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Opinión

Corina Yoris-Villasana

Hace pocos días encontré en las redes sociales un video que mostraba una inusual manera de promover la reapertura del Museo Nacional de los Países Bajos, el Rijksmuseum. Es un video de 2013, pero es ahora, 2019, que lo he visto circulando profusamente en las redes sociales.

El Rijksmuseum fue renovado y fue reabierto en 2013 por la reina Beatriz. En él hay más de 5.000 pinturas, destacando La ronda nocturna de Rembrandt Harmenszoon van Rijn, cuadro que reproduce un suceso cotidiano: una partida de mosqueteros pasando de un oscuro patio a la deslumbradora luz del sol. Rembrandt se apartó de la imagen habitual de estos gremios para representar una escena vista directamente: la guardia deja el cuartel, aprestándose para salir de misión.

El museo también posee esculturas, una exposición sobre ropa y armas, además cuenta con una de las bibliotecas más hermosas del mundo.

Para motivar la visita al museo eligieron el cuadro de Rembrandt, La ronda nocturna, dándole vida al mismo en un centro comercial, y de fondo musical el IV Movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven. Al final, una vez que los artistas que participan en la mise-en-scène se reúnen en el centro del centro comercial, cae una cortina transparente y queda la posición del famoso cuadro de Rembrandt. El resultado es verdaderamente extraordinario.

No es mi intención repetir cansonamente lo importante que es el arte como manifestación de las emociones del ser humano. Y esa importancia lleva aparejada su conservación. Los museos son ventanas abiertas para permitir que se conozcan las obras de valor universal y también local. Por lo tanto, uno de sus desafíos es salvaguardar y difundir el patrimonio cultural del mundo en sus diferentes expresiones.

Con ese afán despertado por el video, encontré también en la red una grabación maravillosa de cuadros del Museo del Prado, Madrid, que está celebrando sus 200 años. Se titula Belleza y locura. Su creador, Rino Stefano Tagliafierro, le da vida y movimiento a un grupo escogido por él de obras del museo, entre ellos Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío, en una grabación fuera de serie producida por El País Semanal.

Alguien podría preguntarse ¿son estos aciagos momentos nuestros adecuados para hablar de arte? ¿De museos?

Comprender a cabalidad la realidad circundante obliga a mirar con atención no solo lo que aparece a simple vista; hay que ahondar en todo aquello que nos trajo hasta aquí, y no hay nada más representativo de una sociedad y su momento preciso que el arte. Este puede semejar un acto particular, sin embargo, se trata de un hecho hondamente social. Nace, florece en una sociedad muy específica, que influye intensamente en su realización y, a la vez, interviene de manera también profunda en ese conglomerado social. Así, vinculando el arte con la historia, damos cuenta de la época y el momento durante los cuales se produjo una determinada obra. Basta con pensar en los cuadros a los que hemos aludido en líneas precedentes para hacernos una idea bastante aproximada de los tiempos en el que fueron creadas.

Pensemos por un momento en el lienzo Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío, Francisco de Goya (1814), pintado como un merecido homenaje a los españoles que murieron fusilados por el ejército francés la noche del 3 de mayo de 1808. Se sabe por un testimonio de su criado Isidro que Goya fue testigo de esos fusilamientos durante esa fatídica noche. Cuenta Isidro que Goya no solo los presenció, sino que a medianoche caminó hasta el lugar donde yacían los ejecutados. Algunos críticos de arte consideran verídica la narración del criado, sobre todo por el dramatismo de la obra de Goya que sugiere que vio de cerca el fatídico suceso. Los fusilamientos son realizados como castigo ejemplarizante por el levantamiento del pueblo madrileño el día anterior, 2 de mayo, también inmortalizado por el pincel de Goya, La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol.

Los acontecimientos plasmados representan dos momentos importantes de la llamada España napoleónica (1808-1814), como fueron los hechos del 2 de mayo: el levantamiento en Madrid en contra del intento de los franceses de sacar a María Luisa de Parma y a su hijo, Francisco de Paula, de la ciudad. Mientras eso sucedía, en Bayona, Carlos IV y Fernando VII abdicaban a favor de Napoleón, quien dejaría el trono a su hermano José Bonaparte, Pepe Botella. Al día siguiente, 3 de mayo, los franceses fusilaron, en varios puntos de Madrid, a los patriotas detenidos tras su alzamiento del día anterior en contra de las tropas francesas.

En 1814, Goya manifiesta su deseo de “perpetuar por medio del pincel las más notables y heroicas escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa”.

Vemos así cómo, mediante lo plasmado en los lienzos, tanto por Rembrandt como por Goya, podemos valorar distintas épocas del acontecer histórico de los Países Bajos y de España. En uno, la cotidianidad; en el otro, la lucha de un pueblo por salvaguardar sus valores patrios.

En nuestra arrasada Venezuela poseemos museos, otrora vistosos y dignos de ser visitados. El Museo de Bellas Artes, diseño arquitectónico de Carlos Raúl Villanueva, con un estilo neoclásico, al igual que el Museo de Ciencias Naturales. El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MACC), fundado en 1973 por Sofía Ímber y hoy se encuentra en grave deterioro. Incluso se habla de pérdidas de valiosas obras.

Podría seguir enumerando museos locales importantes, pero quiero añadir otro aspecto de nuestro mundo cultural, que marcó un hito en la vida artística internacional: el famoso Festival Internacional de Teatro, fundado por el inolvidable Carlos Giménez, creador de varias instituciones teatrales del país.

Uno de los grandes retos que se nos presenta a quienes hemos hecho del arte, de la literatura, de la filosofía, en fin, de los distintos aspectos de la cultura, nuestra vida, es reconstruir ese tejido y agregar los hilos que le faltan para constituirse en un verdadero eje integrador de la sociedad. Venezuela también está hambrienta de cultura, en mayúscula, sobre todo, hambrienta de filosofía, de amor al saber.

@yorisvillasana

4 de junio de 2019

El Nacional

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/venezuela-tambien-esta-ha...

 4 min


El bestiario militarista ideologizado por el castromadurismo como actor principal del gobierno, ha logrado confundir, desarticular, perseguir y descomponer a una oposición política, que le ha costado comprender al día de hoy las ejecutorias del Estado Cuartel. Confundidos, descentrados y sin capacidad de respuesta política desde el 5 de enero hasta el 4 de junio a la sociedad venezolana le han venido estableciendo fechas, tomando acciones políticas en direcciones diversas y haciendo afirmaciones que no se corresponden con un estudio sistemático, un instrumento politológico apropiado y, sobre todo, con una visión de pasado, sin presente y sin futuro que con acciones políticas debidamente pensadas pudieron haber generado un resultado.

Los venezolanos demócratas hoy en una sociedad ahuecada requieren que el liderazgo democrático muestre una visión politológica realista, que obedezca a un cálculo de tiempo concreto con el cual se definan acciones políticas reales -aunque pudieran resultar distantes de los cálculos de la mayoría- si llamarían a una participación política contendiente. Lo actual es incierto, por cuanto el régimen no es una dictadura ni siquiera es una tiranía, es la grotesca presencia de mafias armadas alrededor de gran riquezas mal habidas y perversas, que practican el ejercicio de la política o del gobierno para obtener grandes beneficios económicos vía la absoluta corrupción.

La sociedad venezolana reclama… casi en silencio que quienes desde el 5 de enero representan la gran masa democrática del país, asimilen la enorme dificultad para confrontar la tiranía castromadurista expresada por un Estado Cuartel. Léase una estructura miliciana, militar y policial ejerciendo gobierno por la vía de la cooptación o de la intimidación, o más grave aún, por el pánico que impone el régimen para ganar tiempo y profundizar la desgracia social, económica, ética, pero sobre todo anímica. Presión anímica que termina ya para mayo en una enorme decepción, al no poder contabilizar la debida contención del castromadurismo militarista.

El castromadurismo militarista, expresión de la política del siglo XXI, tiene que ser acompañada para su estudio y análisis por instrumentos cuantitativos y cualitativos, que sin ser perfectamente ciertos, sirven de elemento de orientación para acometer acciones que permitan tener éxito frente a la barbarie del bestiario militarista y de la ideologización castrista que se ha logrado imponer en toda la geografía política del Estado venezolano. Todo lo precedente, llama a que se acuda a la sociología política para que comprendiendo la Transición como un proceso de socialización, se ejecute esa acción que tiene motivo, dirección y sentido y no se sigan creando expectativas alrededor de Operaciones, que lo que recuerdan es el infortunio de los hechos del 30A y del 11M.

Es evidente que se requiere una definición de la acción política por parte de la oposición y, definitivamente más que eso, de la presencia y acompañamiento de un grupo importante de prohombres, líderes políticos regionales y de ciudadanos voluntarios que creen en la recuperación de la democracia. La recuperación de la democracia es una responsabilidad intuito persona que comienza en la parroquia, crece en el municipio, se manifiesta en el Estado y después se expresa de manera nacional. El reto es entonces para el ciudadano , el profesor, el profesional, el operador , es decir, para todos los ciudadanos que no tienen que estar esperando ordenes sino que deben accionar de acuerdo a su consciencia democrática y a la relación ciudadano-barrio, ciudadano-parroquia, ciudadano-Estado.

Desde el 5 de enero hasta hoy ya hay una lección… y una claridad del que el régimen no está dispuesto a entregar el poder bajo ninguna circunstancia y no por ningún motivo. Los demócratas, entonces, en conocimiento de este absurdo político que muestra la polemología y jamás la política, debemos abrazarnos a la política instrumentando con firmeza cívica un proceso de Transición Política Concertada: toda la sociedad democrática venezolana organizada desde el municipio deberá crecer en acciones con motivo, dirección y sentido para arribar a la Huelga General por lo cual, se paralizará el país. La Transición Política es una responsabilidad del ciudadano mujer u hombre, que ya comprendió como la barbarie o como el bestiario político militar esta entregado al castromadurismo cubano y dispuesto a bloquear el sentir democrático del 87% de los venezolanos.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 4 de junio de 2019

 3 min


Con voz propia

Dan con narco mazo a pueblo condenado a morir por escasez de alimentos y medicinas, en compleja crisis humanitaria; “Venceremos”, es consigna de cúpula militar, que compra armas a tutora Rusia y deja morir a la gente, sobre todo niños, por la mengua”.

No importa rechazo del 90% de ciudadanos que objetan la usurpación de la Presidencia y con sus viles lacayos apresan a los adversos, entre quienes figuran diputados.

Abusando del uso de armas imponen seudo revolución con respaldo directo de Cuba, Rusia y China, guiados por corrupción impregnada de narcotráfico y predominio del enriquecimiento de liderazgo. Emblemáticos apenas: red de funcionarios acusados del desfalco de US$1.200 millones a PDVSA, malversadores de US$600 millones de dicha empresa llevada a la quiebra; los incluidos en exhaustiva lista de vetados por EEUU.

En ella figura Isaías Rodríguez (IR) el de la famosa carta La fe al Maduro usurpador de la Presidencia… Se quedó sin “cuenta bancaria, porque los gringos me sancionaron y la banca italiana me echó de su lonja”.

Al 54º Presidente tcnel Hugo Chávez, mitificado por sus adeptos, le debe el ex adeco IR su incursión por el Poder Nacional. Le llevó a la Asamblea Constituyente de 1999 de la cual fue vicepresidente; a Vicepresidente Ejecutivo de Venezuela y a Fiscal General de la República.

Reactivó prestancia en el vacío de poder sucedido a partir del 12 de abril del 2002 cuando el alto mando militar le impuso la renuncia a la Presidencia a HCh, “la cual aceptó”.

“La situación no se puede calificar sino de golpe de estado (pero) el Presidente no ha renunciado”, declaró IR.

“Como un varón lo definió el susodicho. “Tus palabras fueron una señal, un rayo de luz”. Así proyectó al eufórico chavista, tal se manifestó en divulgada foto con brazos alzados con los puños cerrados.

Gracias al Papa (sin acento), tal apodaba al General Raúl Isaías Baduel, comandante de la Brigada de Paracaidistas del Ejército quien desde Maracay lideró Operación Restitución de la Dignidad y lo restituyó en el Poder, para propia desgracia de ese otro Isaías. Al igual que otros altos oficiales meritorios, fue degradado y paga con prisión por su adversidad. Actuación de los ahora máximos líderes del proceso no resultó bien evaluada.

Según el hoy finado Luis Tascón, Cabello (Vicepresidente) se fue al Litoral a esperar salir del país. Casa Militar lo obligó a ir a Miraflores a última hora. Maduro huyó a su natal Cúcuta con Cilia Flores y volvió dos días después de restablecido el autoritario régimen.

Razones tienen dichos personajes para desatarse del furibundo chavista que luce IR. Contundentes resultarían algunas de sus expresiones en la renuncia a la Embajada de Italia, de no haber suplicado la Presidencia de la ilegítima Constituyente, lo cual hizo después de ser rechazado para el Tribunal Subalterno de Justicia. Para la primera argucia le designaron segundo vicepresidente y terminaron por despacharlo a Roma.

El eufemismo producida en su dimisión bien la adaptaron a la letra de la popular canción Eufemia. La lectura de la ranchera mexicana, popularizada en la voz del cantante Pedro Infante, se adapta a la muy comentada misiva en la cual le expresa con dolor a su “afectísimo amigo” Maduro el “Ya no aguanto más!

Cuando recibas esta carta sin razón, Ya sabrás que entre nosotros todo terminó. Maduro a quien ha “querido ser un compañero leal”, le replica: Si me vas a querer así, mejor vete con el enemigo”

Si no la des en recibida por traición: le responde que “cobardes y traidores” puedan “mostrar en su currículum”.

Y que conste en esta carta que acabamos de un jalón, Ya sabrás que entre nosotros todo terminó.

Al MARGEN. Una explicación, por respeto a la resistencia al narco régimen, merece la improvisación en las dos giras de Guaidó a Maracay, tenida como cuna de la revolución. La última del 31 de mayo fue casi clandestina. Debían seguir el ejemplo de otras zonas.

jordanalberto18@yahoo.com

 3 min


Eski

¿Votamos a un partido político por las mismas razones que somos hinchas de un equipo de fútbol?

Sí y no.

En parte sí, porque en el fondo de las adhesiones permanentes a un partido político, a un equipo de fútbol y a otras entidades hay algo similar: un cierto sentimiento tribal casi ancestral, unas pasiones irracionales siempre listas a aflorar, una comunidad emocional con otros, un sentido de pertenencia a algo más grande que nosotros y que nos trasciende…

Y en parte no, porque aparecen otras motivaciones diferentes, que tal vez en el plano político son más complejas y más diversas.

¿Existe un votante medio igual que existe un espectador de tv medio?

No. Los promedios son siempre una gran mentira. Lo que hacen es encubrir las diferencias con apariencias más o menos razonables y elegantes. Si tenemos un grupo de 100 personas y 50 miden 1.60 metros de estatura y los otros 50 miden 2 metros, pues tenemos un hombre promedio de 1.80 que no se corresponde a ninguno de los miembros del grupo…En política es así también. No hay votante promedio.

Lo que sí hay son segmentos, perfiles, tipos diferentes de votantes. Por eso una campaña electoral no debe dirigirse a ese mítico votante promedio sino a determinado target específico, formado por personas con determinadas características también específicas.

¿Es posible votar con responsabilidad y criterio?

Entiendo que no es fácil. En el fondo tal vez dependa de la responsabilidad y del criterio de cada uno. El cerebro humano tiende a simplificar la política. Es fácil que vea los asuntos políticos en blanco y negro, bueno y malo, propio y ajeno…

Y peor aún en los países donde la vida política es monopolizada por solo 2 partidos políticos o solo 2 grandes bloques, pues entonces esta simplificación se acentúa.

¿Acaso existen solo 2 proyectos de país en cada país? En general creo que no, que la realidad política, económica, social, histórica y cultural es mas rica y mas compleja. Y que podría ser mejor reflejada por una mayor diversidad de opciones.

Agrego ahora que esa tendencia a la simplificación binaria de la política que hace el cerebro suele ayudar a la construcción de escenarios de polarización política difíciles de romper.

¿Conocemos realmente a los líderes de los partidos políticos?

No conocemos realmente a los líderes partidarios. Hay que decirlo claramente: no los conocemos. Sus verdades íntimas, su subjetividad, su mundo interno, sus decisiones, su trayectoria de vida, su personalidad…No: eso solo lo conocen, en el mejor de los casos, sus personas más íntimas.

Lo que conocemos los demás es su personalidad pública, lo cual es diferente. Esa personalidad pública es el resultado de un mix de factores. Por ejemplo: un porcentaje de la persona real, un porcentaje producido por el marketing, la publicidad y la comunicación, y otro porcentaje puesto allí por el propio cerebro de los votantes según sus deseos y necesidades.

Sin embargo hay algo que sí sabemos sobre la personalidad del líder político vista desde el ángulo del votante: los dos rasgos psicológicos que le atraen mayores simpatías son la energía y el carácter afable.

Es muy cierto que se abusa frecuentemente de ciertas técnicas que maquillan excesivamente al político y hacen que el personaje no tenga nada que ver con la persona real. Pero no se puede engañar a todos todo el tiempo, y tarde o temprano el verdadero rostro sale a la luz pública.

Creo que lo mejor que puede hacer un consultor político es descubrir lo mejor que hay en el político, ayudarlo a potenciar eso, a desplegarlo en toda su comunicación.

Es lo que denomino el Método Miguel Ángel para desplegar el carisma polític.

Y lo peor que puede hacer es inventar un personaje virtual que no tiene nada que ver con la persona real. Uno es el camino de la manipulación, del cual la gente está cada vez más harta. El otro es el camino de mejorar la comunicación entre políticos y ciudadanos.

Ahí hay que tomar una decisión, tanto por parte del candidato como de su equipo y también del consultor político. La decisión a tomar es si en política vale todo con tal de ganar. El corto-placista cree que sí, que es ingenuo pensar que no vale todo. Pero estoy convencido que una mirada a mediano y largo plazo te dice que no, que no todo vale. Claro que acá hay un asunto ético muy relevante que no hay que perder de vista.

¿Qué tiene el poder que provoca tantas adhesiones?

El poder opera como una droga a la que muchas personas se hacen adictas. No pueden vivir sin esa droga. Y cada vez necesitan mayores cantidades para lograr la misma satisfacción.

Siempre explico que el cerebro humano es uno y trino. Es uno pero tiene tres zonas bastante bien delimitadas desde el punto de vista anatómico y funcional. Uno es el cerebro más propiamente humano, más evolucionado, inteligente y creativo. Otro es el cerebro de mamífero, donde las emociones guían toda la conducta. Y el otro es el cerebro de reptil que todos llevamos dentro, nuestra zona más oscura, primitiva e irracional. Es desde ese cerebro de reptil que se desata la locura por el poder.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/lideres-partidos-politicos/

 4 min


​José E. Rodríguez Rojas

La deuda externa de Venezuela se ubica cerca de los 160.000 millones de dólares. Es un elevado monto que comprometerá los ingresos de los venezolanos por generaciones y lastrará la gestión de un futuro gobierno de transición. El presidente Guaidó ha delegado en un equipo de expertos la responsabilidad de elaborar un plan de reestructuración y renegociación de la deuda. Estos sostienen que este proceso no se puede abordar sin que se recupere la industria petrolera y conozcamos la capacidad de pago del país. Una vez que ello ocurra se acudirá al FMI. Existe la disposición de conceder a Venezuela un paquete de ayuda importante para ayudarla a salir del atolladero. Sin embargo, honrar los compromisos de pago es una tarea futura que debe producirse luego de superar la crisis humanitaria que enfrentamos.

La deuda externa de Venezuela está conformada por bonos, financiamiento de entes multilaterales como el FMI, préstamos bilaterales con otros países (China y Rusia), pagos pendientes a proveedores extranjeros, reclamos provenientes de las expropiaciones que hizo Chávez y que se han presentado en organismos de arbitraje internacional. Las estimaciones oscilan entre 150.000 y 200.000 mil millones de dólares. La consultora Ecoanalítica la estima en 160.000 millones de dólares, de los cuales 60.000 son bonos. Ricardo Hausmann, de la Universidad de Harvard y representante de Guaidó ante el Banco Interamericano de Desarrollo, coincide con las estimaciones de Ecoanalítica.

Si tomamos la estimación de 160.000 millones de dólares y asumiendo una fuerza de trabajo de 14 millones de trabajadores, la deuda de cada trabajador se acerca a los 12.000 dólares. Si tomamos en cuenta sólo a los que reciben salario mínimo, el cual se aproxima a los 36 dólares anuales, no es difícil estimar que los ingresos de la población trabajadora estarán comprometidos, por generaciones, en el pago de la deuda externa. Este es el legado de Chávez y Maduro, miseria y endeudamiento, además de una corrupción monumental. Estos cálculos elementales permiten determinar la elevada magnitud de un problema, que actuará como un lastre sobre los esfuerzos de recuperación económica que impulse el futuro gobierno de transición.

Una de las decisiones del Presidente Guaidó ha sido la de contratar un experto en el tema que asesore al futuro gobierno de transición en la elaboración de un plan de de reestructuración y renegociación de la deuda. Además de este experto hay otros economistas, nombrados por Guaidó, que están trabajando en este peliagudo problema y la manera de enfrentarlo. Uno de ellos, Alejandro Grisanti, señaló que un primer aspecto tiene que ver con la legitimidad de la deuda. Parte de la misma se contrató a espaldas de la Asamblea Nacional. Luego está el desorden de la misma. Debido a ello es necesario realizar una auditoría para determinar la legitimidad y el monto de la deuda. Si Venezuela decide acudir a los mercados en busca de recursos para ayudar a solventar su situación debe abordar este problema a fin de crear confianza entre los inversores y prestamistas. Además, no atender la misma, como hizo Maduro, expone a PDVSA a exponer sus propiedades en el exterior a embargo, incluidos los depósitos y tanqueros de petróleo. Si Venezuela aspira recuperar su industria petrolera e insertarse en los mercados internacionales como una nación competitiva, no puede desentenderse de este problema.

Si bien es uno de los temas claves a abordar por un gobierno de transición, es necesario que el país comience la recuperación de su industria petrolera y mejorar sus niveles de exportación para así determinar la capacidad de pago del país. Según Grisanti una vez que se determine la capacidad de pago del país es necesario acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI). Debe elaborarse, conjuntamente con el FMI, un plan de renegociación y reestructuración de la deuda. Luego de ello debe contactarse a los acreedores y presentarles este plan de renegociación. Según Hausman después de la recuperación, el país debe enfrentar el pago de los servicios (intereses) de la deuda. A la mayoría de los países le conviene dar a Venezuela un chance de recuperarse y que tenga la capacidad de pago necesaria para honrar estos compromisos, pero previo a esto es necesario resolver las carencias y la crisis que enfrenta el país en los diversos órdenes; electricidad, agua, gasolina, medicamentos.

El problema de la reestructuración debe enfocarse en el marco de una visión de desarrollo (como se hace en Europa con los países de África). Una estrategia de someter a los venezolanos a más carencias para pagar la deuda no es viable políticamente. De las declaraciones de Grisanti y Hausmann se desprende que afortunadamente existe la disposición, en el Grupo de Lima, Estados Unidos y la Unión Europea, a ayudar a Venezuela a salir del atolladero en que se encuentra; lo cual se refleja en la disposición a conceder un paquete de ayuda muy importante a través de los organismos de financiamiento como el FMI. Afortunadamente estos organismos de financiamiento internacional han aprendido de pasadas experiencias en otros países, en los cuales se sometió a la población a carencias excesivas, lo que derivó en inestabilidad, que a su vez complicó el cronograma de pago. Un acuerdo de reestructuración debe hacerse con una visión de desarrollo, que considere la sostenibilidad del país en el mediano y largo plazo.

Profesor UCV

 4 min


Jesús Elorza G.

A mediados de abril de 1989 decenas de miles de estudiantes, obreros e intelectuales, iniciaron una serie de protestas pacíficas en Pekín, que se extenderían a otras ciudades chinas, dando paso en la historia al denominado Movimiento Prodemocrático. Los manifestantes, se concentraron en torno al monumento a los Héroes de la Revolución, en Tiananmen, para pedir inicialmente medidas contra la corrupción y libertad de prensa. Diferentes grupos hicieron acto de presencia, desde intelectuales que creían que el gobierno del Partido Comunista era demasiado represivo y corrupto, a trabajadores de la ciudad que creían que las reformas económicas en China habían ido demasiado lejos y que la inflación y el desempleo estaban amenazando sus formas de vida.

Tras las protestas y las llamadas del Gobierno pidiendo su disolución, el Partido Comunista discutía como responder a los manifestantes. La decisión tomada fue suprimir las protestas por la fuerza, en lugar de acceder a sus reivindicaciones. El 20 de mayo, el Gobierno declaró la ley marcial y en la noche del 3 de junio, envió los tanques y la infantería del ejército a la plaza de Tiananmén para disolver la protesta. Las estimaciones de las muertes civiles según fuentes no identificadas de la Cruz Roja China sobrepasan más de 3.000 personas. El número de heridos se estima entre 100.000 y un millón.

Tras la masacre, el Gobierno emprendió un gran número de arrestos para suprimir a los instigadores del movimiento, expulsó a la prensa extranjera y controló estrictamente la cobertura de los acontecimientos en la prensa china. La cruel y sangrienta represión de la protesta de la plaza de Tiananmén causó la condena internacional a la actuación del Gobierno de la República Popular China.

Hoy a treinta años de ese acontecimiento, las protestas de la plaza de Tiananmén son todavía un tabú político en China, y hablar de ello se considera inapropiado o arriesgado. La única opinión de los medios de comunicación se realiza desde el punto de vista del Partido Comunista, señalando que fue una acción apropiada para asegurar la estabilidad. Pretende permanentemente el gobierno silenciar la justa protesta por la libertad de expresión y la lucha contra la corrupción de la juventud china que en 1989 salió a las calles para enfrentar a un régimen totalitario que no tuvo ningún escrúpulo en masacrar a los manifestantes y en el tiempo con sus medidas represivas solo busca conducir al olvido la histórica y significativa “Protesta de la Plaza de Tiennamen”

En todos estos años, el gobierno como vulgar apéndice del Partido Comunista Chino, a pesar de las reiteradas peticiones de distintas organizaciones de Derechos Humanos, se niega a hacer pública la lista de todos los que murieron, fueron detenidos o siguen desaparecidos.

Cada 3 de junio, la Plaza Tiennamen amanece rodeada por las fuerzas represivas del régimen totalitario para impedir cualquier tipo de manifestación solidaria con los hechos de 1989. Sin embargo, no pueden impedir que retumben en el mundo entero los Gritos del Silencio de los miles de jóvenes asesinados, heridos y encarcelados, que elevaron su voz por la Libertad y la Lucha contra la Corrupción.

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En nuestro medio existe la tendencia a culpar a otros por nuestras fallas, así como en embrollar un problema para dificultar entenderlo y desenredarlo. Por el contrario, nos cuesta abocarnos a encontrar una solución. Culpar y embrollar es fácil. Solucionar requiere un análisis de la situación y estudiar posibles opciones, con sus pros y contras.

Con respecto a nuestra situación política, es imprescindible determinar las causas y los culpables que facilitaron que llegaran al poder los totalitarios rojos y que permiten que se mantengan en Miraflores. Mucho se ha escrito, pero en ciertos grupos permanece la creencia de que antes todos vivíamos bien. La realidad es que, como dice el chiste margariteño, “serían argunos”.

Al respecto cabe citar la excelente entrevista que le hizo Marcel Granier a Carlos Andrés Pérez en Primer Plano, dos semana antes de la elección de 1998. En la misma, el polémico ex presidente dijo, entre otras cosas, que “el pueblo se siente frustrado y engañado, la grave situación requiere un cambio radical, hay desempleo, el bolívar ha perdido valor, clientelismo de AD y Copei, hay crisis en todas las instituciones…”. Por ello consideró inevitable el triunfo de Chávez, pronosticando que sería un dictador. En esa entrevista CAP narró una realidad, aunque se exonera de culpa y achaca solo a otros los desaguisados. Un ejemplo, entre muchos.

La culpa de la caótica situación actual es de quienes detentan el poder por la fuerza de las bayonetas, pero la incubación del mal viene desde muchos años. Esto no puede negarse, pero entendamos que hay que dirigir las baterías democráticas en contra de Maduro y su pandilla de asesinos, corruptos e ineptos. Culpar al presidente(e) Guaidó porque no ha podido materializar sus ofertas, descalificarlo por su poca experiencia y atacar a un dirigente preso, como hace un articulista, es mala intención.

En todas partes y circunstancias existen embrolladores, es decir gente que enreda una situación determinada. En el caso político que nos ocupa, hay embrolladores que son dirigentes políticos, comunicadores sociales, articulistas, tuiteros y radio bemba. Reconocemos que la gran mayoría son gente bien intencionada, que lucha para sacar al totalitarismo y lograr una democracia verdadera que rara vez hemos tenido. A veces embrollan la situación, porque le buscan cinco patas al gato. Otras al proponer opciones poco realistas y, las menos, por interés personal.

Nadie tiene una llave mágica para abrir la puerta de la democracia y cualquier propuesta es posible, pero hay que seleccionar aquella que recomiende la mayoría por tener más probabilidad de éxito. Cada quien debe hacerse algunas preguntas como ¿Está claro que el artículo 187-11 de nuestra Constitución autoriza esa intervención, previa aprobación por la Asamblea Nacional? En caso de que la pruebe, ¿qué probabilidad existe de que se constituya una fuerza extranjera, multilateral o unilateral, que intervenga en Venezuela? ¿Algún país ha declarado que está dispuesto a intervenir? ¿Qué ventajas y desventajas tendría esa intervención para determinado país y para el nuestro? ¿Cuál sería la reacción de nuestra Fuerza Armada? ¿Opondría alguna resistencia o se entregaría con armas y bagajes? Si la Asamblea Nacional y el presidente (e) Guaidó aprueban la aplicación del 187- 11 y ningún país se da por enterado ¿culparemos a los proponentes por el fracaso de la iniciativa? Seguir presionando por esta opción ¿beneficia a la oposición o contribuye a desanimar a la gente y favorece al régimen?

En relación a una continuación de la mediación de Noruega, es muy probable que no se llegue a nada satisfactorio, pero cabe preguntarnos ¿acaso perdemos algo si regresamos a Oslo y mantenemos nuestros principios? ¿El que una delegación nuestra siga atendiendo la invitación de los noruegos, acaso frena otras acciones que se realizan en el país?

Hay que seguir instando a la Fuerza Armada que se apegue a la Constitución y mantener la presión de la calle pero, aunque los ciudadanos civiles han respondido a las convocatorias del presidente (e) Guaidó y también un grupo reducido de militares lo han reconocido ¿es ello suficiente para salir del totalitarismo? ¿Qué estaríamos dispuestos a aceptar en Oslo? Desde luego que lo que deseamos es una transición cuanto antes que resuelva parte de los problemas de la gente y saque a los malandros, pero ¿podríamos obviar la petición de transición y solo exigir cambio del CNE, revisión del Registro Electoral, voto de venezolanos en el exterior y estricta conducción del proceso electoral por la OEA? Estas y otras preguntas son pertinentes para seguir avanzando.

Como (había) en botica:

En tiempos de hiperinflación quienes más sufren son retirados. Los jubilados de Pdvsa sufren por ese flagelo y por las trampas de la empresa para no reconocer sus derechos. La escasez de gasolina y de gas doméstico es consecuencia del despido masivo del 2002-2003 de los trabajadores más calificados, de la corrupción iniciada por Rafael Ramírez y su pandilla, el ingreso de muchos activistas políticos y la falta de mantenimiento y de inversión en las refinerías

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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