teóricamente debían facilitar y garantizar un diálogo que finalmente no cuajó.

Tras las recientes elecciones regionales el Grupo de Lima emitió un comunicado señalando que es urgente impulsar “una auditoría independiente de todo el proceso electoral [venezolano], con el acompañamiento de observadores internacionales especializados y reconocidos”, con el objetivo de “aclarar la controversia generada sobre los resultados de dicho comicio y conocer el verdadero pronunciamiento del pueblo venezolano”.

Solo la convergencia de la presión internacional, especialmente la latinoamericana, y la movilización de la oposición pueden desbloquear una situación que se degrada cada día. Pero para ello es necesario mejorar la coordinación tanto con Estados Unidos como con la Unión Europea (UE). Sin embargo, la capacidad de presión de la comunidad internacional seguirá siendo limitada mientras Rusia y China sigan sosteniendo al régimen venezolano de una u otra manera. De momento, solo Cuba puede reencauzar y solucionar tamaña crisis. Y si bien Raúl Castro tiene la llave para desactivar el conflicto, es de temer que de momento opte por no hacer nada, dado todo lo que perdería si cambian las cosas en Venezuela, incluyendo la por ahora impensable convocatoria de elecciones presidenciales en el corto o medio plazo.

19/10/2017

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Tal como se anunció, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) designados por la Asamblea Nacional (AN) el pasado 21 de julio se instalaron como “tribunal en exilio” en una ceremonia celebrada en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Recordemos que estos funcionarios fueron nombrados por el parlamento en sustitución de los designados ilegalmente en diciembre de 2015. Sin embargo, ese acto de la AN fue decretado nulo antes de su celebración por la Sala Constitucional del TSJ en sentencia n.° 545. En el fallo también se advirtió que los magistrados juramentados incurrirían en el delito de “usurpación de funciones” previsto en el artículo 213 del Código Penal. Al mismo tiempo, el Presidente de la República los amenazó con castigarlos uno a uno.

Posterior al acto legislativo se inició una cacería de brujas por parte los agentes de inteligencia del Estado, por lo que algunos magistrados se vieron forzados a exiliarse o pedir asilo político en embajadas como Chile y México. El caso más emblemático fue el de Ángel Zerpa, quien fue detenido de manera arbitraria por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y retenido en El Helicoide en Caracas durante varios días.

Son precisamente los magistrados que se encuentran en el exilio los que pretenden instalar el TSJ en la OEA.

Como instancia y voz defensora de los derechos humanos y el respeto a la Constitución y leyes venezolanas, Acceso a la Justicia considera conveniente aclarar algunas dudas que flotan sobre la constitucionalidad y legalidad de este evento.

Vale precisar que los magistrados electos por la AN no configuran un “nuevo TSJ” ni mucho menos se trata de uno paralelo. De hecho, el parlamento sólo eligió a 13 magistrados principales y 20 suplentes para suplir a los nombrados de manera “exprés” en 2015.

Así mismo, para conferir a los seleccionados la condición o investidura de magistrado del TSJ, aparte de la juramentación que tuvo lugar en sesión de la AN en la plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, en Caracas, hizo falta el requisito de toma de posesión de sus cargos dentro de los diez días siguientes (artículo 40 Ley Orgánica del TSJ), lo cual no pudieron hacer por la persecución que han sufrido.

Luego, es importante tener en cuenta el principio de la territorialidad o espacio geográfico, el cual es significativo en el derecho constitucional venezolano y está consagrado de manera expresa en el artículo 6 de la Carta Magna.

El texto constitucional establece que es la ciudad de Caracas el asiento de los órganos del Poder Nacional, sin menoscabo que el ejercicio de las funciones de los órganos de ese poder pueda ser ejecutado en otros lugares de la República pero siempre dentro de los límites geográficos del territorio nacional. En esta misma forma, el artículo 6 de la Ley Orgánica del TSJ dispone que la ciudad de Caracas es “el asiento permanente del Tribunal Supremo de Justicia, sin perjuicio de que, en Sala Plena, resuelva ejercer provisionalmente las funciones del Tribunal en otro lugar de la República”.

Dicho en otros términos, para que las decisiones que adopten los agentes o funcionarios legítimamente investidos sean válidas y eficaces deben estar sujetas al cumplimiento de este principio que delimita geográficamente el ejercicio de las funciones de los órganos de los poderes del Estado. Jurídicamente, por tal razón, no sería viable sostener que los magistrados que “se instalen en el exilio” tengan jurisdicción para actuar o ejercer competencias —asignadas por la Constitución y las leyes venezolanas— desde el exterior, como tampoco podría predicarse que las decisiones que tomen fuera del territorio tengan ejecución real en Venezuela.

A juicio de Acceso a la Justicia, la celebración del acto en la OEA sin duda reviste importancia histórica, además de representar un respaldo internacionalmente significativo para el país, pero esto exige al mismo tiempo tener muy en cuenta las precisiones jurídicas descritas, especialmente a la hora de crear o alimentar alguna expectativa o esperanza en la población venezolana, ávida por encontrar una pronta solución a la grave crisis política, económica y social que atraviesa.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Frente al panorama antes expuesto no parece fácil encontrar una salida a la crisis que atraviesa la población venezolana. La situación es muy compleja, sobre todo si se añade la pérdida de la esperanza que se respira en cada rincón del país.

Es obvio que los venezolanos queremos un cambio político que permita solucionar la ingobernabilidad en que vivimos, pero nuestro futuro depende mucho de lo que está pautado por la propia Constitución y los mecanismos que ella nos ofrece como ciudadanos que somos, y por ningún motivo deben ser desestimados a pesar de la ignominia patrocinada por los poderes Ejecutivo y Judicial.

Enlace a la nota: https://goo.gl/L8TUJV

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El 17 de octubre en Caracas, se produce en el Nuevo Circo un concurrido mitin, donde intervinieron los dirigentes políticos: Rómulo Betancourt y Leonardo Ruiz Pineda. En este acto, Betancourt, sobresalió con una frase lapidaria, la cual indicaba que los planes conspirativos contra el Gobierno del General Isaías Medina Angarita, se habían activado: “Acción Democrática es un partido para tomar el poder, todo el poder y no una parte de él”.

El mitin del Nuevo Circo, pudiera decirse que fue el preludio del Golpe de Estado, que se produjo al otro día, el 18 de octubre de 1945. En el libro “Entre Golpes y Revoluciones” del historiador, Jesús Sanoja Hernández, encontraremos que la ciudad de Caracas y su Ávila, despertaba como todos los días, con suave brisa, pero con la diferencia que esa mañana, un grupo de militares comprometidos en una conspiración, se sienten descubiertos y son arrestados, entre otros, los Mayores, Marcos Pérez Jiménez y Julio César Vargas.

Más tarde el Mayor Carlos Delgado Chalbaud, toma la Escuela Militar junto al Teniente Edito Ramírez, quien arenga a los cadetes y los arma. Ya en la tarde el teniente Miguel Nucete Paoli, se apodera del Palacio de Miraflores. Media hora después el teniente Ramón Norberto Zambrano, se alza en el Cuartel San Carlos. El presidente Medina acude al Palacio de Gobierno, pero le es imposible entrar, ya habían sido detenidos por los insurrectos: el ex presidente Eleazar López Contreras, el ministro Arturo Uslar Pietri, Mario Briceño Iragorry, Jóvito Villalba y el Monseñor Jesús María Pellín. Los rebeldes indican que el signo del movimiento es democrático-cívico-militar.

Aquel 18 de octubre, Rómulo Betancourt, aseguró la Presidencia de la Junta Revolucionaria, con un fuerte apoyo de los “Alpargatudos”, en su primer y corto gobierno. Rómulo no era hombre de cuartel, pero pudo llegar al poder gracias al apoyo de la Unión Patriótica Militar, liderada por Marcos Pérez Jiménez. Con la caída del gobierno democrático de Isaías Medina, por parte del movimiento, llamado también, Revolución de Octubre, se cocinaba sin saberlo, la peor dictadura que tres años más tarde, quebraría parte del alma nacional, durante diez años del oscuro régimen perejimenista.

Recuerda Jesús Sanoja Hernández, en su obra aquí citada, como en enero de 1949, apenas unos meses después del golpe, Delgado Chalbaud, a su diestra Pérez Jiménez y a la izquierda el agresivo Lovera Páez, razonó el cambio violento de gobierno, diciendo que las Fuerzas Armadas, se habían visto en la obligación de asumir el mando para impedir los “ímpetus de disolución”, y recalcó que la misión de la Junta Militar, era la de hacer un gobierno transitorio, realmente provisional; pero su asesinato en noviembre de 1950, en vez de confirmar la provisionalidad y ceder paso a un gobierno democrático, fue la antesala del gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

Antonio Barreto Sira, Ramón Guevara, Alfredo Díaz y Laidy Gómez, no estuvieron metidos en aquella adeca revolución de octubre, impulsada por Rómulo Betancourt, para nada, ellos son los nuevos gobernadores adecos, electos por el pueblo. Tenía razón su fundador: “adeco es adeco hasta que se muera”. Al parecer, este partido no busca todavía morir en paz, porque ni las amenazas de freírlos en aceite, ni de haberlos culpado de hasta la muerte de Consuelo, en tiempos de la cuarta república, ha sido obstáculo para que se hayan alzado con cuatro de las cinco gobernaciones conquistadas, en el peor proceso electoral de nuestra era democrática.

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Lester L. López O.

Los resultados electorales de las recientes elecciones regionales, para la oposición nacional, son un claro ejemplo de las consencuencias de carecer de una estrategia con visión de largo plazo basada en la multiplicidad de factores que intervienen en un momento electoral con las caracteristicas del que acaba de finalizar, pero que seguramente se repetiran para el caso de las municipales, si el régimen decide seguir adelante en función de los resultados obtenidos en estas últimas, por lo que voy a aventurar algunas consideraciones que pudieran ser relevantes para el futuro:

1. La diferencia de votos de la oposición entre las elecciones parlamentarias del 2015 (7Mill. + ) y las actuales regionales (4 Mill.+) es de casi 3 millones, según las cifras que aportó el abanderado de AD en un programa televisivo vespertino del 17-O mientras que la votación del oficialismo en ambas elecciones se mantuvo práticamente igual por encima de los 5 millones de votos. Es decir, efectivamente hubo una marcada abstención en las filas opositoras ya que la participación electoral en 2015 fue ligeramente superior al 74% mientras que en la reciente fue de 61%, ese 13% de diferencia jugó en contra de la oposición.

Entonces la pregunta es ¿Por qué de la abstención? :

a) el gobierno y la propaganda oficial hizo todo lo posible para inducirla aprovechando las discrepancias originadas por la misma oposición al momento de decidirse por participar en las elecciones;

b) las maniobras de cambiar y mudar los centros de votación donde tradicionalmente gana holgadamente la oposición en los diferentes estados, no sustituir en las tarjetas de votación a los candidatos ganadores en la primarias de la oposición, con otros retardo y decisiones del CNE ;

c) las elecciones primarias realizadas por la MUD de forma improvisada y con la participación disminuida de los votantes dio como ganadores a aquellos que tenían una mejor organización electoral, pero que no necesariamente gozaran de la simpatía del resto de los votantes de la sociedad civil, estas situaciones, donde se presentaron, indujero una mayor abstención y;

d) la convicción de la mayoría de los electores de la oposición de que eligiendo nuevos gobernadores no se soluciona la crisis, sino cambiando al gobierno, la idea de que al régimen hay que debilitarlo paulatinamente y las elecciones son un medio y no un fin, no ha sido internalizada completamente;

2. En consecuencia, esos tres millones de votos simpatizan con la oposición democrática, pero son volubles y no estan dispuestos a solidaridades automáticas, por lo que la dirigencia política tiene que mejorar su discurso y actuación de cara a estos electores;

3. Es una realidad que el oficialismo a pesar de la situación de crisis y de que las encuestas digan que existe un rechazo de más del 75% a la gestíón del régimen tienen mas de 5 millones de votos consecuentes o de alguna manera “amarrados”;

4. A pesar de la mala gestión, el régimen hace llegar un mensaje populista constante de paz y de esperanza a sus seguidores con el ventajismo que significa el control de los medios de comunicación y la propaganda oficial, mientras que el mensaje de la oposición democrática continua siendo difuso en su alcance y alejado de las necesidades de la población;

5. Finalmente, durante el proceso eleccionario, la MUD mostró más diferencias entre los factores políticos que la conforman, que una verdadera estrategia unitaria que apunte al cambio del gobierno. Los postulados obtenidos de la consulta del 16J con más de 7 millones de votos, a excepción de la elección de los magistrados ahora en el exilio, lo demas parecen que pasaron al olvido.

Conviene entonces que ante una eventual convocatoria a unas elecciones municipales, la MUD ya debe tener previstas las elecciones primarias donde sea necesarias, así como los consensos posibles, para empezar. Pero antes que eso, se debe tener claro una visión unitaria y clara donde el cambio del régimen necesariamente deberá pasar por un proceso de negociación que conduzca a un gobierno de transición democrática y esa, debe ser la lección principal.

@lesterllopezo

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Arichuna Silva Romero

I

“La vida siempre hace tambalear las fórmulas. La derrota puede revelarse como el único camino hacia la resurrección, a pesar de sus fealdades. Sé bien que para crear el árbol se condena una semilla a pudrirse. El primer acto de resistencia, si se produce demasiado tarde, siempre es perdedor. Pero es el despertar de la resistencia. Tal vez un árbol salga de él como de una semilla”.

Antoine de Saint-Exupéry (1900 – 1944)

De su libro "Piloto de Guerra"

Cuando Antoine de Saint-Exupéry escribía el libro “Piloto de Guerra” (una especie de bitácora de vuelo), durante la Segunda Guerra Mundial, no sólo enfrentaba el terror que significaba cada misión en medio del fuego de artillería antiaérea y de un cielo infectado de aviones cazas nazi, sino la impotencia y el miedo que le daba el Estado Mayor francés, por no tenerle clara la estrategia ante el enemigo. Por ello, pensó en algún momento que: “para que esto se parezca a una guerra es necesario sacrificar vidas inútilmente”.

Los señores que nos representan en la oposición bajo las siglas MUD, por lo visto, nunca han tenido una estrategia unificada frente al Estado oprobio que impera. Por eso, nos han sacrificado todo este tiempo.

II

La ocasión electoral vivida el 15 de octubre, así lo demuestra. Lo primero que se vio fue que salieron sonrientes con ánimo de triunfo. Muy confiados que los soldados que tenían en el frente como miembros y testigos en los centros de votación, cumplían cabalmente con sus tareas asignadas; y que, sus leales electores que habían decidido ir a sufragar, votaban en condiciones democrática óptimas.

Mientras sucedía eso, la incertidumbre orquestada por el régimen, avanzaba sigilosamente. Llegó la lluvia y la noche. Y el oficialismo, en asechanza, esperaba. Entonces, salieron nuevos rostros, en esa oportunidad sin sonreír, a decir que: “tenemos serias sospechas por los resultados que anunciará el CNE”. Ya estábamos sitiados. Y acto seguido, y sin esperar hasta altas horas de la noche, vino la estocada final –muy rápida–, del samuray CNE.

III

En los días venideros, veremos si prospera una auditoría que muestre los votos y actas a favor, dejados en el teatro electoral por un pueblo demócrata –que vejado, pero esperanzado–, se trasladó en masa; muchos de ellos en mermada capacidad física (algunos en silla de ruedas), para ejercer su derecho constitucional en muchos centros paupérrimos y hacinados ordenados intencionalmente por el Poder Electoral.

Para que finalmente llegue un nuevo día –en que felices y contentos–, volvamos a retomar la senda de lucha mediante una estrategia unificada (que pensábamos existía) y muy unidos, como lo pidieron nuestros seudo estrategas de la MUD, en la voz del alcalde Gerardo Blyde.

IV

“La victoria es el principal objetivo de la guerra. Si se pospone demasiado, las armas se embotan y la moral decae…

SUN TZU

El Arte de la Guerra

Arichuna Silva

Tcnel(Av) retirado

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La ruptura del orden constitucional y democrático del país impide que la elección del 15 de octubre de 2017 tenga como centro de su oferta y campaña electoral el mejoramiento del diseño Federal de Estado y la promoción de la descentralización como herramienta para la profundización de la democracia, en el marco de un política nacional como lo establece la Constitución vigente.

Si estas elecciones se realizaran en condiciones normales, por ejemplo, la sociedad civil del estado Aragua podría estar debatiendo de manera abierta, plural y respetuosa, una propuesta de descentralización política y administrativa del Poder Judicial, respaldada por la Constitución del Estado Aragua, en coherencia absoluta con el artículo 269 de la Constitución Nacional.

Cuando en el Estado Zulia, Juan Pablo Guanipa, candidato a gobernador se compromete a defender la descentralización desde la Gobernación del Zulia, está reivindicando su compromiso con la Constitución del Estado Zulia, en cuyo contenido expresamente se reconoce como un mandato la consolidación de la descentralización.

Precisamente, la Constitución del Estado Zulia para complementar ese mandato, delegó en el Consejo Legislativo Regional la tarea de promover vía iniciativa legislativa ante la Asamblea Nacional la profundización de la descentralización de competencias y servicios del gobierno central hacia el estado Zulia y sus Municipios.

Otras dos constituciones estadales, específicamente la del Estado Aragua y la del Estado Táchira, reconocen que los gobernadores y los consejos legislativos regionales son actores y facilitadores políticos en la promoción de la descentralización como política nacional.

No cabe duda que en el diseño institucional del orden constitucional y democrático aún vigente, los gobernadores y legisladores regionales son actores efectivos del proceso político de profundización de la democracia a través de la descentralización y de mejoramiento permanente del modelo federal de Estado.

“Con la descentralización nos estamos jugando la democracia”, dijo en enero 1994 Allan Brewer-Carías, en su mensaje como Ministro de Estado para la Descentralización al Congreso de la República de Venezuela. Dos décadas después, esa frase cobra especial relevancia en la reflexión ciudadana sobre las elecciones regionales y en el reclamo que debe hacerse para lograr completar la elección regional con la renovación de los consejos legislativos regionales, sin olvidar las elecciones municipales.

En este sentido, es oportuno destacar que el artículo 2 de la Ley de Regularización de los períodos constitucionales y legales de los Poderes Públicos Estadales y Municipales, publicada el 23 de diciembre del año 2010, mediante Gaceta Oficial Extraordinaria No. 6.013, exige expresamente que las elecciones de gobernadores y legisladores regionales se hagan de manera conjunta.

El CNE, excusándose en una solicitud de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ilegítima e inconstitucional[1], decidió ignorar y violentar ese artículo 2 de la Ley citada en el párrafo anterior, reprogramando las elecciones regionales al 15 de octubre de 2017.

Qué diferencia tan clara la respuesta del CNE a la solicitud de la ANC sobre las regionales, y la que en su momento dio al pueblo soberano en ocasión de la solicitud del referendo revocatorio, luego del proceso de expresión de voluntad del 1% por entidad federal.

Con esa decisión de reprogramar la elección y violentar la Ley, Tibisay Lucena, en su condición de Presidenta del CNE, concreta en la práctica, la subordinación del Poder Electoral ante la ilegítima e inconstitucional ANC, tal y como expresamente lo señala la propia ANC en el supuesto Decreto mediante el cual reprogramó las elecciones regionales.

Hay que advertir que a lo largo de estos meses los Poderes Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral, con la excusa de ser ratificados por la ilegítima e inconstitucional ANC, han expresado su voluntad de subordinarse a esa Asamblea del PSUV y, en consecuencia, se ha profundizado la ruptura del orden constitucional y democrático en Venezuela.

Con estas elecciones regionales los gobernadores deben asumir, en el marco de un espíritu democrático, el desafío de impulsar la descentralización como proceso político y como un elemento más del cambio político, rescatando así las palabras con las cuales, en 1994, el entonces ministro Brewer Carías describió el proceso descentralizador que se desarrolló en aquellos tiempos.

Todos sabemos que la estrategia electoral es necesaria pero no suficiente. La defensa de la descentralización y la reivindicación del modelo federal de Estado reclama que la sociedad civil también se comprometa en su defensa con la misma energía, pasión y disciplina con la que se asume los procesos electorales y la defensa de los derechos electorales, sin descuidar el ámbito electoral y social.

Sin duda alguna, la elección de nuevos gobernadores incorporará nuevos facilitadores políticos a un proceso que persigue la restitución del orden constitucional y democrático del país.

En tal sentido, y en el marco de los primeros 100 días de gestión, los gobernadores electos por la Unidad podrían tomar la iniciativa de incorporar a los alcaldes, concejales en funciones y a legisladores regionales de la Unidad, para presentar al país y a sus electores un Pacto Federal por la defensa y restitución de la descentralización y la democracia.

Ese pacto vendría a complementar el Acuerdo que aprobó la Asamblea Nacional en Defensa de la Descentralización el 7 julio de 2016. Deberían ambos documentos servir para consolidar una hoja de ruta que impulse un gran debate nacional, que contribuya con la necesidad de retomar con disciplina el 333 y 350 de la Constitución a los fines de restituir la vigencia de la Constitución y del orden democrático.

Pareciera oportuno y útil, a los fines de encontrar un elemento de cohesión de la sociedad venezolana, que los gobernadores asumieran la facilitación de un proceso de diálogo, negociación y construcción de consensos sobre el proceso de descentralización, para lograr desde cada entidad federal, una propuesta concreta, viable y sólida de descentralización, que complemente las ideas y propuestas para un gran Proyecto de País que logre sustituir definitivamente el Plan de la Patría 2013-2019.

Un Pacto Federal en Defensa de la Descentralización y de la Democracia podría contribuir a lograr un mayor nivel de cohesión en la sociedad civil, que fortalezca el espíritu unitario, en esta etapa en la cual el espíritu democrático debe fortalecerse para recorrer el camino de obstáculos que debemos recorrer hasta lograr el cambio político que el país reclama.

Es el momento de que las constituciones estadales abandonen los estantes y recuperen un espacio efectivo, para a través de ellas, intentar comprender mejor el valor de la federación. Pero además, es oportuno y urgente que asumamos la descentralización como el principio constitucional sobre el cual edificar la propuesta de país alternativa, viable, para restituir el orden democrático.

Politika UCAB

14 de octubre de 2017

 5 min


Llegó el momento de la verdad, y de pensar en un mecanismo de acción que permita un desarrollo agrícola con miras a maximizar el proceso productivo de Venezuela, a apostar por un “Acuerdo Nacional que permita el aseguramiento de la alimentación de nuestro pueblo y una Agricultura verdaderamente Sustentable y Sostenible”

Hay que dejar la retórica y hacer que las políticas para el sector sean reales, sinceras y manejadas por profesionales que realmente conozcan al sector. Los ineficientes deben quedar fuera de este negocio. Zapatero a su zapato.

Hay que contar con los agricultores que han estado en este negocio y han tenido éxito. Debemos optimizar las capacidades competitivas de los pequeños y medianos productores del país. Es prioritario mejorar la economía y el nivel de vida de las familias campesinas.

Hay que lograr que la agricultura produzca los alimentos para los Venezolanos, que haga un verdadero aporte al Producto Bruto Interno (PBI), y genere a mediano plazo un % importante de alimentos para las exportaciones totales.

– Propongo una estrategia para el desarrollo del Sector Agrícola de nuestra Venezuela, una estrategia que se enmarque en el proceso de fortalecimiento del trabajo articulado entre las municipalidades, gobiernos regionales y gobierno nacional. Debemos buscar que la estrategia del desarrollo para el “Sector”, beneficie a la mayor parte de agricultores y de sus familias.

Es urgente incrementar la rentabilidad agrícola y fomentar el manejo sostenible de los recursos. Hay que coordinar acciones con el sector privado, y dejar el miedo de trabajar con gente que realmente sabe producir. La agricultura debe ser un “Sector Prioritario”, y fuera de toda manipulación política.

La estrategia que propongo incluye programas de capacitación para jóvenes, adultos, familias y profesionales – Crear el Instituto Nacional de Capacitación Agrícola-. Llevar la asistencia técnica a todas las comunidades rurales y agro-productoras , repotenciar y modernizar el parque de maquinarias y aperos agrícolas, impulsar la ganadería mayor y menor, construir y ejecutar proyectos rentables y reales, “Banco de Germoplasma” con todos los aspectos necesarios para ponerlo al servicio de los productores. Reforzar y organizar programas de financiamiento agrícola y el subsidio para aquellos productos e insumos de importancia máxima para la Seguridad Alimentaria.

Es hora hacer caso omiso a pseudo-técnicos ineficientes de la agricultura en Venezuela, y permitir que el Sector Agrícola sea manejado, dirigido y gerenciado por la gente que sabe cómo se produce y cuáles son las estrategias para lograr el abastecimiento nacional. Basta de instituciones manejadas por personas que no están preparadas y desconocen profundamente el área. Venezuela necesita seriedad en el desempeño de las políticas dirigidas al Desarrollo Sustentable y Sostenible de nuestra agricultura.

Para los venezolanos conscientes del hecho por el cual necesitamos más producción y menos retórica; la agricultura es parte fundamental del sector económico primario junto con la ganadería, y es una de las bases más importantes para el crecimiento de la economía venezolana.

Debemos por obligación y por necesidad, fomentar una real y honesta seguridad alimentaria e impulsar la economía del país.

Es hora de que las políticas dirigidas al “Sector Agrícola”, en todos sus ámbitos (nacional, regional, local) se conviertan en herramienta imprescindible para el desarrollo, no debe haber dudas respecto a que la agricultura es el medio más eficaz para la reducción de la pobreza, especialmente para la coyuntura que atraviesa el país.

La agricultura es por excelencia la fuente primaria de alimentos y es un medio importante para la generación de empleo para toda población. ESTO NO DEBE SER DIFíCIL DE ENTENDER.

PERSPECTIVAS PARA EL 2018:

Cómo veo las perspectivas del crecimiento agroindustrial y del Sector Agropecuario de nuestra querida Venezuela, y sin querer ser negativo, pero si pragmático en mis opiniones y como profesional que le ha dedicado más de 30 años a este sector.

Las perspectivas de crecimiento para el sector agropecuario son negativas en caso de que no se cambie el rumbo actual de la economía y de las políticas dirigidas al Sector Agro-productivo en Venezuela y las explico por lo siguiente:

Durante el año 2017, la demanda de alimentos continuó siendo un factor desgarrador para el país. Para el 2018 la producción seguirá disminuyendo y dependiendo de una importación que cada día se hace más difícil por la situación financiera del país, y por un control de cambio que hasta ahora lo que ha traído es hambre y miseria.

Los rubros como leche y derivados, carnes, aceites, harinas, y alimentos para animales, entre otros, seguirán en su aumento descomunal, sin mencionar el hecho por el cual, las importaciones privadas de alimentos e insumos para las agroindustrias ya no serán tan amigables, como lo fueron en pasados meses. Importar a un precio para que te obliguen a vender a un precio más bajo, no es lo que un empresario desea. Además, ya la gente consume solo aquello necesario para sobrevivir a esta desgraciada crisis.

Seguirá prevaleciendo una involución del sector agropecuario que ha venido mostrado una disminución a la par con otros renglones de la economía.

La necesidad de divisas por parte del gobierno, para sustentar la deuda externa e interna, así como el pago a proveedores sigue siendo un dolor de cabeza y un grave problema que nos pone en riesgo país.

El Gobierno no ha hecho un verdadero incremento en el gasto dirigido al sector agropecuario y los empresarios e industriales no encuentran un apoyo que les permita seguir invirtiendo. Tampoco se ha querido generar políticas diferenciadas para el Sector, ni para fortalecer la seguridad jurídica de las empresas, la seguridad personal de sus trabajadores, y menos para mantener el volumen de producción de las empresas.

La presión en cuanto a la demanda de alimentos, especialmente aquellos de consumo diario, los cuales tienen un muy bajo nivel de sustitución a nivel del país, será mucho mayor en el 2018. Dentro de éstos se encuentran los cereales, la carne y los productos lácteos. Repito: (a) no habrá divisas para importar. (b)El costo de mantenimiento de las empresas se incrementará.

La demanda de más alimentos por parte de la población será significativamente superior al presente. Esta situación no se arreglará con aumentos de salarios, y la inflación seguirá comiéndose al Sector industrial, comercial y afectará aun más la vida social del venezolano.

Como consecuencia, pienso que las dietas de los venezolanos se modificarán hacia unas dietas con menores niveles nutritivos, y los productos serán más Costosos – problema grave-.

Como digo las demandas por alimentos será muy alta, pero la producción seguirá siendo insuficiente y sin la posibilidad cierta de importación de alimentos a gran escala. Aunque suene exagerado, toda estrategia será aquella que normalmente se usa para casos donde hay guerras o desastres naturales. Quién invierte en estas condiciones.

Con este desolador panorama hay que buscar soluciones, nuevas políticas y nuevos nichos de mercado a explotar en el futuro. No será fácil. El éxodo de muchas empresas es un tema de darle importancia. Las preguntas son: qué nichos, para qué población, con cuáles insumos, con qué facilidades, y quiénes estarían dispuestos a invertir en un país donde no hay incentivos, y el poder adquisitivo es un desastre de grandes proporciones que se lo devora la inflación. Cómo mantener una empresa con leyes que no favorecen ni la inversión ni la seguridad jurídica.

El tema de manejo de tierra y agua es un factor importante en otros países, pero en Venezuela el tema de PRODUCCIÓN es lo que nos importa en este momento.

Los que seguimos día a día el comportamiento del Sector, vemos con preocupación que las hectáreas cosechadas en 2017, disminuyeron en todos los rubros, y aquellas que pudieron contar con un buen manejo de riego, no tuvieron los insumos y las semillas a tiempo.

Se estima que la producción de carne destinada al consumo continuará el declive de no tomarse correctivos serios y profesionales. De igual forma se espera que la producción de caña de azúcar y cultivos oleaginosos tengan una baja mayor a la experimentada hasta ahora.

En cuanto a producción de leche, el panorama no es diferente, y no lo será para 2018

Las variables anteriores colocan a Venezuela en un país no idóneo para aprovechar su potencial agropecuario e invertir en él.

La oportunidad de expansión de la oferta agropecuaria en Venezuela, no existe bajo éste panorama. (No se trata de que los momentos de crisis son buenos para invertir). En el caso de Venezuela en las actuales condiciones esto no es posible. Si tienes la voluntad de producir, la carencia de insumos y las políticas improvisadas y la toma de decisiones en manos de ignorantes que desconocen como se mueve la economía de un país, no te lo permite.

jorgeluisdruiz@gmail.com

Consultor Agrícola Internacional en Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria.

Octubre 2017

 6 min