El título de esta nota lo vi en un cartel que creo fue exhibido en una manifestación en Caracas. En mi opinión recoge el gran sentimiento nacional, que se los lleven a ellos, pero que nos dejen el petroleo para nosotros manejarlo en función del interés de la República y además porque es nuestro y nos pertenece.
Todos imaginamos que cuando se llevaron a Maduro, el chavismo iba a correr similar suerte, pero nos equivocamos, siguen en el poder, pero sin Maduro y si, se están llevando nuestro petroleo a manos llenas o mejor dicho, a contenedores hasta el tope, con el grosero e inmoral consentimiento de quienes ayer decían, “ni una gota de nuestro petroleo para Estados Unidos”.
Delcy Rodríguez, la encargada ilegitima de la presidencia de la República, entregó íntegramente su dignidad, si alguna vez la tuvo, a Estados Unidos (USA) y particularmente a Donald Trump, a cambio de permanecer en el poder, con su hermano Jorge en la presidencia de la Asamblea Nacional.
He afirmado que Trump le conoce secretos inmorales y deleznables a todos ellos y particularmente a los hermanos Rodríguez, y por allí los tiene amarrados, chantajeados y amenazados para que cumplan sus ordenes y de eso nace la vulgar incondicionalidad rastrera.
La incondicionalidad es una conducta de ofrecer apoyo y lealtad de forma totalmente irrestricta y total, sin poner condiciones de ninguna naturaleza; ellos, los de este régimen, son así y la practican con descaro, con el único objeto de permanecer en el poder, como antes dije, para disfrutarlo con feroz concupiscencia.
En las relaciones más o menos sanas, la incondicionalidad se acepta como un “resteo” total, pero sin abusos inaceptables e intolerables, pero estos señores del régimen se entregaron como una cosa sin dignidad, como se entrega una piedra.
Los que ayer vociferaban a boca llena “fuera los yankees”, hoy se entregan y con ellos, nuestro petroleo y nuestra soberanía.
Que bueno hubiese sido que se llevaran a los chavistas, pero que nos dejaran nuestro petroleo; muy lamentablemente no ha sido a si, solo se llevaron a Maduro pero se llevan también nuestro petroleo, que es hoy la riqueza material más alta que tenemos y de la cual dependemos en nuestra vida.
Amigos que me leen, parafraseando al Quijote podemos decir, con Trump hemos topado o él con nosotros.