La señora Dinorah Figuera, quien fue electa presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela instalada en 2015, a la que Estados Unidos (USA) considera legítima y vigente, quién estuvo ocho años en el exilio, regresó a Venezuela y lo hace como enviada por USA para interponer recursos en la solución de los graves problemas institucionales que afrontamos y por supuesto, está tutelada por la primera potencia, a la que debe informar y recibir instrucciones.
En función de ello realizó una primera reunión con Jorge Rodríguez y con el encargado de negocios del norte y se supone seguirá de reunión en reunión y muchas de ellas serán con el régimen y con la oposición, cuya vocera es María Corina Machado, con quien supongo estará en contacto permanente, por ahora por vía virtual y dentro de poco personal.
Al llegar a nuestro país la primera declaración que ofreció la señora Figuera fue la de resolver cuanto antes la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral, lo que apunta a la realización de elecciones generales lo más temprano posible, también habló del Tribunal Supremo de Justicia, de la Asamblea Nacional y de los más importantes cargos de la administración nacional que deben ser legitimados.
Celebro esta declaración de la señora Figuera y su disposición de meterse en este asunto tan difícil, para cooperar en las soluciones. Dios permita que su gestión culmine con lo que todos deseamos; ella dijo que para diciembre de este año muchas cosas estarán en el sitio adecuado, afirmando que su función es estrictamente institucional y que para nada le dará cabida a su militancia en Primero Justicia.
La situación integral que confrontamos es muy difícil y nada fácil su solución, por ello la unidad y desprendimiento de intereses sectoriales es fundamental para resolverla en el menor corto tiempo posible. Se que hay muchas decisiones que debemos tomar cuanto antes, las hemos dejado para mucho tiempo, por ello ruego por que en los siguientes días, al menos iniciemos su discusión.
María Corina había anunciado que antes que ella vendrían personas a iniciar las conversaciones con el régimen, tendientes a lograr una feliz transición; seguramente Dinorah Figuera es una de ellas. Esperamos llegar cuanto antes a puerto seguro.