Pasar al contenido principal

Opinión

Juan Diego Quesada

Venezuela ha expulsado a los observadores electorales de la Unión Europea, que tendrán que abandonar el país este fin de semana, según ha contado a EL PAÍS una fuente oficial. La misión tenía previsto marcharse dentro de siete días, pero el Gobierno chavista no ha renovado la visa de sus integrantes. Los observadores emitieron un informe preliminar en el que aseguraban que las elecciones municipales y regionales venezolanas celebradas hace dos semanas presentaban mejorías respecto a procesos anteriores, pero que arrastraban todavía importantes deficiencias democráticas. La anulación de la victoria de un opositor en el estado de Barinas, feudo del chavismo y cuna de Hugo Chávez, ha tensado la situación. El presidente Nicolás Maduro ha llegado a tildar a los observadores de “espías”.

Los observadores no han emitido ningún comunicado al respecto y su idea es partir de Venezuela con un perfil bajo, sin hacer ruido. No quieren un enfrentamiento directo con el Gobierno de Maduro. Consideran que su trabajo está hecho, aunque no comparten la decisión de acortar la estancia una semana. El primer visado que se les concedió a los eurodiputados y diplomáticos finalizaba el 30 de noviembre y se había acordado con las autoridades venezolanas extenderlo hasta el 10 de diciembre. Al final, esa prórroga no se ha ejecutado y el Gobierno les ha dado un máximo de cinco días para abandonar el país. Los jefes de la misión regresarán a finales de enero para entregar a Maduro el informe final de su observación.

La situación en Barinas parece haber sido el detonante de este final abrupto de la misión. En esa región se enfrentaron un hermano de Chávez, Argenis, y el opositor Freddy Superlano. La justicia venezolana anuló el escrutinio cuando faltaban pocas mesas por contar y Superlano iba en cabeza. Un alacrán, como se les conoce a los opositores controlados por el chavismo, había presentado un amparo constitucional. El Supremo ha mandado repetir las elecciones en enero, a las que ya no se presentará Argenis como candidato del chavismo. El informe de la UE ha criticado la independencia judicial, casi inexistente. Esa ha sido la vía que ha utilizado el régimen para suspender candidaturas de la oposición, pero aún más para intervenir partidos escindidos del chavismo que podían dividir su voto.

El opositor, al que le han escamoteado la victoria, dijo en una entrevista con este periódico que la UE iba a dedicar un apartado especial al caso de Barinas. Los representantes de la misión, sin embargo, no confirman este extremo. De hecho, no iban a emitir ninguna declaración más de la que hicieron dos días después de las elecciones. Ese equívoco puede haber llevado al chavismo a tomar la decisión de pedirles que abandonen Venezuela.

La misión llegó a Venezuela cargada de buenas intenciones. La jefa, la portuguesa Isabel Santos, y su segundo, el español Xabier Meilán, eran optimistas con las concesiones que había hecho el chavismo. Santos aseguró no haber recibido ningún tipo de presión del Gobierno durante la campaña ni durante el día de la votación, que se desarrolló con normalidad. También dijo que el conteo de votos era fiable. Maduro se jactó en varias ocasiones, públicamente, de permitir la visita de la UE, una muestra de transparencia. Este parecía el camino para celebrar en 2024 unas presidenciales con garantías, en las que la oposición pueda tener la oportunidad de desbancar al chavismo. Sin embargo, con el paso de los días el discurso del chavismo se ha ido endureciendo, sobre todo a raíz de los problemas en Barinas.

El día que la UE hizo público su informe, donde destacaba algunas irregularidades, como el acceso ilimitado de dinero público que han tenido los candidatos chavistas para hacer su campaña electoral, Maduro se mantuvo en silencio, a pesar de que había convocado a los medios en el palacio de Miraflores, la sede del Gobierno. Canceló a última hora. Al día siguiente, el presidente celebró su cumpleaños por todo lo alto. El artista mexicano Pablo Montero le cantó a un metro de distancia. “No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey”, cantaron a dúo Montero y Maduro. Cinco días después, el sucesor de Chávez endureció el discurso hasta el límite, coincidiendo con la crisis de Barinas. Acababa de llegar de Cuba, donde conmemoró los cinco años de la muerte de Fidel Castro. Llamó enemigos y espías a los observadores e incluso se atrevió a hacer de editor al cuestionar el estilo del documento: “Un informe lleno de improvisaciones y mal redactado, buscaron y trataron de manchar el proceso electoral impecable y democrático de Venezuela y no pudieron”.

En otras elecciones, el chavismo impuso la figura de los protectores en regiones donde había perdido. Esos protectores manejaban el presupuesto y tenían más poder que el propio gobernador. Era una forma de vaciar de contenido las administraciones que no eran suyas. Esta vez el chavismo se comprometió a no echar mano de este subterfugio y respetar el resultado de las elecciones. Sin embargo, está aplicando otros. El Gobierno ha despojado a las regiones de Cojedes y Zulia, donde se impuso la oposición, de la administración de sus aeropuertos. Además, controlará algunos peajes y fuentes que servían para financiar los gobiernos locales.

Acabadas las elecciones, la UE se mostró optimista con los avances que había detectado. Han sido las resoluciones poselectorales las que han enturbiado el proceso. El ala dura de la oposición no se fía del chavismo y considera que nunca cederá el poder por las buenas ni por la vía electoral. Cree que siempre encontrará alguna excusa para parapetarse en las instituciones. Los más moderados confían en que, poco a poco, reconstruyendo la vida de los partidos opositores se pueda llegar, en un par de años, a unas elecciones presidenciales libres. En realidad, la celebración de las regionales solo ha sido un experimento que, por ahora, no despejan el panorama. Los resultados son contradictorios. Venezuela, todavía, trata de encontrar su camino.

3 de diciembre 2021

El País

https://elpais.com/internacional/2021-12-03/venezuela-expulsa-a-los-obse...

 4 min


Andrés Ortega

Se está abusando del término “guerra híbrida” desde que en 2007 lo puso en boga Frank Hoffman, y muy especialmente desde la anexión rusa de Crimea en 2014. Pero todo no es guerra, ni híbrida, pese a que vivamos tiempos híbridos. Por ejemplo, lo que está pasando en la frontera entre Bielorrusia y Polonia, con el uso de inmigrantes o refugiados traídos de Irak u otros lugares, que se puede describir como un “arma de inmigración masiva”, como hace Mark Leonard en su enriquecedor libro The Age of Unpeace. Sí corresponde a una “zona gris”, pero no es una guerra, ni siquiera híbrida, aunque detrás esté la sombra de Rusia, muy ducha en ese terreno entre la paz y la guerra. En este caso, despierta el recuerdo de una guerra occidental nada híbrida como la de la invasión de Irak en 2003 y lo que siguió. Jugar con la inmigración irregular, además, envalentona a la extrema derecha y radicaliza en este tema a la derecha en Europa (véase en Francia).

Rusia sí tiene un concepto de “guerra híbrida” que, según Mathieu Boulège y Alina Polyakova, es una “aplicación táctica” de la “estrategia del caos”: “Se trata”, explican, “de una guerra de espectro completo que despliega una mezcla de medios convencionales y no convencionales con el fin de afectar a los cambios de objetivo sobre el terreno, al tiempo que trata de evitar la confrontación militar directa con los Estados occidentales”. Pero la fracasada guerra de Vietnam, con su contrainsurgencia (luego desarrollada en otros conflictos), también tuvo mucho de híbrido en este sentido, desde EEUU.

Un reciente informe de Rand prefiere hablar de “amenazas irregulares” por parte de Rusia, que no son todas noveles, aparte de los ciberataques (algo nuevo, en lo que también participan actores privados en busca de beneficios, por ejemplo, con el ransomware, el secuestro de datos y sistemas). Incluyen la desinformación en diversas dimensiones, el impulso de la subversión política y el uso de la violencia o la amenaza indirecta de violencia para socavar el orden político e influir en gobiernos vulnerables, además de soldados irregulares, pero siempre los ha habido. Hay mucho mercenario ruso por el mundo, y sus soldados sin uniforme oficial en Crimea y en el Donbás tampoco fueron una novedad (la verdadera novedad fue lo bien preparados que estaban). Estos son instrumentos que se han usado casi desde siempre. Como la manipulación informativa por parte del editor William Randolph Hearst ante la guerra hispano-estadounidense de 1898, o las llamadas quintas columnas en diversos conflictos. La propaganda la promueven no sólo gobiernos, sino actores privados, a menudo con fines privados.

Hoy hay instrumentos de mayor alcance. Si para Clausewitz la guerra era la continuación de la política por otros medios, esos medios se han transformado. El orden digital –de momento (pues hay otras dimensiones tecnológicas)– impone otras lógicas, o gramáticas, término que prefería usar el pensador militar prusiano. Hay a la vez mucho de nuevo, pero también mucho de viejo o de sempiterno.

Si hay muchos estudios sobre desinformación y sus numerosas campañas por parte de unos u otros (con Rusia a la cabeza), escasean los que miden su impacto real. La realidad es que Rusia no ha conseguido muchos de sus objetivos, no ha sido capaz de traducir esas medidas en logros estratégicos (con la gran excepción de Crimea, por la que ha pagado un precio en sanciones). Putin, más que ganar, a menudo busca influir de forma permanente. Pero en contra de los deseos u objetivos de la Rusia de Putin, como indica el informe de Rand y diversas encuestas, la confianza pública en la OTAN (no tanto en la UE ni en EEUU como tales) en muchos países occidentales ha mejorado desde 2010. Los gobiernos occidentales han mantenido un frente bastante unido frente a Rusia, como ejemplifican las sanciones y los despliegues militares de países de la Alianza Atlántica (España incluida). Hay más unión que frente a Pekín, que en Europa no se percibe como una amenaza militar sino como un competidor económico, tecnológico y de conectividad en sus diversas dimensiones, más que en la tradicional geopolítica. China nos es necesaria en diversos aspectos. Europa no busca un desacoplamiento radical de ese país-civilización (de hecho, la economía estadounidense tampoco).

Los elementos que se suelen incluir en la llamada “guerra híbrida” no son tanto fenómenos nuevos como un refuerzo y mezcla de posibilidades, gracias a la revolución en la conectividad (digital y física) que vivimos. Influidos por el pensamiento y la política estadounidense, además, todo se califica de “guerra” (contra la droga, contra el terrorismo, etc.). Incluso “fría” al hablar ahora de la competencia entre EEUU y China, que, sí, tiene una componente de carrera de armamentos, pero discurre sobre todo en otros terrenos (el dominio de las nuevas tecnologías, no sólo las digitales, en primer lugar, y la influencia geográfica en un segundo término). De ahí que, correctamente, Leonard hable de “no-paz” (unpeace) y evite el término “guerra fría”. Aunque hay guerras calientes, con crecientes posibilidades, por ejemplo, entre Rusia y Ucrania. China sí valora el concepto estratégico (derivado de Sun Tzu) de someter al enemigo sin librar una guerra directa. Las mejores batallas se ganan sin librarlas. Pero Occidente (y la India) lo analizan bajo el concepto de “guerra híbrida” china. De hecho, los expertos chinos llevan años hablando de “guerra no militar” (non-military warfare).

También el concepto de paz ha cambiado, pero no por ello se habla de una “paz híbrida”. Como indica el Índice Normandía, elaborado por los servicios del Parlamento Europeo, que aspira a medir el nivel de amenazas a la paz, la seguridad y la democracia en el mundo, la paz se refiere ya hoy en día no a la ausencia de guerra sino a una dimensión positiva que incluye mejoras en el bienestar de los ciudadanos.

Incluso el uso, manipulación, de migrantes y refugiados para objetivos políticos no es algo nuevo. Leonard cita un estudio según el cual desde que entró en vigor la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, ha habido al menos 75 intentos a nivel mundial por parte de actores estatales (a menudo dictaduras) y no estatales de utilizar a las personas desplazadas como armas políticas, desde millares a varios millones, por parte de regímenes diversos (Pakistán en 1971, el libio Gaddafi con amenazas para sacarle dinero a Europa, el turco Erdoğan después a la UE por los refugiados de Siria, o el reciente caso marroquí en Ceuta). De nuevo, no es ni guerra ni híbrida. Pero en todos los casos hay una cierta mezcla, una hibridación de métodos políticos, económicos, sociales y, en algunos, militares.

El concepto no ya de guerra, sino de seguridad ha ganado en dimensiones y en complejidad, cuando los límites entre lo civil y lo militar se han difuminado, solapándose en ocasiones. “Vivimos en un mundo en el que todo puede ser un arma”, señala Josep Borrell, el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE. Puede bastar un cuchillo para cometer actos de terrorismo. Las amenazas irregulares requieren a menudo de prevenciones o defensas a su vez también irregulares, si bien, en el caso de nuestras democracias, conformes a la ley nacional, europea e internacional.

30 de noviembre 2021

Elcano

https://blog.realinstitutoelcano.org/todas-las-guerras-son-hibridas-pero...

 5 min


Blanca Lumbreras Lacarra

Desde el inicio de la pandemia se ha realizado un esfuerzo mundial sin precedentes por parte de investigadores de muchas disciplinas para obtener y sintetizar conocimientos que sirvan de base a las respuestas políticas al SARS-CoV-2. En un plazo de tiempo récord se secuenció el nuevo código genético del virus, y durante los primeros meses de la pandemia se estudiaron las principales vías de transmisión del virus. Todo esto condujo al establecimiento de medidas para evitar la transmisión por parte de las autoridades.

Asimismo, el comienzo de la pandemia se caracterizó por las evaluaciones de la eficacia de distintos tratamientos farmacológicos –solo algunos mostraron resultados prometedores–, así como por el desarrollo urgente de las nuevas vacunas que ahora están ayudando al control de la pandemia.

Por otro lado, adquirimos nuevos conocimientos acerca de las intervenciones no farmacológicas cuyas características son más difícilmente evaluables a través de un ensayo clínico al uso. Es el caso del uso de las mascarillas.

Los déficits que nos han hecho fallar

Muchos países han fallado al adoptar las medidas, o no lo han hecho de manera eficaz. En muchos casos la causa ha podido ser una clara falta de recursos y de estructuras previamente establecidas. Y no solo en el ámbito de la salud pública, como se ha comentado en numerosas ocasiones.

Un análisis profundo de las actuaciones frente a la pandemia desde los distintos ámbitos económicos, políticos, sociales y sanitarios permite evaluar los déficits existentes. Lo que es más importante: permite detectar qué oportunidades hay de mejora.

Por encima de todo destaca la necesidad de establecer una red social más fuerte, mejor salud pública, y una mayor capacidad de respuesta no solo del Estado, sino a través de la cooperación internacional.

Mejora en las estructuras de salud pública

La vulnerabilidad de las estructuras de salud pública, incluyendo los sistemas de vigilancia epidemiológica, ha quedado más que patente durante la pandemia.

 1 min


Fernando Mires

Weltschmerz es una de esas palabras alemanas casi imposibles de ser traducidas en sentido exacto. Literalmente significa “dolor de mundo”. En formato ontológico trasunta la contradicción que en algún momento se da entre el ser y el tiempo, sensación dolorosa si entendemos con Heidegger que el ser es ser en el tiempo. El “dolor de mundo” sería así sentido como un desgarro entre lo que somos y el donde estamos. Y como todo desgarro, “el dolor de mundo”, duele.

Hoy me está doliendo el mundo.

¿Dislocación entre el ser y el estar? Podríamos decir también, discordancia entre mi tiempo y su espíritu. Sí. Porque no hay necesidad de ser hegeliano para saber que los tiempos, como todas las cosas vivas de este mundo, tienen espíritu. El espíritu del tiempo, Zeitgeist, es un tiempo que es la suma y síntesis de todos los espíritus expresado en sucesos, acontecimientos, hechos, vale decir en la historia aún no escrita que vivimos.

1. Escribo a fines de noviembre. No es casualidad.

“En noviembre y diciembre los alemanes se suicidan”, leía hace algún tiempo en un artículo de no me acuerdo quien. Suicidios estadísticamente comprobados. El artículo, más bien de magazine, encontraba causas de suicidios en el tiempo climático. Noviembre y diciembre son aquí los meses de la oscuridad. Aclara muy tarde, anochece muy temprano.

La oscuridad, lo sabemos desde Platón, está asociada a la muerte, y la claridad, a la vida. Siguiendo al gran filósofo, la vida nunca accede a la luz total de modo que estamos condenados a vivir –aún en los días más luminosos- en medio de las tinieblas. En la claridad, según Platón, enceguecemos. Nuestra vida es bruma. Aunque en determinados instantes, entre las penumbras, asoman desde lejos las aves luminosas de la divinidad. Pero otras veces, las siniestras nubes de la oscuridad. En noviembre y diciembre reina la oscuridad y hay quienes se hunden en ella. Si esa es la razón de los suicidios, no está comprobado. Simple especulación, pero quizás con un atisbo de verdad si pensamos que “los heraldos de la muerte” (César Vallejos) hacen sonar sus cornetas en noviembre y diciembre. En esos días, el mundo duele.

Pero ahora el mundo duele más que en otros años. No solo estoy hablando de la pandemia, del covid-19, del delta, del omicron, de las tasas de incidencia, de los anticuerpos, de los microsoles, sino de otras cosas, entre ellas, el hastío y la rabia. Hastío o cansancio por la duración del mal. Nos habían dicho que el bicho iba en retirada y hoy contraataca con más fuerza, transportado en cómodos aviones desde Sudáfrica. Justo cuando comenzábamos a caminar tranquilos por las calles, a no ver en el prójimo un enemigo cuyo aliento puede mandarte de cabeza a la estación intensiva, a volver a ser nosotros en medio de los otros.

Rabia, al observar como junto con los virus las principales ciudades de Europa se ven atestadas por manifestaciones de los llamados anti-vacuna, reclamando derechos “liberales” en contra de la “dictadura del estado epidemiológico”. Que las multitudes pueden ser fachas, populistas, peronistas, chavistas, trumpistas, lo sabíamos. Pero que además sean capaces de organizarse para facilitar la expansión de una enfermedad colectiva, eso sí es nuevo. Es el avance de Thanatos (la muerte) contra Eros (la vida y el amor).

Sabíamos por supuesto que el miedo puede convertirse en odio y que el odio puede convertirse en acción política, pero que ese miedo-odio lleve a tantos a desatar una lucha en contra de la única arma inventada para combatir la epidemia, no lo imaginábamos. Veo sus rostros de imbéciles en la pantalla, su histeria indesmentible, el pánico que los acosa, y a pesar de todo, no los entiendo. Ha tenido lugar una separación, incluso física, entre el yo, mi yo, y el mundo. El yo comienza entonces a sentir dolor en el mundo del que está siendo amputado. Ocurre cuando el mundo aparece como ancho y ajeno -para utilizar el título de la novela del peruano Ciro Alegría-. O al revés, cuando la ajenidad (palabra recién inventada a la que no hay que confundir con enajenación) se convierte en constante.

Enweltlichung (separación entre ser y mundo) fue otra magnífica palabra inventada por Heidegger al referirse a ese alejamiento de mundo que a veces experimentamos, palabra que tomó en sentido positivo Ratzinger para incitar a la Iglesia a preocuparse más del cielo que de la tierra (por eso le cayó encima un alud de críticas de parte de sus ignorantes adversarios teológicos)

2. La pandemia, para peor, no ha venido sola.

Viene de la mano de dos personajes que no pasarán a la historia universal por algo bueno que hayan hecho. Me refiero a la parejita Lukachenko- Putin. El primero, perro de presa del segundo, está usando a los emigrantes como proyectiles en contra de Europa. En días de pandemia y frío, multitudes de emigrantes, en su mayor parte venidos del Oriente Medio, avanzan hacia los límites de Polonia y de los países más codiciados por Putin después de Ucrania: los bálticos. Entre las familias hambrientas se ven algunos que parecen más bien mercenarios armados y a quienes se les ve trenzados en batallas campales contra las tropas polacas.

Putin, malo como es, ha descubierto que la crisis migratoria y la crisis sanitaria, unidas jamás serán vencidas, y utiliza a ambas con el propósito de desestabilizar la política interna de algunos países europeos. ¿Para qué? El propósito es más que evidente, Watson: con países europeos en crisis le será más fácil realizar su sueño más húmedo: la reconquista de Ucrania. Pues las tropas que cada día estaciona en los límites con Ucrania no las pone como adorno navideño. ¿O no?

¿Estamos leyendo la crónica de una invasión anunciada? Eso no solo depende de Putin. Depende antes que nada de la actitud que tome la alianza trasantlántica, la OTAN, la que a su vez depende de la decisión de Biden para decir a Putin lo que Truman dijo a Stalin cuando este se preparaba para invadir Grecia. “Ni un paso más”. Stalin entendió la amenaza. Iba en serio.

Por ahora, EE UU parece mostrar cierta decisión. El secretario de Estado estadounidense Antony Blinken dijo desde Dakar: “Estamos muy preocupados por las actividades militares poco habituales de Rusia en la frontera con Ucrania. Estamos verdaderamente preocupados por algunas expresiones que hemos visto y escuchado de Rusia y en las redes sociales”. Más drástico fue el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg: “Rusia pagará un precio muy alto si vuelve a proceder con medios militares en Ucrania”

Putin continúa tanteando el terreno. Sabe que además de la crisis sanitaria y migratoria, Europa comienza a ser azotada por una fuerte inflación. Presiente que en EE UU después de la caótica retirada de Afganistan, nadie se apasiona por un conflicto bélico con Rusia. Intuye que los lazos que unen a Europa con los EE UU no son tan férreos como durante la Guerra Fría. Conoce al dedillo la incapacidad de la UE para tomar decisiones. Avista que el nuevo gobierno de Alemania vacilará antes de arriesgar un conflicto militar después de una larga “paz merkeleana”. En fin, cuando se den las mejores condiciones, Putin atacará a Ucrania, que no quepa duda. Y cuando eso suceda, este dolor de mundo que ahora asoma, será aún más grande. A menos, claro está, que la OTAN abra sus puertas a Ucrania. Su presidente, Blodomir Zeleni, lo está pidiendo a gritos. A veces hay que jugarse el todo por el todo para que el todo no se convierta en nada.

3. Cuando el mundo duele, tenemos cierta tendencia a retirarnos hacia terrenos conocidos.

Mucho más lejos de Ucrania, en el concho del mundo, allí en la patria que tuvo el honor de verme nacer, tienen lugar elecciones presidenciales. Pensaba en efecto que Chile, después del plebiscito y del llamado a una nueva constitución, iba a mantener esa condición centrista que le ha permitido ser considerado, después de la dictadura de Pinochet, como uno de los países más democráticos del continente. Pero Chile también forma parte del mundo. Todas las tendencias macropolíticas de occidente se han hecho presente sobre el largo y flaco país.

En el balotaje del 19 de diciembre que decidirá entre dos bloques antagónicos, Chile ha dilapidado su condición política centrista para convertirse, como la mayoría de las naciones latinoamericanas, en una nación políticamente bipolar. Los partidos del centro no han desaparecido, por cierto. Pero han cedido su hegemonía a los extremos. Quizás el 21 de noviembre ha nacido, sino un bipartidismo, un bifrentismo, algo parecido a los dos bloques formados en Argentina alrededor de los carismas de Macri y de los Fernández.

Para que el lector no chileno tenga una imagen aproximada, es como si en España tuviera lugar un balotaje entre Podemos y VOX debiendo los demás partidos reordenarse alrededor de cada uno de ellos. Y bien, esa transformación geométrica, que ojalá nunca aparezca en España (por el bien de Europa) ya ha aparecido en Chile. Una geometría alterada, pues los partidos que ayer fueron de centro han pasado a ocupar el margen y los que ayer estaban en el margen, al centro. De esa alteración no hay nada bueno que esperar.

De más está decir, ambos bloques se excluyen. No se trata, por lo tanto, de que ambos extremos se tocan. El problema es que no se tocan. Así, el espacio político, rayado en dos, ha perdido su intercomunicación (razón intercomunicativa, diría Habermas) Por eso, gane quien gane la presidencia, solo podrá esperar en su contra una oposición brutal, sin tregua.

Para decirlo de modo simple: el país geográfico se encuentra fracturado en dos países políticos. Cada uno de esos países habla un idioma político diferente. Las posibilidades de entendimiento son mínimas. La lógica de la guerra coexistirá con la de la política, pero en desmedro de la política. Cada bloque basa su discurso en la negación radical del otro, una negación sin afirmación, o si se prefiere, una negatividad sin positividad. Chile acaba de reingresar al mundo de hoy. A ese mundo que duele. Bienvenido.

4. ¡Paren al mundo que me quiero bajar! gritó la Mafalda de Quino.

La Entweltlichung, o abandono de mundo, no tiene por qué ser dramática. Si bien las distancias entre el ser y el mundo han sido alargadas, no hay razón para seguir el ejemplo de los suicidas alemanes de noviembre y diciembre. Para los teólogos, alejarse del mundo es una chance para buscar a Dios. Para los filósofos, es el momento de reencuentro del ser consigo, una posibilidad para iniciar un nuevo comienzo.

Los que no somos teólogos ni filósofos también tenemos alternativas. Una de ellas, es irnos a vivir a otro mundo apelando al recurso más preciado de la condición humana, la imaginación. Eso es por lo menos lo que he hecho siempre cuando el mundo se torna ajeno. Busco un libro, por lo general una novela, y me voy de vacaciones mentales. Repasé entonces la lista de los libros no leídos. Elegí el último de Arturo Pérez-Reverte: El Italiano. Sabía que no me iba a equivocar. Los libros de Pérez-Reverte son como los buenos vinos de mesa -un San Pedro, diría un chileno- nunca decepcionan, libros que sin ser la octava maravilla del mundo, sabes que no te van a defraudar.

Descorché entonces un Pérez-Reverte. El Italiano me llevó rápidamente a otro mundo peor que este, al de la segunda guerra mundial. Pero eso es lo que menos interesa a Pérez-Reverte. A mí tampoco. Después de todo, es un mundo imaginado.

La historia, transcurrida en Gibraltar, nos cuenta de un grupo de buzos italianos al servicio de la Italia fascista, jóvenes que arriesgan la vida en labores de sabotaje en una desigual confontación con la marina inglesa, verdaderos guerrilleros de las aguas. Podrían haber sido comunistas o republicanos, al autor no le interesa, pues sus valores, los que más aprecia, no están determinados por ideologías. Los valores de sus buzos corresponden con los de casi todos los héroes de sus novelas. Profesionales cien por ciento, solidarios, valientes, respetuosos del enemigo y, sobre todo, machos, muy machos. Lo mismo las mujeres, muy hembras. Capaces de darlo todo cuando el momento acosa. La consecuencia es que El Italiano es, como casi todas las novelas de Pérez Reverte, una historia de amor. Entre un buzo italiano, Teseo Lombardo y una librera española, Elena Ambués, estalla un amor sin límites, sin condiciones, sin convenciones.

La verdad, no estoy muy seguro de que en la vida real existan muchos personajes como los que nos presenta Pérez Reverte. Me temo que no. Tengo más bien la impresión de que el autor proyecta en ellos sus propios ideales de vida. Por eso mismo, son más bien personajes fílmicos, carecen de vida interior. Son sus zombies personales. Pero da igual, lo importante es que el novelista nos regala cada cierto tiempo historias que nos incitan a imaginar otras realidades que, aunque nunca serán las nuestras, nos permiten bajarnos, aunque sea por unos instantes, de este mundo. Sobre todo cuando sentimos que se nos ha vuelto en contra.

Bajarse de este mundo no solo es un deseo de Mafalda. Hay quienes eligen otros caminos: las drogas, el alcoholismo, el amor e incluso, la locura. No reconvengo a nadie. Cada uno hace lo que puede cuando el mundo duele. La imaginación es también otro recurso. Y cuando la imaginación es literaria, puede ser, además, un goce. La imaginación viene de las imágenes y las imágenes vienen de las palabras que designan a los objetos.

El dolor de mundo es producto de una escisión, por eso duele. En la primera infancia, cuando no entendemos nada del mundo, esa escisión es sobrecogedora. Por eso los bebés lloran como desesperados. Arrancar al bebé de su locura originaria y unirlo con el mundo, será tarea materna y paterna, no siempre (mejor dicho, casi nunca) bien lograda. Ya pasado lo peor, en la segunda infancia, algunos nos inventamos medios menos escandalosos de evasión. Leer, por ejemplo.

Cuando descubrimos que los libros podían trasladarnos a otros mundos, llegamos a ser lectores compulsivos. Hoy recurrí a la ayuda de Pérez Reverte. Antes, muy niño, solicitaba ayuda a otros autores cuyos mundos todavía me acompañan. El capitán Nemo y su submarino Nautilius de Julio Verne, Sandokan y su amigo Morgan de Emilio Salgari, Tom Swayer y Huckleberry Finns de Mark Twain, Jerry de las Islas de Jack London y, por supuesto, Los Conquistadores de la Antártida de Francisco Coloane. Entre tantos otros.

La deuda que tengo con toda esa gente, sean los autores o sus personajes, es impagable.

3 de diciembre 2021

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2021/12/fernando-mires-cuando-el-mundo-...

 11 min


Humberto García Larralde

Las elecciones regionales y locales del pasado 21 han dado mucho de qué hablar. Aunque sectores de oposición radical las han descalificado, sus resultados no deben ser desestimados si se busca desalojar, cuanto antes, a Maduro. Afortunadamente, muchos análisis ofrecen aportes en este sentido.

Inicialmente, se buscó poner en contexto la victoria de las fuerzas chavo-maduristas. Algunos numerólogos se refirieron inmediatamente a las cifras de abstención y a la suma de los votos no oficialistas para señalar que ese triunfo fue muy relativo. Además, la votación del PSUV fue la más baja de toda su historia, si se dan como ciertas las cifras que viene publicando en cada elección el CNE. Desde el lado opositor, se puso en evidencia el terrible daño que significó anteponer aspiraciones individuales de líderes o grupos a la búsqueda de candidaturas unitarias. Se aduce que la suma de votos adjudicados a la oposición le hubiesen dado la victoria en 14 estados ganados por el chavismo, de haber concurrido con candidatura única. Los casos más notorios fueron Táchira y Mérida. Tampoco debe subestimarse que la oposición obtuvo un tercio de las alcaldías –bastante más que en los comicios anteriores—y pobló a pueblos y ciudades con sus concejales.

No sorprende que un lugar central lo ocupan las irregularidades, ventajismos y atropellos del fascismo. El informe preliminar de la Misión de Observadores Europeos (MOE), si bien señala importantes avances en la realización del proceso con relación a comicios anteriores, objeta el apoyo a candidatos oficialistas con recursos públicos, el sesgo abierto de medios de comunicación a su favor, la falta de independencia judicial --reflejada en la confiscación de tarjetas y símbolos de partidos opositores y la inhabilitación (inconstitucional) de candidaturas no oficialistas-- y la instalación de centros de control de electores (“puntos rojos”) cerca de los lugares de votación. Hay que recordar, además, la falta de garantías civiles, reflejada en la existencia de más de 250 presos políticos y numerosos perseguidos. Y, a pocas horas de haberse reconocido su triunfo, fue detenido un día entero el alcalde de un municipio del sur de Mérida, Omar Fernández. Asimismo, esbirros del Sebin acosaron a la alcaldesa electa de San Juán de los Morros. Pero la gota que colmó el vaso ha sido la abierta confiscación de la voluntad popular en Barinas, al inhabilitar el tsj (¡minúsculas obligadas!) a Alfredo Superlano para no reconocer su triunfo electoral. Elecciones democráticas, en verdad, no fueron. Maduro lo confesó, implícitamente, cuando quiso descalificar a la MOE, tildándola de “espías”.

Por último, las insuficiencias e irregularidades detectadas dirigen la atención a la necesidad de limpiar el ente supervisor (CNE), empezando porque la designación de sus miembros sea conforme a lo pautado en la constitución para garantizar su imparcialidad política. Es menester asegurar, además, su autoridad para imponer multas u otras medidas pertinentes a quienes violen las normas que regulan los procesos electorales. Entre otras cosas, debe velar porque se cumplan los lapsos establecidos para cada proceso y para que permanentemente sea actualizado el Registro Electoral Permanente.

Es injustificable, empero, que análisis tan diversos hayan soslayado un aspecto crucial con relación a las posibilidades de utilizar el voto para sacar a Maduro y a sus militares corruptos. ¿A cuenta de qué, quienes se identificaron como partidarios del peor gobierno que ha conocido la Venezuela moderna, el más corrupto, ineficiente, requetemalo y mendaz, sacaron tan alta votación relativa? Y aquí no vale aquello de que, con la abstención –más del 58%-- la votación del PSUV fue tan sólo del 19% del REP. Lo que debe ser preocupación central, en vez de regodearse con excusas fáciles, es el hecho de que, bajo las actuales circunstancias, casi un 20% de la población adulta, incluyendo en este total a la que migró, haya votado por el chavismo. En algunos estados este porcentaje fue bastante mayor. Decir que se debió al ventajismo, que muchos empleados fueron conminados a votar por los candidatos oficialistas, a la confusión sembrada por los llamados “alacranes”, o al chantaje de quitarles a la gente los CLAPs (u otras prebendas), no ayuda. Tampoco el bombardeo ideológico por los medios estatales. Ello solo incidiría en la votación de una secta fanatizada, veneradora de Hugo Rafael, el Eterno, que no debe pasar del 5% de la población. Estos son, además, los datos del proceso, los parámetros fijados por el fascismo que deben ser tomados en cuenta si se quiere formular una estrategia exitosa.

El problema central es que las fuerzas democráticas no representaron la opción política esperada a los ojos de un número demasiado importante de venezolanos, sobre todo de los jóvenes, a quienes les han robado su futuro. Es decir, sus candidatos no supieron o no lograron --salvo escasas y valiosas excepciones--, capitalizar lo que es el asunto más importante de toda elección a celebrarse en el país en estos momentos –incluidos los de carácter regional o local--, que es encarnar la única opción económica, social, moral y políticamente posible al desastre urdido por tan deplorable régimen. Por diversas razones, no fueron percibidos, al menos no con la intensidad suficiente, como un proyecto radicalmente distinto de sociedad a la de Maduro y sus cómplices, la única capaz de lograr que sobreviva Venezuela como país en el que vale la pena vivir. Por supuesto que el lamentable espectáculo de las divisiones y pugnas en el campo opositor hizo su efecto, como la indefinición de buena parte de las fuerzas democráticas por participar y la decisión tardía de hacerlo. Dificultó posicionarse con claridad en estos comicios como referente del cambio necesario.

No es descargo tampoco argumentar que, en elecciones de alcance regional y local, los proyectos nacionales no están en juego. Si queremos acabar con las prácticas de expoliación de las mafias que controlan el Estado, la transparencia y rendición de cuentas de gobernadores y alcaldes, la corresponsabilidad ciudadana activa en estos asuntos, su organización para defender sus derechos ante el centralismo dictatorial, los problemas gravísimos de la seguridad personal y otros son claves para deslindar, a partir de los problemas locales y regionales, el proyecto alternativo a reivindicar.

Pueden alegarse circunstancias atenuantes de la débil presencia opositora entre el electorado, además del ventajismo y de las otras irregularidades ya comentadas. Una explicación plausible es que el liderazgo chavo-madurista en algunas regiones o localidades haya podido ser mejor, comoquiera que definamos este término. Supondría reconocer que el nivel de descomposición y de perversión que distingue al núcleo central del madurismo, no caracteriza necesariamente a todos sus dirigentes. Sea como fuere, su impacto hubiese sido bastante más acotado, como las maniobras de aquellos que buscaban confundir al electorado, en presencia de una opción democrática clara. El reto debe ser, además, atraer el chavismo sano que pueda existir a las filas democráticas.

En las distintas versiones del Plan País existen propuestas de solución a los problemas económicos, de los servicios, de la seguridad personal, la salud, la educación, etc. que sólo podrían instrumentarse conquistando el régimen de libertades y garantías requeridos para el despliegue pleno de la iniciativa ciudadana, en aras del bienestar material y espiritual de los venezolanos. Saber transmitir esto de manera sencilla, pero con la pasión que lo amerita, es central a toda participación electoral futura, sea ésta el referendo revocatorio o las presidenciales y legislativas a acordar. El éxito futuro de los líderes que se han ido forjando en las luchas sociales y políticas en distintas partes del país, como de aquellos que se consolidan a nivel nacional, debe nutrirse de estas consideraciones. De no ser así, continuaremos siendo vulnerables a las trapacerías depredadoras del fascismo.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela.

humgarl@gmail.com

 6 min


José Luis Vera

Desde el 22N, tenemos de nuevo objetivos democráticos comunes y una gran oportunidad, si respetamos las razones válidas que sostuvieron las diferentes posturas alrededor del 21N.

¿LA RUTA ES O NO ELECTORAL?

Ese no es un dilema real, pues ambas opciones pueden ser convenientes o no. Lo trascendente es que la decisión se adopte oportunamente, con la mayor y más amplia UNIDAD posible del campo democrático.

Como no estamos en democracia, la lucha tiene que darse en todos los terrenos, incluso el electoral, pese a Bolívar/2017 y Barinas/2021.

Para lograr esa UNIDAD, la decisión debe ser consultada con el 80,6% de los electores que no apoyaron a los candidatos del régimen: los que votaron en contra (22,5%), más los que se abstuvieron (58,1%).

Las condiciones de los procesos electorales sí se deben discutir, luego de tomar la decisión primaria sobre la pregunta de este subtema.

¿REVOCATORIO SÍ O NO?

Por encima de la discusión filosófica en torno a la legitimidad de debatir o no con los "secuestradores", lo más importante es que los "secuestrados" demostremos tener la capacidad de conquistar nuestra libertad.

Esa demostración de nuevo puede surgir de una amplia y unitaria consulta con la mayoría de los electores.

De nada valdría solicitar un Revocatorio (a partir del 10.01.22), si no confirmamos antes que podemos acercarnos a 7.000.000 de voluntades, para superar ampliamente los 5.988.430 votos que supuestamente obtuvo en 2018 quien detenta de hecho el poder.

¿RENOVACIÓN O EXPERIENCIA?

No falta quien reclame la renovación de la dirigencia política. Pero la votación obtenida el 21N por varios veteranos dirigentes apunta en dirección contraria.

Es decir, por encima de la juventud o veteranía de los dirigentes, lo que realmente importa es que esa dirigencia tenga el respaldo de la mayoría de sus colectividades.

Por eso, cada partido debe acometer con urgencia la legitimación de sus cargos de dirección, en todos los niveles de su estructura.

Eso haría incontestable su actuación.

¿CON QUÉ ALIANZAS?

En los anteriores planteamientos, de simple sentido común, hay elementos para trazar una ruta común, de unidad por la base, en la cual podría coincidir una amplia mayoría de los electores venezolanos, sin que los partidos tengan que firmar pactos forzados con aliados difíciles.

¡Que la gente decida!

 1 min


Observatorio Electoral Venezolano

Una rápida sentencia del Poder Judicial, cuestionado en su imparcialidad por distintos sectores, enarbola una reciente y desconocida inhabilitación al candidato opositor. Las proyecciones lo dan como ganador a la gobernación del estado llanero y bastión del chavismo. Nadie, hasta una semana después de la votación, impugnó su postulación. El TSJ convoca a nueva elección y también fija la fecha, una atribución del Poder Electoral. Los hechos coinciden con las críticas que el alto gobierno ha lanzado contra la misión de observación electoral de la Unión Europea.

Dos sentencias de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dieron un giro inesperado al proceso de la elección regional y municipal 2021. Sus decisiones ensombrecen la ruta electoral, al desconocer la voluntad popular expresada el 21 de noviembre por los electores del estado Barinas.

La evaluación integral de un proceso comicial finaliza una vez terminan las actividades propias de la etapa poselectoral. En este caso, las órdenes del poder público que ejerce la jurisdicción contencioso-electoral afectan los esfuerzos que se venían dando en función de la restitución del voto como instrumento de cambio en democracia, materializados, entre otras cosas, con la conformación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) más plural, el refuerzo de las auditorías, la actualización más amplia del Registro Electoral, la habilitación de tarjetas y el logro de una observación electoral más plural.

Este es nuestro recuento de los hechos:

1. Los boletines de resultados: sí y no

A la medianoche del 21 de noviembre, cuando el CNE emitió el primer boletín de resultados, dio como virtuales ganadores a los candidatos oficialistas a las gobernaciones de los estados llaneros Apure y Barinas, con la salvedad, como aclaró esa noche el rector Pedro Calzadilla, de que eran “datos todavía pendientes por ser confirmados con la transmisión restante”. Era entonces del 90% del total de sufragios emitidos.

La tarde del lunes 22, cuando el CNE divulgó el segundo boletín de resultados, con transmisión del 99%, dejó todavía en suspenso los resultados definitivos de Apure y Barinas. Después, la divulgación de cómputos en el sitio web del CNE zanjaría que el oficialista Eduardo Piñate era, finalmente, el mandatario regional apureño. No así el caso barinés.

2. La decisión del CNE que no pudo ser

Hasta una semana de retraso en la adjudicación del gobernador de Barinas y del alcalde del municipio Arismendi fue centro de polémica en la opinión pública.

El viernes 26 de noviembre, el CNE acordó encargar a la Junta Nacional Electoral (JNE) la totalización de las pocas actas faltantes. Actas de tres mesas del municipio Arismendi que, según trascendió, se mantuvieron en poder del Plan República, con el mandato demorado de su traslado a Caracas.

“La decisión, acordada por unanimidad, se tomó tras evaluar las condiciones complejas de los sitios inhóspitos a las que corresponden las actas faltantes y el vencimiento de los tiempos legales establecidos”, argumentó el CNE.

De injustificable calificó, por su lado, el vicepresidente del CNE, Enrique Márquez, el atraso en la totalización de estas actas.

El domingo 28 de noviembre, la JNE designó una comisión ad hoc encargada de totalizar las actas faltantes las cuales, se informó, estaban siendo recibidas ese día. La comisión totalizadora se instalaría el lunes 29 para totalizar el contenido de las actas. El país daba por descontado que el mismo lunes se conocerían los ganadores, cerrando así el episodio.

3. La primera sentencia

A las 2:00 de la tarde del lunes 29 de noviembre, la Sala Electoral, en sentencia Nº 78, admitió una acción de amparo constitucional con solicitud de medida cautelar interpuesta por Adolfo Superlano.

¿Quién es Adolfo Superlano? Candidato a la gobernación de Barinas en estos comicios, por tarjetas como las de MIN-Unidad, Movimiento Republicano y Movimiento Ecológico, según consta en la Oferta Electoral del CNE. Diputado a la Asamblea Nacional por Barinas en la legislatura 2015-2020, apoyó la elección de Luis Parra como presidente de la AN en enero de 2020. Según reseñas de prensa, ha sido sancionado por los Estados Unidos.

Adolfo Superlano denunció ante el TSJ la “presunta violación de los derechos constitucionales a la participación y el sufragio”, previstos en la Constitución, “con base en los hechos públicos y notorios relacionados con el clima de tensión entre las militancias políticas que hacen vida en el estado Barinas, así como a la remisión por la Junta Electoral Regional de las actas de totalización a la JNE del CNE”.

El accionante también expuso la “supuesta existencia de procedimientos y averiguaciones administrativas y penales” contra el también candidato Freddy Superlano, “que cursan ante los órganos competentes del Estado”.

Se cita la Resolución N° 01-00-000334, de fecha 17 de agosto de 2021, dictada por la Contraloría General de la República, mediante la cual resolvió inhabilitar para el ejercicio de cualquier cargo público a Freddy Superlano, el abanderado de la opositora MUD con quien se disputaba la gobernación el mandatario oficialista y aspirante a la reelección Argenis Chávez.

Hasta el 4 de septiembre el CNE admitió la presentación de postulaciones. El 3 de septiembre, Freddy Superlano declaró en una entrevista: “Estoy habilitado desde que recibí el indulto, ayer (2 de septiembre) se realizó el proceso de inscripción ante el CNE y no hubo ningún tipo de problema”.

Los ejemplos de un doble rasero en la admisión de postulaciones con opositores inhabilitados sobran. ¿Por qué el sistema de postulaciones del CNE permitió la candidatura de Freddy Superlano, si por esos días rechazó otras como las de Daniel Ceballos, en el Táchira, o Richard Mardo, en Aragua? En casos como el de Eduardo Samán, en Caracas, medios informaron que el disidente del PSUV se postuló el 9 de agosto con la tarjeta del PCV, pero el CNE esperó hasta el 5 de septiembre para notificarle su inhabilitación.

Así las cosas, en su primera sentencia del lunes 29 de noviembre en la tarde el TSJ le ordenó al CNE la “inmediata suspensión de los procedimientos y/o procesos vinculados a la totalización, adjudicación y proclamación del CNE” respecto de los candidatos al cargo de gobernador de Barinas “hasta tanto se decida el fondo del asunto”.

La JNE de inmediato suspendió los procedimientos, tras acatar la medida cautelar. ¿En cuánto tiempo el TSJ decidiría el fondo del asunto?

4. La segunda sentencia

El mismo lunes 29 de noviembre a las 10:30 de la noche, la Sala Electoral, en sentencia Nº 79, decidió:

4.1. “INHABILITADO” DESDE AGOSTO | Con lugar la acción de amparo constitucional interpuesta con solicitud de medida cautelar, con fundamento en la Resolución del 17 de agosto de 2021 dictada por la Contraloría General, mediante la cual resolvió inhabilitar para el ejercicio de cualquier cargo público a Freddy Superlano.

Hasta el 9 de septiembre el Cronograma Electoral contempló el lapso de presentación de recursos contra la admisión de las postulaciones, con base en el artículo 65 de la LOPRE. La inscripción y admisión de la candidatura de Freddy Superlano fue pública, notoria y comunicacional. ¿Por qué ningún actor en el estado Barinas ejerció el derecho de presentar el respectivo recurso en contra de esa postulación, en el lapso de ley?

Aún si no hubiere recurso, hasta semana antes de las elecciones algunos actores políticos denunciaron que, tiempo después de haber admitido sus candidaturas, el sistema de postulaciones las había rechazado. En la Oferta Electoral del CNE todavía es posible ver en algunos casos un círculo rojo con un signo de exclamación y el mensaje “Estatus: rechazada por inhabilitación” sobre algunos candidatos. Algunos ejemplos, todos del PCV, son los de las candidaturas de Guillermo Bernáez (Cajigal, Anzoátegui), José Noguera (Guanta, Anzoátegui); Carmen Saravia (Brión, Miranda) y Wilfredo Rivero (Cruz S. Acosta, Sucre). Sin embargo, junto al nombre de Freddy Superlano nunca apareció este aviso.

El rector principal del CNE Roberto Picón explicó el 30 de noviembre en un comunicado personal que la inhabilitación de Freddy Superlano era desconocida para el CNE al momento de su postulación.

Además de todo lo anterior, Freddy Superlano fue uno de los 110 opositores a los cuales el jefe de Estado, Nicolás Maduro, concedió indultos mediante un Decreto Presidencial de agosto de 2020. Hace un año y tres meses. La medida extinguió la acción penal que recaía sobre cada uno de ellos.

4.2. BORRÓN Y CUENTA NUEVA | La Sala Electoral dejó sin efecto todos los procedimientos y actos celebrados conforme al Cronograma Electoral, en el proceso realizado en el estado Barinas, en lo que respecta a la elección del cargo de gobernador, a partir de la presentación de las postulaciones, inclusive, “para garantizar los derechos colectivos de los ciudadanos y ciudadanas de la entidad territorial”, exponen.

Es de esperar, en consecuencia, un cronograma electoral ad hoc a partir de la presentación de postulaciones, que era la actividad 39 de un total de 94 que conformaron la elección 2021. El CNE, entonces, debe disponer aproximadamente 40 actividades en un lapso de poco más de un mes, traspasado por los recesos navideños de la administración pública.

Ni el gobernador oficialista Argenis Chávez ni el candidato de la MUD Freddy Superlano serán candidatos. El primero declinó; el segundo, fue impedido por la vía judicial después de haber ganado. ¿Hay tiempos políticos suficientes para que los factores del gobierno y la oposición acuerden abanderados con los necesarios liderazgos que la situación amerita?, ¿cuáles candidatos competirán o se abstendrán en esta sobrevenida elección?, ¿qué decidirán los electores?

Con 959 de las 961 actas escrutadas, la abstención en el estado Barinas el 21 de noviembre fue de 54%, según la divulgación de resultados del CNE actualizada al lunes 29 de noviembre a las 6:24 p.m. Tres puntos más baja que la media nacional.

4.3. SUPERLANO, “INELEGIBLE” | La Sala ordenó la realización de un nuevo proceso electoral en Barinas para la elección del cargo de gobernador, argumentan, “a los fines de garantizar el derecho a la participación activa y pasiva de quienes acudieron al evento electoral para elegir a gobernador”.

Reconoce el TSJ que, aun cuando las “proyecciones consignadas por el CNE” -así las llaman- dan un porcentaje de votos a favor del candidato Freddy Superlano del 37,60% con respecto al 37,21% de votos obtenidos por el candidato Argenis Chávez, consideran que la “condición de inelegibilidad” del candidato Freddy Superlano “violenta los principios de igualdad, equidad y transparencia en la participación de los candidatos y las candidatas en la oferta electoral, así como de los electores y electoras en el ejercicio del sufragio activo”.

Es decir, sin especificar votos absolutos por lo menos en el auto de la decisión, puesto que la sentencia todavía no ha sido publicada en extenso al cierre de esta nota, el TSJ reconoce que Freddy Superlano ganó la elección.

En sus declaraciones de reacción, el 30 de noviembre, Freddy Superlano aseguró que el “TSJ está deslegitimando al CNE” y que la repetición de elecciones es “un golpe de estado constitucional” en Barinas. “Cuando la Junta Nacional Electoral empezaba a totalizar y estábamos ganando, un poder del Estado le da la orden a otro poder diciendo que no podían totalizar, pero ya se había totalizado”, aseguró, citado por Efecto Cocuyo.

4.4. CON FECHA INCLUIDA | El TSJ le ordena al CNE, convocar para el 9 de enero de 2022 las elecciones de gobernador del estado Barinas.

Usurpa, además, la Sala Electoral atribuciones constitucionales exclusivas del Poder Electoral, al fijar la fecha de la nueva elección. El artículo 293 de la Constitución establece que el Poder Electoral tiene por funciones, entre otras, las de declarar la nulidad total o parcial de las elecciones y las de organizar todos los actos relativos a estas.

Antes, en el caso de la elección sobrevenida de gobernador en el estado Zulia, celebrada en diciembre de 2017 luego de que el candidato opositor se negara a juramentarse ante la cuestionada Asamblea Constituyente, la fecha de la votación la decidió el directorio del CNE. También en 2014, como consecuencia de la condena y destitución impuestas por el TSJ a los alcaldes opositores en ejercicio de San Cristóbal y San Diego, el directorio del CNE igualmente decidió la fecha de ambas elecciones sobrevenidas.

Sin protesto alguno, el CNE acordó el 30 de noviembre en la tarde convocar la elección del cargo de gobernador del estado Barinas. Junto con la convocatoria, también fue aprobado el cronograma electoral de este proceso, que será publicado este 1 de diciembre. Algunos hitos son:

Lapso de postulaciones para que las candidaturas se reflejen en boleta: del 2 al 6 de diciembre.

Lapso para que partidos postulantes puedan hacer modificaciones y sustituciones: del 18 al 30 de diciembre, pero estos cambios no se verán en la boleta.

Campaña electoral: del 22 de diciembre al 6 de enero de 2022.

Cuatro auditorías: de archivos de configuración de máquinas de votación; de producción de máquinas de votación; de puesta cero de los centros nacionales de totalización; y de telecomunicaciones.

5. El contexto

“Especialmente la falta de independencia judicial y el irrespeto del Estado de Derecho afectaron desfavorablemente a la igualdad de condiciones y a la imparcialidad y transparencia de las elecciones”, expresó el pasado 23 de noviembre la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) al divulgar su declaración preliminar.

La titularon “Un retorno a la mesa electoral de la mayoría de las fuerzas políticas con mejoras en las condiciones electorales, aunque con persistentes deficiencias estructurales”. Después de 15 años sin pisar el terreno en Venezuela, los observadores de la UE visitaron 665 centros de votación en los 23 estados y el Distrito Capital.

El 28 de noviembre, el presidente Nicolás Maduro declaró que la misión de observación de la Unión Europea buscaba “manchar y alterar al sistema electoral y democrático de Venezuela”. Señaló que “la delegación espía de la Unión Europea no encontró elementos para criticar el sistema electoral (…). Esos no eran observadores internacionales, andaban por el país desplegados, libremente, espiando la vida social, económica y política”. Puntualizó también, citado por el Minci, que “jamás se había visto lo que nosotros vimos de la Unión Europea en 22 años con otras delegaciones”.

En una carta fechada el 30 de noviembre, la Unión Europea indica que a pesar de las declaraciones de Maduro, el hecho de que la misión fuera bien recibida por una gran mayoría de venezolanos en el terreno y que respondieran positivamente a su declaración preliminar, sugiere que la decisión de ir a observar fue la correcta. “Fue útil para el pueblo venezolano y permite a la UE y a la comunidad internacional evaluar mejor los hechos en el país”.

Cómo organizar elecciones libres y justas es, de hecho, uno de los temas clave para cualquier solución políticamente negociada a la crisis venezolana, diserta en ese texto el alto representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

En el OEV consideramos que la observación de los procesos electorales en su ejercicio imparcial, responsable e independiente es una práctica común en cada evento comicial del mundo, orientada a identificar y prevenir errores, distorsiones y manipulaciones que afecten la naturaleza y los resultados del evento electoral. Como parte del respeto al Estado de derecho y en sintonía con los derechos humanos, la observación electoral debe ser respetada, por estar garantizada en declaraciones internacionales y legislaciones nacionales, y por permitir tanto a las administraciones electorales como a los ciudadanos obtener miradas técnicas, plurales e independientes acerca de los procesos electorales, para el bienestar de la salud democrática de las naciones.

Boletín 75

Segunda quincena de noviembre 2021

https://oevenezolano.org/2021/12/boletin-75-el-caso-barinas-ensombrece-l...

 11 min