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Opinión

Analítica.com

Editorial

El miércoles 23 de septiembre ocurrió un hecho insólito en la historia de las Naciones Unidas. El mismo día, en la sede de la ONU hubo dos discursos por parte de dos Presidentes de un mismo país. Uno, ante la Asamblea General pronunciado por Nicolas Maduro, a quien más de 60 países no reconocen como el legítimo Presidente de Venezuela, pero que debido a las circunstancias aún conserva el sitial en la organización; y luego, en una sala virtual, las palabras de Juan Guaidó, Presidente encargado, con base en lo dispuesto en la Constitución venezolana.

El discurso de Maduro fue extenso y farragoso, superando por mucho el lapso de 15 minutos asignado a cada Jefe de Estado de los 193 que participan en esta Septuagésima Quinta Asamblea General de Naciones Unidas. No faltó la retórica antiimperialista de hechura cubana, el supuesto excepcional manejo de la pandemia, calificado por el cómo el mejor de América Latina, y su decisión de llevar adelante, el 6 de diciembre, su peculiar e ilegal elección parlamentaria.

A las siete de la noche habló Guaidó, ante una significativa presencia de delegaciones de 35 países, que representaban una muestra importante de países con regímenes políticos democráticos.

El discurso del joven Presidente encargado fue conciso y breve, dentro de los lapsos previstos en esta excepcional ocasión, y denunció las perennes violaciones a los DDHH que sigue cometiendo Maduro en contra de cualquiera que lo adverse políticamente, haciendo hincapié en el reciente informe del grupo de expertos independientes designados por la comisión de derechos humanos de la ONU. Reiteró la comisión de delitos de lesa humanidad cometidos por la cúpula del régimen que estaría usurpando el poder en Venezuela y se dirigió a los países presentes pidiéndoles que apoyaran a nuestro país exigiendo la aplicación de un R2P, para salvar a Venezuela de la catástrofe humanitaria en ciernes.

¿Qué va a ocurrir? nadie lo sabe. Para que se lleve a cabo una acción humanitaria de responsabilidad para proteger se requiere la aprobación del Consejo de Seguridad y allí eso es sólo posible si no ejercen el veto China y Rusia. Pero Guaidó hizo la solicitud reseñando de manera clara y diáfana las circunstancias que la hacen necesaria para paliar la gravísima situación que sufre actualmente la inmensa mayoría de la población venezolana.

¿Qué prevalecerá? ¿El juego geopolítico mundial o la responsabilidad de las naciones de socorrer a una población que vive en una situación desesperada controlada por una represion cada día más aguda por parte de los cuerpos policiales?

Mientras eso se resuelve, la única respuesta viable está dentro de Venezuela y que no es otra que la unidad de esfuerzo de todos los venezolanos que desean vivir en libertad y democracia y luchar juntos para derribar el muro de la dictadura que nos aísla del progreso y de la vida civilizada.

https://www.analitica.com/el-editorial/los-dos-discursos-en-la-onu/

 2 min


Banco Mundial

Los avances contra la corrupción pueden lograrse incluso en las condiciones más adversas, de acuerdo con lo que indica un nuevo informe del Banco Mundial. En un momento en que se han movilizado niveles sin precedentes de fondos de emergencia para responder a la pandemia de COVID-19, el informe ofrece una mirada renovada a algunos de los enfoques y herramientas más eficaces para mejorar la rendición de cuentas de los Gobiernos.

En Enhancing Government Effectiveness and Transparency: The Fight Against Corruption (Mejorar la eficacia y la transparencia de los Gobiernos: La lucha contra la corrupción) se hace hincapié en distintas maneras de ampliar la eficacia de las estrategias anticorrupción en los sectores más afectados. Este informe actúa como una guía de referencia para los encargados de la formulación de políticas y los promotores de la lucha contra la corrupción, ya que se necesita continuar trabajando para ajustar la aplicación de las herramientas tradicionales.

“La pandemia de COVID-19 ha provocado que los gobiernos usen sus gastos de emergencia a gran escala y velocidad con la intención de reactivar la economía y proteger a la población más vulnerable y pobre que sufre de manera desproporcionada. Al tiempo que los países emprenden el camino hacia una recuperación más resiliente e inclusiva, el uso prudente de los recursos escasos de manera transparente es fundamental ", dijo la directora gerente del Banco Mundial, Mari Pangestu,"el progreso es posible en todos los entornos y estamos comprometidos a trabajar en estrecha colaboración con nuestros socios en el gobierno, la sociedad civil y el sector privado y abordar su impacto corrosivo”.

La pandemia de COVID-19 ha traído aparejados enormes gastos de emergencia para los Gobiernos, que a veces no se han sometido a los sistemas de control habituales. Si bien la celeridad es comprensible, la falta de una supervisión adecuada expone a los Gobiernos a una serie de riesgos de corrupción que pueden poner en peligro la eficacia de sus respuestas. Para fomentar una mayor rendición de cuentas, en el informe se insta a los Gobiernos a explicitar las medidas que adoptan, hacer cumplir las reglas, abordar los incumplimientos y solucionar problemas lo más rápido posible y con transparencia.

El informe abarca cinco áreas temáticas clave: adquisiciones públicas, infraestructura, empresas estatales, administración de aduanas y prestación de servicios, y temas intersectoriales tales como las iniciativas de gobierno abierto y GovTech, con ejemplos de estudios de casos de diferentes partes del mundo. El informe ayudará a equipar a los empleados del sector público y a la sociedad civil con un conjunto modular de enfoques y herramientas que pueden utilizarse y adaptarse a los contextos nacionales específicos.

Los estudios de casos del informe muestran que las medidas para frenar la corrupción a menudo son oportunas y abordan esferas de vulnerabilidad específicas, cuando así lo permite el espacio político. Pero incluso cuando las medidas parecen tener un impacto aparentemente limitado, pueden constituir una base importante para avances futuros.

En Bangladesh, la implementación de adquisiciones mediante gobierno electrónico, combinada con un aumento de la transparencia y la participación ciudadana, redujeron a la mitad la cantidad de licitaciones con un solo oferente, lo que mejoró la competencia significativamente, incrementó la cantidad de contratos adjudicados a empresas no pertenecientes al ámbito local y condujo a la obtención de mejores precios de los licitantes seleccionados.

Colombia actualizó su sistema de adquisiciones electrónicas a fin de publicar datos de libre acceso, siguiendo los estándares internacionales. En consecuencia, la cantidad de licitaciones con un solo oferente del organismo de caminos públicos, INVIAS, bajó del 30 % al 22 %, mientras que ciudades como Cali vieron un aumento de los procesos competitivos del 31 % al 56 % en aproximadamente dos años.

En Ucrania, los ciudadanos y la comunidad internacional reconocieron la importancia de que las autoridades públicas den a conocer sus declaraciones de bienes como herramienta clave en la lucha contra la corrupción. Los últimos datos muestran que cerca de 5,3 millones de documentos del sistema de declaraciones electrónicas están disponibles para el público. Hasta mediados de 2020, el Alto Tribunal de Lucha contra la Corrupción de Ucrania manejaba 19 casos contra autoridades acusadas de presentar información falsa en el sistema de declaraciones electrónicas o de no presentar una declaración intencionalmente.

En Afganistán, el departamento de aduanas ha implementado progresivamente la informatización a nivel nacional en las operaciones de despacho. Si bien aún existen vulnerabilidades considerables y las pérdidas de ingresos en las fronteras continúan siendo un desafío considerable, los ingresos recaudados por la aduana se han multiplicado por siete entre 2004 y 2019, y el tiempo de despacho y la transparencia de las operaciones comerciales han mejorado notablemente.

El programa de reforma de la tierra de Rwanda contribuyó a manejar los conflictos en torno a este tema y condujo a un aumento de la eficiencia, la transparencia, la participación ciudadana y la creación de instituciones viables de gestión de la tierra. La automatización de los registros de tierras redujo los sobornos que se pagaban a los empleados de la oficina de registro, ya que la información pasó a ser de dominio público.

“Las instituciones son increíblemente importantes a la hora de aplicar las políticas públicas, hacer participar a la sociedad civil y garantizar una mayor transparencia en las operaciones del Gobierno”, dijo Ed Olowo-Okere, director de Prácticas Mundiales de Buen Gobierno del Banco Mundial. “En el informe se destaca la importancia de complementar los métodos tradicionales de lucha contra la corrupción con mecanismos avanzados, como GovTech y las adquisiciones electrónicas, incluso en los entornos más adversos y frágiles”.

23 de septiembre 2020

https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2020/09/23/curbing-co...

 4 min


Max Fisher y Amanda Taub

Para los votantes y políticos en Estados Unidos, es enorme lo que se juega con el reemplazo de la magistrada Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema antes de la elección de noviembre: un posible viraje hacia la derecha en la jurisprudencia estadounidense que podría afectar el sistema de salud, la inmigración, los derechos electorales y otros temas para toda una generación.

Pero para los principales académicos de la democracia y su longevidad, el asunto es aún más grave.

La lucha desatada por el fallecimiento de Ginsburg evidencia lo que definen como una crisis del sistema político estadounidense que va en aumento, una situación que refleja algunas de las peores rupturas democráticas de la era moderna y que no tiene solución fácil ni obvia.

“El sistema es totalmente vulnerable”, dijo Daniel Ziblatt, académico de Harvard y coautor del innovador trabajo académico titulado Cómo mueren las democracias.

La promesa de los líderes republicanos de llenar la vacante en la corte cuando ya empezaron a emitirse los votos en una elección que, por ahora, pareciera que va a sacar del poder al presidente Trump y posiblemente también al Partido Republicano de la mayoría del Senado pondría en entredicho el grado en el que dicho nombramiento refleja la voluntad popular. Más que ello, le daría a los conservadores una mayoría dominante 6 a 3 a pesar de que los republicanos solo han conseguido ganar el voto popular en una de las últimas siete elecciones presidenciales. (El Senado, controlado por los republicanos, también representa a una minoría de votantes gracias a la concentración de demócratas en estados muy poblados, como California).

También, parece que recompensa la decisión de los republicanos del Senado de bloquear indefinidamente la última nominación del presidente Barack Obama a la corte bajo un estándar que no aplicaría para Trump y le daría al partido —en realidad a ambos partidos— incentivos para violar más y más las normas tácitas de la gobernanza democrática.

Académicos y activistas han propuesto varias soluciones tanto para la creciente inclinación de la corte hacia la derecha como para el profundo daño de las normas democráticas. Pero ninguna de estas soluciones ofrece un camino claro ni certero para superar la crisis.

Son tres de los más graves problemas de la democracia estadounidense los que convergen en este asunto. El sistema presidencial bipartidista del país ha enfocado la gobernanza básica como una competencia de suma cero en pos de la supremacía. Los desbalances estructurales han otorgado al Partido Republicano más poder con menos votos. Y un aumento en la polarización política ha creado una sensación de urgencia que justifica medidas drásticas para debilitar a los oponentes.

Algunos de los colapsos democráticos más graves, descubrieron Ziblatt y su coautor, Steven Levitsky, ocurrieron en el siglo XX en Sudamérica, en países donde los sistemas presidenciales bipartidistas se parecen mucho al de Estados Unidos. Y la espiral descendente inició, una vez más, cuando el partido en el poder empezó a torcer una serie de normas importantes —pero tácitas— para ir tomando el control de la corte más alta.

En Argentina, el partido del presidente abusó del poder para reemplazar a los magistrados de la Corte Suprema e instaló a jueces leales en tres de los cinco lugares. En Venezuela, el presidente Hugo Chávez llenó el tribunal y agregó unos doce nuevos jueces. Chile tal vez sea el ejemplo más preocupante: aunque la forma de romper las normas fue distinta, llevó a un ciclo de escalada entre los partidos hasta que el país —durante largo tiempo visto como similar a Estados Unidos en longevidad y estabilidad democrática— cayó en la violencia y la dictadura.

El destino sangriento de Chile también fue producto de la intervención de la Guerra Fría y de una polarización que hoy no existe en Estados Unidos. Pero el patrón es inquietantemente similar. Un partido viola dichas normas para ganar una ventaja estructural más allá de la proporción del voto que posee. El otro lado responde del mismo modo. Al final, las normas desaparecen y con ellas la democracia tal como la comprendemos.

Los académicos tienen un término, en inglés, para este tipo de distorsión de las reglas que explota las normas tácitas con un fin político de corto plazo: constitutional hardball, que en español algunos llaman constitucionalismo agresivo.

Cualquier político enfrenta la tentación de romper las reglas no escritas para obtener una ventaja de corto plazo. Se espera que se regulen debido a la creencia de que preservar el sistema es más beneficioso en el largo plazo y que los votantes o sus pares podrían castigarlos por las transgresiones drásticas.

Pero cuando esa lógica falla y las partes piensan que el juego agresivo vale la pena el riesgo, en casos extremos, puede dar inicio a una espiral de la que puede ser difícil recuperarse.

Imagina un partido de béisbol donde un equipo empieza por romper reglas y casi no enfrenta consecuencias. Esto obliga al otro equipo a tomar una decisión difícil. Puede seguir cumpliendo con las reglas con la esperanza de que los oponentes voluntariamente renuncien a romper las reglas. O puede quedar a mano y torcer algunas reglas a sabiendas de que esto podría desencadenar un toma y daca que escalará hasta el punto en que ya no estén jugando béisbol en realidad sino más bien en un pleito en el campo.

Hay un motivo por el cual las batallas por la corte superior de un país son a menudo lo que empujan a las democracias tambaleantes hacia el colapso: es una oportunidad para que un equipo elija a los árbitros que supervisan el juego.

Esto ha ocasionado que un creciente número de demócratas y activistas liberales estadounidenses hagan un llamado a que sea el próximo gobierno demócrata el que equipe las cortes, tanto para deshacer lo que perciben como una ventaja mal habida de los republicanos como para desalentar las futuras violaciones a las normas. Otros advierten que esto podría provocar que un gobierno republicano subsecuente haga lo mismo y al final conduzca a una Corte Suprema politizada a tal grado que ya no sea capaz de proveer vigilancia democrática útil.

Según Ziblatt, otra solución es que los legisladores reemplacen las reglas tácitas por las que sí están escritas. Cuando Franklin Delano Roosevelt violó la expectativa de que los presidentes se limitaran a dos mandatos, el Congreso respondió consagrando esa norma como enmienda constitucional. En el caso de la Corte Suprema, esto podría significar imponer límites de mandato y jubilaciones preprogramadas, lo que obligaría a los legisladores a adherirse a prácticas más transparentes en torno a los nombramientos judiciales.

Sin embargo, los académicos dicen que la batalla por las cortes, aunque es en sí misma de crucial importancia, de muchas maneras es un síntoma de un colapso más profundo de la democracia estadounidense. Incluso la juerga rompe normas del presidente Trump, más grave que cualquier precedente moderno, forma parte de una tendencia mayor.

“Desde al menos mitad de los noventa, los funcionarios republicanos han sido más propensos que sus contrapartes demócratas a desafiar el límite constitucional, tensando las normas no escritas de la gobernanza o desestabilizando los entendidos constitucionales establecidos”, dice un estudio de 2018 publicado en Columbia Law Review.

Los partidos que anticipan que su poder va a declinar son inusualmente propensos a percibir que se requiere tomar medidas extremas para posponer la derrota. Los líderes republicanos, que dependen de los votantes blancos cuya proporción en la población está disminuyendo, han advertido desde hace años que los días de su partido en el poder están contados.

Aunque Mitch McConnell, el líder de la mayoría del Senado es famoso por su despiadada disposición a presionar para conseguir cualquier ventaja, también la estructura de la política estadounidense podría ser igualmente responsable. Los sistemas bipartidistas son vulnerables al juego agresivo constitucional, especialmente en momentos de gran polarización.

“Cuando a un sistema dividido se le impone esta polarización es más probable que haya una guerra institucional”, dijo Ziblatt. “Todo es suma-cero”.

Inicialmente, él y Levitsky instaron a lo que ellos llaman tolerancia: que cualquier político que esté dispuesto a renunciar a las ventajas de infringir las reglas lo haga y espere a que los votantes presionen a los infractores para que hagan lo mismo. Ahora dicen que pueden haber sido poco realistas. A medida que los estadounidenses conciben cada vez más la política como una lucha de vida o muerte por el control, los partidarios de línea dura se sienten envalentonados por los seguidores que temen que la otra parte tome el poder más de lo que temen la erosión progresiva de las normas democráticas. “Eso te muestra en qué situación tan difícil estamos”, dijo.

Henry Farrell, politólogo de la Universidad Johns Hopkins argumentó esta semana que el vasallaje a las normas democráticas compartidas podría restaurarse de mejor manera si los demócratas muestran que están dispuestos a castigar ellos mismos a los republicanos que transgredan las normas.

“Si un lado amenaza con una violación, el otro lado tiene que responder con una amenaza, para dejar claro que desviarse de la norma podría resultar costoso, escribió Farrell en un blog.

Sin embargo, esto muy bien puede resultar contraproducente, al convencer a los republicanos de que el peligro de perder el poder es aún más grave de lo que habían pensado al justificar pasos incluso más extremos para aferrarse a él.

“Si uno de los dos partidos en un sistema bipartidista no está comprometido con las reglas, tu sistema realmente está en problemas. Simplemente no hay salida de ahí”, dijo Ziblatt. Al preguntársele si conocía democracias donde esto hubiera pasado y el sistema se hubiera recuperado, guardó silencio durante unos momentos y respondió: “No. Simplemente no”.

24 de septiembre 2020

The Interpreter

The New York Times

 7 min


Mariza Bafile

Todos sabíamos que su vida estaba sujeta a un hilo finísimo, el hilo de una voluntad de hierro que desafió la muerte durante muchos años hasta que, finalmente, tuvo que darse por vencida. Ruth Bader Ginsburg, jueza amada y odiada con igual pasión, aguantó los dolores de un cáncer que la iba carcomiendo por dentro, con tal de salvar los ideales a los cuales ha dedicado su vida entera. No los ha olvidado ni cuando supo que la vida se iba alejando de su cuerpo. Las últimas palabras que dirigió al país, las dejó en una carta en la cual pide que no elijan a su sustituto en la Corte Constitucional, antes de las votaciones.

Una petición que se dirige al corazón, al sentido ético de un pueblo. Mas, que puede ser desoída por los políticos. Dependerá de la fuerza que tendrán quienes desearían borrar muchos de los derechos humanos de los cuales hoy gozamos. Derechos a los cuales dedicaron y dedican su vida personas como Ruth Bader Ginsburg.

Las mujeres le debemos no solamente la aprobación de leyes fundamentales como la que garantiza el derecho al aborto, sino también el respeto en una sociedad en la cual se esconden corrientes profundamente machistas, una sociedad patriarcal que anhela someter el cuerpo y la mente de las mujeres.

Nadie puede olvidar su célebre frase en el Tribunal: “No pido favores para mi sexo pido que dejen de pisotearnos”. Han pasado muchos años desde el momento en el cual ella pronunció esas palabras y sin embargo, siguen siendo de gran actualidad.

Ruth Bader Ginzburg defendió enérgicamente los derechos de las minorías, todas las minorías. Nadie debe olvidarlo a menos de dos meses de las elecciones.

No deben olvidarlo las mujeres, pero tampoco la comunidad LGTBQ+, los inmigrantes, los afroamericanos. No deben olvidarlo los latinos. La xenofobia golpea a todos, independientemente de su condición legal.

Lo más probable es que en estas últimas semanas y con el panorama que deja la silla vacía de RBG, grupos religiosos y sobre todo los evangelistas, afilen sus armas y redoblen los esfuerzos para lograr la reelección de Trump.

Igual énfasis pondrá la Rusia de Putin bien interesada en debilitar los derechos humanos en el mundo. En la misma línea se encontrarán la China y todos los gobiernos autocráticos, dictatoriales y los partidos de derecha extrema. Crecerán las fake news y los ataques en las redes que habrá que desenmascarar y denunciar.

La única posibilidad de evitar un retroceso gravísimo en la historia de la humanidad es que todos vayan a votar y que lo hagan a sabiendas de lo que podrían perder.

Ruth Bader Ginzburg nos enseñó que los derechos de los cuales gozamos no son productos de la casualidad. Son el resultado de muchas batallas. Ahora nos toca a nosotros tomar el mando, y, en este momento, salvarlos con un voto.

Miles de jóvenes lloran la muerte de esta Juez inolvidable. Quizás, viendo su reacción, los líderes demócratas, no solamente de Estados Unidos, sino de todo el mundo occidental, entiendan que ha llegado el momento de volver a construir un camino de ideales acorde con nuestros tiempos, ideales que logren darle nuevamente sentido a la política, único baluarte contra los populismos.

La mejor manera de honrar a Ruth Bader Ginzburg es la de tomar consciencia de nuestras responsabilidades.

@MBAFILE

Septiembre 21, 2020

https://www.viceversa-mag.com/vivir-sin-rbg/?goal=0_fd015c953e-1a74146ae...

 2 min


Jesús Elorza G.

Frente a los anuncios de los camaradas Nicolás y Diosdado, de dar por terminado el periodo de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), muchos de los constituyentistas revolucionarios, decidieron solicitar una reunión para exponer sus consideraciones frente a los referidos anuncios.

-Como se les ocurre anunciar la disolución de la ANC si todavía «No hemos iniciado la discusión del nuevo Proyecto de Constitución» dijo uno de los diputados.

-Después de tres años, que vamos a decirle al pueblo sobre la Nueva Constitución Revolucionaria que teníamos que presentar, dijo otro.

– Uno de los diputados que cursaba Derecho en la Universidad Bolivariana, intervino para decir que «De acuerdo con el artículo 347 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela del año 1999, la figura de la ANC se define de la siguiente manera: «El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución» y solo nos hemos comportado como un órgano supraconstitucional que hace y deshace en base al concepto de que nosotros somos la constitución.

-Estoy de acuerdo con lo dicho por el camarada pichón de abogado. Desde que estamos en esta tarea revolucionaria constituyentistas aprobamos la destitución de la fiscal Luisa Ortega Díaz de su cargo, tras acusarla de supuesta corrupción, y nombramos a Tarek William Saab como su sustituto. También se concretaron las designaciones de un nuevo Contralor General y un Defensor del Pueblo vía ANC. Le quitamos la inmunidad parlamentaria a más de 25 parlamentarios de la oposición. Convocamos de manera supraconstitucional a diversos procesos electorales como la elección presidencial, la de gobernadores en 2017, alcaldes y concejales en 2018 …pero hasta el momento no hemos aprobado «Ni una letra de la Nueva Constitución Socialista» vamos a quedar frente a la opinión pública como unos flojos que solo vinimos a gozar de las mieles del poder.

-No dejemos por fuera La Ley contra el Odio, dijo otro camarada, que nos ha permitido mantener a raya o en silencio a los dirigentes de la oposición o a cualquier persona que se le ocurra emitir una opinión en contra del gobierno, pero en materia constitucional que fue la tarea encomendada, cero carreras, cero hits y un tremendo error, no haber tenido ni siquiera un borrador.

-Pasamos por encima de la Asamblea Nacional y Derogamos la Ley de Ilícitos Cambiarios, que permitió el intercambio y circulación de divisas ante un esquema hiperinflacionario que pulverizó el valor de la moneda nacional. Pusimos en marcha la creación del Petro…pero es verdad, en materia constitucional no hicimos un carajo y debemos inventar algo para no quedar como unos incapaces, dijo medio arrecho otro de los diputados revolucionarios.

La solicitud formulada al presidente de la ANC, de una reunión urgente para tratar el tema fue firmada por 540 de los 545 diputados que conforman la plenaria de la asamblea. Frente a ello, no le quedó otra alternativa a Diosdado que convocar la solicitada reunión.

El día esperado llegó. Muy golpeado por el coronavirus y acompañado por el Gordo Escarrá, el presidente de la ANC instaló la reunión, señalando que en base a los reclamos presentados, había tomado la decisión de presentar a la plenaria de los camaradas diputados, una propuesta para superar la situación y dar cumplimiento al mandato para el cual fuimos electos. Para ampliar la explicación, dejó en el uso de la palabra al Coordinador del Proyecto de la Nueva Constitución Socialista, el camarada Escarrá.

-Gracias Presidente. Camaradas, sé y entiendo que pasamos tres años sin atender la tarea que nos había sido encomendada. Pero, déjenme decirles, que en mi condición de estudiante permanente del Derecho Constitucional y mi identificación con la Revolución Socialista del Sigo XXI…. en ese momento fue interrumpido por un grito de uno de los diputados…

-Concreta Gordo, no te sigas adornando que todos te conocemos desde la «Marcha sin retorno».

Silencio, silencio, pidió el presidente a la plenaria. Continúe con su brillante exposición camarada Escarrá.

-Bueno, la propuesta que les traigo nos va a permitir elaborar, presentar y aprobar el Proyecto de Nueva Constitución Revolucionaria y Socialista…

Se volvió loco, ¿lo que no hicimos en tres años, lo vamos a hacer en pocos días?

-Escuchen bien antes de juzgarme. Dada nuestra identificación con los hermanos revolucionarios de Cuba, vamos a adoptar su constitución como si fuera nuestra. En dos o tres sesiones de la ANC, podemos terminar nuestro trabajo. En la primera sesión nos dedicamos a leer, sin siquiera analizar, la Constitución de la República de Cuba y a cambiar donde diga Cuba por Venezuela.

En la segunda sesión, nos dedicamos a revisar todo aquello que tenga que ver con símbolos, himnos, instituciones, programas etc., para adaptarlos a nuestra realidad.

En la tercera y última sesión, ponemos especial atención a los artículos que tengan que ver con el Partido Único que en el caso cubano es el Partido Comunista, pero que en nuestra adoptada constitución será el Glorioso Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Un silencio absoluto lleno el salón de la plenaria de camaradas diputados constituyentistas…pero luego de unos minutos, una explosión de alegría inundó el ambiente. Abrazos, besos y gritos se veían y escuchaban por todos lados en inequívoca señal de aprobación de la propuesta Escarrá.

Al momento de someter la propuesta a votación, una consigna se dejó escuchar «Patria o Muerte…Plagiaremos» como muestra irrefutable de aprobación unánime.

Camaradas, Constitución Hacemos dijo el presidente de la ANC para dar por terminada la reunión y, seguidamente se abrazó con el Gordo Escarrá y muy agradecido le dijo al oído ¿Cómo puedo pagarte este favor?, recibiendo un rápida respuesta «Con mi peso en oro».

https://talcualdigital.com/patria-o-muerte-plagiaremos-por-jesus-elorza/

Twitter: @jesuselorza

 4 min


Avalos

La pandemia nos envolvió a los terrícolas en una crisis global. Hay que volver a la normalidad, se suele decir desde la nostalgia de “cuando éramos felices y no lo sabíamos”. Pero, entre otras cosas, la vacuna no termina de aparecer y se nos achica la esperanza. Mientras tanto, por otro lado gana terreno la opinión de que no hay que regresar a la normalidad, visto que es esa normalidad la que nos trajo hasta aquí, es, por tanto, el problema. Queda abierta, entonces, una discusión sobre cómo va a ser el planeta después de que el bichito deje de hacer de las suyas. Los puntos de vista son dispares y sustentados por diferentes argumentos.

¿Un mundo feliz?

Cuando aún tenía cierto sabor a utopía, Internet representaba un espacio libre basado en la colaboración entre los usuarios y ajeno a la lógica del mercado, Sin embargo, aunque al principio las grandes empresas (Amazon, Facebook, Google y demás) no cobraban sus servicios, la ilusión terminó, según cuentan los historiadores, en los años de la burbuja financiera, entre 1994 y 2000, cuando los inversionistas comenzaron a exigir resultados a dichas empresas. Estas tomaron la decisión de echar mano de los datos personales de los usuarios, los cuales reflejaban sus comportamientos, deseos, ideologías, temores y preferencias que adicionalmente tenían un enorme valor predictivo. Como indica la periodista española Marta Pairano, todo lo que el usuario busca, escribe, envía, calcula, recibe, lee e incluso borra, es digerido por un algoritmo y almacenado en sus servidoras para su explotación eterna. Si hemos de apelar a la ciencia ficción, cree ella que lo que está sucediendo indica que no es George Orwel (el autor de 1984), sino Aldoux Huxley (el escritor de Un Mundo Feliz), quien mejor profetizo los tiempos que estamos viviendo. En el primer caso, señala, el poder y la vigilancia se encuentran anclados en la violencia, mientras que en el segundo se apoya en nuestra casi infinita capacidad para la distracción.

Dice la Profe Shoshana Zuboff

En pocas palabras, así queda descrito el origen del “Capitalismo de la Vigilancia”, según lo denominó la filósofa y economista Shoshana Zuboff, prestigiosa profesora de Harvard, refiriéndose a “un nuevo orden económico que califica la experiencia humana como materia prima gratuita para prácticas comerciales ocultas de extracción, predicción y ventas”. Debe tomarse en cuenta, dice la autora, que el usuario no está consciente de que al hacer uso de la red está en medio de una transacción comercial, entregando, sin obtener alguna contraprestación, un activo (su información personal) que las plataformas pueden capitalizar, cosa que se lleva a cabo sin su conocimiento y prácticamente sin ninguna cortapisa, pues las regulaciones existentes en la materia son aún muy débiles, por decir lo menos. Y lo peor, señala ella, lesiona nuestra creencia de que el ser humano actúa motivado por el libre albedrío.

Un menú cada vez más variado de dispositivos inteligentes es el complemento de “una gran red para recoger información de nuestras vidas, la cual acumulan y suman a bases de datos masivas para ser analizada y extrapolada”. Y si hemos de darle la razón a Yuval Harari, entre otros que también han tratado el tema, estamos ante dos transformaciones tecnológicas disruptivas que se potencian mutuamente: una biológica que cada vez devela mejor el funcionamiento del cerebro, y otra informática que genera una enorme capacidad de procesamiento de datos, y cuando estas confluyan “se producirán algoritmos de datos que supervisarán y comprenderán mis sentimientos mucho mejor que yo”. Se trata, así pues, de un mercado de comportamientos futuros de la conducta humana.

De paso estamos frente a un modelo que han adoptado cada vez más empresas y asoma como la identificación de lo que pudiera identificarse como el “nuevo sentido común económico”. Y lo han asumido diversos Estados, siendo China el mejor ejemplo, país que, como escribí en otras oportunidades, ha conseguido promover el desarrollo capitalista, bajo la administración del Partido Comunista (de paso, no dejo de preguntarme siempre que diría Marx). Pero desde luego, hay otras muchas naciones que, según sus capacidades y objetivos, incurren en semejantes prácticas (si no que lo diga el norteamericano Edwar Snowden)

No resulta fácil tragar el hecho de que este Capitalismo de la Vigilancia sea la solución de los problemas y dificultades que agobian a nuestro planeta (peligros ambientales, desigualdad social, debilidad de las democracias y paremos de contar). No pareciera deseable, entonces, que asome como nuestra “nueva normalidad”. Ojalá la Profe Zuboff este equivocada en sus investigaciones, piensa uno.

En todo caso, afortunadamente están prosperando ciertas iniciativas importantes, algunas ya con evidente éxito, que buscan restaurar el dibujo que alguna vez intentó ser internet.

HARINA DE OTRO COSTAL

A propósito de lo escrito acerca del Capitalismo de la Vigilancia, vale la pena traer a colación, aunque solo sea de paso, que de acuerdo a diversos estudios también la política se está transformando radicalmente, debido en gran medida al desarrollo y difusión de las tecnologías digitales, que permiten registrar lo que es cada persona, en términos de sus preferencias individuales e influir en su decisión como votante. Se habla, pues, de la “democracia de los datos”, regida por algoritmos, más representativa, según llegan a sostener algunos, que la misma democracia representativa. Que las elecciones no tienen mayor sentido, expresó, por ejemplo, el Primer Ministro chino, sosteniendo que la opinión ciudadana puede expresarse diariamente y ser procesada desde el poder político a través de sus plataformas digitales.

Por cierto, no es buena idea que los venezolanos nos desentendamos de estos asuntos. El Carnet de la Patria, entre otras cosas, está allí para recordárnoslo.

El Nacional, septiembre de 2020

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Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

Qué le importa al nar-corrupto-régimen (NCR) que el último informe de la ONU encontró desde 2014 graves violaciones a DDHH: ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, torturas y otras formas crueles, que constituyen crímenes de lesa humanidad. Comprobó que se coordinaron y cometieron con el conocimiento directo de altos funcionarios. Lamentó tener varias limitaciones en la investigación, como falta de acceso a Venezuela ni reunirse con autoridades. No obstante examinó otros 2.891 casos de violaciones de los DDHH

Se empeña en relegitimar a Nicolás Maduro, aliado con determinados líderes identificados adversos. Le hacen el juego –y exponen su prestigio- con la farsa invocación del derecho al voto, que por hambruna a la cual está sometido, el pueblo no ejerce.

Dicha medida se venía planteando desde 2004. “En este momento no hay una democracia, porque no se cumplen parámetros fundamentales como la supremacía de la Constitución”, declaraba a El Universal el 1 de abril de ese año, Hermann Escarrá Malavé, apellido al cual le sustituyeron la penúltima letra por la f, cuando se pasó al NCR.

Su embaucadora fraseología la resumimos con veredicto de la Abogada y Psiquiatra Olivia Blasini: “ha dejado de lado el pudor y nos muestra su alma adiposa de tinterillo asalariado cada vez que da un salto de talanquera y deja al aire sus vergüenzas”.

Traemos al caso porque él es postulado por el PUSV, como diputado por Aragua, cuna de la revolución. Y en diciembre de 2008, junto con William Cárdenas, convirtió a Venezuela en el primer país hispanoamericano en someterse a la Corte Penal Internacional, para lesa humanidad contra el “supremo comandante”. Agustín Pérez Celis, fue Representante Permanente.

Hace dos años gobiernos de Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Canadá solicitaron a CPI investigar lesa humanidad en Venezuela 2014. Ahora pasan de 120 acusaciones, estancadas por fallas procesales, que aspiramos no fallen en la de la ONU. “Que haya justicia en La Haya”, es el slogan un Plan activado contra impunes criminales.

ONU señala como responsables directos de esos crímenes además de Maduro, a sus ministros de Defensa, G/J Vladimir Padrino; del Interior G/J Néstor Reverol y al Capitán Diosdado Cabello, presidente de la espuria Constituyente.

Se perdió respeto a la unidad y la inmoralidad lleva a no valuar lesa humanidad.

Bochorno es que en nombre de la izquierda (¿Quién de los seguidores del 6D la profesan?) reactivar a Henrique Capriles Radonski.

Persiguen fracaso del Gobierno (e) de Juan Guaidó que cuenta con apoyo de unos 60 países.

Lo refiere el exdirector de PDVSA Pedro Mario Burelli, en la revista colombiana Semana. Revela orientaciones del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero; Secretario General de la ONU Antonio Guterres; representante de Unión Europea, Josep Borrel, y expresidente del BID, Enrique Iglesias.

HRC discrepó de función mediadora de Zapatero que se jacta de “información que no tiene nadie sobre lo que ha pasado en Venezuela”, donde ha venido 39 veces como asesor de Maduro.

“Es claramente agente del gobierno” sostenía HCR, aunque en descargo decía que “Maduro lo ha vacilado. Él no es factor para generar acuerdos”. Pues hoy le obedece.

NCR trata Pandemia en Pandemónium, vocablo que en 2014 reconoce Real Academia y la define como capital del reino infernal. La crisis es usada para el fraude electoral el 6D, a la cual se suman ciertos líderes que fungen de Oposición, de ellos destacan ex candidatos a presidente: HRC y Eduardo Fernández para quien se cumple un deber y se ejercer un derecho.

AL MARGEN: El 28 de este mes se conmemora el Día Mundial de Acceso a la Información, fijado en la 74ª Asamblea General de la ONU. En Venezuela es una norma consagrada en el artículo 28 de nuestra Carta Magna, y como todas las de información es irrespetada.

jordanalberto18@yahoo.com

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