Jorge Rodríguez, que integra la estructura que ocasionó con sus actos y omisiones la huida del país de más de 8 millones de personas, apartándose de una situación invivible que aún está presente, le pide a quienes se fueron que superen las razones que tuvieron para irse, que perdonen a quienes le provocaron la huida y que regresen al país.
Quienes están afuera escapando de una situación muy adversa que no les permite desenvolverse humanamente, no regresarán por una invitación que le formule quien integra la estructura que ocasionó su huida, no regresarán por decreto ni por resolución, se trata de una decisión muy personal, que cada quien la adopta y toma cuando la considera prudente porque el país cambió para bien y ofrece condiciones mejores o al menos iguales de donde se encuentra.
Mientras no exista legitimidad, ni democracia, ni Libertad, ni posibilidades de empleo dignos y bien remunerados, difícilmente regresarán quienes se fueron. Mientras estén presentes la persecución, el apresamiento y tortura por pensar y actuar distinto y un maltrato generalizado, nadie regresará.
Según sondeos de opinión, el 45% aproximadamente de los venezolanos que se encuentra en el exterior, manifiesta que regresaría al país siempre y cuando se produzca un profundo cambio radical de todo lo que tenemos, que exista democracia, Libertad y justicia, y que todos podamos desenvolvernos sin temor a represalias por razones de conciencia. Dicho esto, debemos pensar y trabajar por un país donde todos tengamos oportunidades de desarrollo digno, donde no exista temor por lo que decimos o hacemos, es decir, trabajar por un país radicalmente distinto y mucho mejor. El momento en que exista el país que todos deseamos, será el de superar las razones de la huida, la de encontrar motivos para el perdón y el de estar dispuesto a regresar.