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Opinión

Entrevista a Thomas Piketty, Economista especialista en desigualdades, París 2 de julio de 2016

Tras haber vendido en tres años 2,5 millones de ejemplares de su libro El Capital en el Siglo XXI, Thomas Piketty (Clichy, 1971) rechaza las continuas invitaciones que recibe para sumarse a la política activa. En esta entrevista en la fea y desangelada Escuela de Economía de París, donde es Director de Estudios, este especialista en desigualdades cuenta a periodista de cinco medios europeos que la xenofobia y el nacionalismo campan por Europa y están en el origen del Brexit. La canciller Angela Merkel y el presidente François Hollande, dice, debieran apoyarse en Syriza, el PSOE o Podemos, partido al que, según cuenta al inicio de la charla, vota su esposa, Julia Cagé, nacida en Metz pero con doble nacionalidad francoespañola.

Pregunta. ¿Ha llegado con el Brexit la catástrofe de la que usted alertó durante crisis griega?

Respuesta. Europa jugaba con fuego desde hace tiempo, especialmente en la zona euro. La crisis de 2008, la más grave desde la II Guerra Mundial, ha sido mal gestionada. Nos empeñamos en reducir el déficit demasiado deprisa y matamos la recuperación, el crecimiento.

P. Inglaterra no padeció ese error al estar fuera de la zona euro.

R. Europa ha fracasado y ha creado tensiones por doquier. Paradójicamente, Inglaterra salió mejor de la crisis, pero las políticas antisociales de David Cameron avivaron los resentimientos de las clases populares que ha llevado a una reacción irracional a base de xenofobia y estigmatización.

P. ¿Cómo salir del embrollo?

R. Ahora nadie parece haberse preparado para el Brexit. Tenemos la sensación de que, una semana después, todo el mundo navega a la vista. Pese a todo hay que recuperar la esperanza de poder construir algo nuevo a partir de este desastre. Un desastre para las generaciones jóvenes, que van a sufrir durante mucho tiempo las consecuencias de una opción elegida por la gente mayor.

P. ¿Cómo valora la respuesta dada por la UE al Brexit?

R. Ha sido totalmente insuficiente. Y hay asuntos pendientes importantes. Los costes causados por el secreto bancario suizo y mañana por los paraísos fiscales de la Corona británica y la opacidad de la City son considerables. Si no se hace, se alimenta el populismo. Me da miedo ver que a los dirigentes europeos les falta coraje.

P. ¿Y cómo debe transformarse la zona euro?

R. Soy partidario de un sistema bicameral: un Parlamento elegido directamente por los ciudadanos y otro que represente a los Estados nación con parlamentarios del Bundestag, la Asamblea Nacional francesa… El actual sistema no funciona ni funcionará jamás. En el Parlamento que propongo podría haber alianzas estratégicas, coaliciones ideológicas…

P. ¿Son los dirigentes políticos, y no solo británicos, responsables del Brexit?

R. Sí, sí. Y no solo los británicos. Francia no ha hecho nada en favor de los países del sur porque, con tipos de interés a cero…, mejor no cambiar. Claro que la actitud de Alemania ha sido insoportable y completamente irracional. Machacando la actividad económica del Sur, los prestamistas alemanes no van a conseguir que se les devuelvan los créditos. Hay una voluntad de castigar que denota dosis de nacionalismo.

P. ¿Por qué se opone a la política de austeridad?

R. Porque no funciona. Alemania es el país por excelencia que jamás ha devuelto su deuda. Por eso es paradójico ver que Alemania exige a Grecia que devuelva hasta el último euro. Europa se construyó sobre el olvido de las deudas, para que las nuevas generaciones no pagaran los errores de los antepasados.

P. ¿Y qué propone a nivel mundial?

R. Es necesario regular el capitalismo. Necesitamos instituciones democráticas fuertes para regular la deriva de desigualdades, para controlar la potencia de los mercados, del capital, al servicio del interés general. Es un error creer que a eso se llega de forma natural. Hay una especie de fe en la autorregulación de los mercados que es excesiva. En 1914, durante la primera mundialización, hubo una sacralización del libre mercado y la propiedad privada que creó fuertes desigualdades, tensiones sociales, aumento del nacionalismo y, de alguna manera, contribuyó al estallido de la I Guerra Mundial.

P. Y más recientemente ha llegado el dumping social, fiscal, financiero…

R. Sí. Y si no hay repuesta para detener esas desigualdades, la respuesta más fácil es el nacionalismo y la xenofobia. Y así surgen responsables políticos como Donald Trump, Boris Johnson o Marine Le Pen…gente muy privilegiada financiera y socialmente cuya única estrategia consiste en explicar a las clases populares blancas que sus enemigos son las clases populares mexicanas, negras… Distraen así la atención sobre las desigualdades y las derivan hacia desigualdades identitarias, culturales, religiosas.

P. Crecen movimientos xenófonos, pero también una izquierda radical, como Syriza o Podemos.

R. Yo lanzo una llamada a Hollande y Merkel para que se apoyen en Syriza, en Podemos, en el PSOE…en esos partidos de izquierda, más o menos radical. Vale, Alexis Tsipras no es perfecto, Pablo Iglesias no es perfecto, tampoco sus programas, hay imperfecciones en lo que cuenta, no tiene experiencia en el poder…, pero son mucho menos peligrosos que los nacionalistas polacos, británicos, húngaros…

P. ¿Ha seguido de cerca las dos elecciones en España?

R. Sí, sí. Ahora hay una situación casi ingobernable. Se ha fomentado el miedo a Podemos humillando a Syriza, humillando a Grecia, exigiéndole privatizaciones totalmente irracionales para vendérselas luego baratas a griegos ricos aliados de banqueros alemanes o franceses. Y lo han hecho para meter miedo a los electores de países como España. Lo importante es que un cambio en España puede originar un cambio en la zona euro. Francia, Italia y España suponen el 50% de la población de la zona euro. Y Alemania, el 27%. España, según sea pro o anti austeridad, cambia los equilibrios.

El País (España). 3 de julio de 2016

 4 min


En 2015, unos 5,9 millones de niños menores de cinco años, casi todos en países en desarrollo, murieron por causas fácilmente prevenibles o tratables. Y hasta 200 millones de niños y adolescentes no asisten a la escuela primaria o secundaria por causa de la pobreza, incluidos 110 millones hasta el nivel secundario inferior, según una estimación reciente. En ambos casos, se trata de un sufrimiento inmenso al que se podría poner fin con una modesta cantidad de financiación global.

En los países pobres mueren niños por causas (como el parto en condiciones inseguras, enfermedades vacunables, infecciones para las que hay tratamientos baratos como la malaria y deficiencias nutricionales) que han sido erradicadas casi por completo en los países ricos. En un mundo moral, dedicaríamos el mayor esfuerzo a poner fin a esas muertes.

Pero lo cierto es que el mundo hizo un esfuerzo a medias. Las muertes de niños pequeños se han reducido a un poco menos de la mitad de los 12,7 millones de casos registrados en 1990, gracias a un aumento de la financiación global para el control de enfermedades, canalizado a través de instituciones nuevas como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Cuando en 2000 recomendé la creación de un fondo de esas características, los escépticos dijeron que más financiación no ayudaría a salvar más vidas. Pero el Fondo Mundial demostró que se equivocaban: el dinero adicional evitó millones de muertes por SIDA, tuberculosis y malaria. Fue dinero bien empleado.

La razón por la que la mortandad infantil cayó a 5,9 millones y no a casi cero es que el mundo sólo proveyó alrededor de la mitad del dinero necesario. La mayoría de los países pueden atender sus necesidades sanitarias con presupuestos propios, pero los países más pobres tienen un faltante de financiación y necesitan unos 50 000 millones de dólares de ayuda internacional cada año para cubrirlo. Hoy la ayuda sanitaria internacional anda por los 25 000 millones de dólares al año. Son cifras aproximadas, pero otros 25 000 millones de dólares al año nos ayudarían a prevenir hasta seis millones de muertes anuales. Es difícil imaginar un negocio mejor.

Unos cálculos similares nos ayudan a estimar la financiación global necesaria para que todos los niños puedan terminar al menos la escuela secundaria. Hace poco, la UNESCO calculó que la “brecha de financiación” global en educación que habría que cerrar para cubrir el costo adicional (en aulas, profesores y materiales) de garantizar el acceso universal a la educación secundaria es aproximadamente 39 000 millones de dólares. La financiación mundial actual para educación es entre 10 y 15 mil millones de dólares al año, de modo que la brecha es otra vez alrededor de 25 000 millones, similar a la que hay en salud. Y esa financiación global adicional también se podría canalizar eficazmente a través de un nuevo Fondo Mundial para la Educación.

De modo que unos 50 000 millones de dólares más cada año pueden ayudar a garantizar que todos los niños del mundo vayan a la escuela y tengan atención sanitaria básica. Los gobiernos del mundo ya adoptaron ambas metas (salud para todos y educación de calidad para todos) como parte de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Conseguir otros 50 000 millones de dólares al año no es difícil. Una opción apunta a mi país, Estados Unidos, que hoy aporta solamente cerca del 0,17% de su producto nacional bruto para financiar ayudas al desarrollo, o sea alrededor de la cuarta parte de la meta internacional (0,7% del PNB).

Suecia, Dinamarca, Noruega, los Países Bajos, Luxemburgo y el Reino Unido aportan, cada uno, al menos el 0,7% del PNB; Estados Unidos puede y debe hacer lo mismo. Si lo hiciera, ese 0,53% adicional de su PNB añadiría unos 90 000 millones de dólares al año a los fondos de ayuda internacional.

Hoy Estados Unidos dedica alrededor del 5% de su PIB (o sea, unos 900 000 millones de dólares al año) a gastos militares (para el Pentágono, la CIA, los veteranos y otros gastos). Estados Unidos puede y debe transferir al menos la décima parte de esa cifra a programas de ayuda al desarrollo. Ese cambio de prioridades, de la guerra al desarrollo, reforzaría enormemente la seguridad de Estados Unidos y del mundo; las últimas guerras que libró Estados Unidos en el norte de África y Oriente Próximo costaron billones de dólares, pero no reforzaron sino que debilitaron la seguridad nacional.

Una segunda opción sería cobrar impuestos a las personas más ricas del mundo, que suelen ocultar su dinero en paraísos fiscales en el Caribe y otras partes. Muchos de estos paraísos son territorios de ultramar del Reino Unido, y en su mayoría tienen estrechos vínculos con Wall Street y la City londinense. Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña les han dado protección sobre todo porque los ricos que ponen su dinero allí también lo usan para financiar campañas electorales o contratar a familiares de los políticos.

Hay que exigir a los paraísos fiscales el cobro de un pequeño impuesto a sus depósitos, que en total ascienden al menos a 21 billones de dólares. A los que no cumplan, los países ricos pueden amenazarlos con cortarles el acceso a los mercados financieros mundiales. Pero los paraísos fiscales también deberán garantizar la transparencia y tomar medidas contra la evasión fiscal y el secreto corporativo. Incluso un impuesto a los depósitos de apenas 0,25% al año, aplicado a 21 billones de dólares depositados, recaudaría unos 50 000 millones de dólares al año.

Ambas soluciones son factibles y relativamente fáciles de implementar; y ayudarían a cumplir los nuevos compromisos mundiales incluidos en los ODS. En el reciente Foro Económico de Astana, el presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, pidió con razón que se graven de algún modo los depósitos offshore para financiar la educación y la salud en todo el mundo. Otros líderes mundiales deben responder a este llamado y poner manos a la obra.

El mundo es inmensamente rico, y no le costaría crear un fondo mundial para salud y educación que asegure a todos los niños del planeta un comienzo óptimo de la vida. Redirigir una pequeña parte de los fondos que hoy se derrochan en los programas militares de Estados Unidos, o aplicar un pequeño impuesto a los depósitos constituidos en paraísos fiscales (u otras medidas similares para que los ultra ricos paguen su parte), mejoraría enormemente y en poco tiempo las oportunidades vitales de los niños pobres y haría del mundo un lugar mucho más justo, seguro y productivo. No hay excusas para seguir postergándolo.

New York, 31 de mayo de 2016

https://www.project-syndicate.org/commentary/financing-universal-health-...

 5 min


En Venezuela está en marcha una rebelión democrática. Rebelión la llamo porque la mayoría está decidida a lograr el cambio de gobierno por encima de los diversos impedimentos y recursos que el régimen usa para evitarlo: el miedo, el chantaje, la amenaza, la violencia, el soborno social, el ventajismo entre otros. Todas conductas ilegales, ilegítimas, arbitrarias y antidemocráticas.

El chavismo gobernante usa descaradamente el aparato del Estado para sus propósitos continuistas. Obsesionados por lograr, a todo trance, sus objetivos el régimen se ha colocado desde el 7 de diciembre pasado en terrenos de la Dictadura. En otras palabras, la nueva mayoría social no está dispuesta a calarse la imposición. Quiere y necesita que se vayan pronto.

Democrática, también es, por cuanto esta nueva mayoría apela a la vía constitucional, cívica y pacífica para lograr el cambio de régimen, para reconstruir el país y conquistar la libertad mediante la democracia. El primer paso de este proceso fue la renovación de la Asamblea Nacional el 6D, el segundo la recuperación de la autonomía del Poder Legislativo Nacional y el tercero, en progreso, es la activación del referéndum revocatorio presidencial.

Es, precisamente, en el proceso de activación del revocatorio en donde se ha manifestado con más claridad el uso antidemocrático e ilegal del aparato del Estado para impedir el cumplimiento de la Constitución.

EL CNE, cuyo mandato constitucional es facilitar la expresión de la voluntad del soberano mediante el voto, trabaja abiertamente para impedirlo actuando de manera parcializada con el objetivo de favorecer los propósitos continuistas del régimen. Y sobre las elecciones regionales la “banda de las cuatro” mira para otro lado. En fin nada que pase por la decisión del cuerpo electoral. El chavismo gobernante prefiere contar cañones y no votos.

La reacción ciudadana a las maniobras obstruccionistas del CNE ha sido firme, militante e intransigente en la defensa de su derecho constitucional a activar el mecanismo refrendario. Es por ello que la validación culminó exitosamente y el oficialismo mordió el polvo de nuevo.

Incluso, en el seno del disminuido movimiento chavista hay una fuerte corriente a favor de dirimir la crisis política por la vía del referéndum.

La calle y las encuestas serias reflejan claramente dos cosas: una mayoría de más de dos tercios se opone al gobierno y en porcentajes similares se pronuncia por el revocatorio como fórmula de cambio.

El ambiente de rebelión democrática va a ensancharse por cuanto el régimen insiste en sus errores para gestionar la crisis y persiste en escalarla con su conducta abiertamente antidemocrática.

Toca a la oposición democrática, devenida en fuerza mayoritaria, no equivocarse; reforzar su unidad y convocar al país a ejercer una mayor presión democrática para avanzar hacia el cambio.

Caracas, 27 de junio de 2016

 2 min


Llegamos a tercera y con jonrón anotaremos las 4 carreras que con calma y cordura, parodiando al general de la transición democrática, Eleazar López Contreras, seguimos para arrebatarle a la narco corrupción igual número de Poderes. Porque con el “brexit” criollo que dieron 8 millones de electores atrapamos en buena lid, es decir sin trampas ni argucias, el soberano legislativo.

Para no batear foul, como lo hizo en editorial en pro del Carmonazo, el oficial diario Últimas Noticias desplegó llamado de primera página: “Nueva Victoria en la OEA”, al reseñar los 20 votos a favor del proponente de la Carta Democrática. “Venezuela Venció en la OEA”, tituló el doble play recibido al aprobarse la última Declaración de esa organización.

Como de golpistas se trata y salvando el “mecatismo” cometido al pregonar en prensa que el paisano Nicolás Maduro (NM) nació en Palotal del Táchira, el capitán gobernador de ese estado, calificó la decisión de OEA como una condena a Venezuela, aunque también aseguró que fue duro golpe a la oposición.

A todas estas, cancilleres de EEUU y Venezuela anunciaron en comunicado conciliador en Santo Domingo, el viaje a Caracas del subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Thomas Shannon. Este declaró haber conversado con oposición, parlamento y el presidente NM, “en esfuerzo para reactivar el diálogo bilateral y superar tensiones en la relación entre los dos países”… “el diálogo es la única manera en que Venezuela va a encontrar la salida a sus múltiples crisis, pero el carril del Referendo Revocatorio y el de la Carta Democrática son válidos y no se impiden el uno al otro".

Henry Ramos Allup aseguró en Washington que para el diálogo es necesario que existan condiciones, pero el régimen da gestos de no hacerlo porque día a día agrava la situación política.

Descarada y burlonamente abusan con el injerencismo, del cual acusan a la oposición. Lo practicaron en Caracas en debate de candidatos españoles.

“De repente me lanzo y gano las elecciones…¡En España hace falta un Maduro!”

Quizá creía que, tal comentó el periódico ABC, la gente prefiere los burros, anden o no anden; pero allá los asesores maduristas perdieron un millón de votos.

Innegable el triunfo en la validación de firmas del revocatorio, pese a obstáculos y la bestial represión, con la cual el régimen luchó hasta el final en Nueva Esparta. “¡Misión cumplida! Proclamó la Oposición a primera hora del día último y lejos de abandonar siguieron en cola, como en todo el país, miles de personas. Fuimos por ñapa y duplicamos firmas.

La buena fe nos lleva a tomar como ingenuidad a la dirigencia de un partido que al iniciar validación en Maracay pedía a la gente que se fueran y regresaran al día siguiente, para no congestionar. O la de un abogado que comulgaba con agentes represivos en negativa de asistencia jurídica al ex gobernador Antonio Aranguren, cuya oficina estaba siendo allanada. Y para ¡colmo! antes que suministrarle comida a quienes tenían retenidos, la gestionó para policías que hacían guardia.

Ahora el régimen va por disolver el parlamento, para lo cual utilizan como vocero a Didalco Bolívar. El mismo cuya captura solicitó a la Interpol en 2009, acusado por 40 delitos de corrupción, sustracción de dinero y mal uso de los recursos durante su gestión como gobernador de Aragua, cuna de la robolución. Con el argumento de revertir la acusación contra su compañero Ismael García Secretario General del partido que él presidía Podemos, con historia negra aparte.

Pero ni con trampas y saboteos derrotaran al pueblo.

Al MARGEN. Además de fecha de muerte del comandante, la investigación que dicen realizar para aclararla, debe poner la vista en el castrocomunismo que le atendió durante toda su enfermedad.

Con voz propia

jordanalberto18@yahoo.com

 3 min


Lester L. López O.

Si había dudas de las características arbitrarias y autoritarias del régimen, esta semana esas dudas deben de haber quedado despejadas. La represión casi salvaje utilizada por la GNB, las policías estadales, o los colectivos, contra la ciudadanía que protesta pacíficamente contra las miserias impuestas por el desgobierno fue la característica principal de la semana que recién termina.

En varias de las capitales del interior de la república, o lo que queda de ella, como Mérida, Tucupita, Cumaná y Barcelona, la gente con hambre, no solamente de alimentos, fue reprimida sin ningún tipo de consideración o recato por las “autoridades” competentes y los arrestos arbitrarios no se hicieron esperar. Padres y madres, hermanos, niños y recién nacidos, minusválidos en silla de ruedas, y muchos estudiantes, pasaron a incrementar la listas de golpeados y procesados con régimen de presentación periódica fundamentados en delitos inexistentes que de manera expresa cualquier funcionario policial puede imputar, prácticamente, sin derecho al pataleo.

El pago de vacuna a los funcionarios para obtener nuevamente la libertad, se ha convertido en un nuevo y próspero negocio amparado por fiscales y jueces que también reciben su buena tajada. No pagar esta vacuna (o no tener como pagarla) significa, prácticamente, la diferencia entre la vida o pasar todo tipo de penurias, todas ellas con riesgo de perder la primera en nuestras cárceles, donde el pran reinante tiene la última palabra. Todo para disuadir a la gente de que proteste.

Otra forma de amedrentamiento, esta, más peligrosa, es la utilización de colectivos armados como fuerza de choque inicial con la presencia de policías y guardias para mantenerlos controlados. El problema es que están actuando sin esta supervisión por lo que los desmanes y otros abusos se manifiestan y ante los que la gente no pueda hacer mayor cosa. Pero sin presencia policial o de la guardia, los manifestantes también pueden reaccionar violentamente contra estos colectivos y las consecuencias serán completamente imprevisibles.

Ya no podemos decir que el gobierno tiene la última palabra, porque cada día es más notorio el poco control de este sobre los colectivos. La necesaria intervención de la FANB se hace cada vez más evidente y entonces tendremos que decir: “que Dios nos agarre confesados”

El comentario de la semana

1 de julio, 2016

 1 min


De los 24 equipos que calificaron para el campeonato de fútbol UEFA Copa de Europa de este año, solo uno proviene de Alemania. Tres son del Reino Unido: Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Esto parece un tanto curioso. Después de todo, los alemanes orientales y occidentales se volvieron a unir recién en 1991, y los bávaros se unieron a los prusianos solamente en 1871, mientras que las anexiones/uniones de Irlanda, Gales y Escocia al Reino de Inglaterra se remontan a 1177, 1542 y 1707, respectivamente.

Entonces, ¿por qué los turingios, los sajones y los suabos apoyan al mismo equipo de Alemania, mientras que los ciudadanos del Reino Unido son hinchas de tantos equipos? (Escocia y Gibraltar también tienen los propios). ¿No tendrían ellos un equipo más fuerte si escogieran a los mejores jugadores para que los representaran a todos?

Supuestamente, los ciudadanos británicos comprenden esto, pero prefieren tener sus propios equipos nacionales en lugar de uno más fuerte de todo el Reino Unido – aun cuando ello signifique ser vencidos por la pequeña Islandia –. Después de todo, si solamente fuera cuestión del equipo mejor, igual se podría ser hincha del Barcelona. Para que un equipo nos represente, de algún modo tiene que ser nosotros.

Desde este punto de vista, el voto del Brexit sorprende menos. La campaña de "Permanecer" se enfocó en los beneficios económicos de quedarse en la Unión Europea y en los costos de abandonarla, algunos de los cuales se cobraron inmediatamente después de que se anunciaran los resultados: la libra esterlina se desplomó y los mercados bursátiles acabaron con un par de billones de dólares de patrimonio.

No obstante, el 52% de quienes votaron optó por un país donde no se permita que polacos ni rumanos vivan, trabajen ni compitan por un puesto en el equipo económico británico. Permitirles la entrada podría producir un equipo mejor, pero este ya no sería nuestro equipo.

Desde cierta perspectiva, se trata solamente de otro caso en que la emoción derrota a la lógica económica. Sin embargo, las emociones son los algoritmos, legados por la evolución, con los cuales tomamos la mayor parte de las decisiones, incluso las políticas; el análisis económico de costo-beneficio que no se conecta con nuestra brújula emocional, no mueve la aguja.

El meollo del asunto reside en el sentido de "nosotros". ¿Qué significa ser miembro de la Unión Europea, Nigeria, Iraq, Turquía, Suiza o cualquier otra entidad política?

El sentido de nosotros es una subrutina del cerebro basada en el sentido del yo, el que es una de las muchas creaciones de nuestros cerebros: la sensación de ser una entidad continua que experimenta cosas, recuerda su historia, puede actuar y tiene sentimientos y metas – lo que el eminente neurocientista Antonio Damaso llama un ser autobiográfico. Nuestro cerebro también está muy consciente de la existencia de otros seres, que tienen sus propios sentimientos e intenciones, y es particularmente apto para captar lo que los demás están pensando, sintiendo y planeando.

Empleamos este mismo aparato mental para desarrollar el sentido de "nosotros": las personas que nos importan y a quienes apoyamos. Pensamos en este "nosotros" como si fuera un individuo con autobiografía, temperamento, predisposiciones y aspiraciones. Consideramos a las empresas como personas jurídicas, y hablamos acerca de países como si fueran una persona compuesta con características claras: a los alemanes les encanta el orden, los italianos son apasionados y los británicos poseen la capacidad de permanecer impasibles. Y, es evidente que el sentido de "nosotros" implica un sentido de "ellos": aquellos cuyo bienestar consideramos menos fundamental que el propio.

De acuerdo a lo que sostiene Joshua Greene, director del Moral Cognition Lab de la Universidad de Harvard, nuestros sentimientos morales evolucionaron como soporte de la cooperación entre los humanos. Del mismo modo que la evolución nos dio el deseo sexual en lugar de argumentos racionales para asegurar la procreación, ella nos ha hecho desarrollar sentimientos de empatía, afecto, disgusto e ira para responder a comportamientos de otros. Nuestros sentimientos morales limitan el abuso del bien común por parte de individuos, lo que se expresa en el conflicto entre "yo" y "nosotros", y al mismo tiempo mantienen la coherencia del grupo, para dar soporte a la competencia entre "nosotros" y "ellos".

El desarrollo tecnológico y cultural ha exigido un sentido de "nosotros" cada vez más amplio. En el curso de los últimos 10.000 años, a medida que pasamos de pequeñas bandas cazadoras-recolectoras a asentamientos agrícolas, la urbanización y más allá, la red de personas con quienes debemos interactuar y cooperar se expandió, de pequeñas bandas a estados-naciones y eventualmente a una entidad como la Unión Europea.

Cuando los seres humanos vivían de la agricultura de subsistencia, su radio de interacción era reducido: no tenían necesidad de hablar unos con otros y, en consecuencia, los idiomas divergieron. Es por ello que en Camerún, un país un poco más pequeño que España, se hablan 230 idiomas. En contraste, cuando la Revolución Industrial aumentó el valor de los mercados más grandes, se crearon Italia (1861 - 1871) y Alemania (1870 - 1871) mediante la unificación de estados más pequeños sobre la base del sentimiento nacionalista y de un idioma común, los cuales, en realidad, tuvieron que ser creados.

Un sentido de "nosotros" compartido evidentemente hace que la vida sea más fácil para las entidades políticas. Si este no existe, ¿en nombre de quién estaría actuando el estado, el que se supone debe tomar decisiones, definir y proteger los derechos, e imponer obligaciones? Si "nosotros" incluye exclusivamente, por ejemplo, a los alauitas de Siria, a los kikuyu de Kenia o al grupo étnico Han de China, todos los demás tendrán un incentivo para rebelarse.

Es claro que los países que comparten una lengua y una religión pueden desarrollar un sentido de "nosotros" con mayor facilidad que otros. Pero el mundo está lleno de estados que son muy diversos en estas dos dimensiones, en los que evoluciona un sentido de "nosotros" alternativo y que la política redefine constantemente.

En Estados Unidos, por ejemplo, el sentido de "nosotros" inicialmente incluía solo a los anglosajones blancos protestantes, no a los irlandeses, italianos o polacos católicos ni a los judíos – y menos aún a los afroamericanos–. A través de la esfera de la política, en especial, se desarrolló un sentido de "nosotros" más inclusivo.

Frente a la ausencia de un idioma y de una religión común, el sentido de "nosotros" de la Unión Europea debe basarse en una cultura y en valores compartidos, productos de siglos de interacción. Y qué estupendo legado es este: el Renacimiento, la Ilustración, varias revoluciones industriales, ciencias y artes fantásticas, y la mayor parte de los deportes. Cabe preguntarse por qué los billetes de euro lucen motivos indistintos en lugar de figuras con atractivo universal como da Vinci, Newton, Voltaire, Rembrandt, Cervantes, Chopin o Beethoven, que representan mejor el patrimonio cultural de Europa.

El proyecto europeo tendrá éxito solamente cuando desarrolle un sentido de "nosotros" europeo tan potente que parezca bien, por ejemplo, permitir a los búlgaros vivir y trabajar en Birmingham. Cuando todos sean europeos, todos podrán vivir en el lugar de Europa que les plazca. Es posible que hasta se transformen en el equipo a batir.

30 de junio, 2016

https://www.project-syndicate.org/commentary/brexit-power-of-national-id...

 5 min


La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela le consagra un papel especial a la universidad, al reconocerle su importancia en el desarrollo del capital humano de la sociedad, de la economía y el capital político del país con inmensas riquezas naturales, apuntalado por su talento humano producto de la mezcla de razas y credos del cual surge el pueblo venezolano.

En tal sentido la universidad venezolana, plural y democrática, es el pilar fundamental sobre el cual se consolida el desarrollo integral de la sociedad. Por tal razón, es casi imposible dejar pasar desapercibido la situación por la que atraviesa en estos momento, con sus presupuestos reconducidos desde el año 2008 como práctica del Estado para ir coartando su capacidad operativa, estrategia por demás totalitaria para tratar de doblegar al libre pensamiento y la generación de conocimiento y ciencia.

Ustedes se preguntaran ¿y cómo es eso? La respuesta es sencilla; tenemos el mismo monto presupuestario desde el año 2008, la misma cantidad de capital con las implicaciones de la devaluación que pone a la universidad en una situación muy precaria, ante la cual, algunas instituciones universitarias anuncian un posible cierre técnico. Al aplicar esta practica totalitaria, las universidades contrarias a las políticas de gobierno venezolano pasaran por el calvario de no contar con el presupuesto necesario para su funcionamiento en investigación, extensión y docencia.

Por esta razón, surge la política de créditos adicionales para tratar de influir en la libertad de conciencia de las universidades y por ende manejar la opinión de las mismas en apoyo a las políticas oficiales.

En los últimos días y en diferentes oportunidades, las universidades han salido a la calle a manifestar sus necesidades e informarle al país las razones de su crisis y las de del país, encontrando al aparato represivo del Estado impidiendo las manifestaciones pacíficas, incurriendo en violencia de género y criminalizando la protesta.

Profesor UCV

La nota de prensa de la semana

1 de julio de 2016

 1 min