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Opinión

Luis Ugalde

Venezuela atraviesa la crisis más aguda de su historia, calificada por órganos internacionales como una Emergencia Humanitaria Compleja que se expresa en el desmoronamiento de la economía y las estructuras estatales; el hambre, el colapso sanitario y el éxodo de la población. Negarla o ignorarla ha sido la conducta que siguen los criminales que le han originado y han convertido al Estado en una base del delito organizado y el terrorismo internacional.

Criminales de cuello blanco o de uniforme militar que se están enquistados en lo alto del poder político venezolano, quienes pretenden convencer al mundo de que nuestro trance resulta de una guerra económica del “Imperio”, mientras se mofan de quienes huyen de un país en ruinas.

Si quedaran dudas respecto a la magnitud sin precedentes conocidos de ese éxodo masivo, basta con observar como la prensa internacional ha registrado de forma insistente la dramática situación hambre, miseria y carencia de toda especie que obliga diariamente a millares de venezolanos, a escapar hacia un futuro incierto pero que suponen mejor que lo que deben soportar en su país. Si nos los muestran desde afuera la prensa internacional y los organismos de derechos humanos porque la Dictadura controla los medios venezolanos, no quiere que se sepa que con esos hermanos se nos va la patria que el país se desangra todos los días con los miles de compatriotas que huyen de él.

Tenemos conciencia y lo decimos con claridad: la crisis actual es un paso más hacia la instauración de una dictadura comunista en Venezuela. Un proyecto que emplea las carencias éticas de los altos dirigentes del gobierno, para hacer realidad unos designios políticos manejados desde Cuba. Sobre este proyecto de dominación totalitaria, que oculta sus intenciones en la inmoralidad y el cinismo de la mafia gobernantes, llamamos la atención de todos los venezolanos para que hagan suya la urgencia de cerrar el paso.

Registramos con real angustia la fragmentación de la oposición. Es una situación que hiere el entendimiento, crea incertidumbre y desesperanza y afecta gravemente la eficacia de la resistencia que opone la mayoría de los venezolanos.

Nos dirigimos a esos líderes que han conducido con sacrificio y entrega a la oposición venezolana, que han luchado y asumido riesgos, que han enfrentado una persecución brutal con muchas víctimas mortales en el camino y con presos políticos sometidos a la tortura y tratos infamantes. Que han debido en muchos casos exiliarse para escapar del acoso de los esbirros judiciales y militares del régimen.

A esos líderes políticos los llamamos a unirse alrededor de un programa de acciones que frustre lo que de otra forma pudiera convertirse en la confiscación total de la democracia venezolana. Los venezolanos les reclamamos concentrarse en la lucha por liberar a Venezuela sin perder de vista que no es posible confiar en la negociación con un gobierno de delincuentes, salvo si el tema a discutir es su salida del poder.

Los instamos a dejar de lado todo cálculo acerca de las ventajas que unos podrían sacar sobre otros cuando se recupere la democracia. Que no cometan el error de confiar demasiado en si mismos y muy poco en los demás, que entiendan que lo que se exige de sus partidos es una unión férrea concentrada en desarmar la estrategia dictatorial.

Se lo pedimos con angustia movidos por la urgencia, por el drama de las mayorías. Sin esa unión no será posible vencer la tiranía porque el poder ha sido penetrado en todos los niveles y en todos los ambientes, configurándose una situación que sólo una unión así podrá superar.

Con la unión y una estrategia de lucha aceptada y seguida por todos, podremos dar inicio a la solución de este drama: salir de la dictadura y hacer elecciones libres.

El sector político está obligado a respaldar un gran movimiento. Pero desde esa unión. Fuera de ella será imposible recuperar a nuestro país.

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La política es la continuación de la guerra por otros medios”, dijo Michel Foucault, invirtiendo la máxima de Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios”. En otras palabras, aquí estamos en guerra y una lectura sobre la actual dinámica política indica claramente que esto está enredado a la máxima potencia. La guerra, de un lado, es de todos contra todos y hace rato estalló, desde ese campo los disparos van al frente y a los lados. Mientras, del lado del poder hay fuego cerrado en una sola dirección. Divide y reinarás. Tal como lo expresa Sun Tzu, en El Arte de la Guerra, “Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo serás poderoso”. Triquiñuelas, rivalidades, laboratorios psicológicos y medidas poco democráticas (persecuciones, presos, hostigamiento, juicios, destierros) utiliza el gobierno para crear fisuras y enemistades dentro del campo opositor. Que combinado con el exacerbado ego de los líderes y los intereses personales de cada uno hacen una mezcla de fatales resultados.

Contradicciones y enfrentamientos

En pleno bombardeo voces alarmadas promueven un cese al fuego y la instalación de mesas para conversar por la paz. ¡Hurra por ellos! Siempre ha pasado así en el transcurrir de la historia de la humanidad. Acerca de la guerra, Benjamín Franklin decía: “jamás hubo una guerra buena o una paz mala”. Sin embargo, el problema planteado y más grave es el hecho que no se requiere un solo diálogo. Aquel entre el gobierno y la oposición. Más urgente, creo yo, es aquel que se desarrolle entre y dentro el liderazgo opositor partidista. Hoy dividido, desar-ticulado de un comando único y sin propuestas unitaria y consensuada. En este panorama se observa claramente que en el fondo la división es ideológica. Por un lado, la clase más conservadora de la pirámide poblacional unida a pequeños grupos izquierdistas y por otro lado, la socialdemocracia partidista haciendo causa común con partidos de centroizquierda. Un grupo aúpa un desenlace violento, militar o intervencionista. Cree que Maduro está tan mal que tendrá que renunciar y auspician una transición. Postura muy apegada a la posición anti-Maduro y su proyecto del gobierno de Estados Unidos. ¡Cuestión de horas! Otro aspira que mejoren las condiciones para participar electoralmente y el otro como el caballo de paseo, listo para la participación electoral. ¡Un verdadero pandemonio! Contradictorios en la táctica y enfrentados en la estrategia.

Fuego al frente y a los lados

A todas estas, hay una impresión general sobre que la oposición carece de madurez para comprender el hecho político y actuar en consecuencia. La oposición irreflexiva al diálogo desdice de su conocimiento de la realidad e inyecta en la población una sensación de desconfianza e inseguridad. Muy orientado por las redes sociales aun sabiendo que sus falsedades e intrigas, provienen de laboratorios entrenados como armas de guerra y manipulados hasta la saturación. La oposición además se divide en unos que ponen la canasta de huevos en la espera de la acción militar, financiera y diplomática del exterior. Principalmente de Norteamérica, el Grupo de Lima y las acciones de la Unión Europea. Esperan los resultados de las sanciones y el proceso de acorralamiento que progresivamente se lleva a cabo. Otros que sostienen, no sin razón, que la perspectiva de lucha y victoria se encuentra en la organización de la sociedad y en las acciones de protesta y rebelión del propio pueblo venezolano contra el gobierno de Maduro.

Insolvencia económica

Del otro lado, la población ve con consternación y miedo que el principal problema de Maduro es su insolvencia económica. El gobierno está cercado financieramente desde el exterior y sus dificultadas apuntan a empeorarse en el corto y mediano plazo. En mi opinión, tendrá que cambiar para preservar el poder, que le ha resultado difícil y accidentado. A lo interno la inflación continúa creciendo aceleradamente, la producción petrolera sigue bajando y el precio internacional acosa sus pasos. Las medidas –aumento de la gasolina, el petro, el euro, el nuevo salario mínimo que se volvió sal y agua y el control de precios– no han podido ser ejecutadas con éxito. Y la ineficiencia e ineficacia gubernamental campea sin corrección ni perspectiva. Aunque a simple vista, Maduro luce ganador en la guerra interna frente a un liderazgo opositor fracturado, aislado, maleable y sin pegada. Mientras esto sucede, el hombre común pasando el páramo en escarpines y haciendo de tripas corazones para alimentarse y adquirir las medicinas.

fcordero@eluniversal.com

efecepe2010@gmail.com

@efecepe2010

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Carlos Raúl Hernández

Será el nuevo flogisto o el éter de los que se pensó en diversas épocas estaba hecho el Universo, o la nueva piedra filosofal que convierte las materias viles en oro? Es la fecha mágica: 10 de enero de 2019. No hay nada que pensar, ni recoger vidrios rotos ni trazar estrategias ni desarrollar la inteligencia para aprender a pelear en la política ni reorganizar las fuerzas ni trabajar como bueyes para reconstruir lo que perdimos por razones conocidas. No hay que enmendar errores ni reconquistar la conciencia de la gente hoy poseída por los fantasmas del radicalismo prepolítico, sino sentarnos a ver el eclipse y esperar el prodigio que anuncia la astrología.

Solo aguardar la fecha mágica. El reportaje de mi queridísimo Alonso Moleiro en El País del 23 de octubre, certifica el derrumbe de lo que hasta hace poco fue la esperanza de futuro. Al nacer 2016, la discusión eufórica, triunfante, era sobre cuál sería el método para salir del gobierno rápidamente, y en dos años y tanto, fantasía tras fantasía, se arruinó la fuerza que el pueblo otorgó con sacrificios y votos. El gobierno aplastó a la oposición, o ésta se aplastó a sí misma, y hoy doblan las campanas de un sueño, retazos de ilusiones esparcidos en el barro.

Es el efecto de haber vivido una fantasía tras otra. En 2016 la catástrofe del RR, que se recordará como una de las más trágicas puerilidades de la historia política venezolana. Después siguieron más fantasías en 2017: elecciones ya, trancones, Maduro vete ya, 350, el referéndum popular y hora cero. La oposición había exigido elecciones en abril de 2018, se pautaron para el 20 de mayo, pero los solicitantes decidieron que la deslegitimación inexorable se lograría gracias a la abstención. Eso traería las liberadoras tropas extranjeras o el golpe democrático.

El regreso de Dorian Grey

Al final están fracasadas todas las quimeras, perdido el norte, desintegrada la fuerza, publicadas series completas de documentos ingenuos con procedimientos de autoayuda para triunfar. Pero nadie asume la responsabilidad de la derrota y lo que es terrible, nadie tiene la bizarría de señalar los errores (no aprendieron bien del maestro Hugo Chávez). Y lo peor de lo peor: aparece otra vez la vía fácil, rápida e imaginaria, la nueva fábula infantil salvadora: el 10 de enero, día del milagro de la transubstanciación al revés cuando el gobierno pase a ser “ilegítimo. Se produce así una pirámide financiera de ilusiones y artificios, unas sobre otros.

Resulta que el gobierno hasta ese día habrá sido legítimo, prístino, estricto cumplidor de la Constitución, falso que haya convocado “la constituyente cubana”, “que haya sido una dictadura” o atropellado a la A.N. Falso que haya desconocido la propiedad. No nos equivoquemos. Hasta ese día tendremos un gobierno normal y todo lo que hemos dicho hasta ahora son calumnias. El 10 de enero como Dorian Gray, se pudrirá violentamente y el joven lozano, seductor, se convertirá en un despojo. Ese día sonarán las campanas, sesenta países retirarán sus embajadores y romperán relaciones con Venezuela.

Y la última maravilla: habrá un ataque cibernético masivo. Josué hará sonar las trompetas, se derrumbarán las murallas, el gobierno caerá estruendosamente. Esto podría ser una simple entelequia más, pero hay unos cuantos que hacen lobby en EEUU para que procedan a la asfixia financiera de Pdvsa, lo que desencadenaría ni más ni menos que la hambruna. Las migraciones masivas se exasperarían por el tiempo que dure la horca petrolera. Es una idea tan bárbara como la que tuvieron algunos líderes internacionales luego de la Segunda Guerra Mundial.

La rebelión de las máquinas

Pretendían destruir la infraestructura industrial y moderna de Alemania derrotada para que regresara a ser un país campesino y agrícola, devolverla al siglo XVII, sin importar las consecuencias para su población y más bien para castigarla por Hitler. Por fortuna esa genialidad del estrangulamiento por hambre de las mayorías la rechazan sectores muy poderosos en los propios Estados Unidos. Tales extravíos solo pueden ser elucubraciones de los que no pudieron cumplir con su trabajo y ahora juegan al holocausto, siempre que ellos puedan venir en el portaviones y caminar al poder entre los cadáveres.

Con ella se quiere disimular el desastre que llevó a gente a la muerte, a otros a la cárcel, al exilio (unos con el apoyo de la familia bien fondeada, otros no), dejó los partidos deshechos, perdidos los cargos representativos “que no valen la pena” como dice la inconsciencia. Es la nueva estafa fantástica para volver a perder, otra vez advertidos, porque nuevamente reconocemos nuestra incapacidad frente al adversario y esperamos que alguien nos resuelva el problema, saque a los malos y nos llame a gobernar.

Pareciera que esta vez la comunidad internacional no se dejará hipnotizar. Declara Federica Mogherini que hay que crear condiciones para un entendimiento porque no hay interlocutores del lado opositor y que es inconcebible una invasión a Venezuela. Y por otro lado, luego de las demostraciones de los negociadores previos, está claro que no hubo una buena representación. Es necesario que aparezcan nuevos factores con responsabilidad e inteligencia para contribuir a dar un chance de salida a la deriva que conduce a un Estado fallido.

@CarlosRaulHer

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Se está volviendo a hablar de “negociación”, “diálogo” y hasta de participación electoral. Y nuevamente la “unidad” luce y se evoca como condición indispensable, sin la cual es imposible librarnos del régimen que nos agobia desde hace casi 20 años; pero, si bien sigo siendo firme partidario de la misma, la búsqueda de esa idílica unidad, no nos puede seguir condenando a la inacción y la demora, como nos está ocurriendo hasta ahora.

La semana pasada concluí con esta frase mi artículo, Descubriendo el Agua Tibia, (https://ismaelperezvigil.wordpress.com/2018/10/20/descubriendo-el-agua-tibia/): “…si no nos organizamos internamente para desestabilizar la dictadura, de nada servirá la solidaridad internacional.” Ese organizarse internamente no significa recetas o manuales de autoayuda, con los cuales tergiversamos lo que es la actividad política y la actividad del liderazgo político y social. Significa que cada quien debe defender y probar sus teorías acerca de cómo salir de este oprobio desgraciado en el que vivimos. Es hacer efectivo el discurso, darle contenido programático y acción; que en efecto se haga, que se pase de las palabras a la acción y a obtener resultados políticos. Y en ese sentido yo planteo las líneas generales de dos acciones que se deben acometer.

En primer término, debemos rescatar la senda electoral, pues abandonarla no ha traído ningún beneficio; todo lo contrario, ha estimulado más la apatía y la desmovilización y traído un prejuicio más grave aún, la oposición se ha quedado sin recursos ni cargos para ocupar por sus activistas políticos.

Se acerca ahora una elección local, de concejales, el 9 de diciembre próximo. No olvidemos que los Concejos Municipales están en capacidad de controlar y remover los alcaldes; si queremos preservar los que nos quedan, no podemos perder los concejos municipales. El objetivo de mantener los alcaldes, en una elección por parroquias y municipios, es fácil de lograr, aun para las organizaciones de la sociedad civil y los partidos más pequeños. La vía electoral no es la panacea, pero es una vía válida y mediante ella le hemos propinado sonoras derrotas al régimen y es además una vía incluyente y mayoritaria que el régimen teme y por eso la corrompe y desprestigia.

En esta etapa de reflujo político la vía electoral es una manera bastante segura para organizar y movilizar a la población, para que se oponga, resista y luche contra la dictadura. Nadie dice que las elecciones, sobre todo de concejales, van a acabar con la dictadura, pero nos permitirán mantener las alcaldías, fortalecer el movimiento y liderazgo vecinal y acceder a recursos y cargos para el activismo político, que sí es muy necesario para la lucha política de más largo aliento.

A la población opositora, en realidad al país todo, en esta elección del 9 de diciembre, hay que organizarlo para ganar los concejos municipales y para que se defienda el derecho al voto. Eso implica, organizarlo para:

  1. que difunda su mensaje y defienda las ideas democráticas durante la campaña electoral, acompañando y protegiendo a los candidatos de agresiones;
  2. que conozca y denuncie las violaciones a las leyes electorales, por parte de cualquiera, pero especialmente por parte del gobierno y el CNE, que son los que más las violan o dejan de cumplirlas;
  3. que por parroquias y centros electorales, el día de la votación en las elecciones de concejales que se avecinan, se cubran todas las mesas –o al menos el 90% de las más significativas– sobre todo en los municipios en los que contemos con alcaldes
  4. que en esos centros, parroquias y municipios en los que tenemos alcaldías que defender, se evite que se cometan irregularidades y abusos; y
  5. lo más difícil, demandante y exigente, que es defender el voto emitido y que se respete la voluntad popular, que es posible hacerlo al menos en las alcaldías que hoy tenemos.

Las actividades electorales descritas suponen acciones antes, durante y después del día de las elecciones. Supone hacer política de manera general y política electoral específicamente; eso es lo que trae votos, no es al revés, no son los votos los que hacen la política. Los votos lo reafirman, lo expresan, pero no sustituyen al trabajo político. Como tampoco al trabajo político directo del dirigente y los activistas políticos y partidistas, en la calle, los barrios, las fábricas, los campos, los liceos y universidades, etc. lo sustituyen los medios de comunicación, las redes sociales o las encuestas. Esos son medios que coadyuvan a la actividad política, no son sus sustitutos.

Esta actividad puede ser emprendida por cada partido o por cada organización de la sociedad civil, en las elecciones de concejales, sin tener que apelar a complicadas fórmulas de unidad electoral. Además, cada partido, cada organización política de la sociedad civil, de acuerdo a sus objetivos específicos e ideología, sabe perfectamente hacia donde debe dirigir su actividad; nadie –y menos por esta vía– les va a dar lecciones o indicaciones precisas sobre el proselitismo político que deben desarrollar; y proselitismo político no es una mala palabra, es la forma de convencer y ganar seguidores, partidarios, para una idea o causa determinada.

Con relación a la segunda acción que propongo, hay también tareas de carácter general, que también se pueden emprender de manera separada, pero que requerirían de un esfuerzo unitario para ser más eficaces; me refiero a la actividad a desarrollar con relación al mandato presidencial próximo a concluir al darse inicio un nuevo periodo constitucional a partir del 10 de enero de 2019, de acuerdo a lo establecido en el artículo 231 de la Constitución.

Los venezolanos, tenemos que hacer valer lo que algunos reclaman como un éxito, que mediante una masiva abstención se desconoció el proceso electoral del 20 de mayo 2018, acción que fue además respaldada por un número importante de países. Toca ahora hacer esto efectivo políticamente.

Sobre este tema volveremos con mayor detalle en próximos artículos.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

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Mijaíl Gorbachov

Hace más de treinta años, el presidente Ronald Reagan y yo firmamos en Washington un acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Soviética para la eliminación de misiles de alcance intermedio y corto, el Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF). Por primera vez en la historia, dos clases de armas nucleares se eliminarían y destruirían.

Ese fue el primer paso. Después siguió el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START I), que la Unión Soviética firmó en 1991 con el presidente George H. W. Bush, nuestro acuerdo sobre recortes radicales a las armas nucleares tácticas, y el Nuevo START, suscrito por los presidentes de Rusia y Estados Unidos en 2010.

Aún quedan demasiadas armas nucleares en el mundo, pero los arsenales estadounidense y ruso ahora son solo una fracción de lo que fueron durante la Guerra Fría. En la conferencia encargada del examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, celebrada en 2015, Rusia y Estados Unidos informaron a la comunidad internacional que el 85 por ciento de esos arsenales habían sido desmantelados y, en su mayoría, destruidos.

Hoy, este logro formidable, del cual nuestras dos naciones pueden sentirse legítimamente orgullosas, está en peligro. La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que su país planea retirarse del tratado INF y que tiene la intención de fabricar armas nucleares.

Me han preguntado que si ver el fin de un logro que me costó tanto trabajo alcanzar me deja un sabor amargo. Pero este no es un asunto personal. Hay mucho más en riesgo.

Se anuncia una nueva carrera armamentística. El tratado INF no es la primera víctima de la militarización de la política global. En 2002, Estados Unidos se retiró del Tratado sobre Misiles Antibalísticos; este año, del acuerdo nuclear con Irán. El gasto militar se ha disparado a niveles astronómicos y sigue en aumento.

Como pretexto para retirarse del INF, Estados Unidos apeló a las supuestas violaciones de Rusia a algunas disposiciones del acuerdo. Rusia ha expresado inquietudes similares sobre Estados Unidos y, al mismo tiempo, ha propuesto discutir los desacuerdos en una mesa de negociaciones para llegar a una solución que sea aceptable para ambas partes. Sin embargo, en los últimos años, Estados Unidos ha evitado involucrarse en este tipo de debates. Creo que ahora está claro por qué.

Con suficiente voluntad política, se podría resolver cualquier problema de cumplimiento en los tratados existentes. Pero, como hemos visto durante los últimos dos años, el presidente estadounidense tiene en mente un objetivo muy distinto: liberar a Estados Unidos de cualquier obligación, cualquier restricción, y no solo respecto de los misiles nucleares.

En realidad, Estados Unidos ha tomado la iniciativa de destruir el sistema de tratados y acuerdos internacionales que sirvió de cimiento para la paz y la seguridad después de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, estoy convencido de que las personas que esperan beneficiarse de una batalla mundial desmesurada están profundamente equivocados. No habrá un ganador en una “guerra de todos contra todos”, en particular si acaba convirtiéndose en una guerra nuclear. Y esa es una posibilidad que no se puede descartar. Una carrera armamentística implacable, tensiones internacionales, hostilidad y la desconfianza universal solo aumentarán el riesgo.

¿Es demasiado tarde para regresar al diálogo y las negociaciones? No quiero perder la esperanza. Confío en que Rusia tomará una postura firme pero equilibrada. Espero que los aliados de Estados Unidos, después de una seria reflexión, se rehúsen a ser plataformas de lanzamiento de los nuevos misiles estadounidenses. Quisiera que las Naciones Unidas, y en especial los miembros del Consejo de Seguridad —investidos por la Carta de las Naciones Unidas y con la principal responsabilidad de mantener la paz y la seguridad a nivel internacional—, tomen medidas responsables.

Ante esta amenaza funesta a la paz, no estamos indefensos. No debemos renunciar, no debemos claudicar.

26 de octubre de 2018

New York Times

https://www.nytimes.com/es/2018/10/26/opinion-gorbachov-armas-nucleares-...

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Para el día después, que será el primer día de un nuevo período democrático para Venezuela, se debe tener un plan de acción para recuperar los sectores productivos del país. Uno de ellos es la agricultura, donde hay que considerar muchos aspectos y en esta oportunidad trataremos los recursos suelo y agua.

Recursos suelo y agua

Dos de los recursos naturales renovables de mayor importancia en la agricultura son, indudablemente, el suelo que es asiento para el crecimiento y desarrollo de las plantas y el agua que es el componente principal de los vegetales.

El suelo es un cuerpo natural y por lo tanto, de una gran variabilidad espacial. Esto quiere decir que existen suelos muy diferentes entre sí, cada uno de los cuales tiene especiales características para determinado uso, por lo que para utilizarlos lo mejor posible deben ser estudiados y clasificados.

Durante la primera mitad el siglo XX, en Venezuela se realizaron algunos estudios de suelos, sin embargo, a partir de la década de 1960 y quizás hasta los años ochenta, estos estudios se intensificaron tratando de cubrir la mayor parte del territorio nacional. Posteriormente, poco a poco fue disminuyendo la intensidad de estos estudios, hasta llegar el momento actual cuando prácticamente no se han continuado. Paralelo a esto, toda esa información generada por años no ha estado a buen resguardo y se han perdido algunos estudios total o parcialmente, especialmente lo correspondiente a los mapas que complementan los estudios de suelos.

El suelo por ser un cuerpo natural tiene, como se señaló anteriormente, una gran variabilidad espacial, es por eso que en pocos metros de distancia sobre un terreno pueden existir suelos de muy diferentes características. Hay entonces una gran diversidad de suelos, algunos de los cuales no se pueden utilizar en agricultura y otros no deben ser usados para tal fin. Para ejemplo de esto, tomemos la información de dos edafólogos venezolanos de amplia trayectoria (Comerma, J. y R. Paredes. 1978. Principales limitaciones y potencial agrícola de las tierras en Venezuela. Agron. Trop. 28:71-85), quienes hicieron una prospección del uso de la tierra, indicando que aplicando tecnologías ya probadas por investigadores y productores avanzados, existe un 4% de áreas con amplia gama de uso agrícola; un 14% con una limitada gama; 30% fundamentalmente para uso ganadero; 41% para bosques, recreación y reservas hidráulicas entre otros; y un 11% que posee una asociación de áreas con limitada gama de uso agrícola y zonas limitadas a bosques y recreación.

En la actualidad, con nuevas tecnologías que se han aplicado a la producción agrícola, quizás se pueda señalar que disponemos de un 5% de áreas con amplia gama de uso agrícola y 15% con una limitada gama, lo que representaría un 20% del territorio que se pudiera utilizar en la producción de cultivos, sin incluir pastizales. Ese porcentaje representa unos 18 millones de hectáreas que se pueden dedicar a la producción de cultivos extensivos como maíz, sorgo granífero, soya, arroz, algodón, frutales, leguminosas de grano, hortalizas, caña de azúcar, palma aceitera, girasol, papa, yuca, etc. En aquellas áreas donde se pueda regar o sembrar un segundo cultivo en lo que se conoce como ciclos de norte o de norte verano, la superficie se duplicaría en esas áreas, y estaríamos llegando quizás a unos 22 millones de hectáreas. Esa gran superficie estaría repartida por diferentes regiones del país y sería suficiente para cubrir los requerimientos alimenticios de nuestra población, y hasta para producir excedentes exportables.

Por otro lado el 30% del territorio nacional para ganadería, representa más de 27 millones de hectáreas para establecer pastizales, mejorar los pastizales naturales, lo cual puede albergar millones de cabezas de ganado para la producción de carne, leche y sus derivados, tanto de bovinos como de ovinos y caprinos. Porcinos, aves y otras especies menores como conejos, se benefician de la producción de granos forrajeros que van a las fincas o a las fábricas de alimentos balanceados. El caso de chivos se pudiera ubicar en las regiones áridas del país, con el suministro adicional de algunos insumos básicos para su desarrollo.

El café puede ocupar áreas que se consideran limitadas para la agricultura por elevadas pendientes, pero en este caso, el café es un cultivo conservacionista que se debe sembrar tomando en cuenta todas las recomendaciones para evitar los riesgos de erosión y destrucción de los suelos y del paisaje.

Las áreas que se han delimitado para bosques, recreación y reservas hidráulicas, deben ser protegidas y asegurar que no sean intervenidas indiscriminadamente.

En conclusión, Venezuela dispone de más de 50 millones de hectáreas para la producción de alimentos, lo que representa más de la mitad del territorio nacional. Pero es obvio que se deben aplicar una serie de conocimientos científicos y tecnológicos para manejar esos suelos, para recuperar aquellos que tienen algunas limitaciones para su uso agrícola y para conservarlos en el tiempo, ya que se pueden deteriorar con facilidad.

Se puede considerar que durante el período 2000-2015 los recursos suelo y agua han sido mal utilizados y en cierto modo se ha promovido su destrucción. A muchos suelos se le ha dado un uso diferente al más adecuado para su aprovechamiento máximo y para su conservación, y no se han vuelto a realizar programas de saneamiento de tierras para incorporarlas, entre otras cosas, al uso agrícola. En relación al agua, no se han realizado más obras para su almacenamiento, control de cauces, utilización en riego, generación de electricidad, saneamiento de cuerpos de agua. Por el contrario, se han realizado muchas actividades destructivas de algunas cuencas hidrográficas importantes, para lo cual basta con señalar lo que ocurre en amplios sectores de Guayana, región que recoge nuestra mayor riqueza hidrológica, donde se permite la devastadora minería ilegal sin ningún control oficial y se destruyen las márgenes de los grandes ríos, sus nacimientos, se contamina el agua, en fin, se está destruyendo este importante recurso natural.

En el caso de nuestra Guayana en particular, sumado a la destrucción de la gran cuenca hidrográfica como un todo, que pudiera afectar en el mediano plazo el suministro de agua de calidad a las industrias de hierro y aluminio tan importantes de la región, a los desarrollos urbanos que tanto han crecido en los últimos cincuenta años y a la agricultura, se puede destruir la generación de la electricidad que ilumina a la mayor parte del territorio nacional.

Además de la necesidad de estudiar suelos y agua, se requiere disponer de información adicional, especialmente de algunas variables meteorológicas. Los registros de clima en Venezuela han disminuido enormemente, buena parte de las estaciones meteorológicas de diferente calidad están abandonadas y no se generan suficientes datos de apoyo a la planificación del uso de los recursos suelo y agua. Así mismo, los planes de ordenamiento del territorio a todos los niveles no se han continuado y en los casos en los cuales existen, es frecuente que no se tomen en consideración al momento de decidir el uso de los recursos naturales. Generalmente, en estas decisiones priva más el beneficio político o económico que pueda obtener algún funcionario o algún empresario, por encima de la importancia de preservar un recurso natural.

Otro aspecto lamentable, ligado al uso de los recursos naturales renovables, ha sido la eliminación del ministerio al que le correspondía el manejo de todo lo relacionado con dichos recursos. Venezuela fue el primer país de América Latina en conformar un Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, pero también debe haber sido el primero en eliminar dicho ministerio y convertirlo en una oficina dentro de otro ente del Poder Ejecutivo, demostrando la poca importancia que este régimen dedica al uso y conservación de suelos, agua, flora y fauna. Paradójicamente, se ha creado un Ministerio de Agricultura Urbana, lo cual no pasa de ser otra burla en la organización del Poder Ejecutivo, ya que ésa sí es una materia que no debería ir más allá de una oficina dentro del Ministerio de Agricultura y Tierras.

Es claro que hay un arduo trabajo con los estudios de suelos. En primer lugar, se requiere recuperar los estudios realizados cuyos informes no se encuentren en las oficinas públicas correspondientes y disponibles para su uso, y que pudieran estar en manos de particulares (personas naturales y jurídicas) que alguna vez los utilizaron y decidieron que en su poder estarían mejor resguardados. En ese caso, es urgente solicitarlos, reproducir copias suficientes tanto de los textos como de los mapas de suelos, disponerlos en las oficinas gubernamentales correspondientes y controlar su consulta por parte de los usuarios interesados.

Al recuperarse los estudios extraviados y reunirlos con los que aún persisten en las organizaciones oficiales autorizadas, se debe hacer un inventario y decidir cuáles son los estudios faltantes para programar continuarlos hasta tener un mapa de suelos de todo el país, con el grado de detalle que amerite cada región en particular.

Con el recurso agua es fundamental establecer manejos adecuados de las cuencas hidrográficas del país, destacando obras y prácticas necesarias para su protección y su recuperación. Así mismo, emprender programas de descontaminación de cuerpos de agua que posteriormente puedan ser utilizados no solo en agricultura, si no con fines recreativos, urbanos e industriales. Un detalle importante es la necesidad de retomar las mediciones de los cauces de ríos de cierta magnitud, que ayuden en programas de almacenamiento o derivación de esos ríos según sus caudales máximos para preparar programas tendientes a evitar posibles desastres naturales causados por el agua, o según su caudal de estiaje para su posible uso en riego.

En lo que respecta a la información climatológica, es preciso recuperar las estaciones meteorológicas existentes en el país, construir las que sean necesarias, utilizar todos los recursos incluyendo los satelitales, hasta disponer de una información completa, actualizada, permanente y confiable.

Conocer suelos, recursos hídricos y clima de las regiones potencialmente agrícolas del país, es fundamental para el éxito de cualquier programa agrícola que se quiera adelantar, ya que permite establecer los sistemas suelo-planta-clima-manejo más adecuados a cada espacio en cada región agrícola.

Finalmente, en este punto de los recursos naturales renovables, es fundamental disponer nuevamente de un ministerio que se encargue del estudio y planificación del uso de los suelos, del agua y demás recursos; que supervise las disposiciones que se hagan al respecto; que coordine la elaboración de los planes de ordenamiento territorial a nivel nacional, regional y local y vele por el cabal cumplimiento de los mismos; que recupere las estaciones meteorológicas propias y apoye la recuperación de las de otras instituciones; que concentre la información meteorológica a nivel nacional; en definitiva, que dicte las políticas necesarias para el mejor conocimiento, utilización, recuperación y conservación de los recursos naturales renovables en todo el territorio nacional.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

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Pedro Vicente Castro Guillen

La semana pasada se cumplieron 73 años del golpe cívico militar del 18 de octubre de 1945, que resulto de la alianza circunstancial entre el joven Partido Acción Democrática dirigido por Don Rómulo Betancourt y la Logia de los jóvenes Militares cuyo líder más representativo fue el Gral. Marcos Pérez Jiménez. Este suceso histórico que aún es objeto de un interesante debate histórico sobre su efectividad y consecuencias futuras para el desarrollo de la democracia tiene al menos un logro incontrovertible, como lo fue que a través de un proceso absolutamente legal y legítimo por la Asamblea Constituyente que funcionó entre 17 de diciembre de 1946 y el 22 de octubre de 1947 que formulo y discutió la Constitución puesta en marcha en 1947, se instauro el Sufragio Universal Directo y secreto que permitía el voto a hombres y mujeres sin ningún tipo de discriminación para la elección del Presidente de la República y el Congreso Nacional. Antes de este momento sólo votaban los Varones que supiesen leer y escribir con 21 años de edad a los Concejos Municipales, aproximadamente un 10% de la población, todos los demás cargos hasta la Presidencia de la Republica eran electos de manera indirecta.

Esta cuestión es de suma importancia destacarla porque uno de los problemas que está planteado en este momento es la desaparición de este derecho, incluso como simulacro, con el tema puesto sobre la mesa por el régimen como es llevar a referéndum la ignota constitución “elaborada” por la asamblea nacional constituyente (anc). Lo planteamos porque no sabemos aún cuales serían las bases para tal consulta refrendaría, porque como siempre el régimen quiere que el país acepte ir a elecciones para tres días antes anunciar cuales son las condiciones de la elección. No se puede descartar bajo ningún concepto que el grupete rojo rojito que maneja el cne nos vuelva a imponer que las elecciones sean de manera seudo corporativa de la misma manera como se eligió la anc.

Con lo que el principio de Sufragio Universal Directo y Secreto quedaría ya definitivamente liquidado. Pero aun cuando no sea así, este principio ha venido siendo duramente vulnerado cuando no tenemos condiciones electorales que sean creíbles para la mayoría del electorado, cuando persisten prácticas para-electorales que el régimen pone practica a cada elección para garantizar su predominio político, no me voy a extender en un asunto muy conocidos por todos los venezolanos opositores o no.

Uno de los problemas más grave sobre la perversión del sentido originario del Sufragio Universal Directo y Secreto es el hecho de que el régimen las utilice para pretender manipular su legitimidad de origen, pretendiendo que la población vote en elecciones que carecen de legalidad y legitimidad como el caso de las elecciones presidenciales del 20 de mayo.

Las elecciones para una consulta sobre la ignota constitución fabricada en la anc, hay que tener en primer lugar muy claro que le régimen nunca otorgara condiciones para que dicha consulta se realice de manera limpia y legal. Luego que lo que el régimen busca es legitimarse para poder endeudarse con el sistema financiero internacional y sacar la cabeza del ahogo que sufre actualmente frente al acoso de las medidas de los Estado Democráticos. El problema es que una elección tramposa y sin garantías democráticas no puede lograr el objetivo del régimen. En este sentido la exigencia del mundo democrático es muy clara: ayuda humanitaria y regreso a condiciones democráticas para la legitimación de los poderes.

@pedrovcastrog

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