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Sobre los servicios públicos

Artículos de opinión
Tiempo de lectura: 1 min.

Los servicios públicos básicos son los bienes y suministros esenciales para una vida digna y saludable, entre ellos: agua potable, energía eléctrica, recolección de basuras, telecomunicaciones, gas doméstico y transporte colectivo, que el Estado o los municipios deben garantizar a la población de la manera más eficiente y oportuna posibles.

Ahora bien, el debate sobre sobre si los servicios públicos deben ser administrado por el Estado o por el sector privado no tiene una respuesta única y en mucho depende de las prioridades de cada país. Desde la perspectiva del dinero, como sabemos, lo administrado por el sector público no está orientado al lucro o beneficio económico, mientras que el sector privado se rige por objetivos de beneficio económico y ello, por supuesto, tiene un costo en la prestación.

El Estado debe asegurar la prestación de los servicios básicos de manera eficiente y la concesión que de ella se haga debe en consecuencia tener su permanente vigilancia y control. En algunos países existen empresas mixtas, Estado y privado, encargadas de la prestación de esos servicios.

Yo me inclino, tal vez a lo antiguo, que los servicios públicos básicos deben ser administrados por el sector público, pero, muy lamentablemente, nuestro Estado ha sido tan ineficaz, sobre todo éste que por desgracia aún tenemos, que muchos sostienen la necesidad de privatizarlos.

Muy lamentablemente debemos decidir entre servicios ineficaces, pero baratos, casi regalados y eficaces, pero a un costo más elevado que supone la privatización.

En este momento cuando el ingreso popular está por el suelo, no parece recomendable el proceso de privatización de los servicios básicos y luce necesario esperar para cuando el ingreso popular sea bueno para atender adecuadamente la cesta familiar.

Estas consideraciones que formulo deben al menos leerse hoy cuando se habla de privatizar la energía eléctrica que supone transferir su generación, distribución y comercialización al sector privado, internacional , nacional o mixto y a lo mejor es recomendable, si ello se produce, que el Estado mantenga un nivel de subsidio importante que irá desapareciendo en la medida que el pueblo recobre condiciones económicas para atenderlo.