Sospecha es la desconfianza o conjetura que se forma una persona sobre alguien o algo sin pruebas firmes y definitivas, basándose solamente en indicios.
La verdad es la conformidad o correspondencia entre lo que se dice, piensa o cree y la realidad, los hechos o lo que es.
La presunción de inocencia es un derecho fundamental que establece que toda persona es inocente hasta que se demuestre y pruebe lo contrario, es decir, su culpabilidad. Esta es una norma que se corresponde con la sensatez y que nos permite desarrollarnos civilizadamente. Si, por el contrario, pensamos que todas las personas son delincuentes culpables que nos pueden causar daños, la vida se nos transforma de una manera tal que se nos hace muy difícil y nos proporciona graves inconveniente emocionales.
En nuestra sociedad existe, muy lamentablemente, la costumbre de ante el primer comentario, chisme o sospecha se establece la seguridad de culpabilidad y como los comentarios o diretes, más aún cuando se dice es un secreto, se propagan a una velocidad muy alta y cada quien le agrega algo, de tal manera que lo que llega al final en nada se parece al inicio.
Si vemos un enemigo en todo aquel que nos encontremos en la calle, la vida se nos hace bastante estrecha y vamos quedando aislado socialmente. Sin lugar a dudas mejor se vive y mejor nos desenvolvemos y desarrollamos pensando que los demás son buenos y solidarios hasta que nos convenzamos de lo contrario, que no lo son. Esto último es parte del optimismo conque debemos ver la vida, si me traslado a un lugar, debo pensar que me va a ir muy bien y de seguro me irá bien.