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Opinión

Julio Cesar Castellano

En los últimos meses se han conocido en los medios de comunicación graves casos de agresiones sexuales y asesinatos contra las mujeres, de estos resaltan los ocurridos en el estado Portuguesa en los cuales parece operar un criminal de altísima peligrosidad, no obstante, vistos estos hechos como conjunto, todo parece indicar que la pandemia, la crisis de los servicios públicos, el deterioro de la calidad de vida y la pobreza multiplican la vulnerabilidad de la mujer en una sociedad institucional y estructuralmente machista como la venezolana.

Este diagnóstico es posible escucharlo de voces muy autorizadas como Provea, Avesa, el PNUD y otras ONGs especializadas. Lamentablemente, el tema es usualmente relegado en la agenda pública, de hecho, pese a que existe legislación para enfrentar el machismo como un problema de salud y orden público se sigue pretendiendo culpar a las víctimas hablando de cómo vestían o a qué hora estaban en la calle, o aún peor, algunos intentan minimizar el fenómeno con el argumento bajo el cuál es indebido hablar de feminicidios porque el crimen debe ser tratado por igual con independencia del sexo de la víctima, eso obviamente invisibiliza a las mujeres que son en su mayoría las usuales víctimas de violaciones o del resto de las modalidades de la violencia de género.

Este tema debería ser abordado por las autoridades públicas con la urgencia debida pero eso no ocurre porque más del 80% de los cargos públicos de elección popular en Venezuela son ejercidos por hombres. No se puede esperar que los hombres mostremos, me incluyo, especial sensibilidad para diseñar políticas públicas con enfoque de género cuando nosotros no sentimos ningún temor a una agresión de carácter sexual al caminar por la calle, ni escuchamos comentarios ofensivos con carga explícitamente sexual expresada por desconocidos en la vía pública (los asquerosamente normalizados “piropos”), ni tenemos que escuchar con estoica paciencia mensajes de autoridades religiosas que, explicita o veladamente, hacen un anatema de los debates sobre salud reproductiva (hasta hace relativamente poco la iglesia católica ejercía fuerte oposición al uso del condón y, en la actualidad, olvidando que somos un Estado Laico, ejerce, junto con los ahora empoderados protestantes, fuerte oposición al debate sobre la despenalización del aborto).

Ser mujer en Venezuela implica estar bajo condiciones de grosera subordinación al hombre y es claro, más que claro, que nosotros los hombres no nos damos cuenta con facilidad porque estamos cómodos con nuestra indignante y forzada superioridad. Las pocas mujeres que ejercen roles de relevancia política han tenido que masculinizarse, es decir, mostrarse agresivas, amarrarse un moño y “hablar golpeado” para sobrevivir en un medio donde la sensibilidad, la afabilidad y la cortesía en las mujeres es malinterpretada. Hay excepciones que, por ser excepciones, confirman la regla.

Una dirigente socialdemócrata, feminista hasta los tuétanos y, por tanto y lógicamente adeca, Evangelina García Prince, solía decir que la verdadera igualdad de la mujer comienza con mujeres ejerciendo el poder político. Cada día que pasa, en medio de nuestra injusta y desigual sociedad, estoy más convencido de ese argumento. De tener una cuota obligatoria de mujeres en los cargos de representación pública, de al menos un 50% en correspondencia con el hecho de que las mujeres son al menos la mitad de la población, tendríamos más posibilidades de que los problemas que afectan a la mujer sean debatidos en público. Hoy, sin suficientes mujeres en esos cargos, las mujeres son objetos y no sujetos de pleno derecho. Si lo noto yo, con la miopía propia de ser hombre, ¿cómo será de grave el problema visto desde la perspectiva de la mujer?

febrero 28, 2021

Guayoyo en Letras

https://guayoyoenletras.net/2021/02/28/mujeres-y-politica/

 2 min


Acceso a la Justicia

Actualización oral sobre Venezuela de la ACNUDH ante el CDH

«Depende ¿de qué depende? De según como se mire, todo depende». La canción del grupo español Jarabe de Palo ha probado ser cierta. Al menos esa es la sensación que deja la última actualización sobre la situación de Venezuela que la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, presentó en el Consejo de Derechos Humanos del organismo internacional y en la cual parece haber preferido ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío.

La exmandataria chilena destacó como un hecho positivo la reciente visita al país de la relatora especial sobre medidas coercitivas unilaterales, la bielorrusa Alena Douhan. No obstante, obvió el detalle de que en 2019 las autoridades venezolanas se comprometieron con su despacho a permitir, al término de dos años, que diez mecanismos temáticos del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pudieran constatar in situ la realidad del país y en que la viven sus habitantes.

Pese a que año y medio después de alcanzado este acuerdo, solamente Douhan ha podido viajar a Venezuela y hasta ahora no se ha informado de nuevas visitas, Bachelet no reprochó al Gobierno de Nicolás Maduro su lentitud para honrar su palabra y se limitó a decir: «sigo promoviendo visitas adicionales de otros mandatos este año para que se enfoquen en una amplia gama de derechos humanos».

Los funcionarios venezolanos pretenden achacar la pavorosa crisis económica y social que atraviesa el país a las sanciones que Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y algunos países latinoamericanos han impuesto en los últimos años. La visita de la relatora Douhan reforzó esta línea argumentativa, pues a juicio de la experta, las medidas impuestas por otras naciones tienen un «efecto devastador» sobre el pueblo venezolano.

Mejor tarde que nunca

Bachelet también acogió «con beneplácito» la nueva imputación a los presuntos asesinos del capitán Rafael Acosta Arévalo, quien murió en junio de 2019 mientras estaba detenido en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). En efecto, a finales de 2020, el Ministerio Público señaló a los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Ascanio Antonio Tarascio Mejía y Estiben José Zarate, por los cargos de homicidio calificado con alevosía y tortura.

La nueva imputación se produjo tras una decisión del Tribunal Supremo de Justicia que dejó sin efecto la imputación original por homicidio preterintencional que había hecho el despacho dirigido por Tarek William Saab.

El fallo se produjo tras el duro informe que la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de la ONU emitió en septiembre pasado, en el cual se aseguraba que el oficial habría muerto debido a los malos tratos que recibió de sus captores y se criticaba la actuación del Poder Judicial.

La Misión concluyó que:

«El Poder Judicial no ha actuado como un control de los demás agentes del Estado, perpetuando la impunidad por los crímenes cometidos. La mayoría de las violaciones y crímenes documentados por la Misión no han dado lugar a investigaciones exhaustivas, enjuiciamientos y condenas de los presuntos responsables. A pesar de recibir información de que las víctimas habían sido torturadas, los y las fiscales y jueces no investigaron ni sancionaron esos actos. Hay motivos razonables para creer que esas omisiones se vieron afectadas por la falta de independencia judicial».

Pasito a pasito

La alta comisionada Bachelet resaltó el hecho de que funcionarios de su despacho hayan podido visitar cinco centros de detención desde septiembre pasado y se mostró esperanzada, porque en el corto plazo puedan ir «a prisiones militares y el centro de detención de los servicios de inteligencia» para verificar sus condiciones.

La situación de los privados de libertad fue el asunto al que más tiempo le dedicó Bachelet en esta ocasión. Una de las pocas exigencias que les formuló a las autoridades en esta oportunidad fue la siguiente:

«Acojo con satisfacción las medidas para proporcionar a algunos detenidos acceso a algunos exámenes médicos e insto a darle seguimiento con asistencia médica y a compartir oportunamente los informes médicos con los abogados y familia. Esta práctica, así como el contacto regular con los miembros de la familia, y los abogados y el acceso adecuado al agua y los alimentos, debe ser estandarizada en todos los lugares de detención».

Al respecto, no puede olvidarse que durante 2020 unos 208 reclusos perdieron la vida mientras estaban detenidos en centros policiales, de acuerdo con la organización Una Ventana para la Libertad, la cual denunció que 69% de los decesos se produjo debido a enfermedades perfectamente tratables y por las condiciones de insalubridad y falta de alimentos en las que se encuentran los privados de libertad.

El pronunciamiento de Michelle Bachelet fue en respuesta a la resolución 45/2 que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó el 6 de octubre de 2020, en la cual se instaba al Gobierno venezolano a reforzar la cooperación con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, un texto que fue propuesto por Irán, Turquía, Siria y por la propia Venezuela.

Lo anterior posiblemente explica por qué Bachelet no se haya referido a asuntos como los sucesos ocurridos en la parroquia La Vega, en los que un grupo de las polémicas Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional (FAES) habría realizado una operación contra la delincuencia que actúa en la zona, dejando a veintitrés personas fallecidas, de las que se sospecha que algunas fueron ejecutadas extrajudicialmente, según las informaciones manejadas por el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea).

Bachelet tampoco habló sobre el proceso contra los activistas de la organización Azul Positivo, quienes a principios de enero fueron aprehendidos y señalados de manejo fraudulento de tarjeta inteligente, asociación para delinquir y legitimación de capitales por su labor humanitaria. Tras pasar casi un mes tras las rejas fueron dejados en libertad condicional.

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

Ahora más que nunca es crucial la supervisión y monitoreo de los organismos internacionales debido a la grave crisis humanitaria que vive el país. La falta de institucionalidad hace que la cooperación y la presión internacional sean fundamentales para subsanar las causas del drama que padecemos los venezolanos, el cual tiene su raíz en el desmantelamiento del Estado de derecho y de la democracia llevado a cabo por quien detenta el poder en el país desde hace más de dos décadas.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, así como otros organismos de protección de derechos humanos juegan en Venezuela un rol fundamental, por cuanto el drama que atraviesa el país es un problema no solo nacional sino regional, pues afecta a otros países del continente.

3 de marzo 2021

https://accesoalajusticia.org/michelle-bachelet-opta-vaso-medio-lleno-ca...

 5 min


​José E. Rodríguez Rojas

Hugo Chávez y Fidel Castro conformaron una alianza entre Cuba y Venezuela que se ha prolongado en el tiempo. En la actualidad los dos gobiernos, impulsados por la desesperación, están compartiendo una agenda común la cual privilegia políticas de mercado que buscan rescatar sus moribundas economías. Están tratando de imitar el socialismo de mercado de China Y Vietnam, que combina represión y prosperidad. Sin embargo es poco probable que logren el éxito de las naciones asiáticas mencionadas..

En el fondo somos una sola nación, dijo Chávez en el año 2007, refiriéndose a la relación entre Cuba y Venezuela. En el marco de esta visión, Venezuela suministró millones de barriles de crudo subsidiados a Cuba, que la protegían de las consecuencias económicas del socialismo. Los doctores cubanos atendían a las barriadas pobres de Venezuela, impulsando la popularidad de Chávez y suministrando divisas extras a Cuba. Su alianza política y económica fue la más fuerte de América Latina. En la actualidad, los dos países aliados están discretamente compartiendo otras experiencias, adoptando políticas de libre mercado para rescatar sus moribundas economías, aunque ninguno de los dos quiere reconocerlo. Se trata, dicen, de perfeccionar el socialismo. Las políticas de libre mercado son aquellas que restringen la intervención del Estado y tratan de estimular las fuerzas del mercado, como la privatización de empresas públicas y la liberación de precios de los productos y de las divisas.

El 6 de febrero el consejo de ministros de Cuba expandió el número de actividades que pueden realizar los pequeños emprendedores, llamados cuentapropistas. Los cubanos pueden desempeñarse como conductores de carretas, payasos en cumpleaños, pero no pueden llevar a cabo actividades como programación de computadoras o medicina veterinaria para mascotas. Una lista especifica 124 sectores reservados al Estado, totalmente prohibidas para el común de los cubanos. Esto sigue el camino de otras reformas que se implementaron en enero cuando se eliminó el sistema dual de tipo de cambio. El peso estará anclado al dólar en una relación de 24 pesos por dólar, aunque en el mercado negro se está cambando a 50 pesos por dólar.

El gobierno de Venezuela sigue una agenda similar a la de su aliado. Maduro desechó un sistema de cambios múltiples en el año 2018 impulsando el dominio del dólar en las transacciones. Ello mejoró el abastecimiento. Partes del Estado, como PDVSA, se están contrayendo. Venezuela ha venido padeciendo una recesión por más de seis años. El mal manejo de PDVSA y las sanciones de la administración Trump han hecho colapsar las exportaciones petroleras. La corrupción desbordada quebró al Estado. En la práctica el gobierno está instrumentando un ajuste similar al del Fondo Monetario Internacional (FMI). Debido a que este organismo no le suministra ayuda a Venezuela el gobierno recurre a la emisión de dinero sin respaldo para financiar su gigantesco déficit fiscal (Rodríguez R, J. E. 2021). .

Venezuela y Cuba están actuando movidos por la desesperación. Aunque hay diferencias entre ambas economías, en particular en lo que se refiere a la magnitud de la corrupción, la economía ha sido devastada en forma similar. El PIB de Cuba se contrajo un 11% en el año 2020, de acuerdo a cifras oficiales. Las exportaciones de azúcar se han acercado a mínimos históricos. En el año 2019 la administración de Trump restringió los viajes de americanos a Cuba y el envío de remesas por los cubanos americanos a sus familiares en Cuba. Los Estados Unidos han impuesto sanciones a los operadores de tanqueros que transportan petróleo de Venezuela hacia Cuba. El pasado año el gobierno de los Estados Unidos forzó a Western Union, una empresa de remesas, a cerrar sus operaciones en Cuba. Las sanciones y el coronavirus redujeron el número de turistas de una cifra esperada de 4 millones a 80.000. El último año lujosos hoteles construidos por la armada con préstamos de origen oscuro, probablemente de Venezuela, permanecieron vacíos. Para los cubanos comunes los alimentos son escasos.

El Presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel está enfrentando más restricciones que Maduro. Díaz-Canel es en el mejor de los casos un reformador encubierto. Los funcionarios de la era soviética, como Raúl Castro, todavía tienen mucho poder. Díaz-Canel está tratando de no antagonizar con él, hasta el próximo mes de abril cuando se espera que lo releve.

Hasta ahora el gobierno cubano ha mantenido el control de las industrias de mayor tamaño y las tiendas al por mayor, lo cual restringe las opciones de los cuentapropistas para obtener sus suministros. El Estado cubano continúa monopolizando los servicios profesionales como arquitectura y contabilidad. Las gestiones para una ley que permita a los empresarios asumir estos servicios han permanecido congeladas.

La pandemia y las sanciones de Estados Unidos limitan la posibilidad de que Cuba y Venezuela disfruten de un boom producto de sus políticas de mercado, en el corto plazo. Las continuas restricciones que Cuba le impone a los emprendedores en vastas áreas de la economía, limitan su crecimiento económico.

Las políticas de mercado instrumentadas por Maduro y Díaz-Canel no implican mayor libertad política para la población. El modelo que siguen es el de China y Vietnam, donde represión y prosperidad coexisten. Orlando Ochoa, un economista que labora en servicios de consultoría en Caracas señala que ambos países están cambiando sus políticas hasta cierto punto. Pero no están cambiando sus regímenes políticos. Este es el punto. Cuba y Venezuela continúan teniendo muchas cosas en común.

Profesor UCV

Referencias:

Rodríguez R, J. E. 2021. Las políticas de mercado no reactivaran la economía. Dígalo Ahí, número 8, febrero 27

Nota: Este escrito es una síntesis de una traducción libre del artículo: The Economist.2021. Cuba and Venezuela, open up, hesitantly, to the market. Feb 12th

 4 min


Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

«Limpien los cañones» ordenó Nicolás Maduro en rueda de prensa, cuasi simultánea con envío a Rusia de la esposa modelo italiana Camilla Fabri e hija, de su testaferro Álex Saab, que espera extradición a EEUU. Lo hace en declaratoria de guerra a su paisano Presidente de Colombia Iván Duque, para lo cual cuenta con la alianza del grupo paramilitar ELN. Lo evidencia con el secuestro del Teniente de la FAB Frank Caldera y la entrega al Dgcim. Basta observar la enérgica acción de las potencias sobre el hecho, que hasta se invoca a la guerra nuclear que estuvo a punto de estallar en 1983.

Mijaíl Gorbachov, el primer y último presidente de la URSS llamó a los mandatarios de Rusia y EEUU para evitarla.

Llegan hasta “resucitar” al Comandante Hugo Chávez, cuya voz usan en los medios audiovisuales. Sin embargo persiguen al Rafael Ramírez que le sirvió por 12 años como Ministro de Petróleo y Presidente de PDVSA, que convirtió en roja rojita.

Lo sustituyen con Tareck Zaidan El Aissami Maddah, quien figura entre los 10 prófugos más buscados por narcotráfico y por cuya captura EEUU ofrece $10 millones. Fue impuesto como ministro petrolero por el régimen Iraní. Precisamente el testaferro barranquillero de origen libanés que se presenta como primo del privilegiado ministro, alega que cuando fue capturado en Cabo Verde el 12 de junio 2020, era “enviado especial” ante la República Islámica para consecución de gasolina, medicamentos y alimentos

Obediente, el camarada MinDefensa G/J Vladimir Padrino López fortalece amenaza a Colombia y la acusa de querer convertirse en “centro de conspiración” contra Venezuela. “Si violan nuestra soberanía, allí sí nos van a encontrar, y no sé hasta dónde podamos llegar”, declara.

Presidente Duque responde a constantes insultos y amenazas con la firma del Estatuto de Protección Temporal para Migrantes Venezolanos. En el acto le acompañó Tomás Guanipa, Embajador ante Colombia, por el Presidente (e) Juan Guaido.

Como producto de la robolución, en la defensa del ya famoso Álex Saab, deben participar los altos funcionarios del narco régimen y el pueblo socialista comunista. Por el narco, uníos, proclamaron en concierto popular en la plaza Diego Ibarra de Caracas que se pronunció por la liberación del mandadero de NM.

Entre los artistas se destacó Omar Acedo, yerno del tercero del mando, Diosdado Cabello, que apareció cantando “Solo contigo”.

Se contó con la animación de los productores del programa de VTV Zurda Conducta. Entre las consignas levantadas se destacaba el “No más bloqueo”. Dos diputados oficialistas acudieron a la embajada de Nigeria, para pedir que intercedan por la libertad plena del testaferro.

Las calles de Caracas se han llenado de pancartas, murales y grafitis en los que se clama su liberación, reseña diario El País de España.

Medios de comunicación destacan que el prisionero es acusado de “mega operación de lavado de activos que asciende a $ 350 millones. Agregan que en julio 2019 con los CLAP y 3 hijastros de NM se lucraron con "cientos de millones de dólares".

Volviendo al viaje a Moscú El Tiempo, diario de mayor circulación en Colombia, le da carácter laboral.

Apropiado resulta el uso de “La Guerra sin Fin”, tal titula su libro Rafael Pardo Rueda, el ex ministro de Defensa de Colombia. Allí trata su experiencia de más de 30 años de trabajo antidrogas, en los tiempos del Pablo Escobar y las más sangrientas mafias del posconflicto una vez las Farc dejaron las armas. Clarísimo está el escenario en Venezuela.

Al MARGEN. Parlamento chavista acordó convocar elección de 23 gobernadores y 335 alcaldes para el próximo abril. Lo hará con participación de opositores alacranes. Simulando amplitud el usurpador incita a pervertidos como lo hizo en el fraude del 6 de diciembre.

jordanalberto18@yahoo.com

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Joseph M. Humire, José Gustavo Arocha

A raíz de un fallido golpe de Estado contra Chávez en 2002, el caudillo militar comprendió la urgencia de crear un plan de contingencia para prevenir futuros intentos. Chávez igualmente vio de inmediato la compatibilidad del credo marxista-leninista de la Revolución bolivariana y los objetivos antiimperialistas de los regímenes rebeldes en todo el mundo, y los actores armados no estatales de Oriente Medio y otros países de América Latina.

Estas alianzas contribuyeron a generar la “Concepción Militar Bolivariana” como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad en Venezuela. En esencia, comenzó con un cambio de la estructura constitucional de las Fuerzas Armadas para compartimentarlas y fraccionarlas. En septiembre de 2008, Hugo Chávez expulsó a Patrick Duddy, jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en Caracas, acusándolo de intentar sacar del poder a Evo Morales de la presidencia de Bolivia y mediante decreto presidencial activó cinco (5) Regiones Estratégicas Militares como muestra de apoyo a Bolivia y de su intención de actuar de manera coordinada con los aliados de la Revolución bolivariana.

Las activación de la nueva geometría del poder a través de las Regiones de Defensa Integral (REDI), Zonas de Defensa Integral (ZODI) y Áreas de Defensa Integral (ADI) y de nuevas unidades militares se basaron en un criterio de trabajo con la población y las autoridades políticas para defender la noción de “Guerra Popular Prolongada”. Es por ello que se concretó la creación y consolidación de la Milicia Bolivariana y la preparación política e ideológica de la sociedad como conjunto para enfrentar a un enemigo militar y tecnológicamente superior, lo que es Estados Unidos. Sin embargo, la Milicia se ha transformado en un instrumento político de control social para la distribución de alimentos, medicinas para la pandemia, y combustible.

El artículo completo se puede leer en el archivo adjunto a esta nota

¿Cuál es el rol de las fuerzas armadas en Venezuela. En Desafíos para la seguridad y la defensa en el continente americano 2020-2030 (Kindle Edition). Griffiths Spielman, John, Toro, Juan Pablo (Editores). : 253-271. Athenalab. Chile. 2021.

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José Machillanda

El régimen postchavista derrotado el 6D mediante la abstención no opaca maniobra con otra treta en lo que llaman Asamblea Nacional, que apunta a la modificación de la Constitución que facilitaría una megaelección para elegir Alcaldes y Gobernadores este año 2021. El revolucionarismo intenta disfrazarse de política, para ello se desentiende de la subpolítica y la antipolítica, empleada desde el 14 de abril de 2013 para violar la constitución las leyes, a tal extremo que la ciudadanía está dispuesta a accionar como Tercer Estado para demostrar el gen democrático del venezolano.

El régimen militarista está boqueando mientras la sociedad democrática se activa y orienta, a fin de actuar de actuar como Tercer Estado. Tercer Estado que nace desde el barrio y el municipio, donde mujeres y hombres claman por un movimiento político de renacimiento nacional, para construir un tejido político-social alrededor un proyecto que desplace a la barbarie militarista-socialista. El Tercer Estado como sociedad responsable, desde ya visibiliza la lidereza, a la juventud activa llena de saber político y crece una decisión para contener la regresión impuesta por las bocas de fuego y el plan de machete.

El régimen militarista, atorado, sin estructura política, entregado al cubanismo perverso está consciente y conteste de cuánta es la indignación y ofensa causada a la venezolanidad y, sobre todo, a dos importantes generaciones. El bestiario militarista-socialista no le cuesta después de 20 años de gobierno y 40 años de penetración político-ideológica, en especial a la Academia Militar, verificar que la patria venezolana antes de esta locura e irresponsable entrega y destrucción se le conocía como tierra de bien. Hoy, 2021, es un espacio de horror, encarcelamiento, persecución, violencia y entrega a concepciones politológicas distantes del gentilicio venezolano.

La megaelección motorizada por el postchavismo pretende oxigenarse y, sobre todo, desviar la atención del sistema internacional. Sistema internacional que ya lo ha enjuiciado por corrupto, inhumano y primitivo, por su expresión de arbitrario, revolucionario y asaltante a las arcas del Estado político. El régimen está acobardado y consciente que prevalece un movimiento político de renacimiento nacional intenta dibujar un cambio con el hecho electoral, para imponer un nuevo Ambiente Político Real Electoral. El miedo y la ignorancia del régimen lo acusan ante el mundo, donde todos lo focos democráticos ya le conocen y registran su violencia armada, primitivismo y regresión política con consecuencias brutales sobre Venezuela, su sociedad y el continente.

El postchavismo como régimen militarista ha empezado a comprender que la sociedad se entiende como Tercer Estado, pero más importante aún, que está dispuesta reconquistar los espacios políticos confrontando hasta ese disfraz de gobierno conocido como chavismo. Chavismo y postchavismo que la sociedad ha definido confrontarlos como Tercer Estado, en consecuencia el revolucionarimo y sus grupos de violentos ideologizados van a tener que responderle a la sociedad democrática que, como masa de venezolanos, están dispuesta a formar una nación completa a través de los votos y la Constitución.

Esa sociedad democrática es cuantificable, nace en el barrio, se ve en la parroquia, trajina el municipio y hasta hoy se ha sentido perseguida y maltratada haciendo posible que se construya una nueva acción de la sociedad como Tercer Estado, para ponerle fin a esta regresión en la cual vive Venezuela para el 2021. Ciudadanía y ciudadanos desplazaron al grotesco gobierno militarista, vergüenza de un país que sufre una conmoción como cuerpo social provocada por el bandolerismo político.

La sociedad democrática cuantificable como Tercer Estado, afincada y accionando como movimiento democrático de renacimiento nacional, impulsado por el gen democrático restablecerá la democracia y la Constitución de Venezuela. Esa tarea político-histórica ejemplar no requiere de héroes ni de parcela, pero sí necesita ciudadanostodos dispuestos y listos para restituir la democracia. La democracia como saber de la política, como saber de la sociología, interés de la historia, asunto de la polemología, pero sobre todo como responsabilidad de una nación que por 40 años ha sufrido el terror y la locura –capricho de una masa insensatos- entregados a proyectos contrarios a los cuatro mensajes de la nacionalidad.

Es original,

Director CEPPRO-CSB

@JMachillandaP

Caracas, 2 de marzo de 2021

 3 min


Andrés Velasco

Mientras contemplan sus modelos en silencio, los macroeconomistas oyen a la distancia el resonar de una revuelta. Hace un año, el premio Nobel en economía, Joseph Stiglitz, anunció que el capitalismo pasaba por "una nueva crisis existencial", de la que culpó a la "ideología neoliberal". Hoy día, Robert Skidelsky proclama la llegada de una "revolución silenciosa en la macroeconomía". Martin Sandbu, del Financial Times, prefiere el plural, celebrando "las revoluciones hoy en curso en la macroeconomía".

Se supone que el primer principio del nuevo régimen postrevolucionario radica en la creciente aceptación de políticas fiscales agresivas. Incluso el Fondo Monetario Internacional –que alguna vez fue satirizado por querer imponer la austeridad fiscal en todo el mundo– recomienda ahora mayores estímulos fiscales para combatir la crisis.

Entonces, si en realidad estamos frente a una revolución, ¿de qué tipo es? ¿Deberían temer una guillotina intelectual los macroeconomistas convencionales?

En la práctica, un cambio radical ya está en curso. Según el Monitor Fiscal de enero del FMI, los déficits fiscales de 2020 promediaron el 13,3% del PIB en las economías avanzadas y el 10,3% entre los mercados emergentes, y superarán el 8% en ambos grupos de países en 2021. El FMI prevé que para el fin del año, la deuda pública bruta alcanzará el 99,5% del PIB mundial.

Nada de esto, sin embargo, obedece a una revolución conceptual. La idea de que en una trampa de liquidez –cuando las tasas de interés no pueden bajar más– la única alternativa posible es la política fiscal, constituye un elemento clave de la Teoría General de John Maynard Keynes. La gran mayoría de los macroeconomistas tradicionales recomendó una respuesta fiscal contundente frente a la crisis financiera de 2007-2009, e hizo lo mismo luego de la llegada del Covid-19. Unos pocos profesores afirman que al estímulo fiscal no le corresponde papel alguno, pero hay que buscarlos con paciencia hasta encontrarlos.

Lo que ha cambiado es la política. A fines de 2008, los asesores del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, deseaban un estímulo fiscal de US$ 1,8 billones. El Congreso aprobó un paquete de menos de US$800 mil millones con la oposición de todos los representantes republicanos y 38 de los 41 senadores republicanos. El resultado fue muy distinto en marzo de 2020. El Congreso aprobó un paquete de estímulo por US$2,2 billones. Todos los senadores republicanos votaron que sí. ¿Qué había cambiado? El presidente, Donald Trump, era republicano.

En Alemania, la canciller Angela Merkel también ha logrado un vuelco total en materia de política fiscal: convenció al establishment económico híper conservador de su país no solo de incurrir en un déficit en 2020, sino también de emitir bonos junto con otros países de la Unión Europea –algo previamente tabú– a fin de financiar un fondo de €750 mil millones para la recuperación postpandemia.

El mundo de hoy es también muy diferente del que existía antes de la crisis de 2007-2009. En las décadas de 1980 y 1990, las tasas de interés reales eran positivas, y altas en algunos países. Un gobierno muy endeudado se veía obligado a destinar un porcentaje cuantioso de su presupuesto anual al pago de intereses, en vez de poder invertir esos mismos fondos en salud, educación, bienestar, o infraestructura verde. En tal situación, la mayor parte de los economistas –incluso los progresistas– recomendaba prudencia.

Hoy día, cuando la tasa de interés real es cero o menos, un país endeudado debe realizar pagos de intereses reales equivalentes a, bueno, cero. No es sorprendente, entonces, que economistas destacados, como Olivier Blanchard de MIT, afirmen que las tasas de interés bajas sostenidas dan margen para una deuda pública mucho más alta.

Una revolución conceptual sí ocurrió, pero fue en el ámbito de la política monetaria y partió hace más de diez años. Como consecuencia de la crisis de 2007-2009, los bancos centrales empezaron a hacer lo contrario de lo que tradicionalmente se receta. Bajo nuevas etiquetas –"relajación cuantitativa" y "alivio crediticio"– imprimieron billones de dólares de dinero fresco que primero utilizaron para adquirir bonos gubernamentales y luego bonos de empresas.

Hace décadas que nosotros, los macroeconomistas, les enseñamos a los estudiantes que en el largo plazo, el nivel de precios es más o menos proporcional a la oferta de dinero, de modo que si esta se duplica, la inflación acumulada eventualmente llegará al 100%. Sin embargo, en los 12 años posteriores a enero de 2008, la Reserva Federal multiplicó por tres la medida de dinero más común, y la inflación casi no varió. En el año transcurrido desde el comienzo de la pandemia, esa misma medida de la oferta de dinero se ha cuadruplicado, y la inflación aún no aparece.

Estos nuevos hechos empujaron a los macroeconomistas a apresurarse a revisar sus antiguos modelos. El cambio también obedeció a la constatación de que estas políticas monetarias "no convencionales" parecían funcionar, en el sentido de ayudar a restablecer la estabilidad financiera y a sentar un piso en las recesiones. En 2014, Ben Bernanke observó que "el problema de la relajación cuantitativa es que funciona en la práctica, pero no así en teoría". Desde entonces, los macroeconomistas han escrito docenas de artículos en que aclaran las condiciones bajo las cuales la relajación cuantitativa funciona tanto en teoría como en la práctica.

Sandbu pisa terreno firme cuando sostiene que se está gestando otro cambio fundamental: la creciente conciencia de que los equilibrios múltiples deben ser motivo crucial de preocupación a la hora de formular políticas. En un gráfico estándar, si las curvas de la oferta y la demanda se cruzan una sola vez, ese mercado tiene un solo equilibrio. Si se cruzan dos, tres o más veces, los equilibrios son múltiples.

Lo anterior tampoco es nuevo en términos conceptuales. La analogía del "concurso de belleza" (hoy políticamente incorrecta) que utilizó Keynes en su Teoría General apunta a los equilibrios múltiples. En 1965, el economista británico Frank Hahn publicó un famoso ensayo en el que demostraba que todas las economías monetarias tienen más de un equilibrio.

Las consecuencias prácticas son enormes. Si más de un equilibrio es factible, entramos en el dominio de las profecías auto cumplidas: el pesimismo acarrea resultados acerca de los cuales no cabe sino ser pesimista; y el salto de un equilibrio bueno a uno malo puede producirse de manera súbita y sin advertencia. Las autoridades monetarias y fiscales están cada vez más conscientes de este peligro. Como lo señala Blanchard, el riesgo que presentan las crisis de confianza y las corridas contra la deuda, constituye el argumento de mayor fuerza para rebatir la idea de que el incremento de la deuda pública es seguro.

El afán de evitar un equilibrio malo puede llevar a un activismo cuasi revolucionario en la formulación de las políticas, como cuando el entonces Presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, prometió en 2012 que el BCE haría "lo que fuera necesario" para salvar el euro. Pero, el riesgo de un pánico auto cumplido también puede requerir prudencia, y no fervor revolucionario, al formular políticas. Si a los reguladores les preocupan las corridas bancarias, exigirán a los bancos mantener reservas monetarias más altas por cada dólar que reciben en depósitos. Si a uno le preocupan las corridas contra la deuda pública, entonces votará por políticos partidarios de endeudarse menos, y a plazos más amplios.

En su canción homónima, los Beatles revelan escepticismo ante las promesas de revolución:

"You say you want a revolution. Well, you know. We all want to change the world. You tell me that it’s evolution. Well, you know. We all want to change the world"

[Dices que quieres una revolución Bueno, sabes Todos queremos cambiar el mundo Me dices que es evolución Bueno, sabes Todos queremos cambiar el mundo]

En la macroeconomía, los eventos recientes no sugieren revolución, sino evolución. Y es esta –la adaptación a hechos nuevos– la que produce cambios duraderos en el mundo.

Traducción de Ana María Velasco

26 de febrero 2021

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/evolution-not-revolution-in-economic-policies-by-andres-velasco-2021-02/spanish

 6 min