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Opinión

Maxim Ross

Si mis lectores han seguido mis últimos artículos se darán cuenta de mi insistencia y persistencia en el tema del rol que debe tomar la sociedad civil en tiempos de crisis, pero ahora más todavía por la crítica situación que atraviesa Venezuela con la llegada del Coronavirus. Por ello, viene muy bien al punto el llamado del Padre Ugalde por la necesidad de renovar el Pacto Social Democrático, tesis que ha reiterado en su angustia porque el país no se nos vaya de las manos.

Ahora que la situación se ha tornado más dramática con la llegada del destructivo virus, se nos une el peculiar estado de cosas en que este se recibe en nuestro país y con una especial diferencia con el resto del mundo, pues en todos los países, los ciudadanos, con mas o con menos, confían en sus gobiernos y en sus instituciones para enfrentarlo. El drama es que en Venezuela no confiamos en él, no solo por el hecho de que nos ha acostumbrado a ocultar información, sino porque, encerrado como está en una eterna confrontación politica, sus actuaciones quedan marcadas e influidas por ella.

Por esa razón el llamado de Ugalde tiene un gran sentido, pero tengo mis dudas que pueda evaluarse y resolverse en el ámbito puramente político, pues allí precisamente se concentran todas las baterías y artillerías de la batalla, cada día con mayores componentes antagónicos.

En ese sentido, haría un llamado a los empresarios organizados, a los gremios de médicos y enfermeras, a los maestros, a los padres de nuestros hijos, a los Colegios Profesionales, a las Iglesias y a otras instituciones de la sociedad civil para hacer un intento de conversar, de reunirse y de articularse para que el llamado del Padre Ugalde no quede en el vacío del mundo político. Quizás se podrían colocar dos planos de acción, uno para atender la emergencia que plantea la llegada del Virus y otro para intentar hacer renacer a Venezuela, como sugiere Ugalde en ese Pacto Social.

Tenemos una oportunidad de hacerle un bien a Venezuela si comprobamos este poder que tenemos como sociedad civil, sugiriendo y exigiéndole a gobierno y oposición a “chavistas y no chavistas”, a todos aquellos que están en el medio de la controversia que, por un momento piensen en los venezolanos más afectados y en que Venezuela se nos puede convertir en un infierno si no se actúa a tiempo.

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Analítica.com

Editorial

Desde que a principios de marzo habló el presidente Trump asegurando que vendrían noticias importantes con respecto a Venezuela, hemos constatado numerosas acciones visibles, y otras menos mediáticas, pero que se concretan en un apoyo decidido a lograr el restablecimiento de la democracia en nuestro país.

Es de particular relevancia lo manifestado anteayer por el Embajador Elliot Abrams en un artículo publicado en The Wall Street Journal, y la rueda de prensa ofrecida este martes por el Secretario de Estado Mike Pompeo, que dejan bien clara la posición del gobierno norteamericano sobre la solución a la crisis venezolana.

En primer lugar, dan pleno apoyo a la idea de la formación de un gobierno de emergencia nacional, tal como fue planteado hace un par de días por Guaidó.

En segundo lugar, están de acuerdo con la designación por la Asamblea Nacional de un Consejo de Estado que tendría como objetivo principal proceder en un lapso menor a un año a convocar elecciones generales, tanto presidenciales como parlamentarias, y para que estas sean libres y democráticas se procederá a designar un nuevo CNE y TSJ. No dijeron nada específico en cuanto a los demás órganos del Estado, pero se supone que quien puede lo más, puede lo menos.

En tercer lugar, para que ese Consejo de Estado asuma el poder ejecutivo, ni Maduro ni Guaidó pueden ser Presidentes de la República.

En cuarto lugar, quien presida el Consejo de Estado no podrá ser candidato a la presidencia en las próximas elecciones.

Y por último, Guaidó, que seguirá siendo el presidente de la AN, si podrá participar en las futuras elecciones. No así quienes hayan sido objeto de sanciones por violación de los DDHH, narcotráfico o apoyo al terrorismo.

De constituirse este Consejo, automáticamente se suspenderán las sanciones que no sean individuales, y podrá llegar al país toda la ayuda necesaria para paliar la crisis sanitaria y humanitaria.

Vista la gravedad de la situación no sólo por el Covid-19, sino por la escasez de gasolina y el pésimo estado de la salud pública y del transporte, un acuerdo en este sentido luce imprescindible para que pueda entrar libremente en el país la tan necesaria ayuda humanitaria y sanitaria que impida que se produzca un cataclismo social.

Es probable que a algunos no les guste esta fórmula, sin embargo, sería bueno conocer qué otra estrategia se puede implementar en el corto plazo y sobre todo cómo y quiénes la podrían ejecutar con el mayor grado de consenso posible.

https://www.analitica.com/el-editorial/la-posicion-de-eeuu-respecto-a-ve...

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Lo que pudiéramos escribir en relación a la incertidumbre del maíz, es válido, en las condiciones actuales, para cualquier otro cultivo en las regiones agrícolas de Venezuela. Tomemos al maíz como ejemplo, ya que es uno de los principales cultivos del mundo, si no el más importante de todos, especialmente en nuestro país donde la base de las comidas es la tradicional arepa.

Venezuela necesita cada año más de un millón de toneladas de maíz blanco para la industria de harina precocida, y más de dos millones de toneladas de granos forrajeros para la industria de alimentos balanceados para animales (ABA), donde el maíz amarillo va a la vanguardia. Esto significa, que con un rendimiento promedio nacional tan excelente como 5 toneladas de grano por hectárea (5 ton/ha), para producir un mínimo de tres millones de toneladas de maíz se requiere sembrar 600.000 hectáreas.

Pero de nuevo los campos están tristes, porque viene abril cuando debe comenzar la siembra al occidente de Barinas, más acá y más allá de Socopó, y aún no está la semilla, ni el fertilizante, ni el herbicida ni los insecticidas, ni las maquinarias ni los equipos a tono, ni tantos recursos humanos y materiales que hacen falta para el éxito de la actividad agrícola. El Ingeniero Bolotín nos ilustra con cifras, la transición hacia la temporada de lluvias en Turén, donde en promedio, en el mes de abril, ocurren seis días con eventos de lluvia. Entonces estamos cerca del reverdecimiento de nuestros campos, y como escribió Wladislaw Reymont: “Y la tierra esperaba; el sol, otra vez joven, la calentaba; los vientos la desecaban; las lluvias tibias y fecundantes, la regaban; las noches primaverales, brumosas y templadas, la endurecían, y la hierba brotaba ya como un cepillo verde……”

Luego viene mayo cuando se establece el período de lluvias en casi todo el territorio nacional. Lluvias que saciarán la sed de los suelos resecos por el fuerte y prolongado verano. Agua de la lluvia que será retenida en los poros del suelo para alimentar a las plantas, cuyas raíces hurgarán el suelo buscando sus alimentos diarios disueltos en este maravilloso líquido. Es el mes cuando los campos reverdecen, cuando la tierra se humedece y se ablanda para que las semillas germinen y las pequeñas plantas puedan emerger y continuar su vida, libres en el espacio y bañadas por el sol, para fotosintetizar y producir materia orgánica, alimentos directos o indirectos para los organismos heterotróficos que habitamos la tierra.

Hasta hace pocos años, quizás diez o doce años atrás, se logró producir 70% o más de los alimentos requeridos por los treinta millones de venezolanos; sin embargo, ese porcentaje ha venido disminuyendo progresivamente hasta el año pasado cuando se estima que no se logró producir ni siquiera 20% de los requerimientos. Pero las expectativas son cada vez peores, para este año, 2020, cuando ya el aire nos trae olores a tierra mojada de lugares cercanos, no hay en el país los suficientes insumos para iniciar la temporada de siembra.

Estamos en una crisis política, social, económica, de todo tipo, peor que todas las anteriores, que con este régimen que impera en Venezuela han sido numerosas. En estos momentos, esta situación se agrava en el campo venezolano, porque todavía parte de la precaria cosecha del año pasado no ha podido ser vendida por los productores a pesar de la escasez de alimentos que existe en el mercado nacional.

Hoy, en Turén y otros sectores de Portuguesa, la recolección y la trilla de los granos están limitadas por la falta de combustible para operar las combinadas y llenar los tanques de los camiones que lo deben llevar a los centros de recepción de cosechas. En La Grita, vemos como toneladas de hortalizas se quedan en la región, no pueden ser transportadas a los grandes centros de consumo del centro del país por falta de gasolina, que a pesar de ello, sigue saliendo de contrabando hacia Colombia con un jugoso e ilícito negocio, o sigue enviándose a Cuba en un acto vil y traicionero con nuestro pueblo, pero beneficioso para los gobernantes de esa pequeña y miserable isla que nos tiene prácticamente colonizados.

Eso ocurre en un país petrolero que además tuvo el complejo refinador más grande de Latinoamérica. No hay gasolina. Maduro, con el realismo mágico característico de este régimen, organiza la distribución de combustible con prioridad para médicos y agricultores, entre otros. Ya se ha comprobado que es mentira. El militar que ocupa la cartera de agricultura, en una intervención llena de malas palabras, con un vocabulario soez, ante un grupo de personas relacionadas con el mundo agrícola, trataba de justificar la escasez de gasolina con el bloqueo, con el imperio que no les deja traer dos barcos con gasolina que están anclados en algún lugar del Caribe, con las sanciones aplicadas a personas del gobierno que han cometido algún tipo de delito, sin recordar que destruyeron la producción de petróleo, su refinación, y ahora lo poco disponible se lo regalan a Cuba.

Estos años sin agricultura, con nuestros campos vacíos, el agua de la lluvia se irá fluyendo a través de ríos, caños y quebradas de cada cuenca hidrográfica, a perderse en su mayoría hacia el mar. La que infiltra en el suelo se irá a los acuíferos profundos o se evaporará desde los poros del suelo para perderse en la atmósfera. No habrá raíces suficientes que la puedan utilizar, más allá de las raíces de malezas que ocuparán los espacios donde deberían estar plantas de maíz, arroz, soya, caña de azúcar, girasol, algodón, hortalizas, raíces y tubérculos, pastizales y otras.

Por eso decimos que vamos a perder otra temporada de lluvias, otro ciclo de secano, nuevamente por la incuria e ignorancia de nuestros gobernantes, o por su mala intención, quien sabe…..

Abril de 2020

 4 min


Antonio Di Giampaolo

Economía, especulación y pandemia (13)

Una de las secuelas de la expansión del nuevo coronavirus sobre la economía mundial ha sido la reducción y hasta la paralización de millares industrias y comercios. Entre las disposiciones regulatorias, en el marco de la pandemia, figura la suspensión de actividades clasificadas como no esenciales. Los principales mercados bursátiles del mundo han registrado caídas estrepitosas. El precio del petróleo, en medio de la guerra comercial de las potencias mundiales acusó una perdida acentuada por la reducción de la actividad económica.

En esta primera etapa de la pandemia el mundo enfrenta problemas en el curso de la economía más por el lado de la oferta que por el aumento de la demanda. En determinados rubros tales como equipos e implementos médicos, material descartable, medicamentos, artículos de limpieza e higiene personal, agua embotellada y alimentos enlatados, entre otros, se está registrando una peligrosa combinación que alienta la especulación. Le economía doméstica sufre los embates. La gente acusa el golpe en sus menguados ingresos. El impacto es todavía más demoledor entre los que han perdido sus puestos de trabajo por efecto colateral de la pandemia.

El turismo y el sector servicio en general ha resultado particularmente afectados. Quienes laboran en la economía informal son quizás los más agobiados. Gigantes del comercio electrónico como AMAZON, E-BAY o ALIBABÁ reducen costos de transferencia y cargos de envió a sus clientes. Establecimientos y negocios se están apoyando en plataformas digitales para abrir canales alternativos a su comercialización regular. Profesionales de la medicina practican consultas vía web y abogados y administradores ofrecen asesorías por internet.

En el comercio tradicional hay precios que aumentan artificialmente. Hay productos que desaparecen vertiginosamente de los anaqueles. La escasez es un signo distintivo de estos tiempos, incluso hasta en latitudes en donde la variedad y abundancia era un asunto cotidiano. Para tener una idea de la gravedad del asunto hasta la administración de Donald Trump dictó un decreto que intenta contener la especulación de precios y el acaparamiento de bienes esenciales. Por estas calles, el valor de una mascarilla se quintuplicó, ya no hay alcohol disponible en los estantes y el limón subió escandalosamente de precio. Para muchos, a propósito de la pandemia, el guarapo de la noche resulta más amargo.

¡Amanecerá y veremos!

Aprendizaje en época de pandemia (14)

Cientos de millones de niños y jóvenes en todo el mundo están alejados de las aulas de clase por efecto de la suspensión de actividades académicas en el marco de la estrategia general aplicada para la contención de la pandemia provocada por el coronavirus Covid-19. Paulatinamente gobiernos nacionales y administraciones regionales y municipales de diversas latitudes del planeta han adoptado medidas para abordar lo que pudiera ser una prolongada suspensión de actividades escolares.

Con las particularidades del caso, en cada país, se han ido desarrollando iniciativas para evitar que la suspensión de actividades educativas suponga la paralización general del proceso de formación del estudiantado. En diversas instituciones se han implementado chats y círculos de estudio virtual. Clases a distancia, cursos y tutoriales por internet han ido surgiendo como alternativa para no detener el proceso enseñanza-aprendizaje, por completo, y para la totalidad de los estudiantes en la diversidad de niveles y modalidades existentes.

En Venezuela el programa “Cada Familia una Escuela” implementado por el Ministerio de Educación a través de la televisión oficial apunta en la dirección de brindar contenidos básicos sobre temas generales en áreas como historia, geografía, ciencias naturales, matemática y lenguaje. La masificación del empleo de las computadoras “canaimitas” no ha podido ser aprovechado por las deficiencias en la calidad del servicio de internet.

Una gran lección que estamos comprendiendo es que el aprendizaje no es un asunto exclusivo del recinto escolar tradicional y que en la formación que es un proceso continuo, es imperativo aprender de la pandemia misma. Un niño sabe hoy qué es una cuarentena. Una joven recibe clases por skype, en un aula virtual, sobre los efectos desbastadores de la llamada Peste Bubónica, durante la edad media, o la Gripe Española, al final de la Primera Guerra Mundial, y las inevitables comparaciones con la pandemia actual. Académicos y científicos de varias partes del mundo comparten información privilegiada sobre el genoma del nuevo coronavirus, su vertiginosa expansión y la posible cura para la humanidad, lo cual en sí mismo constituye un fenomenal proceso de aprendizaje, además de una carrera contra el tiempo.

¡Amanecerá y veremos!

El curso del nuevo coronavirus (15)

La Organización Mundial de la Salud difunde en su portal web un reporte diario, alimentado con la información oficial que cada uno de su países miembros suministra, sobre el curso de la expansión del coronavirus Covid-19. A la fecha son más de 70 informes con tablas, gráficos, estadísticas y mapas que dan cuenta del registro de la enfermedad detectada a finales de diciembre en la ciudad de Wuhan, y que en enero fue atribuida a un nuevo coronavirus. Entonces apenas cuatro países habían reportado contagios y fallecimientos, a saber: China como epicentro de la emergencia además de Tailandia, Corea del Sur y Japón, con muy pocos casos.

En febrero los reportes diarios de la OMS dan cuenta de una epidemia que empieza a expandirse más allá del continente asiático y en marzo se produce la declaratoria de pandemia cuyo foco central se ubica Europa. El monitoreo mundial con los datos oficiales permite evaluar, entre otros indicadores, la tasa de mortalidad, la cantidad de personas infectadas y el número de pacientes recuperados.

Con la entrada del mes de abril la pandemia registra un nuevo foco, ahora en el continente americano y los indicadores permiten inferir que la incidencia de casos, con el virulento comportamiento exponencial del Covid-19 en Estados Unidos de América, el número de contagiados será superior a los casos reportados hasta ahora por China, Italia, España, Alemania, Francia, Reino Unido e Irán juntos. La inmensa población de la India y los habitantes de los países del Continente Africano están a la expectativa, ante el irremediable avance de la pandemia.

El reporte de la OMS indica que el coronavirus está presente con contagios locales o internacionales en 202 países y territorios en los cinco continentes, a excepción de los gélidos polos del globo terráqueo. Cuando escribimos estas líneas ya hay un millón de contagiados en todo el mundo y unas cincuenta mil personas han fallecido. Los números de la pandemia siguen su curso. Detrás de cada dato, en cada rincón de la geografía mundial, hay una historia y una tragedia. Resulta dramático decirlo y vivirlo.

¡Amanecerá y Veremos!

Liderazgo en tiempos de pandemia (16)

El auge o la caída de líderes mundiales en el tiempo por venir dependerán en gran medida de sus iniciativas y ejecutorias frente a la emergencia y la percepción que la gente tenga de su actuación ante la pandemia. La colectividad somete al escrutinio público el liderazgo, las acciones y omisiones de gobernantes, dirigentes políticos y autoridades sanitarias

En China la dirigencia del partido comunista censuró a médicos y periodista que alertaron sobre los primeros casos en Wuhan, aunque finalmente. A un costo de miles de vidas, admitieron la situación La estrategia del Presidente Chino Xi Jinping se centra ahora en brindar asistencia internacional ante la pandemia, lo cual no exime de responsabilidades al gigante asiático en torno al manejo inicial de la crisis.

El primer ministro Boris Johnson en Inglaterra terminó siendo víctima, en carne propia, del nuevo coronavirus tras retrasar las medidas de distanciamiento social y cuarentena instando exclusivamente a los grupos etarios de mayor riesgo su aislamiento. El Presidente Donal Trump preocupado por los embates del Covid-19 sobre su economía señaló que “el remedio no debe ser peor que la enfermedad” para después presagiar que morirán cien mil norteamericanos a consecuencia de la pandemia.

“No entren en pánico”-advirtiò el Presidente de Bielorrusia Alexander Lukashenko- quien recomendó disfrutar sesiones de sauna y beber vodka como método preventivo. Otro que se lo ha tomado a la ligera es el Presidente mexicano, Andrés López Obrador, quien recientemente alentaba a sus paisanos a seguir con su vida cotidiana. El Presidente de Brasil Jair Bolsonaro ha señalado que los medios de comunicación han provocado una histeria colectiva cuando se trata de “una pequeña gripe o resfriado”

En Hungría el Primer Ministro Viktor Orbán fue habilitado con poderes especiales para abordar la emergencia y decretó cinco años de cárcel para castigar la difusión de noticias falsas sobre la pandemia. El Presidente ruso Wladimir Putin, adoptó una severa norma que prevé hasta 7 años de cárcel para quienes incumplan la cuarentena. El Presidente de Filipinas Rodrigo Duterte, fue más lejos y autorizó a la fuerza pública a “disparar a matar a quienes violen la cuarentena”.

En Venezuela el Covid-19 no ha provocado una tregua en el conflicto institucional y la confrontación política. La administración de Nicolás Maduro decretó el Estado de Excepción, creo una comisión presidencial para el abordaje de la crisis, ha recibido asistencia de China, Cuba y Cuba e instaló el Consejo de Estado para promover la cooperación de los poderes públicos, mientras Juan Guiadó, llamó a conformar un Gobierno de Emergencia Nacional, designó una comisión de expertos de la Asamblea Nacional, exigió el ingreso de la ayuda humanitaria al país y pidió a la ciudadanía que se mantenga en casa aun a pesar de la precaria situación social y las penurias económicas que la población padece.

¡Amanecerá y veremos!

@ADIGIAMPAOLO

#CrónicasDeCuarentena

 7 min


Zenaida Amador

Si bien Rusia ha sido un aliado estratégico del régimen de Nicolás Maduro, cada día se le hace más costoso seguir adelante con este apoyo. No se trata solamente del riesgo de que las sanciones de Estados Unidos impacten sus negocios, en un contexto global desalentador para el negocio energético, sino de que la Federación Rusa se está exponiendo a una pérdida milmillonaria en su apuesta por Venezuela. La salida de Rosneft no blinda al gobierno de Vladímir Putin en su arriesgada jugada de respaldo al chavismo.

Aunque desde hacía algún tiempo era conocido que los negocios de Rosneft en Venezuela venían desvalorizándose y que el cerco de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro se estaba convirtiendo en un riesgo para la empresa, no dejó de sorprender el anuncio de su cese de operaciones en el país. Algunos llegaron a interpretar la medida como una ruptura en la alianza estratégica de Vladímir Putin con el chavismo, pero en verdad parece ser todo lo contrario.

Sobre Rosneft venían pesando las amenazas de Estados Unidos al haberse convertido en el principal agente comercial del petróleo venezolano. De hecho, fue gracias a Rosneft que las autoridades venezolanas pudieron redireccionar sus exportaciones hacia India y China, especialmente cuando otros aliados comenzaron a suspender despachos por temor a las sanciones

Por eso este año la empresa recibió dos impactos fuertes de parte de Washington, cuando le sancionó a Rosneft Trading y a TNK Traiding por facilitarle estas operaciones petroleras al régimen venezolano.

Mikhail Leontyev, portavoz de Rosneft, declaró a la agencia rusa TASS acerca de su salida de Venezuela y allí aseguró que tomaron la “decisión en interés de nuestros accionistas, como una empresa internacional que cotiza en bolsa”. Vale destacar que en Rosneft el Gobierno ruso tiene más de 50% del capital a través de Rosneftegaz y el resto lo comparten BP y el Fondo Soberano de Inversión de Qatar, lo que habla de otros intereses por los que velar.

Rosneft intenta así protegerse, pero cómo lo hace. En esencia decidió traspasar todos sus bienes locales a una compañía 100% propiedad del Gobierno de la Federación Rusa. Serguéi Mélik-Bagdasárov, embajador de Rusia en Venezuela, definió la operación como un “traspaso de los activos de Rosneft en Venezuela al Gobierno de Rusia”.

Sin embargo, en Rusia no es del todo bien vista esta jugada para salvaguardar los intereses de Rosneft.

La jugada

El negocio en Venezuela venía perdiendo valor de manera significativa. Aunque se calcula que la empresa invirtió en el país más de 9.000 millones de dólares, algunas estimaciones de la operación recién anunciada ubican en cerca de 4.000 millones de dólares el valor de la sesión de los activos en Venezuela al Estado ruso.

Igor Yushkov, experto petrolero, señaló a medios de ese país que, más allá del riesgo de que aumentaran las sanciones de EEUU, la verdad es que los activos en Venezuela le generaban pérdidas a Rosneft. Con esta operación los transfiere al Estado ruso a cambio de un activo líquido: sus acciones. Esto implicaría que el Estado perdió participación en la petrolera a cambio de unos activos problemáticos en Venezuela.

Según se detalló al informar sobre la operación, el traspaso no genera un pago en efectivo, sino que Rosneft recibe en el balance de una de sus sucursales un paquete del 9,6% de sus propias acciones. Es decir, que el Estado ruso, que poseía más de 50% de Rosneft, estaría transfiriendo cerca de 10% de sus acciones a la propia compañía petrolera, bajando así su participación.

Para el experto ruso Andrei Manoilo esto expone activos de la nación, que quedarían sin protección alguna si el régimen de Maduro cae, un riesgo del que buscó protegerse Rosneft.

No hay que perder de vista que Rosneft se limitó a informar que cedía su participación en las empresas mixtas Petromonagas, Petroperijá, Boquerón, Petromiranda y Petrovictoria, donde mantiene sociedad con Petróleos de Venezuela (PDVSA), sin mencionar los trámites que debió hacer localmente en Venezuela para ello. Estas empresas mixtas se rigen por la Ley de Hidrocarburos de Venezuela, donde claramente se indica que cualquier cambio en su composición accionaria requiere de la aprobación de la Asamblea Nacional, que es de mayoría opositora y está presidida por Juan Guaidó.

El diputado Ángel Alvarado, de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, asegura que de no ser aprobado por el Parlamento “es írrito y no será reconocido por la República” el contrato de traspaso o venta de acciones de Rosneft dentro de las empresas mixtas.

Ya la Asamblea Nacional había declarado nulos los acuerdos suscritos por Maduro con Rosneft a fines de 2016, que comprometían como garantía 49,9% de las acciones de Citgo por un financiamiento de 1.500 millones de dólares. El Parlamento declaró inconstitucionales tales tratos, que pusieron en riesgo uno de los principales activos de la región.

Esto indica que poco a poco se va desmontando el soporte legal de estas alianzas, por lo que podrían ser desconocidas por un gobierno venezolano legítimo, distinto del régimen de Maduro.

¿La gran apuesta?

Todavía no hay claridad de cómo se ejercerá esa presencia del Estado ruso en las empresas petroleras venezolanas, pues en verdad no se han revelado datos acerca de la compañía rusa que absorbió los activos de Rosneft.

Sin embargo, Serguéi Mélik-Bagdasárov, en sus comentarios iniciales tras conocerse la decisión de Rosneft, señaló: “¡No se preocupen! Se trata del traspaso de los activos de Rosneft en Venezuela al Gobierno de Rusia directamente. Seguimos juntos en adelante”.

Todavía no hay claridad de cómo se ejercerá esa presencia del Estado ruso en las empresas petroleras venezolanas, pues en verdad no se han revelado datos acerca de la compañía rusa que absorbió los activos de Rosneft.

Si bien todo pudiera resumirse a una estrategia preventiva nada más, las palabras del embajador Mélik-Bagdasárov, que usa con frecuencia la frase “¡hasta la victoria siempre!” en sus mensajes de Twitter, parece mostrar que hay una apuesta de Putin por el régimen venezolano.

En el mercado petrolero no descartan que el nuevo actor pudiera ser una empresa propiedad del Ministerio de Energía de la Federación Rusa, incluso ya sancionada por Estados Unidos, con lo cual Moscú intentaría subir el tono de las tensiones. En este caso cualquier reacción de EEUU ante las operaciones petroleras que busquen favorecer las gestiones de Maduro sería contra una empresa estatal rusa, es decir, una pugna Washington-Moscú.

30 de marzo de 2020

AlNavio

https://alnavio.com/noticia/20686/actualidad/la-costosa-apuesta-petroler...

 5 min


A este que llaman rey que explique ¿por qué empobreció su Estado y enriqueció el nuestro? Estas palabras son atribuidas al sultán Solimán el Magnífico ante el arribo a sus dominios de miles de judíos sefardíes, expulsados de España tal día como hoy en 1492. Esta descapitalización humana de un país es una de las tantas idioteces e injusticias cometidas por gobernantes incapaces o fanáticos. Ahora, muchos de los descendientes de los expulsados han regresado, generosamente acogidos como ciudadanos españoles. Ojalá también recuperemos los millones de venezolanos que han tenido que huir por la inseguridad personal y jurídica, por la escasez de todo tipo y por la persecución política y que también puedan volver a sus tierras los millones de refugiados que hay en el mundo.

Hemos perdido médicos que hacen falta en todo momento y más en tiempos de pandemia; ingenieros para poder mantener y ampliar nuestra infraestructura; profesores para enseñar a nuestros hijos, contadores y, en general , obreros especializados y trabajadores del campo y de la ciudad. Un grupo de corruptos y de narcotraficantes ocasionó este éxodo y destruyó lo que teníamos. Ahora pretenden que, con la excusa del Covid 19, les levanten las sanciones y les proporcionen una ayuda humanitaria que habían bloqueado alegando no necesitarla ¡Qué hipócritas!

La ayuda humanitaria debe venir, pero de la mano de organizaciones no gubernamentales que la distribuyan de acuerdo a las necesidades. Levantar las sanciones no solucionará los problemas de producción de ningún rubro, ni permitirá la reconstrucción del país. Solo serviría para prolongar la agonía y más enriquecimiento de quienes detentan el poder de facto, además de potenciar el narcotráfico y que continúen las violaciones a los derechos humanos.

Maduro y el resto de indiciados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos deben entregarse para responder por los cargos que les imputan. Deberían seguir el ejemplo de Cliver Alcalá, quien tomó la decisión más sensata. También podrían posponer el enjuiciamiento solicitando refugio en país cómplice. El diálogo con narcotraficantes ya no tiene cabida, salvo que sea para para coordinar una salida lo menos traumática posible.

El presidente (e) Guaidó planteó acertadamente la necesidad de constituir un Gobierno de Emergencia Nacional que no puede ser encabezado por alguien acusado de narcotráfico, pero tampoco puede estar conformado únicamente por las fuerzas de oposición al régimen, ni por nosotros y quienes sostienen la dictadura . Tiene que incluir a todos los sectores políticos y sociales.

Para lograr este Gobierno de Emergencia, todos los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil y personalidades deben respaldar esta propuesta firmando un manifiesto. Ya lo hizo el Frente Amplio Venezuela Libre, que incluye los principales partidos de oposición. Caso de que los partidarios del régimen no la acepten, no quedará otra opción que exigirle a la Fuerza Armada que cumpla con la Constitución y soliciten la salida a Maduro. Ya no pueden tener el dilema de si quien ocupa Miraflores es o no un usurpador. Ahora es un ciudadano acusado de narcotraficante, que tiene que responder ante la justicia. El primero que asomó esta iniciativa fue Enrique Aristiguieta Gramcko. Más recientemente, varias organizaciones de oficiales retirados de la Fuerza Armada, como el Frente Institucional Militar le solicitaron al presidente(e) Guaido que exija a la usurpación entregarle el control del país. Pero para que tenga mayor fuerza la misma debe ser suscrita por las fuerzas vivas del país. Por su parte el grupo Alianza Nacional Constituyente Originaria (ANCO) propone la formación de una Junta Cívico -Militar y la fracción parlamentaria 16-J sigue insistiendo en invocar el 183-11 de la Constitución.

Sobre el qué hacer pueden discutirse varias opciones, pero lo procedente es respaldar la propuesta del presidente(e) Guaidó. En caso de que no se logre, la Fuerza Armada deberá decidir si sigue respaldando a un prófugo de la justicia. Mientras se desarrollan los acontecimientos vendrá más represión, pero concentrémonos en la solicitud señalada. Las declaraciones tendenciosas del mayor general Cliver Alcalá no deben distraernos. Desde luego le darán material al régimen para inventar expedientes, a pesar de que ese supuesto “Plan” de adquisición de armas para una intervención no es creíble. La época de las invasiones finalizó con la creación de una Fuerza Armada profesional. La última fue la de Cipriano Castro.

Como (había) en botica:

No sorprende las declaraciones de los diputados brincatalanquera Parra y España. Tampoco las de Enrique Ochoa. Es vergonzoso que en lugar de exigir que los acusados se entreguen para que los tribunales decidan si son o no culpables, prefieran referirse a las patrañas de Cliver Alcalá.

Los rojos siguen regalando petróleo y combustibles a Cuba.

El médico veterinario Pedro Piñate advierte que.. hoy no hay agricultura ni alimentos suficientes, ni los habrá mañana si a fondo no nos empleamos ahora.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Islamar Tovar Lovera

Nuestro planeta tierra y sus habitantes en el momento actual sufren por un grave problema generado por una pandemia. Esta pandemia es el COVID19, inició en China en 2019 y es declarada por la OMS el 11 de marzo de 2020 ante la propagación acelerada que amenaza a muchos Estados. El COVID19 es una real amenaza para la humanidad, su extensión en el mundo parece no tener límites a pesar de los gigantescos avances tecnológicos y científicos, es un virus muy peligroso que diluye rápidamente las fronteras nacionales afectando a cualquier ser humano sin distinción alguna y está generando desastrosas consecuencias a nivel político, económico pero, sobre todo, social.

Está será una breve reflexión de esta pandemia a nivel social, no desvinculado de lo político ni lo económico. La humanidad en el siglo XXI, en especial en el 2020, está herida y se manifiesta con una conmoción social, debido a la multiplicación acelerada y lamentable de muertos y pacientes infectados por el COVID19. Un coronavirus desenfrenado que desafía al mundo con una catástrofe humanitaria afectando a muchos de sus Estados y a sus habitantes, en especial a China, España, Italia y los Estados Unidos. Una catástrofe humanitaria mundial, que nos prueba a todos y sobre todo a los Estados, siendo evidente las fallas a nivel político ante esta pandemia.

El COVID19 es una novedad trágica por una emergencia sanitaria global, que va cambiar nuestra percepción de la vida y que transformó en definitiva al mundo. En el mundo se prenden las alarmas para que los Estados se hagan más responsables y eficientes en sus competencias y funciones políticas con respecto a esta pandemia Los Estados-nación deben adecuarse a la globalización, a la postmodernidad y a la humanidad para ajustar los cambios necesarios, es decir, cooperando a nivel internacional y trabajar eficientemente con el apoyo heroico de la ciencia médica y, en especial, de sus discípulos los médicos y enfermeros, para ir superando progresivamente esta situación de premuras y dificultades.

Un contexto de dificultades, pero plantea retos y desafíos a la clase política, a la comunidad internacional, a la sociedad, a la familia y a todos los seres humanos. Entre los retos para aproximarnos a un cambio innegable ante esta adversidad, es el poder interior. Un poder interior de adentro hacia afuera para adaptarnos y lograr cambios en positivo, siendo necesarios los esfuerzos mancomunados de todos, además que internalicemos la responsabilidad individual en roles y funciones a nivel laboral, político, familiar y personal. Estas responsabilidades no son para buscar culpables ahora, sino para identificar las fallas de cada uno de nosotros. Graves fallas que crearon y agravan esta situación, que nos exigen aprender de ellas para disminuir las consecuencias y sus efectos en nuestro mundo.

El mundo se encuentra en un contexto grave de contingencia, una emergencia sanitaria llena de riesgos y peligros. Pero no hay peligros de mirar hacia adentro, es decir, mirar hacia el interior de cada uno de nosotros, de ampliar la visión de la vida y de elevarnos por encima de estos problemas. Esta pandemia del COVID19, es un problema mundial que impregna de tristeza, de incertidumbre y hasta desesperanza, también es una real oportunidad para manifestar el poder y la disposición multiplicada de cambiar a un mundo más humano que económico y político.

Esta nueva realidad mundial, que tan difícil se ve, tan difícil se siente es porque ya lo fácil lo sabemos hacer y porque debemos aprender unas lecciones de esta triste y compleja situación. Las lecciones en este momento son más simples, que pueden ser la desvalorización de la ciencia, la ausencia de espiritualidad y la preminencia del dinero y de bienes materiales sobre la humanidad. Con esta difícil experiencia nos damos cuenta que existe un Ser Supremo al que debemos acudir mediante la fe, y así reconocer que la existencia humana es lo más importante antes que el dinero. Con la desproporción y excesos en la búsqueda del dinero y de una supuesta felicidad, se nos ha ido la vida tan deprisa, que se nos olvidó vivir en lo espiritual, cuidar la familia, cuidar el planeta y sobre todo se nos olvidó vivir a plenitud.

Para una vida a plenitud, tenemos que ser conscientes de nuestros problemas y fallas en cada uno de nuestros roles. Podemos aprender de las lecciones, reconociendo el valor de la ciencia, aumentando el apoyo a la educación, olvidando que somos independientes y que no estamos solos, entendiendo que somos vulnerables todos a pesar del poder económico que pueda tenerse. Enfrente está el desafío inminente de ser proactivos y adaptarnos a una vida integra que se mejore con la necesaria interdependencia de múltiples esfuerzos. Un esfuerzo mancomunado y progresivo, que cultive principios y también valores como el amor, la espiritualidad, la solidaridad, la tolerancia, la cooperación, el respeto y la paciencia. Principios universales convirtiéndolos en hábitos que nos permitirán sobreponernos ante la adversidad y la desesperanza.

La desesperanza, la incertidumbre y la impaciencia son natural en estos momentos de peligro y adversidad. Pero la impaciencia es una resistencia para cambiar y aprender. Cuando exigimos que todo se haga ahora mismo, de inmediato, no estamos dando el tiempo necesario para aprender las lecciones implícitas de este problema que hemos creado. Todos queremos terminar nuestros problemas, en especial erradicar el COVID 19, pero debemos entender que requiere tiempo y del cumplimiento de las pequeñas cosas que sumadas nos darán la gran solución.

Tenemos la oportunidad y el reto aún para iniciar en esta cuarentena, el cultivo de principios, valores, sí de lograr esas pequeñas cosas, cumpliendo con las medidas de prevención, quedarnos en casa y pedirle con mucha fe la intercesión milagrosa de (Dios, Jehová, etc.), en fin a ese Ser Supremo. Dios nos prueba en este momento a cada uno de nosotros con el COVID19, nos enseña con tristes consecuencias que amenazan la destrucción de la humanidad de forma inesperada, para que verifiquemos que tenemos debilidades y a su vez grandes fortalezas para afrontar y superar estas dificultades.

Aprendamos a ser más humanos y responsables para vivir mejor en sociedad, podemos cambiar para bien ante el mal…nuestro planeta también lo necesita. (24 de marzo de 2020)

Politóloga UCV. Estudiante de Maestría UNIMET

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