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Opinión

Eddie A. Ramírez S.

Simón Bolívar fue nuestro primer vendedor de ilusiones cuando nos vendió la idea de la Gran Colombia, sin considerar que era inviable juntar a Colombia, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, sembró la esperanza de la independencia, a la cual dedicó esfuerzo y talento. Así mismo, la mayoría de nuestros presidentes nos vendieron ilusiones, pero unos cuantos sembraron esperanzas, que permitieron construir un país, con sus virtudes y defectos.

En el siglo XX, el presidente Medina y sus seguidores vendieron la ilusión de que la democracia seguiría evolucionando, pero no consideraron que el general López Contreras aspiraba otra vez a la presidencia. Para ello contaba con la aprobación del Congreso Nacional, que era el gran elector, lo cual representaba un retroceso. El dictador Pérez Jiménez vendió la ilusión de que el cemento equivalía a progreso, por lo que descuidó la educación y se estancó el desarrollo.

En el período democrático 1958- 1999 hubo presidentes que vendieron ilusiones y otros que sembraron esperanza. Quizá Betancourt, Leoni y Caldera, con sus más y sus menos, sembraron esperanza. Carlos Andrés Pérez I vendió ilusiones al emprender planes faraónicos y endeudar el país, sin considerar la limitante de recursos humanos. Luis Herrera, Lusinchi, Carlos Andrés II y Caldera II gobernaron con más penas que gloria.

Hugo Chávez fue un gran vendedor de ilusiones, sin duda el mejor mercader que hemos tenido. Nos vendió que eliminaría la pobreza y la corrupción, y que convertiría a Venezuela en una potencia petrolera, agrícola, minera y turística. Sin embargo, era imposible materializar esas ilusiones expropiando empresas, despreciando la meritocracia, favoreciendo la corrupción, la inseguridad personal y jurídica, y regalando nuestros recursos a otros países para comprar voluntades.

Su pupilo Nicolás Maduro, no es capaz ni de vender un vaso de agua en el desierto, solo repite como loro lo que dijo su mentor. Además, por su descaro en el manejo de las elecciones no pudo vender la ilusión de democracia, por lo que tiene en contra a la mayoría de los países democráticos del mundo.

La Mesa de Unidad Democrática sembró esperanzas en las parlamentarias de diciembre del 2015, pero no supo o no pudo regar esa esperanza para poder cosechar. María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma vendieron ilusiones con La Salida, en el 2014. Demostraron coraje, pero no evaluaron que el régimen tiene las armas y el control del sistema judicial.

La Consulta popular del 16 de julio 2017 sembró esperanzas; era necesaria y contribuyó a la deslegitimación del régimen y a su aislamiento internacional. La acción en el Fuerte Paramacay, en el 2017, fue un gesto valiente, pero solo una ilusión.

El presidente(e) Guaidó sembró esperanzas cuando se juramentó en enero 2019. Algunos dirán que vendió ilusiones al ofrecer el fin de la usurpación, pero olvidan que él y otros han trabajado con ese objetivo.

Guaidó vendió ilusiones con el intento de introducir ayuda humanitaria por Cúcuta en febrero del 2019, aunque ese hecho también representó, a nivel internacional, una derrota política para el régimen y sin duda había que intentarlo. También vendió ilusiones en el evento de La Carlota en abril 2019, al no considerar que Mikel Moreno y Padrino López tienen compromisos con el régimen. Sin embargo, fue valiente al intentarlo. La Operación Gedeón, en mayo 2020, fue una venta de ilusiones por parte de un grupo de jóvenes valientes y románticos, pero mal asesorados, ya que la misma no tenía posibilidades de éxito

María Corina Machado y Antonio Ledezma venden ilusiones al insistir en que la solución es el 187-11 de la Constitución y en una intervención militar extranjera que ningún país ha manifestado apoyar, lo cual ha hecho daño.

La Consulta Popular del pasado diciembre sembró esperanzas. Es inexplicable que un luchador como Ledezma declare que¨ lamenta que haya creado expectativas que terminan de desinflarse¨.

Los venezolanos necesitamos sembradores de esperanza, ya que la misma moviliza. La venta de ilusiones por lo general produce frustraciones al no materializarse. Por ello hay que ser prudentes. Si trabajamos unidos es posible sembrar la esperanza de que el régimen saldrá este año.

Como(había) en botica:

Carmen Meléndez, sobre la cual pesan sanciones del Departamento del Tesoro de USA, acusó de terroristas a los esposos y capitanes de navío Zorany Salazar y Ronald Rodríguez, así como al civil Argen Ugueto.

El sindicalista petrolero Iván Freites, tenaz denunciador de los accidentes y de la corrupción en Pdvsa, tuvo que asilarse en Colombia.

El ciudadano pemón Salvador Franco, preso político, falleció en la cárcel.

Recientemente fue asesinada en su hogar la señora Nélida Paniccia de Mejías, esposa del ingeniero Rafael Mejías, y resultaron heridos nuestro compañero y su hija.

Lamentamos el fallecimiento de Augusto Rojas, de Guillermo Guerrero y de Ismael Ramos B., de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Ricardo Sucre Heredia

Me luce que 2021 será el año para intentar "pesos y contrapesos" políticos. No espero lo sea en el sentido liberal: de poderes autónomos que se limitan entre sí, en un juego suma variable; como dice nuestra constitución -que recoge la tradición de textos fundamentales anteriores- en su independencia, los poderes "coadyuvan a lograr los fines del Estado". Si se quiere, la concepción clásica. En Venezuela, serán "pesos y contrapesos" no de poderes autónomos, pero tendrán un efecto de supervisión política.

Tanto el gobierno como la oposición parecen conscientes que parte de sus complicaciones y fracasos se deben a sus excesos y a la ausencia de contrapesos.

En el caso del gobierno, el discurso de Maduro es consistente en abordar esta idea. Durante la campaña para las elecciones parlamentarias del 6-12-20, Maduro comenzó a hablar que el gobierno "debe rendir cuentas" ante el parlamento. Citó un curioso ejemplo. Reconoció que las denuncias contra Rafael Ramírez hechas por la AN elegida el día 6-12-15 eran veraces, pero que el gobierno no les prestó atención.

No les prestó atención para proteger a Ramírez y no darle la razón a la oposición. Hoy esto pesa al gobierno por la desastrosa situación de PDVSA. A Ramírez no lo designó la oposición sino los gobiernos de Chávez y Maduro. Se recuerda la infeliz expresión de Ramírez durante la campaña presidencial de 2006 sobre "PDVSA roja rojita", que fue muy aplaudida por los oficialistas. De "aquellos polvos vienen estos lodos", y Maduro está consciente que el desastre de la industria petrolera es responsabilidad del gobierno. En sus palabras, dejó ver que si hubiese habido algún contrapeso, posiblemente la suerte de PDVSA sería otra y la responsabilidad no recayera exclusivamente en el gobierno. Hay que recordar que Eulogio del Pino y Nelson Martínez, por ejemplo, fueron designados por Maduro, no por la oposición. Si el gobierno hubiese valorado el contrapeso de la AN de 2015, estas designaciones hubiesen pasado por el debate político que el gobierno no quiso dar.

En el caso de la oposición, El día 26-12-20 la AN aprobó la "Ley de Reforma del Estatuto que rige la Transición a la Democracia para restablecer la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela". Aunque en redes sociales la discusión es jurídica es una suerte del "constitucionalismo del vale todo", me centro en lo político. El artículo 17 creó una instancia que se llama "Consejo Político" la cual "es el órgano de coordinación, seguimiento y evaluación de la acción de la Presidencia encargada de la República Bolivariana de Venezuela".

Aunque el texto no habla de sus integrantes, que sea "político" sugiere una conformación de figuras políticas o representantes de partidos políticos. Esta instancia tiene funciones de "coordinación, seguimiento, y evaluación". No es una instancia de consulta o meramente asesora. Al ser un consejo se supone es un cuerpo colegiado. Que sea así, me lleva a pensar en un "contrapeso" hacia Guaidó y el "interinato" dentro de la oposición G4.

Hay que recordar que luego del fracaso de la llamada "Operación Gedeón" el día 3-5-20, PJ emitió un comunicado en el cual, de forma elegante, criticó que las decisiones políticas estaban concentradas en el grupo Guaidó, pero esas decisiones afectaban a la oposición como un todo. Es decir, a la hora de decidir, no eran consultados, pero a la hora de "pagar la factura", todos tenían que hacerlo. En ese momento, PJ cuestionó el llamado "Centro de Gobierno" presidido por Leopoldo López.

La reforma al "Estatuto para la transición" plasma en el papel una negociación política dentro del G4, principalmente entre VP y PJ, partido que ha sido más vocal en sus observaciones al funcionamiento de la oposición G4. AD y UNT han sido más "Yes man" al menos en público. La reforma, entonces, define mecanismos de contrapesos en la oposición vinculada al G4, principalmente para la actuación de Guaidó, en una transacción: se apoya a Guaidó, a cambio de un poder más limitado para éste o un poder con niveles de supervisión.

Queda ver la conformación del "Consejo Político" para estimar las correlaciones internas dentro de la oposición G4 y cómo quedan las fuerzas políticas dentro de este cambio.

Ahora bien ¿"Pesos y contrapesos" para qué?

En el caso del gobierno, no es para avanzar hacia una democracia liberal porque no es su doctrina, pero sí puede ser para mejorar la gestión. Es lo que Maduro dejó ver en un acto con gobernadores y alcaldes del PSUV del día 29-12-20 ¿Será posible que lo haga? No es la primera vez que Maduro promete "cambios y prosperidad". Cada año lo hace.

Sin embargo, los cambios suceden. La "apertura a lo Maduro" promueve un nuevo tejido económico cuyos alcances todavía se definen, con una desigualdad social entre los que pueden dolarizarse y ajustarse a estos cambios, y los que no. Hay un nuevo ambiente económico que tiene tonalidades. Desde la economía estatal que se asocia a grupos privados -por ejemplo, las empresas en asociación de las que habló el gobernador de Portuguesa, las que generan cerca de 1.000.000 de dólares anuales en tasas que van al gobierno regional de ese estado- hasta las más conocidas, que son las empresas al detal que se conocen como la "economía de los bodegones".

Aunque cierta oposición que se asume la exponente de la "pureza" y la que entrega como "certificados ISO 9000 en ética política" afirma que quienes participan en esta economía "claudicaron" -por ejemplo, las críticas a una entrevista que BBC le hizo a Alberto Vollmer de Ron Santa Teresa- ese grupo es uno de los principales beneficiados de esa "apertura a lo Maduro" a la luz del bienestar que sin pena exhibieron en redes sociales durante esta Navidad, a pesar de su discurso tipo "Gran salto adelante" de Mao. Bienestar cuyo origen no es solo su "talento o que trabajo" -que no lo dudo- sino que esa "apertura" promueve un clima que hizo posible los suculentos platillos mostrados por este sector que aunque lo niega en su tradicional hipocresía, aprovecha con mucho "talento y trabajo" el incipiente "Pacto de los dólares" que Maduro hace con la sociedad venezolana.

Empero, la prueba importante de los "pesos y contrapesos" para el gobierno será en lo político. El espacio para ver si esta idea tiene base será la AN que se instalará el día 5-1-21 ¿Realmente el gobierno aceptará que "lo obliguen a cambiar" como dijo Maduro en el acto con el PSUV el día 29-12-20? Es lo que se verá. Luce difícil porque es un gobierno con muchísimo poder y que se auto-limite no parece lógico. No obstante, recientes teorías sobre las formas de gobierno autoritarias sugieren que sí es posible (los "autoritarismos limitados" de los que habla Boix, 2013).

En el caso de la oposición, los "pesos y contrapesos" ¿Pueden ser para que las decisiones pasen por una evaluación política antes de instrumentarse o decidirse, y no sean producto de un "cogollo" que impone y todos deben aceptar para que no los critiquen en público o es el primer paso para que la oposición G4 defina reglas políticas para tomar decisiones y relacionarse entre ellos? Es decir, definir reglas para la "gobernanza interna" del G4.

La prueba para la oposición será si comunica algún tipo de revisión de su estrategia o que ésta se discute, más allá de si decide mantenerla o no. En mi opinión, la estrategia de la oposición desde 2013 es errada, pero eso es otra discusión. Es decir, la prueba de la tesis de los "pesos y contrapesos" en la oposición será la calidad de la discusión política no sólo en el "que" sino en "quienes", para revisar o continuar una estrategia que a mi modo de ver no funciona, aunque la dirección del G4 y el público opositor más ruidoso en redes sociales siguen empeñados en mantenerla.

Si el planteamiento que 2021 puede ser un año en que se explorará "pesos y contrapesos" -aunque no sean liberales porque son auto-limitaciones- sería toda una novedad al indicar que hay consciencia que la inercia de un conflicto que se estancó, no conduce a nada.

El gobierno asume que sin cambios en la gestión será cuesta arriba gobernar aunque mantenga el poder. La oposición G4 internaliza que debe definir mecanismos de consulta política entre los partidos de esa alianza porque una política unilateral pero aceptada por todos, la llevó entre otros motivos, a la situación de debilidad en la que hoy está. Ninguno optó por negociar sino por construir mecanismos para limitarse, en la espera que mejoren el desempeño político de cada uno.

Si es así, es algo novedoso para Venezuela. Hay treguas, armisticios, etc para limitar un conflicto. Pero lo novedoso que observo en el caso venezolano es que se buscan "pesos y contrapesos" más globales y políticos, que se institucionalicen. Lo ideal sería que esto baje la presión política y cree un espacio para "regularizar el conflicto" entre el gobierno y la oposición en general, sea a través de alguna negociación política o mediante la pugnacidad ajustada a ciertas reglas, que es en lo que creo y veo posible para Venezuela, al asumir que los dos grupos ya no quieren un conflicto suma cero.

@rsucre

1 de enero 2021

POLÍTICA Y PODER

https://politicaconsentido.blogspot.com/2021/01/2021-ano-de-pesos-y-contrapesos.html?spref=tw

 7 min


Ricardo Hausmann

No hace falta ser un neurocientífico para entender que el cerebro determina lo que vemos al menos tanto como los objetos de percepción. Esto es aún más válido en el mundo social, que por lo general refleja conceptos –como libertad, democracia, corrupción o pobreza- que existen en nuestra mente antes de verlos. Pero si uno es economista, tiene la mente entrenada para ver al mundo a través de la capa adicional de los incentivos.

Los incentivos están en todas partes, y la economía ha desarrollado un marco conceptual rico y sutil para entender todas las maneras en las que se los podría distorsionar. Hablamos de riesgo moral, selección adversa, problemas de recursos comunes, problemas de agencia, externalidades, búsqueda de rentas, excluibilidad, rivalidad y poder de mercado. Con estos conceptos, los economistas pueden explicar por qué alguien podría hacer demasiado poco de algo bueno (como invertir, trabajar o brindar bienes públicos), o demasiado de algo malo (como tomar riesgos imprudentes o contaminar). Vistos de esta manera, la mayoría de los problemas en el mundo pueden atribuirse a incentivos distorsionados.

Sin embargo, un antiguo proverbio advierte que no se debería ver cada problema como un clavo sólo porque tenemos un martillo en la mano. Si bien la economía puede captar muchas de las sutilezas de los incentivos, ha desarrollado una paleta relativamente acotada con la cual describir las capacidades y cómo se desarrollan. Pero las capacidades claramente importan. Si alguien no está haciendo algo que valoramos como sociedad, podría ser porque no puede, no porque no quiere. Esta debilidad en la economía tiene implicancias de amplio alcance respecto de cómo entendemos el crecimiento y el desarrollo económico, tema que tiene que ver esencialmente con la acumulación social de capacidades productivas.

Mientras que los incentivos afectan las elecciones que hacemos entre las opciones que enfrentamos, las capacidades determinan con qué opciones contamos. El crecimiento y el desarrollo económico tienen que ver con la expansión de esas opciones y, por ende, dependen fundamentalmente de políticas que catalicen o favorezcan la acumulación de capacidades. Sin embargo, debido al foco exclusivo en los incentivos, los economistas y los responsables de las políticas terminan buscando sólo clavos.

Por ejemplo, cuando se les pregunta qué se puede hacer para fomentar las exportaciones de un país, los economistas tienden a buscar desincentivos para exportar. Quizás el proteccionismo comercial esté haciendo que las empresas prefieran el mercado doméstico rentable por sobre mercados exportadores más competitivos y riesgosos. Quizá los aranceles a las importaciones estén haciendo subir los costos de los insumos haciendo que las exportaciones resulten menos rentables. Tal vez las políticas comerciales y los procedimientos aduaneros engorrosos estén sumando costos de transacción. O quizá los elevados costos del transporte se han vuelto un problema. No sorprende que todos estos factores basados en incentivos estén incluidos en el Índice Doing Business del Banco Mundial, y en el Índice de facilitación del comercio del Foro Económico Mundial.

Son pocas las veces en que los economistas que estudian esta cuestión consideran si un país tiene o no las capacidades necesarias para producir los productos correctos de la calidad correcta. ¿Políticas destinadas a bajar las protecciones comerciales y reducir los costos de transporte mejorarían esa capacidad? ¿O una mayor competencia en el mercado doméstico impediría la industrialización y debilitaría la capacidad para negociar con empresas extranjeras? Sin una visión sobre cómo estas políticas afectan la acumulación de capacidades, ni siquiera se las puede evaluar como corresponde.

De la misma manera, ante la pregunta sobre por qué gran parte del empleo de los países emergentes y en desarrollo está en microempresas -es decir, en el sector informal-, la respuesta obvia, según sostiene Santiago Levy de la Brookings Institution, es que el gobierno, mediante impuestos y subsidios, ha conseguido que resulte ventajoso seguir siendo pequeño. ¿Pero no se puede también explicar el problema por la falta de acceso de las microempresas a las capacidades necesarias para crecer, o por la falta de acceso de las grandes empresas a trabajadores distantes?

Para ampliar sus capacidades –y, por ende, sus opciones-, los países y las empresas necesitan aprender a hacer las cosas que todavía no saben cómo hacer. Sin embargo, no podemos aprender a hacer las cosas que no hacemos simplemente haciéndolas. No se puede adquirir experiencia haciendo cosas que uno no hace.

¿Cómo hace un país para escapar a esta encrucijada? Un primer paso obvio es convocar a personas o empresas que sí saben cómo hacer esas cosas. Muchos estudios han demostrado que la inmigración, las diásporas, la inversión extranjera directa y hasta los viajes de negocios son factores importantes en el crecimiento de las capacidades domésticas. Los responsables de las decisiones políticas tienen que preguntar si los países están haciendo cosas (o no están haciendo cosas) que pueden estar limitando (o mejorando) estos canales potencialmente transformadores.

Asimismo, lo que importa no es sólo la diversidad de las habilidades individuales sino también la disponibilidad local de proveedores o clientes, especialmente para insumos o productos que no se pueden transportar fácilmente. Una vez más, estos factores dependen de la estructura del ecosistema comercial existente que las empresas dan por hecho. Y ese ecosistema, a su vez, es un reflejo de la acumulación previa de capacidades, inclusive aquellas adquiridas por el gobierno y utilizadas para ofrecer bienes públicos y regulaciones específicas. Los mercados por sí solos no llevarán a un país a adoptar electricidad, trenes de alta velocidad, vacunas seguras y banca móvil; gobiernos interesados y capaces deben intervenir para guiar el proceso.

En suma, existen capacidades en diferentes niveles –desde individuos y empresas hasta cadenas de valor y ecosistemas enteros que comprenden entidades educativas, de capacitación, de investigación, regulatorias y otras-. Pero las capacidades no pueden ser coordinadas exclusivamente por los mercados, sobre todo porque muchas capacidades existen dentro de organizaciones que no pertenecen al mercado.

La acumulación de capacidades debe estar en el centro de cualquier agenda de crecimiento y desarrollo, y los gobiernos deben estar dispuestos a participar en discusiones nacionales y regionales de objetivos apropiados y estrategias efectivas. Hay muchos instrumentos que se podrían utilizar para desarrollar capacidades. Estos incluyen la protección comercial de las industrias incipientes; garantías de demanda (como los contratos para comprar vacunas contra el COVID-19 antes de que se haya demostrado que funcionan); empresas estatales (como en el sistema postal y los servicios públicos); políticas que instan a los conglomerados nacionales a diversificarse; corporaciones nacionales de desarrollo (como Temasek de Singapur y Khazanah de Malasia), sueños lunares (como propuso Mariana Mazzucato) y sistemas de innovación regionales y nacionales.

El aporte más importante de la economía al mundo ha sido profundizar nuestro entendimiento de los incentivos. Pero no tener una comprensión equivalente de las capacidades pueden llevarnos no sólo a ver todos los problemas como un clavo, sino también a clavar a los países en desarrollo a una cruz de falsa ortodoxia.

Dec 29, 2020

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/capabilities-as-a-key-ingredient-in-growth-and-development-by-ricardo-hausmann-2020-12/spanish

 5 min


Comité Organizador de la Consulta Popular

El Comité Organizador de la Consulta Popular COCP atendiendo la propuesta del Alto Consejo Ciudadano ACC, se dirige a la nación y al mundo, para reiterar el compromiso de constituirnos en garantes de cumplir lo ordenado por la ciudadanía en ejercicio de la soberanía popular en el evento histórico del 12 de diciembre, en el cual más de seis millones cuatrocientos mil venezolanos dentro y fuera del país, exigieron:

a) El cese de la usurpación de la presidencia, y la convocatoria a elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables;

b) Rechazaron el evento del seis (6) de diciembre organizado por el régimen y solicitaron su desconocimiento por parte de la comunidad internacional;

c) Ordenaron adelantar las gestiones necesarias ante la comunidad internacional para activar la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan el rescate de la democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad.

Cumpliremos el mandato popular

En tal sentido acordamos, en cumplimiento del mandato expresado en la Consulta Popular, que el Comité Organizador de la Consulta Popular y los respectivos Comités constituidos en todo el país y el exterior, con el más amplio respaldo y colaboración del Alto Consejo Ciudadano, desarrollar una serie de acciones que en el término inmediato posible permitan concretar los resultados inherentes a las respuestas afirmativas a cada una de las preguntas formuladas. En razón de ello, inicialmente anunciamos las siguientes:

Respaldamos la vigencia de la Asamblea Nacional elegida en diciembre de 2015

PRIMERO: En atención al mandato de rescatar la democracia, ordenado como respuesta positiva a la pregunta número tres (3) de la Consulta, se impone la restitución de la Constitución de la República y en consecuencia, con base en el artículo 333 de dicha ley fundamental, en nombre de la sociedad civil organizada venezolana que representa a los ciudadanos no investidos de autoridad, respaldamos la vigencia de la Asamblea Nacional elegida en diciembre de 2015, único poder público constituido que actualmente goza de la legitimidad de origen. Vigencia fundamentada en el principio de la continuidad constitucional, según la Ley de Reforma del Estatuto que rige la transición a la Democracia para reestablecer la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sancionada por el parlamento, en fecha 26 de diciembre de 2020. Continuidad Constitucional que ya ha sido reconocida expresamente por la comunidad internacional, e igualmente al desconocer los resultados del fraude electoral convocado y realizado por el Régimen el seis (6) de diciembre de 2020, el cual fue debidamente declarado como un acto inexistente por acuerdo de la Asamblea Nacional legítima en fecha nueve (9) de diciembre de 2020. Farsa Electoral también desconocida por el soberano, primero con su abstención masiva a dicho evento y luego, al responder SI a la pregunta número dos (2) de la Consulta Popular, cuyo mandato ya ha sido ejecutado.

Desconocemos cualquier decisión que atente contra los actos de la Asamblea

Nacional

SEGUNDO: Dada la existencia de un Estado Fallido producto del secuestro de todas las instituciones del Estado de Derecho en Venezuela, en representación de millones de venezolanos participantes en la Consulta Popular, desconocemos cualquier decisión que atente y declare la nulidad de los actos de la Asamblea Nacional vigente, único de los poderes públicos con legitimidad de origen y en consecuencia nos dirigiremos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Parlamento Mundial a los fines de que se declare la protección del Presidente Juan Gerardo Guaidó Márquez y de todos los diputados elegidos en el año 2015 quienes integran actualmente la Asamblea Nacional, ante las amenazas del Régimen de privarlos de libertad por una supuesta usurpación de funciones en la cual si han incurrido aquellos usurpadores que pretenden instalarse como nuevos parlamentarios invocando un acto inexistente.

Apoyamos la accion diplomática anunciada por el Presidente Guaidó

TERCERO: En razón del veredicto popular emanado al responder la tercera pregunta de la Consulta Popular, a los fines de adelantar las gestiones necesarias ante la comunidad internacional para activar la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar la democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad, este Comité Organizador junto al Alto Consejo Ciudadano ha acordado coadyuvar en atención al mandato establecido en el art. 333 constitucional, con la ofensiva diplomática anunciada por el Presidente Guaidó para dar a conocer los resultados de la Consulta y su carácter vinculante a los fines de la activación de todos los tratados internacionales que suscritos por Venezuela, constituyen la herramienta para exigir y lograr la cooperación humanitaria de las Naciones Unidas, la OEA y demás entes multilaterales para poner fin a la catástrofe que vive el país, producto de la Usurpación del poder por parte de Nicolás Maduro Moros y su entorno, y generar además las condiciones necesarias de convivencia, para ir a un proceso de elecciones libres, justas y verificables en el menor tiempo posible, tal como lo exigiera la soberanía popular al responder SI a la pregunta número uno.

En tal sentido, anunciamos que entraremos en contacto, en la ciudad de Caracas, con las distintas embajadas y demás representaciones diplomáticas de los países que respaldan la continuidad de la Asamblea Nacional y han desconocido el fraude del 6D, para consignarles las solicitudes de ayuda humanitaria e informarles de la hoja de ruta de la sociedad civil organizada venezolana para alcanzar una solución pacífica, constitucional y electoral a la crisis venezolana.

Conformaremos una agenda ciudadana para materializar el veredicto popular del 12D.

Estas actividades expuestas, son las primeras de una serie de acciones a nivel nacional e internacional progresivas que iremos comunicando oportunamente, y las cuales constituirán una agenda ciudadana para materializar el veredicto popular del 12D, de manera que no se frustre la esperanza de un pueblo que ama la libertad y reclama el cese de la usurpación y la restitución de la democracia.

Dado en Caracas en el primer día de enero del año 2021.

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Peter Singer y Agata Sagan

En la noche de Año Nuevo, mucha gente hace promesas que se propone cumplir en el año que comienza. Las más comunes, al menos en los Estados Unidos, es hacer más ejercicio, comer más sano, ahorrar dinero, perder peso y bajar el nivel de estrés. Algunos podrán decidir ser mejores hacia una persona en particular: no criticar a su pareja, visitar más a menudo a una abuela que está envejeciendo, o ser mejor amigo para quienes le rodean. Sin embargo, pocos –apenas un 12% según un estudio estadounidense- deciden convertirse en mejores personas en general, es decir, ser mejores en un sentido moral.

Una posible explicación es que la mayoría de la gente se centra en su propio bienestar y no considera el ser moralmente mejores como algo que vaya en su propio interés. Una explicación más caritativa es que muchos ven la moralidad como seguir un conjunto de reglas que determina lo que no hay que hacer.

Eso no debe sorprender en sociedades basadas en las tradiciones judías y cristianas, en las que los Diez Mandamientos se consideran la base de la moralidad. Sin embargo, hoy en día las normas morales tradicionales solo tienen una relevancia limitada en la vida cotidiana. Pocos se han visto alguna vez en situaciones en que matar a alguien siquiera cruce sus mentes. La mayoría no necesita robar, ni hacerlo es una gran tentación… la mayor parte de la gente incluso devolverá una cartera perdida con dinero en ella.

Para quienes tienen esta visión de la moralidad y pueden ganar lo suficiente como para vivir buenamente y satisfacer sus necesidades básicas, ser una buena persona no parece merecedor de una promesa especial, tal como lo sugiere una encuesta realizada en adultos estadounidenses, cuyos resultados revelaron que apenas un 23% de los encuestados suelen pensar o informarse acerca del aspecto ético de una opción en sus vidas.

La mayoría vive como siempre lo ha hecho, y como lo hacen sus amigos y colegas de trabajo. En la misma encuesta, otro 31% dijo pensar a veces en los aspectos éticos de sus opciones de vida, lo que sugiere que las opciones morales solo surgen en circunstancias inusuales. Muchos sencillamente cruzan los puentes cuando estos llegan a ellos. ¿Qué ocurre con el 46% restante? ¡Pareciera que nunca piensan en la ética!

Estas cifras podrían interpretarse como indicadores de que cerca de la mitad de los estadounidenses no piensan que la ética sea un asunto importante. Pero en la misma encuesta, un 87% dijo que es importante enseñar ética a los niños, desde kínder a la secundaria. Por tanto, pareciera que la interpretación correcta es que al menos tres cuartos de los estadounidenses piensan que la ética importa, pero no creen que exija mucha reflexión ni investigación.

Rechazamos esta visión. Ser una buena persona hoy exige reflexión y trabajo. Las intuiciones morales que evolucionaron a lo largo de milenios de vivir en sociedades pequeñas y de contacto cotidiano ya no bastan. Las acciones que tomemos –o no tomemos- afectan a personas que viven en el planeta hoy y en los siglos venideros.

Eso significa que constantemente estamos frente a opciones morales. Problemas globales como el cambio climático, la pobreza extrema, el cruel confinamiento de miles de millones de animales en granjas factoría, la sobrepesca en los océanos y, por supuesto, la pandemia, generan complejas cuestiones sobre cómo deberíamos gastar nuestro dinero, cuánto destinar a ayudar a los demás, qué deberíamos comer, y cómo debemos usar nuestras habilidades para influir sobre otros y nuestros gobiernos. Los códigos morales escritos hace miles de años no dicen nada acerca del cambio climático y, por lo general, dicen poco o nada sobre la protección del medio ambiente, el trato hacia los animales y la manera en que deberíamos ejercer nuestras responsabilidades como ciudadanos en una democracia.

Es inconcebible que una serie limitada de reglas pueda abordar la variedad de circunstancias en que se encuentra la gente hoy en día. En la actualidad, ser una buena persona requiere tiempo y reflexión. Necesitamos informarnos sobre los problemas que acabamos de mencionar, decidir nuestras prioridades y considerar en qué podemos marcar la mayor diferencia. Por eso la ética es un área importante para el tipo de compromiso necesario para hacer una promesa.

Tenemos que dirigir conscientemente la atención a vivir éticamente. Es una equivocación pensar que podemos esperar hasta que la vida nos ponga antes una decisión moral difícil. Todo aquél con ingresos suficiente para decidir cómo vivir y qué hacer con su tiempo y dinero ya se encuentra allí.

Por estas razones, prometer ser una persona moralmente mejor no debe ser un asunto de regirse por reglas, como no fumar ni comer golosinas. Son promesas que rara vez se cumplen, en todo caso.

Fijarse objetivos funciona mejor, especialmente si son pasos graduales a lo largo de un camino. Haga un plan moral. Piense en sus valores y elija uno o dos problemas que sean importantes para usted. Tras ello, puede afirmar esos valores viviendo de una manera que aborde esos problemas, ya sea reduciendo su aporte al cambio climático, o el sufrimiento de los animales, o buscando las organizaciones más eficaces en la lucha contra la extrema pobreza y apoyándolas con su tiempo o dinero.

Cuando lo haya hecho, escriba una nota sobre esos avances. No será perfecto. Hay pocos santos y la mayoría de quienes aspiran a la santidad caerán en la frustración. Pero puede enorgullecerse de sus logros, y apuntar a construir sobre ellos en los meses y años venideros.

30 de diciembre 2020

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/new-year-resolution-2021-become-more-ethical-by-peter-singer-and-agata-sagan-2020-12/spanish

 4 min


Douglas Zabala

En estos días de pandemia y cuarentena planetaria he tenido que refrescar la hora exacta de cuando todo comenzó, porque a partir de ahora nos preguntaremos cómo fue que surgió la primera rebelión provocadora de la ruptura infinitesimal, del comienzo de la existencia, que ha hecho posible el andar de nuestros días.

Ya nadie puede seguir hablándome de la cosmología y sus aburridos astrofísicos que, pasan el día y la noche, intentando saber cuándo comenzó este enredo llamado universo.

En mi díscola cosmografía he aprendido que la isotropía y la homogeneidad también la puedo ver desde la microonda donde todas las mañanas caliento mi frío café, y cómo la contracción inicial universal, la produjo Adán y Eva, cuando hicieron el amor por primera vez.

Aquellos quienes hayan teorizado acerca de la hecatombe maravillosa del Big bang, vayan cogiendo palco; porque aquí, desde mucho antes, hubo gente boca arriba que, en las noches más oscuras, la pasaban deleitándose con las radiaciones cósmicas descubiertas, y donde más de uno, anduvo paseándose con su amada, por las veredas de este cuerpo celeste y radiante.

Lo mejor sería seguir buscando por los confines de nuestro ser, la combinación perfecta, que hizo posible el surgimiento de los primeros cuásares y galaxias. Porque ya de esto Copérnico, y todos quienes han delirado por ese cúmulo de estrellas, se le humedecieron los ojos y, sólo lograron demostrar, lo insignificante que se es, ante tanta osadía universal.

Que nadie venga con sus anatemas sobre aquello del Tanaj y sus veinticuatro libros, donde también se explica el origen de todo este embrollo. Ya de antemano les diré que, el primer Profeta y la primera ley, no necesitaron desplazar palabras, letras o señales. Le bastó que un hebreo escuchará, un arameo ejecutará y un griego pensará, cómo algún día alguien hablará de lo hablado en esta otra cavilación infinita.

Al decir de un viejo erudito, aquí el primero en rebelarse fue aquel que andaba bien aburrido por los caminos del perfecto Edén, ante el más perfecto de los perfectos, quien, en sólo siete días tuvo la genial idea de hacerlo todo tan a la perfección, que terminó haciendo uno a su imagen y semejanza, para así completar el ciclo imperfecto de la contradicción perfecta.

De manera que de todas estas cosas siempre se ha hablado y, siempre cada cierto tiempo se nos aparece un endemoniado y extraño enemigo común. Yo he visto morir muchos peces sin abrir la boca y, a más de uno desesperarse, esperando como algún día desaparecerá toda esta tormenta.

De todo esto también seguiremos hablando, ya que de esta forma ha sido la existencia misma, desde el día en que se juntaron el alfa y omega; y así, será para siempre en este explícito universo.

¡Feliz Año 2021!

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Eddie A. Ramírez S.

Anhelamos que el próximo año recuperemos la libertad en un marco de paz y tolerancia.
Anhelamos que todos los venezolanos puedan tener empleo, acceso a las necesidades básicas,
seguridad personal y jurídica.
Anhelamos que pronto puedan abrirse las rejas de las ergástulas que encierran a civiles y militares por
manifestar su oposición a la dictadura, y que puedan regresar al país los millones de compatriotas que
tuvieron que emigrar.
Anhelamos que nuestra dirigencia opositora al régimen entienda que para salir de la dictadura, es
necesaria la unidad de propósito, que se construye con desprendimiento, humildad y sin poner
zancadillas.
Anhelamos se comprenda que poner fin a la usurpación requiere mucho más que buenos deseos y que
no es conveniente ofrecer opciones inviables. En todo caso, cualquiera puede llevar a cabo sus propias
actividades, sin necesidad descalificar otras. Dentro del Acuerdo de Responsabilidad de Proteger se
podría lograr que la comunidad internacional ejerza presión política y económica sobre el régimen y
algunos de sus personeros para forzarlos a realizar elecciones presidenciales y parlamentarias
transparentes. Lo que es poco probable es una intervención militar extranjera.
Anhelamos que se concientice la dificultad de coincidir cien por ciento en las actividades que hay que
emprender contra el régimen, pero que es necesario apoyar las que decidan la mayoría de los partidos
políticos ¡Basta ya de exteriorizar diferencias por asuntos de menor importancia o para descalificar a
determinado dirigente!
Anhelamos que los partidos políticos y el resto de la sociedad civil puedan conseguir una mejor
integración.
Anhelamos que nuestra Fuerza Armada, como institución, decida seguir el ejemplo de los oficiales que
hoy están presos, exiliados o retirados por manifestar su respaldo a la Constitución.
Anhelamos se acepte que hay chavistas-madurista que no son corruptos, sino que creen en una oferta
engañosa.
Anhelamos se recuerde que en el pasado cometimos muchos errores por acción u omisión y no fuimos
capaces de eliminar la pobreza, ni las desigualdades, lo cual creó resentimientos comprensibles.
Anhelamos se abra la mente para aceptar que a veces se requiere negociar con quienes han atropellado
la Constitución, siempre y cuando esa negociación permita salir del régimen para que cesen las penurias
que pasan los ciudadanos en Venezuela y en el exterior.
Anhelamos se entienda que, en este momento, el presidente (e)Guaidó es quien tiene mayor
aceptación en el país y el único que es reconocido en el exterior
Anhelamos que el año entrante las vacunas hayan podido evitar contagios y muertes por la Covid 19.

Anhelamos un Feliz Año para todos. Como decía el pueblo judío: el año que viene en Jerusalén. El año
que viene en una Venezuela libre.
Como (había) en botica: Lo mejor del 2020 fue la Consulta popular. Felicitaciones a sus promotores y
voluntariado. Tarjeta amarilla para quienes no la apoyaron y roja para los saboteadores. Por
irresponsabilidad de Chávez-Maduro está peligrando nuestro derecho sobre el Esequibo. La dictadura
sigue atropellando a los docentes. Ahora les tocó el turno a los profesores Mario Bellorín y Robert
Franco, de Carúpano. El primero recuperó la libertad, pero se desconoce el paradero de Franco.
Lamentamos el fallecimiento de Robiro Terán, Director del Foro Penal Venezolano, gran luchador por los
derechos humanos ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com

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