La Venezuela de hoy se encuentra en una encrucijada crítica, con la convergencia de fuerzas internas y externas que están redefiniendo el futuro político y social del país
La flota de Estados Unidos no actúa en solitario, pues la operación cuenta con un apoyo tácito, y en algunos casos explícito, de una coalición de países de la región y Europa.
El escenario más probable en el corto plazo es el optimista solo si EE UU mantiene la firmeza de desmontar la estructura criminal que nos gobierna, y si la oposición mantiene la cohesión y presiona a las Fuerzas Armadas.
La era del chavismo, con sus figuras emblemáticas como Nicolás Maduro, Diosdado Cabello et al, está llegando a su fin, confirmando su inviabilidad y visible declive irreversible.
El chavismo, debilitado pero resiliente, responde con su fórmula habitual, que incluye represión, propaganda y resignificación, y negación de cualquier negociación genuina.
La administración Trump se ha caracterizado por una política exterior transaccional y, a menudo, errática. La afirmación de que "no necesitaban el petróleo de Venezuela" y la acusación a Biden de "traidor" por los acercamientos con el chavismo del pasado, son parte de un discurso político interno enfocado en la base electoral del presidente de Estados Unidos
Al analizar algunos de estos puntos en conjunto, la tormenta de ideas debería permitir una comprensión más profunda de la compleja interconexión de factores que explican la persistencia del chavismo