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La inaceptable injerencia de Donald Trump en lo que nos es propio

Cambio
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Después del tres de enero pasado, cuando militares de Estados Unidos (USA) sacaron del poder a Maduro y se lo llevaron para juzgarlo allá y luego que el presidente de ese país, Donald Trump, dijera que “esa acción fue una guerra que él ganó y por lo tanto le corresponde el botín (nuestro petroleo y demás riquezas estratégicas) y ejercer autoridad sobre nosotros”, hemos estado sometidos a su criterio y a ello se le suma la entrega total, rastrera e irresponsable de este régimen que cambió nuestra soberanía por mantenerse en el poder y ello, muy lamentablemente y a nuestro pesar, es la situación en la que estamos.

Donald Trump, por iniciativa propia, no dejará de someternos, porque ello satisface su ego, solo somos nosotros y nadie más que nosotros, los capaces de cambiar esa situación y colocar las cosas donde deben estar y ello debemos hacerlo cuanto antes, porque el tiempo inexorable transcurre y ayuda a que USA se afiance más.

Trump es un personaje, hasta donde lo conocemos, que lo único que lo llena y satisface es el poder y la riqueza y ejercer autoridad sobre quienes les son dóciles y entregan su independencia y con ella la soberanía. Como este régimen no hará nada para que se nos respete como país libre y soberano, somos nosotros y solo nosotros quienes debemos hacerlo y cuanto antes, para colocar todo donde debe estar. Trump se considera todopoderoso y de allí parte su conducta y hacer, no dialoga, manda y son de obligatorio acatamiento sus ordenes, sino actúa como jefe de la primera potencia bélica del mundo.

Lo que debemos hacer debemos hacerlo cuanto antes, como hemos dicho el tiempo no nos favorece y si lo hace con la otra parte. No debemos ver con indiferencia el pasar del tiempo, debemos aprovecharlo con voracidad histórica y estudiar y organizar una inmensa manifestación ciudadana para hacer respetar lo que nos corresponde como pueblo libre. Los ayer tiñeron con sus sangre nuestros campos y entregaron sus vidas para darnos la independencia, nos corresponde ineludiblemente a nosotros hacerla respetar, ese es el desafío que hoy tenemos planteado y que tenemos el inexorable deber de afrontarlo con animo y voluntad de victoria.