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Opinión

Karin van Groningen

Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Aumentan los salarios de manera extrema para evitar una explosión social que los ponga en peligro. La desproporción del incremento es la medida del grado de rechazo popular que ellos saben que los rodea. Anillos que van cerrándose paulatinamente. La asfixia es inexorable… A toda costa quieren alegrar a la gente para protegerse ellos. Ese es el objetivo de las medidas adoptadas este 17 de agosto. O al menos, demorar una posible explosión social. Ese es su problema actual, el rechazo popular que pone en peligro su propia humanidad. Y, esa es la forma de resolverlo. Alegrar a la gente… ¡envenenándola! Como hacen los vendedores de droga. El asunto es que -como la droga- alegra momentáneamente. Pasados sus efectos la gente queda en estado peor que el que tenía. Es decir, pronto será mayor el peligro… Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Y es que el Estado empleador no tiene dinero para pagar los nuevos salarios ofrecidos. No hay ingreso alguno. Acabaron con la empresa petrolera “del pueblo” (PDVSA), por lo que vender petróleo, como se hacía en la Cuarta República, ya no es posible. Cobrar impuestos, tampoco es posible, puesto que acabaron con la empresa privada, que no sólo aportaba empleos sino que también, pagaba impuestos. Acabaron con las empresas privadas que en los países del primer mundo, a través de sus impuestos, mantienen el funcionamiento del Estado. Y, su desgobierno ha llegado a un grado tal, que hasta los otrora amigos, les han dado la espalda. Como sucede con los amigos comprados. Son tan mal vistos en la comunidad internacional que ningún país les va a prestar un dólar. Ni la pobre Rusia, que ya tiene sus propios problemas. Menos China, que es muy rica, pero por saber hacer buenos negocios. No por asociarse con gente quebrada. Y nada que hablar de Cuba. Esa sólo chupa…Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Y es que en su necesidad de obtener la simpatía popular, ha ofrecido unos salarios que no puede pagar. Aquí no queda otra que hacer que lo mismo que ya produjo la situación hiperinflacionaria en la que estamos metidos. Encender la máquina de hacer dinero. Y para alegrar más a la gente, la ocultan con palabras altisonantes -la reconversión monetaria-. Y le quitan ceros a los billetes… deben presumir que la gente está muy molesta con ellos. Así crean la ilusión de que se acabó la hiperinflación. Crean la ilusión de que todo está muy barato. Fácil. Resolvieron el problema. Ahora la gente los adora y de paso acabaron con los empresarios privados. Socialismo, gritan muchos…. Dos pájaros con el mismo tiro… Sólo ellos reinan en el país de las maravillas. Es el momento en que nos encontramos hoy… Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. La cosa es que hay todavía un pequeño problemita… Y es que resolvieron el problema aplicando la misma fórmula que creó los problemas que ahora tienen que resolver… Estúpido es quien frente a las mismas fórmulas espera obtener distintos resultados, decía A. Einstein. Esa es su jaula. De oro, pero es siempre jaula. Y una jaula que ellos ven peligrar… Y es que ¿cómo van a contentar a la gente? Miles de nuevos desempleados producto de la quiebra de las empresas que aunguapeban. Miles de nuevas familias sin tener lo más mínimo para subsistir… Y aquellos empleados en el gobierno, cuando salgan a la calle alegremente, con mucho dinero, a comprar los productos que en la Cuarta República producía la hoy inexistente empresa privada, no los van a encontrar. Habrá muy escasos productos -cada vez más y más escasos- puesto que acabaron con las empresas que los producía. Y por ser escasos, sus precios dependerán de lo que estén dispuestos a pagar quienes dispongan de más dinero -se subastarán- como en el juego de monopolio. En la puja, en un instante, se dispararán los precios. En un instante la gente verá cómo se les van los alimentos de las manos, de las cocinas, de las mesas, de las bocas de sus hijos…Verán como desaparecen las medicinas. Verán cómo se desabastece lo que aún quedaba en los hospitales. Los cementerios serán los únicos que ganarán… Y también, las vías de escape hacia los muy capitalistas países que nos rodean… ¿Cómo mantener alegre a la gente en esas condiciones? Esa es la verdadera ficción. Y es que le están inyectado combustible a la situación que ellos temen -una explosión social-. Y sabemos que las explosiones sociales no diferencian entre rojos y no rojos… ¡Todos cobrarán! Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Al igual que lo están todos los venezolanos… Ningún país va a salir a ayudar, como no ha salido en ayuda de Siria, estando en condiciones aún peores. En este momento les pregunto: ¿Hasta cuándo vamos a continuar esta agonía una y otra vez repetida? En la página de Mujer Analítica he propuesto construir un puente hacia un mejor porvenir. Apelando ambos lados, al REALISMO PRÁCTICO, pedirle a la Iglesia que libere a quienes están atrapados en los altos cargos de conducción del gobierno. Que les ofrezca un combo CLAP. Un combo ajustado a sus necesidades. De eso ellos entienden… Su renuncia a cambio de una vida pacífica y próspera, junto con sus familias, a su modo de millonarios.

Caracas, 19 de agosto 2018

Mujer Analítica:

http://www.mujeranalitica.com/index.php?option=com_flexicontent&view=ite...)

 4 min


Con voz propia

El pueblo y las Fuerzas Armadas de Venezuela en 1958, es el título del Testimonio de la Revolución que desarrolla en libro dedicado al 23 de Enero del citado año, el diplomático colombiano José Umaña Bernal, quien se estableció en Caracas en diciembre 1957 después de haber representado a su país durante cuatro años como Embajador en la ONU.

Refiere el término Revolución a la etapa de realización de asonadas golpistas. Así en la presentación del texto comienza con la afirmación “La revolución que terminó con la caída del gobierno dictatorial de Marcos Pérez Jiménez”. Y a continuación, al definir la histórica fecha afirma que “fue este movimiento revolucionario una auténtica insurgencia nacional”. Una reafirmación de tal vocablo lo hace el Coronel Hugo Trejo, quien lideró el inicio de la insurrección el 1ro de Enero, en su libro “La Revolución no ha terminado”.

La dignidad castrense resistió entonces a la corrupción y se impuso. “Oficiales, Sub-Oficiales, Clases y Soldados dijeron Presente, sin vacilar, ante el llamado de su pueblo humillado y sojuzgado por la Tiranía”, expuso el insurgente Trejo.

Para entonces, renunciando a las legítimas aspiraciones al Poder, los inhabilitados partidos Acción Democrática, Unión Republicana Democrática, Socialcristiano Copei y Comunista, “no tuvieron un minuto de reposo en su empeño de devolver la libertad; en la noche, larga y cruel, del totalitarismo, mantuvieron encendida una llama de fe y de esperanza”. Motivados por la Iglesia en su Pastoral del Primero de Mayo de 1957, esos partidos constituyeron la Junta Patriotica, a la cual siguió el Comité Cívico Militar.

¿Revolución bonita? –la que padecemos.

-En el siglo XIX la población venezolana decía que la única era la revolución sideral, que completa su ciclo regresando al punto de partida –responde el historiador Germán Carrera Damas a consulta del suplemento sietedías del diario El Nacional. En su opinión es “Un régimen militar-militarista, algo peor que una dictadura, pues se basa en el exterminio sistemático del adversario y ha provocado una confrontación social nunca vista”.

Ahora, todo indica que existe un malestar agudizado en el grueso de la Fuerza Armada Nacional, así denominado constitucionalmente en invocación a la uniformidad del cuerpo militar (Ejército, Armada, Aviación y Guardia Nacional).

Pero el régimen sigue la ideología del Castro comunismo de Cuba y somete unos 600 efectivos de la FAN a cruel prisión, algunos en tortura psicológica y física.

Del factor pueblo es práctica del perverso régimen de dominarlo con humillación, con la exigencia de un carnet apátrida con el cual enfrenta su dignidad.

Prisionero está ese pueblo en lugares donde reside y en sus propias casas, por falta de medios de transporte para la movilización y por la inseguridad. Además se condena a muerte de enfermos por falta de medicamentos.

A la hambruna generalizada que provoca en la pobreza extrema a surtirse de depósitos basuras en las calles; y todas las clases sociales a la desnutrición.

La diáspora, que hace más de un siglo, concretamente en el año 1912, se produjo en la Península de Paraguaná que provocó unas dos mil muertes, hoy conmueve al mundo entero. En Ecuador decretan emergencia humanitaria por el ingreso de venezolanos y habilitan albergan de acogida temporal. De los 4 mil que ingresan a diario un 20% se queda aquí, el resto sigue a Chile y Perú. Por lo menos unos 4 millones de personas se han marchado de Venezuela. Para

Rafael Cadenas, premio Lorca de Poesía “Venezuela estará en esos países a donde cada día lleguen venezolanos de bien para entregar en tierras lejanas y extrañas todo su esfuerzo y trabajo para hacer de este mundo un mejor sitio” Al MARGEN. NM en cadena que a diferencia de Simón Bolívar, él tiene masivo apoyo popular y militar para enfrentar enemigos exteriores. Su declaración fue recibida con el aplauso del alto mando militar.

jordanalberto18@yahoo.com.

 3 min


​José E. Rodríguez Rojas

El paquete de medidas anunciados está mal concebido, es confuso y contradictorio y no aliviará la crisis económica, por el contrario parece tender a agudizar la misma incrementando las presiones inflacionarias, lo cual impedirá restaurar la capacidad adquisitiva de los venezolanos que es el reto más importante que se plantea en los actuales momentos.

Nicolás Maduro expuso recientemente un paquete de medidas para luchar contra la supuesta guerra económica que incluyeron la reconversión monetaria, el incremento del precio de la gasolina a precios internacionales, un censo automotor para el subsidio al combustible y el anclaje del bolívar al petro. La exposición de las medidas fue confusa y no se entendió o no fue claro lo que persigue el gobierno con el paquete de medidas. Según Alejandro Grisantri, de la consultora Ecoanalítica, la gente acude a los economistas a fin de que estos les aclaren lo planteado por Maduro, pero ello es muy difícil de hacer. No se entiende como anclando el bolívar al petro se fortalecerá la moneda venezolana y se abatirá la inflación.

Grisanti y su colega Henkel García de la consultora Econométrica señalan que el paquete de medidas anunciadas por el gobierno parece un intento de implementar un plan económico similar al del Plan Real, el cual se llevó a cabo en Brasil, a inicios de la década de 1990, con el propósito de luchar contra la hiperinflación en ese país. El Plan Real contempló el anclaje del Real (la nueva moneda). Maduro y su gente tuvo la idea de hacer una mala copia del plan brasileño planteando el anclaje del bolívar al petro.

La política de anclaje de una moneda debilitada es una estrategia antiinflacionaria que se ha usado con anterioridad en Venezuela, durante el segundo gobierno de Caldera con la Agenda Venezuela. En este caso se ancló el bolívar a una moneda dura como el dólar, buscando que la credibilidad y confianza de éste se trasladara a la moneda venezolana debilitada por la inflación. La confianza y credibilidad del dólar nace de la fortaleza de la economía de los Estados Unidos y de la confianza que generan en los mercados las políticas de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Banco Central), orientadas a mantener bajas las tasas de inflación en el país norteamericano. Adicionalmente a ello el gobierno venezolano tenía el musculo financiero para establecer una relación relativamente fija entre el bolívar y el dólar, para lo cual contaba con financiamiento externo gracias al apoyo del Fondo Monetario Internacional. El anclaje unida a otras medidas como el control del gasto público y la emisión de dinero por el Banco Central redujeron la inflación de 80%, a mediados de la década de 1980, hasta llegar a 12% en el año 2003.

En contraste con la experiencia anterior el petro es un invento del gobierno de Maduro que no tiene valor de mercado, pues no se transa en ninguno. Su valor lo fijará el Banco Central de Venezuela, es decir los testaferros que Maduro puso en esa institución para que emitieran dinero a solicitud de su gobierno, para financiar las políticas de control social. En otras palabras la confianza y credibilidad del petro es la misma que los agentes económicos y los ciudadanos puedan tener en el gobierno madurista. Como lo planteó Henkel García “el sistema monetario moderno… se basa en la confianza del emisor y quienes emiten el bolívar soberano y el petro son los mismos que llevaron al debacle al bolívar”.

Alejandro Grisanti plantea que un aspecto central del Plan Real brasileño fue la reducción del déficit público y del gasto gubernamental, así como de los subsidios que en Brasil otorgaban tanto el gobierno central como los gobiernos regionales. Según Grisanti el reciente aumento de la gasolina decretado por Maduro parece ir en esta vía, pero el incremento de la gasolina a precios internacionales es insuficiente para reducir la magnitud del déficit fiscal en los niveles que se necesitan para abatir la hiperinflación. Es necesario que Maduro y su gobierno se ajusten el cinturón y reduzcan los subsidios en una magnitud significativamente mayor.

No hay señales que indiquen que el gobierno se embarcará en un régimen de austeridad. Por el contrario lo más probable es que mantenga en el tiempo su estrategia para mantenerse en el poder asociada a una política de control social y subsidios ligada al carnet de la patria. El estrambótico aumento del salario mínimo que pasó de 3 millones de bolívares a 180 millones evidencia que el gobierno continuara emitiendo dinero discrecionalmente para financiar estos aumentos, lo cual llevará la hiperinflación a mayores niveles. Según Henkel García el aumento salarial “es una locura, tendremos la inflación diaria más alta de nuestra historia”.

La otras medidas anunciadas son las que tienen que ver con la reconversión monetaria y la eliminación de cinco ceros a la moneda. Ello facilitará las transacciones y el manejo administrativo de las empresas y de los bancos. José Guerra economista y diputado de la Asamblea Nacional señaló que al Banco Central han arribado la cantidad de billetes necesarias para paliar la crisis de efectivo que existe desde hace varios años, de ser así ello tendrá un efecto positivo en el pequeño comercio y particularmente en el informal. Sin embargo la hiperinflación provocará la obsolescencia de los nuevos billetes en pocos meses, como ocurrió con el bolívar fuerte.

En consecuencia el paquete de medidas anunciadas está mal concebido, es confuso y contradictorio y no aliviará la crisis económica, por el contrario parece tender a agudizar la crisis incrementando las presiones inflacionarias, lo cual impedirá restaurar la capacidad adquisitiva de los venezolanos que es el reto más importante que se plantea en los actuales momentos.

Nota: los planteamientos de Alejandro Grisanti fueron hechos en un programa de CNN Dinero del 14 de agosto, orientado a discutir las medidas recientes del gobierno madurista. Los señalamientos de Henkel García han sido difundidos por la prensa nacional.

Profesor UCV

josenri@gmail.com

 4 min


Extrema irracionalidad individual, insensatez política e imprevisión social mostró ayer Nicolás Maduro, cuando por ignaro no pudo entender que los venezolanos después de cuatro meses de miseria exponencial, se encuentran el mero centro de la calamidad político-social. Calamidad política-social, que tiene como su punto de ignición el 4A, fecha de los drones que sólo pueden ser explicados por el comandante de la actividad militar que comandó y además dio parte a quien presidía el acto. Desde ese momento, el Ambiente Político Real del sistema político venezolano pasó de Confuso a Explosivo.

Ambiente Político Real Explosivo que, con el anuncia del viernes negro de Nicolás Maduro, muestra una enorme violencia, persecución, un pleno ejercicio político del Estado policial, con una hambruna generalizada. El anuncio del viernes negro 17A, no tiene nada que ver con lo económico, su contenido todo se refiere a una intencionalidad político-ideológico copia del comunismo castrista que, operando en Venezuela, pasa a tener control del venezolano demócrata mediante el miedo y la guerra psicológica, que ya hace mella en muchos venezolanos como consecuencia del cambio de las significaciones imaginarias sociales.

El anuncio se monta, entonces, sobre el 4A cuando el régimen en una treta toma la iniciativa política y, como Estado polémico, emplea la polemología para amedrentar, aterrorizar y paralizar al ciudadano. Ciudadano que después del anuncio está indignado, no soporta más este grotesco asalto al gentilicio democrático del venezolano. Este anuncio disparatado es contra los venezolanos más desfavorecidas, es decir las clases C, D, E y F, es contra la pequeña empresa, pero sobre todo contra la juventud del siglo XXI. Estos jóvenes están llenos de pánico, por cuanto reconoce que la juventud del siglo XXI tiene una gran responsabilidad frente a la guerra civil planteada por el bestiario militarista. Bestiario militarista del golpismo del 4F y 27N, que hoy como partido político en armas sirven como caporales al socialismo a juro del siglo XXI.

Anuncio insolente y temerario de ayer mismo y hoy durante el amanecer ha tenido una respuesta, que no es otra cosa más que la resistencia civil. Resistencia civil en organización, que expresa la convicción política del ciudadano para mostrarse en el espacio pública –donde se hace política- en contrario a lo que este régimen cuando amenaza con las bocas de fuego al 82% de los venezolanos que dice ¡Fuera Maduro!. El madurismo produjo una reacción en sentido contrario en el cuerpo social venezolano. Así se siente en los mercados libres, en los abastos, en las estaciones de gasolina, en las iglesias y, sobre todo, en el seno de la familia venezolana, en el vecindario, en los edificios y en los urbanismos donde desde ya se expresa la necesidad de activar la resistencia civil.

El anuncio descabellado y primitivo de este chófer inepto e ignaro ha servido para insuflar en la mayoría de la población la energía político-histórica para hacer política. Hacer política por la vía de la resistencia civil como método de lucha política colectiva, basada en el constructo que todo gobierno requiere, como mínimo, la obediencia de ciudadanía. Ya no la tiene. Igual obediencia requiere de los hombres de armas, en Venezuela desde 2002 no existe estamento militar porque fue sepultado por un partido político en armas, que hoy está en revuelta. Y la revuelta sigue.

El anuncio procaz, desacertado y primitivo de un irresponsable y tozudo, imitador del comunismo del siglo XXI, tendrá que ver qué hace con el 82% de los venezolanos que gritan ¡Fuera Maduro!. Ese ¡Fuera Maduro! no es a la persona, es al actor político que por incapaz y, sobre todo, ignorante ha terminado por ser la causa que incendia la resistencia civil de los venezolanos hartos, maltratados y robados en su economía, en su destino y en su posibilidad de crecimiento. El comunismo del militarismo golpista y del ladronismmo organizado ya no puede contar con la obediencia del venezolano y, mucho menos, después del anuncio del viernes negro.

El anuncio ya tiene una respuesta del 82% que rechaza este régimen. Igualmente, tiene una respuesta que rechaza la treta del 4A, por la cual tendrá que responder la autoridad que permitió una actividad militar en una vía pública, sin control de las comunicaciones, de la seguridad y la seguridad aérea. Ni la treta del 4A de los drones ni el anuncio del 17A podrán contener el gen democrático del venezolano. 82% de los venezolanos ha tomado el anuncio torpe y disparatado para que sirva de causa central de la mayor participación política de una sociedad que está dispuesta a construir, por la vía pacífica y civilizada, una transición política que muestre al mundo el fracaso del socialismo a juro en el siglo XXI, que tiene como responsable al militarismo golpista y al ladronismo organizado, que hoy preside Nicolás Maduro y lo muestra en su grotesco, primitivo e intolerable anuncio del viernes negro.

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 18 de agosto de 2018

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Jesús Elorza G.

En los pasillos del Ministerio de Deporte, Pedro Infante tomaba aire y decía con orgullo que el apoyo a María Soto para la Presidencia de la Federación Venezolana de Sofbol (FVS) era incondicional, ya que ella era como una hija de Chávez, "su toñeca", parte del legado del comandante eterno. Ese incondicional apoyo se hizo con violación de toda la normativa legal del deporte, incluyendo la Constitución vigente. Lo importante era apoderarse de esa federación como fuera, lo importante era colocarla en las manos de María y del gobierno. Después por medio de la ya típica servidumbre de Eduardo Álvarez, el Comité Olímpico le dio su reconocimiento; mientras que mediante ofertas de recursos y montar eventos internacionales en Venezuela, se logró el apoyo de la WBSC Panamericana y Mundial.

Estos hechos ocurrieron a menos de un año de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 y el Campeonato Mundial de Sofbol Femenino de Japón, lo que dio lugar a las mayores perversidades que han sucedido en el deporte. Se desplazó a todo el personal técnico de la FVS, y se dejó sólo a los que juraron fidelidad a María y al régimen. Esto le permitió a"la toñeca" convertirse en. directora tecnica, manager, y coach de la Selección Nacional Ah, claro, los viáticos en dólares no podrían desperdiciarse, ni menos la oportunidad de favorecer amigos para incorporarlos al grupo de técnicos. Algo parecido sucedió con los atletas, pero en forma de chantaje. Se incorporan a la preselección en las condiciones impuestas, o quedan fuera y pierden los beneficios, incluidas las becas.

Con el pretexto de renovar las selecciones, con el apoyo del gobierno se organizaron sendos campeonatos nacionales, mejor llamarlas caimaneras nacionales, donde se violaron la casi totalidad de los artículos de las Bases y Condiciones de Campeonatos Nacionales y el Reglamento de Pases y Fichas, al ignorase la legalidad de las asociaciones estadales para participar, la ficha nacional como requisito indispensable para que un atleta participe en un juego, y el pase como requisito para estar en nómina (roster) de una entidad diferente al de origen. De ese modo, no hubo chequeo de nóminas y fichas, atletas de Vargas ahora eran margariteñas, y zulianas eran gochas del Táchira, los de Barinas aparecían con Mérida, y de Aragua con Distrito Capital. Aparecieron representaciones de Nueva Esparta, Vargas y Táchira que tenían más de un lustro sin Asociación ni participación.

Pero lo más notorio es que esos eventos en nada sirvieron para renovar las selecciones nacionales. Las renovaron, aunque usted no lo crea, con atletas traídas del archienemigo, del maldito imperio injerecista, del territorio de Donal Trump, de Estados Unidos.

Así es. La selección fue escogida de acuerdo a criterios subjetivos, con base a la opinión de María Soto y la actitud complaciente de los técnicos seleccionadores . La selección nacional de sofbol femenino incorporó de esta manera, desestimando a prometedoras atletas venezolanas, a tres gringas: Michelle Marie Floyd, hija de padres norteamericanos, Dan Floyd y Julee Mon, vive en Arizona; Jamee Juarez, de Ohio, lanzadora y tercera base; y Desiree Ybarra, Coach asistente en el Rhodes College, jugadora profesional en Estados Unidos y con participación en la Liga Italiana. Hasta donde hemos investigado ninguna de ellas tiene vínculos consanguíneos o de afinidad con Venezuela. La guinda que le faltaba a la torta, fue que la “toñeca” presidenta de la FVS, María Soto fue incorporada como atleta a la selección, contrariando normas estatutarias del propio ente cuya Junta Directiva encabeza.

En este peregrinar se presentan los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, donde Venezuela, en ediciones anteriores habia obtenido resonantes triunfos : medalla de Oro en los Juegos de 2002, 2006 y 2010, y por primera vez en la historia quedó fuera del cuadro de medallas; mientras en masculino, a fuerza de mucho corazón y pundonor nuestros muchachos lograron la medalla de Plata. De Colombia, la selección femenina de Venezuela viajó a Japón para participar en el Campeonato Mundial de la modalidad. Penúltimo en su grupo fue el resultado de su actuación en la fase clasificatoria, luego de obtener un solo triunfo a costa de Botswana, el equipo más débil del evento. Otro triunfo alcanzarían al derrotar a Nueva Zelanda en el torneo de consolación. Concluyeron así con balance de dos ganados y siete perdidos, en el puesto 12 entre 16 equipos. La atleta presidenta apenas ligo 2 hits en 21 turnos, y por supuesto fue titular en todos los partidos. La yanqui Jamee Juarez, a la ofensiva se fue de 8 – 1, y como lanzadora no ganó y perdió un juego, con efectividad de 9.75 carreras por cada 7 innings. Por su parte, Desiree Ybarra cargó con tres derrotas, sin ganar, y una efectividad de 6.36. La mejor yanqui “venezolana” fue Michelle Floyd quien logró los dos victorias criollas, cayò en dos oportunidades y tuvo una excelente efectividad de 1.38. Total entre los dos eventos Venezuela ganó 4 partidos y perdió 12.

Mucho descontento causó en las atletas el manejo de la selección por parte de directivos y técnicos, que tienen que ver con la manera como se escogió el combinado, el manejo de las relaciones interpersonales, y el autoritarismo de la atleta presidenta. Un primer hecho llama la atención, que presumimos consecuencia de los conflictos generados, y es el retiro de Yurubí Alicart y Jineth Pimentel de la selección. La primera, ha sido la mejor bateadora del sofbol femenino en los últimos 15 años y que con 19 años representando a Venezuela, aún puede aportar mucho. La segunda es una atleta en plenas condiciones que debe ser uno de las piezas fundamentales de cara al futuro. En su publicación de retiro en las redes sociales, Jineth reconoce el apoyo que le brindó la anterior directiva federativa, y critica duramente la gerencia de la actual directiva y su dirección técnica.

Pero todo este cuadro poco importa a la “toñeca” del supremo. Lo importante son el viaje y los dólares recibidos como viático. Total, la FVS para ella es un juguete donado por la revolución.

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Carlos Raúl Hernández

Estamos en la antesala de un nuevo paquete, necesario por obra de treinta años de destrucción, en los que pasamos de ta’barato-dame-dos a la condición de venecos. El alto poder adquisitivo de nuestra gente era tema de burla para las elites (¿semi?) ilustradas, pero hoy sufrimos miseria y humillaciones en otros países. Sectores muy importantes de esas elites acumulan ya tres décadas de destrucción meticulosa de todo lo existente, que comenzaron precisamente en 1989. Los hijos de Atila.

Grupos de comunicadores, empresarios, intelectuales, políticos, religiosos, de izquierda y de derecha, se coaligaron para pulverizar el programa de reformas económicas, políticas y sociales de Carlos Andrés Pérez, y a él mismo. La izquierda, siempre de antiguallas, calificó al Gran Viraje de paquete neoliberal y la derecha acusó al gobierno de corrupción, aunque sus ministros eran profesionales capaces y honorables, versiones tecnocráticas de Teresa de Calcuta, comenzando por Miguel Rodríguez. Paquete traducía trampa, embauque, intereses turbios, y comenzaba la deriva hacia el noveno círculo dantesco.

Empresarios subsidiados no querían competir, y políticos a los que se les atravesaban gobernadores y alcaldes electos, encabezaron un motín reaccionario para rechazar la democratización. La economía crecía a las tasas más altas del mundo junto con China, que había aplicado a su vez decisiones homólogas. Se logró tal nivel de empleo que los gremios empresariales se plantearon importar mano de obra de nivel técnico medio. Pero la oleada reaccionaria se salió con la suya, desmembró todo y el primer gobierno chavista, el de Caldera, reimpuso los controles de cambio y el resto de la economía política de la imbecilidad.

Matos y Giordani

Todo con el estulto, mendaz blablableo del ministro Matos Azócar sobre “economía social”, “precios solidarios” dignidad frente al FMI, que nuevamente destruyó la actividad económica. Ante el desastre en 1995 vinieron con su propio paquete la agenda-Venezuela, un programa mediocre, pirata, incompetente, lleno de parches e insuficiencias y que como toda gestión mal hecha, colocó al país en el peor de los mundos. La supuesta agenda nos empobreció brutalmente y lo único que logró fue que el gobierno llegara rengueando a las elecciones de 1998 con Chávez convertido en ídolo.

Los grupos que provocaron la caída de Pérez y el triunfo de Caldera, acompañaron al nuevo adalid de los pobres para que la destrucción siguiera triunfal. De no haber sido por la tragedia 1993-1998, hoy viviríamos en un país desarrollado sin nada que envidiar a los Emiratos en materia de satisfacción de necesidades materiales. Entre Caldera, la Corte de Justicia y varios ilustrados, hicieron todopoderoso a Chávez quien con una asamblea supra constitucional y la asesoría de Giordani, se dedicó a malbaratar la monumental riqueza petrolera y a pulverizar el país.

Arruinó los productores y la producción nacional, a las clases medias, enfrentó a nuestra gente en dos mitades artificialmente separadas y la desgracia echó raíces a partir de 2003 con el retorno de la economía política imbécil de controles y represión. Hizo que el sentimiento nacional fuera el odio. Hoy estamos ante la ejecución de un nuevo paquete del que, a la hora de escribir esto, no sabemos exactamente de qué se trata, salvo unas vagas estelas. Y el gobierno no capta que una reforma económica, para triunfar, necesita estar hecha por profesionales de punta, respaldo financiero internacional, el FMI, y apoyo interno.

Dictadura cariñosa

El último que trató de hacerla autónomamente fue Macri y ya está de regreso. La de aquí se desliza en medio de la brutalidad y la ferocidad que hacen insoportable la vida, como ya lo es para la mayoría de los ciudadanos. Pero la saña destructiva sigue con el colapso de la oposición producto de la cadena acciones alocadas, irresponsables, durante los últimos dos años y ocho meses, que condujo a terribles derrotas. La monstruosa abstención en las elecciones de alcaldes y la presidencial, simplemente porque no podía ser candidato alguno de los predestinados, dejó al país sin ningún instrumento de presión para frenar la demencia gubernamental.

Con la ilusa pretensión de sacar a Maduro de un solo golpe, aupada por los mismos grupos que apoyaron antes los varios episodios comentados, las fuerzas democráticas quedaron en la indefensión. Ya no hay unidad, ni MUD, ni líderes, ni partidos, ni nada, simplemente porque desde 2016 decidieron lanzarse al vacío en la oscuridad. Ahora solo nos quedan fe y esperanza, pero en algunos también insulsa y desviada, a la sazón un golpe de Estado modelo 23 de enero de 1958. Hasta terrorismo tenemos hoy como novedad y no solo del gobierno.

Llega la ilusión de que un pronunciamiento militar les entregará el poder para ellos implantar una dictadura buena, cariñosa y moderna. Todavía no cicatrizan las heridas de las palizas anteriores y ya apuestan a otro contrafáctico. Dependen ahora del favor de sus enemigos porque no pudieron construir su propia opción. Tal vez les sirva una anécdota del mega púgil pesado y semipesado, Archie Moore. Luego de la pelea en la que Ezzard Charles le dio un descomunal knockout, un periodista le preguntó si vendría por la revancha. Y él respondió “por el momento voy a estar quince días hospitalizado. Después pensaré en eso”.

@CarlosRaulHer

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Robert Skidelsky

La repulsión que sienten los liberales hacia la política mendaz y grosera del presidente estadounidense Donald Trump se extiende a una rígida defensa de la globalización libremercadista. Consideran los liberales que el libre comercio de bienes y servicios y el libre movimiento de capital y mano de obra son inseparables del programa político liberal, así como el proteccionismo de Trump (resumido en el eslogan “Estados Unidos primero”) es inseparable de su aberrante programa político.

Pero en esto hay un peligroso malentendido. En realidad, el mayor riesgo de destrucción del programa político liberal deriva de la hostilidad inflexible al proteccionismo comercial. El ascenso de las “democracias iliberales” en Occidente es, al fin y al cabo, resultado directo de las pérdidas (absolutas y relativas) sufridas por los trabajadores occidentales como consecuencia de la búsqueda de la globalización a toda costa.

La opinión liberal en estas cuestiones se basa en dos creencias muy extendidas: que el libre comercio beneficia a todos los participantes (es decir, que a los países que lo adoptan les va mejor que a los que restringen las importaciones y limitan el contacto con el resto del mundo) y que la posibilidad de comerciar bienes y exportar capital libremente es un elemento constitutivo de la libertad. Los liberales suelen desestimar la poca firmeza del sustento intelectual e histórico de la primera creencia, así como desestiman el perjuicio que su compromiso con la segunda creencia causa a la legitimidad política de los gobiernos.

Los países siempre han comerciado, porque los recursos naturales no están distribuidos igualmente en todo el mundo. “¿Sería razonable”, se preguntó Adam Smith, “prohibir la introducción de vinos extranjeros sólo con el fin de fomentar la producción de clarete o borgoña en suelo escocés?”. Históricamente, el principal motivo para el comercio internacional ha sido la existencia de ventajas absolutas, por las que los países compran al extranjero aquello que no pueden producir o sólo pueden producir a un costo exorbitante.

Pero el argumento científico en favor del libre comercio depende de la doctrina, mucho más sutil y contraria a la intuición, de las ventajas comparativas, perteneciente a David Ricardo. Es evidente que ningún país puede producir carbón si no tiene yacimientos. Pero suponiendo posible la producción de ciertos bienes pese a alguna desventaja natural (por ejemplo, vino en Escocia), Ricardo demostró que si los países con desventajas absolutas se especializan en producir aquello para lo cual están menos en desventaja, entonces el bienestar total aumenta.

La teoría de las ventajas comparativas extendió en gran medida el alcance potencial del comercio internacional provechoso, pero también el riesgo de que las importaciones destruyan producciones locales menos eficientes. Dicha destrucción se desestimó bajo el supuesto de que el libre comercio llevaría a una asignación más eficiente de recursos y a un aumento de la productividad (y con ella, de la tasa de crecimiento) “a largo plazo”.

Pero la historia no termina aquí. Ricardo también creía que la tierra, el capital y la mano de obra (lo que los economistas llaman “factores de producción”) estaban indisolublemente unidos a cada país y no podían trasladarse por el mundo como si fueran mercancías. Escribió:

“La experiencia (…) demuestra que la inseguridad, real o imaginaria, del capital, cuando no está bajo la inspección inmediata de su poseedor, junto con la resistencia natural de todo hombre a abandonar el país donde ha nacido y tiene sus relaciones y a confiarse con todos sus hábitos adquiridos a un gobierno extraño y a nuevas leyes, contiene la emigración de capitales. Estos sentimientos, que yo no quisiera ver debilitados, inducen a la mayor parte de los hombres que tienen capital a contentarse con un tipo inferior de beneficios en su país antes que buscar un empleo más ventajoso de su riqueza en un país extranjero.”

Pero conforme el mundo se hizo más seguro, esta barrera prudencial a la exportación de capital desapareció. En nuestro tiempo, la emigración de capital llevó a la emigración de puestos de trabajo, conforme la transferencia tecnológica hizo posible el traslado de producción local al extranjero, agravando el potencial de pérdida de empleo.

El economista Thomas Palley considera que el traslado de producción al extranjero es el rasgo distintivo de la fase actual de la globalización. Dice que es una “economía en barcazas”, donde las fábricas se van flotando de un país al otro en busca de menores costos. Se ha creado una infraestructura legal y política para sostener la producción en el extranjero y la importación de lo producido al país que exporta capital. Palley considera, con razón, que esta extranjerización es una política deliberada de las corporaciones multinacionales para debilitar la mano de obra local y aumentar beneficios.

La capacidad de las empresas para redistribuir puestos de trabajo por el mundo cambia la naturaleza de la discusión sobre las “ganancias del comercio”. En realidad, ya no hay “ganancias” garantizadas, ni siquiera en el largo plazo, para los países que exportan tecnología y puestos de trabajo.

Hacia el final de su vida, Paul Samuelson, decano de los economistas estadounidenses y coautor del famoso teorema de Stolper-Samuelson sobre el comercio internacional, admitió que si países como China combinan la tecnología occidental con menos costo de mano de obra, el comercio internacional deprimirá los salarios en Occidente. Es verdad que los ciudadanos occidentales tendrán bienes más baratos, pero ahorrarse un 20% haciendo la compra en Wal-Mart no compensa necesariamente la pérdida salarial. No es seguro que al final del túnel del libre comercio haya un cofre lleno de oro. Samuelson incluso se preguntó si no habrá cosas por las que se justifica tolerar “un poco de ineficiencia”.

En 2016, The Economist concedió que entre “los costos y beneficios a corto plazo” de la globalización hay un “equilibrio más sutil que el que dan por sentado los manuales”. Entre 1991 y 2013, la participación de China en la exportación mundial de manufacturas creció del 2,3% al 18,8%; algunas categorías de la producción fabril estadounidense fueron totalmente desplazadas. Los autores aseveraron que “a la larga” Estados Unidos saldría ganando, pero tal vez antes de eso pasarían “décadas”, y las ganancias no se repartirían equitativamente.

Hasta los economistas que admiten las pérdidas derivadas de la globalización rechazan el proteccionismo como respuesta. ¿Pero qué alternativa proponen? La solución preferida es hallar el modo de desacelerar la globalización, para dar a los trabajadores tiempo para recapacitarse o pasarse a actividades más productivas. Pero esto es poco consuelo para quienes se ven atrapados en viejas áreas industriales destruidas o transferidos a empleos poco productivos y mal remunerados.

Está bien que los liberales ejerzan su derecho a atacar la política trumpista. Pero deberían abstenerse de criticar el proteccionismo trumpista hasta que tengan algo mejor que ofrecer.

Project Syndicate

Agosto 14, 2018

https://www.project-syndicate.org/commentary/protectionism-for-liberals-...

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