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Opinión

Jesús Seguías

Micro Análisis

1. En los Estados Unidos no existe un organismo electoral nacional sino 50 organismos electorales estatales diferentes, muchos de los cuales tienen reglamentos también diferentes. Y así ha funcionado siempre desde hace más de 200 años.

2. En algunos estados se permite votar inclusive después del día de las elecciones. Pennsylvania es uno de ellos. Y este ha sido un procedimiento avalado por los diferentes tribunales estatales. Es decir, es totalmente legal.

3. El voto ausente (absentee voting) por correo existe en los Estados Unidos desde la Guerra Civil, hace más de 150 años. Originalmente era permitido para casos especiales y justificables ante organismos electorales: militares, diplomáticos, personal médico, personas enfermas o con limitaciones físicas o de transporte.

4. A raíz de la pandemia del Corona Virus (recordamos que Estados Unidos es el país más afectado del planeta) se incrementó notablemente el voto ausente. El 76% de los estadounidenses fue habilitado por los organismos electorales para votar antes de las elecciones. Es decir, algo totalmente justificable y absolutamente legal.

5. A partir de agosto pasado, 7 estados, entre ellos Texas, Nueva York y Carolina del Sur, exigen una excusa justificada para votar en ausencia. En cambio, 34 estados, incluidos Pennsylvania, Florida y Ohio, permiten el voto en ausencia a todos los residentes aun cuando no especifiquen motivos (por cierto, nadie ha pedido aún revisar los votos en Florida, donde ganó Trump).

6. En Washington D.C. y en otros 9 estados, incluidos Utah, California y Nevada, envían las boletas directamente a los votantes, aun cuando no lo soliciten. Desde el año 2000, todos los votos en Oregón son por correo.

7. Hasta ahora, el voto por correo ha sido un método totalmente confiable en todos los procesos en la historia de los Estados Unidos, y donde las inconsistencias han sido inferiores al 1% de los votos. Trump tiene años votando por correo.

8. En estas elecciones de 2020 se produjo una curiosa diferenciación entre republicanos y demócratas en las calles del país: millones de republicanos desdeñaban el uso de las mascarillas, convirtiéndose en formidables retadores del virus (el jefe-candidato daba el ejemplo). En cambio, millones de demócratas eran partidarios de usar la mascarilla y preservar la bioseguridad.

9. Trump estimuló a una masiva presencia de los suyos en las filas de electores el día de las elecciones (retando una vez más a la pandemia), mientras que Biden gastó una fortuna en campañas por televisión y las redes sociales para pedir a los suyos que votaran en forma anticipada para evitar aglomeraciones en plena pandemia.

10. Así, ambos candidatos definieron y desplegaron sus estrategias para votar. Los republicanos apostaban por el voto el mismo día de las elecciones, y los demócratas apostaban por el voto anticipado.

11. Trump lo tenía muy claro. Por eso calificó de “fraudulentos” los votos por correo mucho antes de las elecciones. Quería neutralizar la estrategia de Biden. Sabía que si los electores acudían a votar masivamente por correo, eso pondría en peligro su victoria. Y tenía razón.

12. Este año, la votación anticipada y por correo fue de carácter histórico. 100 millones de estadounidenses (casi el 70% de los electores que votaron en este proceso) prefirieron este método. Obvio, en su mayoría eran electores de Biden. Sin duda, los demócratas triunfaron con esa estrategia.

13. Por eso Trump se apresuró a descalificar el voto por correo varias semanas antes de las elecciones. Esta denuncia formaba parte más de una estrategia electoral que de una reacción ética y política ante presuntos ilícitos electorales. En conclusión, la denuncia de “fraude” era parte del guion de su campaña. Un guion muy peligroso.

14. Pero Trump tiene razón en algo: votar después de las 7 de la noche el día de las elecciones, o en días posteriores, no es buen indicio de transparencia. Sin duda ese reglamento merece ser revisado por las cortes respectivas.

15. En este momento, los votos posteriores al 3-N es quizás la denuncia de mayor peso por parte del equipo de Trump. Pero la cantidad de personas que votaron después del 3 de noviembre es muy pequeño.

16. Por ejemplo, en Pennsylvania, uno de los estados bajo reclamo, sólo se recibieron menos de 5 mil boletas después del día de las elecciones, y éstos votos ya fueron separados por las autoridades. Biden lleva una ventaja en Pennsylvania superior a los 43 mil votos.

17. En los escrutinios del día de las elecciones se cuentan primero los votos emitidos ese día, y luego los votos emitidos por correo o de manera anticipada. Es el procedimiento. Es la razón por la cual Trump llevaba la ventaja inicial que todos conocemos, hasta que comenzaron a contar los votos anticipados, donde Biden ganaba ampliamente en algunos estados clave como Pennsylvania.

18. Trump tiene todo el derecho constitucional a hacer los reclamos que considere pertinente. Inclusive, puede propiciar importantes cambios en el sistema electoral apelando a los mecanismos regulares que garantiza el sistema democrático. Lo que tiene prohibido es dinamitar al sistema electoral por el sólo hecho de estar en desventaja.

19. Por ahora, muchos países (incluidos grandes aliados suyos) ya reconocieron a Biden cómo presidente de los Estados Unidos. Asimismo. Donald Trump no ha logrado apoyos importantes en el Partido Republicano que avalen sus denuncias de fraude.

20. Por cierto, en Venezuela Biden logró el milagro de poner de acuerdo a Maduro a Guaidó: ambos coincidieron en reconocer a Biden como el nuevo interlocutor en la Casa Blanca. Buen indicio.

09 / Noviembre / 2020

@JesusSeguias

https://twitter.com/ElNacionalWeb/status/1325778295300960268?s=20

 4 min


José Machillanda

Evidentemente que guardando la distancia entre los dos Estados, Venezuela y los Estados Unidos, la receta mostrada por los EEUU en su hecho electoral el día martes 3 de noviembre de 2020 muestra la necesidad cierta de un Nuevo Liderazgo Político en cualquier democracia del mundo, para que sea capaz de construir conmociones en la ciudadanía… eso se llama democracia. Es una necesidad, es conveniente, pero además necesaria la presencia de un Nuevo Liderazgo mostrado en los EEUU y requerido en Venezuela.

El Nuevo Liderazgo Político es urgente e impostergable en el sistema político venezolano después de 20 años de tiranía y engaños. La lección de EEUU es simple: se ha visibilizado a la ciudadanía que demanda una democracia, por cuanto se hartó de un régimen que práctica la antipolítica y el Nuevo Liderazgo Político, es decir, prohombres ciudadanos se ocuparán de ser empleados por la política para poder construir la democracia.

Nuevo liderazgo que surge en los Estados Unidos para los próximos doce años, no se equivoquen, surge y crece una ciudadanía política responsable con instituciones política ciertas y, sobretodo, comprometida con hombres y mujeres que reclaman democracia. Democracia entendida como aquella ecuación donde lo central- fundamental y necesario es que quienes lleguen al poder cumplan con la Constitución, respeten las leyes y demuestren ética iutens y ética docens para hacer el gobierno y dignificar al ciudadano. Ciudadano que con su voto demuestra la importancia de la política y lo desgraciado de la antipolítica.

Venezuela como nación-Estado no ha podido hacer valer la ecuación democrática. Hoy se lo exige el venezolano común y se lo impone la Constitución, lo requiere la nación destrozada. Nación destrozada por cuanto esta infectada por un militarismo cobarde, inmoral y corrupto anclado en un supuesto socialismo marxista que lo caracteriza, la corrupción, la inmoralidad, el grupalismo y el abuso de las fuerzas y las propagandas. La sociedad venezolana, es decir, el 91% de los demócratas no soporta más esta desquiciada vergüenza que muestra a un nuevoriquismo de ratero, a un militarismo opcional y bandera de los desajustes de una cúpula militarista cubana, que ha venido empeñando las riquezas del subsuelo de Venezuela de manera incontrolada e inmoral.

La sociedad venezolana tiene perfectamente claro las mafias y grupos que gobiernan la República, que subyugan al venezolano, que violentan la Constitución y que intentan acobardar a la masa social que requiere un Nuevo Liderazgo Político. Un Nuevo Liderazgo Político que no se asalten más las arcas para controlar los cuatros costados de la República, para la sociedad que hoy esta penetrada por el farquismo y elenismo. Farquismo y elenismo que han creado en el territorio venezolano una nueva triple frontera, centro de perversión, negociado y desgracia para la sociedad venezolana

Nuevo Liderazgo Político que motorizará un movimiento político de renacimiento nacional para que el 91% de demócratas que vivimos en miseria exponencial y urgencia sea capaz de desarrollar sobre los hombros de los prohombres a una nueva sociedad democrática en la cual se visibilizará al ciudadano desde el barrio, la urbanización, la cancha de bolas, para hacer posible nuevas coincidencias cívicas en una post democracia entendida como Contrademocracia.

Una nueva democracia con una Nueva Fuerza Política para una transición política necesaria que, con líderes reales, hombres y mujeres conocedores del saber político se practique la política cierta, que no se atemoriza en conformar la Contrademocracia, es decir, una democracia real en donde el pueblo es juez, en donde el pueblo ejerce vigilancia, denuncia y califica para que crezca la reputación de esa institución invisible donde se venera el Espíritu de la las leyes. La democracia del nuevo liderazgo de Venezuela tendrá ciudadanos con facultad de actuar y facultad de impedir.

Nuevo Liderazgo Político que abrazará la política, que estudiará la política para que surja la República. A partir de allí no habrá más militarismo, no habrá más protección al cubanismo y mucho menos socialismo trasnochado y retrógrado, que sólo sabe de corrupción, bandolerismo y violencia política. Nuevo Liderazgo Político que le preocupará visibilizar al ciudadano y a la ciudadanía, contener la violencia, erradicar al militarismo político y sobre todo crear fortalecimiento y unidad en los demócratas. El Nuevo Liderazgo Político desplazará la barbarie y restituirá la real política democrática.

El Nuevo Liderazgo Político trabajará para recuperar los 20 años de vergüenza, además de la inmoralidad que son la herencia del golpismo, la traición y la incapacidad de un grupo de venezolanos que no conocen la postmodernidad. El Nuevo Liderazgo Político será un representante de la política con reputación, con facultad para actuar, con capacidad para ejercer acciones de obstrucción que tenga el apoyo d ella mayoría sociales, de modo que se comprenda desde ya que el nuevo liderazgo estará al lado de una oposición, reto para impedir cualquier reacción y/o apoyo a los 20 años de dolor y vergüenza que han colocado a Venezuela como un país y una sociedad destrozada.

Es auténtico,

Director CSB CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 8 de noviembre de 2020

 4 min


Efecto Cocuyo

¿Y por qué no dolarizan de una vez Venezuela?”. Son muchos los ciudadanos que, en las calles, se repiten la pregunta con frecuencia. Claman por la divisa estadounidense como solución inmediata para la maltrecha economía pero esa receta está, según los expertos, lejos de ser una varita mágica y viene cargada de inconvenientes.

El ejemplo de Ecuador, que adoptó el dólar y renunció al sucre en el 2000, se repite como modelo para una Venezuela asolada por la hiperinflación, la devaluación del bolívar soberano y en el que las cuentas públicas son un auténtico misterio dentro del caos institucional, pues no se hacen bajo la premisa de luz y taquígrafos.

Por supuesto, y siempre jugando a la política-ficción, si un Gobierno venezolano quisiera adoptar esa medida tendría que sortear, en primer lugar, las férreas sanciones impuestas por EEUU que impiden pensar que ningún político del país pueda tomar hoy una medida así.

No hay varita mágica

Sin embargo, el economista Ronald Balza, profesor en la Universidad Central de Venezuela (UCV), advierte: “Se le está atribuyendo al dólar la propiedad de corregir problemas institucionales que son los que causan esta inestabilidad cambiaria y monetaria que vivimos”.

“Poner la discusión en que dolarizar nos ayudaría a resolver los problemas es dejar todos los problemas vivos, es atribuir al dólar un poder mágico que no tiene, mientras el Gobierno sigue haciendo lo que quiere con los recursos públicos”, sostiene.

Balza considera que, primero, deben abordarse los problemas estructurales de la economía y la institucionalidad venezolana. Si no se hace así, el riesgo al dolarizar es apenas taparlos, pero no solventarlos.

En su opinión, es como tener “una pared que está filtrando agua”, entonces se toma la decisión de pintar y cubrir ese problema.

“Dolarizar es como pintar la pared, no es resolver el problema que es, probablemente, una tubería que está botando agua”, sostiene.

Destrucción del sistema de precios

El director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, coincide en buena medida y centra el problema en el contexto institucional, “la destrucción del sistema de precios, del sistema productivo y la ausencia de competencia” que termina provocando que los costos, incluso si están denominados en dólares, suban.

Esta es una de las realidades que vive hoy Venezuela, una dolarización de facto -transaccional, matiza Oliveros- por la que casi todos los precios se muestran hoy en la divisa estadounidense, incluso en las zonas más populares, aunque la inmensa mayoría de las facturas se emitan en bolívares por mandato legal.

“No porque se asuma el dólar, si no cambias el contexto institucional en el que opera la economía, necesariamente va a desaparecer el problema y vas a empezar a tener una recuperación importante del poder adquisitivo”, asegura.

Por eso, explica que las monedas “funcionan atadas a una institucionalidad” y no tienen poder por sí mismas.

“El dólar funciona en países donde tiene una institucionalidad sólida. Si te vas con dólares a Kabul o un enclave del Estado Islámico, probablemente la situación del poder de compra del dólar sea muy diferente a usarlo en Nueva York, Lima o la misma Caracas”, explica.

¿Una camisa de fuerza?

Oliveros también explica que uno de los efectos de adoptar el dólar es que somete la gestión púbica “a una situación de muchísimo control porque parte de los gastos del Estado que asume el dólar se ciñen al circulante” en esa moneda.

Al perder el Estado la capacidad de emitir moneda, “se tiene que ajustar en función de ese flujo de dólares que esté entrando en la economía”.

Todo ello se traduce en “una disciplina impuesta”, una especie de “camisa de fuerza”, ya que “el margen de maniobra se reduce” al no poder emitir moneda.

Sin embargo, advierte de que “es una camisa de fuerza rígida” y puede, por tanto, “quitar competitividad en un sector como el venezolano donde hay grandes desequilibrios en términos de competitividad”.

“Algunos sectores no serían competitivos asumiendo el dólar y estas industrias podrían ser arrasadas mucho más de lo que son ahora”, explica.

Por otra parte, subraya entre las desventajas que “ata las expectativas inflacionarias a las expectativas del país” cuya moneda asumes, en este caso EE.UU.

A merced de los vaivenes

Además, al no tener moneda propia, Venezuela quedaría “a merced de los vaivenes de la dinámica internacional y más en una economía petrolera como la venezolana”, además de terminar “atada a las prioridades de política que asuma EEUU”, que diseña su gestión monetaria para sí y no necesariamente se adapta a las necesidades venezolanas.

Es decir, al no poder tomar medidas propias no podría amortiguar los impactos de los ciclos económicos globales.

En gran parte, coincide Balza, quien asevera que quienes defienden la dolarización como una camisa de fuerza olvidan que emitir bolívares no es “la única manera que tiene el Gobierno para financiar sus gastos.

“Los Gobiernos pueden financiar sus gastos en cualquier moneda”, asegura, razón por la que considera fundamental que cese la opacidad en el gasto público para que este se pueda fiscalizar, más allá de la moneda en que se ejecute ese gasto.

“Si a un Gobierno le dices: vamos a dolarizar para poner una camisa de fuerza, lo que estás diciendo es ‘no nos fijemos en el presupuesto, en las recomposiciones que hagan, a qué dedican el gasto, qué comprometen del territorio nacional para uso de otros países'”, sostiene.

“Si el Gobierno es opaco en el manejo del gasto, no importa la moneda en la que lo haga”, explica.

No hay garantía para los salarios

Balza destaca que la dolarización no es tampoco una garantía para el salario de los trabajadores.

“En un país que se empobrece, no importa la moneda en que lo paguen. En EE.UU., hay gente pobre. Dolarizar no protege al trabajador si no tiene algo que vender la empresa en la que está y, lamentablemente, en Venezuela parte de la discusión política se ha desviado. Poner la dolarización como la solución o la panacea es pedir algo que tiene tanto sentido como pedir un presupuesto”, dice.

Sin embargo, critica que haya quienes la reclaman como medida mágica porque es “más atractivo” que “pedir la rendición de cuentas” al Gobierno de sus gastos.

Eso sí y, de nuevo en el terreno de la ficción, Balza detalla que, en caso de solventar los problemas estructurales y adoptar el dólar, Venezuela también se enfrentaría a otro problema: el de las exportaciones.

“Si China devalúa su moneda con respecto al dólar, sus productos se abaratan”, añade.

De ese modo, a una Venezuela hipotéticamente dolarizada “le resulta más difícil venderles a los europeos, por ejemplo, porque pueden comprar a los chinos más barato”.

“Imagina un país como Venezuela, que en este momento lo que podía exportar era petróleo y ya ni siquiera, que tiene una industria muy golpeada por estos años de retraso tecnológico, esté atada al dólar y los chinos devalúen (el yuan). Entonces los venezolanos no pueden exportar ni siquiera a Colombia”, concluye.

El país caribeño quedaría sin poder devaluar su moneda, inmerso en “otro tipo de problemas de crecimiento”.

Es decir, se tapa una filtración en una pared con una mano de pintura pero sigue brotando agua.

5 de noviembre 2020

Efecto Cocuyo

https://efectococuyo.com/economia/es-la-dolarizacion-la-respuesta-a-la-c...

 5 min


Carla Nieto Martínez

“De esta vamos a acabar todos fatal de la cabeza”. Quién no soltado una expresión semejante durante las últimas semanas... Y con bastante tino; el 65% de los españoles tuvo síntomas de ansiedad o depresión durante el confinamiento, según una investigación que expertos del mismo país publicaron en la revista Journal of Affective Disorders. La mayoría fueron leves, pero no irrelevantes. Si hay una cosa que la fatiga pandémica está dejando claro es que necesitamos equiparnos con un botiquín de primeros auxilios psicológicos: técnicas, estrategias y destrezas básicas que nos que sirvan de venda, tirita y Betadine para la mente.

Probablemente no nos damos cuenta de esta circunstancia porque no sabemos discernir cuándo deberíamos correr a abrir este peculiar kit para aliviar emergencias leves. Y eso que no es tan difícil. No son tan evidentes como los cortes, los golpes y las quemaduras de los pequeños accidentes domésticos, pero hay señales que delatan que la mente está cerca de un sufrir un “requiebro”. Según la psicóloga Sara Navarrete, directora del Centro de Psicología Clínica y de Salud, de Valencia, hay tres que no hay que pasar por alto: tener una mayor dificultad para tomar decisiones, verse conquistado por la apatía y la negatividad; y sentir ansiedad, “que es la que indica de forma más evidente que algo no está funcionando bien”. Algunos de los remedios probablemente ya te suenan.

Por ejemplo, es de dominio público que para aliviar la sensación puntual de angustia, tristeza e incertidumbre no hay nada mejor que el ancestral remedio de la risa. Y parece que una risotada ayuda aunque sea impostada. “Puede resultar algo forzado cuando no tenemos motivos o ganas, pero el gesto [de reír] activa los músculos faciales, lo que a su vez favorece la segregación de hormonas y neurotransmisores que mejoran considerablemente el ánimo”, explica Laura Palomares, directora de Avance Psicólogos. A la primera señal de bajón anímico, las actividades que fomenten la risa (desde ver comedias hasta buscar juegos que puedan hacerse en grupo) pueden ayudar. Para situaciones en las que reírse sería casi una ofensa a la gravedad del asunto, hay alternativas que tienen efectos similares en la química cerebral, como el ejercicio: “Basta con hacer una tabla cortita —de 10 a 15 minutos— que no dé pereza repetir cada día”.

El deporte ofrece un beneficio extra cuando se hace en la naturaleza, teniendo en cuenta que pasear por un parque, darse un “baño de bosque” (una tradición japonesa conocida como shinrin-yoku) y practicar la jardinería tienen contrastados beneficios para la salud mental. Y llevar la “calma verde” al hogar es posible. “Conectar con la naturaleza ayuda a equilibrar la mente y alivia la angustia, ya que refuerza los sistemas encargados de activar los circuitos de la calma. Siempre hay que primar el contacto directo con la naturaleza, pero la ‘simulación casera’ es un buen método para bajar los niveles de angustia. Al crear un espacio verde doméstico, ayudamos a que nuestros circuitos se relajen”, comenta Navarrete.

Incluso quien vive en un bajo interior puede beneficiarse hasta cierto punto del efecto calmante de la naturaleza. Según algunas investigaciones, “sucedáneos” como las fotos de bosques y aplicaciones que reproduzcan sonidos de pájaros, ríos, olas... proporcionan beneficios similares a la versión “real”. La exposición a la luz solar también es importante, ya que, además de otros beneficios, tiene cierto efecto antidepresivo. O sea, que salir a pasear o abrir bien las persianas es una cuestión de salud.

La risa, el ejercicio y la naturaleza son ingredientes básicos en el botiquín psicológico, de esos que están respaldados por una importante base de investigaciones científicas. Otros no tienen evidencia pero son, cuanto menos, llamativos. Es el caso de un consejo de una organización denominada Instituto Americano del Estrés, según el cual hacer gárgaras con agua puede ayudar a calmar a una persona rápidamente. La explicación está en que el gesto activa el nervio vago, lo que a su vez facilita la relajación del sistema nervioso parasimpático, responsable de inducir fisiológicamente un estado de calma.

Según Lorenzo Armenteros, portavoz covid de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, aunque esta recomendación no tiene evidencia científica sí puede relacionarse con la circunstancia de que, al hacer gárgaras, cerramos la glotis y retenemos la respiración. “De hecho, estas dos acciones forman parte de una maniobra usada en el tratamiento de las taquicardias (maniobra de Valsava) que posiblemente pueda estimular moderadamente el nervio vago y tener efectos beneficiosos, al reducir la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria”.

Entre las técnicas que sí han demostrado cierta eficacia (aparte de las del mindfulness y otras más clásicas como escribir los sentimientos, miedos y emociones, preferiblemente a mano) hay varias relacionadas con la respiración. Para los momentos de mayor tensión, Alba Valle propone “poner los dos pies en el suelo, con la espalda recta, los hombros hacia atrás ligeramente, y la cabeza alineada con el cuello y el tronco. En esta postura, hacer una inhalación normal y, al exhalar, pronunciar ‘shhh’, soltando suavemente el aire mientras contamos pausadamente 1,2,3. Podemos hacer este ejercicio varias veces seguidas y en distintos momentos del día o cada vez que nos estemos agobiando”. Quien las disfrute, puede acompañar estos ratos con infusiones, aunque estos productos no son caramelos.

Para aliviar las alteraciones emocionales leves o moderadas hay alternativas a los fármacos que no tienen sus efectos secundarios. Lorenzo Armenteros, de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, cita la valeriana, que relaja y favorece el sueño; la amapola de California, con propiedades hipnóticas, relajantes y un leve efecto ansiolítico; la pasiflora, que relaja y reduce la ansiedad; y la tila, un relajante muscular. Para controlar la ansiedad y los pensamientos negativos, también aconseja técnicas como Pilates, yoga y tai-chi.

La idea de disponer de este botiquín mental ni es absurda ni podía ser más oportuna. Si desarrollar habilidades y aprender técnicas de primeros auxilios psicológicos es actualmente importante, todo apunta que va a serlo aún más en el futuro. Cada vez más voces alertan de que tras la de la covid-19 habrá que hacer frente a otra pandemia, la de la salud mental. Algunos efectos están notándose ya, y precisan un botiquín metafórico algo distinto. Sin llegar a los niveles del síndrome de la cabaña, que se caracteriza por una negativa continua a salir a la calle, muchas personas confiesan que se les han quitado las ganas de participar en encuentros colectivos, y que interactuar con los demás ya no les motiva como antes. En estos casos, Laura Palomares aconseja exponerse a salir de forma progresiva, volver a retomar rutinas fuera de casa y propiciar el contacto con la gente para equilibrar la balanza interior-exterior.

Los casos de hipocondría, ese miedo extremo a contagiarse o contagiar la enfermedad, también son más comunes ahora que el otoño pasado. “Una señal típica es que, a pesar de haberse hecho la prueba y tener la confirmación que todo está bien, no es suficiente para sentirse tranquilo. También puede ser indicativo el sobrepasar las recomendaciones médicas de forma compulsiva, por ejemplo, lavándose excesivamente las manos”, explica Alba Valle. Las obsesiones están a la orden del día. Para esta experta, la solución pasa por intentar aprender a convivir con la incertidumbre, normalizándola en la medida de lo posible y no actuar por miedo. “Por ejemplo, ante el deseo de buscar información en internet sobre la enfermedad puede ser útil evitar ponerse frente al ordenador, ir a otro lugar de la casa y hacer unas respiraciones”.

La dificultad de concentrarse es uno de los efectos colaterales de la crisis del coronavirus más generalizados, y está directamente relacionada con el exceso de información, la incertidumbre y la nueva realidad que ha traído la pandemia. Se trata de un desajuste de fácil solución: según la psicóloga, basta con dedicar cinco minutos cada mañana a diseñar el día, poniendo el foco en las cosas que tenemos que hacer y definiendo qué es lo más importante de la jornada. “Hay que evitar ir haciendo las cosas según van surgiendo o nos va apeteciendo, porque eso genera dispersión y, derivada de esto, una sensación de frustración que, mantenida un día tras otro, puede terminar afectando al bienestar emocional”. Hace falta un plan; el botiquín es solo para leves emergencias.

4 de noviembre 2020

El País

https://elpais.com/buenavida/psicologia/2020-11-06/la-fatiga-pandemica-n...

 6 min


Américo Martín

Escribo semanalmente en dos medios emergentes, TalCual quien lleva nítidamente en la piel la marca de Teodoro, su lamentablemente fallecido fundador –ahora dirigido en forma proba y digna por Xabier Coscojuela– y casi simultáneamente en la Agencia de Noticias Punto de Corte, dirigida por Nicmer Evans, político y periodista de admirable tenacidad. También envío columnas a dos importantes medios internacionales, Firmas, coordinado por Carlos Alberto Montaner y Letras Libres, del notable historiador mexicano Enrique Kraus.

De modo que el oficio me impone elaborar doce artículos mensuales procurando no repetirme ni descuidar la calidad. Es una pesada carga intelectual a la que debo añadir una intensa correspondencia por las redes y las exigencias afectivas de mi vasta y “Sagrada Familia”, para valerme del nombre de una de las grandes obras de Antonio Gaudí.

El punto es que –no obstante mi progresivo alejamiento de la noble ciencia y arte de la Política– la vida me obliga a seguir trabajando en Mis Memorias y llevar adelante mi auto prometida revisión crítica de la Literatura Hispanoamericana, actualización muy importante que de ociosa no tiene nada.

¡Claro que tal vez no pueda cumplir en su totalidad semejantes deberes, pero cada promesa que he de sacrificar será como amputarme un dedo!

En lo que llevo escrito he aludido a ese importante caudal de palabras vertidas en medios gráficos e importantes con el fin de hacer notar que en ninguna de ellas encontrarán ustedes alusión alguna a la furiosa –y más bien peligrosa– confrontación presidencial entre Donald Trump y Joe Biden que ha venido arrastrando a sectores de la política venezolana y continental, plagándola de obsesiones absurdas cada vez más alejadas de la realidad y más cercanas a la locura. Y en esa posición seguiré, salvo la mención que hago líneas infra y que, sin pensarlo, se han convertido en la nuez de esta columna.

Consideración que hago de seguidas, la que por cierto me condujo a cambiarle el título a la presente columna. La danza de cifras y mapas saltando unos sobre otros me había conducido, sin pruebas, a la sensación, que no a la convicción, de que para el presidente norteamericano, Biden podría estar acercándose al triunfo, por lo visto parece inaceptable para el duro temperamento de Trump.

Pura conjetura de mi parte, pero en mis recuerdos se agitaba lo ocurrido en las elecciones venezolanas de 1968. Se batían severamente Rafael Caldera por Copei y Gonzalo Barrios por AD. El partido de Rómulo y Barrios acababa de sufrir la división más profunda de su historia. Luis Beltrán Prieto se declaró víctima de un fraude interno, que –en su opinión– le arrebató la candidatura del partido blanco y se la entregó a Gonzalo. La división de AD fue incontenible, factor que multiplicó las posibilidades de victoria de Caldera.

Aun así, la campaña fue intensa y el resultado extremadamente cerrado. Los adecos, con su estupendo liderazgo en todo el país, pelearon en dos frentes de guerra: en la esquina izquierda el Movimiento Electoral del Pueblo, con su abanderado de lujo y el notable aporte de Paz Galarraga, caudillo en Zulia, la más grande de las circunscripciones electorales de Venezuela; y en la esquina derecha Copei, cuyo candidato, el batallador e ilustre Rafael Caldera, figuraba en la cima de sus posibilidades electorales. Fue una batalla de colosos. Pese a las duras heridas soportadas, el partido de Betancourt peleó como los buenos, mientras que los copeyanos lo dieron todo para no desaprovechar aquella oportunidad única.

A diferencia de la forma de responder en 2020 de los abanderados de la más poderosa de las naciones del planeta, el del partido de una nación pequeña en proceso de levantarse del subdesarrollo, había resuelto en 1968 una crisis institucional muy parecida a la que se acaba de presentar en EEUU, con la más oportuna, civilizada y pedagógica declaración que al menos yo pueda recordar: ‘Al gobierno (el suyo, por cierto) más le vale una derrota cuestionada que una victoria discutida’.

La admisión de Barrios, favorable a Caldera, aunque él compartiera que AD había ganado, sacó al partido blanco del mando pero con la moral por el cielo, que le permitió su merecido “We will come back” con Carlos Andrés Pérez al frente. En algo debió influir la estupenda declaración de Barrios para hacer posible el impresionante regreso de su partido al poder, bajo la dirección de Carlos Andrés Pérez, auténtico McArthur venezolano de aquella sorprendente recuperación de un movimiento tres veces dividido y expulsado del mando en una derrota cuestionable que resultó más moralizadora y estimulante que una victoria discutida.

Twitter:@AmericoMartin

 3 min


Carlos Raúl Hernández

Según García Bacca, todos sabemos lo-que-es el vino, lo distinguimos del agua, tenemos noción, aunque no sepamos qué-es el vino, su composición química, peso molecular (150), definición científica (ácido dihidroxibutanodioico), ni podamos escribir su fórmula (C4H606) sin Wikipedia. Hablamos con nociones, pero la teoría está obligada a conceptos, que chocan con lo que la gente piensa.

Es muy difícil que un taxista quiera enseñar al médico como se hace cirugía del cerebro, pero Churchill cuenta que uno le explicó qué hacer para ganar la guerra. Todos asumen que saben de política y odian a quien difiere de sus criterios. Entendemos la noción pueblo, pero usada por Hitler y Perón designaban entes muy distintos, aunque ambos la usaban para excluir. Igual Chávez lo distinguía de “los escuálidos”, la oligarquía.

Para Agustín, el pueblo eran “los más”, “los simples”, un indeterminado, y según Rousseau, “la voluntad general”, un criterio cualitativo abstracto, distinto de la mayoría. El marxismo tomó esa idea y los intereses de la sociedad los representa el proletariado, un grupo cualitativamente superior más allá de su número. En Grecia antigua las mujeres, los esclavos y los pobres no eran parte del pueblo.

Los censitaristas y capacitaristas, dicen que solo los propietarios o ilustrados deben elegir y son el pueblo. Pese a tal enredijo mayéutico, “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” es el referente del gobierno democrático, una categoría ético-filosófica que basa su legitimidad (obligación de acatar) e indica que su origen es consensual y no de facto.

Trick o treath
Es falso que “el pueblo” gobierne o que pueda gobernar la nación. Lo hacen los cuerpos representativos del Estado y las comunidades pueden ejercerlo localmente. Los demagogos falsean la realidad cuando pretenden que cinco o diez mil personas en asamblea o turba, son “el pueblo”. Medio millón en la Av. Bolívar de Caracas o en la Alameda de Santiago pueden decretar la pena de muerte y eso no tiene valor si la ley no la establece. La soberanía se materializa en la constitución.

Esos quinientos mil ni nadie están por encima de ella. En el siglo XVIII los filósofos dieron al pueblo la condición de soberano, la nación de los franceses, constituyente de todo, madre del destino político. Pero como no hay por donde agarrar un ente tan inmenso y abstracto y lo que se materializa en el mundo son partes del pueblo, la teoría democrática lo transforma en la ciudadanía, personas con derechos y deberes, cuyo rostro político es el electorado.

No es la omnipotente soberanía, el huracán de la Historia, ni la materialización del espíritu absoluto hegeliano, ni el crimen que ahogaba a Robespierre con la sangre de Dantón. No. El electorado es un cuerpo político sometido a las leyes, gente que se inscribe en un registro, debe hacer cola para votar, ser mayor de edad, presentar su cédula de identidad, portarse ordenadamente en el proceso y no alterar la tranquilidad del recinto. Si no está en lista, no vota.

Reciente fraude revolucionario es un parapeto llamado “constituyente originaria”, para liquidar las bases del Estado Derecho y rehacerlas a volonté, como lo estableció aquí la Dra. Supraconstitucionalidad. Trick o treath, los 160 sujetos se convierten en el inaprehensible pueblo para cambiar el poder, la vida, la propiedad, el pensamiento, la educación, las relaciones familiares.

El suplente de Dios
Esos 160 señores declararon una vez en Venezuela, en un delirio robespiereano, que “por encima de ellos solo el pueblo y Dios”, dos personas que no asisten a sus curules, pero que ellos suplirían diligentemente. Chile es, sin discusión racional, el país que logró victorias más brillantes contra la pobreza en Latinoamérica, que lo emparentan con los desarrollados, mientras los socialismos fueron un degredo. Y decidieron desacreditar a Chile.

El año pasado hubo motines de niños malcriados, pirómanos destructores, insatisfechos sexuales, con reclamos surrealistas y excentricidades, consabidas consignas “anticapitalistas”, contra el “neoliberalismo”, y los ideólogos vieron entre las llamas, no turbas ni grupúsculos, sino el rostro del pueblo. Convocan una “constituyente”, engendro incapaz de resolver ningún problema, pero sí de crearlos todos. Como un pique urbano en Rápido y furioso: inútil y temerario.

Operación de alto riesgo si el vandalismo del año pasado decide en la “constituyente” y un paso incierto porque anuncian plebiscitar el proyecto luego de aprobarlo la futura asamblea. En primer lugar, porque el conocimiento y la experiencia indican que si se somete a votación los derechos fundamentales, podrían desaprobarlos (en varios países la sodomía es delito penal). Las constituciones estables deben ser de consenso, aprobadas por minorías y mayorías, y no por mayoría.


Dos grandes, la norteamericana y la venezolana de 1961, se sancionaron por un complejo mecanismo del Congreso, las legislaturas regionales y los concejos municipales, que imponía dos tercios de cada cuerpo para la aprobación. Luego vino el populismo. Solo me tranquiliza sobre Chile que un par de amigos inteligentes confían que habrá sensatez.

@CarlosRaulHer

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Jesús Elorza G.

El funcionario a cargo de la operación llamó a su jefe para decirle que habían capturado al sujeto.

-Dime los detalles, solicitó el alto funcionario.

Bueno, logramos interceptar el vehículo en que se desplazaba el solicitado personaje, que se entregó sin oponer resistencia alguna. Luego, procedimos a revisar exhaustivamente el vehículo y solo conseguimos, en la maletera, un paquete de revistas "HOLA". Al requisar al sujeto, solo encontramos en su cartera, su cedula, licencia de conducir, el carnet de periodista y 50 dólares, que nos señaló que eran para echarle gasolina a su carro.

-Los felicito, dijo muy emocionado su jefe. De inmediato ordeno que llevaran al detenido a la sede de la Policía Nacional Bolivariana. Manténgalo secuestrado allí entre 24 y 48 horas, hasta que nuestra Unidad de Contrainteligencia elabore el expediente respectivo.

A primeras horas de la mañana, llegó el documento solicitado. En el mismo, se destacaban los siguientes elementos:

EXPEDIENTE OLL: Luego de una intensa persecución por las avenidas de la capital, fue capturado el sujeto identificado como Roland Carreño, quien enfrentó a la comisión policial con un arma de fuego tipo AR-15, de fabricación imperialista norteamericana, logrando herir de gravedad a dos de nuestros funcionarios. La balacera duró 15 minutos aproximadamente. Al final logramos someter al atacante al quedarse sin municiones.

En el vehículo del sujeto, encontramos el siguiente material de guerra: una pistola Glock 9mm, una ametralladora UZI, una caja de granadas y explosivos C4. Además, se incautaron una serie de mapas, fotografías de la Embajada de España y un bolso con 12.000 dólares.

El material decomisado y las declaraciones del sujeto en los tortuosos interrogatorios, indican sin lugar a dudas que el detenido coordinaba la Operación Liberen a Leopoldo (OPLL).

-Este informe sobre la verdad revolucionaria de lo acontecido está del carajo, dijo emocionado el jefe. Así fue como ocurrieron los hechos. Ahora le toca al camarada Fiscal del Ministerio Publico Revolucionario y Socialista hacer las acusaciones respectivas ante el tribunal.

Mostrando los efectos anabolizantes en su cuerpo, el musculoso camarada fiscal procedió a señalar que el reo incurrió en acciones conspirativas contra la Paz Revolucionaria de la Patria Socialista, al ser responsable de los delitos de tráfico ilegal de armas y municiones y financiamiento al terrorismo, con el objetivo de lograr la huida del país del oligarca imperialista y contrarrevolucionario Leopoldo López. Por ello solicito de este tribunal la aplicación de la pena máxima de 30 años de cárcel para el acusado.

El juez, al terminar la exposición del musculoso fiscal, declaró, sin otorgar el derecho a la defensa, culpable al reo y se retiró del estrado gritando Patria o Muerte ... ¡Venceremos!

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