Despojo es la acción y efecto de privar a alguien de lo que posee, mediante el uso de la violencia, la coacción, el engaño o la usurpación ilegítima.
El señor Donald Trump en su intervención reciente en la Organización de Naciones Unidas (ONU) afirmó que la acción militar realizada por Estados Unidos (USA) en Caracas, el pasado 3 de enero, para sacar del poder a Nicolas Maduro y llevárselo para juzgarlo allá, fue una “guerra” que ellos ganaron y que en consecuencia “Al vencedor pertenecen los despojos”; de allí se desprende toda su irracional e inconcebible actitud con respecto a nosotros.
Califica la acción militar que duró 14 minutos de guerra (la más corta de la historia), lo que es una extravagancia y exageración extrema y adicionalmente, se considera dueño de nuestro país por haber salido vencedor, una inmensa barbaridad, totalmente insensata e irracional y que además, es ofensiva en extremo para nuestra soberanía como pueblo libre y contraria a la autodeterminación como derecho fundamental universal.
Un grupo de destacados estudiosos y especializados en la conducta humana (psiquiatras, psicólogos, analistas especializados y sociólogos) recientemente afirmaron que, de la observación detenida de la conducta de Trump, este señor padece de un “severo desquiciamiento mental” que el Congreso de ese país debe analizar cuanto antes y adoptar las medidas necesarias porque el riesgo es sumamente alto, pues se trata de quien maneja la primera potencia bélica del mundo actual.
Creo que lo afirmado por los especialistas se corresponde con la realidad que venimos observando y padeciendo. Muy lamentablemente, ese desquiciamiento es atendido de la manera más incondicional y grosera por los hermanos Rodríguez; con la vulgar intención de mantenerse en el poder, no les importa nada, si es necesario la entrega, se hace. Una entrega que constituye alta traición a la Patria y al juramento que se presta de defenderla hasta el final.
Salimos cuanto antes de lo que tenemos o nos veremos cada vez más comprometidos como país libre, con un señor que le diagnostican desquiciamiento mental.
No recuerdo, después de la época colonial, estar sujetos a potencia extranjera como lo estamos hoy y todo porque quienes nos desgobiernan, están poseídos por el sentimiento irracional, absurdo y antidemocrático de mantener el poder sea como sea; no importan los medios que se utilicen, lo importante es usufructuarlo con concupiscencia como lo hacen.
Hemos exagerado en tolerancia y es de urgencia y suprema necesidad que le pongamos cuanto antes, ya, un parado a esta funesta situación dañina en alto grado a la República y a todos nosotros.