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Opinión

Pedrto Raúl Solórzano Peraza

Aunque el deporte venezolano en el contexto mundial no ha sido de espectacular relevancia, hay individualidades que han logrado los máximos galardones en sus respectivas actividades. Hemos tenido grandes boxeadores campeones mundiales y olímpicos; “peloteros” en las Grandes Ligas con variados records, triple coronado y Salón de la Fama; esgrimistas, nadadores y otros. En conjunto, como equipo nacional, quizás lo más celebrado han sido los triunfos en la IV Serie Mundial de Béisbol Amateur de 1941 en La Habana, y en los II Juegos Iberoamericanos de Atletismo de 1962 categoría masculino en Madrid. Pero hay una competencia de atletismo en particular que nos ha dado las únicas medallas olímpicas, es el salto triple, en la cual Asnoldo Devonish Romero en 1952 consiguió la medalla de bronce, y Yulimar Rojas Rodríguez en el 2016 obtuvo la medalla de plata.

Devonish tuvo una carrera breve a pesar de sus excelentes condiciones físicas y características fenotípicas para saltar. Con apenas 20 años de edad, en los Juegos Olímpicos de Helsinki-Finlandia, en el año 1952, Asnoldo obtuvo la medalla de bronce en una prueba donde el gran atleta brasileño Adhemar Ferreira da Silva se tituló campeón, manteniendo la supremacía en esta competencia. Sin embargo, da Silva se impresionó con las condiciones de Devonish y lo consideró su sucesor y próximo campeón del salto triple en el mundo.

Las expectativas con Devonish no se pudieron demostrar porque durante los Juegos Panamericanos de 1955 en Ciudad de México, luego de ganar medalla de plata con un salto de 16,13 metros detrás de da Silva, dejó la concentración de la delegación venezolana para asistir a las carreras de caballo en el Hipódromo de Las Américas por ser un apasionado de esta actividad. Por ello, la Federación Venezolana de Atletismo aplicó la absurda sanción de suspenderlo por un período de ocho años, eliminando los mejores años de su proyectada vida deportiva.

Antes de hablar de Yulimar Rojas, es conveniente saber qué es el World Athletics. Es el órgano de gobierno del atletismo a nivel mundial, y hasta 2019 era denominado International Association of Athletic Federations con las iniciales IAAF, conocida en español como Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo. Una de sus atribuciones, en conjunto con International Athletic Foundation, es otorgar cada año desde 1988, el premio Atleta del Año tanto femenino como masculino, a los atletas con el mejor desempeño en una temporada.

Yulimar Rojas es una joven atleta, quien desde muy temprana edad ha arrasado con todas las competencias continentales, con una gran dedicación y esfuerzo de superación constante, que la han llevado a la cúspide de los podios atléticos del mundo. Ha sido campeona mundial en varias oportunidades, tanto al aire libre como bajo techo, condición en la cual, recientemente, rompió el record mundial de salto triple con una marca de 15,43 metros. Ahora completa su palmarés transitorio con lo que quizás es el mayor reconocimiento que puede recibir un atleta a nivel mundial, “mejor atleta femenino del 2020”, según el World Athletics y International Athletic Foundation.

En los Juegos Olímpicos del 2016 en Río de Janeiro, Brasil, Yulimar obtuvo la medalla de plata. De esta manera, nuestras únicas medallas olímpicas en atletismo han sido en la modalidad de salto triple, desde Asnoldo Devonish en Helsinki 1952 hasta Yulimar en Río 2016.

Diciembre 2020

 2 min


José Machillanda

El 6D con su farsa electoral y el 12D constituyen la expresión política categórica de una venezolanidad como expresión democrática. El 6D y el 12D muestran un franco rechazo al revolucionarismo marxista y plantea una demanda para que operadores democráticos construyan una Resistencia Civil, que confronte al régimen corrupto y acelere la transición política en Venezuela. La Resistencia Civil del 6D y el 12D son desobediencia abierta al régimen de NM, ya que por lo menos mas de 8 millones de ciudadanos no toleran este régimen de pillaje, miseria exponencial, atiborrados de guerra psicológica para tratar de lograr una implosión social. Implosión social en contra de las bocas de fuego, por el hambre, por la irresponsabilidad del gobierno que, accionando por medio de la antipolítica, ha dado pie al surgimiento definitivo de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

El 6D+12D dejó desnudo a la farsa electoral. Fue el rechazo de la mayoría de ciudadanos que desde el 2018 demandan un cambio político ante el asalto y dominio del militarismo y las bocas de fuego instrumentado por una tiranía. El 6D+12D coinciden en la necesidad de prohombres con acciones políticas para confluir en un Movimiento Político de Renacimiento Político Nacional, distante del partidismo y de propaganda burda para desviar al poder ciudadano, que hoy está dispuesto a reponer la democracia.

El 12D sirve de muestra par a verificar que el Ambiente Político Real Violento clama por una ciudadanía organizada, dispuesta a apuntalar la reinstalación de la democracia. Democracia que como sistema político se ocupe de operar en los tres componentes del gobierno: el cuerpo social, las instituciones políticas y las políticas públicas, para que en este de curso de acciones se logre el punto de transición. Es simple, lo primero que hay que hacer es visibilizar al ciudadano y sus necesidades, en segundo termino fortalecer a las clases políticas en especial las clases C, D, E y F para que coincidan en la formación de su gobierno distante del militarismo mafioso, cercano al ejercicio de la política y la Constitución vigente.

El 6D+12D fue testigo de un acto de desobediencia al revolucionarismo que se exprese como tiranía y que esta distante de su gobierno El 6D es la expresión de un importante grupo de venezolanos que rechazan el revolucionarismo, que como hombres y mujeres valientes están dispuestos a construir una real democracia en un país decente. Un país decente que reclama un liderazgo que forme ciudadanía, que respete la Constitución y revise su conducta dentro de la política y las leyes para hacer política. Hacer política significa respetar la Constitución. Constitución que obliga el retorno a la nación, la desesperación del militarismo cobarde y traidor, con lo cual se privilegia la preeminencia sociedad civil. Sociedad civil que por la vía de un proceso de autoconstrucción siempre político, hará brillar la civilidad, y la ejecución de una la transición política.

Ambos hechos están llamando a la política. Política que se hace con la cabeza y jamás con el servilismo, la verticalidad, ni el empleo de las mafias sino todo lo contrario empleando la política como ciencia y arte. Ciencia y arte para la práctica donde coincidan venezolanos, donde se privilegie la Constitución y se cumplan las leyes. Se trata, entonces, de volver a la República que es la tarea principista de un Príncipe, que requiere ética, regulación, que entiende de diferencias, pero jamás se asemeja al infierno del socialismo militarista reconocido como cubanismo o socialismo.

Civilidad donde todos somos iguales pero distintos, organizados en familias, con diferentes grados de cultura, pero capaces de coexistir aún con las diferencias propias de una sociedad que rechaza la homogeneidad, pero que entiende de la identidad y de la idoneidad del venezolano. El 6D+12D propone una interacción política, social y de nación para que reconociendo nuestras diferencias podamos -con respeto a la Constitución y a la norma- ordenar, conjugar y armonizar nuestros intereses sociales y reconocer que la democracia permite la diferencia pero prohíbe, proscribe la violencia y el empleo del maltrato a la ciudadanía. Por ello, este régimen ha sido derrotado el 6D y el 12D.

El 6D+12D es una barrera para que jamás aparezca la imposición de una revolución, no habrá guerra de clases, no habrá conflictos exponenciales, el poder no lo tendrán grupos ni mafias de uniformados ni compraos, el poder está en la Constitución, las leyes y, sobretodo, en el celo de cada uno de los ciudadanos que valientemente hemos hecho sentir el grito de la democracia en el hemisferio occidental. Con el 6D+12D somos los unos y los demás, todos ciudadanos, cuidadosos de la Súper ley, responsables por la normativa regulativa a cada uno de los mujeres y hombres venezolanos. ¡Habrá tolerancia!, pero sobretodo, orden y un empeño histórico para que por la vía de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional crezca un movimiento político, con el cual se privilegie la política, la historia y la sociedad como un colectivo nacionalista, que es el bien transcendental de una nación sufrida que esta dispuesta a defender la democracia.

Es auténtico,

Director CSB CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 14 de diciembre de 2020

 4 min


Alejandro Pareja Glass, Marcela Morales

¿Confía usted en los bomberos? ¿Y en los estudiantes? ¿Y en la telefonista de un call-center? Estas son preguntas incluidas en cuestionarios de encuestas reales que procuran medir el nivel de confianza en nuestros países.

Parecen preguntas simples y directas. Sin embargo, ¿sabemos qué imágenes se disparan en la mente de una persona cuando las mismas le son formuladas? Para responder esta interrogante podríamos usar como guía (tan solo como guía) las acepciones contempladas por la Real Academia. Según ésta, tener confianza sería tener una esperanza firme en algo o alguien. O sea que la confianza se asocia a la previsibilidad, a un conocimiento o asignación de una probabilidad alta a cómo alguien se va a comportar. También, confiar es delegar una responsabilidad, encargar el cuidado de algo o alguien que nos importa (como un negocio o un ser querido), o actuar asumiendo la buena fe del otro.

Ninguno de los contextos relacionados con estas acepciones pareciera guardar concordancia con las preguntas iniciales: ¿sobre cuál aspecto del comportamiento de “los estudiantes” deberíamos formular una previsión? ¿Qué cosa hemos puesto bajo su cuidado? ¿Desde qué ángulo evaluamos su buena o mala fe? ¿Qué deberíamos temer de “los bomberos”? Son estas preguntas que nos ayudan a comprender qué significan exactamente las preguntas iniciales. Desafortunadamente, debido a esta dificultad de interpretación, aun si lográramos respuestas plausibles, difícilmente estas tendrían un grado de consenso mínimo como para dar sentido y validez a las preguntas del inicio.

Una medición de la confianza en el gobierno

Simplificando Vidas es una iniciativa cuyo objetivo es contribuir a la mejora de los servicios públicos por medio de una evaluación cuantitativa de las dos caras de los servicios: cómo los prestadores gestionan su calidad y la satisfacción experimentada por los ciudadanos. Incluye, en su evaluación de la experiencia de los usuarios, dos preguntas sobre confianza: se pide a los informantes expresar en una escala del 1 al 10 el grado de acuerdo con las afirmaciones “El gobierno de mi país me genera confianza” y “El organismo prestador del servicio me genera confianza”. La decisión de incluir estas preguntas se tomó con base en estudios en los que se identifica un impacto de la satisfacción ciudadana con los servicios públicos sobre la confianza en el gobierno. Cabe mencionar que Simplificando Vidas mide también otra variable muy asociada a la previsibilidad: las expectativas. La diferencia entre ambas es que esta última se asocia a un evento concreto (expectativas previas al trámite realizado) mientras que la confianza se asume como una percepción más genérica y de fondo.

Tanto en 2015 como en 2018 se registró un nivel de confianza en el organismo prestador sensiblemente más alto que en el correspondiente al gobierno. Por otro lado, se observó una correlación positiva (aunque bastante débil) entre la satisfacción ciudadana con trámites (Simplificando Vidas evalúa únicamente los aspectos transaccionales de los servicios públicos) y la confianza en los organismos prestadores y el gobierno.

Pero… ¿qué es “confiar en el gobierno”?

Cuando llegó el momento de lanzar la edición 2018 de Simplificando Vidas, se había ya tomado consciencia de la dificultad apuntada al comienzo de este artículo. En consecuencia, a efectos de contar con insumos que nos ayudaran a comprender qué estábamos preguntando, se agregó al cuestionario la pregunta abierta “¿Puede indicarnos lo que para usted es tener confianza en el Gobierno / Entidad? ¿Qué le hace sentir más confianza?”

Las respuestas fueron procesadas manualmente procurando vincular cada una con un concepto o categoría. La revisión de todas las respuestas válidas llevó a definir 8 categorías, no completamente independientes entre sí:

Buen trato, preocupación por las personas

Calidad de los servicios

Honestidad, transparencia, corrupción

Justicia

Nada le haría confiar

Previsibilidad, cumplir con la palabra

Protección social (educación, salud, vivienda, trabajo, jubilación)

Seguridad pública

Los resultados son bastante similares para los 5 países donde se pudo recoger la información (Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay y Uruguay). En el siguiente gráfico se muestra la cantidad de respuestas asociadas a cada categoría para el conjunto de los países:

“Honestidad…” y “Calidad…” son las dos categorías, en ese orden, más vinculadas a la confianza en todos los países, salvo en Ecuador, donde el orden se invierte. Les sigue “Protección social” en todos los casos excepto en Uruguay, donde ese tercer puesto lo ocupó “Seguridad pública”. Por otro lado, particular mención merece la categoría “Nada le haría confiar”, en la que se han agrupado las respuestas que expresan un descreimiento generalizado, con alta carga emocional negativa, y sin accionabilidad (no se informa una razón concreta del enojo).

La respuesta es más compleja de lo que parece

Los usuarios de trámites públicos estarían relacionando la confianza más con los aspectos de buena fe (honestidad) y efectividad del Estado (calidad) que con la previsibilidad y el cumplimiento de la palabra. Ha de notarse que, al menos en lo relacionado a efectividad, este resultado podría estar sesgado precisamente por estar enmarcado dentro de un estudio sobre calidad de servicios.

Lo que sí pareciera surgir con claridad es la complejidad que rodea a la interpretación de las respuestas de los ciudadanos a preguntas sobre su grado de confianza en el gobierno o en un actor social determinado. Por otro lado, esta complejidad estaría mostrando la necesidad de acompañar los estudios cuantitativos sobre confianza con análisis cualitativos sobre su significado concreto en cada contexto, incluyendo la comparación entre la aplicación del concepto al sector público y a un sector privado donde existe competencia entre proveedores de servicios.

Si la confianza en el gobierno y los organismos públicos es un aspecto relevante para el buen funcionamiento de nuestras sociedades, será necesario comprender mejor qué factores la afectan, de modo de contar con información que nos permita identificar acciones tendentes a mejorarla. De nuestra parte, considerando el avance sin pausa de la digitalización de las interacciones ciudadanos-gobierno, ya hemos incluido entre nuestras tareas para el futuro cercano un estudio sobre el grado en que dicha digitalización mejora los niveles de confianza. Por lo pronto, sabemos ya que la honestidad de los funcionarios y la calidad de los servicios serían factores clave.

10 de diciembre 2020

BID

https://blogs.iadb.org/administracion-publica/es/confianza-y-calidad-de-...

 4 min


Analítica.com

Editorial

Entre el 7 y el 12 de diciembre tuvo lugar un fenómeno extraordinario en Venezuela. La Consulta Ciudadana. Más de 7 millones de ciudadanos participaron en ese evento. Se hace necesario por tanto analizar el mensaje detrás de esa acción.

Lo primero que hay que reconocer es que la consulta se desarrolló en un ambiente claramente adverso. Cerca de 6 millones de venezolanos han tenido que emigrar, casi todos -por definición- opuestos al régimen. Es evidente que los que desesperados han huído por trochas y deambulan a pie por Latinoaméricano no tenían los medios para participar.

De los que sí están en Venezuela, la feroz crisis que padece el país los mantiene sumidos en una paralizante situación de pobreza. Recordemos que la encuesta Encovi ha señalado que el 96% de las familias venezolanas viven en situación de pobreza de ingresos y casi el 80% por debajo de la línea de la pobreza extrema.

Sobre ese frágil sector de la población el régimen lanzó la más descabellada y cruel de las amenazas: “el que no vota no come”, refiriéndose a las Parlamentarias.

Y desde luego estaba la intimidante presencia de los colectivos amedrentando, sobre todo a los sectores más humildes, que conocen los riesgos que ello implica.

Estaba por supuesto la alternativa de la participación digital. Eso implicaba disponer de una computadora o de un teléfono inteligente. Pero aún sobre aquellos que tuvieron la posibilidad de recurrir a esa tecnología, pesaba un obstáculo a ratos insuperable: la desesperante lentitud e inestabilidad del internet, que en esos días presentó condiciones particularmente adversas,

Quien esto escribe estuvo desde las 7 am hasta las 11:30 pm del día 7 de diciembre realizando innumerables intentos de votar vía VOATZ. Incluso después de lograr el registro, la plataforma no permitía avanzar con el proceso de votación por cuanto aún no se completaba la verificación de los datos. No sabemos si ello se debió al congestionamiento por exceso de participantes o a alguna acción intencional por parte de alguna autoridad.

En definitiva, sólo un gran esfuerzo de perseverancia permitió finalmente responder SÍ, SÍ, SÍ a las tres preguntas de la Consulta.

Recordemos que se trató de una consulta organizada por la sociedad civil, con muy escasos recursos, sin acceso a los medios de comunicación y enfrentada a un alud de intimidaciones.

En los comicios del 6D, todas las amenazas de averno recaían sobre los que no votaran, así como esas mismas amenazas se tornaron en la Consulta Ciudadana contra los que sí participaran.

Tomando en consideración todo lo anterior, el que más de 7 millones de venezolanos hayan participado es una proeza extraordinaria, que viene a demostrar que la oposición mantiene todo su vigor. Tal cifra más que duplica la votación de 3,5 millones de votos que, tomando por buenos los datos del CNE, dicho organismo le atribuye a la coalición oficialista en las Parlamentarias del 6D.

Además de un contundente mensaje dirigido por los venezolanos a los mismos venezolanos, se trató también de una misiva a una comunidad internacional que cada día ve con mayor preocupación lo que ocurre en Venezuela y una advertencia dirigida a quienes medran de las atrocidades que la barbarie le ha impuesto a una nación que antes creía tener un futuro para sus hijos.

Sin duda tales resultados deben llamar a la reflexión al otro bando, sobre todo a los militares que a través del Plan República conocieron la desolación en los centros de votación el día de las Parlamentarias.

Llegó la hora de que comprendan que la razón de la fuerza no es por definición fiable, porque la fuerza termina por volverse en contra de quienes la ejercen sin razón.

José Toro Hardy, editor adjunto de Analítica

 2 min


Luis Ugalde

Las armas hicieron silencio y la guerra besó a la paz cuando desde la trinchera alemana se elevó el suave canto “Stille Nacht, heilige Nacht”, al que se sumaron los soldados ingleses en su lengua “Silent night holy night”. “Noche de paz, noche de amor”. De corazón los enfrentados se dieron permiso mutuo para enterrar a sus muertos y se obsequiaron cigarrillos y tarjetas navideñas. Era la Navidad de 1914 en las trincheras de Ypres (Bélgica) a los 4 meses de empezada la I Guerra Mundial. Los altos mandos de uno y otro lado se disgustaron y silenciaron esa conducta tan “irracional” y peligrosa en plena guerra. Luego continuaron durante cuatro años cumpliendo el “deber” de matarse, exigido por la lógica “racional” de dominar y derrotar al otro. ¿Para qué? Para, por medio de la muerte de millones, terminar los vencedores mutilando a Alemania que había ensalzado la guerra segura de su triunfo; una humillante derrota y mala paz que alimentó el resentimiento del pueblo alemán y dio alas luego a la locura criminal de Hitler y a la II Guerra Mundial que, con más eficaz “racionalidad instrumental” logró 100 millones de muertos y una Europa destruida.

La racionalidad instrumental y la felicidad. Los ilustrados del siglo XVIII creían haber descubierto la piedra filosofal de la felicidad humana: la causa del mal era la ignorancia y el dominante oscurantismo religioso. Con la entronización de la diosa Razón se liberaría nuestra razón y descubriríamos las leyes científicas que el Creador puso cuando hizo este mundo con escuadra, compas y fórmulas matemáticas. Efectivamente en el “Siglo de las Luces” (y antes) la razón descubrió que la materia no era caótica e irracional sino toda ella ordenada con las leyes matemáticas, físicas, biológicas… También en las sociedades desaparecería el mal con las leyes de la “física social” (Sociología), y de la Psicología. La economía desbordaría en riqueza bien distribuida con solo respetar la “ley científica” del libre juego del mercado sin la imposición externa de la autoridad política ni de la ética. Las dos guerras mundiales no fueron obra de los ignorantes, sino de los países más “ilustrados” y avanzados en el manejo de las leyes científicas y tecnológicas aplicadas para la mayor destrucción del enemigo. Los países más ricos y poderosos sembraron millones de vidas en los barrizales de las trincheras y cosecharon millones de muertes y destrucción.

Pero en la Navidad de 1914 aquellos hombres en trincheras enfrentadas no pudieron reprimir la fraternidad de su condición humana. Ante el Niño de Belén se despertaron su bondad y la ternura del abrazo, porque ese “Dios con nosotros” es Dios-Amor; los lobos descubrieron su vocación de hermanos el uno para el otro.

El lógico disgusto de los altos mandos militares dejó al descubierto que el amor trasciende la racionalidad instrumental (científica) y la transforma en vida. Sabían que ese destello de fraternidad de la “noche de paz” no era una estupidez, ni una traición, como sería juzgado y castigado por la lógica de la guerra.

Homo homini lupus y Europa de 1945 a 1965

El hombre es lobo para el hombre, como ya lo escribió Plauto en el siglo III antes de Cristo y nos recordó Hobbes. Pero lobos llamados a hacernos hermanos, nos lo muestra Jesús.

En 1945 según la racionalidad de la dominación, Francia y Alemania debieron prepararse con mayor inversión, esfuerzo y técnica para derrotar al otro en la tercera matanza mundial. Pero no fue así. Los vencedores EE.UU. en primer lugar- se convencieron de que es una estupidez mutilar al vencido y destruirlo para que nunca vuelva a tener fuerza. Por el contrario escogieron el camino de la colaboración para la recuperación, y luego de la Unión Europea con la convicción de que es necesario que a Alemania le vaya bien para que a Francia le vaya bien y viceversa. Decidieron jugar a “ganar ganar”, no invertir en tropas y armas contra el otro y desmontar las fronteras y los odios para destruir al enemigo histórico. Las convicciones y audacia política de tres dirigentes cristianos (Schumann en Francia, Adenauer en Alemania y De Gasperi en Italia) fueron decisivas para la Unión Europea y el “Milagro alemán”. Hoy la Europa de naciones que se mataron durante siglos no gasta un euro en tanques, bombas y ejércitos para destruirse. Ya no se siembra el odio mutuo y se entiende que la guerra, además de una catástrofe criminal, es una estupidez destructora.

Navidad y política en Venezuela

Esa es la Navidad para los cristianos, y también para los que no son religiosos o no conocen el cristianismo. Es lo que nos dice el papa Francisco en su última encíclica “Fratelli Tutti”. Siguiendo a Jesús, y con el ejemplo de Francisco de Asís, estamos llamados a transformar el lobo que somos en “hermano lobo”. Sin olvidar que esta conversión no es hereditaria, ni erradica al lobo, sino que las nuevas generaciones, y cada persona, tenemos la responsabilidad permanente de convertir día a día el lobo que somos en hermano. Hoy en el mundo y en Venezuela Jesús vive y nos dice que para encontrar nuestro propio yo tenemos que hacernos nos-otros; que dar la vida por otro no es perderla sino ganarla, que nadie tiene más amor que quien la da por otro; y que el amor es más fuerte que la muerte porque Dios es amor.

Venezuela está derrotada. Millones van al exilio porque aquí no encuentran vida. El poder y la dominación entronizados como supremos dioses han traído muerte, miseria y represión, incluso para los seguidores de la dictadura. Continuarla es una estupidez y un crimen. Esta Navidad como ninguna otra hemos de preguntarnos qué debemos hacer unos y otros para entrar en una nueva dinámica política de “ganar ganar” con la convicción de que para que al pobre le vaya bien tienen que florecer el trabajo y las empresas y que estas no pueden ser exitosas si el pueblo está en hambre, sin educación, sin oficio, y sin trabajo ni ingresos.

La política tiene que nacer de nuevo. En esta trágica derrota nacional sin ganadores, el diálogo nacional e internacional ha de ser la piedra fundamental para que renazca la vida, la economía y la política democrática animada por la fraternidad.

¡Feliz Navidad a pesar de que Venezuela llega a ella derrotada y en agonía! Que el Niño-Dios nos traiga como regalo la convicción de que la felicitad no está en la destrucción del otro bando, sino que el otro tiene lo que a mí me falta y yo lo que él necesita: ser nos- otros. Que el reconocido fracaso del enfrentamiento destructivo nos lleve a entender que la puerta de la felicidad se abre hacia fuera (Kirkegaard) y que mi llave está escondida en el otro y la de él en mí.

¡Feliz Año 2021 con una nueva Venezuela como tarea de todos!

15 de diciembre 2020

Articularnos

https://articularnos.org/2020/12/14/lobos-o-hermanos/

 5 min


Eddie A. Ramírez S.

Los resultados de la Consulta ciudadana y de la farsa del 6D deben motivar reflexiones a la oposición, al régimen de Maduro, a la comunidad internacional y a quienes buscan pescar en cualquier lado. La consulta montada por la sociedad civil y los partidos políticos de la oposición fue exitosa. Enrique Colmenares, vocero del Comité Organizador anunció que acudieron 6.466.791 ciudadanos. Como siempre, algunos dirán que han debido ser más y otros pondrán en dudas esa cifra. Es absurdo comparar con otros eventos realizados en diferentes circunstancias. Lo fundamental no son los números, sino que los venezolanos no nos rendimos. Millones se movilizaron para rechazar la usurpación de Maduro y la farsa electoral del 6D; solicitar elecciones presidenciales y parlamentarias transparentes libres y gestionar ante la comunidad internacional la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan recuperar nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad.

La Consulta se llevó a cabo contra viento y marea. Tuvo muchos factores en contra, tales como las limitaciones para garantizar el secreto de la identidad de los participantes, los cuales recuerdan las represalias por las llamadas listas Tascón y Maisanta; también las restricciones por la pandemia, por lo cual hubo que recurrir a contestar las preguntas vía internet, que no solo falla constantemente, sino que muchos no tienen acceso o conocimiento para ingresar. Además, la hegemonía comunicacional del régimen impidió la divulgación de esa herramienta constitucional, la compañía de teléfonos bloqueó una de las plataformas y los voluntarios fueron objeto de agresiones de los paramilitares rojos armados y de organismos del estado en once entidades, que en algunos casos se robaron el material de la consulta. Sin embargo, se impuso la voluntad del pueblo, la valentía y trabajo del voluntariado y el empeño de los organizadores.

Como quien esto escribe tiene por norma hacer público lo que comenta en privado, no puedo obviar la crítica a gente valiosa y valiente en su lucha contra la dictadura, como María Corina Machado y Antonio Ledezma, que esta vez no sumaron. Curiosamente, las preguntas de la Consulta estaban en línea con lo que ellos predican. Ojalá lo reconozcan y rectifiquen.

La farsa electoral montada por la dictadura con todas las ventajas de contar con un CNE sumiso, un sistema judicial genuflexo y con el chantaje de que “quien no vota, no come”, fue un fracaso. Según el opaco CNE, solo acudieron a la farsa un 31 por ciento del registro electoral, pero de acuerdo a encuestas, fotos y videos en los centros de votación vacíos, la concurrencia quizá de un 24 por ciento.

Esta bajísima asistencia el 6D y el éxito de la Consulta es un claro mensaje a los directivos del PSUV de que Maduro tiene que irse y que les conviene permitir la realización de elecciones presidenciales y parlamentarias transparentes, realizadas preferentemente por un gobierno de transición. Por su parte, la comunidad internacional dispone hoy de más argumentos para seguir reconociendo a la Asamblea Nacional presidida por Guaidó y a este como presidente interino.

Los dirigentes de la nanomesa que predican que son de oposición y que decidieron apoyar la farsa salieron con las tablas en la cabeza. El pueblo los rechazó y el amo les concedió las curules que le dio la gana. Desde luego que hubo quienes acudieron a votar de buena fe, engañados con el argumento de que se podía ganar, que no hay que dejar espacios vacíos y que acudir a la farsa era una manera de protestar. Obviaron que el mundo democrático anunció que no reconocería esa pantomima. Falcón, Romero, Timoteo, Claudio, Mujica, Leocenis, Bertucci y Enrque Ochoa evidenciaron que solo tienen partidos políticos de maletín. Quienes aceptaron que el TSJ les adjudicara indebidamente los nombres y símbolos de AD, Primero Justicia, Voluntad Popular y Copei, tales como Bernabé, José Brito, Luís Parra y Mercedes Malavé hicieron un papel vergonzoso.

Por otra parte, no se puede evitar comentar que extraña que en medio de la Consulta Leopoldo López descalificara la opción de la Responsabilidad de Proteger. Sus declaraciones fueron extemporáneas, por decir lo menos. ¿Y qué decir de las declaraciones de Enrique Capriles? A él lo hemos defendido de las descalificaciones injustas que le han hecho, pero su reciente intervención fue infeliz. Pareciera que para tomar un segundo aire su estrategia es descalificar al presidente(e) Guaidó, quien tiene el mayor porcentaje de aceptación entre los dirigente de la oposición y el reconocimiento de los países democráticos.

El régimen está cada vez más débil. Quizá es el momento de explorar una buena negociación.

Como (había) en botica:

Las organizaciones de derechos humanos deben investigar el caso de los venezolanos ahogados provenientes de Trinidad.

Lamentamos el fallecimiento de César Rojas, miembro de Gente del Petróleo y de Unapetrol , quien trabajó en la Pequiven meritocrática.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Américo Martín

Aunque esté repleto de dificultades y amenazas, diciembre es diciembre y, pese a que el ambiente será próximo escenario de desenlaces con participación de muchos factores y países, todavía quedan semanas de divagaciones y consejos que por extrema necesidad no podemos dejar de introducir en la licuadora de las ideas, si lo que se quiere es ahorrarle a Venezuela y a las naciones que resulten arrastradas, desastres inmerecidos.

Aunque haya opiniones mejores no dejaré de traer las que deslice el mismo diablo, por falsario que sea el tenebroso personaje. Si en varias ocasiones he sostenido que hasta con el Maligno se debe negociar, por la obvia razón de ser quien tiene la llave del infierno, donde arden para siempre trillones de seres humanos.

Supongamos que, por la razón que sea, decida poner en libertad a los presos políticos y militares; autoriza el retorno de los exiliados y prohíbe las torturas, imposible será solo para quien no presiona en esa dirección.

“Que esas cosas no suceden”.

Que los intelectuales venezolanos encabezados por Andrés Eloy Blanco, Jacinto Fombona Pachano y Nelson Himiob serían burlados por el presidente López Contreras cuando prometió la libertad a los presos políticos.

Lo dijeron, sí, al escuchar “al día siguiente” a esos valientes escritores ratificar al país el respaldo, con doble razón, a la conducta de López Contreras, presidente interino de los EEUU de Venezuela.

Sus palabras no tienen desperdicio.

Compatriotas. Pedimos serenidad y fe. Ya en prensa esta hoja, recibimos la noticia de haber sido ordenada la inmediata libertad de los presos políticos. Esta medida es UNA PRUEBA de que el General López Contreras está cumpliendo las promesas que ayer nos hiciera personalmente en Maracay. (Al pueblo de Caracas.21-12-1935. Gobierno y época del presidente Eleazar López Contreras. Col. Pensamiento Político Venezolano del Siglo XX. Congreso de la República. 1985)

De las cientos de imágenes sobre el rey de las tinieblas me gustaría traer la que vierte el excelente humorista y caricaturista inglés Max Beerbohm. Incorpora consejos políticos en el marco de los límites que nunca desbordará porque cuando asume rol político sabe sacarle provecho a semejante papel. La obra de Beerbohm se titula Eric Soames, un dudoso poeta ansioso hasta la desesperación de cómo lo recordarán sus cosúbditos del Reino Unido. No ha vacilado en vender su alma al gran enemigo de la humanidad. Con alegría contenida, la única petición que hace.

—¿Solo eso? Pregunta el Maligno. En dos horas sin interferencia de nadie y con toda la documentación disponible.

—Pide usted poco, señor Soames, responde Satanás en un arrebato de sinceridad y admiración

—Todo depende del interés del afectado. Lo que a usted le parece banal para mí es lo más importante.

—Bien respondido. Graduar el tiro al objetivo en agresiones que enrarecen lo que quieres. Hubiera sido usted mejor político que los que en Venezuela no saben sumar, sino restar y dividir.

Diablo y endiablado dan un paseo por la plaza, libres de mirones. El diablo lo escucha recitar:

—Alrededor y alrededor de la plaza desierta, caminas, junto al diablo.

Son dos versos nada desechables, piensa el demonio. Casi sin darse cuenta está deseando que pase bien la prueba. Nos vemos pues en dos horas. Le deseo suerte.

Ambos desaparecen. En el tiempo indicado, Soames y sus amigos están sentados en el elegante Café de la Plaza. El diablo aparece, saluda a todos, especialmente a Soames, quien está muy deprimido y resignado. La única indicación de lo que tanto busca ha sido insignificante. Eric Soames, poeta inglés del que no se tiene mucha documentación ni noticias. Se conservan dos versos suyos que aparecen bruscamente interrumpidos.

—Bueno ahora solo falta cumplir la segunda parte de nuestro acuerdo.

Pensando en el horror que espera a mi amigo interrumpo diciendo:

—Hay un error. Mi amigo no recibió lo esperado.

El diablo entra en trance de asfixia, ahogado por la furia.

—¿En qué mundo estamos cuando no hay moral ni los acuerdos formales se respetan? ¿No hablan ustedes, los abogados, con pomposa pedantería del pacta sunt servanda?

Molesto por las agresiones que dispara a mis colegas, le devuelvo:

—Ustedes no pueden hablar del tema porque en el Infierno no hay un solo abogado, dicho por esa gran autoridad del Siglo de Oro Español que fue Quevedo.

—¿Y sabe por qué no hay? Lo dijo también Quevedo pero usted no lee completo o no sabe leer. Si dejáramos entrar a los plumarios hace rato que se hubieran confabulado contra la cofradía diabólica y nos habrían arrebatado el poder.

El diablo, según tenemos entendido es polifacético y poliforme. Para posesionarse de seres humanos obra, según el narrador ruso Andreiev, con infinita crueldad: asesina para “vestirse” del cuerpo victimado, de modo que si piensa cometer cien delitos en una tarde despacha a cien inocentes y así conserva su anonimato además de causar cien crímenes perfectos porque los cien cadáveres pueden jugar una simultánea de cien juegos de ajedrez con el poliforme demonio.

No dejará de llamar su atención las variantes políticas de Venezuela. Absorbido por los cambios rítmicos y a ratos divertidos. Musitará tenuemente que toman decisiones impacientes, como pajaritos en grama.

Piensen antes de actuar, tengan paciencia, analicen el efecto de sus precipitaciones en sus propios movimientos y sumen descontentos en lugar de alejarlos mediante muestras de odio y venganza o pasando recibo por cuentas viejas, burlándose o infamando a los que se aproximen a la causa democrática.

@AmericoMartin

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