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Opinión

Carolina Jaimes Branger

Antes de que le dé un ataque de mal de rabia, le pido que lea este artículo hasta el final. Ahí estará mi cuenta de Twitter si quiere insultarme. Pero hágalo después de leerme.

La oposición venezolana, la oposición de verdad y no el saco de gatos (¿o más bien saco de alacranes?) que quieren hacernos pasar como opositores, vive su peor momento. Cuando el G4 decidió ir a pesar de todo a las elecciones del 21 de este mes, no pudieron ponerse de acuerdo en nombrar candidatos únicos. Y por supuesto, no todos son Roberto Patiño, mejor dicho, la excepción fue Roberto Patiño, quien dio una lección de gallardía moral y coherencia política al declinar la postulación. Tampoco pudieron escoger a los candidatos más idóneos para los estados y los municipios. Hay unos que francamente están peor seleccionados que Vielma Mora en Carabobo, que ya es bastante decir. ¿Con qué autoridad critican al chavismo?

En este escenario tan desolador, permanece la figura de Juan Gerardo Guaidó Márquez, quien sigue siendo reconocido como el representante del interinato en Venezuela. Es el interlocutor válido con las democracias más sólidas del mundo. Pero en esta locura que vivimos, donde dudamos de todo y de todos, pero a la vez -y paradójicamente- creemos todo lo que circula por las redes, hay ciertos grupos que han decidido destrozar a Guaidó. Ya no necesitamos a los bots chavistas para que circulen informaciones falsas como las que aseguran que Guaidó se robó los fondos de la ayuda humanitaria o más recientemente, los de Monómeros, por ejemplo.

Me han dejado boquiabierta las declaraciones de Julio Borges, a quien en varias ocasiones he defendido a capa y espada. Por cierto, el viernes pasado el Procurador Especial Enrique Sánchez Falcón le salió al paso desmintiendo todas sus aseveraciones. Yo también tengo preguntas para Borges: ¿por qué si PJ tenía un representante en la Comisión de Administración del Interinato y había corrupción, no lo denunció sino hasta ahora? ¿Por qué si crees que “el interinato murió” sigues siendo el canciller?

En el caso de Monómeros, fue una diputada de PJ, Bibiana Lucas, presidente de la comisión especial de la AN que investigó el caso, justamente, quien aclaró que “Lo que nos arroja es que Monómeros no está quebrada, eso es muy importante. Nunca ha estado quebrada. Monómeros lo que tiene es un problema de flujo de cajas por el acceso al mercado de divisas o a las bancas, pero Monómeros es una empresa súper noble que no sé cómo ha resistido ante tanto ataque”.

Por eso, amigo lector, cuando usted retuitea furibundo informaciones que le llegan ¿se ha cerciorado antes de que sean ciertas? ¿Puede, con su conciencia tranquila, acusar de ladrón a alguien que quizás no lo sea? ¿Le gustaría que le hicieran eso a usted?

Guaidó se echó sobre sus espaldas la carga de sacar a un régimen que ha demostrado en un sinfín de oportunidades que no tiene límites de ningún tipo. Que está dispuesto a lo que sea con tal de mantenerse en el poder y cuentan con que dentro de la oposición nos estamos destrozando entre nosotros mismos. Es cierto que en 2019 no se cumplió el cese de la usurpación y que eso desmoralizó a muchos y engrosó la lista de la diáspora. Les recuerdo que a principios de 2020 entramos en pandemia, un escenario que no hizo sino darle un respiro al régimen de Maduro por un rato. Pero hoy estamos mucho más fuertes para negociar y exigir que en 2019. Las sanciones están resquebrajando al chavismo desde adentro. Hay quienes quieren negociar, porque se ven el agua llegándoles al cuello. Todos desconfían de todos, y no solo porque las cabezas de algunos tienen precio. La extradición de Alex Saab a Estados Unidos y el Pollo Carvajal cantando más que un gallo en España antes de ser extraditado, son temas que los tienen preocupados al máximo. Si se sentaron en la mesa de negociación en México era porque se sentían débiles. Patearon la mesa en un acto de malacrianza por Alex Saab, pero casi pongo la mano en el fuego de que van a volver a sentarse.

Guaidó es la persona, a pesar de todo, que tiene mayor porcentaje de aceptación en las encuestas. Pero de su mismo lado lo quieren defenestrar. ¿Acaso están jugando al “juego del calamar”? ¿No se dan cuenta de que en ese juego la mayoría sale muerta?…

Apenas la semana pasada, Guaidó se reunió con el jefe de la mayoría del Senado estadounidense, Dick Durbin, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Menéndez y el presidente de la Subcomisión de Relaciones Exteriores del Senado para el hemisferio occidental, Tim Kaine, quienes una vez más le expresaron su disposición a seguir presionando hasta conseguir elecciones presidenciales libres y a poner coto a la terrible crisis humanitaria que hay en el país. Y repito, Guaidó sigue siendo el representante del país que se niega a seguir bajo la garra del chavismo frente a las democracias más sólidas del mundo. ¿Es que acaso eso no tiene valor?

Aquí tenemos que navegar juntos. Y el capitán, les guste o no, es Juan Guaidó, que además necesita a su tripulación que trabaje de forma organizada y coherente. Estoy segura de que cuando esta pesadilla termine, tendremos que agradecerle su valor, su entrega y su trabajo. Y muchos tendrían que pedirle disculpas por haberle levantado falsos testimonios. Pero yo que lo conozco, sé que la libertad de Venezuela será su mayor recompensa.

@cjaimesb

 4 min


María Eugenia Fuenmayor

«Quizás tengas que conocer la oscuridad antes de poder apreciar la luz».

Ibiza Melián / Escritora

Mientras el río Támesis, de 350 km de largo, mostraba ya para 1610 signos severos de contaminación, nuestro río Guaire en cambio, de 72 km, aún en 1892, disponía de varios pozos de agua cristalina que fungían como balnearios de los caraqueños. El de Antímano era uno de los favoritos.

Pero nada es estático en la vida: la evolución de la conciencia y la civilidad hicieron que el Támesis, así como buena parte de los ríos europeos más conocidos (Sena, Ródano, Tíber, Rin) revirtiera con creces su degradación. Hoy en día se puede pescar y navegar en la mayoría de esos ríos, que son emblemas orgullosos de sus ciudades respectivas, en tanto que en muchos ríos urbanos de ciudades que nos son muchísimo más cercanas, estos cursos de agua son solo el triste reflejo de una sombra que se nos ha instalado desde hace demasiados años. Los ha convertido en vertederos de las aguas putrefactas de las ciudades que atraviesan y en símbolos de indolencia, corrupción e ineptitud.

Hace varios años hubo promesas, recursos y líderes asignados para sanear, por ejemplo, al Guaire y hacerlo la envidia de cualquiera de los ríos europeos mencionados. Los resultados hieren la vista, además de otros sentidos. ¿Cuál fue el verdadero destino de las cuantiosas inversiones? ¿Cómo explicar tanta ineficacia e incapacidad? ¿Es acaso planificada?

Pero no solo son los ríos los que materializan nuestro retroceso: si hablamos de educación, y particularmente de la universitaria, vemos también que la declinación alcanza cotas inimaginables. La buena educación es como el agua limpia: barre los males, riega, nutre y genera bienestar. Así lo vislumbraron aquellos países que han comprendido que solo la democracia crea el espacio para la ilustración, la diversidad en todos los ámbitos y el pensamiento libre, todo lo cual, también tienen su expresión material en la calidad del ambiente, de los servicios, del agua… de la vida.

Por aquí cerca, por el contrario, la consigna pareciera ser bloquear la posibilidad de acceder a una educación óptima que procure libertad y autonomía de pensamiento, solidez de criterios técnicos e intelectuales e independencia. Y es que, justamente, la carencia de democracia auténtica, se manifiesta así: en paisajes urbanos grises, en infraestructuras semiderruidas, en un caudal de aguas negras a cielo abierto que parten en dos la capital de un país, cuya principal universidad fundada en 1721 y de la cual egresaron Francisco de Miranda, Pedro Gual, Andrés Bello, José María Vargas, Fermín Toro, José Gregorio Hernández, Luis Razetti, Jacinto Convit, Pedro León Zapata…y cientos de miles de otros, menos conocidos, pero que, sobre todo en estos tiempos, hacen sus aportes efectivos al progreso de las sociedades que han sabido acogerlos y respetarlos.

Vemos pues que entre el río y la educación hay un parangón: solo líderes incompetentes, negligentes consentirían una cloaca como arteria abierta, visible e icónica de su ciudad. Por el contrario, un curso de agua límpida, rebosante de vida, con espacios para la navegación, el transporte y el recreo, solo puede ser el producto de la gestión de ciudadanos ilustrados, técnica y gerencialmente capaces.

La ignorancia, la maldad y otras miserias humanas siempre han sido asociadas a la oscuridad. Por cierto, la Universidad Central de Venezuela, nuestra UCV, será mucho más hermosa y fructífera cuando la luz vuelva a vencer las sombras que hoy la abruman. Salvarla de la noche oscura será un deber de la democracia.

«Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra»

Antonio Gala / Dramaturgo español

@mefcal

31 de octubre 2021

El Pitazo

https://elpitazo.net/opinion/las-sombras-que-se-imponen-porque-si/?utm_s...

 3 min


Daniel Eskibel

Gran parte de las batallas electorales se ganan o se pierden en la mesa de negociaciones.

Son las ocho y media de la mañana del 30 de septiembre de 1993. Dos enmascarados armados irrumpen violentamente en el Chase Manhattan Bank de Brooklyn (Nueva York). Dos horas después la situación es cada vez más peligrosa. Dentro del banco los atracadores tienen tres rehenes. En la calle varios agentes del Departamento de Policía de Nueva York están parapetados detrás de sus patrulleros. En los edificios cercanos están apostados los francotiradores del SWAT.

En ese momento llegan dos negociadores del FBI. Uno de ellos es Chris Voss. Tiene experiencia en la lucha antiterrorista y hace ya un año y medio que se está entrenando para la negociación en situaciones con rehenes. Pero este es su primer caso real. Al final del día los negociadores del FBI logran que los atracadores se entreguen sin un solo disparo y sin que nadie resulte herido. Sin dudas es el mejor resultado posible para todas las partes intervinientes.

¿Qué técnicas aplican esos especialistas del FBI para negociar exitosamente en casos de vida o muerte? ¿Acaso son técnicas que podamos aplicar a la negociación política?

Podemos obtener respuestas siguiendo el rastro del agente Voss, quien a partir de aquel otoño del 93 se convirtió en uno de los mejores negociadores del FBI y contribuyó a solucionar delicados problemas en distintos escenarios conflictivos del mundo. Luego se retiró para dedicarse a aplicar las técnicas de negociación a los ámbitos empresariales y a los más diversos emprendimientos humanos. Y actualmente es reconocido como una de las mayores autoridades mundiales en negociación.

Hace pocos años tomé un curso de negociación con la empresa de Chris Voss con la intención de aplicar esos conocimientos a la negociación política. Este artículo sintetiza algunas cosas que aprendí en ese curso.

Herramientas para llevar a tu próxima negociación política

Negociar las diferencias marca una frontera fundamental entre la política y la guerra. Por eso la vida del político es, entre otras cosas, una extensa cadena de negociaciones grandes y pequeñas. No en vano se suele decir que con mucha frecuencia las batallas electorales se ganan o se pierden en la mesa de negociaciones.

Por eso, cuando llegue el momento de tu próxima negociación política, lleva contigo estas herramientas que aprendí de Chris Voss:

1. No hacer ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo. El poder está en el balance de tener tanto el sí como el no disponibles.

2. “Sí” es la última palabra que quieres oír. Un “sí” sin un “cómo” es solo una ilusión.

3. La sonrisa en la cara y en la voz incrementa tu agilidad mental.

4. El cerebro funciona un 31 % más efectivamente cuando la persona está en un estado de ánimo positivo.

5. La voz es la principal herramienta de negociación ya que introduce respuestas emocionales en la contraparte.

6. Es seis veces más probable que llegues a un acuerdo con alguien que te agrada que con alguien que no te agrada.

7. Para marcar algo especialmente importante, usa tu voz de locutor nocturno de FM (voz grave con entonación descendente al final) y luego guarda silencio y no lo rompas. Esto le da a tu voz calma, autoridad y confianza.

8. La mayor parte del tiempo usa tu voz sonriente, positiva, juguetona y relajada.

9. La primera herramienta de negociación es etiquetar (señalar algo que la otra parte no ve para reforzar algo positivo o diluir algo negativo). Formato: “Parece como que…”, “Eso suena como si…”, “Luce como que…”.

10. Etiquetar sirve también para preparar a alguien para algo negativo: “esto va a sonar feo…”, luego pausa de 3 segundos.

11. Observa especialmente (por ejemplo, para etiquetar) la congruencia entre el tono de voz y el lenguaje corporal y el significado literal de las palabras de la contraparte.

12. Espejar es la más simple de las habilidades de negociación. Simplemente repite las últimas 3 palabras que la contraparte dijo, o 3 palabras seleccionadas que quieras clarificar o amplificar.

13. Anima el flujo de información que aporta el otro a través de facilitadores: pequeñas palabras (sí, claro, ¿de verdad?, ¡no me digas!, por supuesto, ok, uh uhh, ¿y?) y gestos (asentir con la cabeza).

14. Las personas abandonan una negociación, aunque la misma les sea favorable, si sienten que han sido tratados de modo injusto. Sé siempre consciente y cauteloso respecto a la palabra “justo” ya que puede ser usada defensivamente o para manipular.

15. Usa proactivamente la palabra “justo”, por ejemplo, anticipando al comienzo que lo serás y pidiendo a la contraparte que te lo diga cuando no lo seas.

16. El tono de voz que usas es cinco veces más importante que el significado literal de las palabras.

17. Tu lenguaje corporal tiene ocho veces más impacto que el significado de las palabras que usas.

18. Cuando observas en tu contraparte una incongruencia entre las palabras por un lado y el lenguaje corporal o el tono de voz por el otro, lo que tienes que hacer es etiquetarlo suavemente. O sea: señalarle al otro esa discrepancia, llamarle amablemente la atención acerca de ella para despejar dudas y así seguir avanzando.

19. Recuerda que tu contraparte siempre maneja, consciente o inconscientemente, dos precios en relación al objeto de la negociación. Uno es el mínimo al que está dispuesto y el otro es el máximo al que aspira. Ubicarte apenas por encima del valor medio entre el mínimo y el máximo del otro te dará una gran ventaja negociadora.

20. Cuando tu contraparte quiere hablar de precios, lo mejor es que primero desplaces el eje hacia los términos del acuerdo y cómo llevarlo a cabo. Eso facilitará que el otro revele espontáneamente algo acerca de sus parámetros respecto al precio, lo cual va a fortalecer tu posición.

21. Cuídate de las soluciones de compromiso como por ejemplo partir a la mitad las diferencias y acordar en el punto medio entre la propuesta de uno y la del otro. Con frecuencia esta práctica es una simplificación excesiva y bloquea una negociación más profunda y más productiva.

22. Tu silencio juega a tu favor porque te permite una observación más fina del otro y porque le da al otro la oportunidad de darte algo útil mientras habla. Es fundamental que hagas una pausa silenciosa después de hacer una buena pregunta o una buena observación.

23. Escucha el contenido más importante de lo que dice tu contraparte y de inmediato exprésalo con tus propias palabras para asegurarte de que coinciden en el significado real del asunto.

24. Nunca busques que el otro te responda “tienes razón”. Busca respuestas como “eso es correcto”, “así es”, “eso es”, “de acuerdo” o expresiones similares. Lo logras avanzando en sumarios acerca de las posiciones del otro (parafraseando sus contenidos en tus propias palabras y señalando su estado de ánimo al respecto). De esa manera vas removiendo falsos obstáculos y creando puntos de acuerdo para avanzar.

25. Te conviene reconfirmar hasta tres veces los “sí” y los “no” de tu contraparte. No con preguntas repetidas sino con herramientas como espejar (repetir tres palabras esenciales que dijo), etiquetar (señalar algo que el otro no ve) y parafrasear (reformular con tus propias palabras).

26. Tu contraparte estará más dispuesta al riesgo para evitar una pérdida que para asegurarse una ganancia. Perder algo impacta el doble que ganar lo mismo.

27. Formula con frecuencia preguntas calibradas. Son preguntas encabezadas por “¿qué…?”, “¿cuál…?”, ¿cómo…?” y solo en muy pocas ocasiones “¿por qué…?”. No son preguntas cerradas que se pueden responder con un sí o un no sino que son preguntas abiertas que buscan respuestas más largas e informativas.

28. La pregunta “¿por qué…?” coloca al otro a la defensiva y en general deberías evitarla. Si necesitas saber el por qué de algo es siempre preferible que formules la pregunta a partir de un ¿qué…?” o de un “¿cuál…?”. La única excepción sería cuando quieres provocar que el otro defienda tu propia posición.

29. El secreto para ganar la iniciativa en una negociación consiste en darle a la contraparte la ilusión del control, la ilusión de que está al mando y conduce el proceso. Hacerlo hablar es muy importante para lograrlo.

30. Prepárate antes de negociar: sintetiza los hechos que han llevado a la negociación, escribe una lista de entre tres y cinco etiquetas que señalen posibles estados de ánimo de la contraparte en relación a esos hechos, y escribe otra lista de entre tres y cinco preguntas calibradas que puedan agregar valor a partir de encabezados como “¿qué…?”, “¿cuál…?” y ¿cómo…?”.

31. Usa el “no” con claridad pero de forma elegante y amable. Utiliza para ello expresiones como “Tu oferta es muy generosa, lamento que no funcione para mí”, “¿Cómo se supone que haga eso?”, “Lo siento pero me temo que no puedo hacer eso”, “Lo siento, no”, u otras similares.

32. Si vas a regatear precios, comienza con un ancla inicial extrema que te sea extraordinariamente conveniente.

33. Para negociar bien te conviene hacer pocas contraofertas. Lo consigues respondiendo ofertas con un “no” o pivotando hacia los términos del acuerdo.

34. La negociación es el arte de dejar que el otro haga las cosas a tu manera. Tu contraparte se esforzará mucho más para implementar las soluciones si piensa que son sus propias ideas.

35. Nunca finalices una negociación sin clarificar cómo se implementarán las soluciones en la práctica y cómo se resolverán los problemas que surjan.

La vida política te va a lastimar si no sabes negociar. Y terminarás siendo una especie de rehén secuestrado por otros políticos que sí saben hacerlo. Por eso te conviene contar con un buen repertorio de herramientas para mejorar tu desempeño. Como las técnicas que enseña el FBI, claro.

Maquiavelo&Freud

info@maquiaveloyfreud.com>

 7 min


Ismael Pérez Vigil

El 21 de noviembre es una fecha importante para Venezuela, pero no porque ese día se realicen elecciones regionales y locales, que también son importantes, sino porque ese es el Día del Estudiante, en el que se conmemora el 21 de noviembre de 1957, fecha en la cual el movimiento estudiantil de la época inició una huelga, que fue un factor en el derrocamiento, meses más tarde, de la penúltima dictadura que hemos sufrido en Venezuela. La última dictadura aun la padecemos.

Los estudiantes siempre han estado presentes en momentos históricos, democráticos, importantes. Estuvieron presentes con la llamada Generación del 28, quizás no de manera inmediatamente exitosa en derrocar la dictadura de Gomez −quien murió en su cama−, pero si a lo largo de la historia posterior en la formación de partidos políticos modernos, sindicatos, asociaciones civiles, en la formación de gobiernos democráticos y muy especialmente en la consolidación de la democracia a partir de 1958, que durante 40 años, hasta que en 1998 comenzó su destrucción por el actual régimen, sirvió de base para la promoción y movilización social de millones de venezolanos.

Mas recientemente, no podemos dejar de lado el papel de los estudiantes, que en el año 2007 fueron factor decisivo en la primera derrota electoral, importante, que se le propinó al régimen chavista, al ser rechazada la pretendida reforma constitucional propuesta en ese año, aunque después, ilegal, subrepticia y alevosamente la han ido “colando” . Por eso cabe la esperanzada inquietud en cuál será la reacción del movimiento estudiantil en este momento en que la universidad esta más seriamente amenazada.

La inquietud por esta arremetida amenazadora la levantan algunos hechos recientes; por ejemplo: en la USB, el régimen nombra autoridades, más allá de su capacidad legal; la UCV es víctima de “visitas nocturnas” de las autoridades nacionales; el nombramiento de la exrectora “insigne” del CNE como máxima autoridad del régimen en materia de Educación Superior; todas esas son señales inequívocas y preocupantes de que se está tramando dar, o intentar dar, un zarpazo definitivo a todas las universidades.

Es asombroso el cinismo que exuda un video en el cual se ven varios altos personajes del régimen hablando en lo que se supone es una aula de la UCV −vaya usted a saber si no se trata de un montaje, no le creo nada a este gobierno−, afirmando que están “recuperando todo…tenían abandonada la universidad, se había destruido totalmente… así la dejaron, la hemos recuperado toda…”, haciendo obvia alusión a las autoridades universitarias actuales, como si fueran ellas las responsables y no el régimen que las ha ahogado económicamente al negarles el presupuesto, al impedirles que renueven sus autoridades, bloqueando con su dócil y adocenado TSJ, las elecciones universitarias, desde hace más de diez años, pues bien saben que nunca han podido controlar, ni sus autoridades rectorales, ni sus cuerpos profesorales, ni sus movimientos estudiantiles. Esas visitas nocturnas, con esbirros y guardaespaldas, son intentos del propio “demonio”, del causante del mal, para auto exorcizarse, en una suerte de exorcismo al revés, de falso sortilegio.

Ahora hablan de rescate y recuperación, e incluso le nombran una “protectora” a la UCV; pero esa “protectora”, especie de “comisario” estalinista −e indignante figura política que el propio presidente Maduro informó que desaparecería−, es la misma que ofreció que en 2014 nos estaríamos bañando en las cristalinas aguas del Guaire; es la misma que “protege” la alcaldía mayor y que entiende por “embellecer” una ciudad pintar de amarillo sus brocales y sembrar costosas palmeras, en vez de otras cosas más urgentes, como iluminar las calles, arreglar parques y jardines o recoger la basura y la suciedad, que tiene ahogados a todos los habitantes de la capital o limpiar las quebradas tapadas de desperdicios, que producen desgracias mortales con las lluvias. Esa es la que va a “proteger” la UCV.

Estoy hablando de la UCV, mi alma mater, pero mis lectores pueden reemplazar sus siglas por cualesquiera de las siglas de la universidades nacionales −UC, UCLA, UDO, ULA, USB, LUZ, etc.− y la situación, salvo matices, no variará mucho. Creo que no necesito describir la destrucción de las universidades del país, mucho mejor de lo que yo lo pudiera hacer lo están haciendo varios profesionales de esas universidades, cuyas opiniones trabajos y datos los pueden ver en: https://nuevauniversalia.wordpress.com/ y que están recogidos en un extraordinario documento denominado: “Ante la destrucción por diseño de la universidad” (https://bit.ly/3Cl9JYA).

Veo difícil que el régimen retroceda en este nuevo avance en su intento de avasallamiento de las universidades, a menos, claro está, que encuentre resistencia. Frente a la situación caben diversas reacciones. Algunos se podrán inhibir de actuar, excusados en el aturdimiento general que todos tenemos por la pandemia y la crisis que padecemos hace años y que impide reaccionar apropiadamente. Otros se escudarán en el humor, que siempre nos salva a los venezolanos de la desesperación. También se puede entender el sentido práctico de otros que dirán que no espantemos a los “rebullones”, que los dejemos que sigan aportando algunos recursos, que sin duda en algo mejoran la situación. Abro paréntesis, al fin y al cabo, esa es también la reacción de muchos venezolanos que aceptan las “dádivas” dispensadas por el régimen en su populismo y demagogia electoral, pero luego de todas formas votan en contra del gobierno o no van a votar, cierro el paréntesis.

No soy quién para dictar pautas en materia de política y acciones universitarias, ni a las autoridades, ni a los profesores, mucho menos al movimiento estudiantil; pero como egresado doliente y afectado y más aún, como simple ciudadano, creo necesario desarrollar la idea de que es lo que considero una respuesta apropiada. Aunque bien pudiera ser protestar, manifestar, etc.; no se trata solo de eso, porque después de todo, no está mal eso de desbrozar jardines y caminerías, pintar aulas y arreglar pupitres; me refiero a algo más contundente al hablar de la “reacción apropiada” o respuesta adecuada ante estas acciones del régimen. Para que el gobierno pague el costo político de haber destruido la educación superior −o tratado de destruir, pues aún hay resistencias−, creo que lo procedente es subir la vara, ponerla más alta.

Subir la vara significa, explicar, aclararle al país la verdadera situación de nuestras universidades y de paso decirle al gobierno que el problema no es solo desbrozar jardines y caminerías, pintar aulas y arreglar pupitres y autobuses, que esas son menudencias, casi que limosnas, burusas, como dicen los zulianos. Que si de verdad se quiere iniciar un “rescate” ¿Por qué más bien no les pagan a los profesores un sueldo decente?, que no es simplemente duplicar o triplicar los 15 dólares actuales –sueldo tope de un profesor universitario a tiempo completo y dedicación exclusiva−, sino multiplicar ese sueldo por cien o al menos igualar los ingresos de los docentes a los de los generales de las FANB. Que financie un seguro médico adecuado para los profesores, estudiantes, empleados y trabajadores; que dote a las facultades de recursos para investigación. Y así podría seguir con una interminable lista de carencias.

En otras palabras, que se les dé a las universidades un presupuesto suficiente para que puedan resolver los problemas de ingresos de profesores y empleados, las carencias de agua y luz, pagar teléfono e internet, hacer un mantenimiento adecuado de todas sus instalaciones, adquirir publicaciones, realizar inversiones, renovar equipos, mantener los comedores de manera apropiada, recursos para becar estudiantes, etc. Todo lo demás, no es más que demagogia y mentira populista, que de todas maneras sabemos que no será sostenible en el tiempo.

En síntesis, lo que hay que pedir al gobierno, mejor dicho, por lo que hay que luchar, es porque se respete la autonomía universitaria, porque las universidades puedan elegir sus autoridades y porque no se siga entorpeciendo de esa manera la evolución hacia nuevas formas de financiamiento, organización y enseñanza que demandan los tiempos que vivimos en la sociedad del conocimiento.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

 6 min


Américo Martín

Una explicación necesaria.

A mis estimados y fieles lectores les debo una explicación, quizás esperada por muchos y no dada en el tiempo debido. Me pescó el terrible covid-19. A mi edad no es cuestión pasajera. A pesar de estar vacunado, me atrapó al que en lo sucesivo llamaré el tiranovirus, con secuelas que aún me afectan. Por ello, limitado por el obligado reposo, en lugar de la acostumbrada columna dominical que sirve de reflexión en temas de interés nacional e internacional, opto por ofrecer parte de Mis Memorias publicadas hasta hoy y que espero también sirvan para mirar al futuro con el aprendizaje de lo vivido en la Venezuela por venir.

Apenas descubierta mi intención de escribir estas Mis Memorias me llovieron preguntas no exentas de inquietud. «¿Te retiras de la vida pública?». «¿Debemos excluirte del mundo de la política, las letras y en general la cultura?».

Me retiro de algo, no hay duda, pero no específicamente de esas áreas que, en rigor, no me pertenecen exclusivamente a mí y, por lo tanto, no puedo eliminar si los demás no lo permiten. Tienen todo el derecho de seguir respaldando o condenando algo que yo haya dicho o escrito y mientras así ocurra habrá alguna presencia mía, cuando menos por persona interpuesta.

Me voy de unas cuantas cosas muy importantes para mí: la militancia política, o incluso social, que siempre me apasionaron; los cargos públicos por elección, la fanfarria de las campañas alrededor de mi nombre. Pero permanezco, y ahora con más razón, en los predios de la escritura y la reflexión. Sigo atado, por supuesto, a las varias cosas fundamentales que durante tantos años me retuvieron en la acción política y humana. Estaré siempre contra la dictadura, el totalitarismo y el militarismo; me seguirán pareciendo despreciables el culto a la persona y las cortes de aduladores.

No dejaré de rechazar la momificación de personas, los estúpidos pedestales de bronce, mármol o piedra, la gigantografía de sedicentes héroes puestos en posición heroica o visionaria frente al baboso servilismo consagrado a recordarlos. El Gran Timonel, el Padre de los Pueblos o títulos parecidos.

Y estoy y estaré a favor de la condición humana, de la libertad y el pluralismo, de la dignidad de la disidencia, de la resistencia contra la opresión, la discriminación, la vejación, la tortura, la persecución.

Quiere decir que, entregados estos tomos de Mis Memorias, podré seguir escribiendo, opinando, aconsejando. Kissinger, Clinton y Hillary, por ejemplo, han seguido por años en el oficio después de escribir sus propias biografías.

Esta obra es una recreación. He pensado que cuando Goethe o Fausto —¡qué más da!— percibe las imágenes de los hermosos días transcurridos, encuentra que pierden fuerza por estar gravados por las penas que los acompañaron. La evocación será una sombra de la realidad y esta no podrá reproducirse con la lozanía de su tiempo. Yo discrepo. Creo, por el contrario, que al revivir con probidad el pasado —si no se lo tergiversa a conciencia— podemos perfilar un paisaje más vivo y rico que la realidad, porque sus perfiles están robustecidos por el recuerdo, la añoranza, la experiencia, el afecto y la sabiduría. Las memorias son, en ese sentido, no una recreación sino una creación. Una vida nueva, no un pálido recuerdo.

En una apostilla a su Bolívar y la Guerra a Muerte, Rufino Blanco Fombona decía que hoy (en 1940) no hubiera escrito ese libro como lo hizo en la primera edición, siendo un impetuoso y combativo joven.

«Entonces escribía con más exaltación combativa y pensaba con menos serenidad que ahora». «No me preocuparía, como en el tiempo juvenil, de la Proclama: pintaría la época. Pintaría a los hombres y a los pueblos. La Proclama se explicaría por sí misma».

Aún si se compartiera —no es mi caso— la tajante opinión de que la sabiduría está más en los libros que en las instituciones académicas, faltaría por considerar la sabiduría derivada de las experiencias vitales, solo en parte emanadas de libros y academias. De alguna manera la valoraban altamente en la Antigüedad cuando organizaban enaltecidos Consejos de Ancianos.

Es para reconocerla que en innumerables ocasiones se me ha ocurrido repetir este elocuente apotegma: Si la juventud supiera; si la vejez pudiera.

Estas Memorias las escribe quien aún está entre los seres vivos. No terminarán, pues, sino cuando deje de estarlo. Es una narración. Un río que va engrosando su caudal con el tiempo y las afluentes.

Cuento con la infinita paciencia del lector y con la maravillosa manera de eslabonar relatos por más de mil y una noches, exhibida por Sherezade para el cruel pero cándido rey Schariat.

Twitter: @AmericoMartin

Américo Martín es abogado y escritor.

 3 min


Alejandro J. Sucre

Creo que el presidente Joe Biden debe levantar muchas de las sanciones estadounidenses que afectan a la economía nacional y no hacerlas depender de los Acuerdos de México. No levantar las sanciones que impidan la actividad privada en Venezuela puede ser un cruel error. Desde el año 2019 han habido rectificaciones importantes en materia económica en Venezuela por parte del oficialismo que pueden servir detener la caída de la economía que va en un precipicio. Y las sanciones del presidente Trump impiden obtener los beneficios de las rectificaciones económicas en proceso desde el 2019. Cómo se generó la crisis económica, qué rectificaciones han habido y cuáles son los obstáculos a eliminar para animar una reactivación económica es lo que haremos en las próximas líneas.. De dónde venimos.

Durante los últimos ocho años, la liquidez monetaria ha crecido en forma récord en la historia para la humanidad, esto es en mas de 217.667.713 veces. Según cifras del BCV, la liquidez monetaria creció de Bs. 12.599.000 en el 2013 a Bs. 2.612.012.560.000.000 en septiembre del 2021. En los últimos ocho años, la liquidez monetaria ha crecido 217.667.713 veces mientras que el PIB de la economía venezolana cayó (en valores constantes de 1997), de Bs. 622.339 a Bs. 161.280 o lo que es un 75%. Las causas de la caída del PIB en Venezuela durante el período 2014-2019 fueron los controles de cambio y de precios, en medio de estatizaciones ocurridas en la administración del expresidente Hugp Chávez.

Haber mantenido esos controles durante 2013-2019, en medio de una política de la gigantesca expansión monetaria y de un mayor número empresas estatizadas, acrecentaron una red de corrupción nacional y mundial entre funcionarios públicos, políticos nacionales e internacionales, banca internacional y actores del sector privado que erosionaron las reservas internacionales y a Pdvsa. Mientras esta desbastadora política económica se efectuaba en Venezuela, la oposición venezolana que dominaba la AN se preocupaba más por tomar el poder inmediato y marchar a Miraflores, con “La Salida”, que por educar con debates y propuestas a la población para ganar su voto. La respuesta del oficialismo también fue también violenta, mientras más protestas, más se abultaba el número de presos y de estudiantes muertos, en lugar de hacer cambios en la economía.

Cabe resaltar que las sanciones de Trump desde el 2017 no son las culpables del aumento de la liquidez monetaria a niveles de récord mundial, ni de los controles de precios y de cambio draconianos en medio de una inmensa presión inflacionaria, ni tampoco de las perdidas de Pdvsa, ni de todas las empresas del Estado, ni de los recursos para las obras de infraestructura que terminaron de tumbar el PIB en tres cuartas partes Dónde estamos: No obstante, el gobierno de Nicolás Maduro ha realizado rectificaciones en materia económica desde el año 2019 que son muy importantes y que reducirán la corrupción y que reactivarán la economía. Las rectificaciones económicas del presidente Maduro desde el 2019 incluyen haber liberado la economía de controles, apertura y profesionalización del mercado de valores, abrir al capital privado todas las empresas del Estado para recuperarlas, y ahora adelantar una reconversión monetaria que ofrece no seguir emitiendo liquidez monetaria en una forma tan irresponsable. Esas rectificaciones en materia económica, junto a mejores controles del gasto fiscal en infraestructura (pendientes), del presidente Maduro son suficientes para reactivar fuertemente la economía nacional y para reducir la corrupción en los próximos años. Pero las sanciones de la era Trump ahora si impiden ese crecimiento.

Luego de las rectificaciones en política económica del presidente Maduro, las sanciones de la era Trump deben ser redimensionadas por la Administración Biden, para permitir que la economía nacional crezca. La Administración de Biden no debe ni puede mantener per secula las sanciones Trump que ahora sí impiden la tan necesaria reactivación de nuestra economía. La Administración de Biden no puede hacer depender el levantamiento de las sanciones que afectan a toda la economía de unas negociaciones entre oposición y gobierno en México. Ni oposición ni oficialismo han cumplido a cabalidad con los procesos democráticos que establece la Constitución. La Administración de Biden no debe tomar parte activa ni dar cheque en blanco a ningún líder venezolano.

Biden debe unilateralmente eliminar las sanciones que impiden la recuperación de la economía nacional, como aquellas impuestas a Pdvsa, y permitir la inversión privada. El presidente Biden debe dejar que la oposición y el oficialismo tomen su tiempo en las negociaciones en México sin interferir en favor de uno u otro sino defender valores democráticos. Si Estados Unidos quiere impedir que la corrupción en Venezuela siga contaminando su sistema financiero, lo que debe hacer es crear un comité de supervisión y sancionar solo a personas responsables directamente y no al país entero. El presidente Biden no debe tratar de paliar la situación económica de Venezuela con ayuda humanitaria, que nunca es suficiente y es insultante si por otra parte no se le permite volar sola, y mas cuando ya tiene un plan de apertura económica. Twitter: @alejandrojsucre

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Carlos Raúl Hernández

Versiones recientes de populismo, ahora de derecha, se presentan en Ecuador y El Salvador. En el primero, el presidente trata de huir de los Papeles de Pandora con controles de la economía que no se le ocurrieron a Rafael Correa, ni a Lenin Moreno. Busca simpatía por un tiempito, pero luego vendrá lo que se conoce sobradamente. En Latinoamérica de los setenta campeaba la hiperinflación, el estancamiento, el desempleo masivo, la emigración (hacia Venezuela, recordemos) pero Ecuador derrotó esos males. Apertura económica, inversiones extranjeras, dolarización, fueron las palancas para recuperarse, y son ahora los venezolanos quienes emigran para allá. Lasso puede retroceder dramáticamente al estancamiento y la miseria. A Nayib Bukele, un antipolítico semi-formado en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), como de costumbre le molesta la oposición “que no lo deja gobernar”, asesorado por varios venezolanos insurrectos de 2019, acusados aquí de turbios manejos financieros.

En Chile hace estragos el populismo anal, cuya forma de protesta es introducirse objetos, con muchos simpatizantes en Venezuela, contra “la opresión sexual del capitalismo” en una nación que ya alcanza parámetros de país desarrollado. La política degenerada no es la búsqueda del poder por medios pacíficos y civilizados, sino la matchpolitik, el enfrentamiento. Lo terrible es que el modelo se filtra hasta los tuétanos de las fuerzas supuestamente democráticas, que dejaron a un lado su noumeno propio para ser clones revolucionarios. ¿Es la oposición que asesora a Bukele, populismo de derecha? Se denunció que 1200 “becarios” viven gracias a la ruina de Monómeros, Citgo y Pdvsa. Unos en el exterior, otros agradablemente en Venezuela. Pervirtieron un grupo indeterminado de hoy palangristas (¡de algo hay que vivir, si no consigo trabajo!) Así como el Licenciado Vidriera de Cervantes decía que un artista sublimaba la realidad pero un patán la vomitaba, pondremos a dos arquetipos de la estirpe, sin mencionar a nadie.

Son el “Licenciado Peñaloca”, “Pegalosa”, “Pegaloca” o “Pegajosa”, quien asume su condición de sicario moral de personas a las que no tiene jerarquía para morderle la suela de los zapatos. La “dignidad”, “la verdadera oposición”, un arsenal de bombas de aire, generalidades, invocaciones a principios, boberías ahogadas en la corrupción y el fracaso de los suyos, que ilustran falta de escrúpulos y de capacidad de construir siquiera un rancho, pero son pez en el agua de la calumnia y el vandalismo emocional contra quienes han pretendido razonar. Su aptitud consiste en manejar las bajas pasiones, la división y el aborrecimiento. Otro ejemplar es el “Economista Escaramusa”, que no da Guerra, cuyos méritos y títulos académicos desconozco, salvo que es licenciado, como los otros. Ese par de vagos son “dirigentes” de la oposición rabiosa, un peligro por su incapacidad para razonar, convivir con quien siquiera oiga otra música, y menos de enmendar, y de irles bien, habrían sobrevivido unos pocos meses en el poder (el 11 de abril unos parecidos aguantaron 72 horas apenas). Son buenos, como el chavismo, para manipular y despedazar pero no saben ni poner un bombillo.

Un libro importante sobre la política, al estilo de El Príncipe de Maquiavelo es la extraña y olvidada obra De los vínculos en general, de Giordano Bruno, escrito contra la Iglesia Católica y su poder espiritual sobre el mundo, antes y en época del Renacimiento. Todos pensamos que a Bruno, de los esenciales defensores del heliocentrismo, lo quemaron en la hoguera por negar que la tierra fuera el centro del universo, pero tuvo que ver su condición de mago, ocultista y detractor de la Iglesia. Esta obra describe perfectamente la manipulación a partir de sentimientos y valores colectivos. Para Bruno una de las propiedades del Mago, manipulador, es apuntar al eros, sustrato vulnerable y fundamental para manejar, mentir, a los humanos. La envidia es amor al revés. “La envidia es la expresión del amor a uno mismo, no soporta que otros sean iguales o superiores y se torna odio. La indignación (moral) es amor por la virtud… el pudor es amor a la honestidad… y la ira (frente a esos elementos) es una forma negativa de amor… por eso los platónicos llaman al amor el gran demonio”.

El dilema debe ser planteado “en términos de tragedia”, los revolucionarios se dividen en amigos y enemigos del pueblo, y el populismo de Escaramuza y Peñaloca, en “verdaderos opositores y traidores de la oposición”. El “cazador de almas” de Bruno puede introducir sus trampas y “vínculos” a través de la “emoción y la fantasía”. No puede sentir piedad o pudor: “No hay nada que partiendo de los sentidos pueda llegar a la razón sin pasar por la fantasía… Procura no transformarte de operador en instrumento de los fantasmas”. El cazador debe ser frío, implacable, carecer de escrúpulos, mentir, calumniar sin el menor remordimiento. No existe la verdad “debes ser capaz de ordenar, corregir y disponer la fantasía, componerla según tu voluntad” (calumniar sin misericordia hasta a Teresa de Calcuta). “El operador creará todos los vínculos que quiera, la esperanza, la compasión, el miedo, el odio, la indignación, la paciencia, el desprecio por la vida, por la muerte, por la fortuna”.

@CarlosRaulHer

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