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Opinión

Amelia Valcárcel

A las democracias, que tienen cierta variedad en sus formas, se sabe que no les convienen los adjetivos. Las puede haber de una cámara o de dos, de voto obligatorio, de escasa participación, de elecciones a una o dos vueltas, de listas abiertas o cerradas, con voto juvenil o solo adulto, con urna o con caja, con cabina y sin ella. El procedimiento concreto y pequeño puede variar siempre que la intención primera se mantenga. Que elegiremos libremente, escrutaremos y respetaremos los resultados. Por eso la democracia abomina de los adjetivos. Es un sistema corriente que admite pocas precisiones. No es “orgánica”, “islámica” ni “popular”; porque cuanto más adjetivo, más peligro y menos contenido. Es un procedimiento fundado en un conjunto de valores compartidos: libertad, igualdad, solidaridad, tolerancia y repudio de la violencia. La democracia es además feminista.

Las religiones son algo más variadas. Aunque no demasiado. Las que han convivido con formas políticas desarrolladas, Estados plenos, se reducen a los tres monoteísmos abrahámicos, el tronco hinduista, el budismo y las religiones agrarias personalmente vinculadas (quien manda es sacro y ejerce los ritos), cuyos importantes calendarios recuerdan y aseguran. Las religiones que han vivido y convivido con Estados han mimetizado parte de su estructura de administración. El funcionariado y el clero han estado cercanos, pero no les ha convenido ni les conviene confundirse. Credos y Estados más bien se han vigilado mutuamente. Las situaciones estatales por lo común han favorecido a las religiones hasta un cierto punto. Pero ninguna ha peleado con una autocracia sin convertirse ella misma en otra. Ni la ha desposeído. O al menos no había ocurrido hasta la llamada Revolución Islámica de Irán. Como escribió Montesquieu, es signo de lo tiránico de un régimen que sólo la religión tenga capacidad para oponérsele. El despotismo crea un desierto moral donde únicamente el fanático osa levantar la voz. Pero que el clero se convirtiera en la autoridad civil, eso ha resultado inédito.

Aún sabemos poco de revoluciones, pero anotamos que la soviética destruyó iglesias que ahora están no solamente restauradas, sino multiplicadas. Irán es un caso peculiar porque en la religión musulmana el clero carece de papel, excepto precisamente allí. Es más, ese clero ha tomado por modelo a otros, los occidentales, en lo que toca a la búsqueda de influencia. Obviamente su predominio no ha contribuido en absoluto a amansar el fanatismo religioso.

Por ahora, sólo el judaísmo y el cristianismo han tenido que medirse con las verdades liberales. Y ambas salieron mejoradas a causa de tal trato. La democracia ha llegado a una paz con las religiones: son privadas, no pueden pretender ser intocables y serán protegidas. Se les exigirá a cambio tolerancia mutua, que no rompan la paz civil y que respeten los valores comunes. Ese es el pacto. Las religiones que son capaces de soportar la nueva paz se vuelven interesantes, mejoran ellas y a su gente. La democracia les viene muy bien, las perfecciona. Pero necesitan tiempo de cohabitación. Sus modelos son tan disímiles que el amor a primera vista no es de esperar.

La pregunta es si todas las religiones pasarán a la relativa mansedumbre del cristianismo. Se necesitará tiempo y algo más. Porque este, el de religión y democracia, es un silogismo con término medio. Resumo: dependerá de las mujeres. Las mujeres y sus libertades son la variable no contemplada. Dos cosas sabía y bien Huntington: historia y demografía. En ninguna de las páginas de su Choque de civilizaciones admitió que la variable “feminismo” pudiera turbar sus análisis. Los bloques religiosos en su opinión son cerrados y estables. Nada les cambiará. Occidente es demográficamente limitado y lo que venimos llamando pomposamente historia se reduce a demografía. Los dados están ya echados. Seremos desbancados. Sin embargo, las libertades de las mujeres son un asunto que bulle planetariamente. Está cambiando a todas las sociedades. Puesto que esas libertades chocan con el orden previo, las mujeres son, aun las devotas, una fuerza antirreligiosa descomunal. En todas partes está cursando su rebeldía contra las verdades patriarcales que las religiones mantienen, representan y defienden. Los bloques de sentido religioso tienen un poderoso enemigo interno. Por eso son tan reactivos al feminismo. También estos dados acaban de echarse; habrá que esperar.

21 de junio de 2019

El País

https://elpais.com/elpais/2019/06/21/ideas/1561111284_841442.html

 3 min


Jesús A. Viloria R.

Este artículo, del cual se incluyen a continuación algunos extractos textuales generales, pone en evidencia que la expansión de los centros poblados y de los niveles del Lago de Valencia ha venido ocurriendo a una tasa acelerada y que la misma ha sido a expensas de tierras de alto valor para el uso agrícola.

El aumento creciente del área urbana es un fenómeno mundial que se ha convertido en una espada de doble filo. Por un lado, promueve el desarrollo socioeconómico y mejora las oportunidades de empleo. Por otro lado, convierte ecosistemas naturales y áreas cultivadas en superficies impermeables con importantes efectos ambientales, como pérdida y fragmentación de bosques y tierras agrícolas, contaminación, destrucción de hábitats, pérdida de biodiversidad y alteración hidrológica. Además, la influencia de la expansión urbana en el entorno físico usualmente se extiende mucho más allá de los límites de la ciudad, y puede tener impactos ambientales de alcance mundial, como el cambio climático.

El patrón de expansión urbana no suele seguir un crecimiento continuo y ordenado a partir de un núcleo. Frecuentemente es mucho más complejo, como resultado de la interacción de diferentes fuerzas que compiten entre sí. En muchas zonas urbanas el crecimiento descontrolado y disperso obstaculiza su desarrollo regional sostenible. Esto ocurre en la depresión del Lago de Valencia, la cual se ha convertido en una de las áreas más densamente pobladas del país, con 14% de la población total de Venezuela concentrada en menos de 0,2 % del territorio nacional.

El impacto ambiental de la expansión urbana en esta región se ha acentuado por la ampliación del Lago de Valencia, como consecuencia de la importación de agua desde una cuenca adyacente, para satisfacer la demanda cada vez mayor de la población asentada en la depresión.

Para lograr una gestión eficaz del crecimiento de las ciudades en la depresión del Lago de Valencia, que permita mitigar sus impactos adversos, es necesario comprende r el proceso de expansión urbana en esta región y sus factores impulsores. Esta tarea se facilita hoy en día gracias a la disponibilidad de imágenes satelitales libremente accesibles en la Internet. Estas pueden proporcionar mediciones sucesivas y consistentes de las condiciones de la superficie terrestre, con diversos grados de resolución espacial. Esto ha convertido a la teledetección, conjuntamente con los sistemas de información geográfica, en herramientas valiosas para el monitoreo del cambio de cobertura de la tierra.

En el trabajo se presentan los resultados de una investigación realizada para dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuál ha sido la magnitud de la expansión urbana y del crecimiento del lago?, ¿Cuál era el potencial agrícola de las tierras consumidas por la expansión urbana y el crecimiento del lago? y ¿Cuál es la disponibilidad actual de tierras para desarrollo urbano y agrícola en la depresión del lago de Valencia? Las respuestas a estas preguntas serán útiles como base de conocimientos para planificar el desarrollo sostenible de esta región.

No es difícil prever que la futura reactivación de la economía venezolana atraerá nuevas inversiones hacia la región centro- norte del país y esto reavivará los conflictos por el uso de la tierra en la cuenca del Lago de Valencia. El presente es el momento de tomar las decisiones que conduzcan hacia el ordenamiento del uso del espacio en esta cuenca. En caso contrario, repetiremos errores del pasado que llevarán a la creación de una gran conurbación desde Las Tejerías hasta Tocuyito. No obstante, la distribución de las actividades humanas en el espacio no puede ser el producto de un plan centralizado, sin consenso social. Se pueden tomar medidas para proteger las áreas con alto potencial agrícola contra el impacto del crecimiento urbano. Sin embargo, si estas medidas carecen de apoyo público y político, su éxito será limitado. La toma de decisiones sobre el uso de la tierra es un proceso complejo en el que intervienen diversos actores con intereses diferentes que compiten entre sí, lo cual genera conflictos de uso de la tierra. La expansión urbana en la cuenca y el crecimiento del lago son manifestaciones de esos conflictos. El desarrollo regional sostenible la cuenca del lago de Valencia debe ser el resultado de un proceso de negociación entre estos actores. La información presentada en este trabajo intenta proveer una base de conocimientos que contribuya a orientar ese proceso de negociación hacia decisiones racionales. De allí la necesidad de divulgar esta información para que llegue a ser de amplio conocimiento público.

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 3 min


Se puede aseverar que Venezuela fue un país rural hasta el descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo e inicio de su explotación. Esto trajo como consecuencia inmediata la movilización de muchas personas hacia las zonas donde había petróleo, se fueron desarrollando esos poblados y se fue descuidando el campo en las regiones agrícolas.

Por supuesto, las mejores condiciones salariales, y en general, de beneficios socio económicos, se convirtieron en un imán para atraer trabajadores, para atraer mano de obra hacia las zonas petroleras. Desde la época colonial, Venezuela se caracterizó por exportar café y cacao como base de su economía. Los “Grandes Cacao” eran familias que se enriquecieron con la producción y exportación de cacao hacia Europa, con lo cual lograron excelentes condiciones de vida, y en esa época, todo aquel que acumulaba riquezas y adquiría un elevado nivel de vida era llamado “Gran Cacao”. Aún en la Venezuela del siglo XXI, algunos viejos ciudadanos utilizan esta expresión para identificar a las familias ricas.

Con el incremento de las exportaciones petroleras, cuando Venezuela llegó a ser el primer país exportador de petróleo del mundo, poco a poco la “Enfermedad Holandesa” fue carcomiendo la economía del país. Esta enfermedad, que es un término utilizado en economía, también es conocido como “Mal Holandés” o “Síndrome Holandés”, y se refiere a los efectos negativos que provoca en la economía de un país un repentino y desmedido incremento del ingreso de divisas, ocasionado por la exportación de algún recurso natural como minerales preciosos, hidrocarburos, café, etc, o por algún crecimiento importante de la inversión extranjera directa.

El nombre deriva de lo ocurrido en los Países Bajos en los años sesenta del siglo XX, cuando se incrementó violentamente el ingreso de divisas luego del descubrimiento y explotación de grandes yacimientos de gas natural hacia el Mar del Norte. Consecuentemente, el florín, que es la moneda holandesa, se apreció y aumentó su cotización en el mercado de divisas afectando negativamente la competitividad de las exportaciones de otros bienes o recursos del país.

Aun cuando el nombre de esta distorsión en la economía de un país se relaciona con Holanda y es de reciente cuño (1960), este modelo se ha utilizado para explicar los efectos que tuvo en la España del siglo XVI el ingreso de los tesoros enviados desde América, o los efectos perniciosos que tuvo sobre la economía australiana el descubrimiento de oro por allá por el año 1850, y más recientemente, las distorsiones de la economía venezolana derivadas de los altos precios del petróleo.

El “Síndrome Holandés” ha originado en Venezuela, por muchos años, la apreciación del bolívar que es la moneda nacional; además, reducción significativa de la producción interna en sectores tradicionales de la economía como es el caso de la agricultura y las industrias manufactureras. Estos productos para el consumo interno han tenido que enfrentar una desproporcionada competencia con productos importados de menor precio; y los productos para exportación, se ubican en desventaja por la elevada apreciación de la moneda local.

La situación de bonanza petrolera ha promovido la inyección interna de elevados recursos, elevando el circulante, que sin una adecuada contrapartida en la oferta de bienes y servicios provoca continuos incrementos en los índices de inflación. Actualmente, Venezuela ha alcanzado la mayor distorsión económica de su historia, y a pesar de sus riquezas, se encuentra en una situación crítica de pobreza, además de haber contraído altísimos niveles de endeudamiento externo.

La “Enfermedad Holandesa” agobia a la población venezolana y ha afectado profundamente la agricultura. Para 2018 se estimó que apenas se produjo 20% de los requerimientos alimenticios de los treinta millones de venezolanos, y las expectativas para el 2019, son aún peores. Con la renta petrolera se sigue importando alimentos en lugar de promover y apoyar la producción interna. Las divisa parece que se están agotando complicando estas importaciones, por lo que el futuro que se le presenta a la población es de mayor escasez de alimentos cada día. Tenemos que “sembrar el petróleo” y superar el “Síndrome Holandés”, tal como lo han logrado otros países como Finlandia, Australia, Holanda, Noruega, Chile y otros.

Junio de 2019

 3 min


Edgar Benarroch

Quien nos entiende, hasta ayer pedíamos a gritos que la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas, Dra. Michelle Bachelet (por cierto su primer nombre es Verónica, pero se le conoce solamente como Michelle) visitara nuestro país, ahora que está entre nosotros hay voces que la descalifican y dicen que ocultará la verdad porque es "caimán del mismo pozo" y que de ella no debemos esperar ningún cuestionamiento a la gestión del régimen. Quienes así opinan, en mi parecer denotan tres posiciones, 1.- son desconsiderados con la visitante emitiendo juicios de valor sin ningún fundamento, 2.- no conocen la realidad latinoamericana, menos la de Chile y 3.- tampoco conocen a Michelle Bachelet.

Es bueno recordar que la visita de la Alta Comisionada fue precedida por una comisión de expertos que ella designó y que estuvo trabajando en nuestro país por más de dos semanas y producto de ese trabajo presentó un informe más o menos completo de la situación nacional en cuanto a los Derechos Humanos, democracia, libertad y realidad social y económica. Con la información que le fue presentada y con el conocimiento personal que tiene la Dra. Bachelet ha dado declaraciones deplorando y cuestionando severamente el desempeño de este régimen y lo ha hecho en términos muy contundentes. Algunos han manifestado que en dos días, tiempo de su visita, no es posible percibir la situación nacional , es verdad, pero como antes cité la comisión que ella designó pudo captar la grave situación del país en todos sus órdenes .

Michelle Bachelet fue dos veces Presidente de Chile y aunque su gestión en cuanto a crecimiento económico no fue la mejor, se destacó por respeto y sujeción a los principios democráticos, a los derechos humanos, a la tolerancia política e institucional y a los derechos colectivos e individuales, ello fue de reconocimiento general.

Quien la llama caimán del mismo pozo tal vez lo hace porque se define socialista y efectivamente lo es. Si todos los que se dicen socialista tuvieran sus convicciones y principios la situación fuera otra.

Cuando se anunció la visita de la comisionada el régimen empezó a pintar hospitales y carteles pretendiendo infantilmente ocultar la desastrosa realidad. Con pinturitas no pueden ocultar el estado de abandono de nuestros centros hospitalarios sin equipos ni medicinas, no podrán ocultar los más de setecientos presos políticos que injustamente purgan condena impartida por el régimen ni tampoco las huellas de las torturas a las que han sido sometidos. La Dra. Bachelet debe haber observado en la cara de la gente el estado de angustia y desesperación en que nos encontramos al lado de un inmenso deseo de salir de este oprobioso régimen. A lo mejor logra ver gente buscando en la basura algo para comer. Por supuesto se percatará del racionamiento criminal de la energía eléctrica y de agua con las graves consecuencias que ello provoca.

Nuestra realidad es tan cruda, dramática y espeluznante que es inocultable, se respira en el ambiente la profunda y espantosa crisis que soportamos. No podrán esconderla menos aún a una luchadora social con gran experiencia y principios como lo es Bachelet . Estoy seguro que ella está en el grupo preocupado por el daño terrible que le ha hecho este régimen a la corriente socialista.

Esperemos su juicio que me anticipo a decir será severo contra la usurpación. Su objetividad y valores le impiden mediatizar lo que sus ojos ven, su consciencia le indica y sus enviados informaron.

No tengo el honor de personalmente conocer a la Dra. Bachelet, pero como por "sus obras los conoceréis" la juzgo.

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Ricardo de Querol

Tiene motivos para presumir de dones proféticos, porque estuvo en primera fila del despertar digital y vio con claridad lo que vendría después. En los años ochenta y noventa, cuando la mayoría de la población desconocía o empezaba a acercarse a Internet, Nicholas Negroponte (Nueva York, 1943), ingeniero informático y arquitecto, fundador, director y ahora presidente del Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), vaticinó que íbamos a tener ordenadores en los bolsillos, pantallas táctiles, televisión a la carta como la de Netflix, altavoces inteligentes y hogares conectados. Y entendió que vendrían profundos cambios sociales. Sus artículos en la última página de Wired o su libro El mundo digital (1995) eran seguidos como un oráculo.

El tiempo le ha dado la razón en casi todo. Negroponte conversa en Madrid, donde participa este jueves en la jornada Cruce de Caminos, organizada por Banco Caminos y Bancofar. Sigue confiado en sus visiones del futuro, que hoy suenan muy atrevidas. Claro que también era atrevido lo que decía hace 30 años.

Pregunta. ¿Cuál es el próximo hito para la humanidad?

Respuesta. El mundo digital se ha integrado en nuestras vidas. Lo que vendrá ahora ya no serán extrapolaciones de la informática, como las que hemos visto.

Pregunta. ¿Es la bioingeniería la próxima revolución?

Respuesta. Esa será una de las grandes cosas que vengan, sí. Tendremos humanos genéticamente modificados y corregiremos los errores de la naturaleza. Será un futuro muy distinto.

P. ¿De verdad podremos vivir 150 o 200 años? ¿Lo haremos nosotros o nuestros descendientes?

R. Eso ocurrirá con seguridad en la próxima generación. Es un poco tarde para nosotros, porque revertir el envejecimiento es más difícil. Pero no hay duda de que sus hijos y mis nietos vivirán hasta los 150 años. Y haremos que los discapacitados puedan andar, luego podremos eliminar las enfermedades raras...

P. Y se alimentará al mundo con comida artificial.

R. Crear carne que no proceda de las vacas es un proyecto maravilloso. Podremos replicar las células de las vacas sin hacer daño a animales, sin el CO2 que emiten, ahorrando agua, cuidando el medio ambiente, y logrando que la gente tenga carne.

P. ¿Nos salvará la tecnología también del cambio climático?

R. La tecnología es la única solución al cambio climático. No hay otra. Tenemos que encontrar la forma de producir energía, no necesariamente de fuentes renovables, como el viento o el sol, sino haciendo que la fusión nuclear funcione. En 50 años tendremos una economía distinta y un mundo mejor gracias a ella.

P. Usted pronostica avances enormes para la humanidad. ¿No teme que las miserias humanas, o los intereses políticos y económicos, impidan que lleguen a beneficiar a la mayoría?

R. Los intereses corporativos suelen frenar algunos avances, pero no por mucho tiempo. Es bien conocido que quienes tienen intereses en el petróleo pueden forzar un retraso en las tecnologías alternativas. Por eso es tan difícil hacer pronósticos sobre cuándo llegarán algunas cosas, porque a menudo los retrasos vienen de fuerzas externas que no tienen que ver con la tecnología.

P. El 5G, el sistema que dominará las comunicaciones móviles, está siendo el centro de esta Segunda Guerra Fría, un campo de batalla entre EE UU y China por esa tecnología. ¿Quién ganará?

R. Hace 15 años que EE UU se ha rendido en las tecnologías de la telecomunicación. Los principales actores ya no son empresas americanas. El repentino interés por el 5G, y en particular por Huawei, me parece increíble. Porque el 5G no es tan importante como están vendiendo. Es solo un cambio incremental sobre el 4G. El hito fue el 3G. Esto no es la fusión nuclear. Si alguien domina la fusión nuclear, cambiará las reglas del juego. El 5G no va a ser rompedor. Y si miramos lo que hace China en áreas como el 5G, está muy por delante de EE UU.

P. Usted representa el optimismo ante los cambios tecnológicos. Pero todo indica que la opinión pública ha ido pasando del entusiasmo al pesimismo.

R. Sigo siendo optimista, pero eso es verdad. Hay un creciente sentimiento en todo el mundo de escepticismo, de que la tecnología ha creado muchos de los problemas que tenemos que arreglar. Si lo miras objetivamente y con perspectiva, la tecnología ha traído muchas soluciones, como en la medicina, y los problemas son sobre todo por cómo usamos la tecnología.

P. Los gigantes de Internet son vistos ahora como un gran oligopolio que hace negocio sin control con nuestros datos. Una especie de Gran Hermano.

R. Pondré otro ejemplo. Cuando las revelaciones de Snowden, muchos americanos como yo nos sorprendimos de que el Gobierno nos estaba vigilando. Si vas a China, y acabo de estar allí, ves cientos de cámaras en la calle haciendo reconocimiento facial y creando una casi perfecta seguridad. Y la gente está satisfecha. Dicen: de acuerdo, quizás se viole lo que vosotros los occidentales consideráis intimidad, pero no tenemos delincuencia. Son cosas que se ven distintas desde cada cultura.

P. ¿Juega China con ventaja en la carrera tecnológica por la falta de garantías para la intimidad? Allí se puede crear una gigantesca base de datos genéticos que en Occidente no sería viable.

R. Europa es quizás el líder mundial en protección de la intimidad. Por otro lado, hay mucha gente que muere en Alemania porque es ilegal compartir datos que permitirían salvarlos. Es un difícil equilibrio. Si me atropella un coche, no quiero que mis datos médicos estén protegidos, quiero que cuando llegue la ambulancia lo sepan todo.

P. ¿Cree que los gigantes de Silicon Valley deben ser divididos como otros monopolios en el pasado, lo que ha propuesto la senadora Elizabeth Warren?

R. No estoy seguro de que dividir a estas compañías garantice asuntos como la privacidad. A nadie le gusta que una empresa crezca tanto y sea dominante, pero lo que tenemos que mirar es qué sacamos de ellos, quién está contribuyendo más al conocimiento y la ciencia. Es sorprendente qué poco aportan muchas de esas grandes compañías. La gente joven quiere ser Mark Zuckerberg, no quieren ser Alan Turing. Es decepcionante. Necesitamos gente que invente y sea imaginativa como Turing.

P. ¿Están afectando las redes sociales a la calidad de la democracia? Allí se expanden ideas extremistas, mensajes de odio…

R. No uso mucho las redes sociales. Soy más un observador. Está claro que están teniendo un impacto. En unas partes, están creando democracia, en otras partes la están debilitando. El balance es probablemente a favor de la democracia.

P. Diversos estudios alertan de la destrucción de millones de empleos por la robotización, incluso en las actividades más intelectuales. Esto está generando ansiedad en la población y abriendo debates como el de la renta universal. ¿Cuál es el futuro del empleo?

R. Es más fácil automatizar la mayoría de actividades intelectuales que la mayoría de empleos en servicios, como preparar comida rápida. Es más fácil tener un robot abogado, o contable. El desplazamiento del empleo no dependerá de las capacidades intelectuales. En algún momento tendremos que repensar el concepto del trabajo. Una parte del concepto tiene que ver con tener un sentido, un propósito. La gente siempre tendrá un propósito, pero puede no ser llevar un salario a casa, que es lo que define el empleo hoy.

P. ¿Vamos a tener algún día una verdadera inteligencia artificial, que tenga conciencia?

R. Esa es la pregunta, la conciencia, y la mayoría de la gente no se la hace. No estoy seguro de que lo vaya a ver en mi vida. Pero antes de eso veremos máquinas que tendrán sentido del humor, y será asombroso. Otra pregunta que no parece interesante es: ¿por qué los hombres apreciamos la música?

P. ¿Hay que reivindicar las humanidades, o la filosofía, en una sociedad hipertecnológica?

R. Las humanidades son la cosa más importante que puedes estudiar.

20 de junio 2019

El País

https://elpais.com/tecnologia/2019/06/19/actualidad/1560974542_919705.html

 6 min


Jesús Elorza G.

22 de junio, Día Nacional del Deporte

El perfil autoritario, autocrático e intervencionista del gobierno de Hugo Chávez en materia deportiva, comienza a mostrarse con la firma del Convenio con Cuba que implicó la traída al país de más de 10.000 entrenadores deportivos para apoyar “voluntariamente” el programa Barrio Adentro Deportivo y la consolidación de los Consejos Comunales como uno de los brazos milicianos de nuestra revolución.

A partir de ese momento, se desarrolla una intolerancia ideológica del régimen en el sector deportivo, que se manifiesta con la persecución, atropello e intervención de la Federaciones Deportivas con el propósito de obligarlas a modificar el Art. 26 de los Estatutos del Comité Olímpico para permitir que un funcionario de gobierno fuese candidato a los cargos de elección en el Comité Ejecutivo del organismo. Hecho este que al poco tiempo hizo posible el asalto al Comité Olímpico y a las Federaciones Deportivas.

Ya con el control del Comité Olímpico y de las Federaciones Deportivas, se procede a desmantelar el proceso de descentralización iniciado con la elección de gobernadores y alcaldes en 1989, con el despojo de las instalaciones deportivas a los gobiernos de oposición regionales Zulia y Táchira, pasando la administración de las mismas al Instituto Nacional de Deporte. El siguiente zarpazo totalitario fue el de la suspensión de los Juegos Nacionales en aquellas entidades gobernadas por sectores de la oposición.

En relación con el deporte universitario, se puso en práctica una política orientada a ir minando la autonomía del sector en lo concerniente a la organización y desarrollo de los Juegos Universitarios (Juvines) por parte de la Federación Deportiva de Educación Superior (Fevedes). En el año 2010, los juegos correspondían a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, y de manera arbitraria les fue arrebatada la sede para otorgársela a la Unefa, militarizando todo lo concerniente al Comité Organizador del evento. Igual modus operandi fue aplicado contra la Universidad de Carabobo sede de los Juvines 2012.

La aprobación de la Ley Orgánica de la Actividad Física y el Deporte permite que se establezcan las bases de la supremacía socialista y revolucionaria en materia deportiva. La modificación del paradigma organizacional permitirá que los Consejos Comunales pasen a ser la base piramidal del deporte y en consecuencia todo el voluntariado oligarca del deporte como son los clubes, ligas y asociaciones serán sustituidas por las Comunas. La base jurídica contenida en la referida Ley, brinda un marco legal que somete al sector deportivo a un régimen autocrático, centralista, antidemocrático y totalitario. Entre los principios rectores contemplados en el referido texto destacan los siguientes:

  • El dogma, según el cual el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada.
  • Acabar con la descentralización del sector. El deporte será centralizado y dirigido únicamente por el “Sistema Nacional de la Actividad Física y Deportiva”.
  • La modificación estructural de la Organización Deportiva Nacional al establecer como Unidad Básica del Sistema a los Comité de Deporte y Recreación de los Consejos Comunales. Lo que va a permitir el control de las asociaciones y Federaciones.
  • Transfieren a los Consejos Comunales la administración directa del servicio público deportivo prestado por los municipios y los estados. Lo que significaría en la práctica la liquidación de los Institutos o Fundaciones que a nivel regional y municipal que son los encargados de dirigir las actividades deportivas.
  • A los organismos privados relacionados con el deporte profesional le establecen una Comisión Nacional contra la mercantilización del deporte y el deportista, con el objetivo final de acabar de una vez por todas con “la perversa práctica capitalista y neo-liberal de la explotación comercial del deporte”.
  • El Programa de Atención Integral al Atleta aprobado será sustituido por la creación de Comisiones Nacionales contra el tabaquismo, alcoholismo, sustancias nocivas, publicidad, alerta a la tecnología excesiva (sic) y el sedentarismo. La protección económica solo será para aquellos identificados y sumisos con el régimen.
  • Se amplía la base electoral de las organizaciones deportivas otorgando el derecho a elegir y ser electo a los atletas activos o retirados, jueces, árbitros, entrenadores. Esta normativa establece una incongruencia jurídica al permitir a los atletas activos ser “Juez y parte” en los organismos deportivos.

Esta situación de regresión institucional busca acabar con la descentralización, con los derechos a la libre asociación, la libertad de empresa, la autonomía de las entidades deportivas y genera una situación de incertidumbre e inseguridad laboral para miles de venezolanos que trabajan como obreros, empleados, entrenadores y jubilados en las diferentes instituciones nacionales, regionales o municipales encargadas de desarrollar las actividades deportivas en todo el territorio nacional.

A manera de síntesis, pudiera decirse que los 20 años del régimen chavista (1999-2019) en materia deportiva, se han caracterizado por una constante violación de la autonomía de las Federaciones Deportivas y del Comité Olímpico, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con todo lo relacionado al transporte, alimentación y viáticos de las delegaciones que representan al país en eventos internacionales. La no transparencia en el manejo de los cuantiosos recursos económicos del Fondo Nacional del Deporte. La estafa continuada con la solicitud de divisas a Cadivi. El encubrimiento de los ilícitos ocurridos con la construcción de las instalaciones deportivas para los Juegos Nacionales o para eventos internacionales como lo fue el caso del Estadio Iberoamericano de Atletismo en Maracay. El grave y progresivo deterioro y abandono en que se encuentra mas del 80% de nuestras instalaciones deportivas, lo cual ha generado el alejamiento de las comunidades y población en general de las mismas, consolidándose además serias restricciones para el desarrollo del deporte de rendimiento por carecerse de instalaciones adecuadas. La no homologación y pago de los pasivos laborales de los pensionados y jubilados del Instituto Nacional de Deporte. La solicitud irresponsable de sedes de eventos deportivos internacionales con el solo propósito de continuar con la apropiación indebida de los recursos económicos destinados para tal fin, ejemplo de ello lo ocurrido con la Copa América de Futbol, Juegos Bolivarianos de Playa, Iberoamericano de Atletismo, Mundial de Softbol femenino entre otros. La no asistencia a eventos internacionales programados, por incapacidad gerencial que pretenden esconderlas con señalamientos contra el imperio norteamericano y la guerra económica. La entrega de divisas a la dictadura cubana a través de leoninos convenios de contratación de “entrenadores” y los juegos del “Alba”. La permanente suspensión de los Juegos Nacionales. En el marco de este trágico y perverso cuadro, destaca la perdida de nuestra hegemonía deportiva en los Juegos Deportivos Bolivarianos frente a Colombia.

Revertir esta deplorable situación, en la cual “No hay nada que celebrar” requiere el esfuerzo unitario de atletas, entrenadores y dirigentes para sumar sus luchas y reclamos al pueblo venezolano que desde distintos sectores lucha por un urgente cambio de gobierno. Un pronóstico democrático para que el deporte venezolano supere el actual estancamiento, sin lugar a dudas, estaría representado por el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

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Casto Ocando | Primer Informe

Un documento inédito muestra cómo Nicolás Maduro “compensó” deudas de Cuba por supuestos servicios y productos suministrados a Venezuela presuntamente sin respaldos, entre ellas trabajos en el sistema de electricidad nacional y suministro de materia prima que la isla no produce. El documento también muestra cómo La Habana tenía la mano metida en una amplia variedad de negocios, desde contratos con Pdvsa Industrial y Minerven, hasta dotación de hospitales, suministro de barras de acero y cemento, servicios telefónicos y aéreos.

Una deuda de $3 mil millones que Cuba acumulaba con Venezuela al menos desde 2006, y que incluía numerosos préstamos con organismos públicos como el Tesoro Nacional, Fonden y Bandes, fue eliminada y “compensada” secretamente por orden de Nicolás Maduro tras llegar de un viaje de consultas a La Habana.

Según un Punto de Cuenta 045-16 de cinco páginas propuesto por la dirigente chavista Delsy Rodríguez cuando era Canciller del régimen, y firmado por Maduro, la deuda cubana fue borrada de un plumazo por “compensación” con supuestas deudas que Venezuela tenía con Cuba. La compensación no sólo perdonó $3 mil millones que Cuba ya se había gastado, sino que incluyó una línea de crédito de $177 millones a favor de La Habana, debido a que la deuda de Venezuela era mayor.

El documento, obtenido en exclusiva por Primer Informe y publicado por primera vez, fue firmado por Maduro a mediados de 2016, después de llegar de un viaje a La Habana para firmar nuevos acuerdos con Raúl Castro.

La deuda cubana desapareció de la contabilidad de los organismos estatales venezolanos, incluyendo el Fonden, Corpoelec, Cantv, Pdvsa y la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), entre otros. Y según fiscales que investigaron el caso, las facturas y comprobantes de los productos vendidos y los servicios presuntamente prestados por los cubanos incluidos en el Punto de Cuenta, no aparecen o se mantienen en secreto.

Según el documento, la deuda total de Cuba con Venezuela era de $3,008 millones e incluyó varios créditos con Fonden, pagarés del Banco Central de Cuba para la Oficina Nacional del Tesoro, depósitos hechos por Pdvsa en el Banco Internacional de Comercio S.A., de Cuba, entre otros aspectos.

En contraste, la deuda de Venezuela con Cuba, supuestamente, ascendía a $3,186 millones, un total de $177 por encima de la deuda cubana, y abarcaba una amplia variedad de productos y servicios prestados hasta el 2015, incluyendo materia prima que Cuba no produce, y también, muy llamativamente, “deudas de la IV República“.

El documento se mantuvo secreto hasta que fue filtrado a Primer Informe por un alto ejecutivo de Pdvsa que estaba en contra de la operación. Ni el alto ejecutivo ni uno de los fiscales que inició las indagaciones de forma confidencial, encontraron recibos, facturas o comprobantes de los servicios supuestamente descritos en el Punto de Cuenta.
En la primera página del documento, Cuba facturó $148 millones por servicios a Corpoelec entre 2014 y 2015.
Según expertos, ha sido una práctica común encubrir las deudas de Cuba con una serie de servicios y operaciones supuestamente legítimas prestadas a Venezuela, cuando en realidad se trata de cobros por protección presidencial, desmontaje de conspiraciones, espionaje y persecución a opositores, entre otros “ítems”.

“Sencillamente los cubanos no pueden poner en una factura que están cobrando millones por mantener a Maduro en el poder, o están dirigiendo el espionaje a la oposición, o torturando a disidentes. Entonces inventan este tipo de documentos para justificar el pago de esos millones”, dijo Pedro Burelli, ex directivo de Pdvsa y analista que ha estudiado en detalle las relaciones cubano-venezolanas.

Burelli dijo que, sin embargo, resulta inaceptable que Venezuela deba pagar adicionalmente por servicios indefinidos a Cuba, además de haber pagado puntualmente una onerosa dádiva petrolera durante 20 años de decenas de miles de millones de dólares.

De hecho, Venezuela envió a Cuba millones de barriles de petróleo equivalente a unos $35,000 millones entre 1999 y 2018, según cálculos del diputado de la Asamblea Nacional Angel Alvarado. Y en los primeros tres meses de 2019, ya ha enviado unos $2,000 millones en crudo a pesar de la severa crisis de Pdvsa y la catástrofe económica causada por las políticas de Nicolás Maduro.

En la página dos del Punto de Cuenta firmado por Maduro aparecen todos los “servicios” y “productos” presuntamente vendidos por Cuba a Venezuela.
Sólo entre 2002 y 2016, al momento de la firma del Punto de Cuenta 045-16, Cuba había recibido un total de $34,543 millones en crudo venezolano, según cálculos detallados realizados por el ex ejecutivo de Pdvsa Juan Fernández.

¿Cuánto de la deuda presentada por Cuba es realmente legítima?

“Probablemente se trata de una especie de lavado para que esa deuda, cualquiera que sea, desaparezca, y entonces con eso se culmina en un regalo de todo el patrimonio de los venezolanos a Cuba”, dijo el experto petrolero Fernández.

“Es un cálculo hecho de manera que genera sospechas de cómo se realizó. Parece un número tomado del aire, que por cierto casi coincide con el dinero que Pdvsa tuvo que poner para la refinería de Cienfuegos, y que nunca se concluyó, y entonces Cuba se quedó con la refinería sin devolverle el dinero a Pdvsa”, añadió.

La “sorprendente” deuda venezolana con Cuba

Según el detalle del Punto de Cuenta mediante el cual Maduro esfumó la deuda de Cuba, Venezuela debía pagarle a los Castro, en primer lugar, un total de $1,536 millones por “bienes y servicios exportados hacia Venezuela en el período 2006-2015, como parte de los programas anuales de cooperación”. El documento aseguró que las “facturas y anticipos se encuentran presentadas en Fonden”.

Sin embargo, las facturas nunca aparecieron cuando fueron solicitadas un año después, a mediados de 2017, por fiscales venezolanos que intentaron averiguar más sobre los pagos a Cuba.

“Los archivos no aparecían por ninguna parte”, dijo uno de los fiscales investigadores que ahora vive exilado fuera de Venezuela.

La página tres del documento describe los detalles de la deuda cubana, entre ellos créditos y anticipos de organismos como Fonden, Bandes y Pdvsa.
El segundo concepto de la deuda facturaba $148 millones por “servicios brindados por la Misión Energética cubana en Venezuela a Corpoelec de septiembre de 2014 a diciembre del año 2015”.

El concepto no detalló, por ejemplo, si este monto incluía los servicios del comandante Ramiro Valdés como “Zar Eléctrico” de Venezuela, o si la Misión Energética cubana había obras eléctricas que después no se concluyeron.

(Según el estudio de la Universidad Simón Bolívar sobre la inversión eléctrica en Venezuela, entre los años 2008 y 2015, publicado por Primer Informe, Cuba aparece como receptora de contratos eléctricos por parte de Corpoelec por $970 millones, a través de la empresa Alba Cuba).

El tercer concepto llamó la atención de los fiscales: Venezuela debía pagar a Cuba una “compensación petrolera, 60% de la diferencia a favor de Cuba del año 2014 (3er trimestre y un parcial del 4to trimestre) y 2015”. La cifra de la “compensación”: $1,316 millones.

Según el experto petrolero Juan Fernández, la “compensación” se pudo haber producido por el bajón que sufrió entre 2014 y 2015 el precio del crudo venezolano. El equivalente en dinero de los envíos petróleo venezolano a Cuba bajó de $3,393 millones en 2014, a $1,632 millones en 2015. La “compensación” que exigía Cuba de $1,316 millones aumentaba los ingresos a casi $3,000 millones para 2015.

En el cuarto facturaban casi $54 millones por “servicios de tráfico telefónico por ETECSA a CANTV”. ETECSA es la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. que, mostrando proclividad a los negocios, declaraba en su portal de internet que su misión era “brindar servicios de telecomunicaciones que satisfagan las necesidades de los clientes”.

Los cubanos también facturaron una amplia variedad de “servicios”: $36.6 millones “por servicios comerciales de transporte aéreo por Cubana de Aviación”; $17.2 millones por “contrato de servicio a la construcción para la Gran Misión Vivienda Venezuela de 2014 a 2016”; $12.2 millones por “servicios de desarrollo de software brindados por la empresa ALBET a la empresa mixta Guardián del Alba”; y $6.5 millones por “asistencia técnica y arrendamiento de medios brindados por la empresa cubana Caribbean Dry (CDC) a la empresa mixta Astimarca”.

Además de borrar la deuda, Maduro extendió un crédito de $177 millones a favor de Cuba, según muestra la página cuatro del Punto de Cuenta.
Llamativamente, Cuba facturó casi $50 millones en suministro de materia prima costosa de producir en la isla como “barras de acero” ($34.8 millones), y “cemento gris” ($14.8 millones).

Otros conceptos mostraron que los cubanos tenían negocios a todo nivel en la administración pública venezolana:

Otros conceptos mostraron que los cubanos tenían negocios a todo nivel en la administración pública venezolana:

Diseño, construcción y ensamblaje de trailers para Pdvsa Industrial ($3.12 millones).
Suministro de bombas de GLP y de recipiente a presión para extintores de 10 y 20 libras ($2.06 millones).
Servicios de perforación y asistencia técnica a CVG MINERVEN. ($1.29 millones)
Asistencia técnica brindada por la empresa comercial TECNOSIME a PDvsa Industrial ($660 mil).
Asistencia técnica brindada por la empresa comercial CUPET a la empresa mixta VENCUPET ($470 mil); y
Contrato de agenciamiento para la ventea de níquel entre MITSA y Pdvsa Industrial. ($40 mil).
En total, la deuda venezolana con Cuba ascendió a $3,186 millones.

La propuesta fue aprobada y firmada por Maduro y Delsy Rodríguez a mediados de 2016.
La deuda que terminó beneficiando a Cuba

Por el lado venezolano, la mayoría de la facturación se justificó con conceptos como compra de acciones en empresas mixtas cubano-venezolanas; pagarés, bonos, préstamos y anticipos, y una serie de créditos con entidades financieras públicas como Fonden y Bandes.

Los “cobradores” venezolanos tuvieron que ponerse creativos para justificar el dinero que le habían dado a Cuba.

Por ejemplo, uno de los más curiosos “ítems” fueron $50 millones por concepto de “Deudas de la IV República”, es decir, producidas antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999.

Muchos de los conceptos facturados no eran fáciles de descifrar. Por ejemplo, se cobraban casi $1,200 millones por “compromisos asociados a la compra de las acciones y devolución de los recursos transferidos a la empresa mixta CUVENPETROL S.A.”.

¿Qué tipo de recursos se habían transferido? ¿Debían los cubanos devolver el dinero para la creación de CUVENPETROL S.A., que sólo tuvo financiamiento venezolano?

La facturación venezolana también mostró una notable cantidad de préstamos hechos por Cuba a diversas entidades públicas venezolanas a través de pagarés, bonos o líneas de crédito.

Se facturaron, por ejemplo, $513.28 millones por un “pagaré emitido por el Banco Central de Cuba a favor de la Oficina Nacional del Tesoro”.

La gran interrogante del Punto de Cuenta: “Deudas de la IV República”.
También otros $200 millones por “bonos emitidos por el Banco Central de Cuba a favor de BANDES y el Banco del Tesoro”. (¿Cuánto podría costar un bono cubano si se declaraba en default?).

Otros $50 millones correspondían “al pago del préstamo para la compra de buques graneleros de la empresa mixta ALBAGRANEL..

Facturaron además $197.3 millones por un crédito de Fonden para “inversión de la empresa mixta FERRONIQUEL S.A. y otros $123 millones en otro crédito de Fonden para el “Programa Unión Económica Cuba-Venezuela”, que nadie conocía.

Otros dos créditos por $24 millones fueron incluidos entre las deudas: uno con Fonden y Banco del Alba por $23.5 millones, para “producción de semiproducto (palanquillas) y laminados largos de acero al carbono; y otro por $650 mil con Bandes, como “compensación del Addendum No. 5 del contrato para la adquisición de materiales eléctricos Fase 2”.

Venezuela exigía en el documento la devolución de 300 millones de euros (unos $350 millones) depositados por Pdvsa en BICSA.

Fueron incluidos como deuda dos anticipos que habían sido otorgado para proyectos para suministrar equipos y construir obras. Uno eran $116 millones de anticipo “para el suministro de equipamiento médico para 43 hospitales” del Programa Barrio Adentro III. El segundo era un anticipo de $84.5 millones “para las obras constructivas asociadas a la ejecución del Programa Sucro-Alcolohero”.

¿Por qué debían devolver el anticipo? ¿No se habían culminado las obras?

También se incluyeron montos por concepto de “disolución de empresas”: $40 millones para la disolución de la empresa mixta Tecnologías Alternativas S.A. (TECAL), y $13.7 millones para la disolución de la empresa mixta CUVENPEQ, S.A.

Finalmente se incluyeron otros “ítems” para cubrir “compromisos asociados a la compra de las acciones y devolución de los recursos transferidos” a las empresas mixtas Cementos Santiago S.A. ($41.4 millones), Morteros Artemisa S.A. ($7.7 millones) y Ferroníquel S.A. ($5,000)

Como una gran interrogante quedó el ítem número 8: $50 millones “por Deudas de la IV República”.

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