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Opinión

Hace unos días escribí un artículo titulado EL CESE DE LA USURPACIÓN. En ese artículo me referí a la llamada tríada-Guaidó en la cual se establece una ruta que pasa por tres fases: Cese de la usurpación, transición, elecciones libres. A mi juicio, la realización del punto 1, que es un fin, pasa necesariamente por el punto 3, que es un medio.

Lamentablemente, un grupo de lectores -y no lectores- se apresuró a señalar que en mi texto el tema de las elecciones libres aparecía como contrapuesto al tema del cese de la dictadura. Nada más falso. En el artículo mencionado los puntos 1 y 3 no solo no aparecen contrapuestos sino como una sola e inseparable unidad. Para decirlo en breve: no puede haber elecciones libres sin el comienzo del cese de la dictadura, pero a la vez, la dictadura no puede comenzar a cesar sin una lucha por elecciones libres. Luego, cese de dictadura y elecciones libres no son términos antagónicos, son complementarios.

Esa fue la razón por la cual no escribí elecciones a secas sino lucha por elecciones libres. De este modo las elecciones libres no deben ser consideradas como “un fin en sí” sino como un medio orientado a cumplir el objetivo central situado en un primer lugar por Guaidó. Para que se entienda mejor: hay que diferenciar entre el objetivo central y la fase primera de la lucha. Para quien escribe estas líneas el objetivo central es y sigue siendo el cese de la usurpación. Pero entre lo central y lo primero hay una diferencia obvia. Justamente porque el cese de la usurpación es el objetivo central (el más importante) no puede ser situado en primer lugar. Ni geométrica, ni políticamente, lo central puede ser lo primero.

Más claro aún: cese de la usurpación significa fin de la dictadura. Ahora, para que esa dictadura llegue a su fin hay que establecer medios (un “cómo”) para lograrlo, algo que no aparece en el plan-Guaidó. En mi artículo mencione como medios probables, un golpe de estado al interior del régimen, una sublevación popular y una intervención foránea. Habida cuenta de que, como ha sido demostrado por sucesivos acontecimientos y declaraciones públicas de eventuales sujetos encargados de poner en práctica estos medios (violentos) de lucha, la probabilidad de que ellos tengan lugar ha sido reducida al máximo. En el momento son solo simples hipótesis. Más todavía si se considera que la inmensa mayoría de las naciones democráticas en América Latina, en Europa, Australia y Canadá, y finalmente los EE UU, han sido formuladas declaraciones oficiales que de modo preciso se pronuncian en contra del uso de la violencia interna y externa. Pero a la vez todas estas naciones están de acuerdo en ejercer presión en contra de la dictadura. Ahora bien: el principal medio de presión es, y no puede ser otro, que la exigencia por elecciones libres. Una exigencia que sería apoyada por todo el orbe democrático. Una exigencia que puede llevar a Venezuela a convertirse en un país símbolo en la lucha por la defensa de la democracia occidental en los momentos que esta es cuestionada por potencias como Rusia, China y Turquía.

Escribí en el mencionado artículo, elecciones libres, no elecciones. Elecciones libres (sea en la forma de referendo o elecciones presidenciales) quiere decir, elecciones que pasen por una reestructuración del CNE (después del “smarticazo” del 30-J sus principales miembros deben ser sustituidos) y bajo observación de entidades internacionales. ¿Y usted cree que Maduro accederá a esas exigencias? me han preguntado algunos lectores. NO, he respondido. NO. Pero justamente por eso exigir elecciones libres es la alternativa de lucha más radical posible en contra de la dictadura. A una dictadura se le exige no lo que quiere o puede hacer, sino lo que no quiere ni puede hacer.

Elecciones libres significa, en otras palabras, poner fin a la dictadura. Es por eso que la lucha por elecciones libres y la lucha por el cese de la usurpación son en buenas cuentas lo mismo (hecho que ha advertido el régimen mucho mejor que la oposición) La única diferencia es que plantear el cese de la usurpación sin señalar los medios que pueden llevar a ese cese es caer en una consigna vacía destinada solo a satisfacer los narcisistas egos de los supremacistas (pseudo-) morales del extremismo opositor. Ligar el objetivo central con el medio principal en cambio, es el desafío del momento. Ligazón que no puede ser el resultado de una lógica formal y abstracta sino de una que se se deduce de la correlación nacional e internacional de las fuerzas reales y existentes. Como debe ser en política.

¿Está más claro?

Marzo 03, 2019

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Jesús Elorza G.

El 3 de marzo de l979 en la capital del estado Sucre, se celebraba el Consejo Consultivo del Colegio de Entrenadores Deportivos de Venezuela; para ese entonces, Carlos Sánchez, como presidente del gremio, en su discurso de cierre dijo "esta reunión ha sido un buen consejo" por cuanto en ella, se trató materia de singular importancia para el futuro desempeño del gremio y para el desarrollo del deporte en nuestro país. Pero el 5 de marzo, en su regreso a Caracas, este ejemplar y querido amigo encontró la muerte en la carretera mirandina a la altura de Cúpira.

Aquellas palabras, las había escrito en un artículo para la prensa, que posteriormente fue publicado (postmortem) por el diario deportivo Meridiano.

Carlos, acompañado por Giorgio Alberti, Rosauro Rodríguez, Alfredo y Oswaldo Torrealba, "El Pollo", Nelson Rodríguez, Reinaldo Carvallo, Elvia Ortega, Aníbal "Parapara" Carvallo, Edison Pérez y Jesús Elorza entre otros, se dedica a partir de los años setenta a la reconstrucción del Colegio de Entrenadores, para transformarlo en una estructura de carácter nacional, que sirviera para el desarrollo de las luchas sociales y la dignificación del trabajo del Entrenador Deportivo. Incansable en la búsqueda de sus objetivos, con el tiempo, logró consolidar esta aspiración.

Tuvo su primera prueba de fuerza, cuando en el año 73, convocó a una paralización de actividades a nivel nacional por la negligencia del IND en superar las condiciones de esclavitud que regían a las relaciones laborales de los entrenadores (hasta como peinarse le establecían). Estos contratos individuales y leoninos dieron paso a la lucha de los entrenadores que con el llamado a huelga, lograron la aprobación de la Resolución 86 en el directorio del IND donde quedaron establecidas las nuevas condiciones laborales, siendo la más importante el derecho a discutir nuevas condiciones cada dos años.

En 1975 se dio la más grande manifestación que el deporte venezolano haya conocido “LA HUELGA DE LOS ENTRENADORES” atletas, dirigentes, periodistas, padres y representantes, gremios de educadores, centrales sindicales y obreras, grupos vecinales y sectores universitarios acompañaron solidariamente el llamado a huelga ante la negativa del IND de discutir las condiciones de trabajo de los entrenadores. Ocho días en huelga de hambre doblegaron la intransigencia patronal y después de fuertes discusiones se logró la aprobación del primer contrato colectivo denominado “Bases Normativas que regulan las relaciones laborales entre el IND y los entrenadores deportivos de Venezuela".

En su quehacer permanente por mejorar el desempeño del deporte nacional Carlos propone y pone en ejecución el programa de Alta Competencia en donde sobresalen las selecciones permanentes y la atención integral al deportista. Además, conjuntamente con el Pedagógico de Maracay desarrolla las primeras jornadas científicas–académicas para evaluar el deporte y proponer alternativas de solución a los problemas planteados. Este evento contó con la participación de destacadas figuras del deporte alemán. Igualmente dedico parte de su esfuerzo a la consolidación del programa de desarrollo deportivo visitando comunidades y barrios de Venezuela para impulsar la organización deportiva de equipos, clubes y ligas.

Sin detenerse en sus luchas sociales en pro de "Un Deporte Mejor para una Sociedad Mejor" plantea la necesidad de romper el aislamiento que tenía el entrenador con respecto a la dirigencia deportiva y reclama la igualdad de derechos para que éste pudiera ser dirigente deportivo. A este planteamiento, los organismos jurisdiccionales del país, le dan la razón y es a partir de ese momento que comienzan a surgir entrenadores en la dirigencia deportiva del sector federado hasta llegar en los años ochenta y a través de la lucha, a ocupar cargos en el Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Venezolano.

Una de las frustraciones, que no pudo superar, no por él, sino por la miopía de las autoridades deportivas, fue la reapertura de la Escuela Nacional de Entrenadores cerrada arbitrariamente en 1975 como pase de factura por la huelga de ese año. Llevó a todas las instancias los estudios que demostraban el peligro de no formar entrenadores y la propuesta de darle rango universitario a la formación. No pudo lograrlo, pero el planteamiento sigue teniendo vigencia ante el fracaso de los programas de monitores deportivos, bachillerato deportivo y la universidad del deporte.

“Un Buen Consejo” resumía las experiencias desarrolladas por Carlos, hasta su encuentro con la muerte, pero quizás, lo más importante fue su visión de futuro cuando alertaba sobre la necesidad de la unión de los entrenadores para la defensa de sus derechos y por lograr un deporte mejor.

“El Entrenador Deportivo debe ocupar permanentemente su puesto de lucha por Un Deporte Mejor y no doblegarse ante ningún burócrata civil o militar que pretenda usarlo con fines politiqueros o de enriquecimiento ilícito. Solo la Unidad Gremial nos hará fuerte en la búsqueda y defensa de nuestros Derechos Sociales”

También vislumbró el proceso de descentralización, cuando sostenía, que el mejoramiento del deporte pasaba ineluctablemente por mejorar las condiciones de las regiones y permitir desde el nivel nacional la autonomía en el manejo de los planes y programas para los estados, municipios y comunidades.

Quedó así, un camino abierto que no se vio truncado por la muerte.

A cuarenta años de su muerte, la lucha continua.

 4 min


Américo Martín

La avasallante mayoría democrática, su natural relación con la libertad, la sociedad civil, estamentos, gremios, etnias, religiones, oficios, explican el universal afecto que lo rodea y protege. Registra bajas graves: inhabilitados, encarcelados, torturados, fallecidos, medios desaparecidos, violación crónica de derechos humanos. La población es diezmada por el hambre y la emergencia humanitaria. El sistema dejó atrás la sombría dictadura de Pérez Jimenez.

El peso de factores propios de nuestra época como la planetaria defensa de los derechos humanos y el papel de las redes en la filtración de noticias y denuncias anti represivas no atenúan aquel juicio porque no son del activo del régimen. Además, la vocación totalitaria está al acecho para volver a la carga al menor parpadeo. Lo acabamos de padecer con impresionante fiereza en las fronteras para el infeliz propósito de destruir la ayuda humanitaria y ensañarse incluso como nadie contra el pueblo Pemón y otras etnias. ¡Caso bien singular por cierto! Con su vacía retórica acerca de la soberanía indígena y su tonto ensañamiento contra Cristóbal Colón, prueba de nuevo su verdadera índole con esta exhibición de odio desalmado contra las etnias en Guayana, Delta, Amazonas, Zulia y donde quiera levanten voces de protesta.

La vasta amplitud opositora, acostumbrada a sumar descontentos e inconformidades, es lógica y sanamente heterogénea, pero el hecho de serlo le restaba efectividad a la unidad plural, unidad de lo diverso. Pero como la necesidad crea el órgano, al renovarse el 5E la AN, se dio un salto de gigante en la asignatura pendiente. Desde entonces el país y el mundo acompañan el eficaz eje unitario Guaidó-Asamblea Nacional, y la solidaridad universal ha sabido encontrarse con una sólida dirigencia opositora en el momento más necesario.

Los venezolanos tienen que acostumbrarse a domeñar sus pasiones. Conquistada la amplia y militante simpatía mundial, algunos emiten juicios ligeros contra países que simpatizan con nosotros con un generosísimo sentido de entrega, que debemos agradecer. Conservan, como es natural, su propio criterio y no son dados, con razón, a invadir a las primeras. Téngalo en cuenta el Poder para que mida bien sus pasos. Sus acostumbradas acciones lo conducen a fatalidades volcánicas. Lo que debería comprender adicionalmente es que si bien el margen para negociaciones amplias se ha reducido, precisamente porque ustedes lo han aprovechado para otros fines, aún podrías hacerte a un lado y conservar tus derechos ciudadanos y constitucionales.

Por lo demás, el abigarrado número de países solidarios con la democracia venezolana se inclina a llegar a acuerdos de esta tesitura, aprovechando la muy inteligente Amnistía dictada por la Asamblea Nacional.

Tres factores pueden ser decisivos para el destino democrático de Venezuela. 1) La muy mayoritaria alternativa democrática encabezada por el presidente Juan Guaidó 2) la poderosa y auxiliar solidaridad mundial 3) la Fuerza Armada. El primero sigue ahí, alerta y plagado de iniciativas racionales que la violencia del régimen quisiera detonar. El segundo insiste en la ayuda humanitaria, que ya fue detonada infructuosamente en estos días. Y el tercero crece con deserciones que se unen a los muchos militares exiliados.

Se les pide que no disparen contra sus compatriotas o que exijan la renuncia pacífica y negociada de Maduro.

Prometeo: (…) Espera a saber lo que te aguarda

Coro: (…) Cuéntame, sí. Para el enfermo es dulce saber el mal que ha de sufrir

Maduro tiene su futuro en las manos, pero no ha descubierto lo que más le conviene. Convendría que más vale retirarse pacíficamente al abrigo constitucional que desaparecer en medio de agitadas turbamultas.

@AmericoMartin

 2 min


Los rojos totalitarios culparon al Almirante de la Mar Océana de supuestos actos de genocidio en contra de nuestros aborígenes. Como no podían condenarlo con el sumiso TSJ, ni confinarlo en la tumba del Sebin, hace ya algún tiempo optaron por bajar a don Cristóbal Colón de su pedestal ubicado cerca del Parque de Los Caobos. Con ese “heroico” gesto, realizado por los paramilitares del régimen, consideraron vengadas las afrentas en contra de nuestros antepasados aborígenes, por cierto practicadas por otros antepasados nuestros ¿O es que acaso muchos no descendemos de esos españoles que vinieron a esta Tierra de Gracia que los rojos convirtieron en desgracia?

El psiquiatra desquiciado por causa de su resentimiento ha querido cambiar el nombre de la autopista Francisco Fajardo, quien era hijo de español y de india margariteña. Mestizo, como un elevado número de venezolanos. Llevaron un poco de suelo al Panteón Nacional en representación de Guaicaipuro y convirtieron al 12 de octubre en Día de la Resistencia Indígena. Revivieron la desprestigiada Leyenda Negra en contra de los españoles y predicaron el mito del Buen salvaje. Inventaron un Bolívar zambo. Desataron una campaña ultranacionalista desprestigiando a lo foráneo.

Los rojos son acomplejados. No quieren a los inmigrantes, ni a sus hijos. Recuerdo la pancarta que decía Hijos de inmigrantes de m…, que mostraba una abuela desde la acera en una de nuestras tantas marchas de protesta. El Coleta y sus compinches de Podemos apoyan a quienes no quieren a los peninsulares, ni a los canarios. Tampoco quieren a italianos, portugueses, judíos y de otras nacionalidades, porque son gente trabajadora y conocen lo que es estar bajo regímenes dictatoriales. Por su parte, la inmensa mayoría de los venidos de otros lares y sus hijos detestan al régimen de Maduro.

Como a los neocomunistas les da vergüenza esgrimir las banderas obsoletas de lucha de clases, han optado por decirse paladines del medio ambiente y de las poblaciones aborígenes, lo cual sería positivo si lo practicaran. Se olvidan que los países donde se impuso el comunismo por la fuerza de las armas son los que más han contaminado nuestro planeta.

En Venezuela, los rojos son grandes contaminadores. La recolección de basura es esporádica y no existe separación entre residuos orgánicos, basura en general y desechos reciclables, nuestros ríos son cloacas, las cuencas hidrográficas están deforestadas, los derrames petroleros ocurren a diario y el coque se acumula en grandes montañas, en el sur del país el mercurio para extraer oro contamina las aguas y no hay una política de conservación de bosques. La explotación del Arco Minero debe paralizarse para revisar su impacto ecológico y las condiciones de los contratos otorgados.

Estos falsos defensores de nuestra población primigenia son quienes más la han abandonado y perseguido. Por un lado, siguen al pie de la letra la infeliz afirmación de un ministro de justicia de la dictadura de Pérez Jiménez, “El fraile” Urbaneja, de que el problema indígena en Venezuela es que no existen indios, y por ello los invisibilizaron en la Asamblea Nacional, al no reconocer el CNE su representación como diputados. Permitieron que empresas depredadoras invadieran sus tierras ancestrales para extraer oro, diamantes y coltán, con gran destrucción del ecosistema y contaminación. Ahora, más grave aún, han asesinado a siete compatriotas de la etnia pemón y numerosos han sido heridos o encarcelados, para evitar que colaboren en el ingreso de ayuda humanitaria por el sur del país.

El mundo presenció el regaño que le dió Romer Guzamana, diputado pemón electo, al general de la Guardia Nacional José Miguel Montoya reclamando los atropellos: La justicia llegará, no proteja a Maduro, jamás había visto una Guardia Nacional tan corrupta, permita la entrada de ayuda humanitaria, le dijo calmadamente Romer a ese general que tuvo que permanecer callado. Hastiados, los pemones desarmaron y retuvieron a guardias nacionales. En represalia los uniformados y paramilitares rojos dispararon a la población pemón. Los rojos iniciaron su nefasta gestión diciéndose defensores de nuestros aborígenes y han terminado siendo el azote de los mismos. Unos neoconquistadores perversos.

Como (había) en botica:

El presidente(e), ingeniero Juan Guaidó, está ganando la pelea por puntos a Maduro El combate es a 15 rounds y en cualquier momento le propinará un KO.

Bernie Sanders, precandidato del partido Demócrata, inició su campaña con un discurso populista clamando por justicia, pero apoya las injusticias de Maduro.

Gustavo Coronel fustigó a 70 académicos, la mayoría de USA, encabezados por Chomsky, a los cuales acusó de sacrificar la verdad y los principios en aras de una ideología.

Padrino López degradó al general Francisco Yánez y a otros oficiales. Eso no lo hicieron ni Gómez, ni Pérez Jiménez. Quizá no recuerda aquello de con la vara que midas, serás medido.

Lamentamos el fallecimiento Edgar Fuentes, de Gente del Petróleo, quien también fue mi compañero de trabajo en Palmaven, filial de Pdvsa.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

¡Fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Thays Peñalver

Si usted se fija bien en la última historia presidencial, Hugo Chávez nació en una casita de barro, durante la dictadura.

Y nada más llegada la democracia fueron sacados a una casa de verdad, con luz eléctrica; se le educó gratuitamente, se le operó y trató gratis. A su padre se le educó en programa especial y se le transformó en maestro, en coordinador, en director de colegio, director de grupo y jefe de sección hasta llegar a la cúpula de los destinos públicos, jubilándose a los 20 años de trabajo y con lo reunido pasó de un rancho de bahareque, con techo de palma a dos aguas a comprar con su esfuerzo de profesor y empleado público una finca de 20 hectáreas, con tractor, desgranadoras, ordeñadoras y más de 100 animales de todo tipo (1).

Ya quisieran hoy los campesinos tener esas oportunidades.

Era como para estar agradecidos con la democracia porque salieron de la miseria, algo que en 150 años de dictadura y botas militares nadie soñó en su familia.

Sus hijos serían profesionales universitarios, educados gratuitamente y a todos se les dio empleo digno. Y aún siendo ellos la prueba más clara de que Venezuela es la tierra de las oportunidades, se empeñaron en mentir descaradamente, sobre que la democracia nunca dio oportunidades a los pobres.

Abra, amigo lector, cualquiera de las biografías del despropósito que dirige esta “nueva República”, y se encontrará con una única constante. La mayoría de los ministros, gobernadores y alcaldes nacieron en la pobreza durante la dictadura militar o el comienzo de la democracia, como muchos de nosotros; el resto son representantes de la clase media baja.

La mayoría de ellos siendo pobres, pudieron estudiar gratuitamente en las escuelas y liceos, asistieron gratuitamente a las universidades que no existían en dictadura, absolutamente todos consiguieron buenos empleos.

Del liderazgo principal en los ministerios, a todos y especialmente a los comunistas, la democracia les permitió no solo graduarse, sino que fueron enviados a las mejores universidades de Europa y Estados Unidos a hacer sus maestrías y doctorados.

Algunos nacidos en la pobreza y llegado Chávez, todos ellos ya eran universitarios, maestros y doctores, con sus casas y automóviles, todos tenían buenos empleos y una vida digna.

¿Pueden ellos decir que los pobres no tuvieron oportunidades, siendo ellos la prueba clara de lo contrario?,

¿Pueden ellos hablar de que los oligarcas no les dieron oportunidades, si sus propias biografías son prueba categórica de lo contrario?

Y ¿quiénes fueron los oligarcas?

¿Rómulo Betancourt? Hijo de un inmigrante canario establecido en la Guarenas del siglo XIX.

¿Raúl Leoni? Hijo de otro inmigrante radicado en El Manteco asolado por la malaria.

¿Carlos Andrés Pérez? Que nació en un rancho del siglo XIX y que salió a lomos de un burro de su tierra.

¿Jaime Luinchi? Hijo de una increíble doña María que regentaba una pensión y a veces se iba sin comer a la cama para que su hijo pudiera estudiar medicina.

¿Rafael Caldera? huérfano de padres españoles y criado en el estricto hogar de Tomás Liscano.

Si algo ha tenido la presidencia democrática de Venezuela, sus ministerios y la mayoría de su funcionariado toda la vida, es que ha estado “100% libre de ricos y burgueses”.

¿Justicia, Independencia de Poderes?

¿Acaso no hay mayor mentira cuando los golpistas hablan de la justicia de la 4ta. República, cuando ellos querían nombrar al Fiscal General, Ramón Escobar Salom, para su Junta de Gobierno?

La verdad es que Chávez su familia y quienes hoy gobiernan estaban relegados a vivir como todos los dictadores y comunistas que se adueñan de un País, porque el cabito terminó viviendo en un hotel de París con botellas de coñac de 1.000 dólares de la época; Marcos Pérez Jiménez en su cuenta tenía nada menos que el presupuesto de la educación de todos sus ancestros.

Mientras que a Rómulo Betancourt hubo que hacer una colecta para comprarle una casa porque no tenía dónde vivir y aceptó el regalo condicionado a que una vez muerto, la casa sería un museo.

Sus hijos, por tanto, no heredaron absolutamente nada, como tampoco heredaron fortuna los hijos de Leoni. Conozco a los hijos de Lusinchi que heredaron solo buenos recuerdos, y Caldera legó su dignidad a toda prueba, como Luis Herrera del que nadie puede negar que más allá de sus quesos llaneros, jamás se preocupó en hacer fortuna.

Dejo de penúltimo al “hombre más temido y odiado por Chávez, Carlos Andrés Pérez, que muere en estado de semiabandono (por los millones que votaron por él).

Y de último dejo al hombre que nunca sabremos cuánto legó a sus hijos Hugo Rafael Chávez Frias.

Infórmense como viven, y no se como hizo el inocente, porque con “su sueldito”, dos ex esposas y varios hijos, es difícil.

Pero a Venezuela sí le dejó el más catastrófico legado:

Hugo Chávez dejó partido en dos al país, prostituyó el ejercicio ético y moral de la función publica, destruyó a la izquierda, reinstauró el militarismo, instauro el Estado forajido, el Narcoestado y el Estado fallido, destruyó le ética y moral de las FFAA, triplicó la deuda pública nacional nacional e internacional, acabó con PDVSA y las empresas básicas de Guayana, quebró las arcas, y parafraseando a Cabrujas:

“Ni la caída del muro de Berlín, ni Yeltsin inaugurando un McDonald’s junto a la tumba de Lenin, hicieron tanto por la derechización nacional”.

Javier Riera: Especial para los mas jóvenes. Para que aprendan la verdad sobre la democracia. Y que ésta no hizo más que dar oportunidad de superación a quien así lo quería. No se crean las mentiras del chavismo. Averiguen, estudien la historia, tengan mente racional y critica, porque tragar sin masticar, atora.

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Estamos en una guerra de poderes: el gobierno sustentado en la fuerza militar y la oposición en sus aliados internacionales. Es absurdo pensar que será una contienda fácil y rápida, que se gana en la primera batalla. Quienes así piensan subestiman las raíces de una revolución que ha estado en poder por veinte años. Pero eso no significa que no se deben esperar cambios. Eso sería subestimar la magnitud de la crisis, el deseo de la población y el compromiso de Trump en ese cambio, que tendrá mucho que ver a futuro con su reelección presidencial.

El evento de Cúcuta tuvo varios impactos derivados. Obligó al gobierno a pulverizar su imagen y usar abiertamente colectivos armados impresentables para defendieres, mientras mantiene a los militares lo más alejados posible del trabajo sucio, algo que por cierto no será sostenible. El resultado concreto, mas allá de la evaluación de impactos, es que Maduro sigue en el poder, pese a las expectativas sobredimensionadas que se habían generado en algunos segmentos de la población. Pero esto es lo normal en un conflicto de este tipo. La clave ahora es entender cuáles son las opciones a futuro para que la oposición siga su lucha. En mi opinión, hay tres escenarios de reacción: 1) Endurecer la estrategia de sanciones y colapso que adelantan hasta ahora, elevando el cerco diplomático contra el gobierno. Aquí se corre el riesgo de deteriorar mucho más la economía y la calidad de vida de la población antes de provocar el colapso del gobierno y en algún momento contaminar la imagen de la oposición y su nuevo líder. 2) mantener la presión actual pero abrir una estrategia directa de negociación política con el sector militar, para romper las limitaciones que impiden su desmarque y que no tienen que ver ni con la crisis ni con el temor de reprimir, sino con proteger sus recursos y seguridad. Este sector está hoy entre dos miedos. Uno, que llegue un nuevo gobierno y los destruya sin haber negociado, ni tener garantías reales de protección y amnistía creíble y el otro de levantarse contra Maduro, sin que esa fractura sea suficiente para expulsarlo del poder y que queden ensartados y destruidos por el mismo Maduro. Solo rompiendo esos miedos puede darse la fractura. Y eso requiere una difícil amnistía, no genérica sino negociada cara a cara, que logre la confianza para tomar el riesgo real de fracturarse o, con más probabilidad de ocurrencia, la opción de negociar un cogobierno en el que los mismos militares preserven el control de su fuerza como garantía de autoprotección. 3) La acción militar extranjera, que aumenta exponencialmente su fanaticada en los líderes políticos opositores y en la población en general y que va a tomar calor ante la imposibilidad de fracturar militares y sacar a Maduro del poder. Este escenario tiene dos bloqueadores relevantes. El primero es la negativa de la región a aceptar una invasión militar y la segunda es que si bien EEUU tiene la fuerza para sacar a Maduro, esto podría obligar a militares con armas y dinero, colectivos armados, atemorizados de ser destruidos y mafiosos que controlan zonas geográficas de país a generar anarquía y cambiar un problema por otro. Puede que el riesgo este sobredimensionado y el escenario termine cercano al de Panamá, pero el riesgo está vigente y mirar lo que ocurrió en frontera y hasta dónde está dispuesto a llegar el chavismo para protegerse, no obliga a considerar ese riesgo y creo que EEUU también lo tiene claro. Pero por supuesto que en el lado de los motivadores a que ocurra una acción más dura hay que poner el compromiso de Trump en resolver este problema antes de las elecciones y garantizar su reelección. Y eso hace pensar que cualquier cosa puede pasar menos mantener el Status Quo.

luisvleon@gmail.com

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Carlos Raúl Hernández

Actuamos con ideas simples, incluso necias. Suelen ser inofensivas como muchas bacterias bajo la piel que habitamos, hasta que se atraviesa un resfriado o un parpadeo inmunológico que las hace socialmente patógenas. En las sociedades cohesionadas están a raya por la actividad sistemática de los creadores de pensamiento, cuyo trabajo martilla que detrás de la obviedad suele haber un error, que lo real es complejo, toda simplicidad imaginaria, y que la simpleza y la obviedad son el no pensamiento. Pero las efervescencias colectivas apartan los razonamientos complejos, sustituidos por lo que Hayek llama “difusores de ideas de segunda mano”.

Son sofistas cuyo ser consiste en no ser, experticias imaginarias que contagian a otros y riegan la pandemia. En estas tres décadas varias veces el inicialmente inofensivo simplismo se trasmuta en colectividades movilizadas, y hasta en mayorías fanáticas en ciertos momentos. Es escalofriante recordar el trabajo incansable de grupos rencorosos y amargados para convencer de que el régimen democrático era una sentina y los partidos un basurero. Y los difusores de ideas de segunda, que no tienen instrumentos para discernir, lo convirtieron en verdad revelada.

Luego, que el “comandante” limpiaría la podredumbre. Y las caravanas de camellos de los difusores llevaron la mercancía contaminada de necedad a todas partes, así como también en 2016, 2017. La notable estrategia: abstenerse en 2018 para deslegitimar al gobierno y así vendría la solución desde fuera (frenemos ahí. Decía aquél: “la luz del entendimiento me hace ser muy comedido”). Es difícil enfrentar el vendaval de puerilidad de decisiones tomadas por simplismos, afectos, rabietas, ilusión, y ver cómo la ola arrastra gente en la crecida que antes era el comandante.

¡Devuélveme a mi mamá!

Los ladrones de cuerpos es una película de 1956, dirigida por el legendario Don Siegel que recibió grandes honores. Le han hecho tres remakes, algo inusual por no decir que extraordinario. Más tarde la incorporaron a la colección fílmica del Congreso de Estados Unidos. Cuenta que una pareja, el médico Bennell y su novia Becky descubren una invasión extraterrestre en un pequeño pueblo de California. Los usurpadores sustituían a las personas por unos dobles físicamente exactos y la gente pasaba por el momento aterrador, traumático, de descubrir que entes idénticos a sus padres, esposos, amigos o hijos, habían perdido su calidez, el élan.

Los críticos vieron en el film simbólicamente el contagio del fascismo y el comunismo en las masas. En nuestro país fue la inundación de simpleza que condujo de fracaso en fracaso. Si en la película los bichos se gestaban en unas vainas gigantescas, basta asomarse discretamente a algunas redes de “entendidos” para ver cómo proliferan los entes de la nadería flagrante. La suplantación avanza, imperan vaguedades, fantasías y desconocemos a nuestros seres queridos. Durante años se impuso la práctica de casar confrontaciones quiméricas.

Así se perdió la esencia del hacer político, quemaron las ventajas comparativas. Con ellas, victorias que habrían hecho del gobierno hoy un recuerdo y fueron a pelear donde quería el adversario, con la idea de sacarlo de un solo envión, con olvido de lo que ha pasado durante mucho tiempo, muchas veces y en muchas partes. A la fecha, algún entendimiento desnivelado nos hizo esclavos de una secuencia para mermados mentales con el fin de imponer a la realidad un prêt-pòrter que algunos han llamado jocosamente mantra: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Grupo de Lima reloaded

¿No se puede cambiar el orden de la cartilla para evitar menudencias como muertes y otras violencias porque impediría algún plan? Escribe Luis Mariano Rendón @lmrendon, dirigente social chileno, opuesto a Maduro: “esa trilogía (puede cambiar porque) no se la entregó Dios a Guaidó en la cima del Ávila…”. Salir del caos revolucionario… ¿armoniza con dar base por bolas a que Maduro ha propuesto elecciones dos veces? ¿No habría que arrancarle el guante frente a terceros, particularmente la U.E y el Grupo de Lima reloaded?

No deberá olvidarse lo ocurrido ese 23 de febrero del que Tarantino pudiera hacer Reservoir dogs II. Que desmanteló la policía de la felicidad creada por los difusores y que reprimía la crítica. El Grupo de Lima insiste en que no habrá intervención militar. Igual los tres grandes, México, Argentina y Brasil que no estuvieron en Cúcuta, y éste en notoria retracción de sus palabras hace un mes. Declaran sobre llamar a elecciones limpias y ese debería ser el tema de negociación y debate. Pero ¡asombro¡ algunos dicen invasión sí elecciones no (todos estamos siempre a un paso de la locura). Toca evitarla, corregir los errores y preparar el próximo movimiento.

La incertidumbre y el ambiente actual sirven para recordar un genial cruce de retruécanos entre dos de las más cortantes lenguas de la Gran Bretaña. Bernard Shaw invita al estreno de una de sus obras a Winston Churchill, y en la esquela no deja de sajarlo con su humor “…te envío dos entradas al estreno, para que vayas con algún amigo, si es que lo tienes”. Churchill le responde de inmediato “Querido Bernard me es imposible ir al estreno. Pero te garantizo que iré a la segunda función, si es que la hay”.

@CarlosRaulHer

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