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Migrantes, los grandes excluidos…,

Opinión
Tiempo de lectura: 2 min.

Cerca de siete millones es la cifra estimada de los venezolanos que hoy están regados por el mundo. Las causas ya las sabemos, las hemos abordado una y otra, y otra vez. Son hombres y mujeres que pudieran decidir –juntos y en casa– el destino de Venezuela por los próximos años.

Quienes están en el poder lo saben y por ello, deberían fortalecer y facilitar los procesos para que voten. El proceso electoral en curso en Venezuela está bajo la observación nacional e internacional y tiene cuestionamientos, que permiten a los interesados encontrar matices que distan muchísimo de la democracia. Uno de estos matices se refiere a las limitantes del ejercicio del voto para el venezolano que está en otras latitudes.

Son diversas las razones que «arropan» el impedimento a su participación: desde rompimientos diplomáticos, hasta sanciones, limitaciones legales propias del Poder Electoral, y las muy particulares restricciones migratorias que pesan sobre nuestros conciudadanos en otros países de la región y del mundo. Ante este panorama, es el migrante el gran excluido del proceso eleccionario nacional.

No es más valiente el que se queda, ni menos nacionalista el que se va. Todos somos hijos de esta patria maravillosa y a todos la Constitución nos reconoce en su artículo 64, el legítimo derecho al sufragio. Así estemos en la lejana Australia, en la frontera entre México y Estados Unidos o en el vecino Cúcuta. No existe límite geográfico que atente contra este derecho ciudadano.

La otra cara de la moneda

Lamentablemente el aislamiento nacional que hemos llegado a padecer por diversas índoles diplomáticas y económicas han hecho que muchos de los nuestros se desconecten de la cotidianidad nuestra.

Aunque parezca muy duro es una realidad que debemos afrontar: A propósito de una consulta abierta que hice recientemente en mi cuenta oficial de X, puede entender que ante la poca probabilidad que muchos ven de retorno y con sus vidas rehechas en otros países, la dinámica diaria los desconecta.

Un comentario particular que llamó profundamente nuestra atención: «Muchos no volverán (…) Algunos podrán regresar con un cambio de Gobierno». La esperanza de muchos de los nuestros está en nuestras manos, en la capacidad real de generar un movimiento que aglutine a quienes queremos otro país.

Para nada es esto un juicio sumario contra quienes no están en nuestro país, tampoco pretendemos endosarle responsabilidad alguna por los obstáculos que les imponen para permitirles elegir. No, no es esa nuestra intención.

Es simplemente ver las dos realidades de una misma situación. Además, alertamos que, si el resultado es, por incoherencias de todos los que adversamos al partido de Gobierno, permitirles continuar en Miraflores, la diáspora tendrá una nueva ola de importantes dimensiones.

No podemos seguir permitiendo que les arrebaten las oportunidades a los nuestros. Es momento de parar este desangre a nuestro país, de hacer posible que los que quieran volver puedan encontrar el país que merecen y que los que piensan en irse, lo reconsideren.

Venezuela debe ser otro país, la oportunidad la tenemos en nuestras manos.

X: @griseldareyes

www.griseldareyes.com

Griselda Reyes es empresaria. Miembro verificado de Mujeres Líderes de las Américas.