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Entre el miedo y la esperanza: 26 años después

Opinión
Tiempo de lectura: 2 min.

El 18 de febrero del año 2000, con motivo del nacimiento de mi primer nieto, escribí en El Universal que tenía miedo por la pérdida de valores, por el deterioro de la educación y por el aumento de la pobreza. Que tenía esperanza, pero que era imprescindible darle confianza al sector privado y que era relativamente difícil pedirle a un equipo experto en demoliciones, que se convierta en equipo constructor. Mis miedos se hicieron realidad. La esperanza nunca la hemos perdido. Confiamos en María Corina, pero perdimos soberanía por culpa de Delcy Rodríguez y desconfiamos de las intenciones del presidente Trump. 

¿ Podemos ser indiferentes ante la pérdida de soberanía?: No pertenecemos al grupo que se arropa con la bandera, pero hay límites que son inaceptables. No podemos callar ante la sumisión de Delcy Rodríguez, quien de revolucionaria antiimperialista brincó a ser “lacaya del imperio”. El estado venezolano cedió el poder político al presidente Trump. Justificamos que haya violado nuestro espacio aéreo para extraer a Maduro, porque estaba sostenido por el narcotráfico y aliado de países enemigos de la democracia, pero no podemos aceptar su injerencia en la vida política y económica de Venezuela. 

¿El fin justifica los medios?: Nunca hemos comulgado con las prédicas de Maquiavelo, mucho menos en este caso en que el fin que visualiza Trump, pareciera no ser el que aspiramos los demócratas venezolanos. Según algunos, en la Casa Blanca hay dos grupos que difieren sobre nuestro caso. Dicen que uno de ellos apoya el regreso a la democracia de la mano de María Corina, otros le dan prioridad a los pingües negocios que pueden realizar con Delcy Rodríguez. El problema es que Trump es conocido por su amor a los negocios y no a la democracia. La Rodríguez prefirió entregar soberanía para mantener el poder. 

¿ Y María Corina?: Estamos conscientes de que no somos quien, para darle consejos a una líder de su calibre, pero nos acogemos al precepto constitucional del derecho a opinar. Hay que establecer prioridades. ¿Realizar elección presidencial lo antes posible o establecer un gobierno provisional de emergencia? Quizá llegó el momento en que ella se deslinde de Trump. No hace falta una fractura, sino una fisura. Muchos pensamos que al presidente hay que decirle que estamos descontentos con su proceder y que ojalá emita una orden ejecutiva para que nuestros compatriotas no tengan que regresar a un país que está en grave emergencia humanitaria. Como dice el crupier en la ruleta, ya no va más. 

Conclusión: El miedo es que Trump siga sin entender el rechazo que tiene su subordinada y pretenda mantenerla por dos años. La esperanza es que se percate que lo conveniente para él, para Estados Unidos y para Venezuela es establecer cuanto antes el estado de derecho. 

Como (había) en botica: 

Aumenta el dolor por la evidencia del elevado número de fallecidos, los incontables desaparecidos y miles que se quedaron sin vivienda o sin negocio. También se incrementa la ira por la incompetencia de la señora Rodríguez y de su camarilla para atender la emergencia. 

Bravo por los rescatistas, por los voluntarios que trabajan para aliviar las carencias y por los ciudadanos que enfrentaron a los policías que saqueaban o que impedían el paso. 

La Asociación Civil Gente del Petróleo y el Sindicato Unapetrol cumplieron 24 años, sus miembros seguimos presentes y comprometidos en la lucha por la democracia.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamires@hotmail.com 

7 de julio 2026