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Opinión

Boquea el castrochavismo ante el arrastre de una exponencial Resistencia Civil Democrática, que como desobediencia civil crece en la mayoría de los venezolanos que después de 6 días de penurias, está dispuesta a enterrar la maldición del comunismo en América Latina en el siglo XXI. Muere patéticamente la autocracia militarista ladrona frente al desastre del partido político en armas, que todavía se imagina por ignaro, que en el siglo XXI -momento de la sociedad instantánea- pudiera ocurrir un ataque cibernético sobre el Guri y el sistema eléctrico nacional. Los venezolanos y el mundo saben que la inoperatividad de ese sistema se debe al robo de 100 mil millones de dólares, responsabilidad de los cabecillas de la revolución chavista-madurista.

Nicolás Maduro y su militarismo perverso, ladrón y cobarde están boqueando, están feneciendo y no podrán seguir engañando a una sociedad noble, buena y ya sacrificada, que ha mostrado las llagas de la incapacidad del catrochavismo, generando una situación de miseria general que incrementa su tensión en el cuerpo social. Tensión que muestra la Curva de Hechos Políticos, con graves complicaciones en el Orden Social y con rasgos de violencia política, de lo cual son responsables la ignorancia de Nicolás Maduro y la violencia sistemática e incremental de Padrino López, que de a poco intentan lanzar los colectivos armados en contra de la sociedad democrática, todo ello como buenos cobardes.

Boquea Nicolás Maduro y Padrino López, así lo asienta la Curva de Hechos Políticos, y con ello su régimen atrabiliario de incapaces, que muestran su descomposición que desarregla a la familia venezolana, hoy convencida del fraude, mentira y desastre de la supuesta eficiencia del militarismo ladrón y rastrero. Para el venezolano, ese que hoy sufre por agua, por comunicaciones, por transporte corrobora la extrema incapacidad de quienes gobiernan y reafirma que son mentirosos sistemáticos y que tratan de distorsionar y distraer a la ciudadanía produciendo una enorme indignación. Indignación ciudadana que es partera de una reorganización política en la Nueva Sociedad, en la cual “la Resistencia Civil crecerá” y alimentada por la “Desobediencia ciudadana” será capaz de contener la locura y desafuero de eunucos, acobardados y cínicos que durante 20 años han irrespetado y violado los derechos del venezolano.

Frente a la debacle del Guri el régimen ha intentado manipular los procesos de comunicación social, han pretendido esconder sus grandes robos pero ya para esta fecha han quedado desnudos, y como grupo maléfico y degenerado de gobierno, están boqueando casi… se preparan para desparecer con una experiencia desgraciada que coloca a Venezuela como república en un trance peligroso para el inmediato futuro. El inmediato futuro es incierto y requiere de que los demócratas respondamos con Participación Política Contendiente, para que como palanca de presión definitiva acontezca lo que indica la lógica política: desplazar a Nicolás Maduro y a su tiranía del espacio político venezolano. Eso es igual a superar 20 años de penetración en la Academia Militar y 20 años del peor régimen conocido por la república.

Boquea Nicolás Maduro y su Partido Político en Armas, y con ello se van, no siendo más gobierno por incapaces ya que la mentira procaz no convence al mundo y menos a los venezolanos, se van como tiranos indeseables y vergüenza de la raza venezolana. Los venezolanos y el mundo entero hoy saben que la falta de energía eléctrica jamás fue un sabotaje, pero sí es la prueba fehaciente del más grandes latrocinio comunistoide que hoy está sentado sobre las bayonetas de una organización militar corrompida, parte de una sociedad sólida atrasada, y todos ellos… con o sin uniforme por perversos no saben que el mundo vive hace tiempo en la instantaneidad.

Esa instantaneidad que no puede tolerar a un brutal dictador que, igualmente, está boqueando, está feneciendo y después del juicio político que le corresponde por traición a la patria, verificará como en Venezuela crece una Nueva Sociedad, pero además el proceso de reconceptualización de un estamento militar para un Estado democrático. No aparecerá jamás la conducta vergonzosa de generales, almirantes y coroneles lacayos. Decir hombres de armas corresponderá a interpretar al gran Simón Bolívar, antes que combatiente heroico a un gran filosofo y un gran político, que bebió en los grandes pensadores de la época como David Hume, Juan Jacobo Rousseau y Voltaire, que su grandeza reside en haber hecho realidad el proyecto de Miranda cuando llamó a la Confederación de las Repúblicas Hispánicas en América Latina como una extraordinaria concepción geopolítica, el hemisferio occidental.

Boquea el régimen y con ello el cuerpo de generales y almirantes, vergüenza del cuerpo armado. Están feneciendo los que quisieron imponer la supuesta eficiencia militarista en el espacio político. Son unos fracasados por ignaros, pero sobretodo por corruptos, ladrones e inmorales. Constituyen una masa amorfa de corruptos conocidos como un núcleo vergonzoso de venezolanos, que nunca se acercó a la democracia y menos a la democracia liberal. La Resistencia Civil que ha crecido mientras boquean Maduro, Padrino y su cuadro de generales y almirantes, instalará un Nuevo Sistema Político Democrático. El espacio para el estamento militar será exactamente el que defina la Constitución -como hombres para hacer la guerra y jamás para disfrazarse de políticos-, espacio exclusivo para la ciudadanía y seguramente para un futuro ciudadano soldado, que crezca en la ética y en la responsabilidad histórica de no permitir procesos de ideologización, como el que ha sufrido durante los últimos 40 años a quienes hoy se conocen como Partido Político en Armas, que hoy boquea y fenece como el castrocomunismo.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 12 de marzo de 2019

 4 min


El comentario de la semana

Cuán equivocados estuvimos los que nos refugiamos es esas frases para tratar de evadir una realidad que se nos acercaba lenta pero inexorablemente. A pesar de las opiniones expertas, algunas técnicas y otras basadas exclusivamente en experiencias, propias o ajenas, la mayoría pensó que a nuestro país no podían volver épocas que ilusamente creíamos parte de un pasado superado.

La más difusa de las señales que han debido alarmarnos como pueblo fue la reaparición del culto a la personalidad del líder supuestamente infalible, interesadamente insuflada por los que a su sombra empezaban a enriquecerse a costa de los bienes públicos.

El irrespeto a la propiedad personal, la corrupción rampante, los atropellos a la libertad de expresión, la supresión de medios de comunicación, las privaciones de libertad sin procedimientos y los juicios sin justicia fueron convirtiéndose en hechos cotidianos que solo comenzaron a ser sentidos por todos cuando se reflejaron negativamente en la insatisfacción de las más elementales necesidades de la gente.

La falta de alimentos y medicinas, la caída en la calidad de la educación, la creciente incapacidad para atender problemas de salud, el deterioro de los servicios y de la vialidad nacional pasaron a afectarnos a todos y a generar un sentimiento de rechazo al desgobierno que hoy es abrumadoramente mayoritario en el país.

A pesar de lo evidente, el régimen se niega obstinadamente a reconocer que sus días se acabaron, manteniéndose gracias a una cúpula militar que cree que con órdenes se gobierna y una claque civil para la que seguirlas es su única orientación en la vida. Las mayorías quieren un cambio y el Presidente Guaidó encarna es este momento el tipo de dirección que las mismas reclaman.

Una dirección serena, consensuada, producto de consultas y toma de decisiones amparada en el saber de muchos, pero sobre todo consciente del momento que estamos viviendo y la necesidad de no dejarse arropar por la adulancia de los aspirantes a acompañarlo sin otros méritos que sus edulcoradas alabanzas. Ojalá aguante las presiones y se disponga a mantenerse con entereza en el sitio que la historia le ha deparado.

El reciente apagón nos dejó sin luz, pero con una claridad colectiva que no teníamos hasta ahora. Tienen que irse y ser reemplazados por un gobierno acordado de transición capaz de tomar las decisiones que se ameritan. No existe otra alternativa y con ella debemos comprometernos.

 1 min


Ante el terrible apagón con lamentable saldo de pérdida de vidas y bienes, frente al éxodo de casi cuatro millones de venezolanos que huyeron del país en busca de alimentos, medicinas y trabajo y de cara al colapso de las empresas del Estado y de todo el sistema de producción agrícola e industrial, cabe preguntar si nuestros gobiernos sembraron el petróleo.

Desde 1934 cuando Uslar Pietri, a partir de sus reflexiones y de las prédicas de Alberto Adriani, divulgó su famosa frase de sembrar el petróleo, la misma ha sido bandera de todos los políticos, creando la gran ilusión de convertirnos en un país desarrollado. Desde López Contreras hasta el año 2000, los diferentes gobiernos, unos más, otros menos, sembraron el petróleo, es decir invirtieron en infraestructura, educación, salud, crearon empresas del Estado y promovieron otras en el sector privado.

Logramos contar con una buena infraestructura, excelentes profesionales y un buen sistema de salud, pero fallamos en diversificar la economía. Nuestra principal fuente de divisas siguió siendo el petróleo. La mayoría de las empresas, promovidas mediante crédito barato y sostenidas con subsidios, terminaron por desaparecer. Esa siembra no era sustentable. Fue como sembrar una mata de cacao en un país de clima templado: inicialmente crece más rápido que en condiciones tropicales por disponer de más horas de luz durante el verano, pero al llegar el otoño se marchita, hasta morir en el invierno.

Con la llegada del llamado Socialismo Siglo XXI el colapso ha sido total. El régimen solo sembró cizaña. La infraestructura existente y el sistema de salud se deterioraron. La educación decayó y todas las empresas del Estado y muchas del sector privado quebraron. Los recursos provenientes del ingreso por exportación de petróleo solo alimentaron la corrupción y dádivas con fines proselitistas. La falta de inversión, de mantenimiento, de gerencia y el exceso de corrupción, terminaron de matar lo mucho o poco que había sembrado el petróleo en los gobiernos anteriores.

No logramos cosechar por los factores mencionados, pero también por falta de consistencia en las políticas y porque el ingreso petrolero, por mal manejo y por su propia naturaleza, ocasionó efectos no deseados. Recientemente, el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (Cendes) de la Universidad Central de Venezuela publicó el libro La ilusión de la siembra del petróleo, de lectura obligatoria para nuestros políticos y ciudadanos en general.

El compilador es Humberto García Larralde, quien además escribió los capítulos sobre La siembra del petróleo y la competitividad de las actividades no petroleras: Aspectos conceptuales y Evolución de la economía rentista en Venezuela. Además, él y Marcos Morales escribieron el capítulo sobre Impactos de las instituciones: patrimonialismo, populismo, nacionalismo y militarismo.

Carlos Briceño Hernández refiere la historia antes y después de la aparición del petróleo. Rodrigo Peraza, sobre la renta como palanca del desarrollo, dividida en el período de aprendizaje en materia petrolera 1912-1936 y el período de transición 1936-1948. Por su parte, Ángel García Banch nos ofrece Una propuesta institucional para la Venezuela post Bretton Woods. La calidad de los expositores es reconocida en el mundo académico y, en este libro, realizan un aporte fundamental al tema de la siembra del petróleo.

Los avances logrados desde 1926 hasta mediados de la década de los setenta, el decaimiento posterior, la debilidad de nuestras instituciones, sobrevaluación de nuestra moneda con efecto desincentivador sobre las exportaciones no petroleras, el papel preponderante del Estado en actividades que no le competen y su poder de vida o muerte sobre algunas actividades económicas, los pocos incentivos para la competencia y productividad, subsidios ineficientes y mal asignados, equivocada política de sustitución de importaciones, , la resistencia a rectificar errores debido a intereses de empresarios, políticos y sindicalistas, el poder de las instituciones de derecho versus las presiones de los interese de facto o de hecho, las diferentes políticas aplicadas por nuestros gobiernos, son temas magistralmente tratados por estos distinguidos autores. Además, asoman propuestas de crear diversos Fondos para limitar el poder discrecional de los gobernantes. Felicitaciones a estos sobresalientes profesionales.

Como (había) en botica:

El colapso del sistema eléctrico estaba anunciado. La Academia Nacional de Ingeniería y el Hábitat, el grupo Ricardo Zuloaga y otros expertos habían advertido en repetidas oportunidades de que más temprano que tarde, los racionamientos y apagones eran el preludio de un colapso. Señalaron falta de inversión, de mantenimiento, poco personal capacitado y mala gerencia. A eso hay que añadir la corrupción.

Por la estúpida decisión de Rafael Ramírez de romper acuerdos con Conoco Phillps, esta empresa demandó por daños y perjuicios y el Tribunal de Arbitraje (CIADI) del Banco Mundial sentenció a su favor por un monto de más de 8.753 millones de dólares.

El presidente (e) Juan Guaidó lo está haciendo muy bien. Ojalá lo entiendan algunos tuiteros que se creen dueños de la verdad

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Pedro Vicente Castro Guillen

Después de más de 72 horas sin servicio eléctrico puedo volver a conectarme para buscar información sobre la tragedia en proceso que se abate sobre nuestro afligido país. Estos son los resultados de la falta de profesionalismo y profunda corrupción como se ha manejado el sistema eléctrico nacional que llego a ser uno de los mejores del mundo, de nuevo esta kakistocracia que nos desgobierna es capaz de hacer lo imposible convertir una economía petrolera de 3.500.000 barriles de producción en 1998 para llevarla a menos de 1.000.000 de barriles, la misma producción que teníamos a finales de los años 40 del siglo pasado, en una economía hiperinflacionaria y ahora acaba de completar la faena convirtiendo un complejo eléctrico más avanzado de Latinoamérica en chatarra. Maduro nos redujo a la oscuridad.

El blackout implica que todos los servicios de soporte vital de los venezolanos se descalabran: no se puede comprar ningún tipo de bien o servicio porque no hay punto de venta (en un país con crisis de efectivo), no hay neveras que puedan conservar los alimentos, las clínicas y los hospitales fuera de servicio por falta de energía, no se puede echar gasolina, no existe ningún tipo de servicio o actividad que no se vea afectada porque todo depende de la energía eléctrica. El país está cubierto por una gruesa tiniebla que se llama socialismo castro-chavo-madurismo, que es un tipo de régimen donde la producción, la libre empresa, la capacidad profesional es sustituida por un discurso ideológico que oculta la más brutal dominación de factores nacionales y trasnacionales que ya no es posible ignorar.

Maduro responde frente a la tragedia que implica dejar a Venezuela más de 72 horas sin luz, con la misma cantinela del saboteo y la guerra económica, esto por supuesto, era previsible, no está dispuesto a dejar el poder, todo lo contrario, está dispuesto a hundir el país en la más absoluta oscuridad con tal de permanecer eternamente en el poder. Ha recurrido como respuesta a las múltiples protestas que se han producido en el país en estas horas oscuras con su único argumento la represión salvaje e indiscriminada que agrega más víctimas a las que la falla de electricidad genera. Maduro se revela cada vez como un ser violento y cruel capaz del peor comportamiento ominoso y sin escrúpulo contra la población inerme y persistirá en este camino si cree junto con la banda que lo acompaña de que tal conducta le produce algún provecho político, le compra unas horas más en el poder. Por ello juega a manipular a quien le pueda creer su chatarra ideológica responsabilizando al imperialismo para tratar de unificar y compactar el 5% de la población que todavía indican las encuestas que lo apoyan.

Los venezolanos que queremos salir de esta pesadilla estamos obligados a cerrar filas en torno a la Asamblea nacional y al Presidente(E) Juan Gerardo Guaidó que representan nuestra dirección política y apoyar de manera activa y consecuente la línea de acción que sea aprobada para enfrentar esta nueva escalada de la tragedia venezolana.

@pedrovcastrog

 2 min


Edgar Benarroch

Estimado y apreciado Presidente:

Te trato de estimado y apreciado no por obligada tradición epistolar sino porque en corto tiempo tienes la estimación y aprecio del pueblo venezolano y también su admiración y respeto por tu valentía y coraje. Por ahora también te tuteo por considerarte uno más de nosotros y tal vez empujado también por la diferencia de edades. Te duplico y un lustro más en tiempo vivido. Además, como tú sabes es costumbre muy venezolana tratar de usted a los mayores y de tú a los jóvenes.

Resido en Maracay, Estado Aragua y de mi existencia he dedicado 61 años a la política, más de las cuatro quintas partes. De ellos 32 he sido parlamentario (municipal, regional y nacional). En la actualidad soy parlamentario jubilado por el Instituto de Previsión Social de la ahora Asamblea Nacional desde enero de 1999. Estuve 15 años como integrante de la Cámara de Diputados del otrora Congreso de la Republica. Milito desde febrero de 1958 en las filas de la Democracia Cristiana en donde aprendí que la política es el mejor camino para practicar la caridad y que el servicio es la razón de la actividad pública. Servir primero a la Humanidad y a la Patria y por último a nosotros mismos, en el intermedio están los otros intereses. Presumo que esta escala tú la tienes bien organizada.

Disculpen los lectores estas líneas tan personales, las hago con el único propósito que Guaidó, aunque sea someramente sepa quién le escribe.

Sé que la estrategia concebida ha sido suficientemente bien estudiada y analizada y hasta ahora muestra excelentes resultados. Espero que lo que te sugeriré no esté en contradicción con ella.

Lo que más adelante expongo de alguna manera fue planteado en mis anteriores líneas "EL RETO", que un buen amigo me dijo que fue una carta dirigida a Maduro. Creo que sí, pero no la quise titular como tal, como ahora sí lo hago contigo,

El usurpador té retó a que te midieras con él en unas elecciones para propinarte "un revolcón", fue exactamente el término que empleó. Deduzco dos cosas: la primera, que reconoce la existencia de la crisis tan aguda que se debe ir a elecciones y la segunda, supongo que lo hizo en serio, aunque cueste presumirlo, porque el país no está para mamadera de gallo. Te sugiero que "recibas el guante" y aceptes el reto. Me parece que de producirse en el tiempo deseado puede ser el inicio de lo que todos queremos.

Claro está, tenemos derecho a poner y exigir algunas condiciones que, creo entre otras pueden ser las siguientes:

PRIMERA: Debe despojarse Maduro de su condición de usurpador y tal vez tú del interinato presidencial y dar paso a un gobierno de transición.

SEGUNDA: Hay que poner fecha, día y hora al reto. Dejarlo abierto para quien sabe cuándo carece de sentido y razón. Solo debe transcurrir el tiempo estrictamente necesario para organizarlo debidamente.

TERCERA: Debe producirse de inmediato la selección y elección de un nuevo Tribunal Superior de Justicia y de un nuevo Consejo Nacional Electoral que son poderes ilegítimos y rechazados masivamente por el país e integrarlos con gente que a todos nos merezca confianza y sean garantía de buen desempeño. Y

CUARTA: Todo con acompañamiento nacional e internacional de personas de reconocida solvencia moral, dignas y serias que den fe y sean testigos de los pasos que se dan y de sus resultados.

Me parece que si el retador acepta estas condiciones la mesa estaría servida para la celebración de comicios que también pudieran ser para elegir a todas las autoridades ejecutivas y representantes nacionales, regionales y municipales, es decir, una mega-elección.

Espero que estas líneas lleguen a tus manos o te las hagan llegar y si te parece prudente recibir tu respuesta. Con mi gratitud anticipada me suscribo a la espera de tu parecer manifestándote deseos por tu buena salud y rogando a Dios, nuestro Señor, continúe siempre a tu lado y mantenga tu batallador espíritu, más aún en esta hora tan menguada de la Republica.

Abrazo solidario.

ebenarrochcabrera@gmail.com

 3 min


El régimen chavista-madurista lleva años cometiendo crímenes, tienen una exacerbada voluntad para matar, no solo a personas, sino también para destruir los recursos naturales del país. Porque hacerse la vista gorda ante prolongados y destructivos incendios en diferentes escenarios del país, es acabar con la vegetación, con la fauna que habita esos parajes que se van calcinando poco a poco, con las fuentes de agua y con los suelos, que siguen el rumbo de la desertificación cuando se les destruye parte de su vida.

Veamos lo que está pasando en los Andes Venezolanos: nuestra Sierra Nevada arde desde hace más de un mes y al régimen no le importa…..

..Escarpada cordillera andina,

madre del frailejón

que dibuja de amarillo tus laderas…..

….Compañera de las nubes

que se posan en tu altura,

y de las estrellas

que comparten su claridad

en la penumbra de las noches…..

Con esto va quedando herida de muerte la principal fuente de agua para buena parte del occidente del país. Montañas andinas que cosechan el agua de lluvia, para luego dejarla correr por sus laderas e ir a formar esos importantes ríos que fluyen finalmente por las llanuras de Portuguesa, de Barinas, de Cojedes, de Apure. Riqueza de nuestra agricultura y cría.

Lo que ha pasado a los bosques de Uverito, obra ejemplar de venezolanos liderados por ese valioso ciudadano, el Doctor J.J. Cabrera Malo, que transformaron el paisaje y la utilidad de esas sabanas cuarzosas del oriente de nuestro territorio, que antes producían gramíneas de poco valor y pasaron a producir madera para construcción, muebles y otros accesorios, pulpa para la industria de papel, y cambiaron la fauna regional.

….Sabanas de cuarzo y palmas

y ahora de pinos también

que han cambiado tu color

y el aroma de tu ambiente,

hoy tu fauna es diferente

y más alegre tu gente….

Hoy se han perdido miles de hectáreas de pinos, destruidas por el fuego incontrolado y originado por mal manejo o mal funcionamiento de los sistemas de alarma, cortafuegos y otras medidas para la prevención y el combate de incendios.

Ahora tenemos la destrucción de la Gran Sabana, paraje idílico de nuestra geografía que ha sido asiento para la vida de generaciones de aborígenes, Pemones, quienes además de disfrutar de la quietud y belleza de esta región, han sido guardianes de su integridad, vigilantes de su paisaje.

….Así te escribo yo mismo

Gran Sabana encantadora,

a la gracia del indígena,

del aborigen Pemón,

siempre lleno de esperanza,

siempre lleno de ilusión,

sangre esparcida en nosotros

mezclada con español

desde aquel preciso instante

al desembarcar Colón,

y después con otras cepas

el negro, el anglosajón,

para dar este mestizo

cruzado y cuarterón,

que se ha ido por el mundo

como emblema de hermandad

en batallas victoriosas

para gritar libertad….

El exterminio salvaje al que hoy están sometiendo a los Pemones, significa la destrucción indirecta de la Gran Sabana. Definitivamente, los conquistadores españoles que llegaron a nuestro territorio desde finales del siglo XV, en su afán por invadir y saquear al nuevo continente, no fueron tan brutales y sanguinarios como los actuales mercenarios, malandros y reos sacados de los peores antros de mala reputación, aceptados como parte de un vergonzoso ejército dirigido por extranjeros, y pagados por el régimen para perseguir y asesinar Pemones indefensos. La incuria demostrada ante la naturaleza, y la saña, la crueldad, demostrada ante el pueblo por parte de esta falsa revolución chavista-madurista, están liquidando a Venezuela en pleno siglo XXI.

¡¡Es tiempo de parar esta barbarie!!

Marzo de 2019

 2 min


Luis Manuel Aguana

Tengo un querido amigo, extraordinario analista político, que está realmente convencido que Juan Guaidó es un fraude. Sí, un fraude que nos ha engañado a todos y que terminará siendo otra decepción para los venezolanos.

Le he contestado a esa afirmación que si eso es así y tiene la razón entonces el último que salga que apague la luz de Venezuela (ya al parecer algo de eso está pasando con el apagón del país del 7 y 8 de marzo). Pero si queremos ser objetivos, tengo que aceptar que Guaidó ha acompañado al G4 en la aprobación de la inconstitucional Estatuto para la Transición que secuestra las atribuciones constitucionales del Presidente de la República, ha aceptado de buena gana el nombramiento chimbo de Embajadores sin experiencia diplomática, ha acompañado la no aprobación del uso de misiones militares extranjeras en el país para el ingreso de la Ayuda Humanitaria, etc., etc., etc… Muchos errores que hacen dudar a cualquiera.

Pero hay algo muy en el fondo que me dice que mi amigo está equivocado. No sé si porque como venezolano siento que de todas las oportunidades que hemos tenido esta es la más cercana, y que puede tener éxito en deshacernos de esta plaga que se adueñó de Venezuela.

Quiero por necesidad creer que este muchacho de 35 años –y no lo digo despectivamente ya que puede ser mi hijo- debe tener por construcción el gen del cambio en su ADN, teniendo la grandiosa, la enorme oportunidad de introducirnos como sociedad al Siglo XXI como lo hizo Eleazar López Contreras con la sociedad venezolana en el año 1935 del Siglo XX.

Juan Guaidó era apenas un niño de 16 años cuando fue damnificado de Vargas en diciembre de 1999. Ni siquiera pudo haber votado por la Constitución vigente que se decidió debajo ese palo de agua. No pudo saber ni entender en ese momento qué significaron los últimos años del desastre político que trajo a Hugo Chávez, ni su insurgencia golpista del 4F 1992 cuando Guaidó contaba apenas con 9 años. No es de ninguna manera un puente entre el pasado cuarto-republicano y el presente madurista.

Él es una mezcla rara de una juventud que por contacto familiar sabe lo que pasó pero no vivió lo que vivimos muchos venezolanos del “ta’barato dame dos”, ni del Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, porque eso había que vivirlo.

Esa juventud si desea salir de esto para algo nuevo pero no lo sabe a ciencia cierta porque eso hay que fabricarlo de cero, y lo mejorcito que tiene a la mano como experiencia lo representa esa especie opositora que sobrevive aun en la Asamblea Nacional, con especímenes como Henry Ramos Allup, Omar Barboza, Edgar Zambrano y el resto de “próceres de la cuarta” quienes tuvieron en su oportunidad el poder real para cambiar a Venezuela en los años de la democracia y no lo hicieron. Esa gente es como los insectos que sobrevivieron a una explosión atómica y ahora ven la oportunidad de volver. No podemos dejar que eso pase porque esos muchachos no tienen la experiencia debida y no vivieron lo que nosotros si vivimos de las decisiones que esa gente tomó y que trajeron la peste de Hugo Chávez.

Y yo sí puedo decirlo con propiedad, como muchos que fuimos testigos de esos años, que esa gente no es de ninguna manera ejemplo político para Guaidó ni para ningún otro muchacho de la política actual. Es como si López Contreras hubiera visualizado un país nuevo con el paradigma gomecista pero peor, porque no lo vivieron. López vivió como Ministro los años de Juan Vicente Gómez y sabía con mucha mejor certeza para dónde conducir al país.

Entonces la especie de que Juan Guaidó está “secuestrado” como muchos otros jóvenes por esa manada de viejos puede ser posible por esa inexperiencia, pero deposito mi mayor confianza en ellos porque a esa generación no le queda otra alternativa que acabar con esa claque so pena de que nos hundamos todos. No se acaba de morir el castro-chavismo-madurismo, pero tampoco acaba de nacer lo nuevo adonde llevar al país. La nefasta influencia en esa juventud de grupos como los de AD y UNT (que en el fondo son lo mismo), máximos exponentes de ese pasado y responsables directos de la aparición de Chávez, pone la mesa servida para una lucha por la definición de un nuevo panorama político para Venezuela. ¿Estará Juan Guaidó agavillado con eso para regresar a una Venezuela que no conoció, donde AD como factor regresivo de la política sea el principal actor por encima del resto? No me lo creo. Si eso es así, sería suicida para los venezolanos. Y la manera más expedita de retorno de los chavistas al poder después de la transición. ¡Cuidado con eso!

Por alguna razón intuitiva no veo a esa nueva juventud política ni a Guaidó en ese plan, a pesar de todos los indicios que indican lo contrario. Veo a unos jóvenes inexpertos cometiendo errores graves como los del 23F donde un grupo de “boys scouts” intentaron meter una ayuda humanitaria al país sin custodia militar extranjera, o pretender acabar con la usurpación sin aprobar expresamente la presencia de militares extranjeros en el país desde la Asamblea Nacional. Esa inexperiencia y tozudez pueden costarnos cientos de vidas en Venezuela. Ya está pasando.

Allí si veo la mano peluda de esa oposición oficial del G4 que desea el fracaso del joven Guaidó y lo deja equivocarse, incluso sugiriendo esas estrategias, porque no quiere por ningún concepto que éste pase de esos 30 días que indica el Estatuto de la Transición, yéndose directamente a una elecciones que no se pueden hacer en ese tiempo, sin pasar por un verdadero Gobierno de Transición, porque esa transición la quieren hacer ellos y con los candidatos que ya están cantados. Desean a Guaidó jugar un papel desechable para sus fines. Por ningún lado lo más rancio de esa claque política cuarto-republicana que está en la Asamblea Nacional desea que Guaidó ejerza ahora mismo plenamente sus competencias constitucionales como Presidente Encargado y menos aún por más de 30 días, así tengan que usar ese mismo CNE castro-chavista-madurista. Es por eso el acelerador de los Rectores del CNE.

Pero no tienen alternativa. Lo que ha pasado dentro y fuera de Venezuela desde el 23E ha sido determinante. Guaidó es un fenómeno político del que no se pueden desembarazar y están condenados a hacer esa transición con Guaidó a la cabeza porque es a Guaidó a quien la Comunidad Internacional ha reconocido y el pueblo de Venezuela quiere como Presidente Encargado para esa Transición. Guaidó se ha convertido en un fenómeno que difícilmente podrán apartar sin un costo difícil de asumir. La UNICA manera en que ese Gobierno de Transición tenga éxito es que Juan Guaidó lo ejerza plenamente después del “cese de la usurpación”. No es posible una nueva elección como la pretenden hacer sin un cambio institucional de envergadura del CNE, acelerando la designación de nuevos Rectores y sin cambiar estructuralmente el Poder Electoral, como ya lo explique en mi nota anterior.

Y eso es lo que creo que está esperando pacientemente el presidente encargado Juan Guaidó. Una vez realizada la primera fase de la trilogía, “cese de la usurpación”, Guaidó tendrá la libertad de arreglar con la gente apropiada todos los entuertos del comienzo producto del maridaje con los factores del G4. Sería un Guaidó versus oposición oficial de manera taimada y encubierta donde el que tenga más aguante gana. Si resiste y se mueve políticamente bien se podrá apartar inteligentemente de aquellos que desean su fracaso, y al neutralizarlos podrá marcar un nuevo comienzo. Pero debe escuchar fuera del círculo que lo rodea, y en especial a la gente que sabe, y decidir por él mismo y su intuición, no por lo que le dicen los dinosaurios. Todos queremos su éxito y sus peores enemigos los tiene a su lado.

Si Juan Guaidó tiene éxito en comenzar un nuevo Gobierno de Transición sin entregarlo a la influencia nefasta del cuarto-republicanismo, Venezuela podrá tener la oportunidad de oro de una transición como verdadera entrada al Siglo XXI, como la tuvieron los venezolanos en 1935, de las manos de Eleazar López Contreras, y no como una extensión de lo peor de finales del Siglo XX. ¿Será capaz Juan Guaidó, fiel exponente de esa juventud que murió en las calles por una mejor Venezuela, de traicionar eso a favor de lo peor de la política venezolana de los últimos 60 años, y que todavía anda vivita y coleando en esa Asamblea Nacional? Si es capaz de esa traición, habrá tenido razón mi querido amigo y yo me habré equivocado de nuevo –no es la primera vez- pero lo habré hecho creyendo en la juventud venezolana que tanta sangre ha derramado por Venezuela…

Blog: http://ticsddhh.blogspot.com/
Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

 6 min