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Opinión

Redacción BBC News Mundo

El trabajador que instala un panel solar o una turbina de viento tiene un empleo verde, es verdad.

Pero también es cierto que hay muchos más trabajos que protegen el medioambiente y a veces quedan fuera del radar, como aquellos que mejoran los procesos industriales, reducen el nivel de deshechos o mejoran la calidad de la construcción de edificios.

Al final de cuentas, hay empleos verdes en áreas tan distintas como la ingeniería, la ciencia, la albañilería, la manufactura o el desarrollo de tecnologías.

Por ejemplo, para fabricar un auto eléctrico, se requiere alguien que lo diseñe, otro que lo construya, otro que lo mantenga, otro que lo repare, y así, hay una larga cadena productiva que necesita personal especializado.

"Habrá más empleos verdes en el futuro, pero van a requerir que los trabajadores desarrollen nuevas habilidades", dice Akanksha Khatri, jefa de la Agenda para la Acción sobre la Naturaleza del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), en diálogo con BBC Mundo.

Serán trabajos competitivos en el mercado, agrega, porque se han vuelto cada vez más rentables y en muchos países las empresas verdes reciben subsidios del Estado.

La organización proyecta que se crearán 395 millones de empleos verdes de aquí a 2030 y que el sector generará un volumen de negocios cercano a los US$10 billones, siempre que las empresas y los gobiernos continúen apostando por este tipo de desarrollo.

¿Qué sectores concentran la mayor demanda de empleos verdes en la actualidad? El agroforestal y el de las energías renovables, según Khatri.

Y en la medida que se expanda la economía circular -que busca reducir, reutilizar y reciclar- habrá nuevas oportunidades laborales ahí, apunta la especialista.

Lo mismo ocurrirá en las economías emergentes que están desarrollando proyectos de infraestructura que, si ayudan a mitigar el impacto ambiental, van a requerir planificadores, ingenieros, arquitectos, diseñadores, contratistas, albañiles y todos los que intervienen en la cadena productiva.

¿Qué significará el fin de la dependencia del petróleo para la geopolítica?

Según el sitio web The Balance Careers -dedicado a entregar información práctica para quienes buscan trabajo o quieren desarrollar su carrera-, estos 10 empleos verdes tienen alta demanda en el mercado laboral internacional:

1. Director de sustentabilidad

Es la persona responsable de las políticas ambientales de una empresa.

2. Constructor de edificios sustentables

Es un empleo abierto para ingenieros, arquitectos, diseñadores y otros profesionales vinculados a la construcción sustentable de edificios.

3. Abogado medioambiental

Asesora a sus clientes en temas relacionados con la calidad del aire y el agua o los desechos.

4. Geocientífico

Estudia la composición de los suelos y los recursos naturales. Pueden trabajar junto a científicos medioambientales.

5. Ingeniero medioambiental

Asesora a gobiernos y empresas privadas sobre las mejores formas de minimizar el impacto ambiental de sus proyectos.

6. Hidrólogo

Estudia la disponibilidad y la calidad del agua, recopila datos y formula planes para mejorar el recurso.

7. Científico medioambiental

Trabaja para agencias de gobierno, firmas consultoras o empresas, utilizando su conocimiento para la toma de decisiones que afectan al medioambiente, las personas o los animales.

8. Agricultor urbano

Utiliza o crea espacios verdes en lotes baldíos, patios traseros o azoteas de edificios.

9. Científico conservacionista

Recopila y analiza datos para ayudar a administrar parques y bosques y proteger el medio ambiente, evitando causar daño a las especies nativas, los suelos y el agua.

10. Planificador urbano

La mayor parte de los planificadores urbanos trabajan para los gobiernos. Es la persona encargada de diseñar programas de uso de la tierra para crear y expandir comunidades.

Como se trata de una definición muy amplia y con pocos datos estadísticos comparables, los organismos internacionales son reacios a escoger los empleos verdes con mayor demanda a nivel global.

Sin embargo, algunas publicaciones como la revista National Geographic, han hecho su propia lista de los empleos verdes con mayor crecimiento en el mundo.

La industria del reciclaje genera fuentes de trabajo desde la recolección de los productos hasta el procesamiento final.

En ella incluyen trabajos como ingeniero de autos eléctricos, reciclador, técnico en calidad de agua, científico ambiental, constructor de edificios verdes, agricultor urbano, técnico en paneles solares, en energía eólica y en energía proveniente de las olas.

¿Qué sectores verdes tienen mayor proyección?

Aunque los empleos verdes con mayor demanda dependen de las características de cada país, el Foro Económico Mundial ha detectado las áreas donde proyectan que se crearán más trabajos de este tipo a nivel mundial. Algunas de ellas son:

Agricultura sustentable-Pesca sustentable

Gestión de residuos

Producción de energía renovable

Construcción de edificios inteligentes que ahorran energía

Reciclaje de ropa

Reducción de filtraciones de agua a través de sensores

Extracción minera con técnicas que tienen menor impacto ambiental

Reutilización de piezas de vehículos

¿Cuáles son los empleos verdes más solicitados en Estados Unidos?

En un estudio publicado por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) sobre los trabajos verdes con mayor tasa de empleabilidad entre 2019 y 2029 son los técnicos de turbinas eólicas y los instaladores solares fotovoltaicos.

Los técnicos en turbinas eólicas se especializan en instalar, mantener y reparar este tipo de dispositivos. Suelen trabajar a grandes alturas y más informalmente se les conoce como los técnicos del viento.

Se entrenan para este trabajo asistiendo a una escuela técnica o recibiendo entrenamiento en el mismo trabajo y el salario promedio anual es de US$ 52.910.

El BLS proyecta que este empleo crecerá 61% al 2029, liderando la lista de las ocupaciones -de todo tipo- que más crecerán en el país, debido al rápido aumento en la generación de energías alternativas, una tendencia que también se expandirá a nivel global.

Al igual que los anteriores, los instaladores solares fotovoltaicos están encargados de instalar, mantener y reparar paneles solares en los techos y otros sistemas que convierten la luz el sol en energía.

Por las características del empleo la mayoría trabaja al aire libre, aunque a veces deben hacer trabajos en áticos o espacios cerrados para conectar los paneles a la matriz eléctrica.

Lo más común es que obtengan un diploma al terminar la secundaria en las llamadas "escuelas vocacionales" que en América Latina son más conocidas como escuelas técnicas.

Ahora bien, muchos reciben entrenamiento mientras realizan el trabajo, el cual dura aproximadamente un año.

El salario anual promedio es de US$ 44.890 y las perspectivas de crecimiento al 2029 llegan al 51%, ubicándose en el tercer lugar de los trabajos que tendrán mayor empleabilidad, después de las enfermeras.

¿Y cuáles pagan mejor?

En Estados Unidos varios empleos relacionados con el monitoreo y la protección de los recursos naturales pagan un salario por encima de la media nacional, según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés).

En la lista elaborada por el BLS, el trabajo verde mejor remunerado es el de científico atmosférico y espacial, con una salario promedio de US$ 94.110 al año; seguido por ingeniero medioambiental con US$ 87.620 y por hidrólogo con US$ 79.370.

Otras ocupaciones de alta demanda en Estados Unidos son los científicos medioambientales, científicos especializados en suelos y plantas, y científicos con foco en conservación.

Lo mismo ocurre con técnicos en ingeniería ambiental y técnicos en ciencia ambiental.

Sin embargo, debido a la pandemia de covid-19, el fuerte crecimiento de estos trabajos quedó en pausa o provocó pérdidas de empleos, tal como ha ocurrido en los demás sectores productivos, según la Asociación de Industrias de Energía Solar y la Asociación de Energía Eólica de EE. UU.

¿Qué pasa en América Latina?

Ana Sánchez, especialista en empleos verdes para América Latina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dice en diálogo con BBC Mundo que en la región hay al menos cuatro países que destacan en la creación de empleos verdes.

Se trata de México (con 56.000 puestos de trabajo), Ecuador ( con 44.000), Argentina (con 15.000), y Brasil con cerca de 1.158.000 empleos verdes en varios sectores, como el de biocombustibles, energía solar, y reconversión de buses.

"Los empleos verdes han crecido más en el sector de las energías renovables porque es donde más han aumentado las inversiones", señala Sánchez.

Entre ellas está la energía solar (tanto la que produce electricidad como la que produce agua caliente); la eólica, la hidráulica, la geotérmica (que utiliza el calor que hay en la Tierra) y los biocombustibles (cuyo origen está en las plantas).

Una cosa importante que ha ayudado a la expansión de las energías renovables en el mundo y en la región es que su costo está disminuyendo.

"Las tecnologías utilizadas por las energías renovables son más baratas que las que usan los combustibles fósiles", le dice a BBC Mundo Adrien Vogt-Schilb, economista senior de la División de Cambio Climático del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

También ha crecido la generación de empleo en sectores como la agricultura sustentable y la producción de alimentos procedentes de plantas, además de la silvicultura, la construcción y la manufactura.

"La transición hacia una economía de cero emisiones netas de carbono podría crear 15 millones de nuevos empleos en América Latina para 2030", apunta Adrien Vogt-Schilb.

¿Cómo se puede preparar la gente?

Ana Sánchez de la OIT dice que lo ideal es que la persona interesada en el desarrollo sustentable escoja primero qué tipo de trabajo le gusta y que dentro de ese trabajo busque una especialización verde.

Al que le gusta el derecho, puede convertirse en un abogado especializado en medioambiente, o el que prefiere la arquitectura, puede enfocar su carrera hacia la edificación verde.

"Lo primero es formarse. Lo segundo es buscar qué tipo de apoyos hay en tu país para los emprendedores verdes", explica. "En Latinoamérica los empleos verdes seguirán creciendo".

Y a nivel global, lo que recomienda Akanksha Khatri del WEF, es que los gobiernos impulsen las escuelas vocacionales, para que sean tan competitivas como las universidades tradicionales".

En un mercado laboral que exige a los trabajadores una formación continua (lo que se conoce como el aprendizaje para toda la vida), no basta con tener un título.

Lo más valorado por las empresas, agrega, es el entrenamiento constante en el mismo ambiente laboral, sumando habilidades nuevas o desarrollando las que ya se tienen.

12 noviembre 2020

BBC News Mundo

https://www.bbc.com/mundo/noticias-54857099

 8 min


Luis Miller

Polarización es la palabra de moda entre políticos y comentaristas de la política en buena parte del mundo democrático. En los últimos años se ha utilizado para describir casi cualquier conflicto político, desde la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos hasta el surgimiento de los nuevos populismos en Europa o el Brexit. Sin embargo, hablar de polarización como un único fenómeno nos hace perder algunos matices importantes de los hechos históricos concretos a los que se refiere. Así, hablamos de polarización política entre partidos, entre élites de los partidos, entre votantes o ciudadanos, pero también hablamos de polarización ideológica y polarización afectiva, de polarización positiva y de polarización negativa o de partidismo, que también puede ser positivo y negativo. Por tanto, cuando usamos la idea de polarización deberíamos preguntarnos a qué nos referimos exactamente. En las siguientes líneas voy a intentar desgranar los cuatro elementos a los que deberíamos prestar atención cuando se habla de polarización afectiva.

I

El primer elemento es nuestra tendencia innata al conflicto grupal. No podemos entender la polarización política sin comprender que esta no es sino la explotación por parte de la política de uno de los rasgos fundamentales del ser humano: nuestro cerebro está programado para el tribalismo, la identificación con nuestro propio grupo y el rechazo a los que no pertenecen al mismo. Este rasgo evolucionó en un momento donde la lucha tribal constituía el eje de la supervivencia y, por tanto, forma parte de nuestras predisposiciones más básicas. Como veremos, esta predisposición irá manifestándose de un modo diverso en distintos momentos históricos, pero es importante no perderla de vista. En contextos concretos, se manifiesta a través de las identidades. Por ejemplo, desde pequeños los niños en el colegio tienden a establecer vínculos muy fuertes con sus compañeros de clase, aunque la configuración de esa clase generalmente es completamente arbitraria, por ejemplo, basada en los apellidos.

En realidad, es posible crear identidades de la nada que entren en conflicto, como mostró en los años setenta el psicólogo británico de origen polaco Henri Tajfel. En su experimento más famoso pedía a sus estudiantes que eligieran entre un cuadro de Paul Klee o uno de Vasili Kandinski y los asignaba a dos grupos distintos dependiendo del cuadro que habían elegido. Pues bien, esta agrupación totalmente arbitraria hacía que los estudiantes desarrollaran comportamientos positivos hacia su propio grupo y hostiles hacia el otro.

Este comportamiento ha sido encontrado en multitud de grupos en el último medio siglo. Por tanto, la primera idea es que resulta muy fácil, podríamos decir incluso natural, crear conflicto entre grupos y esto es independiente del momento histórico o el contexto concreto. Es importante resaltar que este conflicto es instintivo y, por tanto, más fácil de activar emocionalmente que una discusión acerca de los tipos de impuestos, por ejemplo, que requiere de aprendizaje y pensamiento racional. Esta es una de las claves de la polarización afectiva actual: al apelar a instintos, es un mecanismo mucho más eficaz de activación de identidades y comportamientos.

II

Nuestra tendencia innata a la identificación grupal también hace que las personas desarrollemos identidades múltiples. Yo tengo, entre otras, las identidades de hombre, marido, padre, sociólogo, hincha del Real Madrid y español al mismo tiempo y cada una de estas identidades puede ser activada en momentos concretos. Cuando veo un partido de mi equipo de fútbol la identidad relevante es la de hincha y es la que me produce respuestas emocionales, pero cuando intento resolver un problema con mis hijos es la identidad de padre la que se ve reforzada o amenazada. Pero al tener múltiples identidades, estas pueden estar en consonancia o en conflicto. Mis identidades de marido y padre se pueden reforzar; sin embargo, mi identidad de padre puede entrar en conflicto con la de hincha de fútbol cuando tengo que repartir tiempo entre ir al estadio o jugar con mis hijos.

Esto, que nos pasa constantemente en nuestra vida cotidiana, tiene una influencia importantísima en las dinámicas de polarización política. Esta es más frecuente en circunstancias donde las identidades están alineadas. Por ejemplo, es más fácil polarizar a alguien nacido en el pueblo de Guernica, con ocho apellidos vascos, cuya lengua familiar es el euskera, hincha del Athletic de Bilbao y de ideología nacionalista vasca, que a alguien de padre extremeños, nacido en un barrio obrero de Bilbao, hablante de castellano, hincha del Athletic y de ideología nacionalista vasca. En este segundo caso solemos hablar de identidades transversales, que suelen contribuir a reducir el conflicto político. Por tanto, para entender la polarización afectiva debemos prestar atención a qué identidades se están activando en cada momento y si estas identidades están perfectamente alineadas o son transversales.

III

La polarización no es extremismo sino encuadramiento en diferentes grupos e identidades. El ejemplo estadounidense nos puede ayudar a entender este proceso. En la primera mitad del siglo XX, en el sistema político estadounidense uno podía encontrar actitudes y comportamientos extremistas, como las leyes y acciones en contra del voto de los negros, dentro de un sistema que al mismo tiempo estaba muy poco polarizado. La baja polarización se debía a que las posturas más o menos extremistas se daban en los dos partidos. Así, el Partido Demócrata era una coalición de conservadores (y racistas) en el sur y de liberales progresistas en el norte. Esto se traducía en innumerables leyes y propuestas políticas votadas por miembros de los dos partidos. Sin embargo, como ha mostrado Sam Rosenfeld en The polarizers: Postwar architects of our partisan era, tras la Segunda Guerra Mundial, y especialmente a partir de los años sesenta, se da un proceso de polarización por el que los dos partidos políticos se van configurando en bloques más homogéneos ideológicamente, pero también geográficamente, y en características como la raza y la religión. Así, los negros e hispanos, liberales culturales y habitantes de zonas urbanas van concentrándose en el Partido Demócrata, mientras que los cristianos evangélicos y los que viven en zonas rurales se fueron decantando mayoritariamente por el Republicano.

Pero esto no es exclusivo del caso norteamericano. En la última década hemos visto en España un proceso similar, donde los partidos tradicionales de ámbito nacional (especialmente el Partido Popular) han retrocedido enormemente en Cataluña y el País Vasco. Otro proceso de polarización clásico en España es el alineamiento de la izquierda con posturas federalistas o incluso soberanistas y la derecha con propuestas centralistas. Por tanto, no es necesario que aumente el extremismo, incluso podría disminuir, para que aumente la polarización.

IV

La polarización se hace, es decir, no aparece por generación espontánea, sino que podemos identificar en cada momento y contexto histórico a los agentes polarizadores. De nuevo, el caso de Estados Unidos es el que ha recibido más atención y sabemos que en la década de los cincuenta hubo discusiones concretas, que han quedado reflejadas en actas de congresos y discursos políticos, donde el Partido Republicano propone polarizarse, es decir, convertirse en un bloque ideológico y social más homogéneo y no en una plataforma electoral heterogénea. En Europa hemos visto el mismo patrón en sistemas políticos multipartidistas donde han surgido nuevos partidos como escisiones o transformaciones de partidos anteriores, pero cuya característica común es que suponen versiones más “puras” de los valores que los viejos partidos representaban. En España, los dos partidos que ocupan actualmente los extremos del espectro político, Unidas Podemos y Vox, son partidos mucho más homogéneos que los partidos de los que provienen sus máximos dirigentes, Izquierda Unida y el Partido Popular. El caso de Unidas Podemos es muy esclarecedor a este respecto, pues en su escasa historia ha sufrido ya varios procesos de homogeneización en torno a una corriente central y expulsión de las voces críticas. Esto es polarización y, como argumentaba al hablar de las identidades múltiples, cuanto más homogéneo es un partido más alineadas están las distintas identidades y más fácil es, por tanto, polarizar al electorado. Algunos han llamado a estas identidades alineadas, que son utilizadas por los partidos para polarizar, superidentidades.

Ahora nos encontramos con partidos de izquierda que no solo defienden postulados feministas, sino una definición muy concreta de feminismo; no solo defienden la redistribución de la riqueza, sino una forma muy concreta de redistribución, por ejemplo, a través de la renta básica. Pero también nos encontramos con partidos de derechas donde ya solo quedan conservadores sociales y que no permiten otras posturas, como un libertarismo moral, que sí eran posibles en los grandes partidos anteriores. Por tanto, la polarización se hace y existen “herramientas de polarización”, como son la raza y la religión en Estados Unidos o la memoria histórica en España. La idea de “las dos Españas” que se fue desarrollando a lo largo del siglo XIX y que desembocó en la Guerra Civil del 36 sigue siendo una de las herramientas de polarización en España. Pero, como ha ocurrido en otros países, la definición exacta de las identidades que componen los grupos ha ido cambiando, siendo la cuestión territorial la que más peso tiene en los últimos años, una vez que las identidades religiosas y de clase han perdido fuerza con la modernización y secularización del país.

V

La polarización afectiva es un problema para la democracia no porque empuje hacia posturas ideológicas extremas o antidemocráticas, sino porque produce bloqueo institucional. Si los partidos solo están dispuestos a defender un conjunto estrecho de postulados, que son totalmente inasumibles por los adversarios políticos, la posibilidad de llegar a acuerdos parlamentarios disminuye considerablemente. Esto es lo que explica los cierres de la administración en Estados Unidos y la ausencia continuada de presupuestos generales en España. La democracia, simplemente, se paraliza y los problemas sustantivos no se abordan. Esto es especialmente preocupante porque las diferencias entre los votantes de los distintos partidos sobre políticas sustantivas de, por ejemplo, impuestos, inmigración o sanidad son mucho más pequeñas que las diferencias identitarias basadas en cuestiones territoriales o de identificación con un determinado bloque “rojo” o “azul”.

Por último, la dificultad para romper la dinámica de la polarización es que esta supone un círculo vicioso entre el comportamiento de los partidos y las instituciones. Los partidos se han ido convirtiendo en grupos cada vez más homogéneos que no son capaces de hablar entre sí y esto se traslada al bloqueo institucional que afecta a todos los poderes del Estado: imposibilidad de acuerdos legislativos, bloqueo en la formación de gobierno o en la renovación de cargos en el poder judicial. Pero el bloqueo hace que los partidos se afanen en cambiar las mayorías existentes y, por tanto, la competición electoral comienza el primer día del ciclo político, convirtiendo a los partidos en máquinas electorales que prestan relativamente poca atención a la formulación de políticas sustantivas y a tejer acuerdos que las puedan llevar a efecto. En otras palabras, los partidos reclutan principalmente a polarizadores para competir por un espacio muy restringido del electorado y no a tejedores de acuerdos que puedan desarrollar un programa de gobierno. Romper el círculo de la polarización probablemente requerirá actuar al mismo tiempo sobre las normas formales e informales que regulan la dinámica institucional a la vez que sobre los mecanismos de selección de élites de los partidos. Algo que se antoja lejano en el panorama político actual.

1 de noviembre 2020

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/revista/entender-la-polarizacion

 9 min


Acceso a la Justicia

Pese a que hace menos de dos meses la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de Naciones Unidas denunció que en Venezuela se cometen crímenes de lesa humanidad como las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas para silenciar a la disidencia, la administración de Nicolás Maduro continúa utilizando estas prácticas contra sus opositores. Así ha ocurrido en el reciente caso del periodista y dirigente del partido Voluntad Popular (VP), Roland Carreño, a quien se le ha aplicado el mismo patrón denunciado por el grupo de investigadores designado por el Consejo de Derechos Humanos, que consta por lo menos de cinco prácticas.

Detención violenta sin orden judicial o en supuesta flagrancia.

Los familiares y amigos de Carreño perdieron contacto con él en la tarde del 26 de octubre de 2020; es decir, casi 48 horas después de que se conociera que el líder fundador de VP y exalcalde de Chacao, Leopoldo López, había dejado la Embajada de España, donde se encontraba en condición de huésped desde los sucesos del 30 de abril de 2019.

Pese a que la Constitución de 1999, en su artículo 44, es muy clara al señalar que «ninguna persona puede ser arrestada o detenida sino en virtud de una orden judicial, a menos que sea sorprendida in fraganti», vecinos del dirigente político habrían asegurado a sus familiares que este fue abordado mientras viajaba en un vehículo por unas personas sin identificación, las cuales le obligaron a entrar en una camioneta negra, también sin identificación.

Ausencia de información sobre el motivo de la detención e incomunicación del detenido.

Durante casi 24 horas los familiares, abogados y allegados a Carreño no tuvieron certeza de dónde se encontraba ni quién lo tenía, aunque se trasladaron hasta las sedes de organismos como el cuestionado Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y hasta el Palacio de Justicia para tener noticias de él. No fue sino hasta casi 24 horas después de su desaparición, y producto de la campaña por redes sociales, que las autoridades anunciaron que lo tenían en su poder. No obstante, la información no fue completa, porque en ningún momento precisaron dónde estaba, quién lo tenía ni por qué.

La ausencia de la información antes mencionada representa otra violación al artículo 44 de la Constitución, el cual señala lo siguiente:

«Toda persona detenida tiene derecho a comunicarse de inmediato con sus familiares, abogado o abogada o persona de su confianza, y éstos o éstas, a su vez, tienen el derecho a ser informados o informadas del lugar donde se encuentra la persona detenida, a ser notificados o notificadas inmediatamente de los motivos de la detención y a que dejen constancia escrita en el expediente sobre el estado físico y psíquico de la persona detenida, ya sea por sí mismos o con el auxilio de especialistas. La autoridad competente llevará un registro público de toda detención realizada, que comprenda la identidad de la persona detenida, lugar, hora, condiciones y funcionarios que la practicaron».

Además, esta actuación irregular es la base para considerar que esta detención fue arbitraria y se constituyó en una desaparición forzada, aunque de corta duración, a la luz de la Convención Internacional contra la Desaparición de Personas, tal y como lo advirtió la Misión en su informe sobre Venezuela, que afirmó:

«La desaparición forzada implica la privación de libertad contra la voluntad de la persona y la participación de agentes del Estado, ya sea por comisión, tolerancia o aquiescencia, y el ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida. No existe un plazo mínimo, con arreglo a las normas internacionales de derechos humanos, durante el cual una persona detenida deba ser sometida a desaparición forzada para que se produzca la violación».

En su informe, la Misión de la ONU verificó también que esta es una práctica rutinaria de los cuerpos de seguridad del estado venezolano; como muestra mencionó los casos del dirigente Yon Goicoechea y los diputados Gilber Caro y Juan Requesens, por mencionar algunos en que hubo desapariciones de corta duración; así como otros más graves, como los ocurridos en la masacre de Barlovento de octubre de 2016, donde las víctimas fueron desaparecidas y ajusticiadas.

El Foro Penal Venezolano, en un informe publicado en junio pasado, contabilizó 724 casos similares entre 2018 y 2019. Estos datos revelan que hay un patrón en Venezuela, una verdadera política de Estado.

Siembra de evidencias y confesiones forzadas

El mismo 27 de octubre, minutos después de que el ministro de Comunicación, Freddy Náñez, confirmara la detención de Roland Carreño el fiscal designado por la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, anunció en Twitter que el dirigente político estaría planificando actos «conspirativos contra la paz democrática» y aseguró que al momento de su captura, por parte de agentes de la Policía Nacional Bolivariana, le incautaron un fusil y dólares en efectivo.

Sobre Goicoecha, Gilber Caro y Requesens, por solo mencionar algunos casos, las autoridades hicieron afirmaciones parecidas.

La defensa del periodista y dirigente de Voluntad Popular ha puesto en duda la versión oficial. La abogada Ana Leonor Acosta indicó:

«Hay múltiples irregularidades en el expediente, empezando por el acta policial de detención donde ni siquiera se siguió el procedimiento adecuado. El régimen le sembró elementos. No contó con los dos testigos correspondientes según la ley, y además no se le informó a Roland sobre un procedimiento de chequeo. Todas son actuaciones montadas para incriminar a Roland Carreño».

En el allanamiento a la residencia de Carreño también se verificaron las mismas irregularidades que se vienen registrando desde hace un tiempo en otros casos: la ausencia de testigos confiables que certifiquen su transparencia.

Otro vicio de este proceso fue la difusión de un video el 30 de octubre por parte del exministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, en el cual el dirigente político una vez detenido explica su trabajo y «confiesa» que el dinero para financiar su partido lo recibiría desde la Fundación Simón Bolívar que la junta ad hoc designada por la Asamblea Nacional nombró en Citgo, la filial estadounidense de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

La grabación, de la cual los abogados de la defensa aseguran que se realizó sin estar ellos presentes y bajo coacción, debería además estar reservada, por cuanto forma parte de las evidencias que el Ministerio Público utilizará en un eventual juicio contra el imputado. Esto representa una violación al debido proceso.

Declaración de altos funcionarios antes o poco después de la detención

Distintos voceros gubernamentales se han dedicado a vincular a Carreño con sucesos como la fallida incursión de Macuto de 2020 y otros movimientos que presuntamente tenían por propósito desalojar a Nicolás Maduro del Palacio de Miraflores.

En estos casos, también es un patrón la ejecución de una campaña mediática por parte de los principales voceros oficiales para desprestigiar a la persona detenida. Tales actuaciones al margen del proceso judicial buscan culpabilizarla ante la opinión pública y la condenan antes que un tribunal se pronuncie, en clara violación del principio de presunción de inocencia que la Constitución le otorga a toda persona en este tipo de situación. Esto es confirmado, entre otros aspectos, por el hecho de que en tales declaraciones nunca se usa el «presunto» o «presuntamente», ante la ausencia de una sentencia condenatoria, lo que pone en evidencia que el fin perseguido es destruir la imagen y el prestigio del detenido con independencia de lo que pase en la vía judicial.

A la cárcel y sin garantías

El 29 de octubre, Roland Carreño fue presentado ante el Tribunal Estadal Cuarto de Primera Instancia en Funciones de Control con competencia contra el Terrorismo a Nivel Nacional, que admitió la imputación por financiamiento al terrorismo; conspiración contra la forma política y tráfico ilícito de armas de guerra contra el periodista.

De tal forma, la acusación de terrorismo sirve para que el caso sea conocido por un pequeño grupo de jueces que son los que se encargan de estas causas, pero que, como la mayoría, son designados arbitrariamente obviando el proceso de concurso público de oposición establecido en la Constitución.

El Tribunal contra el Terrorismo antes mencionado acordó dejar preventivamente detenido al dirigente político, por considerar que existe peligro de fuga y obstaculización de la justicia. De nada valió en este sentido que se demostrara que Carreño realiza sus labores profesionales como periodista en el país, donde además residen sus hijos y madre; y que no se conocía de ningún otro proceso judicial en su contra.

Por el mismo camino

El caso de Carreño revela que el Gobierno de Maduro ha hecho caso omiso a las recomendaciones de la Misión de la ONU. Dicha instancia en su informe exigió a las autoridades «acabar con las desapariciones forzadas y permitir que las personas detenidas informen inmediatamente a sus familiares u otras personas de su detención y su paradero» y «permitir el acceso inmediato a la representación legal». Asimismo, exigió que «ninguna persona sea arrestada o detenida excepto en cumplimiento de una orden judicial o en el acto de cometer un delito» y «llevar a cabo una revisión judicial sistemática de la legalidad de las detenciones».

Los funcionarios parecen no haber entendido que estas prácticas, por ser parte de un patrón sistemático como se ha evidenciado, son delitos de lesa humanidad, por los cuales desde quienes los planificaron hasta quienes los ejecutaron y toleraron pueden terminar siendo procesados por la Corte Penal Internacional (CPI), la cual tiene potestades para procesar a individualidades por la comisión de estos delitos. De hecho, su Fiscalía acaba de reconocer su presunta existencia en Venezuela.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Las desapariciones forzosas y las detenciones arbitrarias son de los crímenes más abominables cometidos por regímenes autoritarios, porque no solo afectan a la persona que es desaparecida y detenida sino a su círculo más íntimo, el cual padece la angustia de no conocer la suerte de su ser querido. Estas prácticas persiguen infundir temor en la sociedad y en especial, en la oposición política para impedir todo liderazgo desde ese bando.

La frecuencia con la que las autoridades venezolanas cometen los delitos de lesa humanidad antes mencionados revela que nadie está a salvo en Venezuela y que cualquiera puede ser la próxima víctima.

Noviembre 12, 2020

https://www.accesoalajusticia.org/roland-carreno-otro-caso-mas-de-persec...

 8 min


Ángel R. Lombardi Boscán

No tengo bola de cristal aunque nunca caí en el chantaje emocional y político de que Trump nos está ayudando para acabar con la tragedia chavista en Venezuela. Y que por ello había que apoyarle con los ojos cerrados. Es más, salvo unos gritos contra Maduro no hay nada tangible: Maduro sigue atornillado al poder y las sanciones nos afectan más a los ciudadanos de a pie que a los poderosos bolivarianos atrincherados en Fuerte Tiuna y con sus arcas bien llenas.

Y razoné, en una predicción que aún no sé si se irá a cumplir, aunque es muy probable que así sea: Trump pierde la reelección. Por twitterlandia “mis amigos” y seguidores, muchos aunque no todos, me tildaron de rojo, socialista, comunista, chavista, doble cara, intelectual de pacotilla y otras especies. Mi insistencia en mis razones les molestaba aún más. Seguí en mis treces para realizar un experimento de la conducta humana y evaluar los niveles de la tolerancia que hay en las redes sociales, y la conclusión es una y muy clara: la ideología, como falsa conciencia, concepto éste de Marx, nos impide dialogar desde posiciones plurales y contrarias entre sí. El dogma militante y agresivo es lo que manda, y también, muchas dosis de estupidez. Umberto Eco llamó esto la “invasión de los necios”. Eso de que por las redes sociales se expande la sociabilidad, cultura y la información es un mito urbano. Las redes sociales se han convertido en una jungla muy peligrosa para la salud pública.

Dónde más dolió a los trumpistas venezolanos es cuando señalé que los modales y prácticas de Trump eran de un populismo de país rico aunque con las mismas características irresponsables de un Chávez o Maduro, abanderados de un populismo pobre y autoritario. Trump y su camorra permanente e impresentable lo hacía parecer a un Chávez anglosajón y blanco: ególatra, inculto, demagogo, mentiroso del tamaño de los confines de la Tierra; amor por los flashes y un excesivo protagonismo; desprecio por las leyes y normas; sendas prácticas intolerantes contra la diversidad y el comportamiento irresponsable a un nivel: la Jefatura del Estado, en que sus decisiones inciden en el bienestar o desgracia de sus dirigidos. Y que lo que más los unía a estos gemelos: Chávez-Trump era su inmenso ego desbordado de frenética y delirante soberbia en el ejercicio de un poder sin contrapesos.

Los integrantes de éste ejército digital, todos opositores declarados al régimen madurista, asumían idénticas tácticas de desprecio y rechazo, de la misma manera que su mentor, a toda forma de pensamiento que no esté alineado al de ellos. Al parecer el rencor y su sucedáneo: el odio, nos define y es la emoción humana más poderosa. Porque estos trumpistas venezolanos se terminaban comportando de la misma o peor forma de lo que supuestamente combaten. La ideología pro-Trump les segó y en el otro bando sólo había rojos e izquierdistas y no gente. Biden, no sólo es el “dormilón” nulo y achacoso sino también el rojo come niños y asumían que un hipotético triunfo de éste llevaría a los Estados Unidos a convertirse en la atrofiada Venezuela de hoy.

En realidad les comprendo aunque no es aceptable éste tipo de comportamiento tan visceral, mal educado y primitivo. Les entiendo en la parte de que han visto en Trump a un nuevo salvador, al Mesías siempre vivo que hemos asumido como el Director de Orquesta en la Historia de Venezuela. A los venezolanos nos ha hecho mucho daño una psicología del redentor; la del hombre fuerte: el Gendarme Necesario; el Caudillo con dotes y poderes especiales en alianza con las Potencias Oscuras a lo Doña Bárbara. El líder carismático y providencial; la muleta militar que te castiga/protege bajo el diseño de un culto a Simón Bolívar que nos ha lanzado a una infancia permanente como ciudadanía menor. Luego de la independencia (1830), los “Padres Fundadores”, nuestros caudillos, en vez de fundar, construir y progresar se dedicaron al pillaje. Y ésta huella del desorden y dilapidación del tiempo prefiriendo la guerra a la paz nos impide confiar en nuestras propias capacidades colectivas como Pueblo. Al fallar los mecanismos tradicionales para socavar la actual guerra chavista que los bolivarianos impone contra su propio Pueblo nos hemos santiguado ante Trump y su verborrea de la amenaza sin sustancia. Y los más agresivos y fanáticos trumpistas son los venezolanos en el exilio que muy comprensiblemente extrañan al país y la impotencia les corroe.

En realidad, ni Trump ni Biden nos van a salvar a los venezolanos. Un poquito de orgullo debemos empezar a sacar del subsuelo de la desesperanza para asumir que sólo nosotros, en un sentido sustancial, saldremos de ésta tragedia. Toda ayuda y acompañamiento desde el exterior será agradecido. ¿Qué lo hemos intentado y aún no se ha podido? Cierto. Aunque igual hay que perseverar. Ahí es donde el buen ejemplo de Simón Bolívar con su voluntad de hierro para conseguir sus metas debe sernos útil.

No me voy a referir a las prácticas de Trump el 03 de noviembre porque aún tenemos a los acontecimientos en desarrollo y la historia es impredecible en sus resultados finales. Sólo quiero acotar que Trump a las 3:00 am del día 04 declaró al mundo que él había ganado pero que le habían hecho fraude. En realidad, Trump, un hombre que vive de las rentas de las crisis y el caos, establece con ésta acción un comportamiento tercermundista que sólo la férrea institucionalidad de los Estados Unidos tendrá que atajar. Aun así, abre con ello las puertas de la violencia y profundiza la incertidumbre del momento haciendo de “su poder presidencial” una Línea Maginot. Es lamentable que hoy la sociedad estadounidense esté al borde de una Guerra Civil y que su Presidente haya preferido la confrontación a los consensos: en esto Trump siguió al dedillo el comportamiento de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Los tres años de prosperidad económica de Trump, si es que los hubo, se esfumaron en el último año de su mandato básicamente por el mal manejo que hizo de la pandemia del Covid-19 y protestas raciales: su objetivo era mantenerse en el poder a toda costa y esto fue su tumba. Ahora Trump intentará de todo para quedarse ya sea por las buenas o por las malas: hasta la posibilidad de un Golpe de Estado no escapa a nuestras previsiones producto de una ambición desesperada del personaje en cuestión. Razón por la cual el “Sistema” le quiere fuera para preservarse y mantener una gobernabilidad mínima optima que no degrade el liderazgo mundial que hoy ostenta.

A diferencia de Venezuela hay en los Estados Unidos instituciones en pie y una Constitución sana y robusta, que como gran pacto de la nación fundada por Washington, les garantiza a pesar de la actual turbulencia, que las aguas vuelvan a la calma. Sinceramente es lo que deseamos.

Director del Centro de Estudios Históricos de la Universidad del Zulia

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Ignacio Avalos Gutiérrez

Las de la semana pasada fueron elecciones muy importantes, tanto para Estados Unidos, como para todo el planeta. Tuvieron un lugar en un ambiente de conflicto, que no es lo propio a lo largo de la historia norteamericana. Para muchos analistas, el triunfo de Joe Biden resultó en gran medida una sorpresa, y Donald Trump no ha terminado de aceptarla, alegando junto a otras irregularidades, que el voto postal, justificado por la pandemia, es posible que esconda las pruebas de un fraude relevante. Como vemos en todos los procesos electorales se cuecen habas.

Un proceso enredado

Además fue, como también ha sido dicho repetidamente, un proceso que transcurrió en medio de muchas complicaciones que se juntaron a lo largo de los últimos años, hasta provocar una crisis de respetables magnitudes originada desde el conflicto político y que tuvo consecuencias importantes en varios ámbito de la vida económica y social norteamericana, poniendo en evidencia que Estados Unidos necesita cambios relevantes en su armazón

Por si fuera poco, y como igualmente se ha señalado, las elecciones tuvieron lugar en un complicado escenario internacional, muy marcado por el America First del Presidente Trump que llevo incluso al debilitamientos de las organizaciones ideadas para procurar la gobernabilidad del planeta.

Como lo ha escrito la periodista española Marta Peirano “… muy probablemente, el fin de la era Trump no significará el fin del trumpismo, que es el nombre que en esta época y en ese país ha adoptado la mezcla históricamente añeja de racismo, misoginia, discurso de odio, xenofobia y anticiencia.” Será preciso seguir, así pues, sus pasos con atención, buscando desentrañar sus causas, cuyo escenario es en gran parte el extremo nivel de polarización política, que pareciera haber llegado para quedarse por un buen tiempo, al igual que como ha ocurrido en otros países.

Paul Krugman lo dice sin pelos en la lengua. Dado el grado de disfunción política de Estados Unidos no es exagerado decir que “… se encuentra al borde de convertirse en un Estado fallido, es decir, un Estado cuyo gobierno ya no es capaz de ejercer un control efectivo.”

El regreso al Acuerdo de París

Habiendo sido elegido, en sus primeras palabras Biden señalo que “… Estados Unidos liderarán con el ejemplo y reunirán al mundo para enfrentar nuestros desafíos comunes que ninguna nación puede enfrentar por sí sola, desde el cambio climático hasta la proliferación nuclear, desde la gran agresión de poder hasta el terrorismo transnacional, desde la guerra cibernética hasta la migración masiva. Las políticas erráticas de Donald Trump y el fracaso al no defender los principios democráticos básicos han entregado nuestra posición en el mundo, han socavado nuestras alianzas democráticas, han debilitado nuestra capacidad de movilizar a otros para enfrentar estos desafíos y han amenazado nuestra seguridad y nuestro futuro.”

Como es sabido hace algunos años se prendieron las alarmas, cuando la ONU, a partir de un sólido basamento científico, señaló que las emisiones del calentamiento global se estaban acelerando y que nos encontrábamos próximos a desórdenes climáticos que comprometerían gravemente la vida en el planeta, dado que la economía actual se deslindaba del ciclo de vida de la naturaleza y chocaba contra el crecimiento sostenible. No obstante, ha pasado el tiempo sin que haya habido una reacción con la profundidad y celeridad requeridas. Los países, en general, pareciera que se han tomado a la ligera el asunto y, por otro lado, las instancias internacionales han dejado en evidencia que, en general, les resulta cuesta arriba garantizar la gobernanza del mundo y, como en este caso, darle la cara a un asunto como el cambio climático

"Es el problema número uno que enfrenta la humanidad. Y es el tema número uno para mí", "El cambio climático es una amenaza existencial para la humanidad", declaró Biden. "Si no se controla, va a hornear este planeta. Esto no es una hipérbole. Es real. Y tenemos una obligación moral", añadió. En consecuencia con lo señalado ha prometido un plan de US$ 2.000 millones que invertirá en energía limpia en transporte, electricidad, y la industria de la construcción que reduzca las emisiones y mejore la infraestructura.

"Nadie va a construir otra planta eléctrica de petróleo o gas. Van a construir una que sea alimentada por energía renovable", tenemos que invertir miles de millones de dólares para asegurarnos de que somos capaces de transmitir a través de nuestras líneas."

Cierto que al momento de escribir estas líneas, el panorama electoral norteamericano esta todo menos claro. Trump insiste en sus reclamos y abre paso a procesos que, además, pueden durar más tiempo, ocasionando serios prejuicios.

Pero, por encima de ello, me parecía relevante subrayar que si finalmente el Presidente es Joe Biden lo que pareciera, de parte suya, una profunda convicción política, relativa al problema del cambio climático, es determinante, no exagero, para el destino de los terrícolas. Significa, lo han escritos expertos conocedores del tema, el quiebre de un modelo de desarrollo que, por decirlo de manera simple, se ha medido por el termómetro que se emplea para medir el PIB y desconoce los límites que impone el planeta.

¿Los terrícolas podremos estar un poco más tranquilos?

Lo anterior significa, nada menos, que asomar un nuevo modelo socio-económico que transforme en su esencia las relaciones de poder, las instituciones sociales, la convivencia colectiva, las reglas éticas, las actitudes hacia el entorno natural, y, en última instancia, nuestra conciencia como humanidad. Que Estados Unidos muestre esa ruta no es un dato menor.

El nombramiento de Biden puede ser, así pues, una buena noticia. No pretendo decir con lo escrito no que haya cientos de problemas graves que enredan y zarandean la vida aquí en la tierra, pero si que su elección puede entenderse, ojalá, como la señal de que la pandemia no ha pasado en vano y nos ha puesto a pensar que la pretensión de volver a la “normalidad” es, dicho cono todo respeto, una estupidez con rasgos “auto suicidas”.

El Nacional, 12 noviembre 2020

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Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

El socialismo mata de hambre a los ancianos, era un título que leíamos cuando hermanos Sandoval Armas: Rafael David de 73 años y Silvia Margarita, de 72 morían de hambre. Y cobraban la pensión que les daba la revolución. Si, Bs. 400 mil, 800 como son dos, casi dos dólares (el salario 78 centavos de dólar y desde el 9 de este noviembre el Nicolás Maduro los puso a ganar 17 dólares al mes). Clara violación a derechos fundamentales que se propone el alto mando militar que se perpetúa en el poder con quien conforma el narco-corrupto-régimen (CNR)

“Mientras exista una FAN nunca (los “maleantes, politiqueros” tal califica a los adversarios) podrán ejercer el poder político en Venezuela", amenaza MinDefensa G/J Vladimir Padrino. Condenan el pueblo a la hambruna y ellos gozan de privilegios.

Resalta información de los Sandoval por ubicarse cerca de Miraflores, sede del régimen con mando usurpado en el vigente período, que es responsable de la desnutrición que padece el 80% de los venezolanos. Igual responsabilidad atribuyó la ONU, al citado ministro en la criminal Lesa Humanidad.

Hay «fundamentos razonables para creer» que Maduro si cometió esos crímenes notificó en La Haya a la delegación chavista conformada por Tarek William Saab Saab, fiscal general y Alfredo Ruiz, defensor del pueblo, la fiscal general de la Corte Penal Internacional (CPI) Fatou Bensouda.

Y numerosos los que han muerto de hambre. Dramática la victimización de la infancia que hasta en la migración han fallecido por esa provocada desnutrición. En esta peste china, la organización humanitaria británica Oxfam publicó una alerta sobre "el virus del hambre" en la que Venezuela figura como uno de los diez principales "puntos críticos".

Para el usurpador Maduro solo “algunas personas pasan hambre” y rechaza ayuda internacional por la “guerra económica” que impulsa EEUU. “Es un dictador simple y llanamente. Está causando increíble sufrimiento al pueblo”, enfatizó Joe Biden en mensaje antes de ser electo.

Jubilados de Pdvsa de Guayana acusan que “a diario mueren unos 3 por hambre”.

ONU advierte que existe en Venezuela alto riesgo de aumentar niveles de hambre aguda.

Programa Mundial de Alimentos ven con preocupación ese riesgo alimentario a la que se enfrentan los inmigrantes venezolanos en países vecinos, como Colombia, Ecuador o Perú.

Desde que asumió el poder Madur0 dejó de pagarle a los pensionados que están radicados en Chile.

Huyendo del hambre y la miseria tribus indígenas buscan salir de nuestro territorio.

Lo que inicialmente se arremetió contra los adversarios del NCR que llamaba escuálido, hoy se generalizó.

"Robar por hambre está bien" era frase de Hugo Chávez; así justificó los sucesos del 27 de febrero de 1989.

Nada les importa la solución de la hambruna, la desnutrición del pueblo. Para el NCR la prioridad es el rescate de la Asamblea Nacional, en la cual fueron vencidos en último proceso electoral con mayoría absoluta.

Montaron una espuria Constituyente para elaborar sus propias leyes e incumplieron requisito de aprobar nueva Carta Magna. Hicieron lo habitual para el NCR instalar gobernaciones y alcaldías paralelas en los estados y municipios donde sufrieron derrotas.

Con abuso del mando se proponen seguir destruyendo lo que queda del país, en el fraudulento 6D. Aseguraron el triunfo electoral con el aumento de diputados: de 167 pasaron a 277, incrementan 110, con la acomodaticia nominación por entidades. Y asquerosos auto denominados opositores le acompañan.

Se ha trazado la militarización del parlamento. En la lista de candidatos figuran oficiales de la criminal Lesa Humanidad y sancionados por países democráticos.

AL MARGEN: Constitución Federal para los Estados de Venezuela se denominó la Carta Magna aprobada en 1811, primera del mundo de habla hispana. Predominio tuvo la influencia de la norteamericana de 1776. En nuestras 26 leyes supremas contemplan el federalismo.

jordanalberto18@yahoo.com.

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Analítica.com

A lo largo de la historia del siglo XX se produjeron numerosas transiciones de regímenes dictatoriales a democráticos. No fueron procesos fáciles ya que había que superar las heridas causadas y mucha rabia acumulada. Sin embargo, prevaleció en la mayoría de los casos el interés de crear un futuro digno sobre la necesidad, por demás justificada, de cobrar lo vivido.

Analicemos algunos casos. Después de la derrota militar del nazismo, es verdad que un par de decenas pagaron con su vida las atrocidades cometidas por Hitler y su banda de delincuentes, pero muchos exmiembros del Partido Nacional Socialista encontraron trabajo tanto en la República Federal Alemana como en la República Democrática, y en el caso de los llamados juristas del horror, un 80% permaneció en el sistema judicial. No podemos olvidar a los científicos autores de los cohetes que destruyeron parte de Inglaterra, los cuales terminaron trabajando en la NASA. Y hoy en día Alemania es la principal potencia económica de Europa.

El caso de las dictaduras del cono sur es parecido. Fueron dictaduras que asesinaron a miles de opositores y para poder reconstruir las democracias y la convivencia social, solo una ínfima porción de los que apoyaron a esos regímenes militares tuvo castigo.

El caso de Sudáfrica es tal vez el más emblemático porque la lucha por acabar con el Apartheid fue muy cruenta y hubo muertes de ambos lados. Incluso Mándela estuvo preso 27 años y cuando finalmente logró alcanzar la presidencia de su país, nombró como vicepresidente a su “carcelero”, De Clerck

Lo mismo sucedió en las transiciones en los países de la excortina de hierro, donde se produjeron acomodos entre los antiguos dueños del poder, es decir, los comunistas, y los dirigentes demócratas.

En nuestro caso es evidente que los que han cometido delitos de lesa humanidad tendrán que enfrentar la justicia, pero sin una derrota absoluta del régimen de carácter militar, la transición va a tener que lograr una base amplia de soporte político, que permita ir a un gobierno de transición para convocar a elecciones libres.

Por eso, cuando se escuchan voces aisladas que rechazan todo tipo de entendimiento con el chavismo, uno se pregunta cómo y con qué fuerzas podrán imponer una solución que los excluya de manera total y definitiva de la vida política en Venezuela.

Ese planteamiento es irreal y fantasioso y no sólo contribuye muy poco al logro de una transición, sino también los cohesiona, los fortalece y les da argumentos para decir que esta oposición no es democrática.

Nos guste o no, ese sector político representa un porcentaje quizás ya no tan grande como en otra época, pero que supera el 15% de la población, y eso no puede ser borrado en una verdadera democracia.

La lucha no puede ser odio contra odio, tiene que ser justicia contra retaliación y, en definitiva, civilización contra barbarie.

11 de noviembre 2020

Analítica

https://www.analitica.com/el-editorial/las-transiciones-son-complejas/

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